Autor: Sakai Michiba (sakaim).
N/T: Este capítulo va con agradecimientos para Alfy-Malfoy, kotte, Lic. Lu, jessyriddle, Alexiel Viely, Ravy Black y a todos los que se toman el tiempo para leer.
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Capítulo VI.
La clase de Transfiguración estaba, en opinión de Harry, convirtiéndose más bien en una clase muy aburrida en los últimos años. Claro, que estaban realizando magia que nunca había pensado que podría hacer, pero parecía haber poca acción en ella como nunca antes, sobre todo porque había cosas más grandes acerca de la Transfiguración. No podía estar muy interesado en la clase de McGonagall cuando se suponía que él debía ser la fusión en la mente de alguien para mantenerlo junto de nuevo. Draco había estado prestando atención hasta hace un momento, hasta que Harry lo vio paralizarse, y tuvo la sensación de que ya no era Draco quien estaba sentado a su lado. Sin duda, fueron los garabatos sobre el pergamino los que lo confirmaron.
Harry se encontró completamente sordo ante la lección mientras observaba a Draco dibujar con furia sobre el pergamino, los ojos muy abiertos e intensos mientras trabajaba en lo que, para Harry, parecía una masa de garabatos negros. Los garabatos comenzaron a desviarse de la masa principal, y Harry vio el esbozo de una fuerte mandíbula, inclinándose sobre un cuello tenso y estirado. Los ojos fueron los siguientes, y cuando fueron enmarcados por unas gafas negras, Harry se dio cuenta de que se estaba mirando a sí mismo durmiendo. Draco inclinó su cuerpo, por lo que él estaba acostado sobre su lado, medio cubierto por su edredón, y poco a poco se hizo evidente que Harry no estaba solo en esa cama. Cuando Draco comenzó a dibujarse a sí mismo metido contra el pecho de Harry, hubo un fuerte golpe de una regla sobre la mesa que causó que ambos chicos saltaran y miraran hacia McGonagall. "Si sólo va a dibujar, señor Malfoy, le sugiero que usted y el señor Potter salgan. ¡Independientemente de su condición, requiero de completa atención en mis clases, gracias!".
Harry se sonrojó profundamente antes de reunir sus cosas y las de Draco, y tomó el brazo de Malfoy y le ayudó a ponerse de pie. Draco miró fijamente a McGonagall, luciendo como si fuera a llorar, y Minerva suspiró antes de hacer un gesto hacia Harry indicándole que se lo llevara. Harry la fulminó peligrosamente con la mirada cuando Draco comenzó a temblar, y salió junto Draco hasta que se perdieron en el pasillo, dando un portazo detrás de ellos. El golpe causó que las lágrimas de Draco se desbordaran, y Harry pasó un brazo alrededor de sus hombros y lo llevó de vuelta a la torre de Gryffindor. "No pasa nada... Ella es sólo como un correcto y viejo murciélago, lo es, y no deberías sentirte mal por ella. No tiene sentido".
Draco sorbió su nariz y asintió mientras subían a través del retrato. "Hawwy, quiero tomar una ducha", susurró con voz temblorosa. Harry se congeló, los otros Dracos siempre habían sido capaces de ducharse por sí mismos, pero por el aspecto de éste (Draco estaba de pie con sus brazos sobre su cabeza y esperando para que Harry lo desnudara), Harry se vería obligado a ayudar. Con un profundo suspiro, se movió para tirar de la camisa de Draco sobre su cabeza, revelando un torso esbelto con sólo un puñado de rizos rubios sobre su pecho y una línea de fino vello bajando desde su ombligo para desaparecer en la cinturilla de los pantalones. "¿Qué 'tás mirando?"
"Uh". Harry desvió su mirada para encontrar los ojos de Draco de inmediato, y tragó saliva antes de sacudir su cabeza. "Nada. Creí ver una cicatriz, pero sólo lo imaginé. ¿Puedes, eh... quitarte tus propios pantalones?". Cuando Draco negó con su cabeza, Harry tomó una respiración profunda y se acercó a desabrocharlos y soltarlos, deslizándolos hacia abajo sobre las caderas de Draco mientras cuidadosamente mantenía su mirada en los ojos del rubio. Notó que se veían un poco divertidos, y que parpadearon varias veces en una rápida sucesión antes de convertirse de repente en claros y feroces.
"¿Qué mierda, Potter?", las manos de Harry volaron lejos como si quemaran, y Draco caminó unos pasos hacia atrás antes de que sus piernas se enredaran en sus pantalones y comenzara a caer hacia atrás. Harry reaccionó de inmediato, y se lanzó hacia adelante para atraparlo y tirar de él de nuevo a una posición vertical, sosteniéndolo contra su pecho por un momento, con su aliento agitado, antes de dejarlo ir. "Maldita sea, ¿qué estás haciendo?"
