Aclaraciones:

Este es un relato en 3 persona omnisciente

"los personajes que aquí aparecen no me pertenecen, son de la autoría de J.K Rowling , ésta es una historia paralela donde he tomado prestado los personajes pero no recibo ninguna compensación económica por ella, soy más pobre que los Weasleys".

Mis más humildes disculpas por mis faltas de ortografía y redacción


Capítulo 8:

Los Delacour parte 1


Ninguna de las dos chicas habló durante el postre solo compartían miradas y sonrisas, no hubo ninguna palabra, pero no era un silencio incomodo, era un silencio cómplice.

- debería irme – comentó Hermione

-deberías –le contestó Fleur

Hermione alzó una ceja - ¿debería?

- deber y querer… dos situaciones abismales – Fleur sonreía a la castaña

Hermione se paró y se acercó a ella - ¿insinúas que no quiero irme?

Fleur dejo salir una risa traviesa –Yo no insinuó nada, la puerta está abierta – Fleur reía

Hermione acercó más su rostro al de la rubia, haciendo que dejara de reír - ¿te digo un secreto? – Hermione se iba acercando más y Fleur cerró los ojos y asintió con la cabeza – No me quiero ir – Fleur rió ante la confesión, pero Hermione acortó la distancia y besó sus labios, fue un beso corto, Hermione pegó su frente a la de Fleur

- ¡dios sabe que no me iría de aquí nunca! – Confesó la castaña – pero tengo que hacerlo, levantaré muchas sospechas de no llegar a dormir

Fleur abrió los ojos y habló- ¿un último?

No necesito decir más, la castaña entendió a la perfección acerca de que hablaba y de nuevo besó los labios de la chica, esta vez fue más largo, lento, intentando guardarlo en la memoria y lentamente se separaron

- pórtate bien – dijo Fleur al ver que la castaña se iba alejando caminando de espaldas.

- siempre – contestó la castaña – te voy a extrañar

- yo también – confesó la rubia – pórtate bien

Hermione rió ante la petición repetitiva – hasta mañana – y la castaña salió del cuarto, Fleur caminó por el lugar y le dio una última mirada antes de salir, una gran sonrisa se dibujó en su rostro al recordar lo que ahí había ocurrido.


- ¡Despierta! ¡Despierta! ¡Despierta! – Hermione oía a Ginny gritar y brincar sobre su cama- ¡ya! ¡Despierta!

- Ginny, pareces un bebé, déjame dormir – Hermione se giró y se tapó el rostro con la almohada

- ¡Vamos! No puedes ser tan mala ¡debes contarme! – Ginny movía de un lado a otro el cuerpo de la castaña

- ¡ya! ¡Basta! – Hermione no tuvo más remedio que levantarse de la cama - ¡esto es tan infantil!

Ginny levantó una ceja - ¿me vas a contar?

La castaña la miró enojada y salió de la recamara y se dispuso a darse una ducha

- ¿Hoy hay partido? – Hermione salía de darse una ducha, aún tenía el cabello mojado

- si –contesto Ginny - ¡cuéntamelo!

- vamos al comedor y se lo cuento a todos – Hermione se amarró el pelo aún mojado y ambas chicas salieron al comedor, Hermione pudo ver a Fleur que al parecer comía melón en trozos, la rubia le sonrió y le dirigió una mirada cómplice que Hermione le devolvió y comenzó a caminar a la mesa, Hermione seguía mirándola, y Fleur la miraba por ratos.

- ¡por Merlín! Con esa mujer en la misma habitación que tú jamás nos vas a prestar atención – Ginny se dedicó a desayunar, Harry y Ron que ya habían estado ahí solo se rieron y continuaron su desayuno, Hermione no podía apartar la mirada de la rubia. Vio que una lechuza llegaba y le entregaba un sobre a Fleur, la rubia se giró a mirarla pero Hermione negó con la cabeza, la castaña vio la confusión de Fleur quién al abrir la carta puso una cara un poco más seria y se disculpó de la mesa, le dirigió una última mirada y una sonrisa a su castaña, Hermione entendió que la estaba tranquilizando, seguramente era cosa de trabajo pensó la castaña así que comenzó a desayunar.

- ya se fue – comenzó a hablar Ginny - ¡cuéntanos!

Hermione resopló y comenzó a relatarles a sus amigos lo que había ocurrido


Fleur caminaba rumbo a su oficina, su abuela había decidido mandar una carta y conociendo a Armelle sabía que si no contestaba a la brevedad armaría un alboroto, llegó a su oficina, de uno de los cajones sacó un pedazo de pergamino, mojó una pluma y comenzó a escribir

Tati:

Todo va bien, mucho mejor de lo esperado, he estado muy ocupada con mi trabajo en el ministerio pero sin duda todo está a pedir de boca. Gracias por preocuparte y saludos, te envió una carta más adelante con un informe de los hechos, por ahora mees imposible comentártelo.

