Capitulo18: Reencuentro
Termidor se frotó los ojos con cansancio
Desde que el doctor espiráculo se había ido para hablar con Larry, el había estado leyendo los planos en un escritorio en la habitación del delfín. Ya había leído más de la mitad de ellos… pero aún le faltaban muchos más
Con solo una pequeña lámpara iluminándole, se le quedó viendo por unos momentos a la gran columna de documentos que había sobre la mesa y que aún no había leído. Puso una expresión de fastidio
-¿Cómo demonios tantos planes fueron frustrados por la misma razón? O mejor dicho, las mismas cuatro idiotas razones. ¡Quisiera que solo por una, POR UNA SOLA VEZ esos pingüinos dejaran de meterse donde no les incumbe!-
Dejó los pensamientos de lado por un momento y tomó uno de los muchos documentos con su tenaza
Se tomó su tiempo para ver los dibujos y letras del plano (si, sabía leer. Al igual que la mayoría de las langostas y Espiráculo)
Finalmente la tiró de vuelta a la mesa y suspiró. Ya se había hartado de leer todos esos planes fallidos
Dio media vuelta a la silla giratoria en la que estaba sentado y bajó de esta con un pequeño salto
Salió de la habitación con paso tranquilo hacia el pasillo. Y como le era costumbre, miró hacia ambos lados con los parpados caídos, señal del aburrimiento que le invadía en ese momento
Estos se levantaron completamente al ver a Larry entrando y saliendo casi al instante de la sala de cámaras al final del pasillo, con un cesto de basura entre tenazas, caminando apresuradamente
Termidor se escondió rápidamente detrás de unas cajas de cartón que de seguro eran donde estaban guardados los documentos, que estaban tiradas por allí. Asomó un ojo, espiando a la langosta más oscura
Larry miró hacia todos lados para asegurarse de que nadie le observaba, al no ver a nadie cerró la puerta detrás de él, tirando sin darse cuenta algunos pañuelos provenientes del cesto. Luego se alejó de allí rápidamente entrando a otra habitación y cerrando la puerta
-esto me huele mal- pensó saliendo de su escondite. Caminó hasta el pañuelo y lo levanto y observó: tenía una mancha de sangre seca en el
Dirigió su mirada a la puerta por donde Larry había entrado y luego a la puerta de la sala de cámaras. Decidió entrar con cautela a esta última
Abrió la puerta lentamente y se asomó con desconfianza antes de entrar a la oscura habitación. Solo las múltiples pantallas iluminaban el lugar, entre ellas la pantalla que mostraba a los prisioneros aún atados en la lámina metálica
Termidor cerró la puerta con cuidado y caminó por la habitación buscando con la mirada alguna cosa fuera de lo común. Bufó al ver que aparentemente todo estaba normal
-¿Qué es lo que escondes, Larry?- pensó frunciendo el ceño
Desde hace muchos años, cuando el doctor Espiráculo estaba empezando a volverse un villano, Termidor sentía cierta desconfianza hacia Larry
Termidor fue la primera langosta que se le unió a Espiráculo, luego de un tiempo se le unió otro grupo pequeño entre los cuales estaba la langosta oscura. Poco tiempo después, el delfín se quejaba de que no tenía suficiente dinero ni armas para sus frías intenciones de venganza hacia la humanidad
Larry fue quien le dio la idea de "El caso Russel", y Espiráculo quedó tan complacido que le mandó a el y a otras langostas a secuestrar a los padres de la futura víctima y lo puso a cargo del caso
Termidor no pudo evitar notar el rencor en la mirada de su compañero cada vez que llamaban a Russel por su verdadero nombre. Pero además de rencor había… ¿dolor?
