Capítulo 5
Un Paso Adelante
Rin había bajado la guardia. Pero Sesshoumaru aún receloso, no se le acercaba mucho. Pronto fue la Rin de siempre. Llegó al apartamento con un modesto ramo de violetas. Sabía que eran sus favoritas, sonrió al escucharla cantar en la ducha, no cabía duda que estaba de buen humor. Esperó verla en el pasillo, sentado en su cama, pero sintió que la sangre se le era drenada al verla. Lucía un vestido despampanante, con un pronunciado escote, zapatos de tacón y llevaba el pelo suelto. Olvidándose de las flores, salió de la habitación.
-Rin!
-Hola, Sesshoumaru... Te puedes ir a tu apartamento esta noche... Adam está con Inuyasha y Kagome...
-Y tú?
-Voy a salir, como ves...
-P-pero de trabajo?
Rin frunció el ceño.
-Voy a salir en una cita, porqué?
-N-no... nada... sólo preguntaba... bueno... que la pases bien...
-Gracias...
Rin se marchó. Seshoumaru se quedó en el apartamento, al volver a la habitación, iba a tirar las flores a la basura, pero las dejó sobre la almohada de Rin.
...
El sol le daba directo en la cara y eso lo hizo despertar. Se sorprendió de la hora, nunca dormía hasta tarde. Se dio un duchazo pensando extrañado que no oyó la puerta en ningún momento. Al salir de su habitación sintió cierto amargo en la boca. Rin no había vuelto. Fue por las flores cuando Rin llegó, lo llamó extrañada de verlo en su habitación.
-Sesshoumaru... qué haces...
-Nada...
Dejando las flores caer en la basura, salió de allí disparado. Rin tomó las flores y sonrió.
-Flashback.-
La cena había sido perfecta, Jinta había sido un perfecto caballero. Rin le había dicho que estaban fumigando así que se estaba quedando en un hotel cercano y luego de una noche maravillosa, la acompañó a su cuarto de hotel. Se despidieron en la puerta con un abrazo.
Rin lo vio sorprendida y él sonrió.
-No haré nada que no quieras...
-Tu sí que sabes respetar a una chica!
-Tengo 5 hermanas...
Rin sonrió. Aún no se sentía lista para pasar la noche con nadie, aunque ganas no le faltaban. Lo besó con ternura.
-Buenas noches...
-Buenas noches...
Jinta se marchó, con una expresión medio idiota.
-Fin del Flashback.-
Rin sonrió con tristeza, sintiéndose culpable por Jinta, era un hombre maravilloso y ella le estaba dando esperanzas vacías. Se pasó el resto del día donde Inuyasha y Kagome. En un momento en que Adam estaba distraído con Inuyasha, Kagome la haló aparte.
-Ahora mismo me vas a contar todo lo que pasó anoche...
-Ay! Manita! Ese es hombre es... tuve que casi amarrarme para no halarlo, tirarlo a la cama y hacerle de todo!
-Cómo?
Rin sonrió.
-Es tan tierno y considerado... y respeta a las mujeres!
Kagome sonrió.
-Y qué harás?
-No lo sé... Ay! Kagome, es que... me siento tan confundida! O sea... es que Sesshoumaru, lo amo sobre todo, pero es tan frío y tan... además de que obviamente nada pasará... entonces Jinta me gusta... pero no puedo amarlo...
-Kami, Rin!
-Tome la decisión que tome, tengo que asegurarme que es la correcta, no quiero lastimar a Adam...
Kagome puso sus manos sobre cada mejilla.
-Rin, realmente estás dispuesta a sacrificar tu felicidad por Adam?
-Ahora es mi hijo, Kagome... tú no lo harías?
Kagome no dijo una palabra más. Se acarició el crecido vientre.
-Son casos diferentes, Rin... porqué te empeñas en sufrir? Porqué no te permites ser feliz?
-No soy yo, Kagome... créeme, si por mí fuera lo habría olvidado hace años... crees que me gusta ver a hombres maravillosos como Mark y Jinta sufrir? Mark me amaba, Kagome... me amaba y yo no le pude responder...
Rin se quitó las lágrimas del rostro con rabia.
-Perdóname si no quiero esperarlo. Pero no me estoy haciendo más joven. Yo también quiero tener hijos propios!
-Rin... no me refería a eso...
Sesshoumaru llegó en ese momento y sin tener idea de lo que pasaba, entró en la cocina.
