Primero que nada… esta historia NO me pertenece… es una adaptación pero la verdad no conozco el nombre de la autora real… hehehe… Y en segunda los personajes de Sailor Moon, tampoco me pertenecen… son de la grandiosa Naoko Takeuchi…


Capitulo 2

— ¿Aún no arreglan sus problemas?—pregunto Seiya, sentándose a su lado.

—Para nada, la última vez que hable con él fue... hace 5 meses—suspiro.

Recordó todo lo que su padre había dicho y hecho cuando a la edad de los veintidós decidió dejar por completo la visión de su padre de ser alguien importante en la política. Kenji había armado un escándalo por el simple hecho de no poder controlar a su propia hija.

La última vez que había estado en su casa fue 1 año y medio atrás, había salido de su casa furiosa por una discusión que había tenido con Kenji.

Este le había asegurado de que si se iba no se preocupara en volver. Y eso había hecho... durante ese tiempo había estado viviendo con Seiya y tenía un trabajo temporal cantando en bares. Un tiempo después le ofrecieron un contrato y eso fue la gota que colmo el vaso en la vida de Kenji.

Siempre había querido arreglar y mandar en la vida de las demás personas haciendo que estas fuesen o hiciesen lo que pidiera. Serena, fue la única excepción.

—Eso es mucho tiempo—dijo, sacando a Serena de sus pensamientos.

—Lo sé. En estos momentos está mucho peor con su candidatura de ser gobernador—bufo—Me imagino al montón de personas que él ha amargado su vida—Seiya rio.

— ¿Y tú eres una de ellas?—rápidamente ella contesto con un movimiento en su cabeza— ¿Sabes lo que pienso? Estas muy estresada con esto de ganar más fama y tratar de relacionarte con Kenji.

—No intento relacionarme con él. Nunca me trato como una hija. ¿Por qué buscaría que me tratase como una a esta edad?— Él se escogió de hombros.

—Él es tu única familia. Tal vez sea eso—Serena ladeo su cabeza y dejo escapar un suspiro.

—No es necesario... me acostumbre a vivir sin una. Simplemente solo convivir con mis amigos—miro a Seiya—Y tú obviamente eres parte de ellos—el sonrió.

—Cuando vuelvas a Seúl deberías de tener una relación—le sugirió.

—No tengo tiempo para una relación amorosa—refunfuño. Una mujer muy testadura, pienso Seiya.

Seiya dejo ver una sonrisa burlona—No me refería a... ese tipo de relación.

Serena hizo una expresión que daba a entender que había captado el mensaje.

—Deberías de tenerla. Si sigues así de estresada probablemente termines matando a alguien—el cometario logro hacer que Serena lanzara una suave risita.

—No soy capaz de matar a alguien—se defendió.

—Excepto a la secretaria de tu padre.

—Ella es otra historia—respondió, poniendo sus ojos en blanco—Esa mujer es simplemente amargada, el ácido es dulce al frente de ella—La risa masculina de Seiya se escucho en toda la habitación. Respiro y se calma.

—No me evadas el tema. Estábamos hablando de que necesitas un revolcón, tienes que relajarte—Serena suspiro. Miro a su amigo y volvió a suspirar.

—Seiya, me alegra que te preocupes por mí pero te aseguro que lo que menos quiero en estos momentos es tener un polvo.

Alguien toco la puerta. Una, dos veces. Ambos giraron su cabeza hacia ella y luego de unos segundos una mujer castaña entro en la habitación.

—Chicos, el equipo los quiere para cenar juntos.

Serena sonrió y se levanta. Seiya repite el movimiento y una vez que la castaña se aleja, detiene a Serena.

—Eres mi amiga, me preocupa tu salud si sigues trabajando así de duro. El estrés mata, eso mato a mi padre a sus cuarenta años—hizo una mueca. Serena lo miro. Él le lanza una mirada fulminante y sale de la habitación.

—Eres la única persona que conozco, que me obliga a tener sexo.

—El sexo es bueno. Reduce el estrés y hace a las personas satisfechas y felices. Está comprobado científicamente... y por mí—sonrió. Serena río y movió su cabeza.

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Darien escribió unas cuantas palabras en su portátil y cerro el documento un momento después. Miro su oficina. Luego se levanto y se sirvió un vaso de whisky. Nada mejor que un Jack Daniel's cuando trabajas duro... y cuando tu plan de venganza está a punto de comenzar. Volvió a sentarse en su asiento y sonrió. Sonrió malicioso. Sonrió por venganza.

En pocos minutos el mismísimo Kenji Tsukino estaría al frente de él con su arrugada mandíbula en el suelo y le rogaría que se callara. La simple visión de ver a Tsukino arrodillado rogándole, le hacía sentirse tan jodidamente bien.

Amy, su asistente entro en su oficina y le aviso que tenia alguien esperando a entrar. El movió su cabeza en gesto de que lo dejara entrar y bebió otro trago. Si, ya casi sentía a Kenji rogarle.

