Entre el amor y el odio
Pido disculpas porque creo que debí poner en el summery que esta es una historia AU. Y porque me enredé con eso de las edades; Shelby tenía 18 cuando tuvo su primera hija. Ella y Quinn se conocieron cuando tenían 30 y 17 respectivamente, Quinn, cuando perdió a sus padres, tenía 15 y sus padres dejaron en el testamento un documento para que fuera declarada mayor de edad y así pudiera hacerse cargo de la empresa familiar. Rachel viene por ahí.
Disculpen por actualizar tan tarde, estuve enferma, la universidad, estoy en un horario muy fuerte y casi no me alcanza el tiempo para nada.
Aclaraciones: Glee no es mío y mucho menos los personajes que aquí aparecerán.
Es asombroso como alguien te puede devolver la alegría con solo una mirada o una sonrisa, como, con solo saber que existe una persona tan maravillosa, tu mundo cambia y pasas del dolor a la alegría, la soledad de tu corazón queda hecha nada cuando esa persona llega u te saluda, ¿puede una sola persona en las miles de millones que hay en la tierra provocarte todas las emociones juntas? Quinn no sabía por qué, ni como, pero definitivamente lo que ella sentía cuando tenía a Shelby cerca no era de este planeta.
Aunque Santana puso el grito en el cielo cuando le contó que Shelby y ella habían empezado un tipo de relación más allá de lo profesional, ni ella ni nadie podía negar que la rubia se vea mucho más feliz que en todos los años anteriores juntos, no la veían así desde cuando vivían sus padres. Por eso y solo por eso Santana López se calló todo lo que tenía que decir en contra de aquella relación. La latina miró desde un punto a parte todo con referente a esa relación, claro que siempre apoyaría a su hermana en todo lo que ella necesitara y claro que se sentía feliz por ella, pero Santana López tenia que se llama un "sexto sentido" no veía fantasmas, pero si presentía algo extraño con respecto a Shelby.
Cuando nació Beth, Quinn no cabía dentro de sí, desde el primer momento que la vio se enamoró de ella, por cosas del destino, así lo veía ella, la pequeña tenía su color de cabello y unos ojos parecidos a los de ella solo que un poco más oscuros. Cada día que pasaba amaba más a sus dos chicas, y ellas la amaban. Beth creció con la imagen de dos mamas que la amaban y cuidaban, que darían todo por ella. Nunca pregunto por un padre, ¿para qué si las dos mujeres le daban todo el amor que ellas necesitaba y hasta le sobraba? Nunca entendió por que su madre se la llevó lejos de su mamá y menos entendía por que se fueron con ese hombre al que su madre le presentó como su padre.