-Hola, Kagome...
-BAKA!
Rin salió de allí a toda prisa. Sesshoumaru sólo suspiró.
-Te lo juro, está loca...
-Sesshoumaru...
-Ella pasa la noche con un extraño y yo soy el idiota? Dime si no hay que tener un desbalance químico o algo parecido!
-Sesshoumaru, onegai...
-Tú la apoyas?
-Yo la entiendo...
-Me excusas entonces, pero todas ustedes están locas!
-Sesshoumaru, ya no sientes nada por ella?
-Y quién te dijo que alguna vez lo hice?
-Gracias...
Sesshoumaru se dio vuelta sintiendo un frío recorrer su espalda.
-Rin...
-Gracias... es todo lo que necesito para continuar con mi vida...
Rin se marchó sola. Adam le pidió a Kagome quedarse con ellos un par de días más.
...
-Un momento...
Jinta abrió la puerta, vestía un pantalón deportivo y una camiseta, llevaba una toalla al cuello.
-Rin!
Rin se lanzó a sus brazos y lo besó apasionadamente.
-Vaya! Rin!
Rin bajó la mirada, su cabeza quedó apoyada de su pecho. Jinta la rodeó con sus brazos.
-Qué pasa?
-Ayúdame, Jinta... sé que puedes ayudarme a olvidarlo...
Jinta levantó su rostro sostenido por su barbilla. La besó con ternura.
-El primer paso es desearlo...
La invitó a pasar y luego de servirle algo de tomar, le pidió que lo esperara unos instantes mientras se daba un duchazo.
-Estás en tu casa...
-Gracias...
Mientras Jinta se bañaba, Rin se tomó la libertad de inspeccionar el apartamento. Decorado con un gusto excelente, tenía un gimnasio, estudio y dos habitaciones. Siguiendo el sonido del agua, entró en la habitación de Jinta. Sacudíendose los recuerdos de Sesshoumaru y determinada a darse la oportunidad de ser feliz, se aproximó al baño a la vez que se iba librando de sus prendas. Tras el cristal martillado, se veía la suculenta figura de su apuesto novio bajo el agua.
-...I love you baby! And this is quite alright, I need you baby! To hold me...
Jinta se detuvo al escuchar una risita, se dio la vuelta, pero el cabello sobre sus ojos le impedía ver. Sintió la caricia sobre su mejilla y frente, removiendo el cabello de su rostro.
-Cantas muy mal...
-Gracias...
Sus ojos se aventuraron a las suculentas curvas frente a él, sintiendo un latigazo en la piel bajo su cintura.
-Estás segura de esto?
-No volveré a estar tan segura de nada en mi vida...
Se besaron apasionadamente, Jinta disfrutó y se tomó todo su tiempo, acariciando su cuerpo.
...
Rin jamás creyó conocer besos tan candentes y apasionados como los que Jinta regaba por todo su cuerpo. Sintió que enloquecería del placer, halando su cabello, lo hizo detenerse.
-JIN... JINTA!
Jinta se deslizó sobre ella, creando un camino de besos hacia sus labios.
-Te amo, Rin...
-Jinta...
-Shh...
Esperó por ella, jugando a torturarla, rozando sus sexos, haciéndola estremecerse.
-Hm! Jinta!
Jinta se detuvo. Rin abrió los ojos y lo vio sonriendo.
-Qué pasa?
-Nada... sólo quiero verte...
-Hm! Me ves más tarde, ven y hazme el amor!
-Como mi ama ordene...
Ambos rieron antes de perderse entre las sábanas en una ronda de apasionado sexo, éxtasis y sudor.
...
Sus cuerpos sudorosos descansaban mientras se abrazaban jadeantes. Jinta sonrió y la besó nuevamente.
-Eso fue mejor que en mis sueños...
-Hm! Ciertamente fue fantástico...
Jinta sonrió.
-Qué te parece si descansamos un rato y después, te llevo a donde quieras?
Rin sonrió y se quedó entre sus brazos. Jinta estaba dormido. Rin pasaba sus manos sobre sus brazos, acariciándolo con suavidad. Sintió un temblor y un beso en la cabeza.
-Yamete, amor... me haces cosquillas...
Rin sonrió y se quedó acurrucada entre sus brazos.
...
