/!\DISCLAIMER/!\: "Código Lyoko", así como sus personajes, no me pertenece. El resto es totalmente invención mía.
Capítulo 2: Los hombres de negro
Y precisamente, el humo no era de la combustión de algo. Era oscuro, podría decirse que totalmente negro, pero no desprendía ningún olor. Además, el humo provenía directamente de la palma de la mano del encapuchado de negro.
El susodicho dio un salto y se retiró varios metros, cayendo en su lugar otra figura que comenzó a perseguirla a lo largo de la encrucijada. Mientras tanto, el encapuchado restante había vuelto a por la pelirosa, que chilló para alertar al recién llegado. Era alto y delgado, y su pelo era verde como la hierba fresca del bosque que los rodeaba.
Este se giró un solo instante al oir la voz de la chica, cosa que aprovechó su combatiente para asestarle un golpe en el estómago. Cayó al suelo y aquello que tenía en las manos se le escurrió, dejando ver que era un arco.
La cosa cada vez era más extraña, pensó Aelita: hombres de negro en mitad del bosque, manos humeantes, rescatadores desconocidos y,¿arcos en pleno siglo XXI? Había arcos deportivos, y de hecho ella había probado uno en una de las clases de gimnasia con Jim, pero aquel no tenía la pinta de ser deportivo. Era un sobrio arco verde bosque y sus puntas parecían fundirse con la floresta.
El peliverde se incorporó a toda prisa e intentó recuperar el arco, pero el encapuchado volvió a atacar. Esta vez Aelita sí pudo verlo. Como si saliera disparada de su mano, una ráfaga oscura lo embistió por la espalda, devolviéndolo al suelo. La chica intentó hacer algo, desesperada; pero el arquero estaba siendo vapuleado y ella estaba a solas con el encapuchado restante. Aelita chilló de nuevo cuando notó la dura mano del hombre agarrarle el brazo, instándole a alejarse de ella.
Lejos de hacerle caso, el hombre tiró de Aelita hacia arriba y le obligó a levantarse. En aquel punto, la mente de Aelita empezó a pensar en qué razones tendrían aquellos hombres de negro para atacarla. Desde luego no eran los hombres de negro que tanto la habían atormentado en sus pesadillas: ellos tenían capucha. Y eso no era muy "del gobierno" por así decirlo. Y luego estaba aquel peliverde que luchaba contra el primer encapuchado.¿Qué hacía allí?¿Qué hacía con un arco?¿Por qué atacaban los hombres de negros con ráfagas de humo?¿Era eso posible?¿Y cómo habían podido desaparecer los demás hombres así porque sí?¿Era eso también posible, o se lo estaba imaginando?
-¿Y por qué demonios me resulta el contacto con el hombre este tan desagradable?-chilló Aelita mentalmente.
Muchas preguntas y pocas respuestas.
-¡SUÉLTAME!-vociferó de nuevo Aelita pataleando.
-డామన్, అమ్మాయి మూసివేసింది లేదు.-bufó el encapuchado.
La pelirosa sintió entonces algo extraño en el punto donde aquel hombre la estaba agarrando. Sin tiempo para reaccionar, sendos calambres recorrieron su brazo y se extendieron por todo su cuerpo, haciéndole gritar de dolor. Aelita cerró con fuerza la mandíbula y los puños en un intento de resistir aquel dolor, pero a los pocos segundos su cuerpo se relajó, cesó de oponer resistencia y se dejó caer en el suelo en un estado entre la consciencia y la inconsciencia, respirando fuertemente.
Ante la visión de la chica gritando, el peliverde reaccionó saltando e incorporándose rápidamente. Ni corto ni perezoso fintó alrededor de su oponente hasta situarse en su punto ciego y poder asestarle un golpe en la cabeza, dejándolo mareado por un instante. En el tiempo en que su contrincante estaba fuera de juego se las apañó para volver a empuñar su arco y lo apuntó directamente al encapuchado que acababa de dañar a Aelita. Este se disolvió en humo negro en milésimas de segundo y el brazo de Aelita que estaba sujetando cayó pesadamente al suelo.
Justo en ese momento, el encapuchado final parecía volver en sí (N/A: venga, Traductor de Google al canto xD):
-తదనంతర ఫలితము, విరమించు.-dijo.
-ఎప్పుడూ! నేను మీ పురుషుల తొలగిపోయారు మరియు అమ్మాయి సురక్షితం-respondió el peliverde-. పోయిన.