Pocos segundos después, un hombre canoso de unos cincuenta años entro en la habitación con su traje negro y una corbata roja, bien hecha.

El hombre cerró los ojos y arrugo su boca. Cerró la puerta y Darien lo miro por un momento. Luego se sentó en frente de él y lo estudio con sus ojos. Bufo y frunció el ceño.

—Vamos, ¿dime que mierda quieres?—espeto Kenji. Darien arqueo una ceja y meneo la cabeza.

—No has cambiado para nada, Kenji. Sigues siendo el mismo infeliz de siempre... solo que más viejo—se burlo.

Kenji volvió a cerrar sus ojos y tomo aire. Lo exhalo con fuerza y abrió sus ojos.

— ¿He viajado desde Seúl hasta acá y solo consigues en decirme que estoy arrugado?

—Si y no—lo miro—Si, estas arrugado. Y no, no es lo único que diré. Tengo muchas otras que decirte.

—Darien, todo lo que quisiste insultarme lo hiciste hace 10 años—le recordó—Dentro de unas horas tengo que hacer un discurso sobre mi candidatura.

—Cierto, eres candidato para ser gobernador de Corea—sonrió malicioso—Esto me encanta cada vez mas…

— ¿Que intentas decir?

—Digo que… si llegarás a ganar la candidatura, serías el más infeliz e imbécil gobernador de Corea. ¿Por qué? Todos los estafadores como tú lo son.

La blanca piel de Kenji Tsukino se torno completamente pálida. Paso una mano por su corto y escaso cabello blanco y carraspeo.

—Jodido infeliz—espeto.

— ¿Yo?—Se burlo—No más de lo que tú has hecho a mí, me engañaste, hiciste que me fuera de tu casa y pasara el resto de mi vida intentando sobrevivir. El único infeliz aquí sigues siendo tú.

— ¿Que quieres? Esta cita no es solo para seguir insultándome, lo sé. Sé que quieres algo—dijo el temeroso.

—Sabes, hace unos días observe y escuche algunos videos de tu… hermosa hija.

— ¿Serena?

—Es la única que tienes, hasta donde sé—Kenji trago saliva. No le gustaba para donde iba esta reunión—Estoy impactado al ver como cambio, se volvió una mujer. Una muy sensual y seductora. Y para ser sincero… me gusta como es ahora—tomo otro trago de su bebida.

— ¿A dónde quieres llegar con esto, Chiba?—espeto el hombre canoso.

—Quiero a tu hija, Kenji Tsukino.

— ¿Qué?

—Y no exactamente la quiero para hablar con ella—negó con la cabeza—La quiero en mi casa, específicamente en mi cama por treinta noches—dijo frio y serio las palabras. Kenji quedo paralizado por unos segundos y parpadeo.

— ¿Por qué crees que…?

Antes de que Kenji terminara la frase Darien se adelanto en contestar.

—Porque puedo arruinar tu candidatura. Manchar tu nombre y hasta hacer que tengas que mudarte de Corea. Se muchas cosas sobre ti, estafas hechas años anteriores y en el presente. Y tú sabes muy bien que tengo una cantidad de personas en el gobierno junto a mí y no se me resultaría difícil arruinarte la vida...—contesto con una sonrisa. Una sonrisa de malicia y venganza.

Nuevamente aquellas palabras cayeron en Kenji como un balde de agua frio. Abrió su boca unos segundos para hablar e inmediatamente la cerro. Analizó cada una de las palabras de Darien y entendió.

—Esta es tu venganza, ¿no?—Le dijo entendiendo todo al fin—Me dijiste que algún día te vengarías de mi y lo estás haciendo.

La sonrisa de Darien creció aún más y asintió con la cabeza.

—Muy inteligente de tu parte—aplaudió sarcásticamente y cruzo los dedos sobre el escritorio.

Kenji negó con su cabeza y se levanto de repente. Darien imito su movimiento.

— ¿Quieres a mi hija a cambio de que no hables?—el volvió a asentir—Eres un desgraciado… Serena no es un trofeo o un objeto al cual pueda cambiar, Darien. Es mi hija.

—Lo sé muy bien. Pero tengo que admitir que la idea de tener a tu hija por un tiempo es muy... seductora—Darien rodeo el escritorio y le entrego un sobre. Kenji lo observo y frunció el ceño.

—Aquí hay un billete de viaje. Tienes hasta el domingo para que Serena esté en mi casa. Si el tiempo termina y el domingo Serena no está, es mejor que te vayas despidiendo de toda tu reputación. Tienes exactamente una semana y el tiempo ya esta andando.

Kenji prácticamente arrebato el sobre de las manos de Darien y salió furioso de su oficina. Darien volvió a su sillón de cuero y sonrió.

