Capítulo 10
Dana
Rin y Kagome están reunidas con los niños. Adam juega con sus primitas, provocándole carcajadas.
-Y como van las cosas?
-Sesshoumaru trabaja de sol a sol... sólo está con ella los fines de semana... no sabe que está perdiendo de la mejor parte...
-Es algo difícil, Rin... siempre lo es... pero si trabajáramos como ellos, comprenderíamos como se sienten...
-Tú lo hiciste... cómo se siente?
-Por un lado, extrañas a tu bebé con el alma, si llamas y le escuchas llorar, sientes que algo se te rompe por dentro... y algo que sólo sentimos nosotras es una inquietud, te la pasas tratando de convencerte a tí misma de que la persona que elegiste para cuidarle hace un buen trabajo... ellos al menos están tranquilos en ese aspecto...
Rin se quedó pensativa. Cuando estuvo cansada, Dana comenzó a llorar hasta que Rin la cargó, se tomó su leche y se quedó dormida.
-Vamos, mi amor... es hora de volver a casa...
Esa misma noche, apenas acomodaba a Dana en la cuna cuando escuchó pasos apresurados en las escaleras.
-Rin!
-Shhh! Acabo de dormirla...
Sesshoumaru se acercó con la respiración agitada, suspiró a la vez que tocaba su cabeza.
-No la ví hoy...
-Dale su beso...
Salieron de la habitación. Sesshoumaru se dio un baño, al salir, Rin estaba en la cocina preparándole de cenar.
-Preciosa...
-Aquí tienes, mi amor...
-Gracias, preciosa...
Una vez que Sesshoumaru terminó, la besó en la mejilla. Rin recogió el plato. Sesshoumaru la abrazó desde atrás y la besó en la mejilla.
-Mi amor...
-Lo siento, preciosa...
-Sessh... deberías trabajar menos...
-Rin...
Rin se dio vuelta entre sus brazos.
-Mi amor, te estás perdiendo una de las etapas más maravillosas de tener un bebé... deberías hacer un esfuerzo y trabajar menos... me duele verte así...
-Rin...
-Estás pensando que no eres un buen padre... sé que la despiertas de noche sólo para tener la excusa de cargarla...
-Yo no...
-Lo sé, Sesshoumaru...
Sesshoumaru bajó la mirada.
-Soy un desastre como tu esposo y como padre...
-No lo eres, mi amor...
Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Lo único que me calma es saber que está contigo...
-Oye, Sesshoumaru, yo no voy a dejar de trabajar permanentemente...
-Lo sé... pero al menos hasta que cumpla el año... por favor...
Rin lo besó en la mejilla.
-Ven a la cama, estás cansado...
-Preciosa...
...
Rin había tenido que salir, Adam estaba en sus clases de natación y Sesshoumaru se quedó solo con Dana. Cuando Rin salió de la tienda, notó que no tenía señal, al llegar al carro, llegaron mensajes de llamadas perdidas, todas de Sesshoumaru.
-15 llamadas perdidas!
Rin llegó de inmediato a la casa, subió las escaleras corriendo y se encontró con Sesshoumaru viendo a su pequeña dormir.
-Sessh...
-Rin!
Sesshoumaru la abrazó con fuerza, Rin se sorprendió de verlo llorando.
-Qué pasó? Sesshoumaru, porqué estás así?
-Dana...
-Mi bebé? Qué le pasó?
-Dana se tragó un botón y... Kami, Rin, creí que la perdería!
-Sessh, cálmate y dime qué pasó?
-Soy un fracaso como padre...
-Sesshoumaru...
-No sabía qué hacer, le metí los dedos en la boca, le provoqué vómitos, se orinó, se puso azul... finalmente lo vomitó, pero...
Rin respiró aliviada, acarició sus mejillas.
-Cálmate, mi amor... porqué no vas y te das un baño?
Rin despertó a la pequeña, estaba atontada, se aferró a su pecho y cerró los ojos. Llamó al doctor y le dijo lo que había sucedido.
-Él actuó bien, Rin... esperar a llegar al hospital habría tenido otras consecuencias... cómo está Dana?
