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Lejos de ti

No había dejado la atendieran, no había querido siquiera separarse de aquel joven en sus brazos que sollozaba con dolor, tampoco se inmutó cuando Ron volvió en si y la miró de una manera que lastimó a la castaña, pero no le importó. Sabía que no la perdonaría, por darle más importancia a una persona que la había maltratado a ella y a él por los últimos cinco años, pero hablaría con él después, él la necesitaba ahora.

Sus heridas eran nada comparado con lo que él tuvo que ver, lo que tuvo que sufrir. Había visto morir ante sus ojos a su madre, quien a pesar de lo equivocado de sus convicciones y creencias ella lo había protegido como toda una madre devota, y eso lo respetaba. Su madre misma habría hecho lo mismo, muggles, magos…era lo mismo, no había etnia ni cuna para el amor.

Sus amigos trataban de convencerla de que se dejase ver sus heridas pero ella se negaba e inclusive la veían como si estuviera haciendo algo malo, como si de sentir lástima por ese chico fuera algo malo. ¿Quién podría no sentir algo de empatía, después de verle así, vulnerable, humano?...Porque Draco Malfoy se veía tremendamente humano en aquél cuadro, no había rastros de aquél muchacho frío y déspota que la miró con desprecio y le había dicho cuanto aborrecía su presencia, su vida.

Las llamas por fin se habían extinguido y el joven simplemente tenía la vista oculta en el pecho de ella, apretando los ojos, temiendo mirar. Se le terminaría de partir su corazón, era más de lo que él podía soportar.

La calidez de la joven ahí con él era demasiado abrumadora, aun tenía ganas de gritar y llorar, pero lo calmó su serenidad. Ella lo había mirado, entendiéndolo silenciosamente. No sintió rencor por ser objeto de lástima, era como si le dijese silenciosamente "yo te entiendo" y eso fue demasiado. Quería decirle cuanto lamentaba haberla herido, quería decirle que ella le afectaba demasiado.

Con unas fuerzas interiores levantó la vista y miró sus hermosos ojos castaños, aun brillosos y la contempló, largamente. Ella no dijo nada, pero era obvio se sentía abrumada por su vista gris y penetrante; miró sus pecas, miró su fleco rizado que caía graciosamente en su frente y aquellos ojos castaños, cálidos y expresivos. Aun con un labio partido y sendos moretones en su cuello, raspones y cortes sanguinolentos que mancillaban su blanca piel que el trató de no mirar, pues le partía aquella vista, dolía. A pesar de aquél estado tan lamentable él la creyó adorable.

Terriblemente adorable.

Era la chica más increíble que jamás había conocido, la que más había despertado en él, la que lo enaltecía y sentía una terrible sensación de desolación al saber que tendría que abandonarla. Lamentaba haber perdido demasiado tiempo, demasiados momentos irremplazables, de no experimentar quizá la mejor cosa que pudiera pasarle, ella podía haberlo salvado y jamás podría cambiar el hecho de que la perdería.

- Me miras como si fuera a desaparecer…- dijo ella al ver un sentimiento indescifrable tras aquellos ojos grises.

Draco Malfoy tomó su mejilla pero sin dejar de verla con aquella intensidad que la perturbaba tanto. Ella sintió su corazón latir, y por un loco segundo pensó la besaría pero solo dejó ahí su mano.

- No lo permitiría…- su voz sonó con tal sentimiento e implacabilidad que la dejó en blanco, mirándolo. – No sucederá…porque no dejaré lleguen a ti.

Ella sintió su corazón latir como un pajarito asustado, eso sonó casi una confesión pero ella no quería tomar por sentado nada aun, no cuando no sabía que realmente sentía o pensaba él, primero la odiaba y ahora lloraba en su regazo, diciéndole que jamás permitiría que la lastimaran.

- No debiste venir…- entonces se fue aquella visión del verdadero Malfoy, apenas pudo verle en la superficie, pero se volvió a hundir, en las profundidades de su corazón. – ¡No debiste acercarte!

La tomó de los hombros con firmeza, regañándola a medias, temiendo en otras. Entonces en aquél momento que la miró así, ella vio sus ojos deslizarse a un lado, como si fueran atraídos a algo detrás de ella. El estaba viendo en el lugar donde yacía la mujer que lo protegió.