Rin despertó y se encontró sola entre las sábanas, no hallaba sus ropas y sólo encontró una camisa sobre una silla, salió de la habitación vistiendo la camisa. Jinta estaba en la cocina y el aroma a mariscos invadía el ambiente.
-Hola...
Jinta se dio vuelta y sonrió al verla.
-Hola!
Bajándole el fuego, la haló hacia él y la besó apasionadamente.
-Pensé que tendrías hambre, así que estoy haciendo la cena...
-Cena? Qué hora es?
-Son las... 7:30 de la noche...
-Kami, cuánto dormí?
-Unas 2 horas... te queda muy bien mi camisa...
-La tomé prestada, no te molesta?
-Hm... te castigaré más tarde...
Dijo esto mientras se perdía en la piel de su cuello, haciéndola reír.
-Puedes salir mañana?
-Mañana?
-Sí, es que un amigo se casa y pues... si tengo novia, no quiero ir sólo...
-Ah... Y no hay despedida de soltero?
-Pues no... es de una religión muy estricta y no hacen nada de lo que se hace en una despedida de soltero...
-Cómo? No toman alcohol?
-No, tampoco aceptan transfusiones de sangre...
-Ah! Los he oído mencionar...
-Los conoces?
-Sí, soy católica... y tú?
-Budista...
-Jeje, qué pareja más rara...
Jinta sonrió. Después de la magnífica cena, Rin se lo agradeció a besos.
-Estuvo deliciosa, gracias...
-Me agrada que te gustara...
Pero Rin lo notaba diferente, preocupado.
-Jinta... pasa algo?
Jinta suspiró.
-Necesito aire fresco...
Rin lo siguió al jardín. Lo vio encender un cigarrillo.
-Jinta...
-Cierra la puerta... no quiero que el humo entre...
Rin le obedeció, se acercó a él.
-Jinta... qué pasa?
-No es que te lo ocultara, Rin... No es así... simplemente, no me gusta hablar de eso...
-Qué pasó?
-Yo soy católico... era... Fui acólito, iba a ser sacerdote... pero antes de ordenarme, me enamoré... me salí, me casé... mi esposa me fue infiel... independientemente de si era mío o no, el niño tenía serias malformaciones, tenía anencefalia, quiere decir que no tenía cerebro, no tenía riñones, le faltaba un pulmón y tenía amelia... es como que los dedos estaban pegados de los hombros, no tenía brazos... así que optamos por el aborto... ya los trámites del divorcio estaban en marcha cuando supimos que estaba embarazada... pero por haber estado de acuerdo con el aborto, me excomulgaron...
-Jinta... también está penado por la ley...
-Sí, pero los médicos tenían bases para hacerlo legal... es decir, es un producto que nunca viviría y que ponía en peligro la vida de la madre... basados en eso, es legal...
-Y era tuyo?
-No... le hicimos una prueba de ADN, aparte de saber si era mío o no, quería saber si era mi culpa...
-No hay culpables, Jinta...
-En realidad sí... por causa de ella... Intentó abortar por su cuenta, tomando pastillas abortivas y eso causó esos efectos de malformación...
-Perdóname... no quería que recordaras algo tan desagradable...
-No importa... ya no... pero sí tengo algo que pedirte...
-Qué cosa?
-Me estoy haciendo varias pruebas... se toman unos 3 meses en dar los resultados... Onegai, pídele a tu doctor el mejor anticonceptivo del mercado...
-Jinta...
-Rin, viví 6 meses entre Chernobil, Nagasaki e Hiroshima haciendo una investigación. Estoy contaminado... si tengo un hijo ahora, puede resultar un monstruo... hasta que las pruebas den negativo, no puedo arriesgarme...
Rin acarició sus mejillas.
-Supongo que podemos combinar hormonas con algo físico como el preservativo o el diafragma...
-Estuve investigando para hombres, pero no hay nada certero...
-No te preocupes, el lunes sin falta, iré al doctor...
Jinta la abrazó y la besó en la frente.
-Onegai... no soportaría algo así dos veces...
-Qué tipo de pruebas te hacen?
-Muestras de cabello... sangre... semen... piel... miden los niveles de radiación...
-Jinta... no me hace daño a mí también?
-No... me aseguraron que no...
Rin lo besó apasionadamente. Se refugió entre sus brazos, sintiendo frío.
-Gracias por confiar en mí...
Jinta la besó con ternura. Pasaron a la casa por ropa y luego de que Rin se preparara, salieron a un bar de moda.