-Está como atontada, la desperté y ya se volvió a dormir.
-Está cansada, cuando despierte más tarde, dale muchos líquidos y vigila si vuelve a vomitar.
-Y para la garganta? Se le nota roja...
-Es por el trauma, va a estar bien...
Rin cerró la llamada y fue a la habitación con la pequeña en brazos. Sesshoumaru la vio y bajó la mirada.
-Sessh, mi amor...
-Lo siento, Rin...
Rin se sentó a su lado. Dana vio a Sesshoumaru y se pasó a sus brazos.
-Ves? Dana sabe que su papi la quiere mucho...
-Rin...
-Dana, ven con mamá...
La pequeña se refugió en el pecho de su padre. Rin sonrió y lo besó en la mejilla.
-El doctor te felicita, dice que lo hiciste bien, que te mantuviste calmado y que hiciste lo correcto...
Sesshoumaru abrazó a la pequeña con fuerza y la besó en la cabeza.
-Sabes? Dana tiene mucha suerte...
-Cómo?
-Tiene un papá maravilloso que la ama con todo su corazón...
...
-4 años después.-
-Noo! No quiero! Noo!
-Dana... Dana! Ponte los zapatos!
-Nooo!
Rin le puso los zapatos, la pequeña peleaba con ella intentando zafarse.
-Dana!
-No quiero ir! No quiero!
-Qué pasa aquí?
-Papa!
Dana corrió hacia él y se abrazó a sus piernas, levantó la mirada con lágrimas en los ojos.
-No quiero ir, papa, onegai...
-Dana...
Rin se acercó.
-Te toca...
-El desayuno está listo?
-Sí...
Sesshoumaru se sentó a la mesa con la pequeña sobre sus piernas. Al terminar de comer, Rin recogió los platos, dejando a Dana en la sala, Sesshoumaru fue a la cocina.
-Rin... complácela hoy... después de todo, es viernes...
-No puedo, Sesshoumaru, tengo compromisos y no puedo llevarla conmigo...
-Insisto en que sucede algo raro en ese lugar. Dana de repente se rehúsa a ir? Al principio iba feliz y hablaba de cuánto le gustaba su profesora...
-Eso se llama, el poder de la manipulación. Sesshoumaru, Dana necesita reglas, igual que el resto del mundo. No que la complazcas en todo.
-Sólo tiene 4 años!
-Te sorprendería como puede manipularte con un par de lagrimitas y un abrazo...
Sesshoumaru vio un plato sobre la estufa.
-Adam ya comió?
-Sí, ya lo pasaron a buscar...
-Y eso?
-Aún no como...
Sesshoumaru la besó en la mejilla.
-No abuses...
-Intento no hacerlo...
Llevaron a la pequeña al jardín de infantes, como todas las mañanas, se aferraba a Sesshoumaru llorando en silencio. Rin suspiró y la cargó prometiéndole volver temprano por ella.
-Hountou?
-Te lo prometo, mi amor... ahora... despídete de papá...
Dana lo besó en la mejilla y a Rin por igual.
-Te quiero, mama...
-Yo también, cariño...
Una vez que la pequeña estuvo en manos de los profesores. Sesshoumaru tomó la mano de Rin.
-A dónde vas?
-Al centro, voy a la torre Shiseido...
-Vamos...
-Sessh, vas en dirección contraria...
-No importa, te llevaré...
Todo el camino Sesshoumaru intentó armarse de valor, pero no salió una sola palabra de su boca. Rin lo besó en la mejilla en medio de un embotellamiento.
-Qué te pasa?
-Ah?
-Estás muy pensativo, qué te pasa?
-Estoy bien...
Rin tomó una mano suya y la besó, se la llevó al cuello como si fuese un muñeco de felpa que abrazaba.
-Hm! Necesitamos unas vacaciones...
-En serio? Quieres unas vacaciones?
-Me encantaría irnos a un lugar tranquilo, sin celulares ni internet...
-Qué te parece una casa en las montañas?
Rin rió.
-Y de dónde vas a sacarla?
-Hay villas que se alquilan... dame una fecha y yo me encargo de lo demás...
