Autor: Sakai Michiba (sakaim).
N/T: Este capítulo va con agradecimientos para Alexiel Viely, Alba marina, SARAHI, Dany de Criss, kasandra potter, Ravy Black, Lic. Lu, Blacky-Yuuki, Guest, shixa y a todos los que se toman el tiempo para leer.
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Capítulo II.
"¿Harry? ¡Harry, despierta!"
"¡Vamos! ¡Levántate! "
Harry gimió y lanzó un manotazo hacia el ruido; pero cuando se dio cuenta de que se había quedado dormido, se sobresaltó y sus ojos verdes se abrieron de golpe, lentamente registrando que las voces habían sido las de sus amigos. Cuando las luces parpadearon siniestramente, de repente recordó la tarea que le había sido asignada, y que existía una evidente falta de Draco entre sus brazos. "¿Draco?", preguntó con una voz rasposa, - ¿cuándo se había quedado dormido de todos modos? - y un pequeño gemido desde la esquina atrajo sus ojos hacia la vista de Draco acurrucado en una bolita y temblando. Las luces se apagaron completamente y Harry se tambaleó hacia Draco, quien estaba siendo iluminado por un flash eléctrico del exterior. "Estás bien, maldición", suspiró, mientras ayudaba al otro chico a regresar hacia el asiento y le acariciaba la muñeca ligeramente, cayó en la cuenta de que el tren se había detenido. "¿Qué está pasando, Ron?"
"El tren se averió... Dijeron que no debería tomar mucho tiempo en absoluto el arreglarlo... Hemos estado parados cerca de diez minutos", murmuró Ron sombríamente. Harry difícilmente podía distinguir su forma en la oscuridad, y sacó su varita para iluminar el compartimiento, por muy cansado que estuviera. "Malfoy se despertó hace un minuto y tuvo algún tipo de ataque..." Otro relámpago golpeó y un trueno ensordecedor hizo que Draco se echara a llorar contra el pecho de Harry, y Ron hiciera una mueca al verlo. "Enfermo".
Hermione lanzó a Ron una mirada desagradable antes de pasar a través del compartimiento para sentarse al lado de Harry. "¿Estás seguro de que esto es algo que puedes manejar?", preguntó ella en voz baja, frunciendo el ceño mientras Harry sacudía su cabeza y suspiraba como si tuviera el peso de todo Hogwarts descansando sobre sus hombros. "Voy a ayudarte, Harry... Lo más que pueda, yo te ayudaré".
Harry pudo haberla besado entonces, pero negó con su cabeza. "No, Hermione, él es mi responsabilidad. No deberías sufrir por ello". Su expresión se suavizó mientras el rostro de Draco se frotaba suavemente contra su cuello, respirando lento mientras caía gradualmente en un sueño, y Harry suspiró. "Él es como un pedazo de vidrio", murmuró, y chasqueó sus dedos. "Un toque equivocado y se agrieta. ¿Qué voy a hacer si le pasa algo?" Sus propias palabras le sorprendieron, podía sentir a sus amigos boquiabiertos ante sus palabras, entonces Hermione le dio un fuerte abrazo con un solo brazo antes de regresar a su asiento.
"Eres admirable, Harry," dijo ella mientras se movía para descansar su cabeza en el regazo de Ron. "Pero no tengas miedo de pedir ayuda si la necesitas". Harry asintió en silencio y colocó su varita en el asiento junto a él, la luz que salía los dejaba en una profunda oscuridad. Pudo oír a Ron y a Hermione desplazarse un poco, entonces sólo el sonido de su respiración, y se encontró sintiendo celos otra vez.
Esta breve emoción fue cortada cuando la mano de Draco se deslizó hacia arriba por el pecho de Harry hasta su cuello, y cuando sintió unos dedos fríos. La piel de gallina subió por los brazos de Harry, y se inclinó para que sus labios estuvieran cerca de la oreja de Draco. "Vuelve a dormir... Deberías descansar antes de que el resto de Gryffindor se entere de ti". Sus palabras eran difícilmente más altas que un suspiro, y los dedos de Draco se cerraron herméticamente en su camisa por un momento antes de aflojar. Momentos después, suaves ronquidos salían de los labios entreabiertos de Draco, y Harry inclinó su cabeza hacia atrás contra el cojín del asiento, vislumbrando a sus amigos con cada rayo. El tren se sacudió ligeramente de repente, las luces volvieron a encenderse, y se movían de nuevo.