Besos, te quiere Fleur

Fleur rogó porque eso calmará de momento a su abuela, McGonagall la había invitado a presenciar el partido de esta tarde con ella así que iba a aprovechar para ver a Hermione en un ambiente que seguramente le era grato. Sonrió ante lo que se avecinaba, por ahora tenía que armar su informe al ministro ¡rayos! Había olvidado hablar con Hermione acerca de su futuro trabajo, le contestaría al ministro para ganar tiempo que aún estaba indecisa, mientras, escribiría un informe de los otros chicos.

Después de terminar su informe se dirigió a su cuarto, se daría un baño antes de ir al partido. La ducha resultó muy refrescante, salió del baño y comenzó a caminar por su cuarto en toalla, siempre solía colocar su ropa sobre la cama así que caminaba hasta ahí en toalla (N/A: éste dato curioso tiene importancia en un par de capítulos), se quitó la toalla y por inercia se giró al espejo y vio su maldición, esa mancha que ahora parecía un moretón grave pero era nada comparado a lo que estuvo hace un par de meses atrás, ni siquiera tenía esas protuberantes venas que le causaban repulsión y entonces sonrió, eso significaba que la castaña se estaba enamorando, dejó escapar un gran suspiro, aún quedaba un gran paso a dar pero comparado a lo que había avanzado con la castaña, era mínimo, lo más difícil era tener que confesarle a la castaña como obtuvo esa maldición y aún no estaba preparada así que esperaría un poco más, había esperado muchos años, esperar un par de semanas o meses más definitivamente no la iban a matar, recordó que estaba desnuda y comenzó a vestirse.


-Mucha suerte chicos – comento la castaña a sus tres amigos – Luna y yo estaremos en las gradas apoyándolos.

Harry dio su usual platica dirigida a dar ánimos al equipo, Hermione vio como todos se animaban unos a otros y vio a Ginny decirle algo muy cerca del oído a Harry que de inmediato se sonrojo hasta las orejas ante el comentario, Hermione quedo intrigada pero no hizo ningún comentario y se dirigió a su lugar con Luna hablándole de algunos astrofares o algo por el estilo, aunque el partido era Gryffindor-Ravenclaw, luna apoyaba abiertamente a Gryffindor y con una mano ondeaba una mini banderita de Ravenclaw, cosa que le causo gracia a la castaña que a pesar de no ser muy apegada al Quidditch gritaba animando a sus amigos y abucheaba a los de Ravenclaw, Hermione noto que Harry andaba bastante distraído, había esquivado de milagro dos Bludgers y eso no era normal en él, aun así ella continuaba gritando apoyando a su amigo y repente lo que de milagro no había ocurrido sucedió.

Una bludger alcanzó el brazo que Harry (desafortunadamente) había levantado, ocasionando un fuerte grito de dolor por parte del niño que vivió y haciendo que cayera descontroladamente de su escoba, Hermione sin darse cuenta levantó su varita y lanzo un hechizo para que el pelinegro pudiera caer sin dolor, el chico al llegar al suelo se retorció de dolor sujetando fuertemente su muñeca, Hermione de inmediato intento bajar las gradas lo más rápido posible pero el amontonamiento se lo impedía, ya había pasado mucho tiempo cuando la castaña logró bajar las gradas por lo que emprendió una carrera a la enfermería, cuando llegó ahí estaba Harry sólo con Madam Pomfrey que se quejaba una y otra vez del juego, Hermione se acercó al chico que aún tenía mueca de dolor.

- Harry – murmuró la castaña, que sólo tuvo valor de tocar la cabeza de su amigo

- Potter ¿Cómo esta Potter? – McGonagall había llegado

- tiene la muñeca completamente destrozada, me llevará varias horas y tendrá que dejar en reposo esa muñeca varios días –contesto Pomfrey

- me alegra mucho que aun este vivo Potter-confeso McGonagall

- 'Ermione te salvo de una dolorosa y quizás mortal caída – dijo una voz detrás

Hermione aún no volteo pero ¿'Ermione? Era tan obvio con quién venía acompañada McGonagall, pero ella solo se limitó a sonreír

-agradecería que dejarán solo a Potter, necesita descansar, éste chico parece que no sabe alejarse de las lesiones – Madam Pomfrey parecía bastante enojada

- Potter, Weasley vendrá apenas acabe el partido y tal parece que será pronto – confesó minerva

- ¿le molestaría si me quedo en lo que llega Ginny? – Preguntó Hermione – No me gustaría dejar sin compañía a Harry, es mi mejor Amigo – diciendo lo último para Fleur

Y en ese momento se giró a verla, quiso evitar sonreír pero le fue imposible, su cuerpo reaccionaba solo ante la presencia de la rubia, quien también le devolvió la sonrisa

- ¿nos vamos Fleur? – McGonagall inquirió

Fleur sonrió y ambas caminaron fuera de la enfermería, Hermione notó que la Directora llamaba por su nombre a Fleur, lo cual se le hizo raro, ya que siendo la directora era muy propia de evitar nombres de pila.

Hermione estuvo alrededor de media hora más viendo dormir a Harry cuando entró Ginny corriendo con la frente aperlada de sudor y a un paso más lento, pero igual de cansado llegó Ron.

