Christopher nunca fue alguien que se quedaba así como así cuando quería algo. No descansaba hasta obtenerlo, así que empezó a buscar la forma de volverse a encontrar con el inglés. Trató de ver en donde vivía y con quién vivía. Quién lo torturaba y se aprovecha de él, le encantó lo que encontró. Damián Thorn era quien poseía a ese pobre británico. Nada podía ser mejor, ya que él es su compañero de tortura. De vez en cuando Satán le pedía a Christopher que torturara gente, él lo hacía con gusto y Damián lo ayudaba.

- Hey, Damián. - Dijo, encendiendo un cigarrillo. - ¿El inglés es tuyo?

- ¿Pipi? Sí, es mío. ¿Para qué? - Preguntó con una mala mirada, pero con curiosidad.

- ¿Se llama Pipi?

- Se llama Phillip Pirrup. De pequeño me dijo que le decían Pip porque lo odiaban, pero ve al grano.

- Bien, te pido que me regales una noche de placer con él.

- ¿Cómo?

- Me recuerda demasiado a Gregory...


¿Por qué me tardo tanto en actualizar mis fics? e3e Estoy perdiendo mis ganas de escribir ._.

Luis carlos: Es el topo, es demasiado impredecible.

SandyP: Demasiado xD