En más de una ocasión lo había atrapado limpiándose alguna lágrima furtiva… y luego de cinco minutos estaba insultando al pingüino ninja por vía telefónica o video chat reclamándole que no había reunido dinero lo suficientemente rápido o algo por el estilo; y el plumífero le reclamaba también con insultos que le dejara hacer su trabajo en paz
Era como si estuviera escondiendo algo referente a ese pingüino negro. Esto no le daba buena espina a Termidor, y al parecer, el era el único que notaba todo esto
-¡maldición!- gritó golpeando el panel de control con ambas tenazas, frustrado por no encontrar nada. Sin darse cuenta de que había oprimido algunos botones en su acto. Miró hacia el suelo con expresión enojada
-…salgamos de este chiquero…-
Termidor alzó la vista sorprendido al reconocer esa voz como la del pingüino de cabeza plana. La pantalla al frente suyo empezó reproducir el video que estaba ya bastante atrasado
-¿estaba en pausa?...- pensó con los ojos bien abiertos
Acto seguido adelantó el video y pudo ver que los pingüinos y la nutria escapaban de esa habitación hacia los pasillos. Se acercó hacia la pantalla que mostraba uno de los múltiples pasillos supuestamente vacío
Tocó algunos botones del panel y vio que este video también en pausa. Adelantó el video
Quedó verdaderamente impactado al ver sangrando a las cinco aves y que Larry confesara que él era el causante de su estado gracias a una máquina del delfín. La langosta escuchó atentamente las palabras de su compañero y enemigos
-…¿¡como ibas a tenerla!? ¡No me dejaste ser tu amigo siquiera! ¡solo pensabas en ti! Y yo que creí que podríamos ser más que amigos…-
Termidor se sorprendió por las palabras de Larry… ¿más que amigos?
Acaso a Larry… ¿gustaba de Rachel? ¿La misma pingüina que era la verdadera identidad de Russel?... ¿era por eso que Larry se incomodaba al hablar sobre ella?
Su expresión de sorpresa se hizo mayor al escuchar la historia de Larry y Rachel de niños… o mejor dicho: LUKE y Rachel. Con que eso era lo que la langosta ocultaba
-lo sabía…- dijo entre dientes antes de salir de aquella habitación sin molestarse de cerrar la puerta y caminó a paso largo hacia la habitación en la que Larry se encontraba
Dentro de aquella habitación, Larry se encontraba viendo las llamas del incinerador, y entre ellas las cenizas de lo que solían ser pañuelos llenos de sangre.
Solo el fuego daba luz al lugar, volviéndolo bastante tétrico la verdad
-bueno… se acabó. Ya está muerta junto con los demás…- pensó seriamente viendo como las pequeñas lenguas de fuego danzaban felizmente -ya cumplí parte de mi venganza…-
-pero…- soltó un suspiro -… ¿Por qué no me siento complacido? ¿Por qué me siento tan mal?... ¿Qué hice mal?-
La puerta se abrió de golpe a sus espaldas, sobresaltándolo e inmediatamente se volteó hacia ella. Pero se relajó al ver que solo se trataba de su compañero
-agg… solo eres tú, Termidor- el nombrado le miró con rabia en sus ojos, pero Larry ignoró esto por completo -no abras las puertas así, puedes matar a alguien de un infarto-
-claro…- contestó fríamente con un tono algo sarcástico -y hablando de matar… ¿Cómo se siente matar por venganza?-
Larry alzó una ceja
-¿De qué diablos estás hablando?- preguntó dándole la espalda para seguir viendo el fuego dentro del incinerador
-no te hagas el tonto. Sabes a lo que me refiero… Luke Duncan…-
Larry abrió los ojos como platos y luego miró de frente a su compañero que tenía una mirada bastante seria. ¿¡como demonios aquella langosta conocia su verdadero nombre tan repentinamente!?
