Autor: Sakai Michiba (sakaim).
N/T: Este capítulo va con agradecimientos para Alba marina, shixa, Dany de Criss, Cassiopea Riddle, kasandra potter, y a todos los que se toman el tiempo para leer.
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Capítulo III.
El ambiente en general para los Gryffindors mayores era uno de resentimiento y confusión cuando descubrieron que Draco Malfoy no sólo estaba comiendo con ellos, sino que los seguía hasta su dormitorio. Mientras que Hermione permanecía cerca de Harry, Seamus arrastró a Ron a la parte trasera e hizo un gesto hacia el pegajoso Draco y el obviamente agitado moreno al que estaba unido. "Me estás diciendo", comenzó a despotricar, "que ese... ¡ese idiota se quedará en nuestro dormitorio! Si me dice una maldita palabra, UNA, entonces todo habrá terminado para él. Voy a cortar su garganta mientras duerme". Dibujó con su dedo horizontalmente a través de su garganta y sacudió su cabeza.
Harry logró escuchar la última frase salida de la boca de Seamus, y se giró de repente, los ojos ardiendo con furia esmeralda. "Escucha, Seamus. Está enfermo. ¡No estoy más feliz sobre esta situación que tú, maldita sea, pero tengo que cuidar de él y tienes que acostumbrarte a ello!" La multitud de Gryffindors se había detenido para presenciar este encuentro, y Hermione descansó una mano sobre el hombro de Harry, abrazándolo de nuevo. "Estoy jodidamente cansado, y no voy a lidiar con tu mierda toda la noche. ¡Si jodes a Draco, yo me voy a meter en problemas por ello, así que lárgate!" Esta reacción hizo callar a Seamus rápidamente, y el irlandés bajó su cabeza y se apresuró a pasar por delante, ignorando los susurros que se esparcían como la pólvora delante de él. "Vamos, Malfoy", espetó Harry irritado, tomando el brazo del rubio y haciéndolo subir la escalera hacia la Torre de Gryffindor.
Hermione los siguió de cerca, sonriendo a su mejor amigo con una chispa de diversión en sus ojos. "Han sido sólo un par de horas, Harry, y creo que te estás volviendo unido a él...", sugirió, riendo cuando él le lanzó una mirada desagradable. "No, en serio, es admirable que des la cara por él aunque eso no es realmente lo que se supone que debes hacer. Eso es muy... adulto de tu parte".
Arrugó su nariz ante ella y sacudió su cabeza. "Honestamente, prefiero ser un niño que tener que lidiar con esto, Hermione. ¿Y si no puede ir al baño por sí mismo? ¿O qué si no puede... no lo sé, cepillar sus propios dientes o algo así? Esto es más que sólo yo tratando de arreglarlo, ¡soy yo jugando a la madre! No puedo lidiar con la higiene personal de otra persona... Eso es asqueroso", admitió, y desvió su mirada hacia Draco, cuya normalmente perfeccionada apariencia estaba más bien alborotada y descuidada. El verdadero Draco habría tenido un aneurisma, y el pelo desordenado y los círculos oscuros bajo sus ojos eran un testimonio de exactamente cuán fuera de su mente él debería de estar. Los ojos grises se volvieron para encontrarse con los suyos, y sólo por un momento, Harry estaba seguro de haber visto un destello de lucidez en ellos antes de que se cerraran y Draco inclinara su cabeza contra el hombro de Harry.
"Está cansado", observó Hermione, y sintió su pecho apretarse inexplicablemente cuando Harry, sin perder el ritmo, tomó al liviano Slytherin sobre sus pies y lo levantó en sus brazos. Harry estaba realmente cayendo en el papel de cuidador con mucha facilidad, y aunque era obvio que le molestaba este nuevo papel, ella sabía que iba a asumir la responsabilidad como siempre lo había hecho. "Yo pienso que va a ser capaz de ir al baño por sí mismo, Harry, pero puede que tengas que ayudarle con su cabello y, er, tal vez a ducharse o algo. Supongo que te darás cuenta cuando llegue el momento, pero no te preocupes mucho por eso y concéntrate más bien en mantenerlo funcionando".
Harry resopló para sí y pasó a través del agujero del retrato, volviéndose para mirar a Hermione antes de sonreír débilmente y asentir. "Voy a intentarlo... Será mejor meterlo en la cama. Nos vemos mañana". Él mismo sonaba agotado, y cuando llegó al dormitorio y encontró la cama extra para Malfoy cerca de la suya, se alegró de acomodar al otro sobre la cálida cama. "¿Puedes desvestirte por ti mismo?", preguntó en voz baja, y frunció el ceño cuando Draco desvió la mirada. "Maravilloso. Espera…".