-పరాజయాన్ని అంగీకరించాడు అవుతుంది. కానీ ఆ అమ్మాయి -el encapuchado apuntó a Aelita, que se encontraba a salvo detrás del arquero- మరియు లాకెట్టు నా భార్య ఒక రోజు చెందిన.
-మేము చూస్తారు.-dijo finalmente el arquero, mientras su adversario retrocedía y se perdía en el bosque.
Una vez acabada la pelea, y cercionándose de estar solo, el peliverde se giró hacia Aelita y se acuclilló junto a ella, asegurándose de que no la habían dañado en exceso. Justo iba a recogerla en brazos cuando unas voces se oyeron a lo lejos.
-¡Ya estamos cerca!-decía una chica.
-¡Creo que la he oído gritar!-secundó alarmado otro chico.
Volvió a dejar a Aelita en el suelo y chasqueó la lengua.
-షిట్.-farfulló mientras se retiraba a la espesura y más tarde se ocultaba en un árbol.
A los pocos segundos y como una estampida, los cuatro chicos irrumpieron en la encrucijada. Todos pasearon su mirada alrededor de ella y vieron a Aelita inconsciente en un rincón.
-¡AELITA!-exclamaron los cuatro al unísono (N/A: obviamente, Jeremy se dejó la garganta en aquello).
Los cuatro se arremolinaron alrededor de la pelirosa, y Jeremy no tardó en pasarla del suelo a su regazo. Durante algunos minutos intentaron despertarla en vano, obteniendo de ella solo gemidos y crispaciones de dolor.
-Aquí ha pasado algo: miradle la mano y el brazo.-dijo Yumi, y los chicos obedecieron. La palma de la mano derecha de Aelita se había inflamado un poco y la manga de su camiseta, a la altura de la muñeca, estaba chamuscada y la piel bajo ella, quemada.
-Deberíamos llevarla a la enfermería.-propuso Odd.
-Si la llevamos ahí, nos preguntarán qué le ha pasado-razonó Ulrich-. Propongo que la llevemos a su cuarto.
-¿Y si alguien nos ve?
-Pues diremos que se ha desmayado o que le ha dado un mareo.
-Entonces nos dirán que la llevemos a la enfermería,¿no, listillo?
-¡Al menos estoy dando soluciones!
Iban a enzarzarse los dos en una discusión cuando una voz los silenció.
-¡Callaos!-alzó la voz Jeremy-. Ni siquiera sabemos qué le ha pasado a Aelita, así que tranquilicémonos.
Ante el súbito grito de Jeremy, Aelita se estremeció entre sus brazos. Movió los párpados y después los abrió lentamente, adormecida, para encontrarse en primer lugar con el rostro del rubio.
-¿Jeremy?¿Qué haces aquí?-preguntó confundida, y abrió los ojos al máximo-.¿¡Y los hombres de negro, dónde están!?-empezó a ponerse nerviosa.
-Tranquila, princesa, sea lo que sea lo que haya pasado, ya estás a salvo.-la tranquilizó Odd.
La pelirosa se incorporó y se quedó sentada, apoyada en el tronco de un árbol.
-¿Qué ha pasado?-quiso saber Ulrich.
Aelita se hacía la misma pregunta.¿Qué había pasado? Habían sucedido unos fenómenos muy extraños, a los que ella no encontraba explicación. Razonó que sus amigos tampoco lo harían.
-Unos hombres de negro me atacaron y me dejaron inconsciente...-ignoró el detalle de rescatador peliverde arquero; ni a ella misma le cuadraba.
-¿Esto te lo hicieron ellos?-le preguntó Jeremy rozando su muñeca.
Aelita reprimió un gritillo:
-¡Que duele!
-Perdona.¿Y qué querían de ti esos hombres de negro?
-No tengo ni idea.
-Chicos...¿No deberíamos salir de aquí?-propuso Yumi, levantándose.
En respuesta los demás la imitaron. Se encaminaron de vuelta a la academia, vigilando a su alrededor. Si ya habían atacado los hombres de negro una vez,¿quién decía que no lo volverían a hacer? Y mientras tanto, Jeremy intentaba sonsacarle la información a la pelirosa:
-¿Dices que se fueron, sin más?
-Ya te he dicho que no tengo ni idea de cómo ha pasado. Estaba hablando contigo y me rodearon, se cargaron mi móvil, me noquearon y después llegásteis. Sé tan poco como vosotros.-respondió ella.