Harry se ruborizó, aunque estaba mucho más enojado que avergonzado. "¿Qué estoy haciendo? ¡Tu nueva personalidad quería tomar una ducha y se negó a desvestirse por sí mismo! Dios, tú y tus saltos a sacar conclusiones". Arrojó la camisa de Draco hacia él y se dio la vuelta para que Draco pudiera vestirse. "Ugh... ¿Cómo te sientes, de todos modos?". Se giró de nuevo cuando escuchó a Draco descansar sobre la cama.
"Cansado", confesó Draco, tumbándose para descansar su cabeza sobre la almohada. Harry asintió en acuerdo y se sentó a sus pies. Pasaron algunos momentos incómodos antes de que Harry se decidiera y subiera a acostarse al lado de Draco, mirándolo de cerca. Ojos grises se desplazaron para mirarlo como antes, "¿Cómo son las otras personalidades?", Draco rodó sobre su costado y descansó su cabeza en el pliegue de su codo.
Harry rodó sobre su espalda y se quedó mirando el techo, meditando sobre cómo decir las palabras que estaban a punto de salir. "Bueno... La primera que he encontrado se muestra mucho... Es muy tranquilo y pegajoso a menos que algo le moleste, entonces solloza como si yo estuviera matando a su cachorro o algo así. Luego está... bueno, él es como un niño pequeño, pero dibuja mucho. Es muy bueno", afirmó, y echó un vistazo hacia su carga para verlo mirando con tristeza a la almohada. "Si me permites la pregunta, ¿qué te pasó?". Harry se estiró por encima mientras preguntaba, para tocar el codo de Draco, tratando de darle a entender que estaba allí para él, que todo iría bien y que podía decirle.
La sensación del toque le causó un escalofrío a Draco, y negó un poco con su cabeza. "No puedo hablar de eso", admitió, cuidadosamente evitando los ojos de Harry. "No quiero hablar de eso. Nunca". Llevó una mano hasta su cara para cubrirse, y Harry sospechó que estaba al borde de las lágrimas. "Por favor, no preguntes, ¿de acuerdo? Puedes intentar hacerme mejorar o lo que sea, pero no puedo decirte lo que pasó".
"Si supiera lo que pasó...".
"Podría ser más rápido, lo sé. Es sólo que... Necesito tomar una ducha". La voz de Draco estaba temblando, y se levantó de la cama, desvistiéndose con rapidez y arrebatándole una toalla de su propio baúl antes de desaparecer dentro del cuarto de baño. Harry se lo quedó mirando, suspirando y relajándose sobre su espalda mientras oía el agua caliente caer. Pobre Draco, pensó, y corrió las cortinas del dosel para así poder tener algo de tiempo para sí mismo.
Sí, podría ayudar al proceso de fusión si Draco le contara lo que había pasado para que pudiera mantenerlo alejado de situaciones similares y también porque quedaría fuera y saldría del pecho de Draco. Ese pensamiento hizo que el corazón de Harry se saltara un latido, cuando estaba desnudando a Draco antes, la visión de su pecho hizo algo gracioso en su estómago, y tomó una respiración profunda, sintiendo a su corazón martillando contra su caja torácica. Puso todas las almohadas bajo su cabeza, relajándose mientras recordaba esa visión, la ligera alfombra de pelusa rubia que existía entre los pezones de Draco, y tragó saliva cuando sintió a sus pantalones apretarse extrañamente. Esto no debería haber sido, en absoluto, excitante para él, pensó, y movió su palma para tratar de empujar su excitación lejos, pero el contacto, incluso a través de los pantalones, fue suficiente para enviar escalofríos por su espina dorsal. Sus manos temblaron, y se tocó de nuevo a través de la mezclilla, trazando las yemas de sus dedos suavemente sobre el contorno firme de su polla en sus pantalones.
Asegurándose de que la ducha estaba aún abierta, Harry abrió la cremallera del pantalón y metió la mano, suavemente aliviando y sacando su excitación, y tomándola en su palma. Bombeó su mano hacia arriba y hacia abajo, cerrando los ojos para poder mirar ese pecho pálido en la parte posterior de sus párpados. Esto era enfermo, estaba mal que estuviera aquí masturbándose con el pensamiento de Draco, y sintió que su aliento se enganchaba cuando otro escalofrío lo atravesó ante el toque de su dedo pulgar sobre la cabeza de su erección. Su mano izquierda se deslizó por su cuerpo, pellizcando sus pezones a través de la camisa, y se deslizó hacia abajo aún más para deslizar dos dedos debajo de sus bolas, presionando sobre su entrada y masajeando lujuriosamente mientras su mano derecha bombeaba al mismo ritmo. Su lengua rosada se deslizó sobre sus labios para evitar que gimiera en voz alta. Sus talones se clavaron en el colchón, y arqueó su espalda, la boca abierta y jadeante.