-Mi amor... no te gustan?
-Qué cosa? Las casas en las montañas?
-Ajá...
-Sí me gustan... es bueno relajarse de vez en cuando... sé que te gusta mucho estar en contacto con la naturaleza...
Rin sonrió.
-Mis papás tenían una... una pequeña cabaña en medio del bosque... una belleza... íbamos casi todos los fines de semana... mi papá se sentaba bajo un viejo roble y comenzaba a tocar... sus mejores obras las compuso allí...
-Y qué le pasó a la casa?
-Los hermanos de mi papá se pelearon por la casa, al final, cayó un rayo y se quemó... nadie tuvo nada...
Al llegar al edificio, Sesshoumaru no esperaba más que un beso en la mejilla, pero Rin tomó su rostro entre sus manos y lo besó apasionadamente.
-Qué te parece el fin de semana próximo?
-Perfecto...
-Entonces, hagámoslo...
-Te amo, preciosa...
-Yo también... te llamo más tarde...
-Está bien...
...
Al terminar su reunión, Rin fue por la pequeña, en el camino timbró su celular.
-Mi amor...
-Dónde estás preciosa?
-En un taxi, con Dana, camino a casa...
-Vas a cocinar?
-No sé, quieres comer en casa?
-Me gustaría...
-Bueno, entonces, prepararé algo rico...
...
Dana la ayudó a preparar la comida. Mientras esperaban por Sesshoumaru. Rin se sentó con la pequeña.
-Dana, mi amor... hay algo que quieras decirme?
-Mama...
-De tu colegio?
La pequeña bajó la mirada.
-Dana...
Rin se sorprendió de ver aquellas gruesas gotas de lágrimas caer del rostro de su pequeña, sobre su ropa.
-Dana, mi amor...
-Preciosa!
-Sessh...
-Qué pasó? Dana... Qué pasó, mi amor?
Dana se abrazó a Rin con fuerza, llorando en silencio.
-Qué pasó, Rin?
-Sólo le pregunté del colegio y se puso así...
-Dana, mi amor...
-Dana, qué es lo que pasa?
-Papa!
-Dana...
-Tengo miedo!
La pequeña se abrazó a su madre con fuerza.
-Dana, tienes miedo? A qué le tienes miedo? Papá y yo te queremos mucho, y estamos preocupados, mi amor... a nosotros puedes decirnos lo que sea...
-Hontou?
-Claro que sí, cariño...
-Mama, tú te vas a ir?
-A dónde?
-Lejos?
-No, mi amor, cómo me voy a ir sin mi bebita preciosa?
-Me lo prometes?
-Te lo prometo, mi amor...
Rin acarició sus mejillas, secando sus lágrimas.
-Dinos qué pasa, Dana? Porqué ya no quieres ir al colegio?
Dana bajó la mirada.
-La profe nueva me puso de castigo sin yo hacer nada... papi fue y habló con ella...
-La conoces, Sessh?
-Es una suplente, la profesora está de licencia por maternidad...
-Qué pasa? Te ha vuelto a castigar?
-Sí... y le dije que te lo iba a decir y ella me dijo que un día tú vas a ser de ella y que me vas a dejar de querer...
Sesshoumaru vio a Rin para descubrir que tenían el mismo nivel de perplejidad.
-No lo puedo creer... Sesshoumaru, no me habías dicho nada!
-No lo sabía, Rin! Estamos en las mismas...
-O sea y cuando fuiste por ella?
-Fue algo estúpido, me dijo que había peleado con otro niño... no le di importancia!
-No peleen!
-Tranquila, mi amor... no estamos peleando...
Sesshoumaru la abrazó y la besó en la cabeza.
-Dana, si esa profesora te vuelve a tratar mal, nos lo dices, no importa lo que ella te diga, sí?
-Hai, papi...
-No te preocupes... tu mami y yo nos vamos a encargar de todo...
-No más lágrimas...
Después de comer. Dana se volvió a acomodar entre los brazos de Rin y se quedó dormida. Sesshoumaru la llevó a su cama, buscó a Rin por todas partes y entró al cuarto de revelado.