¿Quién decía que la venganza era mala? ¿Que era un pecado? Entonces a veces la venganza y el pecado podían ser tan dulces, como la miel…

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—Déjame ver si entendí—se detuvo un momento, analizando cada palabra de la información que acaba darle su padre—Después de 10 años Darien Chiba de pronto se reúne contigo... ¿y te amenaza?—pregunto un poco aturdida.

—Ese hombre es un infeliz—gruño Kenji, mientras se sirvió otro trago.

—Lo has dicho en los últimos años—dijo en voz baja.

Serena miro a su padre y frunció el ceño al ver como apretaba su mandíbula. Había vuelto de su agotadora y larga gira por Europa de seis meses y cuando había creído estar en total descanso y armonía. Volvió a Seúl y recibió un mensaje de su padre pidiendo que se encontraran lo más antes posible. En ese momento supo que sus vacaciones se habían acabado por completo.

Le dio crédito a las palabras de su padre sobre que era un infeliz. Lo había comprobado con el pasar de los años con todos los rumores que había logrado escuchar—aunque por un tiempo no había creído—cuando él había tenido éxito en su carrera de científico. Pero sin duda que él era uno de los científicos más
jóvenes y atractivos que conocía.

Serena frunció levemente el ceño cuando no encontraba razón a la historia. Había algo que su padre no le había dicho.

—Hay algo que no entiendo—comenzó a decir— ¿Por qué te habría de amenazar Darien? No has hecho nada para...—la mirada culpable de Kenji lo delato. Serena abrió sus ojos— ¿Papá, hay algo que no me has dicho?

Kenji recorrió su mirada por su vieja oficina y aquel lugar volvió a su mente en un mar de recuerdos. Paso una mano por sus cabellos blancos y trago saliva. Estaba consciente de la relación que tenia con su hija no era muy unida y está seguro que después de lo que le diría empeoraría aún más.

—Yo... robe dinero de la familia y culpe a Darien—exhalo aire cuando vio la expresión de su hija—Prácticamente lo bote de nuestra casa, dejándolo sin nada y también... he estafado a muchos.

El color del rostro de Serena se volvió pálido. Se levanto del asiento y miro perpleja a su padre. Aparto la mirada. En aquel momento la adolescente enamorada quería salir de ella y golpear a su padre por haber hecho que Darien se fuera de su casa. Respiro y volvió a mirarlo.

—No puedo creer que hayas hecho eso...—dijo aun sorprendida—Pero... ¿Cómo crees que él tenga más poder sobre ti? Digo, eres candidato y antes habías sido un famoso profesor.

Kenji cruzo sus dedos encima del escritorio.

—He perdido todas mis influencias y el trabaja ahora con el gobierno. Tiene muchos contactos y chantajearme no le será difícil—Serena asintió con su cabeza—Tengo que admitir que aún al haber pasado el tiempo sigue siendo inteligente y brillante—reconoció.

—Sí. Sin duda que siguió los pasos de sus padres—medio sonrió y volvió a sentarse. Aún un poco aturdida por la confesión de su padre.

—Sin embargo el tiempo que paso con migo era muy testarudo y no obedecía a mis órdenes. Era muy independiente, eso era algo que odiaba de él—resoplo. Y de mi también supongo, pensó ella.

Su padre la miro visiblemente preocupado por la amenaza y las consecuencias que podrían causarle a él y posiblemente a ella. Serena apoyo sus manos en el escritorio y movió sus dedos.

—Hay una última cosa que no me encaja. ¿Qué tengo que ver yo en esto? Es decir, supongo que él quiere algo a cambio de no hablar.

— ¿Es que aún no te lo he dicho?—pregunto. Ella negó con su cabeza rápidamente y entrecerró los ojos esperando su respuesta—Es a ti quien te quiere Serena. Te quiere por un mes y tengo una semana para que el trato siga en marcha. Ya han pasado cuatro días, solo quedan tres así que todo depende de ti.


Bueno esto es todo por hoy... ya se imaginaran como serán las cosas... aunque debo confesarlo... envidio a Serena Tsukino, y no precisamente por la calidad de padre que tiene... por que para ser sincera el mio tampoco es el mejor.. pero me moriría por tener que pasar treinta días.. bueno mejor noches con Darien Chiba... ^¬^'

hehhe espero que hayan disfrutado la lectura... nos vemos mañana... saluditos... ^w^'

(((¯`•.¸(* )¸.•´¯)))ו«¤´¯`•.»¤Etsuko Ai ¤«.•´¯`¤»•×(((¯`•.¸(* )¸.•´¯)))


yesqui2000 oh si valla que encontró la excusa perfecta para tener vacaciones.. solo esperemos que a Serena también le agrade la idea.. hehhe y si valla que quiere hacer pagar a Kenji por lo que hizo.. pero para ser sincera me encantaría estar en la posición de Serena... heheh gracias por tu review... nos leemos a la próxima... saluditos.. ^0^'