Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, pertenecen a L. J, Smith aunque este fanfic este basado en la serie.

Calle Bourbon

Era medianoche llevaba puesto un vestido rojo muy ceñido, mi melena rubia caía en cascada por mi espalda, unos tacones negros y un bolso a juego, me puse la pulsera que Klaus me había regalado, era muy bonita, me quedé pensando y muchos recuerdos vinieron a mi menté, ninguno hizo que se moviera lo más mínimo en mi interior, nada solo estaba emocionada por la sangre que bebería. Así que me dirigí con paso firme hacia la calle Bourbon.

Cuando entré me di cuenta de que todo lo que había contado la bruja era cierto, los vampiros no se ocultaban, dos se acercaron a mi pensando que era un pobre turista que se había perdido.

-Hola guapa, ¿te has perdido?-me dijo el más alto.

-¿Quieres venir con nosotros encanto?-me dijo el amigo.

Yo simplemente sonreí y dije:

-Quiero saber dónde está Klaus, me ayudáis.

-¿Conoces a Klaus?-dijo el alto.

-Algo parecido, además me gustaría conocer a Marcel-les dije muy decidida.

Los dos estallaron en una gran carcajada y me miraban como si hubiera contado el mejor chiste de mundo, así que cogí al más bajo por el cuello y lo estampé contra la pared, debía ser más joven que yo, porque era incapaz de deshacerse de mi agarre, el alto miraba sorprendido la escena y en menos de diez segundos tenía a diez vampiros rodeándome uno de ellos seguramente el líder me miró, con la cara muy tranquila y con un especie de media sonrisa.

-Tranquilicémonos todos, hola preciosa me llamo Eric-me tendió la mano, yo no solté a su amigo-ese que tienes tan amablemente cogido del cuello es uno de mis chicos, realmente yo no quiero hacerte daño, somos más y podríamos matarte antes de que tu le matarás a él, así que propongo que le sueltes y me digas que estás buscando o no me quedara más remedio que matarte.

-No me dais miedo-dije y cuando termine de decirlo Eric se lanzó sobre mí, era más fuerte que yo, retorció mi mano y eso me obligó a soltar a su chico, entonces me miró.

-Me gustan las chicas como tú sin miedo-tocó mi cara, yo no podía deshacerme de él-así que te llevaré ante Marcel para que él decida que hacer contigo-me miro con una sonrisa burlona como si me estuviera dando la vida.

Me cogió de las manos como si su mano fuera unas esposas y me llevaron a empujones hasta un local, dentro se escuchaba mucho ruido de fiesta y antes de llegar hasta lo que parecía un patio interior de donde procedía todo el ruido, giramos a la derecha, subimos por las escaleras.

Me sentaron en una especie de despacho y vi como Eric mandaba a uno de los suyos a por Marcel.

-Bueno preciosa, todavía no me has dicho tu nombre- me miraba como si fuera un trofeo, a mí no me importaba.

-Me llamo Caroline-en ese momento entró por la puerta un hombre corpulento, negro con una amplia sonrisa.

-Eric por qué estoy aquí y no en mi fiesta-se giró hacia mí, no conseguía descifrar lo que le pasaba por la cabeza, solo sonreía. Eric le contestó.

-Marcel esta chica ha amenazado a uno de los nuestros y estaba demasiado alterada, así que he decidido traerla ante ti, para que decidas que castigo ponerle.

-Bueno antes deberíamos escuchar la versión de la dama ¿no crees?-Eric asintió y Marcel me miró esperando a que procediera con mis explicaciones.

-Simplemente paseaba en busca de alguien y tus amigos decidieron molestarme, así que me defendí, eso es todo lo que pasó-dije con total indiferencia.

-Y si no es mucha molestia, podrías compartir conmigo el nombre de la persona a la que buscas.

-En realidad son dos personas, en primer lugar a ti y después a Klaus- Marcel me miró sorprendido no entendía nada.

-Bueno pues ya me has encontrado tú dirás.

-Solo sentía curiosidad, quería ver la cara del hombre que maneja está ciudad, me pareces alguien muy interesante, digno de ser conocido-me insinué, el ensancho un poco más su sonrisa, le resultaba morboso todo esto, lo veía en sus ojos.

-Bueno me alagas, ahora dime que quieres de Klaus.

-Simplemente es un viejo conocido y quería saludarle, hace mucho que no le veo.

-Porque no has empezado por ahí conoces a Klaus, ahora mismo te llevo con él, pero antes no puedes rechazar una copa-me tendió una copa y me la bebí rápido, me miró fijamente y me preguntó- no serás esa joven vampiro que mata por diversión, creo que la llaman algo así como perversa- yo asentí confirmando sus sospechas y él se empezó a reír y dijo- Claro como no, tenías que ser amiga de Klaus, en fin vamos con él.