Ella se volvió lentamente así como estaba, arrodillada aun con una mano en el hombro de él, apoyándolo.

La mujer que tanto valía para Draco Malfoy se hallaba reducida a polvo, era increíble como pensar que aquél montoncito de cenizas había sido una persona tan importante para él, una persona que tuvo sueños, aspiraciones, pensamientos y emociones. Que amó, que odió, que se equivocó.

Entonces al ver aquella expresión en Malfoy, como de vergüenza al ver que no podía con esa visión, ella recordó unas viejas palabras muggles.

Quería hacer algo por él, reconfortarlo de alguna manera…Tomó la mano de Malfoy suavemente y esté la miró, expectante ella le devolvió la vista con una media sonrisa triste y entonces miró aquél montoncito que quedó de Narcisa Malfoy.

- El Señor es mi pastor…- Draco la miró curioso y sereno, sus amigos la miraron y Ginny se llevó una mano a la boca con sentimiento – nada me faltará…en lugares delicados me hará reposar…aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno…porque Tú estarás conmigo.

No conocía aquellas palabras, no sabía si eran suyas o las había sacado de algún libro que habría leído ella, pero actuaron como un bálsamo en su corazón.

Los que estaban cerca de ella la miraron y guardaron silencio, inclusive Ron dejó de mirarla con reproche y se acercó a la chica, indeciso si debía alejarla o no.

- No las recuerdo muy bien…pero algo así debe decirse. – ella dijo esto mirando aun las cenizas. – Todos merecemos una despedida linda, aunque fuera…..- ella no quiso seguir, incluso se arrepintió de haber dicho eso, no debió pensar en lo que esa mujer fue para ella, sino para su hijo que estaba ahí a un lado.

- Descuida…- dijo con voz baja. – no niego lo que fue…pero aún así, ella siempre será mi madre.

Se puso de pie soltando a la chica suavemente y dándose la vuelta, tanto Ron como Harry se acercaron un paso pero sin estar seguros de cómo actuar. Ginny tomó la mano de Harry intentando decirle en silencio que no era el momento.

- Aún así agradezco esas palabras, aunque sean muggles…- dijo esto con un tono neutro.

Avanzó un paso cuando ella se levantó también y lo llamó, deteniendo su marcha indecisa pero a la vez curiosa.

- Es que ni siquiera recogerás sus cenizas…merece un entierro…

Draco aguardó un segundo antes de contestar, pero no volteó a verla pero pudo jurar que el apretó los puños, aunque no podría adivinarlo pues los tuvo así desde que se levantó, pero ahora se veían más pálidos.

- Mi madre ya no está ahí… y aunque lo hiciera, no creo los mortífagos me dejen en paz en algún momento, jamás permitirían que tuviera ella un entierro. Así son las cosas entre….ellos. – por un momento casi dijo "nosotros" pero se llevó una mano a su antebrazo, deseando que desapareciera.

Ella no supo cómo pero comprendió lo que él estaba pensando, lo que estaba sopesando de esa manera, silenciosa.

- ¿Aun así a dónde vas? – dijo ella tratando de acercársele, pero la mano firme de Ron la tomó del brazo impidiendo avanzara. – Oh, déjame Ron…El castillo es más seguro, ¿que no ves? ¡Ellos esperan que te vayas lejos de la protección de Dumbledore, de Hogwarts!...Ron basta….- ella se soltó de un manotazo, - ¡Te asesinarán!

- Si se quiere ir, déjalo Hermione. – dijo Ron ahora realmente enojado.

- No, Ron…

- Malfoy…- dijo Harry dirigiéndose por primera vez al rubio. – La Orden….nosotros, podemos protegerte…

Draco sonrió con ironía pero ellos no pudieron verlo.

- No creo que nadie pueda ayudarme...menos tu Potter. Un ratón no ayuda a otro ratón a escapar del agarre de un gato…- tal vez pensó que sonó demasiado duro, entonces su voz se volvió más tolerante. – aun así, te lo agradezco Potter.

- No…- dijo ella en voz baja acercándose.

