Autor: Sakai Michiba (sakaim).
N/T: Este capítulo va con agradecimientos para Alexiel Viely, KiarahHolmes, jessyriddle, Lun Black, Violet Stwy, Anónimo, Alfy-Malfoy, kotte, Ravy Black y a todos los que se toman el tiempo para leer.
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Capítulo VIII.
Para sorpresa de Harry, Draco estuvo muy diferente durante las siguientes tres semanas. Asistieron a todas sus clases juntos, hacían sus tareas juntos, y simulaban hacerlas. Draco le estaba dando a Harry su tiempo para pensar, e incluso sus otras personalidades parecían estar molestas con Harry sobre la situación, así que se mantuvieron alejadas, con la excepción de la más tranquila, y ésta sólo sostenía la mano de Harry y se sentaba con él. Estuvo tranquilo todo el tiempo, y Harry estaba disfrutando enormemente de esta nueva página que los Dracos habían cambiado.
Sus compañeros de casa, por otra parte, no estaban tan contentos con el avance. A Dean y a Neville no parecía importarles mucho, pero Ron y Seamus estaban lívidos de que Draco hubiera vuelto para quedarse. "¡Sólo necesitas tomar una maldita decisión, Ron!", espetó Harry hacia él una noche cuando estaban discutiendo sobre el tema. "¡Primero estás enojado porque Hermione te dijo que estaba molesta porque Draco se había ido, y lo traigo de vuelta y sigues jodiendo! ¡Ya supéralo!", Hermione sonrió hacia él por eso, pero él no le devolvió la sonrisa, Harry todavía estaba enojado con ella, y en su lugar, caminó de vuelta al dormitorio en donde Draco estaba durmiendo.
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El primer partido de Quidditch del año llegó, Ravenclaw, y Draco insistió en ir. Era una fría mañana de sábado cuando se levantaron y se envolvieron en sus bufandas y gorros, los de Draco verde y plata, y Harry apoyando a Ravenclaw, y bajaron al campo para conseguir un buen asiento. Muchos estudiantes ya estaban allí, los partidarios de Ravenclaw en un lado del estadio y los de Slytherin en el otro lado, pero Harry y Draco se acomodaron sobre la línea que separaba los dos lados, estableciéndose en sus asientos antes de que comenzara el partido. "¿Tienes frío?", preguntó Harry, observando a Draco soplar entre sus manos.
"Sólo un poco", dijo Draco amigablemente, y continuó calentando sus manos con su aliento antes de que Harry se acercara y tomara una, entrelazando sus dedos y causando que un opresivo silencio cayera entre ellos. "Uhm...", Draco se encontró ruborizándose, pero un fuerte viento sopló fríamente sobre ellos, y se encontró inclinándose hacia Harry un poco, apretando sus dedos en un intento desesperado porque entraran en calor.
Harry sonrió un poco, con las mejillas sonrojadas ya fuera por la emoción o por el frío, y frotó su pulgar sobre un lado del dedo índice de Draco. Había estado pensando acerca de Draco estas últimas tres semanas, sobre cuán enfermo estaba y sobre cómo era tan buena compañía, incluso cuando estaba enojado con él, y se había estado preguntando qué pasaría si Draco lo besara de nuevo. Detestaba admitírselo al principio, pero la sensación no había sido terrible en absoluto, e incluso entonces, sólo con sus manos unidas, sentía algo gracioso en su estómago. Se preguntó cómo era que Draco se sentía ante todo esto, pero sospechaba que él también se sentía extraño, mientras se apoyaba en el hombro de Harry por el viento. "Sabes", dijo Harry con una sonrisa maliciosa, "Slytherin va a caer hoy".
"¡Ya quisieras, Potter!", bufó Draco, y negó con su cabeza. "Ravenclaw está débil este año. El nuevo buscador es patético, y... Hola, Granger". Hermione los había encontrado a ambos y sonrió cuando vio a Harry, quien se sonrojó un poco y miró hacia adelante. "¿Vas a sentarte con nosotros? No sé cómo me siento acerca de estar sentado con una sangre sucia...".
"Que te den, Malfoy", bromeó ella con buen humor, y sacó una gran frazada de lana de su mochila. "Te vi salir sin una buena manta, y hace mucho frío, así que...", la desdobló y sonrió al ver la expresión de horror en el rostro de Draco al ver que estaba encantada con los colores de Ravenclaw. "Vas a intentarlo, Malfoy, o te vas a congelar. No creo que alguien tenga dudas sobre dónde están tus lealtades". La arrojó sobre sus regazos y se sentó al lado de Harry, tomando algo de la manta para ella. "Harry, lo siento".
Harry suspiró y arregló la manta sobre él y Draco antes de mirarla con ojos tristes. "Yo... yo también lo siento. Estaba enojado, y... bueno, tenías un punto". Sonrió un poco mientras ella echaba sus brazos alrededor de su cuello, y él le daba unas palmaditas torpemente en la espalda mientras ella ahuecaba sus manos alrededor de su oreja.