-CIERRA LA PUERTA!
-Lo siento!
Rin terminó de revelar las fotografías, suspiró.
-Tonto! Cuando la luz está encendida, no entres!
-Lo siento, no estaba encendida... se dañaron?
-Sólo dos... pero por suerte los negativos están bien...
-Te vas a tardar mucho?
-No... espérame afuera, salgo en 5 minutos...
-Está bien...
Cuando Rin salió, Sesshoumaru la esperaba sentado en el sillón. Rin se sentó a su lado y le dio una fotografía de Dana entre palomas.
-Wow! Cuándo fue esto?
-Hace un par de días en el parque...
-Te quedó genial...
-Gracias...
Sesshoumaru vio a Rin.
-OK, Sesshoumaru, sé que quieres decirme algo, así que escúpelo de una buena vez y deja de verme con esos ojos de cordero degollado...
Sesshoumaru suspiró.
-Kami, Rin...
-Es que me desesperas cuando le das tantas vueltas al mismo asunto!
-Yo quiero tener otro hijo, Rin...
-No.
-Rin...
-No.
-Rin, pero...
-No! Sesshoumaru, ni pensarlo!
-Rin...
-No! Sesshoumaru, es muy fácil para tí tener un hijo, sólo pones el pan y esperas a que se hornee. Yo no quiero embarazarme otra vez.
-Rin, tú querías tener más de uno...
-Lo dijiste: quería...
-Por qué ahora no?
-Porque tú te convertiste en un completo patán! Me dejabas sola, me ignorabas! Sabes lo traumático que es para una mujer engordar 40 libras y que tu marido ni te mire? Si quieres tener un hijo, embarázate tú.
Rin se levantó y buscó en qué ocuparse. Sesshoumaru esperó un par de horas y se le acercó.
-Rin...
-No me vengas con lo mismo. Sesshoumaru, tú eres quien menos tiempo tiene para un hijo, vives en tu oficina... es más... qué haces aquí?
-Me tomé la tarde libre. Rin, vamos a razonar como...
-Quieres razonar? Bien. Te voy a razonar como madre cada una de las veces que se me parte el alma al tener que acostar a Dana llorando porque no vió a su papá en todo el día, cuando me pide llamarte y sólo escucha tu voz en una grabadora, cuando Adam se decepciona porque aunque le prometes y le prometes, nunca llegas a sus competencias. Di si tú crees que es justo para ellos?
-Rin, yo...
-No vas a cambiar... y la verdad es que ya me da igual... pero no voy a tener otro hijo para que tú seas super papá los fines de semana y yo un paño de lágrimas los 5 días restantes.
...
Aún con las diferencias, se fueron al fin de semana en las montañas. Rin se había olvidado de todo, veía a los niños felices, hacer carreras con Sesshoumaru en el jardín. Una vez que desempacó todo, se despidió de la tecnología y apagó su celular para dejarlo dentro de su bolso.
-Vaya vacaciones, me toca cocinar... las próximas serán en un hotel!
Rin estaba descansando bajo la sombra de un frondoso árbol, se había quedado dormida con un libro entre las manos, Dana se acercó a ella y se acomodó a su lado sin decir nada. Rin la vio y sonrió.
-Mi amor...
-Gomen, mama... no quería que despertaras...
-No importa, mi amor... qué pasa?
-Estás solita...
Rin sonrió y la abrazó con fuerza. La llenó de besos hasta hacerla reír.
-Nunca estoy solita, tengo a mi princesita...
-Mama, un cuento... onegai...
-Bueno...
Sesshoumaru las vio y sonrió, se quedó a la distancia para no interrumpirlas.
Esa misma noche, Rin la llevó a la cama, la besó de buenas noches y la contempló dormir.
-Otro bebé... me encantaría...
Rin entró en la habitación. Sesshoumaru la vio acomodarse en la cama. Inclinándose sobre él, Rin lo besó apasionadamente a la vez que se deshacía de su camiseta.
-Rin...
-Olvida lo demás... aquí sólo somos nosotros dos...