...
Luego de bailar un par de piezas, fueron a la mesa, Jinta pidió bebidas para ambos. Mientras, Rin reía divertida por las historias de las ocurrencias del travieso Jinta de niño que él mismo le contaba.
-Y qué pasó entonces?
-Me resbalé, pero no caí... quedé enganchado con el cinturón del borde superior de la puerta... y cuando mi abuela entró a la habitación preguntando dónde estaba, yo le grité "aquí arriba!"...
Rin rió a carcajadas.
-Ay! Kami, Jinta...
-Buenas noches, si es de noche...
El rostro de Jinta cambió por completo al escuchar aquella voz.
-Jinta...
-Hola, Jinta, no nos vas a presentar?
-Seguro... Rin, ella es Anne, mi ex... Anne, ella es Rin, mi novia!
Rin no la dejó hablar y se enganchó de un brazo de Jinta.
-Mucho gusto Anne, gracias por dejarlo libre, nunca había conocido a alguien tan maravilloso ni divertido como Jinta!
Rin le dio el frente a Jinta y le habló luego de un atrevido y apasionado beso.
-Qué te parece si cierras la cuenta y tú y yo nos vamos a divertir de lo lindo...
-Hmm... excelente idea...
Jinta sonrió acariciando su trasero descaradamente.
-Fue un placer conocerte, Anne...
Se marcharon y la dejaron allí parada como un poste. En el auto, Jinta bajó la cabeza antes de encenderlo.
-Lo siento tanto!
-Cariño...
Rin lo besó en la mejilla, continuó dándole tiernos besitos hasta llegar a sus labios, lo besó apasionadamente.
-Jinta, no me importa en lo absoluto... ahora... qué tal si vamos a tu casa y me haces el amor como los dioses?
Jinta sonrió y encendió el auto.
...
Sesshoumaru no podía creer lo que veía. Rin besaba a aquél hombre con la misma entrega y pasión que una vez lo besó a él. Reconociendo la magnitud de su error, era ya muy tarde, su arrogancia la había empujado a los brazos de otro hombre.
-Rin...
-Cómo me llamaste?
-Ah... disculpas... recordé algo, me tengo que ir...
Sesshoumaru se marchó dejando a su cita plantada. Era el momento de actuar. Estaba a punto de perderla para siempre.
...
Rin vuelve a la cama vistiendo la camisa de Jinta, él toma el vaso que le ofrece y se acomoda sentado.
-No me dirás quién es el que te hirió tanto?
-Jinta... regla de oro... La cama sólo sirve para dos cosas, dormir y hacer el amor.
Jinta rió a carcajadas. Rin se sentó frente a él, sobre sus piernas, dejando su vaso sobre la mesa de noche, se comienza a mover sugestivamente. Jinta la ve con una media sonrisa.
-Jinta! Qué haces? Trae tus deliciosas manos aquí y hazme el amor!
Jinta rió nuevamente.
-Me encantas toda... en especial este lunar...
Rin rió a carcajadas mientras Jinta devoraba su pecho.
...
Sesshoumaru vio por la ventana, el sol comenzaba a salir. Era algo obvio que Rin no volvería a la casa, cerró los ojos resigándose.
-Adam es mi salvación... diablos, cuándo comienzan las clases?
Por otra parte, Rin se levantó mientras Jinta aún entrenaba. Lo vio en el jardín practicando hasta que terminó.
-Hola!
-Rin...
Jinta la saludó con un beso sin pegarse.
-Si me das unos minutos...
-Yo preparo el desayuno... si no te molesta...
-Adelante...
Rin servía el desayuno cuando Jinta la abrazó desde atrás, destilando un aroma a limpio.
-Huele delicioso...
-Las maravillas de una olla eléctrica... arroz en 15 minutos...
Jinta sonrió y la besó en la mejilla. Al terminar de comer, se puso de pie.
-Recuerda, la boda es hoy...
-Hm... me dijiste que es en la noche, verdad?
-Sí...
Rin decidió ir de compras sola, para darle la sorpresa a Jinta. Compró un vestido sin escote, pero con la espalda libre hasta el quiebre y con un atrevido abierto a un lado casi hasta la cadera.
Con el pelo recogido y unas zapatillas de tacón alto, complementó su atuendo, cuando abrió la puerta, Jinta dejó caer la rosa que llevaba en las manos al verla, Rin rió.
