Autor: Sakai Michiba (sakaim).
N/T: Este capítulo va con agradecimientos para kotte, Alexiel Viely, Alba marina, Violet Strawberry, y a todos los que se toman el tiempo para leer.
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Capítulo IV.
Cuando Harry despertó de nuevo, ¿cuándo se había dormido?, se encontró con que ya no estaba el verdadero Draco tumbado junto a él, sino que la pegajosa y llorona personalidad estaba acostada a su lado con los brazos envueltos alrededor del codo de Harry. Parpadeando fuertemente, Harry sacó su brazo lejos y observó cómo Draco se retorció alrededor, encima de las mantas antes de abrir los ojos grises, y encontrarse con una mirada verde. "¿Tienes hambre?", preguntó Harry aturdido, bastante decepcionado de que Draco no hubiera vuelto para siempre para que él pudiera tener algo parecido a una vida de nuevo. Draco pareció no comprender lo que estaba diciendo, así que Harry suspiro y sacó algo de ropa para él.
Vestir a Draco fue un asunto breve, y después, el par se dirigió abajo para el almuerzo. Harry trató de evitar que Draco se aferrara a él en busca de apoyo, y para su sorpresa, el otro se contentó con caminar muy cerca a su lado, aunque nunca se apartó a más de un palmo más o menos. El Gran Comedor estaba relativamente vacío debido al hermoso clima afuera, pero esto ciertamente no detuvo los susurros al momento en que los dos rivales entraron y se sentaron a la mesa de Gryffindor. Seamus y Neville estaban sentados al otro lado de los dos, y Seamus le lanzó a su compañero una mirada tensa antes de que aclarara su garganta un poco. "Te acostaste tarde, Harry", dijo tranquilamente, su mirada cuidadosamente evitando a Draco a cualquier precio. "¿Te sientes bien?"
Harry suspiró y se encogió de hombros. "Supongo que me siento tan bien como puede esperarse, Seamus. No me gusta la situación más de lo que-"
"Lo sabemos", interrumpió Neville, y sonrió tranquilamente a Harry. "Es muy amable de tu parte, me parece. Aunque él es un dolor en el trasero para todos nosotros, tú te estás llevando el mayor daño. Deberías obtener una placa o algo, yo me habría vuelto loco ya. Quiero decir... Podrías haber dicho que no, pero no lo hiciste. Eso es decente". Estas palabras hicieron que Harry se sintiera un poco mejor, incluso mientras la personalidad vacía de Draco le tomaba de la mano mientras comía en silencio. "Eres un... ¡un dios entre los hombres!"
Estas palabras hicieron que los tres se rieran en voz alta, y Harry se sintió más aceptado por sus compañeros de casa. Si no había nadie más, al menos Neville lo entendía, incluso si era sólo porque Harry sabía que Neville daría cualquier cosa por sus padres si fueran puestos al cuidado de alguien si hubiera alguna posibilidad de que pudieran mejorar. Le dio a los dedos de Draco un apretón antes de tomar su mano y alejarla, de modo que él pudiera usar su tenedor, pero no le importó demasiado cuando una pálida mano descansó sobre su rodilla. Siempre y cuando no fuera el verdadero Draco, todo estaba bien para Harry.
Después del almuerzo, Harry escoltó a Draco afuera para una caminata por los jardines. Pensando que una caminata podría hacer algo bueno para la salud de Draco y que de todos modos era un hermoso día de otoño, Harry llevó a su carga abajo hacia el lago para caminar al lado de la orilla. El suave murmullo de olas contra la fangosa playa pareció calmar el alma de Harry, y cuando Draco se inclinó sobre su lado, él libremente envolvió un brazo alrededor de los hombros de Draco. Había hecho de esta personalidad vacía un buen amigo, pensó en que nunca argumentaba, nunca peleaba con él, nunca no estaba de acuerdo, pero Harry se encontró deseando poder hablar con esta persona misteriosa. Se preguntaba qué pensaba sobre esto, o sobre nada, lo que quería, y lo que soñaba cuando sus ojos se cerraban. Quizás estaba interpretando demasiado en una cáscara vacía, pero tal vez no, cuando esta persona lloraba era real, como si el propio Harry estuviera llorando.
Harry encontró un agradable lugar en la hierba más alta lejos del castillo para sentarse con su compañero, y se sentaron allí por un largo tiempo, el viento acariciando mechones negros y rubios por igual, barriéndolos hacia atrás como un amante tratando de ver los ojos de su amada. Sin voces traídas hasta aquí, en los jardines, y Harry no estaba consciente de sí mismo cuando Draco se acostó en la hierba con su cabeza sobre la mitad de los muslos de Harry, y su mano automáticamente tomó el lugar del viento retirando el cabello de la frente de Draco. Lentamente, Draco rodó sobre su espalda y levantó la vista al cielo, la mirada gris pizarra ocasionalmente capturó a una verde antes de parpadear muy rápidamente. "¿Potter?"
Las manos de Harry se sacudieron fuera del cabello de Draco, y sintió a sus mejillas comenzar a arder mientras que ninguno de los dos hacía otro movimiento. Sus ojos estaban entrecerrados, y aunque esa mirada fija hacia abajo no era amenazante, ambos pudieron sentir una extraña tensión presente entre ellos hasta que la mano de Draco alcanzó a tomar de nuevo la de su compañero. Él rompió la mirada que compartían para mirar hacia el lago mientras colocaba nuevamente la mano de Harry en la parte superior de su cabello, y cerraba sus ojos mientras las disparejas uñas tentativamente hacían cosquillas sobre su cuero cabelludo. La única interrupción para su silencio era el silbido de la brisa, hasta que, "¿La gente se ríe de mí?"