Madam Pomfrey carraspeo su garganta, Hermione y Ron entendieron que estaban de sobra, así que Ron palmeo levemente el hombro de su amigo y salió acompañado de Hermione que besó la frente de su amigo.

El domingo quiso hablar con Fleur pero se enteró que McGonagall la tenía totalmente acaparada, así que lo dio por perdido y dedicó su día a estudiar en la biblioteca, todo había estado de maravilla hasta que una lechuza ya conocida llegó y le entregó una nota, Hermione suspiró resignada y comenzó a leer

Querida Hermione:

Te envió esta notita para preguntarte si es posible concretar la sesión de fotos publicitarias de mi local para mañana, le comenté a tu directora y me respondió que tienes permiso para aparecer y desaparecer en la tarde en su oficina, ¿será posible a las 6? Para aprovechar la puesta de sol, ven vestida normal, aquí ya te tengo una selección de atuendo.

Me confirmas si es posible

Atte. Tú amiga Rosmerta

Hermione no tenía más opción, así se quitaba ese "deber" de encima de una vez, así que se apresuró a escribirle que estaba bien y enviársela de regreso. El resto del domingo fue en paz, visitó unas dos veces a Harry y regresaba a la biblioteca.

El lunes llegó más rápido de lo que esperaba, hoy darían de alta a Harry pero aun así no podía realizar hechizos por los siguientes días, ella les comentó acerca de su "sección" con Madam Rosmerta, pero nadie le prestó gran atención porque Ginny estaba inmersa en cuidar de Harry y Ron, por lo que ella creía, ya había dado un avance con Cho.

Al terminar las clases Hermione iba rumbo a la oficina de McGonagall para aparecerse en las tres escobas cuando vio a una muy conocida rubia tratando de recoger unos papeles del suelo, Hermione tomó uno que estaba un poco alejado y con paso silencioso se acercó

- ¿es de usted hermosa dama? – preguntó la castaña

Fleur sonrió al oírla – es tan amable de su parte

- no es amabilidad, es que usted en verdad es hermosa –

Fleur se sonrojó– me refería a entregarme el papel

- ¡oh! Eso, bueno, no es ningún problema ayudar a una damisela en problemas – Hermione le entregó otra hoja, pero esta vez se aseguró de rozar la palma de la mano de la rubia con su dedo

Fleur levanto una ceja entretenida - ¿estás tratando de seducirme?

- ¿Qué te parece? – contestó la castaña

Fleur acomodó todos sus papeles en su carpeta y se giró a ver en todas direcciones y se aseguró que no había nadie, Hermione supo lo que seguía. Ambas chicas se levantaron quedando una frente a otra, Fleur comenzó a caminar hacia la castaña haciéndola retroceder hasta que su espalda tocó con la pared.

- no empiece algo que no piensa terminar Srita Granger

- ¿yo? Pero si yo no he hecho nada – Hermione estaba divertidísima con la situación que estaban representando

Fleur la empujo contra la pared y la besó, esta vez con un poco de deseo, Hermione colocó sus manos sobre la cadera de la rubia, Fleur quería un poco más, así que comenzó a usar su lengua y se pegó de golpe a la castaña, éste movimiento hizo que las manos de Hermione se deslizarán sobre el trasero de la francesa, lo que le provocó un gemido ahogado, Hermione gozó de esa sensación y con un poco más de seguridad comenzó a rozar la superficie qué se le presentaba, nunca había hecho eso pero lo estaba gozando, Fleur comenzó a tocar la cintura de la castaña y a subir lentamente sus manos, un poco temerosa, Hermione sintió arder su cuerpo, su cuerpo estaba pidiendo a gritos ser tocado por la rubia, Fleur sintió un calor agradable en sus costillas y supo lo que significaba, Hermione la estaba deseando, sabía que su alma Veela se estaba alimentando de la lujuria que la castaña le propinaba, decidió que era mejor parar, ese no era ni el momento ni el lugar, la primera vez con la mujer que amaba no iba a ser tan repentina.

Hermione sintió duda en los besos de Fleur y después se separó de ella, pensó que había estado mal lo que había hecho

- perdón, yo no quise… perdón si te ofendí, Fleur… no era…

- no es eso – contestó la rubia con la respiración agitada – solo que éste no es el lugar apropiado

Hermione
entonces comprendió y en sus adentros agradeció que Fleur mantuviera la cabeza firme, porque ella se hubiese atrevido a hacerlo ahí mismo aunque después se hubiese lamentado.

- yo… tengo que irme – dijo la castaña

- yo también – contesto la rubia – hasta luego, te amo – y le dió un beso a la castaña

Hermione al sentir el beso, agarró a Fleur de la nuca y la obligó a hacer el beso más profundo, después de un momento, se separó – me gustas tanto – confesó, a lo que Fleur sonrió muy alegre – hasta luego

Y dicho esto cada una se alejó de ese pasillo intentando alegar sus pensamientos.


Fleur caminaba con una sonrisa en la cara, hace muchísimo tiempo que no se sentía así, quizás años.