Sesshoumaru acarició sus mejillas y la besó con igual intensidad. La hizo quedar contra el colchón, acariciando su cuerpo y deshaciéndose de sus ropas mientras cubría su piel de besos, se deslizó hacia su intimidad, perdiéndose entre sus pliegues y brindándole el máximo placer con sus labios.
-Mi amor!
Se deslizó entre sus brazos, movíendose suavemente, rozando sus sexos.
-Estás lista?
-Sí...
Perdiéndose en su interior, la hizo alcanzar el clímax, acompañándola en su éxtasis.
Acariciaba su espalda y hombros, mientras ella hacía dibujitos en su pecho. Levantó la cabeza y lo besó con ternura.
-Pruébamelo...
-Qué cosa?
-Pruébame que has cambiado... con los niños... y yo consideraré lo que me pediste...
-Rin...
-Tienes 6 meses para ser el padre con el que ellos sueñan...
-Rin, no siempre...
-Una cosa es decirle que hoy no puedes a prometerle que sí y no ir... Una cosa es llamarla en un receso de una reunión y decirle que la quieres, enviarle besos... y otra muy diferente es que me pida llorando llamarte...Son tonterías, Sesshoumaru... las cosas más simples del mundo son las que hacen la diferencia... pero tienes que comprenderme... yo no quiero que mis hijos sufran...
Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
...
-6 meses después.-
Como si hubiese sido un reto, Sesshoumaru había modificado su estilo de vida y todos salían beneficiados, pasaban más tiempo en familia y disfrutaban de los pequeños. Era el cumpleaños de Sesshoumaru. Rin organizó la celebración en un restaurante, mientras los pequeños jugaban con Sesshoumaru, esperando por Rin, ella se vestía y maquillaba.
-Ya están listos?
Sesshoumaru dejó caer las llaves al verla. Rin llevaba un vestido negro hasta la rodilla, con un bordado en canutillo y atado al cuello dejando su espalda al desnudo.
-Preciosa, luces...
Rin sonrió y lo besó con ternura.
-Feliz cumpleaños, mi amor...
-G-gracias...
...
En el restaurante, disfrutaron de una cena exquisita y la atracción principal fue el jazzista favorito de Sesshoumaru, Rin lo había contratado para aquella noche. Bailaban muy juntos, Sesshoumaru la besó en la mejilla.
-Gracias, preciosa...
-Te lo mereces...
Se besaron apasionadamente. Al volver a la casa, Sesshoumaru llevó a Dana en brazos hasta la cama, Rin a Adam. Se encontraron en su habitación, donde Sesshoumaru cerró la puerta de un puntapié al ver a Rin con aquella lencería negra, la lanzó a la cama y comenzó a arrancarle todo.
-Sessh! Espera!
-Qué cosa?
-Mi amor...
-Más tarde...
Rin aún intentaba recuperar el aliento. Sentía que el pecho le dolía y el aire no era suficiente. Se calmó e intentó respirar normalmente.
-Quieres algo de tomar?
-A-agua...
Sesshoumaru sonrió y la besó antes de ir por el agua. Al volver, Rin se acomodó sobre su pecho.
-Estás bien?
-Creo que me rompiste algo...
Sesshoumaru rió a carcajadas y la apretó entre sus brazos.
-No me pude controlar y para colmo tú me haces...
-Mi amor... estuviste grandioso... lo demás, está de más...
Sesshoumaru sonrió.
-Viste a los niños?
-Están dormidos...
-Aún me falta un regalo por darte...
-Sí? Creí que la cena era mi regalo... y la camisa...
-Falta uno...
-Qué cosa?
Rin lo besó con ternura y se sentó sobre su abdomen, él la vio sonriendo y dejó sus manos sobre sus caderas.
-Sessh...
-Hm?
-Vamos a tener un bebé...
Sesshoumaru sonrió y la abrazó con fuerza.
-Te amo, preciosa!
…...
N/A: Hola! Espero que esté bien y contentas y guarden las piedras que Mizuho está de regreso. Estee... ¿cómo lo digo? Pues... el próximocapítuloeselgranfinal...
bye, bye
xoxo
Mizuho