Justo cuando Harry estaba ausente, sintió a Draco dar un terrible sobresalto, y no le dio importancia hasta que las manos de Draco se tensaron sobre sus muñecas tan fuerte que gritó de dolor. "Draco, ¿qué diablos?", gruñó, tratando de sacudir sus muñecas hacia atrás, pero Draco dejó escapar un horrendo grito que hizo saltar a Hermione que tomaba la siesta a la derecha de su asiento.
"¡No, no, NO!", chillaba Draco, y apretó sus manos sobre sus orejas, las uñas de los dedos teñidas de color rosa con la sangre de los brazos de Harry. "¡Cállate, CÁLLATE!" Hermione se apresuró y agarró las manos de Draco mientras comenzaba a jalar de su cabello, y Harry, sangrando por las heridas de las uñas, agarró la cara de Draco y le obligó a mirarle. "Yo-yo te... yo te conozco..."
"Te encuentras bien", susurró Harry fervientemente, y vio los ojos de Draco crecer grandes antes de que se cerraran y se estremeciera, retorciéndose sus manos. Ron le dio a Harry una mirada horrorizada y sacudió su cabeza mientras su mejor amigo lentamente acariciaba el cabello de su enemigo más odiado como si fuera una especie de gato.
Ron odiaba a los gatos.
No fue demasiado pronto cuando el tren llegó a la estación de Hogsmeade. Durante el resto del viaje en tren, Draco se retorcía sus manos y murmuraba para sí mismo y para alguien que nadie más veía, y de vez en cuando daba un grito agudo, y para cuando el tren se hubo detenido por completo, Harry estaba tan enojado que no podía pensar con claridad. Un furioso ceño fruncido deformaba sus facciones mientras arrastraba a un tembloroso y murmurante Draco a través del tren, ignorando las copiosas miradas dirigidas hacia ellos por sus compañeros de clase. "¡Vamos!" Harry espetó cuando Draco hizo un alto total afuera de los vagones, y tironeó de su brazo. "¿Qué es eso?"
Los ojos como pizarras de Draco no se centraron en los carruajes, sino que se sintieron atraídos por lo que tiraba de ellos, y sus manos agarraron el brazo de Harry con terror. "¿Qué?", preguntó Harry, siguiendo la mirada de Draco, y luego fue golpeado por una desagradable sacudida. Draco nunca había visto la muerte antes de que su madre se suicidara - los thestrals eran totalmente nuevos -. "Esos son los thestrals que estudiamos en el quinto año", alegó Harry tranquilamente mientras tiraba de Draco en un caminar lento, "No te harán daño". McGonagall había dicho que Narcissa se había suicidado disparándose, y Harry se preguntó por qué había elegido un arma muggle. Era una manera desagradable de morir, por una bala, pero los pensamientos escaparon de su mente a medida que trepaban al carruaje.
Draco no se acurrucó en el regazo de Harry, sino que se sentó al lado de él con su cabeza hacia abajo, los hombros tocándose, y Harry sintió pena por él. Cuando el carruaje inició el rocoso camino hacia el castillo, Draco miró solemnemente a Harry, sus ojos huecos, hundidos... Se veía mucho más viejo que de diecisiete años. Hermione y Ron, quienes compartieron el carruaje con ellos, intercambiaron miradas exasperadas - no estaban felices acerca de este acuerdo que Harry hizo, pero no hicieron nada. ¿Qué podían hacer? - El brazo de Harry se deslizó alrededor de los hombros del Slytherin y le dio un apretón antes de dejar caer su brazo. "¿Qué voy a hacer contigo?" Harry preguntó en un susurro silencioso que Draco apenas oyó. Draco levantó la mirada y frunció el ceño, cerrando sus ojos y apoyándose fuertemente contra Harry.
Ron no podía dejar de fulminar con la mirada a Malfoy, sus ojos ardiendo con odio absoluto. No veía la mirada lastimera en los ojos de Harry - no, él veía a su mayor enemigo robándole a su mejor amigo y sin esfuerzo - y simplemente no era justo. Él fue el primer amigo de Harry, no Malfoy, y sin embargo parecía como si ellos siempre hubieran estado tan cómodos juntos. Hermione, sin embargo, veía nada más que la ternura no intencionada emanando de Harry, sabiendo que él no haría eso si estuviera en público. Draco se veía tan perdido contra Harry, como si hubiera tomado el Beso del Dementor, y ella incluso se sintió mal por ambos.