Llego a su oficina y cerró los ojos, se apoyó sobre la puerta y dejó escapar un gran suspiro

- te amo tanto – dijo para la castaña que se apoderaba de sus pensamientos

De pronto oyó un ruido de la silla que la hizo abrir los ojos abruptamente y vio al chico Weasley que la miraba con ojos de deseo, ella se miró y se dio cuenta que tenía abierto un botón de más, que debió abrirse al contacto con su amada.

- Fuera de aquí – dijo Fleur con todo el coraje que pudo y mientras se abotonaba – la sesión de hoy se ha cancelado.

Pero el chico Weasley continuaba en la misma posición con la boca abierta, Fleur se sintió temerosa, ese chico no parecía querer irse, pero era amigo de su amada, no podía atreverse a dañarla.

- Weasley – dijo con tono nervioso la rubia

Pero el apellido del chico causó todo lo contrario a lo que ella esperaba, el chico caminó seguro hacia ella, Fleur quiso retroceder pero su espalda ya estaba contra la puerta, quiso abrir la puerta y salir corriendo pero sintió la mano del pelirrojo impedírselo

- eres tan hermosa – dijo el chico con voz ronca- me gustas tanto

Y se pegó al cuerpo de la rubia, Fleur comenzaba a llorar de desesperación, sintió el asqueroso cuerpo del chico pegándosele, así como la protuberancia del genital masculino que se pegaba a su pierna, ella quería gritar y salir corriendo pero el miedo se había apoderado de ella.

El chico comenzó a oler su cabello, comenzaba a respirar entrecortadamente, comenzó a besar su cuello, Fleur intentaba alejarlo pero su fuerza física era menor, sentía la saliva del chico, quería vomitar, entonces el chico dirigió una de sus manos al trasero de Fleur lo que la hizo llorar aún más y el chico pareció encenderse con eso, así que dirigió sus manos a su pantalón, parecía que iba a saciar su deseo de una forma rápida.

Fleur comenzó a llorar desesperadamente y sollozar - no, por favor, déjame – Fleur lloraba y era casi inaudible sus súplicas – por favor, déjame – Fleur sentía escapar sus últimas bocanadas de aire – no… Hermione… por favor… no…

El chico se alejó al instante de ella y sacudió con fuerza su cabeza, Fleur se dejó caer al piso aún llorando y se arrastró como pudo detrás de la mesa, buscó su varita con manos temblorosas y la apunto sin fuerza al chico, que aún estaba en la misma posición, parecía no entender lo que había ocurrido

- yo… - comenzó a decir el pelirrojo

- aléjate – dijo la rubia en un sollozo - ¡te lo advierto! – esta vez la rubia gritó con furia

El pelirrojo al ver la reacción de la rubia salió corriendo de la habitación. Fleur continúo llorando en el piso e invocó un patronus mandando a llamar a su única amiga en el castillo.


Hermione se apareció afuera de las tres escobas y apenas llegó Madam Rosmerta la recibió con gritos de euforia, la puso un par de ropas (cortas a su parecer) y pasó un par de horas entre foto y foto. El único momento alegre fue cuando se despidió de Madam Rosmerta y volvió a aparecer en el castillo. Llegó a su sala común y cómo era de esperarse estaba Ginny cuidando de Harry

- ¿has visto a Ron? – preguntó Harry

- no – respondió Hermione – vengo llegando de las tres escobas ¿Por qué?

- no, solo creo se ha alargado la sesión con Fleur

- debería ir a ver – contestó Hermione ya dirigiéndose a la salida

- no creo que sea conveniente Herms – dijo Ginny – quizás ron anda vagando con Cho

Hermione sonrió, era verdad, a Fleur no le agradaba ron así que era muy probable que el pelirrojo se hubiese ido ya hace bastante rato – me voy a dormir – dijo la castaña – estoy bastante cansada

Y se fue a la cama sin la menor idea de lo que en verdad había ocurrido

A la mañana siguiente, Hermione fue como de costumbre a la biblioteca y después al comedor, pero Fleur no estaba ahí, Hermione vio llegar a Harry y Ginny

- ¿y ron? – preguntó la castaña, que empezaba a intuir algo

- dijo que aún tenía sueño, que vendría al rato, ayer llegó muy tarde y no lo pude ver – contestó Harry

Hermione levantó una ceja, por más cansado que estuviese Ron, él no se perdería el desayuno. Y Fleur ¿Dónde estaba? Hermione se levantó de la mesa sin decir una palabra y escuchó como sus amigos gritaban su nombre, algo estaba mal, tenía una sensación extraña que sólo se aliviaría al ver a Fleur.

Abrió sin pedir permiso la puerta y vio la oficina algo desarreglada pero sin ninguna rubia ahí, entonces ¿Dónde estaba? Ella no sabía dónde quedaba su dormitorio y como un milagro vio a sir Nicolás andando por el pasillo

- sir Nicolás – gritó - ¿usted sabe dónde duerme Fleur Delacour?