"Vi sus manos, Harry. ¿Qué está pasando? Eso no es algo que normalmente vea que haces", dijo entre dientes para que Draco, quien estaba tratando de acercarse a escuchar, no estuviera al alcance de su oído. Ella sonrió mientras las mejillas de Harry se sonrojaban de un rojo oscuro y él la miró, avergonzado. "Ya veo, ya veo", se rió, y se volvió para saludar a Ron mientras se acercaba hacia ellos. Harry decidió no hablar con Ron en absoluto, en su lugar descansó su mano sobre la rodilla de Draco.
Draco tragó con fuerza al sentir la tibia palma de Harry debajo de la manta, y lo miró con torpeza en busca de una explicación, cualquier explicación de por qué lo estaba tocando, pero Harry sólo sonrió ligeramente y lo miró. Draco se sonrojó y observó por encima de las bancas de Slytherin, viendo a Pansy mirándolo con extrañeza, y cuando ella se dio cuenta de que él la estaba mirando, inmediatamente le lanzó una burla silenciosa, retorciéndose y tirando de su cabello. Draco sintió algo espeso en la parte posterior de su garganta y apretó la mano de Harry, tan repentinamente, que Harry volteó y lo miró con asombro, antes de ver a Pansy Parkinson riendo como loca a lo lejos. Sacó su varita con su mano derecha y la apuntó hacia ella, por encima de la parte superior de la manta, antes de murmurar la maldición de piernas de jalea, y cuando la golpeó y la hizo caer como una tonelada de ladrillos en el suelo, se rió desagradablemente y le dio un apretón a la mano de Draco. "Gracias", susurró Draco, mirando a los ojos de Harry desde su lugar apoyado sobre su hombro.
El partido comenzó rápidamente, Hooch lanzó la pelota al aire y sopló su silbato. Ambos equipos comenzaron a deslizarse alrededor del campo, pero Harry simplemente no pudo entrar en el juego como Draco lo había hecho. Draco estaba gritando a los jugadores, maldiciendo, y cuando Slytherin anotó dos veces seguidas, Harry pensó que iba a tener un ataque al corazón de pura felicidad. Harry descubrió que no estaba prestando mucha atención al juego en absoluto, de hecho, se atrapó a sí mismo en incontables ocasiones observando las reacciones de Draco en su lugar. Sus manos nunca se separaron hasta que Slytherin anotó su sexto gol, y Draco, sin pensarlo, lanzó sus brazos alrededor de Harry y se rió ruidosamente junto con sus antiguos compañeros de casa.
Ron y Hermione se quedaron mirándolos, con sus ojos muy abiertos, cuando los brazos de Harry se deslizaron alrededor de la cintura de Draco y Ron rápidamente desvió su mirada de vuelta al juego mientras Ravenclaw anotaba y las bancas rugieron por ambos lados. La atención de Hermione también quedó atrapada, y el lado de Ravenclaw se puso de pie y comenzó a burlarse desagradablemente de los Slytherins, mientras que los de Slytherin se levantaron también y gritaron de vuelta hacia ellos. Sólo Harry y Draco permanecieron sentados, y Draco pareció haber perdido toda la atención en el juego cuando los brazos de Harry lo rodearon, y se miraron fijamente el uno al otro con una mezcla de desconcierto y tormento interior. Harry se mordió el labio momentáneamente antes de moverse un poco para estar más cerca de Draco, mirando sus ojos, y pudiendo sentir el acelerado pulso de Draco mientras empezaba a inclinarse para...
Fue derribado por Hermione, cuando Ron cayó sobre ellos. Harry y Draco se vinieron abajo y gritaron cuando ambos golpearon el suelo junto con los otros dos Gryffindors, quienes estaban riendo histéricamente. Hermione captó la mirada de Harry, y Harry estuvo seguro de que ella vio un destello de algo allí, y se sonrojó antes de retorcerse para levantarse sobre el asiento y ayudar a Draco. Ellos no se atrevieron a tocarse por el resto del juego.
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"Harry, tenemos que hablar en privado", dijo Hermione mientras se dirigían de vuelta de la cena de esa noche. El juego había dejado un mal sabor en la boca de Draco (Slytherin perdió 260-80), por lo que se había saltado la cena, Ron frunció el ceño hacia su novia y caminó por delante de ellos, saliendo del alcance de su oído. Hermione suspiró tras él y sacudió su cabeza. "Harry, ¿qué estaba pasando hoy?", preguntó en un medio susurro, mirándolo con una ceja levantada.
Él se removió incómodamente y se aseguró de que Ron estuviera lo suficientemente adelante para que no pudiera oírlos antes de encogerse de hombros. "Yo, eh... no sé de qué me estás hablando, Hermione", murmuró, estremeciéndose mientras ella golpeaba fuertemente su hombro. "Está bien, está bien. No lo sé, ¿de acuerdo? Quiero decir... Draco, uh... me besó hace algunas semanas y-".