- Basta, Granger…- dijo él con voz dura, tanto como deseaba sonar. – Tengo que.., necesito irme… no quiero llorar la perdida de alguien más…no quiero terminar ahogándome en ti…no quiero más esto. Tengo que irme, lejos de ti.

Ella negó con la cabeza, sabía que era una tontería, él no podía verla.

- Draco…

La repentina voz de ella, quebrada y llamándolo por su nombre de una manera que él sintió su voluntad agrietarse.

- Quédate…podemos ayudarte. – dijo ella tratando de sonar positiva, como siempre lo hacía, ese entusiasmo y optimismo que no se podía romper en ella.

El se volvió y la miró, tristemente la miró. Le dedicó una sonrisa amarga…

- Nadie puede ayudarme…

Se despedía, lo sintió muy dentro de ella, por eso corrió hacia él justo cuando él se desapareció, sus manos tocaron el aire y cayó arrodillada al suelo, con la vista fija al suelo y cerrando sus castaños ojos, y entre sus pestañas se colaba una suave lágrima.

- Eres un tonto….- susurró.

En ese momento llegaron tres Slytherins revolcados y con varita en mano, buscaban desesperadamente a algo o a alguien.

- ¡Draco!... ¡Draco!

Llamaron en vano, vieron la escena y no pudieron decir nada, no entendían que sucedía, parecía realmente un funeral.

- ¿Granger? – se acercó Nott suavemente, con verdadera preocupación en su voz. - ¿Dónde está Draco?

- Se ha ido. – dijo ella sentándose sobre sus pies, mirando al lugar donde estuvo parado el joven, ya sin llorar pero con una expresión neutra en su rostro, resignada. – Los mortífagos le persiguen…es su traidor.

- ¡No! ¡Mientes, sangre sucia! – dijo Pansy acercándose con violencia.

- Pansy. – la cortó Theo, poniendo sus manos sobre ella, deteniéndola.

- Es cierto, puedes creerme o hacer lo que te plazca, Parkinson, por mi esta bien. – dijo ella en un tono dolido, le dolía la partida de Draco.

- Maldición…- dijo la morena viendo al suelo apretando su varita.

Harry se acercó a Hermione y le puso una mano en el hombro, ella le miró, sobresaltada y se puso de pie. Su mejor amigo la conocía muy bien, sabía lo que ella maquinaba en su interior.

- ¿Qué estas pensando?

Ella lo miró con firmeza y dijo sin ningún temblor en su voz, limpia de dudas:

- Lo buscaré, Harry. Me ayudes o no lo voy a buscar…- dijo ella guardando su varita. – Y ni siquiera Bellatrix va a impedírmelo. ¿Objeciones? – dijo, retándolo.

Él negó con la cabeza.

- Solo espero que Ron entienda…- dijo volviéndose a un pelirrojo que estaba parado frente a ellos, Hermione al verlo recordó como una película lo que había sucedió momentos antes y sintió verdadera tristeza por eso.

Sus gestos se suavizaron, es verdad, le debía muchas explicaciones a él. A su mejor amigo, sobre cómo había saltado al rescate de un chico que en tan poco tiempo había entrado en su corazón, el corazón que él por tantos años se negó a tocar por miedo…

Ahora ese miedo había hecho perder toda oportunidad hacia ella. Al menos le debía una explicación, ella quería que comprendiera… pero también quería disculparse, por tener que romperle el corazón al joven que conoció desde que era una niña.

Hola

Todo escritor podrá decir que no al principio, pero realmente sus comentarios, de quienes leen esto, son el impulso de seguir.

La verdad, Miss Gol and Silver, he leído muchos fics muy buenos en esta pagina, unos que realmente digo que deberían pulir ese talento, pero la verdad esas personas no quieren dedicarse a esto, solo como pasatiempo. Y aunque realmente los personajes no nos pertenecen, hay ese talento. Yo lo escribo solo por inspiración y por amor a la historia.

Gracias también a Danny, Sailor Mercuri, Karlyzhaa (creo k escribi bien XD) y a las demás por su tiempo y opiniones. Perdonen si no dedico demasiado a esto de los reviews, pero muy apenas y me desvelo a escribir XD perdón, demasiadas cosas, como el trabajo.

Ojala les guste mi progreso en la historia…

De nuevo muchas Gracias por sus comentarios