Se retiró hacia el baúl de Draco y lo abrió, encontrando ropa inmaculadamente apilada y otras pertenencias personales. Retirando un par de suaves pijamas grises, cerró el baúl de nuevo antes de moverse para sentarse en la cama con Draco, procediendo a arrastrar las cortinas sobre el dosel para que pudieran tener un momento de privacidad. "¿Éstas están bien?" No recibió una respuesta negativa, por lo que se trasladó a quitar los zapatos de Draco y sus túnicas. Draco parecía muy consciente de esto incluso en ese estado mental, y Harry mantuvo sus ojos firmemente fijos en el rostro del otro mientras le desnudaba bajando los pantalones antes de ayudarlo a meterse dentro del caliente pijama. "Ahí está", suspiró Harry antes de abrir las cortinas y doblar las túnicas de Draco antes de moverse para prepararse a sí mismo para ir a la cama.
Ron llegó un momento después, encontrando a Harry medio vestido con ropa de dormir, y consiguió sonreír débilmente. "Lo siento, amigo", dijo en voz baja, e hizo un gesto hacia el ya durmiente Slytherin. "Esta es la última cosa que necesitamos este año, ¿eh?" Se sentó en su cama y se dejó caer hacia atrás sobre la almohada, todavía completamente vestido. "Justo cuando pensábamos que él ya era lo suficientemente molesto, sale con esto... ¿Crees que tal vez sea un truco elaborado? ¿Mortífagos riendo para sí mismos?"
Harry suspiró y se encogió de hombros poco decidido. "No importa lo que sea, es jodidamente molesto y no tengo ganas de analizarlo aún más esta noche, gracias..." Su tono estaba realmente fuera de lugar, pero toda esta situación había comenzado con el pie equivocado, en su opinión. Tendría que haber sido advertido, debería haber sido consultado por lo menos un poco antes de que el Ministerio decidiera cambiar su vida entera. Exhalando un profundo suspiro, se arrojó descuidadamente sobre la cama y se hundió entre las mantas para quedarse dormido justo cuando su cabeza tocó la almohada.
Unos pocos días de clases pasaron, y Harry estaba cerca de terminar con su ingenio ante la indefensión de Malfoy. Se vio obligado a ayudarlo a cambiarse de ropa, ducharse, incluso a caminar a veces (si Draco no estaba teniendo un mal día, cuando Harry tendría que quedarse fuera de la clase y averiguar hechizos complejos por sí mismo), de manera que se quedó dormido hasta tarde la noche del viernes en su cama, estaba esperando poder dormir una noche completa y tener un fin de semana relajado. Este, el más puro de todos los sueños, fue abrupta y bruscamente interrumpido y, sin embargo, se despertó con un chillido desesperado y el sonido de tela rasgándose y lanzó a un lado su ropa de cama para encontrar a sus compañeros despiertos y mirando en su dirección. "¡Haz algo!", gritó Dean, haciendo un gesto hacia la cama de Draco.
Harry refunfuñó y se arrastró a sí mismo fuera de la cama, corriendo hacia la cama de su carga y abriendo las cortinas para encontrar a Draco agitándose locamente, murmurando para sí mismo en una lengua irreconocible. "¡Hey, HEY!" Gritó Harry sentándose en el colchón y restringiendo los brazos del otro mientras manoteaban en el aire en un intento ciego por apoderarse de Harry. "¡Cálmate, Draco! ¡Estás bien!" Estas palabras parecieron calmar al rubio por un momento, a pesar de que en esos ojos tormentosos había salvajismo, una sombra salvaje, y él violentamente, de repente alcanzó la cara de Harry con sus uñas a punto de rasgar su carne.
"Aléjate de mí", dijo entre dientes con una desagradable y horrible voz que hizo que el corazón de Harry se detuviera. "¡No me toques, no me toques! ¡Déjame IR!" Para el final de esto, él estaba gritando, con los ojos inyectados de sangre y tan grandes como mandarinas. Sus uñas capturando los antebrazos de Harry mientras era arrastrado contra el pecho del Gryffindor, su rostro enterrándose contra ese cuello, y hubo un repentino estremecimiento que sacudió a ambos chicos. Las uñas de las manos, despacio se soltaron de la carne torturada, y Harry pronto sintió ardientes lágrimas sobre su clavícula, goteando hacia debajo de su pijama, y lentamente arrastró sus palmas abiertas hacia arriba haciendo estremecer la espalda de Draco.