"¿Qué?", preguntó Harry, mirando hacia abajo para ver a su archienemigo arrancar una brizna de hierba y colocarla estratégicamente entre los lados de sus pulgares. "¿Reírse de ti? Honestamente no sé de qué habrían de reírse, pero creo... creo que todo el mundo, en mi casa por lo menos, está bastante enfadado por todo este asunto. Ellos no lo entienden". Se encogió un poco al darse cuenta de que no le hacía sentirse extraño el pasar sus dedos por el cabello del verdadero Draco. Se sentía igual que el cabello de la otra personalidad. "Ni siquiera estoy seguro de entenderlo yo mismo, honestamente, pero-"
Fue interrumpido abruptamente cuando Draco presionó sus labios contra sus pulgares y sopló, la hierba entre ellos emitiendo un chillido agudo que le hizo contraerse de dolor. Sopló tres largas y ensordecedoras notas antes de dejar caer la hoja y comenzar a reír, como si fuera la mayor broma jamás contada, y presionó su palma en su frente con alegría. Harry lo miró fijamente hasta que la risa se convirtió en lágrimas, y no sabía qué decir mientras la persona que una vez odió tanto como a Voldemort rodaba sobre él y presionaba su pálido rostro contra su estómago sollozando y dejando salir sus frustraciones. Harry no trató de fingir que lo entendía, pero descansó sus manos en el hombro y la espalda de Draco como la única forma de consuelo que pudo tener la valentía de darle. Delgados brazos se envolvieron alrededor de su cintura, y se deslizaron juntos por lo que Harry estuvo recostado, apoyado sobre sus codos con el rostro de Draco escondido en su estómago.
"Oh, mira, ahí está", dijo Hermione con una sonrisa, dando un empujón a Ron con su cadera mientras ellos mismos daban un largo paseo por los jardines. "Pensé que podría estar aquí abajo... ¿Me pregunto, dónde está Draco?"
Ron se encogió ligeramente de hombros y sacudió su cabeza. "Sinceramente, espero que no esté aquí. No hemos pasado algún tiempo a solas con Harry, realmente, y las pruebas de Quidditch comienzan la próxima semana. Tenemos que practicar el vuelo, ¡casi no pude hacerlo durante el verano!", gruñó, haciendo un gesto hacia el hermoso cielo azul con una indignada mano. "Mira este clima. ¡Míralo! ¡No puede haber un día más perfecto para un paseo!"
Hermione frunció el ceño y dejó de caminar, manteniéndose fuera del alcance del oído de Harry para dar un sermón a Ron. "Mira, Ron, Harry tiene un montón en su bandeja ahora mismo, sin ti aleteando sobre él por no conseguir un vuelo en esta semana. Tal vez vaya a hablar con él más tarde, intentaré que me deje cuidar a Malfoy por un tiempo, pero si no, por favor no te quejes. Somos sus amigos. Tenemos que ser sensibles ante la situación". Ella colocó su cabello detrás de su oreja y echó un vistazo hacia Harry justo a tiempo para ver a Draco sentado sobre la alta y magra hierba, fuertemente sostenido contra el hombro de su mejor amigo, y suspiró levemente mientras el brazo de Harry se posaba alrededor de los delgados y pálidos hombros. "Tal vez... Tal vez deberíamos dejarlos solos, Ron".
Ron parpadeó ante su repentino cambio por querer ver a Harry, pero cuando se volvió para ver al par prácticamente abrazados en el campo, se encontró de pronto con náuseas. "Er... Sí, vamos a volver al castillo. Creo que me voy a enfermar", murmuró, sus orejas teñidas de rosa, y permitió a Hermione alejarlo en dirección al castillo. Ella echó un vistazo sobre su hombro, y Ron supo que ella tenía ganas de llorar al ver a Harry así. "Podemos comer algunos dulces o algo en tu dormitorio, ¿qué te parece?"
"Está bien...". Ron se las arregló para resistir el darse la vuelta para echar otro vistazo mientras terminaban su camino de regreso en dirección al castillo, sabiendo que si los veía de nuevo, no sería capaz de controlarse a sí mismo.
Lentamente, Draco cayó casi inmóvil, y la mano de Harry le palmeó ligeramente el hombro. "¿Estás bien ahora?", preguntó en un susurro, reacio a terminar con el perfecto silencio de la tarde. Sintió que su compañero asentía con su cabeza, y lanzó un profundo suspiro de alivio. "Bien. Er... ¿quieres regresar hacia el castillo, o-?"
"No, gracias", respondió Draco, su voz inestable por el anterior episodio de angustia, y se permitió acomodar su rostro contra la clavícula de Potter. "Vas a tener que perdonarme, pero realmente no me siento capaz de moverme en estos momentos. Estoy débil". No escatimó ni un momento para pensar en lo extraño que esto era, él acurrucado con el Gryffindor que siempre había odiado tanto, sabía que Potter era su única esperanza de recuperación ahora, ya que las drásticas medidas médicas no solamente eran muy dolorosas sino muy caras, y en su lugar dejó que sus ojos se cerraran. "Lo siento si te sientes incómodo".
"N-no, no lo estoy", tartamudeó Harry inmediatamente, y sintió sus mejillas ligeramente encendidas antes de que mirara hacia abajo para ver a Draco entre sus brazos. Se veían como una pareja, sentados allí en ese campo y envueltos juntos, pero Harry sabía que Malfoy necesitaba el consuelo que sólo él, su cuidador y único amigo en el mundo, podía proporcionarle. Cualquier persona lo entendería. Su mano se elevó para enterrarse en el cabello de Draco, y lo apretó allí en el campo, todas las enemistades olvidadas aunque sólo fuera por ese momento, y Draco cayó lánguido contra él poco antes de que su respiración se nivelara, y se quedara dormido.
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