¡Hola Chicas! Como veran ¡Volviii! Me habian castigado por eso no pude subir nada, ¡Pero ahora siii!

Gracias a Amie Blair , serenasexilady, CaMuChI y hasta ahora mi lectora favorita ¡MaRiie McHale! Gracias por el mensaje privado, me hiciste sonrojar con lo que me escribiste xD Fue raro, tienes la edad de mi hermana. Estoy segura que tus historias son mejores que las mias. ¡Graciias!

Ahora si aqui les va el capitulo:

¿Quien era esta chica? ¿Como la conocio? Se preguntaba una y otra vez Edward mientras miraba a la niña al frente de el.

Era hermosa, de eso no habia duda. Nada comparado con la belleza que el estaba dispuesto a contemplar, asi como con Tan... Sacudio la cabeza borrando ese pensamiento. No estaba de animos para llorar de nuevo.

- ¿Entonces? - Inquirio Pulguita, asi la habia apodado.

- ¿Entonces que?

- ¿No vas a contarme nada? - Pregunto de nuevo con los ojos muy abiertos, cosa que lo hizo reir - ¡Hey! - Refunfuño.

El se acomodo mas y tomo un poco del agua que estaba arriba de la mesa, luego la miro y suspiro.

- No, aun no.

- ¿¡Que! Estas bromeando cierto.

- No, no lo hago, aun no voy a contarte nada, eres una desconocida - Isabella quedo con la boca abierta de par en par - Voy a bañarma, con permiso - Se levanto y antes de entrar al baño pudo escuchar perfectamente el susurro de ella.

- Idiota.

Se rio y entro a la ducha. Se dejo caer en la tina y recosto su cabeza en la fria ceramica. ¿Qué diablos habia hecho?

Bella, por su parte, nada mas salir el joven Cullen de la habitación, busco su ropa y la encontro arriba del armario ¿Como habia llegado allí? No queria saberlo, se enfundo su ropa lo mas rapido posible y abrio la puerta de espaldas a ella. No iba a rendirles cuentas a un desconocido, mucho menos a un violador.

Violador. SU violador. SU sexy violador. Sacudio su cabeza fuertemente provocando que se mareara.

Volteo a ver la habitación y encontro el pantalon de Edward en un esquina del cuarto doblado perfectamente arriba de una silla. Esperen ¿Porque su ropa estaba vuelta una mierda y la de el parecia doblada por una hada madrina? Nuevamente, era mejor la ignorancia con algunas cosas.

Se acerco sigilosamente y saco su billetera del bolsillo trasero del pantalon. Tomo la identificación y leyo de ella todos los datos.

Edward Anthony Masen Cullen

28 años

Londres- Inglaterra.

Num. 018.952.436

¡Necesitaba mas! ¡Eso no le serviria de nada! Busco mas y encontro unas fotos, las tomo y con la misma que las tomo se le cayeron al piso.

No podia ser.

Era ella.

En "SU boda"

Con Edward y un cura, bueno mas bien un gordo disfrazado de cura fumando lo que sospechaba ser Marihuana.

Tomo rapidamente las fotos del piso y escondio en su sosten, corrio hasta la puerta y bajo las escaleras a trompicones.

La abuelita la miro sorprendida, seguramente pensaba que saldria con ese derramanda miel.

Salio del edificio, que termino siendo un majestuoso hotel que en su parte delantera tenia las iniciales E.C en color dorado y letra Monfort. Volteo a su alrededor y camino por la acera disfrutando del delicioso frio mañanero de la ciudad de Nueva York.

- ¿Que has hecho Isabella? - Se reprocho asi misma.

De pronto paro su caminata y volvio su vista hacia el frente. Al ver en donde se encontraba no pudo contener la risa. Se hallaba en McDonald's. Se habia ido tan deprisa que olvido por completo comer algo, ahora su subconciente la habia traido hasta aqui.

Toco los bolsillos traseros de su pantalón y se alegro de encontrar su billetera en uno de ellos. Entro al lugar, ordeno y se sento a esperar en un mesa alejada de las demas personas, y se dispuso a sacar su movil, pero al buscarlo no lo encontro.

¡Demonios! Lo habia dejado en la habitación con el violador.

Frustradamente, poso su mano en su mejilla sosteniendo su cabeza mientras esperaba su pedido, que al poco rato llego.

Llevaba ya la mitad de la hambuerguesa, cuando una mujer de avanzado embarazo entro por la puerta y se dirigio a la caja. No pudo evitar imaginarse a ella misma con una panza de ese tamaño. ¡Ja! Seria raro ya que ella nunca habia... Excepto con el violador, pero eso no contaba porq... Oh,oh.

Ella SI habia hecho eso y por lo que vio en la habitación, fue sin usar nada. Asi que lo mas probable era que los bichos del violador estuvieran...Entonces ella podria... ¡Mierda!

Dejo el dinero en la mesa y salio disparada hasta la farmacia mas cercana.

- ¡Hola! - Saludo al farmaceuta - ¿Tiene pastillas de emergencia?

El chico la miro de arriba a abajo, detallandola de una forma muy poco profesional.

-No, la ultima se la ha llevado esa chica - Señalo a una pelirroja no un poco mas mayor que ella - ¿Necesitaba algo mas?

- No gracias - Respondio Bella saliendo de la tienda con los ojos picosos.

No queria un bebe, no aun. Tenia que encontrar un farmacia lo antes posible.

...

El joven Edward se encontraba secando su hermoso cuerpo cuando escucho la puerta cerrarse fuertemente.

Envolvio la toalla alrededor de su cintura y salio corriendo a la habitación.