- eso es información clasificada –contestó y se disponía a continuar su camino pero la castaña se paró frente a él

- ¡alto! Es urgente, de vida o muerte – mintió la castaña- por favor – imploró

- En la segunda torre de lado este, en el 3 piso de lado derecho

Hermione corrió sin esperar nada más, no supo cuánto tiempo se demoró pero cuando llegó, abrió rápidamente y vio a Fleur sollozando en brazos de Luna

- aléjate de ella – dijo la castaña

Ambas chicas estaban sorprendidas por la repentina llegada de la castaña

- 'Ermione

- ¡que te alejes! – grito la castaña con furia a Luna que comenzó a separarse de su amiga

- ¡'Ermione! – Fleur sonaba indignada – ella es mi amiga, me está apoyando

Hermione se sintió un poco avergonzada, Fleur tenía razón Luna jamás haría algo para dañar a una amiga.

- lo siento luna – dijo la castaña y corrió a lado de la rubia – Fleur…. – y la abrazó, la rubia no pudo evitar llorar – Fleur… por favor… ¿Qué te pasa? – la castaña miró a luna que sólo estaba de espectadora

- Fleur – dijo Luna – Es la persona que amas, cuéntale

Fleur aun sollozaba pero asintió con la mirada – Pro… Prométeme que no harás una locura – Hermione sólo sintió más temor, pero asintió – Yo… 'Ermione… Ayer… Weasley…

Hermione miró a luna

-Ron – dijo Luna

- ¿Qué tiene? – Pregunto la castaña evidentemente molesta - ¡Fleur! ¿Qué tiene?

- Él… -Fleur comenzó a llorar más, Hermione había entendido

- Fleur mírame – Hermione levantó la cara de Fleur - ¿él te hizo algo? Él…. Él… ¿se propasó contigo?

Fleur lloró, Hermione entendió eso como un si

- Fleur… Él…. –Hermione sintió un nudo en la garganta- Él… ¿abuso de ti?

- Él… - Fleur tomó aire – él casi lo hace

Hermione se sintió mareada, su mirada se nubló, soltó a Fleur y se levantó de la cama

- 'Ermione ¿A dónde vas? 'Ermione ¡lo prometiste! – gritaba Fleur

Pero Hermione estaba demasiado molesta para escuchar de razones, algo en su interior gritaba, algo en su cabeza estaba a punto de estallar, caminaba de prisa, tenía su varita aferrada a su mano con fuerza, caminó y caminó, bajó escaleras, atravesó pasillos, le gente fue apareciendo, la miraban pero ella no miraba a nadie y entonces vio a Ron, ese infeliz estaba como si nada, a un lado estaba Harry y Ginny con cara de susto

- Hermione – escuchó decir a Harry

- ¡infeliz! – gritó a toda voz la castaña mientras levantaba la varita en dirección al pelirrojo que de inmediato cambio su cara a una de total espanto

- ¡Hermione! – Gritó Harry que también había sacado su varita pero le apuntaba a ella - ¡piensa lo que haces!

Todo el corredor estaba en silencio, algunos estaban escondidos detrás de las paredes y otros estaban demasiado pasmados como para mover un dedo, Hermione aún mantenía su varita aferrada con fuerza

- ¿lo sabes? ¡Joder Harry! ¡¿Lo sabes?! Y defiendes a esta sabandija – Hermione sentía su cara roja de furia, Ginny no se movía – Harry te haré pedazos ese brazo si decides interferir – la voz de Hermione mostraba completa decisión – adelante agarra tu varita infeliz – su voz mostraba odio- veamos que puedes hacer

- Hermione- Ginny había hablado – es mi hermano

- ¡es una rata! –

- por favor – suplicó Ginny – nadie aquí podría detenerte, incluso si lo intentamos todos juntos, Hermione… es un bastardo – Ginny comenzaba a caminar en dirección a Hermione lentamente e hizo que Harry bajará su varita- pero piensa en ella

- ¡no te atrevas a nombrarla! ¡No enfrente de éste desgraciado! – Hermione movió ligeramente su varita lo que hizo temblar a Ron

- Hermione… si le haces algo a Ron… te alejarán de aquí… ¿lo merece? ¿Vas a dejar que este estúpido te dañe aún más? – Hermione por primera vez dudo- ve con ella, apóyala.

Hermione comenzó a bajar la varita, por primera vez su mirada se dirigió a Ginny

- Hermione…. Yo – comenzó a decir el pelirrojo

Pero no le dio tiempo de decir más, la furia se apoderó de nuevo de la castaña al oír su voz y en un rápido movimiento lo acorraló contra la pared y su varita estaba a escasos centímetros de su rostro

- Te odio – dijo la castaña y su mirada reforzaba sus palabras –eres una basura, te rompería cada hueso de tu cuerpo ahora mismo, haría que rogarás porque tu dolor terminará… - Hermione se alejó de él – pero no tendrás tanta suerte, no hoy- Hermione siguió retrocediendo manteniendo su mirada en él- si te acercas a ella… si nombras siquiera su nombre… te juro… ¡te juro! Que va a hacer lo último que hagas – la castaña dió media vuelta y caminó de prisa, era tonto dirigirse a su habitación o a la de la rubia, así que fue al baño a lavarse la cara y despejarse, el arranque le iba a costar, la directora se iba enterar en cualquier momento, estaba segura.