"¿Él hizo qué?", siseó Hermione, y se detuvo por completo, presionando a Harry contra la pared para que la gente pudiera pasar. "¿Es por eso que le pediste a Dumbledore que lo alejara?", cuando Harry asintió avergonzado, ella levantó sus manos en señal de frustración y sacudió su cabeza. "Harry, estarías tomando ventaja de Draco cuando él está así... ¡Además, tú no eres gay!", hizo una pausa durante unos momentos, entonces, "¿Lo eres?"
"¡No!", exclamó Harry, sintiéndose insultado, y mirando hacia otro lado durante unos momentos antes de suspirar y desviar su mirada hacia el suelo. "Sólo quedé atrapado por el momento, ¿de acuerdo? Hacía frío y estaba siendo él mismo por primera vez desde que nos hemos estado alojando juntos, y... tal vez sólo fue por el Quidditch. Ustedes nos derribaron a propósito, ¿no es así?"
"¡Por supuesto que sí! ¿Sabes lo que hubiera pasado si Ron y todos los demás te vieran besando a Malfoy durante un partido de Quidditch? ¿O para el caso, en cualquier otro momento?", suspiró cuando Harry agachó la cabeza y soltó un suspiro con el peso del mundo sobre sus hombros. "Harry... entiendo lo que está pasando. Están juntos todo el tiempo, duermen en la misma cama, él está vulnerable y necesitado... no lo puedes soportar, Harry, ¿o sí puedes? Él está tan triste todo el tiempo que piensas que puedes hacerlo mejorar, pero realmente las cosas pueden ser mucho peores para ambos, ¿no lo crees?".
Él la miró fijamente y tragó pesado antes de sacudir su cabeza. "No me da lástima, Hermione", dijo en voz baja, y frotó su brazo tímidamente. "Fue un golpe de suerte. No puedo ni siquiera imaginarme besándolo- es repugnante". Y sin embargo, lo estaba imaginando en ese mismo momento, imaginando besar a Draco en el juego de Quidditch con todo el ajetreo y el bullicio alrededor de ellos, imaginando a Draco aferrándolo necesitadamente y besándolo como si no tuviera nada que perder. Harry tragó saliva de nuevo y evitó la mirada de Hermione, a sabiendas de que ella podría ver el beso imaginario en sus ojos. "No te preocupes por eso, ¿de acuerdo?".
Ella vaciló por un momento antes de asentir con su cabeza. "Está bien, Harry... Sólo, ¿ten cuidado?", no quedó satisfecha con el guiño que recibió.
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Draco ya estaba medio dormido para cuando Harry regresó al dormitorio, y cuando abrió las cortinas del dosel, protegió sus ojos de la luz. "¿Ya estás en la cama?", preguntó Harry, y sonrió cuando Draco le tiró una almohada a su estómago. "Bueno, voy a ir la planta baja a trabajar en Encantamientos, lo cual también necesitas hacer, así que si tienes ganas de bajar, voy a estar junto a la chimenea". Sonrió y cerró las cortinas de la cama de nuevo, antes de dejar el dormitorio con su libro de Encantamientos y acomodarse frente al fuego en la sala común.
El trabajo de Harry en Encantamientos fue mucho más rápido de lo esperado, y se colocó por su cuenta en el sofá, recostándose sobre los cojines y jalando una colcha muy al estilo Gryffindor sobre sí mismo.
Recostado y con sus ojos cerrados, escuchaba las ociosas bromas entre los chicos más jóvenes en la sala común, y se fue de nuevo hasta una época en la que lo peor de lo que tenía que preocuparse era por saber si Snape iba a quitarle puntos extra. Ahora, todo se trataba de su ex archirrival, todo era acerca de hacer mejorar a Draco, y aunque sabía que debería de estar molesto por eso, no lo estaba más.
Sonrió un poco, los ojos cerrados y cada parte de él relajándose por completo, y cuando sintió unas frías manos levantar la manta y la calidez de un cuerpo esbelto presionándose contra él, sus ojos ni siquiera se abrieron. "¿Cambiaste de idea?", susurró, y una sonrisa iluminó sus mejillas mientras Draco metía su cabeza entre su hombro. El brazo de Harry se deslizó a su alrededor, y jaló un poco más cerca a Draco, sus rodillas descansando en el regazo de Harry, y encontró la mano de Draco con la suya.
"Ya no estoy tan cansado... no en realidad", admitió Draco, y se sonrojó un poco antes de levantar la vista hacia Harry. "En el juego de hoy, ¿qué estábamos haciendo?", esta pregunta fue mucho más silenciosa que su última declaración, y se movió incómodo en su lugar al lado de Harry. El silencio tras su pregunta se extendió largamente, y comenzó a sentirse seriamente fuera de lugar, pero justo cuando se estaba levantando para esconderse de Harry para siempre, Harry lo atrapó y tiró de él hacia atrás, y Draco se sonrojó.
"¿Qué importa? Quiero decir... ya veremos". Harry sonrió suavemente y Draco se acomodó de vuelta contra él, la manta metida entre ellos cubriéndolos cálidamente.
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N/T: ¡Que tengan un excelente casi finde!
Gracias por tomarte unos minutos para leer.