Movió sus dedos izquierdos hasta recoger el líquido preseminal en el extremo de su polla, y lo utilizó como lubricante para empujar su dedo índice profundamente dentro sí mismo, en busca de su próstata, que había descubierto accidentalmente una tarde. "Ah...". La encontró y la frotó con fuerza, sintiendo sus testículos comenzar a apretarse, y justo cuando se sentó y se mordió el labio, disparando los chorros nacarados de su corrida a través de la cama, oyó el ruido de alguien saliendo de la ducha. Como relámpago, tomó su varita y eliminó el desastre antes de subir su cremallera y acostarse sobre su espalda de nuevo, tratando de no lucir tan nervioso.
Draco volvió a entrar en la habitación vestido con una túnica, tomándose el tiempo para cepillar su cabello y hacer que se viera decente antes de mirar hacia Harry y suspirar profundamente. "Perdón por estar tan emotivo", susurró, y se dejó caer a los pies de la cama. "Los Malfoy no lloran, después de todo... Pero... No sé si puedo incluso llamarme a mí mismo un Malfoy nunca más. Yo soy... un don nadie". Bajó su cabeza y se interesó en tratar de encontrar rostros en la veta del suelo de madera.
"Eso no es cierto. Eres... uh... Tú eres Draco, y eso significa algo. Vamos... Vayamos a almorzar. ¿Qué dices?". Harry se levantó para encontrar algo de ropa decente para que Draco se pusiera, y se la entregó. "¡Calma!... Vamos a ir a comer, y si todavía te sientes muy mal después de la comida, nos saltaremos las clases de hoy". Sonrió mientras Draco asentía y aceptaba la ropa.
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"McGonagall estuvo fuera de lugar al echarlos por eso", observó Hermione mientras se sentaban juntos en el almuerzo, devorando sopa y sándwiches. "Debe de estar de muy mal humor o algo así... Estuvo muy fuera de su carácter para que ella hiciera eso". Hermione tomó un gran mordisco de su sándwich.
"¿Qué fue exactamente lo que hicimos para que nos echara?", preguntó Draco, disfrutando de su sopa de tomate. Tomó un ruidoso y poco digno sorbo de su cuchara y suspiró feliz ante la calidez que fluyó a través de él. Harry metió la mano en los bolsillos de su túnica y sacó el trozo de pergamino sobre el que Draco había estado dibujando y se lo entregó, enrojeciendo terriblemente y negándose a mirar hacia él. "No dibujé esto", bufó Draco, sus mejillas notablemente rojas, y empujó el dibujo hacia Harry, donde fue rápidamente arrebatado por Hermione.
"Voy a quedarme con esto. Me gustan", alegó ella, ignorando la mirada desagradable que Draco le lanzó. Al ignorar esto, ella no se percató de sus ojos desenfocándose, así que cuando Draco se echó hacia atrás y cayó al suelo, fue una total sorpresa. "... ¿Draco?"
"Aléjate de mí", murmuró Draco, sus ojos salvajes y volando hacia atrás y hacia adelante. La escena ya había atraído los ojos de muchos estudiantes en el Gran Comedor, y Harry se volvió para mirarlo. "No me mires... No me toques... ¡MIERDA!". Se puso de pie y miró a su alrededor desesperadamente, hiperventilando antes de empezar a correr hacia las puertas de la entrada del Gran Comedor. Harry se puso en pie y arrancó después de él, ignorando las expresiones de conmoción de sus compañeros y maestros.
Alcanzó a Draco en el corredor y lo agarró por la espalda, volteándolo y agarrándose a su pecho mientras Draco se aferraba a él y temblaba, "¡Él se está acercando demasiado, Harry, demasiado!", insistía en estado de pánico, y como si viera algo detrás de Harry, se apartó bruscamente de nuevo y lloró, "¡Mantenme alejado de él!". La fuerza de su salto para alejarse lo envió volando sobre su trasero, y se deslizó un metro sobre el suelo antes de que echara su cabeza hacia atrás y gritara como si estuviera siendo asesinado. Cuando Harry le agarró de nuevo, las uñas de Draco se hundieron en la carne de sus hombros a través de sus ropas, y negó con su cabeza, sollozando. "Él va a llegar también... Mierda, mierda, me va a matar...".