Caminó de regreso a la habitación de Fleur

-'Ermione – Fleur se levantó de la cama y corrió a abrazarla - ¿Qué hiciste 'Ermione?

Hermione negó con la cabeza – nada, pero estuve a punto… yo… lo siento

- Srita Granger – era la voz de McGonagall

- Yo puedo explicarlo – hablo Fleur – necesito hablar con usted en privado

McGonagall la miró y asintió – afuera Granger y Lovegood

Hermione y Luna permanecieron en silencio mientras estaban afuera, la profesora llamó a Luna, que giró a sonreír a Hermione y entró a la recamará, después de un rato Hermione oyó su nombre

- ¿me hablo señora? – dijo Hermione mientras asomaba la cabeza

- estoy al tanto de lo acontecido, pero quiero dejarle muy en claro que lo que pasó no puede volver a repetirse, el señor Weasley no será castigado por petición de Fleur – Hermione quiso hablar pero la directora lo impidió- así como de igual forma usted no será castigada por su comportamiento. Sólo espero que tenga más cuidado con sus emociones Hermione – la castaña sintió raro al oír su nombre en boca de la directora- retírese a su clase, de inmediato, usted también señorita Lovegood. Hermione miró a Fleur que asintió con la cabeza y entonces se fue de la habitación.

Los días siguientes Hermione visito a la rubia a su habitación, el miércoles de la siguiente semana no había rastro de la triste Fleur que había estado presente, Hermione no escuchó de razones cuando Harry quiso intervenir a favor de Ron, tampoco quiso escuchar a Ginny y mucho menos se atrevía a mirar a Ron por miedo a no contenerse, él ahora se sentaba en la mesa de Ravenclaw junto a Cho, los rumores de la pelea de los tres amigos había corrido como pólvora, la versión más sonada era que Hermione amaba a Ron y él había decidido por "otra" y que también había jugado con esta "otra", ninguno de los amigos lo desmintió, ni siquiera Hermione, era mejor que pensarán eso. Después del incidente Hermione intentó estar lo más normal posible pero los cuchicheos no la dejaban.


Fleur había podido explicar a la directora lo sucedido y de milagro había tenido clemencia sobre la castaña aunque eso implicará perdonar a ese chico. Luna y Hermione se habían encargado de hacerla olvidar ese acontecimiento, había revivido lo que había pasado la última vez, todo volvió a su cabeza a partir de lo que el chico Weasley intentó y eso era lo que la había puesto en ese estado de depresión, pero Hermione a cada momento se esforzaba por sacarle una sonrisa. Ya era jueves y todo parecía volver a la normalidad, nadie parecía saber la verdad de lo ocurrido aunque veía que Hermione no lo llevaba tan bien y se sentía en parte culpable por ello.

Quería poder compensárselo a la castaña, estaba en su oficina intentando pensar en algo cuando oyó la puerta sonar.

-adelante – dijo Fleur alzando la mirada para ver quién era - ¡abuela!

-¡vaya! Veo que te acuerdas de mi – dijo la señora mientras se sentaba – y ¿bien?

- ¿Qué? – Fleur se hacia la desentendida

- ¿Cómo que "qué"? por favor Fleur, no me hagas perder el tiempo –

- abuela, creo que ella se está enamorando de mi – Fleur se mostraba muy feliz

- bien – dijo Armelle – entonces preséntamela, quiero conocerla, las fotos no me muestran en verdad como es

- es complicado – contesto Fleur- solemos vernos en la noche porque es cuando tiene libre

- ¡perfecto! –Armelle comenzó a caminar a la salida – invítala a cenar este sábado, así podremos conocerla todos

Y sin darle tiempo a Fleur de replicar se fue, dejando a Fleur completamente aterrada ante la propuesta de su abuela. Fleur tenía la boca seca, no esperaba eso, pero su abuela ya lo había dicho y llevarle la contraria sería armar un caos. Solo le quedaba invitar a Hermione y esperar que no se asustara.


Era viernes por la noche y Hermione como de costumbre había ido a visitar a Fleur

-'Ermione – Fleur comenzó a hablar

- mande – dijo mientras colocaba una pieza del puzle que armaban

- ¿tienes planes para el sábado en la noche?

Hermione se giró a verla – no, ¿tienes algo planeado? -

- yo no – confesó Fleur – mi… - se aclaró la garganta – mi abuela nos invitó a una cena

Hermione la miro sorprendida -¿nos invitó?

- bueno… ella sabe que me gustas desde hace mucho – Fleur estaba bastante nerviosa

- ok ¿a qué horas? – Hermione le sonrió – no me perdería esto por nada

Fleur sonrió, no esperaba esa reacción tan natural de su castaña, aunque aún no sabía lo que le esperaba – a las 6

- bien, entonces aquí estaré y nos vamos juntas - Hermione estaba un poco nerviosa por la invitación pero sabía disimularlo bien, si eso hacía feliz a Fleur… ella estaba dispuesta a soportar la ronda de preguntas que seguramente caería sobre ella ese día

Fleur dejó escapar un suspiro, estaba aliviada, su abuela no la reñiría y su castaña estaba tranquila con la cena programada.


