Por fin aquí está el tercer y último songfic que completa la serie Daños. En esta ocasión nuestro protagonista es nada más y nada menos que Robb Stark. Para ser sincera este lo tenía pensado como la segunda historia pero luché tanto con él que al final quedo para el gran final. Esperó que les guste, o sino ya saben dónde tirar los tomates.

Sumario: Robb ha escapado por milagro de la Boda Roja. Pero no es capaz de superar lo sucedido.

Canción: watch?v=VQkOzmrpM_I Borracho- Fiskales Ad-Hok.

La otra noche te encontré, borracho en la comisaria

Robb abrió la boca para lanzar una risotada que no llego a sentirse en el frio eco nocturno. ¡Joven Lobo! Le había dicho ese campesino idiota con sus ojos brillantes, cuando llego el guardia a detenerlo por "perturbar la paz de los ciudadanos decentes". Idiota el campesino, e idiota el guardia. El campesino por creer que los muertos podían volver a la vida, que él podía volver a la vida si no era ya nadie.

A ese que alguna vez llamaron el Joven Lobo con las voces teñidas de orgullo había fallecido hacía tiempo ya, en lo que el populacho había dado con llamar la Boda Roja. Tal vez ese era el mejor nombre que se le podía dar a lo que sucedió en los Gemelos hace lo que podrían ser siglos atrás. Por ese mismo acontecimiento el guardia también era un idiota.

Si algo así pasaba es que ya todos los valores se habían trastocado. La nobleza, la lealtad, el respeto entre los hombres y todas esas babosadas de las que tanto hablaba su padre. Puras mentiras, cuentos de hadas. La vida era un jodido juego que él no había captado a tiempo ¿Y ese hombre venía a hablarle de decencia? Todo estaba perdido, ya nada importaba

Y estaba borracho. Estaba muy borracho, tal como había estado todos los días después de su muerte.

Un cigarrillo te pedí, pero el sargento me pateo

Lo arrastraban, los dos brazos agarrados firmemente. Quizás se asustaron por esa mención al intento de rey norteño fallecido tanto tiempo atrás. Antes de conducirlo al cuartel pasaron un tiempo observando al prisionero.

Lo primero que saltaba a la vista era la ropa andrajosa y el olor que expedía, ciertamente no propio de un señor. Luego pusieron su vista en la barba abundante y mal cuidada. Pero si era verdad que tenía los rasgos demasiado finos, demasiado angulosos como para pasar por un mendigo más.

Le jalaron la cabeza hacia, obligándole a dirigirles la mirada penetrante y enrojecida.

-"¿Ojos verdes, huh? ¿A quién tenemos aquí? ¿Cómo fue que te llamo ese campesino? Ah sí, el Joven Lobo. ¿Qué era lo que lo decían de él Leryn?"

-"Que era tan lindo como una jovencita, y que tenía los ojos verdes, tan verdes como un campo listo para cosechar. Por lo que se, este vago que tenemos aquí podría ser él Tel"

Los dos hombres se miraron, consternados por un momento.

-"No", dicen al unísono.

-"De seguro que es un bastardo de Lord Hoster"

Esa historia los satisface a ambos.

Robb camina a tropezones, ajeno a todo lo que sucede como lo ha estado desde que decidió marginarse del mundo. Pero no puede evitar reírse ante el hecho que lo hubiesen confundido con el Joven Lobo, y tampoco puede esquivar la patada que llega directo a su mentón, y que lo hace tastabillar para luego abrazar el suelo con brutalidad.

Aun se ríe.

¡Y! hablamos de lo
mismo que hablamos el otro día,
seguíamos tan tristes cuando llegó
la alegría, agitación en la
nación, civismo y policía, siempre
te ofrecen nueva vida, pero todo sigue igual

Políticos contando cuentos que yo no
creía,

"Por nombre de su Excelencia, el soberano y magnánimo Aegon VI, rey sobre toda la dignísima tierra de Poniente, quedas condenado…

A pesar de sus esfuerzos por mantenerse alejado del mundo, no puede evitar el viaje a la dimensión paralela que cataliza ese largo rollo de papel. De repente, comienza a ver todo en rojo. Rojo bermellón, rojo sangre, rojo muerte. Parpadea para alejar las visiones, pero nada de este mundo es capaz de alejarlas y él lo sabe.

Al final todo se reduce a eso. A morir, a la sangre. "Todo el mundo muere, Aegon" piensa y murmura en voz baja. Todo eso que quieres va a morir, va a marchitarse en tus brazos. Por más que lo protejas, siempre te vas a equivocar, siempre vas a tomar la decisión incorrecta.

Jamás prometas nada, porque no podrás hacerlo de todas maneras y todo el mundo sufrirá. Todo seguirá igual siempre y el juego de tronos jamás se detendrá aunque ya no quede más pieza para poner en marcha.

Te dieron nuevos caramelos, pero todo sigue
igual.

Dedicado a la Reina J , que ama a Robb Stark y que espero no me odie después de esto.