En su rostro claramente se podía notar la gran sorpresa que se habia llevado al escuchar tales palabras
-¿¡cómo diablos…!?-
-cámaras de seguridad- contestó anticipadamente sabiendo lo que Larry iba a preguntar -¿en serio crees que matarlos a todos es la mejor venganza?-
-¡tú que sabes!- su voz sonaba bastante molesta despues de haber salido del estado de shock y ahora miraba fijamente a su compañero de una manera no muy amigable -¡yo sé lo que hago!-
-eres un traidor-
-¿¡yo!? ¡ja! Por favor, Espiráculo quiere verlos muertos ¿no? Además, dices que matarlos no es la mejor venganza y el nariz de botella quiere verlos hechos pedecitos... ¿irónico, no? Estoy haciéndole un favor-
-¡pero estás haciendo esto a sus espaldas!- dijo casi gritandole -no lo haces por él ¡lo haces por venganza personal! ¡además Espiraculo solo quiere matarlos por metiches!-
-¡bien! ¡soy un traidor! ¿¡ok!?- su paciencia estaba casi en su límite -¡traicioné la lealtad de Espiráculo! ¡traicioné el orgullo de mi padre! ¡traicioné al ejército ártico! ¡y traicioné la amistad de Rachel! ¿¡contento!?-
-¡¿de qué lado estás!? ¿¡del nuestro o de ellos!?-
-¡estoy de MI lado!-
El ambiente se había vuelto totalmente tenso. Larry gruñó y le dio la espalda a Termidor; apretaba sus pinzas con rabia y cerró los ojos tratando de serenarse aunque sea un poco
-tu… aún la amas ¿cierto?- preguntó firmemente refiriendose a la pinguina. Larry abrió sus ojos de golpe con una mezcla de ira y sorpresa; realmente no se esperaba aquella pregunta, o mas que pregunta, era una afirmación que tomó a Larry totalmente desprevenido. Se giró para ver a su compañero de frente
-¡CALLATE!- le gritó mostrando sus filosas pinzas abiertas. Termidor también empezaba a mostrar agresión
-¡deja de mentirte a ti mismo! ¡puedo verlo en tus ojos!- la paciencia de la langosta oscura se agotó
Se lanzó contra Termidor dándole un puñetazo. Termidor acudió su cabeza por el golpe antes recibido y contestó de la misma manera con el doble de fuerza
Larry cayó al suelo y se levantó algo aturdido, pero antes de que su vista se aclarara completamente ya había recibido otro golpe de la cola de su compañero, mandándolo al suelo nuevamente
Larry sobó su cabeza unos momentos y su vista se aclaró. Termidor ya no estaba en la habitación y la puerta se encontraba abierta: había huído
-maldición…- murmuró en voz baja para levantarse del suelo. Verdaderamente había perdido la practica en artes marciales desde que había huído del polo
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-¿esta muérto?-
Skipper pudo escuchar una voz chillona a lo lejos, trató de abrir los ojos pero no podía; aún estaba muy aturdido
-no, solo que la medicina aún no le ha hecho un total efecto- dijo una voz mas madura
-¡Aaaggg, Boris, tarda demasiado!- reclamó una tercera voz -¡despierta ya monja mandona!-
Skipper abrió los ojos de golpe al recibir una certera bofetada en su mejilla. No pudo evitar soltar una expresion de dolor y sorpresa
-¡Ouch!... ¿¡cola anillada!?- preguntó sorprendido viendo al lémur fiestero aún con la mano en el aire por dar la bofetada y notando que el estaba tirado en el suelo. Su mirada sorprendida pasó a una molesta -¿¡pero que diablos te pasa!?-
-¡no! ¡¿ que es lo que te pasa a TI!?- dijo señalandole acusadoramente y tocando la punta de su pico con su dedo pulgar al decir la palabra "TI" dejando vizco a Skipper por unos momentos -¡se supone que venían a rescatar a mi novia Marlene! ¡luego vengo a buscarlos y los encuentro en el suelo durmiendo como unos holgazanes!-
-¿Qué no era Rachel su novia?- preguntó el aye-aye con una ceja levantada
-un galán como yo no puede gustarle a una sola chica, orejón- dijo con lujuría acomodando su corona
Skipper giró los ojos con fastidio y se levantó del suelo apresuadamente de menera algo torpe, pero sin sentir dolor casi en lo absoluto. Pero… ¿Cómo era posible? ¿si lo último que recordaba era que practicamente se estaba casi muriendo?
-¿todo fue un sueño?...-
Pero al mirar a su alrededor y ver que aún estaba en aquel pasillo cayó en cuenta de que todo fue real
Miró sobre el hombro del lémur y lo que vió hizo que casi gritara de sorpresa y alegría. Alli estaba su equipo. Cabo estaba recostado en las aletas de Rico y junto a ellos estaba el científico limpiando sus hombros con un pañuelo. Ninguno parecia notar la mirada de su líder sobre ellos. Ya no habia rastro de sangre en sus plumas, aunque no estaban limpias del todo. No se habia percatado de que sus plumas también estaban sin aquel molesto color carmesí y que su aleta herida estaba ahora vendada… pero eso era lo de menos ¡lo que importaba ahora era que su equipo estaba bien!