Cuando llegaron al castillo, Harry tuvo cuidado de no llamar la atención de nadie, en cambio condujo a Draco tranquilamente a través de la multitud por su muñeca. Sus ojos permanecieron pegados al suelo mientras se apresuraba dentro del Gran Comedor, que estaba inicialmente vacío, y sentó a Draco con él al final de la mesa de Gryffindor. El silencio en el comedor duró poco, ya que cientos de estudiantes llegaron, y cuando vieron que no sólo estaba Draco Malfoy sentado en la mesa de Gryffindor, sino que él estaba con Harry, los susurros amenazaron con ensordecer sus oídos. Levantó la vista para ver a un malicioso Snape fulminándolo con la mirada en desaprobación, - no le debería de haber gustado esta idea, tampoco - y se burló volteándose hacia él incluso mientras Draco se presionaba muy cerca.
Los rumores sólo se calmaron cuando McGonagall trajo un taburete y el viejo Sombrero Seleccionador, que fue colocado sobre el banco en el centro de la habitación. Fue presentado a los primeros años, que lucían asustados, y de pronto allí estaban los puntos obligatorios para Harry antes de que el amplio borde del Sombrero arrancara y comenzara a cantar:
En días de antaño nunca se supo,
que había cuatro grandes magos que buscaban
enseñar y relatar y aprender para los niños
no fuera que la brujería y la magia empezaran a decaer.
Estaba el Gran Gryffindor, el más valiente;
el más elegante de todos ellos era Slytherin.
luego el Ravenclaw con un gran, gran ingenio,
y Hufflepuff para dejarles todo.
Cada uno con sus propios deseos,
cada uno con un propósito diferente;
unidos bajo un mismo techo estaban,
pero un problema salió a la superficie.
¿Podrían cuatro magos tan diferentes,
reunir a todos los de su especie?
¿Qué pasaría cuando ellos se fueran?
¡Entonces salí de su mente!
Gryffindor me retiró de su cabeza
y con los hechizos de los cuatro,
me siento y espero y canto para ustedes;
y así se los diré para siempre jamás
la gran leyenda de cómo llegó a ser;
las leyendas que aún no han llegado a suceder;
hay un lugar para ti en el viejo corazón de Hogwarts
seas un valiente muchacho o una dulce jovencita.
¿Deberás ir a Gryffindor, donde viven
las almas intrépidas?
¿O tal vez a Ravenclaw, donde la
gran mente rompe el molde?
¿Tal vez a la antigua casa de Salazar Slytherin,
donde van los de gran ambición?;
posiblemente irás a Hufflepuff,
quiénes, sobre todo, tienen la más preciada dedicación.
Todos y cada uno de ellos
me hubiera gustado que estuvieran aquí hoy,
pero soy todo lo que ellos fueron, soy todo lo que tuvieron,
¡Así que escuchen lo que tengo que decir!
Aunque estas casas diferentes pueden ser
ellas fueron creadas en virtud de una mente en común.
Como hasta entonces, hoy en día, tienen sus diferencias
y los unos con los otros deben ser amables.
El peligro no ha pasado,
para Hogwarts, los enemigos están asechando.
Relájense en contraste, colóquenme encima.
¡Y ahora comienza el Sorteo!
Harry le lanzó a Ron una mirada cautelosa, el Sombrero Seleccionador había predicho peligro cada año pero este año, sonaba menos grave. ¿Estaba el poder de Voldemort menguando? Seguro que no... Cuando la voz de McGonagall cantó los nombres de los de primer año que iban a ser Sorteados, Harry frunció el ceño mientras la mano de Draco se deslizaba entre la suya, y pudo ver una terrible preocupación en su frente. Estaba preocupado, también.
El Sorteo fue rápido y Dumbledore se paró frente al cuerpo estudiantil, con aspecto cansado, pero alegre. "¡Amigos, estudiantes, bienvenidos de nuevo! ¡Por lo nuevo y lo viejo, les presento lo que jamás envejece, dejen que el banquete comience!" Y elevando sus brazos, la comida apareció de la nada, y las preocupaciones de todos se perdieron en los alimentos.
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N/T: En serio, ¡wow! Muchísimas gracias por todos sus comentarios, las alertas y los favoritos. ¡Ustedes son lo mejor de lo mejor!
Espero, de todo corazón, que tengan un excelente 2013, que TODAS sus metas se logren, y que estén llenos de salud, paz y mucho amor. ¡No sueñes tu vida, vive tus sueños!
Gracias por tomarte unos minutos para leer. Nos estamos leyendo ;)