-¿Y si vuelven otra vez?-dijo entonces Odd-. No creo que te encontraran por casualidad, seguramente sepan que vives en la academia. Deberíamos llamar a la policía.
-¡Nada de policía!-exclamó Jeremy. Al darse cuenta de que podían oírlos, bajó la voz-. Si denunciamos esto, lo investigarán. Y puede que descubran que Aelita no es tu prima, y que tiene 10 años menos de los que debería tener. Lo mejor es... Que estemos alerta. No tenemos otra alternativa.
Pronto llegaron a los dormitorios de chicas. Aelita entró un momento en su cuarto a cambiarse de camiseta (N/A: supongamos que en este fic son más originales y llevan ropa distinta cada día xD), y pronto salió, soplándose la quemadura de la muñeca:
-Duele bastante.-comentó.
-Si no te lo curan se te infectará-dijo Yumi-. Debemos llevarte a la enfermería.
-¿Y si preguntan cómo se lo ha hecho, qué diremos?-hizo incapié Ulrich.
Jeremy paró un momento y se puso a pensar.
-Tengo una idea para eso.-dijo finalmente.
Media hora después, Aelita y Jeremy salían de la enfermería, llevando la primera una gasa y una compresa fría sobre la quemadura. En el pasillo, se encontraron con los demás.
-¿Y bien?-preguntó Ulrich.
-Si no me toco la herida, en un par de semanas se me curará.-respondió Aelita.
-¿Qué le dijiste a Yolanda cuando te preguntó por ella?-secundó Yumi.
Aelita se giró con una sonrisa a Jeremy, que contestó:
-Dije que estábamos haciendo un proyecto para la clase de Tecnología y que Aelita se había quemado con un soldador.
-Buena excusa, Jeremy. Empiezas a parecerte a Odd-dijo Ulrich recibiendo las miradas de los dos rubios-. Un poco.
Pronto llegó la noche. La pandilla no había olvidado los improvisados planes de ir juntos a la ciudad a dar una vuelta, y habían pasado toda la tarde fuera. En ese momento, todos se encontraban en sus habitaciones durmiendo plácidamente, algunos más que otros.
Y sin saberlo, los cinco estaban en el punto de mira de alguien en particular.
¡Qué pasa, peña!
Os traigo por fin el segundo capítulo de Elements, tres días antes de lo que pensaba. Finalmente ya se han acabado todos los exámenes, y solamente quedan el lunes y el martes(los cuales serán de pura parranda en el instituto) hasta final de curso; por ello, como una loca he cogido el ordenador y me he puesto a escribir como si no hubiese mañana xD
Hay una cosa que se me ha olvidado comentar sobre este fic. Como ya expliqué en el capítulo anterior (sin contar las Notas de la Autora), este fic está basado en una novela que empecé a escribir. Dicha novela era para mí como una "novela homenaje", donde hacía mención a todas aquellas cosas que me importaban, de una forma u otra. También quiero hacer eso en este fic, y ya puedo decir que le homenaje del capítulo uno es a todas las madres del mundo.¡Se os quiere, mamis!
Este capítulo carece de homenaje, ya que no he encontrado ningún lugar para hacerlo.
¡Y vamos con las reviews!
HeiMao.3: Muchas gracias ^^ Me he recarcomido mucho el comienzo, para no cometer ningún error del que me pueda arrepentir más adelante xD
holaminombreesdrama: ¡Gracias! Quizás le tiro todas las tragedias a Aelita porque es mi personaje preferido. Bueno, también está el hecho de que mi mente retorcida encuentra fascinantemente perfectas esas situaciones con ella (pendiente estoy de solucionarlo xD).
Midnight SkyDragon: ¡Gracias muchas! Nah, los Lyokowarriors no se han olvidado del aniversario de la derrota de XANA, lo que pasa es que como también era el aniversario de la muerte de Hopper, no querían recordárselo a Aelita ^^ ¡Me basé en tus Rhuen para crear a los hombres de negro! xD
codedellarobia: ¡Muchas gracias! Andaba muy estresada porque no quería dejaros sin leer, pero,¡aquí estoy! Se agradece mucho el ánimo ^^
coderiel: Gracias :D Yo tengo un vídeo de mí de pequeña leyendo la poesía, y por eso no pude evitar ponerlo en el fic; es una poesía muy bonita =)
Muchas gracias por vuestra reviews y por seguir la historia.¡Hasta el próximo capítulo!
PD: Quien traduzca las frases del idioma ese con el traductor se gana una galletita virtual :D