Hoy era el gran día, eran las 5. 57 pm y Hermione aun no llegaba, Fleur se estaba impacientando

- lo siento –Hermione abrió la puerta – Tuve… un… inconveniente

Fleur sonrió – te ves hermosa – y era cierto, la castaña llevaba un vestido rojo apenas por encima de la rodilla, esta vez había elegido maquillarse y dejar su cabello suelto.

Hermione se acercó y beso los labios de la rubia, acerco su boca al oído de su acompañante – tu más – dijo casi en un susurro

- ¿nos vamos? – dijo Fleur extendiéndole la mano a su acompañante

Hermione frunció el ceño extrañada - ¿McGonagall te dio permiso para aparecer?

Fleur sonrió - ¿celosa?

Hermione rió - ¡no! Sólo… es raro…

- somos amigas – Fleur movió su mano aún extendida - ¿nos vamos?

Hermione tocó la suave mano de la rubia y ambas desaparecieron.

Cuando Hermione abrió los ojos estaban frente a una mansión de dos pisos de color blanco, con flores de ornato por doquier, podía sentir el olor tan característico al jazmín y rosas, giraba en todas direcciones intentando captar hasta el último detalle de esa casa. Fleur sonrió al ver a su acompañante

- Mi madre es la encargada de las flores – Fleur sonrió, aunque la castaña pudo notar algo de tristeza en la mirada de la rubia

- son hermosas – contestó la castaña

- ¿quieres decírselo tu misma? – Fleur le estaba haciendo una clara invitación a pasar a su casa

Hermione sonrió y asintió con la cabeza, comenzaba a subir un escalón, dos escalones y sintió la mano suave de la rubia detenerla

- espera – y la rubia besó a su acompañante mientras la sujetaba de la cintura, y poco a poco se fue separando – ahora si

Y ambas tomadas de la mano subieron los otros dos escalones que llevaban a la puerta de esa mansión, Fleur tocó la puerta, podía entrar pero eligió el método tradicional.

Hermione sintió su frente y manos sudar al escuchar que unos pasos se aproximaban a la puerta, agarró con más fuerza las manos de la rubia, Fleur sonrió.

Y por fin, la puerta se abrió, para gusto de Hermione, ella conocía a esa niña, la había visto hace años atrás, era Gabrielle, una niña (ahora no tan niña) de ojos azules y pelo rubio igual que su hermana, una pequeña representación de Fleur con diferencias notorias en el rostro y facciones, pero de resto era la copia de su hermana

- ¡Fleur! – grito la niña abalanzándose a los brazos de su hermana, por lo que la rubia se vio forzada a soltar la mano de la castaña, Hermione sintió su fuerza desvanecerse cuando ya no tuvo la mano de Fleur entre la suya.

- ¡Fleur! – grito otra voz femenina y también se abalanzó a los brazos de Fleur, Hermione vio que su cabello era ligeramente más oscuro que las otras dos rubias, su tez era la misma, pudo ver que su nariz era más chata que las otras dos, y cuando Fleur separó un poco a ambas niñas, Hermione vio que el color de ojos era azul y no hubo más duda: era la hermana de Fleur.

- ¿Qué es este alboroto? – Y la castaña pudo ver como unos pasos más pesados se aproximaban a ellas, y vislumbró a una mujer mayor, de pelos canosos, ya tenía arrugas en el rostro, pero tenía un porte de autosuficiencia digno de su edad - ¡Oh! Fleur, querida – la señora abrazó a la rubia y se separó casi al instante - ¡pero que descortesía! –esta vez la señora la miró, Hermione tragó en seco – Mucho gusto, soy Armelle, la abuela de Fleur – la sonrisa de la señora era enorme

Hermione intento sonreír lo más sincero posible – Hermione, Hermione Granger – la castaña estaba levantando su mano, pero la abuela de Fleur la abrazo tan fuerte que pudo sentir como se le escapaba el aire

- un gusto conocerte señorita, eres más hermosa en persona – y la abuela le guiño el ojo, Hermione dejo escapar una risa nerviosa – Pero pasa por favor

Todas las chicas comenzaron a pasar a la sala, Hermione vio que era bastante amplia, con varios muebles de color crema y una mesa de centro de vidrio

- ¡oh! – La abuela sacó a Hermione de su inspección - ¡pero que descuidadas! Hermione, estas son mis dos nietas Gabrielle y Emilie – Hermione le sonrió a ambas chicas – Son mellizas – aclaró la abuela

Hermione se sorprendió, Fleur había omitido ese detalle ¿Qué más se le habría pasado a la rubia?

- Conozco a Gabrielle – Hermione se animó a hablar – en el torneo

- Gabrielle estudiaba en la misma escuela que yo, no en el caso de Emilie, por lo que no pudo ir – Fleur le intentaba aclarar las cosas a su castaña

Hermione oyó unos pasos de la escalera, sin duda eran tacones de mujer ¿acaso en esta casa todos eran mujeres?