-¡EQUIPO!-
El trío de aves levantó la mirada al reconocer aquella voz
-¡Skipper!- dijeron alegremente Kowalski y Rico. Cabo sonrió enormemente con algo de cansancio
Skipper casi corrió hacia el encuentro con su equipo quien lo recibió con un pequeño abrazo. Se separó de ellos he interrogó a su teniénte con la mirada
-pero… ¿Qué fue lo que pasó?-
-los lémures vinieron a buscarnos porque tardábamos demasiado. No sé como, pero lograron entrar y al encontrarnos sacaron unas medicinas que yo había creado hace unas semanas, me la dieron, me recuperé, hice mas y se las inyecté a cada uno…- el rostro de Skipper palideció
-¿in-inyectar?... ¿con a-gu-gujas?-
-calmate estabas desmayado cuando hice eso…- dijo tranquilamente -todos estamos ya casi bien… exepto Cabo… estaba casi muerto y apenas logré salvarlo. Está debil, pero estable; por eso no puede hablar ni caminar, pero estará bien en algunos días-
-decidimos traer sus cosas del laboratorio porque algo me dicía que estaban en problemas- explicó el lémur mas viejo
-¡siii! ¡la monja nerd nescesitaba sus cosas científicas!- dijo alegremente Mort con su voz chillona
-¡oye! ¿¡a quién llamas "nerd"!?- dijo ofendido y con el seño fruncido. El resto estalló en risas a excepción obviamente del cadete y el científico
-de seguro Rachel lo molestará con eso lo que queda de año- pensó entre risas -un segundo… ¿Dónde está ella?-
-emmmhh… ¿Dónde está Rachel?...-
La pregunta de Skipper hizo callar a todos de forma automática. Cambiaron sus semblantes a uno serio con un poco de pena
Skipper interrogó a Kowalski una vez mas con la mirada. Este último suspiró antes de señalar con su cabeza hacia atrás de ellos
Skipper miró sobre el hombro de su teniente y vió a la hembra sentada dándoles la espalda, de frente a la pared
Su expresión se aflojó al verla allá sentada.
-ha estado así desde que despertó. No ha querido hablar con nadie o siquiera moverse…- comentó el científico con aire preocupado
-¿Cuántas veces han tratado de hablar con ella?-
-cuatro veces… nada dá resultado. Es como hablarle a un muerto viviente-
Skipper miró a su teniente por un momento; soltó un suspiro y caminó lentamente hacia ella; se detuvo frente a su espalda y dudó un momento si hablar o no
-Rachel…- dijo suavemente. Ella no se movió. Él soltó un suspiro
-escucha… lamento todo lo que pasó…- ella seguía sin reaccionar, pero Skipper no dejaría de hablar por eso -lo que dijo Larry de mis tios también me impactó muchisimo…-
Skipper la miró con determinación
-Rachel… mirame ¿si? Dime algo…- nada, ninguna respuesta -perdóname por no poder hacer nada…-
Skipper guardó silencio por unos momentos. Pero al no recibir respuesta, dio un suspiro y se dio media vuelta dispuesto a marcharse resignado
-…no tienes porque disculparte Skipper... nada de esto es tu culpa-
El habla quebrada y casi nula de Rachel hizo que Skipper se girara a verla… cosa que ella no hizo ya que seguía mirando aquella pared
-Rachel… mirame…- le suplicó -esto es tan doloroso tanto para ti, como para mí. Yo…-
-¿¡Y TU QUE SABES DE DOLOR!?- le interrumpió volteandose por fin; Su mirada era totalmente aterradora, sus ojos se encontraban rojos por la hinchazón y algunas plumas se su rostro parecían haber sido arrancadas por ella misma, además de multiples arañazos. Skipper retrocedió instintivamente ante tal escena, impactado, abró sus ojos con horror y colocó sus aletas como una tabla al igual que su la expresión de Rachel cambió a una sumamente triste al notar esto, ralmente no era su inteción hacerle reaccionar de esa forma. Bajó la mirada -…fueron tantos años… tantos años, cargando con miles de vidas inocentes. Manchándome con su sangre y cometiendo miles de diferentes crímenes… ¿y para qué?... para tratar de mantener vivos a dos seres que quien sabe cuanto tiempo llevan muertos… ¡quien sabe cuanto tiempo!... tantas vidas que se perdieron sin nescecidad. Y ahora estoy aquí como una tonta lamentándome tras enterarme de eso y de saber que mi amigo de la infancia es quien menos sospechaba que podia ser. Perdoname Skipper… perdona por todo lo que te he hecho y te estoy haciendo pasar… por matar a tus antiguos compañeros, por tratar de hacerle lo mismo a Cabo, por haberte lastimado… ¡perdon!-
Skipper miró con dolor como su prima rompia a llorar con ambas aletas sobre su rostro. Se arrodilló y la abrazó suavemente dejando que ella se acurrucara en su pecho, mojándolo; pudo sentir que estaba ardiendo en fiebre
-saldremos de esta prima…- murmuró suavemente
-no, no lo haremos…- dijo acurrucandoce a él con mas fuerza y cerrando los ojos con sumo dolor -todo lo que he hecho fue en vano… perdí la batalla…-
-no. No aún- dijo una voz masculina muy conocida para ambos
Rachel se congeló por unos momentos y abrió los ojos como platos al escuchar esa voz… ¿acaso podía ser?...