Cuando las lágrimas del rubio se secaron, Harry lo llevó de vuelta a su cama, levantándolo antes de meterlo dentro de las mantas a su lado y quedarse mirando al techo mientras él se acurrucaba. Un brazo lentamente se abrió paso alrededor de la cintura de Malfoy, y se encontró a sí mismo sosteniendo apretadamente al otro mientras los otros chicos se quedaban dormidos uno por uno. Corrió las cortinas cerrándolas y encontró que una pequeña sonrisa se apuntaba en el lado derecho de sus labios mientras el aliento contra su cuello se volvía más lento y uniforme, y sabía que Draco jamás volvería a dormir solo otra vez. Tan enfermizo como el pensamiento lo era, se encontró con que, si bien estaba furioso por eso, no era una idea tan irracional, los otros chicos le agradecerían por mantener a su carga tranquilo y cerca en caso de que tuviera un arrebato así. Había una cálida mano sobre su estómago, y parecía que el calor de esa sola palma lo arrullaría para devolverle el sueño.
Harry despertó con la sensación de que había dormido demasiado y ya era tarde, y dio un pequeño respingo sólo para darse cuenta de que Draco no se había movido en la noche ni por la mañana, y que estaba durmiendo suavemente contra su hombro. El moreno bostezó tranquilamente antes de descansar su mano en el cabello del otro, los dedos enroscándose a través de él mientras contemplaba el levantarse, y justo cuando decidió que la mañana estaba muy agradable como para ponerse de pie, las cortinas fueron abiertas de nuevo. "Er... ¿Vas a levantarte, Harry?", preguntó Ron torpemente, habiendo notado que las manos de su mejor amigo se habían apartado de un tirón de Malfoy cuando el sol los golpeó.
"En realidad no estaba planeando eso", alegó Harry con irritación. No estaba seguro de por qué le molestó que Ron hubiera llegado irrumpiendo en su cama cuando era obvio que él no estaba despierto, pero estaba furioso al respecto. "Así que, ¿quieres algo, o puedo volver a dormir?" Se sorprendió evidentemente a sí mismo, y se sintió como un pedazo de idiota, pero no se disculpó.
Ron parecía herido, y sus oídos rosados se ruborizaron antes de que se limitara a sacudir su cabeza y saliera furioso del dormitorio. Harry corrió las cortinas de golpe y justo estaba acomodándose dentro del reconfortante calor del otro cuerpo a su lado cuando Draco se agitó y parpadeó, las pestañas abriéndose rozaron la mejilla de Harry. Harry trató de mantenerse tranquilo para adormecer a su carga de nuevo y dormir, pero Malfoy dio una sacudida un momento después y se sentó, casi cayendo de su lado de la cama mientras miraba fijamente a Harry con los ojos abiertos. "¡Potter! ¿Por qué demonios estás, um... Así que... Tú debes ser con quien ellos me enviaron. Estarás feliz por eso, ¿verdad?" Comenzó a sacudirse como si dormir al lado de Harry fuera como dormir en la basura.
Una gran oleada de ira brotó en el pecho de Harry, y se encontró agarrando a Draco por el brazo. "¿Honestamente piensas que YO QUIERO estar cuidando de ti?", arremetió, los ojos peligrosamente estrechos mientras apretaba el brazo. Los ojos de Draco se abrieron. "No puedes dormir por ti mismo, cada vez que alguien te mira raro caes en un ataque de llanto, y eres... ¡eres jodidamente patético!" Estaba rabiando por ninguna buena razón, Draco merecía compasión, pero en ese momento quería que Draco supiera lo duro que era para él manejar eso. "Por supuesto, es mejor a que seas un idiota todo el tiempo... ¡Realmente, eres mucho mejor así!"
Cuando las lágrimas brotaron de los ojos de Draco, Harry pensó por un momento que la personalidad más tranquila había regresado, pero Draco sacudió su cabeza y gruñó, "¿Tienes alguna idea de lo que me ha pasado? No, NO, ¡no tienes ni una MALDITA idea!" Arrancó su brazo lejos y casi se cayó de la cama de nuevo, sus manos temblando tan fuerte que Harry podía sentirlo en el colchón. "¡Maldita sea, LO SIENTO, está bien!", se movió para tumbarse sobre la cama, de espaldas a Harry y temblando.
El Gryffindor hizo una pausa por unos instantes, sintiéndose horrible, antes de que extendiera la mano y tocara el hombro de Draco. Cuando no recibió respuesta, sacudió su brazo ligeramente. "¿Malfoy?", la palabra causó que el rubio girara su cabeza para mirar somnoliento hacia Harry, pero todavía era el verdadero Draco, y aunque a Harry no le importó tanto, se acostó a su lado, sin tocarlo, y cerró sus ojos . "Lo siento...".
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