Entre el amor y el odio

Ya sé que no subo muy a menudo, pero ya la otra semana empiezo semestrales y tengo un montón de proyectos y esas cosas. Trataré de subir un cap. más antes del viernes. Bueno, a las que me leen, gracias

Aclaraciones: Glee no es mío y mucho menos los personajes que aquí aparecerán.

Era como flotar, como el canto de los ángeles. En cada nota que salía por su boca Quinn Fabray sentía ganas de llorar por la emoción que le causaba ese canto.

Cuando termino de cantar, todo el auditorio se puso de pie para aplaudir la gran presentación de aquella chica morena, todos excepto Quinn. La rubia se había petrificado desde el primer momento en que escucho cantar a Rachel, no se podía mover por las sensaciones que estaba sintiendo.

S: Q… Q… Quinn!- por fin hizo que reaccionara- ¿qué te pasa? Estabas como ida. En fin, esa chica sí que sabe cantar, hasta casi me hace llorar- Quinn seguía sin reaccionar- Quinn!- gritó y varias miradas se posaron sobre ellas.

Q: ¿ah?- al menos todavía podía hablar-¿Qué sucede, San?

S: pues que ya las presentaciones terminaron y tú te quedaste con cara de idiota viendo a la chica y ella ya se fue.

Q: sí, sí, la chica…

S: ¿qué pasa con ella?

Q: pues su voz era preciosa y…

Shue: Señoritas- las llamo e interrumpió a la rubia- quiero presentarles a el director Figgins, director del instituto y la Sue Silverster, entrenadora de las porristas.

La siguiente hora la pasaron en una charla tediosa en donde los señores hablaban de las carencias que había en el plantel y un montón de cosas a las que ninguna de las chicas puso atención porque ambas tenían la cabeza en una morena y una rubia. Después de casi una des presentaciones, de agradecimiento y una que otra anécdota sobre los años colegiales de los señores Fabray, por fin se despidieron.

S: no rubia hueca, no, no y no. Me niego rotundamente- entraba a la mansión Fabray detrás de la rubia- no es justo que haigas escogido la ganadora tú sola ¡Es injusto!

Q: a ver Santana, según tú ¿quién se ganó la beca?- decía mientras se volteaba hacia la latina y cruzaba los brazos.

S: la rubia bailaría, alias el amor de mi vida- decía sonriente.

Quinn suspiro, sería una discusión muy larga antes de que ambas se pusieran de acuerdo.

Ya habían pasado tres días desde su presentación para la beca y no sabía nada de los resultados, y Rachel Barry no era muy conocida por su paciencia. Pero esa mañana llego la llamada que tanto esperaba, ellas y sus padres habían sido citados en la oficina del director para darles un anuncio importante, pero solo los padres de ambas entraron.

F: señores Berry, señores Pearce, se preguntaran para que los hemos llamado. Bueno seré rápido; sus hijas han sido escogidas ganadoras de la Beca Quinn Fabray- ambos padres felicitaron a los otros por el logro obtenido por su hija- pero como saben la beca es solo para una, las señoritas Fabray hicieron esta excepción SOLO en este caso porque pensaron que sería un desperdicio de talento, así que sus hijas tendrán que "pagar", por así decirlo, por la mitad de la beca.

L: pero señor director, creo que hablo por todos cuando digo que ninguno tiene tal cantidad de dinero- hablo Leroy y los demás le dieron la razón.

F: lo se señor Berry y las señoritas Fabray están conscientes de ello por esa razón tienen algo que proponerles…

Mientras el señor Figgins les contaba a los padres de familia la propuesta, una pequeña morena caminaba de un lado para el otro en el pasillo delante de la puerta del director.

K: ¡Rachel! Ya cálmate.

R: no puedo Kurt, ahí dentro se está decidiendo mi futuro- la chica se volvió para seguir caminando y sin querer chocó con alguien haciéndola tambalear y caer en el suelo, cayendo ella encima de la otra. Las caras quedan a centímetros, los ojos de ambas se encuentran con los de la otra y un millón de mariposas, cortocircuitos, tormentas, erupciones volcánicas pasan dentro de ellas.