Levantó lentamente la mirada para ver a los ojos al cabeza plana, buscando en ellos alguna respuesta. Él le miró seriamente con un poco de sorpresa y se separó un poco de ella para poder ver sobre su propio hombro; Rachel miró con temor hacia el frente
Allí, junto con los demás pinguinos y los lémures se encontraba Marlene, acompañada con dos pinguinos mas maduros mirando a la pinguina con extrema felicidad, mas sin poderse mover de su sitio
Rachel se levantó con cuidado del suelo y caminó lentamente hacia ellos sin romper el contacto visual. Parecía un zombie y tenía la mente en otro lado
El pasillo ahora estaba sumamente silencioso.
Rachel llegó frente a ambas aves y aún les miraba a los ojos sin poderlo creer. Levantó ambas aletas para tocarles la mejilla a ambos y asegurarse de que no eran fantasmas o una simple ilución de su mente
Se estremeció al sentir las plumas de sus rostros y sentir una pequeña lágrima que salia de su ojo. Los ojos de ambos pingunos también estaban llorosos pero con una enorme sonrisa en su pico
Rachel abrió sus ojos lo mas que pudo al sentir su mente volver a su cuerpo y su corazón dar un brinco dentro de su pecho. Sonrió de igual enorme manera y saltó a los brazos de ambas aves
-¡MAMÁ, PAPÁ! ¡ESTÁN VIVOS! ¡ESTÁN VIVOS! ¡ESTÁN VIVOS!-
Sara y William se aferraron fuertemente al cuerpo de su hija con miedo de perderla otra vez. El trio de aves jamás habian sentido tanta alegria en sus vidas y sus ojos parecian ahora cascadas a pesar de tenerlos fuertemente cerrados
-mi niña- dijo su madre llenandole el rostro de multiples besos -no tienes idea de cómo te extrañamos…-
-y yo a ustedes. ¡no puedo creer que esto esté pasando!- dijo abriendo los ojos con infinita alegría
-tampoco nosotros cariño- dijo su padre secando las lagrimas de las mejillas de su hija provocando que esta soltara una pequeña risita
Rachel dejó su sonrisa de lado por un momento
-creí… creí que estaban…- no pudo completar su oración
-pero no lo estamos- dijo su padre sabiendo a lo que se refería
-te adoramos Rachel.- completó Sara
Rachel respondió con un fuerte abrazo. Nadie volvería a separarlos jamás… Nadie.
El resto del grupo sonrió ante tal escena contagiados de aquella infinita alegría
Ahora la suerte parecía estar de su lado… no les importaba si el mundo se acabara en ese momento, porque ahora, todo parecía estar perfecto
Holaaaaaa genteeeee (si es que todavía estan alli… :( )
Bueno se que me he demorado bastante, es por que he estado escribiendo en mi otros fics de vocaloid y ya que por acá no hay reviews… tampoco me apuré por subirlo, ademas mi computadora estaba dañada DX
Quiero reviews! aganme saber que están alli! Me siento muy sholita D:
Hablando de otras cosas… recordarán que hace unos cuantos caps les dije que estabamos a "tres o dos capítulos del final"… jeje de seguro estarán diciendo:
-"valla… la pingu dice y dice que va a terminar la historia y no la termina -.-"-
Bueno… es que al final decidí alargar un poquis más la historia porque me perecía muy corta :/ pero si estamos en la recta final ;) podria decir que faltan mas o menos como tres caps mas para terminar.
En fin… me voy a comer los mangos de mort :D sayonara!
Pingu98 fuera!