-Se nos hace tarde...
-Luces simplemente irresistible...
Rin sonrió y lo besó en la mejilla.
-Gracias, cariño...
Jinta la atrajo a él en un apasionado beso y luego se marcharon. Durante la ceremonia, Rin sentía como si alguien la estuviese observando, pero no se movió. Jinta tomó su mano.
-Estás inquieta...
-No te preocupes... estoy bien, cariño...
Jinta sonrió. Durante la recepción, después de un par de bailes, decidieron ir a la mesa.
-Jinta!
-Rao!
Se saludaron con un fuerte abrazo.
-Y esta preciosura quién es?
-Rao, Rao, te acabas de casar!
-Y? Eso no quiere decir que no pueda ver...
-Ella es Rin Harcourt, mi novia...
Rin sonrió y saludó a Rao.
-Harcourt... no estarás relacionada con James Harcourt, el violinista?
-Sí, era mi padre...
-Oh! Kami! Qué honor! Soy un gran admirador! Tengo todos sus conciertos grabados! Ehem! Lamento mucho lo sucedido...
-A él le habría encantado conocerte, Rao... decía que no todos amaban la música como decían hacerlo si no podían amar al violín...
Rao sonrió un tanto sonrojado.
-Es un gran honor conocerte... tu padre fue mi tutor y mentor...
-Rao es compositor, Rin...
-Ah! Comprendo... eras uno de sus estudiantes particulares.
-Sí... sufrí mucho cuando me enteré de lo sucedido...
Rin le sonrió sinceramente sin embargo una lágrima rodaba por su mejilla.
-R-Rin!
-Kami, este no es el lugar ni el momento... pero es que me alegra tanto...
Durante el resto de la noche, Rin se la pasó en brazos de Jinta, ya fuese bailando o se escapaban al jardín unos minutos.
Sesshoumaru sólo la vio irradiando felicidad sin recordar cuándo fue la última vez que Rin sonrió de aquella manera cerca de él. Toda la noche fue un amargo trago de realidad, la había perdido, ella era feliz con otro hombre.
Rin bailaba con Jinta, cuando vio a Sesshoumaru, se refugió en su pecho.
-Te sientes bien?
-Estoy un poco cansada...
-Son casi las 3 de la mañana... si quieres, nos vamos...
-Hm! Podríamos escaparnos y...
Jinta sonrió ante la sugerencia de Rin de quedarse en el hotel, la besó en la mejilla y dejándola en la mesa, se dirigió al lobby del hotel. Sesshoumaru aprovechó aquella oportunidad y se le acercó a Rin.
-Te molesta si te acompaño?
-Sesshoumaru! Qué haces aquí?
-Soy amigo de la novia...
-Ah!
-Y tú?
-Jinta es amigo del novio...
-Ya veo... escucha, mañana me iré a Hokkaido, Adam quiere venir conmigo... no hay problemas?
-No, para nada, que disfruten mucho...
La indiferencia de Rin le revolvía el estómago. Al ver que Jinta se aproximaba, se quedó por pura cortesía y poníendose de pie, le extendió la mano.
-Qué bueno verte, Jinta...
-Igual, Sesshoumaru...
Sesshoumaru se marchó. Jinta se sentó a su lado y la besó en la mejilla.
-Estás distraída...
-Ah?
Jinta rió y besó su mano.
-Podemos irnos cuando desees...
Rin sonrió e hizo un ademán para ponerse de pie. Luego de despedirse de los novios, desparecieron de la vista pública. Más tarde Sesshoumaru se dio cuenta de que buscando no verlos, los vería, Rin aferrada a su cuello y él rodeando su cintura mientras las puertas del ascensor se cerraba. Sintiendo una punzada en el estómago, decidió marcharse.
Detestaba la noción de Rin extasiada de placer en brazos de otro hombre. Más que eso, le molestaba que ese otro hombre fuese Jinta.
-Ese maldito imbécil está limpio! El perfecto idiota!
Sesshoumaru tiró las llaves al llegar y se quedó en un sillón.
...
N/A: Holaa! Como dice el canto, no estaba muerta, andaba de parranda! Jaja! La verdad es que no, el trabajo es esclavizante y uff, que ni les cuento. Pero por aquí estoy, espero que no se hayan olvidado de mí! Besitos a todas y espero saber de ustedes!
Mizuho
