Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, pertenecen a L. J, Smith aunque este fanfic este basado en la serie.
Nueva York
Estaba un poco perdida en esta ciudad, era la primera vez que la visitaba, me pareció un buen lugar para empezar mi vida como auténtico vampiro, en alguna ocasión escuche decir a Damon que era la mejor ciudad para vampiros principiantes.
Entré en un bar, era algo más de media noche y necesitaba un trago, llevaba toda la noche buscando presas pero ninguna me pareció suficiente, así que decidí relajarme un rato, me senté en la barra y noté como dos miradas se clavaban en mí, eran dos chicos guapísimos, estaban hablando sobre mí, escuche un poco lo que decían:
-Qué buena está la rubia de la barra.
-Ya tío y parece que está sola, vamos a hablarle.
-Pensaba que está noche no íbamos a encontrar ninguna chica.
-Casi se nos jode la noche de caza.
Cuando escuché eso supe que ellos serían mis víctimas, el cazador cazado, me encantaba ese juego. Uno de ellos se acercó primero, se sentó a mi lado y yo notaba su mirada fija, me giré un poco hacía él.
-Hola mi nombre es Andrew-me dijo, mientras me tendía la mano, parecía muy seguro, yo le correspondí el apretón y dije.
-Hola el mío es Caroline.
-Caroline eres preciosa, que te parece si te invito a una copa y después nos vamos a algún lugar más tranquilo-me mordí el labio sabía el efecto que causaba en los tíos.
-Estaría bien, pero dile a tu amigo que también venga.
Noté algo de decepción en su rostro, pero enseguida llamó a su amigo. Le hizo un gesto con la mano y este se acercó.
-Colin, ella es Caroline.
Colin me tendió la mano y yo se la cogí, de cerca eran aún más guapos, serían un gran entretenimiento.
-Chicos, que os parece si pasamos de la invitación y vamos directos a mi casa-dije, ellos se miraron y Andrew dijo.
-¿Los tres?
-Sí, tenéis algún problema-ellos negaron con la cabeza.
Salimos de aquel lugar y llamamos a un taxi, cuando llegamos a mi ático les serví dos copas de Bourbon y empezamos a charlar.
-Bueno Caroline, ¿Cuánto hace que vives en Nueva York?- me preguntó Andrew.
-Hace unos días, soy nueva en la ciudad y busco guías- dije sonriendo pícaramente. Ellos pensaban que era deseó y no se equivocaban era deseó por beberme hasta la última gota de su sangre.
No pude aguantar más e inicié el juego. Me acerqué a Colin y le besé Andrew nos miraba y cuando me separé le miré fijamente y le ordené que fuera a la cocina a por un cuchillo y viniera aquí sin decir nada, él lo hizo, Andrew no sabía cómo reaccionar cuando vio a Colin con el cuchillo, vi el miedo en su rostro y me excité.
Entonces me acerqué a él y le dije que no tuviera miedo que se quitara la ropa excepto los boxers y así lo hizo, le empecé a besar mordiéndole el labio, noté como una gota de sangre caía dentro de mi boca.
Me giré y le dije a Colin que se desnudara también y mientras lo hacía yo misma le di el cuchillo a Andrew. Después me lancé a besar a Colin, noté su miedo y eso me excitaba más, me separé y le dije a Andrew que se hiciera un corte en la muñeca, él estaba muy tranquilo y lo hizo, Colin contrajo el rostro pero no dijo nada, le dije que se quedará quieto y empecé a oler la sangre en ese momento mis sentidos se inundaron, la sed se apoderó de mí y me lancé a la muñeca de Andrew, chupé toda su sangré y después me giré hacia Colin, estaba en pleno frenesí, la sed me inundaba, me tiré sobre él y los dos caímos al suelo, él no se movió y yo clave mi dientes en su cuello y succioné, derramé mucha sangre así que cuando terminé chupé su cuello, para aprovechar algo de la sangre caída.
Esa fue una de las muchas noches que pasé en Nueva York, aproximadamente cincuenta años después me cansé de Nueva York y decidí irme a Las vegas.