"Cálmate, Draco", susurró Harry desesperadamente, sin darse cuenta de que habían atraído a una multitud bastante grande de espectadores. "No hay nadie aquí... Sólo somos tú y yo...", y al menos otras doscientas personas, pero ellos no parecían ser visibles para Draco mientras él lloriqueaba contra el cuello de Harry y sacudía su cabeza. "Shhh...".
"¿Él está bien, Potter?", McGonagall preguntó mientras ella y Snape se acercaban a ellos. "Tal vez deberías llevarlo de vuelta al dormitorio, o incluso afuera a tomar algo de aire fresco". Pudo ver lágrimas de frustración que asomaban en los ojos de Harry, y ahuyentó a la multitud para darles un poco de aire. "Vamos...".
Harry asintió y levantó a Malfoy entre sus brazos, ignorando los gritos ensordecedores que Draco estaba emitiendo. En el momento en que estaban de vuelta en la torre, Draco había, ya sea, caído en silencio o ensordecido a Harry, aunque él sospechaba que era la primera, y acostó a Draco sobre la cama antes de sacarse sus propias túnicas y camisa para inspeccionar las sangrientas medias lunas en sus hombros. "Maldita sea...", se dejó caer en la cama y suspiró mientras Draco se acomodaba en su regazo, con el rostro enterrado contra su cuello, y sintió lágrimas calientes. "Cálmate", le susurró por lo que él sentía era como la billonésima vez en ese día. "Estás bien, Draco, no llores así...". Su voz era suave, al igual que el agarre que tenía sobre los hombros de Draco. "Cállate ahora".
La sensación de Draco relajándose contra él le hizo soltar un suspiro de alivio, y cuando Draco se estremeció, él acarició ese sedoso cabello y cerró sus ojos, sin embargo, la presencia de una calidez muy diferente contra su cuello hizo que sus ojos volaran para abrirse, y sus manos se aferraron con fuerza a aquellos delgados hombros cuando sintió lo que era, inconfundiblemente, la lengua de Draco deslizándose a lo largo su carne. Su aliento quedó atrapado en su garganta y, durante unos momentos, no se atrevió a moverse por miedo a lo que podría suceder. Una de las manos de Draco se movió hasta ahuecar su mejilla, y Harry hizo un sonido estrangulado antes de susurrar, "¿D-Draco?". Sus ojos estaban fuertemente cerrados mientras la lengua se retiraba, aunque fue reemplazada rápidamente con los labios de Draco, y Harry se encontró con que su respiración era cada vez más y más difícil mientras aquellos labios chupaban y dibujaban en su piel. "¿Qué... ¿Qué estás haciendo? Detente...". Su petición no era muy evidente ante su tono. Para su horror, un pequeño gemido escapó de sus labios, pero, para su sorpresa, Draco no se rió de él ni nada por el estilo. En su lugar se movió para succionar la clavícula de Harry. Para este tiempo, Harry estaba completamente confundido, y trató de empujar a Draco lejos. "¡Deja eso!", gruñó. Esto captó la atención del Slytherin, y la familiar mirada gris se levantó para encontrarse con la suya.
Era Draco, el verdadero Draco. "¿Qué demonios, Malfoy?", chilló Harry, tratando de hacer su mejor esfuerzo para no empezar a farfullar y ahogarse. Sus pantalones estaban increíblemente apretados en ese momento, y empujó a Draco de nuevo un poco, encontrando imposible el poder respirar.
Draco sonrió con satisfacción, sus mejillas se sonrojaron ligeramente y se apartó el cabello del rostro echándolo hacia atrás, luciendo un poco cohibido. "Sólo hago la limpieza...". Esta afirmación estuvo cerca de hacer estallar la cabeza de Harry, y se movió incómodo antes de levantarse y mirar a Draco.
"Estás enfermo", susurró Harry, empujando al Slytherin lejos y rodando fuera de la cama. "No sé quién te crees que eres, pero... ¡pero simplemente no puedes hacer esto!". Su voz, que había sido fuerte, empezó a debilitarse para el final de su protesta, y ahora se sentía miserable. "¿No hago suficiente para ahora tener que lidiar con esto? Lo menos que podrías hacer es...". Se interrumpió y sacudió su cabeza muy violentamente. "Olvídalo. ¿Sabes qué? No me importa. ¡Encuentra a alguien más a quien agobiar!".
Con eso, salió furioso de la torre de Gryffindor, dejando a un muy confundido Draco a su paso.
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N/T: Gracias por tomarte unos minutos para leer.