- ¡Chica!... ¡Bella! -Llamaba Edward a la joven Isabella. Luego de 10 minutos de llamar se d¡o cuenta que ella se habia ido. ¡Ah no! Ella no se iba a ir tan rapido.

Se puso su ropa y luego de peinar su cabello, salio en busca de su pulguita.

Camino rapidamente, sabia muy bien en donde podria estar, el no podia permitir semejante atrosidad.

Volteo hacia el frente y a lo lejos se podia observar un castaña saliendo de una farmacia con una caja de pastillas en la mano. Empezo a correr hacia su dirección, no podia permitirlo.

...

¡Al fin! La felicidad de Bella no se podia encontrar en su nivel mayor ahora. Al fin, luego de tanto caminar, pudo encontrar un farmaia en donde estuvieran las dichosas pastillas, compro un botella de agua y se dispuso a caminar hasta un paruqe cercano en donde poder tomarsela.

Encontro una banca y tomo mucha agua antes de tomarla, segun las indicaciones habia que hacer mucho reposo luego de tomarla asi que esperaria un rato y se iria a un hotel. Ni loca volveria a ese sitio.

Disfruto un rato de la brisa y luego abrio la cajita con delicadeza y saco una pastillita blanca en forma de corazón.

Estaba a punto de llevarsela a la boca, cuando gritaron en su dirección.

- ¡DETENTE ISABELLA! ¡DETENTE AHORA MISMO! - Gritaron.

Bella volteo en aquella dirección y se encontro a un pelirrojo corriendo en su dirección, no tuvo que pensarlo mucho para saber a lo que venia.

Iba a secuestrarla.

El era un violador secuestrador.

Tomo sus pastillas y la botella con agua fuertemente y ¡Partida! Bella corrio tratando de alejarse de Edward quien venia pisandole los talones.

- ¡Detente Bella!

- ¡Dejame en paz! - Le respondio.

Las personas no les prestaban atención ya que parecian una pareja de enamorados persiguiendose.

Bella como pudo saco otram pastilla y abrio con dificultad la botella de agua para poder tragarsela de una vez por todas.

- ¡Que ni se te ocurra! -Le grito Edward.

- ¡Muerete!

Bella volteo hacia atras y esto basto para que tropezara y cayera, derramando asi el agua y dejando la cajita muy lejos de ella. En ese momento Edward aprovecho para tomarla y tirarla a un bote de basura cerca de el. Con una sonrisa de oreja a oreja se volteo dispuesto a llevarsela, pero el corazón se le enconjio cuando la vio. Era un egoista.

Isabella se encontraba llorando con los brazos abrazando sus piernas. Ella no queria esto. Solo quizo escapar de la realidad un rato y divertirse, no termianr casada con un maniatico ni presuntamente embarazada. Queria volver a casa.

Un llanto amargo salio de su boca, haciendo que Edward se sintiera peor de lo que ya se sentia.

Se arrodillo a su lado y la miro.

- ¿Estas bien? - Pregunto poniendo una mano en su hombro.

- ¡Dejame en paz! - Le grito Isabella para volver a llorar.

- Lo siento - Se disculpo Edward - No debi haber hecho eso, pero no podia dejar que te tomaras esa pastilla.

- ¿¡Porque! ¿¡Porque segun tu no debia hacerlo! ¡Ni siquiera me conoces!

Edward bajo la cabeza. No iba a decirle su razón. Puso su mano en la espalda de ella y le hablo suavemente - Vamonos.

Bella alzo su cabeza y lo miro con los ojos hinchado - Primero muerta.

- Bien. como quieras. Si prefieres quedarte aqui llorando como una estupida mientras todas las personas te ven es tu problema, yo me largo - Inquirio Edward levantandose.

Isabella levanto su cabeza y vio como el se alejaba, volvio esconderse entre sus piernas y sigui sollozando.

Edward se paro en seco y volteo a ver a la chica ¡La muy condenada no se habia levantado! Suspiro y se acerco a ella. Era solo una niña.

El la levanto por los brazos y su acto mas racional la abrazo y apreto contra su pecho arullandola como un bebe.

- Sh, sh, sh, sh - Beso su cabeza.

Ella hubiera podido alejarlo de un empujon o salir corriendo, pero no lo hizo, al contrario, se apreto mas contra el y escondio su cara en su pecho llenando su camisa de lagrimas. Necesitaba sentirse amada.

Edward la cargo al estilo novia y se monto en un taxi con bella aun aferrada a el. Empezo a acariciar su cabello y su espalda intentando calmarla en vano. Al poco tiempo se quedo dormida.

...

Ella abrio sus ojos perezosamente y se encontro en una suave cama, con una piyama de seda puesta. Se sento con dificultad y miro la habitación en penumbras.

- Despertaste - Susurro una voz a la que ella podia reconocer a la perfección.

Los recuerdos de lo sucedido no tardaron el llegar y los sollozos se hicieron presentes, pero fueron callaods por unos fuertes brazos que la envolvieron con fuerza. Ella escondio su rostro en el cuello de el aspirando su aroma varonil.

- Estuve pensando, y creo que mereces saber porque hice lo que hice - Hablo Edward.

- ¿Vas a decirmelo? - Pregunto Bells.

- Si.

- Gracias.

El la abrazo con mas fuerza y se sento en la cama con Bella en su regazo, beso su frente y la miro.

- Tuve una novia llamada Tania... - Comenzo a contar.

Bueno hasta aqui chicas, me tengo que ir a bañar y estudiar para un examen de Biologio, una vez mas gracias por el mensaje MaRiie McHale, para mi es muy fabuloso eso.

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