- buenas noches – dijo una mujer alta, un poco más alta que Fleur pero de ojos azules y cabello azabache- Mucho gusto, Soy Regina Delacour

- Hermione Granger – Hermione estaba sorprendida por la belleza de aquella mujer

- es un gusto conocerte al fin 'Ermione – la castaña se rió al escuchar la misma pronunciación que madre e hija hacían con su nombre- Mi hija te estima mucho

- mucho más que estima según sé – comentó Armelle, Fleur y Hermione se pusieron rojas

- madre – comenzó a hablar Regina- Por favor, contén tus comentarios incomodos

- Mamá – Fleur comenzó a hablar al percibir una posible pelea – estoy feliz de verte

Madre e hija se abrazaron.

- ¡Vamos! ¿No piensas llamar a tu esposo Regina? – cuestionó Armelle

Todas las demás mujeres se miraron algo nerviosas, en especial Fleur, Hermione se sintió confundida

- claro madre – dijo Regina- ¡Alfonso!

Y Hermione escuchó unos pasos en algún lugar de la casa, y de pronto una puerta a su derecha se abrió

- Dime amor mío – Era un hombre de la misma estatura, cabello rubio y ojos azules, de tez blanca y una barba bien recortada, fue directo hacia su esposa, rodeo su cintura con los brazos y comenzó a besarla por todo el cuello, Hermione se ruborizó al ver la escena.

Regina carraspeó la garganta – Tenemos a una invitada – Regina le indicó con la mirada al hombre que mirará.

- Mucho Gusto Señorita Alfonso Iturbide – y el hombre le extendió su brazo

- Hermione Granger – la castaña sentía la necesidad de ponerse una cintilla que dijera su nombre para evitar la tan repetitiva presentación.

Ambos estrecharon sus brazos y al alejarse el hombre volvió a su posición inicial con su mujer, otra vez intento besar su cuello

-Alfonso – dijo Regina – Ahora no – y la mujer se alejó de él.

- 'Ermione – Fleur se movió para estar alado de la castaña- Ésta es mi familia

Hermione sonrió como respuesta, sin duda alguna los Delacours eran algo "excepcional", esta sería una larga velada, y no se equivocaba.

- ¡por favor tomemos asiento! – Armelle parecía muy interesada en la castaña

Todas las mujeres de la casa y el único hombre tomaron asiento, Fleur se sentó junto a su castaña y la tomó de la mano, acción que fue percibida por la mujer más grande de la casa.

- ¿entonces ustedes son pareja? – Armelle las veía fijamente

- No, No, No, No vas a empezar con tu interrogatorio abuela – Fleur se había puesto a la defensiva

- ¡por favor hija! – Está vez Regina había hablado- solo queremos saber si esta chica siente algo por ti

- si – Hermione se adelantó a Fleur al reconocer que no habría forma de escapar de eso– Fleur me gusta mucho – Hermione sintió que no fue la respuesta apropiada al notar la cara de los familiares

- ¿te gusta mucho? – La voz de Armelle sonaba irónica - ¡por favor! Al menos 50 chicos han venido a la casa diciendo que mi nieta les gusta mucho ¡es obvio! Es una chica hermosa, nosotras queremos saber si vas enserio porque mi nieta está enamorada de ti y no pareces saber lo que eso significa

- Lo sé – Hermione sintió un arranque de valor – Lo sé perfectamente, su hija, hermana y nieta – dijo dirigiéndose a todos los presentes-confía en mí y yo en ella. Sé lo que significa que esté enamorada de mí pero no me gusta que me presionen con mis sentimientos, algo se está dando entre Fleur y yo y les suplico que no interfieran en ello.

Fleur sonrió ampliamente, Hermione había dejado a toda su familia callada, había logrado lo que ella nunca pudo, dejar sin objeción a su abuela, sin duda alguna: la castaña era la mujer idónea para ella.

- ¿confía en ti? – Armelle miro a Fleur - ¿dime hermosa…. Que tanto confías en ella?

Hermione se sintió olvidada, miró a Fleur y su rostro mostraba tensión, nervios, no sabía cómo descífrala.

- si abuela- Fleur se giró a ver a Hermione y la tomó de las manos- no te había comentado esto antes porque es familiar, pero ahora que estamos todos juntos, te contaré un pequeño secreto familiar.

Hermione se sintió asustada.

- Hermione, prométeme que no nos juzgaras y que me escucharás hasta el último momento, pero esta vez… promételo enserio-

Hermione recordó su última promesa fallida, la familia Delacour parecía no entender, pero ambas chicas seguían en su complicidad

- si Fleur – contestó la castaña – estoy dispuesta a hacerlo

- Bien ¡Carmen! ¿Puedes traernos algo de beber? – Armelle llamó a una mujer que parecía ser la empleada – ésta será una larga charla – y Armelle le dedico una sonrisa malévola a la castaña, que logro asustarla.

Definitivamente, esta sería una larga velada…