Autor: Sakai Michiba (sakaim).

N/T: Este capítulo va con agradecimientos para Alex, jessyriddle, Lun Black, KhrisTB, uchiha kaede, blink-chan90, sacha guerra, kasandra potter, Violet Stwy y a todos los que se toman el tiempo para leer.

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Capítulo XI.

Ron no tenía absolutamente ninguna intención de hablar con Harry o con Draco a la mañana siguiente, no estaba enojado, sino sólo un poco molesto de que Harry hubiera guardado un secreto tan grande de él, pero cuando la pareja se acercó bajando para el desayuno y se sentaron frente a él, Harry luciendo perfectamente normal y Draco obviamente siendo el niño-Draco, no pudo evitar el "Buenos días", escapando a través de su tocino hacia ellos. Su corazón se aligeró un poco mientras Hermione apretaba su mano debajo de la mesa, con su rostro enterrado en El Profeta.

"¡Buenos días, Won!", exclamó emocionado Draco antes de colocar una pajilla en su leche y soplar burbujas en ella. "¿Cómo dormiste? Hawwy me mantuvo despierto toda la noche dando vueltas sobre la cama, pero me debí de haber dormido porque me desperté esta mañana con baba por toda mi almohada". Sonrió abiertamente, orgulloso de sí mismo, y tomó un poco de tocino del plato de Harry para empujarlo dentro de su boca.

Hermione rió disimuladamente un poco antes de que su rostro se volviera repentinamente muy serio, y levantó la vista hacia Draco con una expresión indescifrable. Cerró el periódico y lo estudió durante unos momentos antes de deslizar el periódico hacia él. "¿Puedo hablar con Draco?", preguntó en voz baja, ligeramente sorprendida cuando el niño asintió y visiblemente cambió de postura y modo a los del Draco con el que estaban familiarizados. "Draco, lo siento, eh... ¿te molesta? Creo que necesitas leer la página seis del Profeta".

Harry le dirigió una mirada extraña, sorprendido de que ella fuera capaz de traer de vuelta al verdadero Draco, y se movió hasta deslizar su mano dentro de la de Draco sólo para que esto le fuera negado mientras él extendía su mano y atrapaba el periódico. "Debe de ser importante", musitó Draco, y masticó otra pieza de tocino mientras le daba la vuelta a la página indicada y comenzaba a leer. Harry y Hermione lo estudiaban de manera diferente, Hermione para medir su reacción y Harry para tratar de averiguar lo que estaba pasando, y cuando los ojos de Draco se abrieron como platos y su rostro perdió todo el color, Hermione enterró su rostro entre las manos. "Mierda... Joder", murmuró Draco elocuentemente mientras luchaba por salir de la banca en la mesa, mirando a su alrededor frenéticamente como si buscara ayuda. Harry agarró su brazo sólo para ser empujado fuera, y observó cómo Draco se las arreglaba para conseguir desenredarse de su asiento y dirigirse hacia la mesa de los profesores.

"Oh, Draco", exhaló Hermione entre sus palmas, tomando el periódico de la mesa y mirando fijamente la página de nuevo. Cuando Harry le dio una mirada extraña, ella suspiró y empujó el periódico delante de él, señalando una foto de Lucius. "Fue visto en Hogsmeade anoche, Harry", susurró, sacudiendo su cabeza con incredulidad. "Pensé que estaba muerto... Todos lo hicimos. No puedo imaginar lo que Draco está pensando...".

Cuando Draco, Snape y Dumbledore se movieron caminando vigorosamente por el Comedor, Harry abandonó la mesa y se unió a ellos, cayendo en el paso junto a Draco y estirando su mano hacia él. Nadie en el Gran Comedor se perdió de esto mientras Draco extendía la mano y entrelazaba sus dedos juntos y la última cosa que Harry escuchó antes de que las puertas se cerraran detrás de ellos fue el ruido sordo del puño de Ron contra la mesa y el suspiró de Hermione. Cerró sus ojos por un momento, tomando una respiración profunda, y luego apretó la mano de Draco reconfortante. Los ojos grises se encontraron con los suyos, llenos de miedo, y justo cuando Harry estaba a punto de cuestionar la mirada, Dumbledore los condujo a su oficina.

Draco se sentó en una de las sillas y se acurrucó, trayendo sus rodillas contra su pecho, y cuando Harry tomó asiento en la silla junto a él, pareció cambiar rápidamente de idea y con un plop se estableció en el regazo de Harry. Severus hizo una mueca y lanzó una mirada sin esperanza a Albus, pero el Director se limitó a sonreír y se sentó, no detrás del escritorio sino en la silla abandonada de Draco. "Señor Malfoy, usted parece tener un conocimiento previo de Lucius... ¿Puedo preguntar cómo?", su voz era muy suave, poco exigente, y mientras hablaba alargó la mano para tocar el brazo de Draco. Cuando Draco sacudió su cabeza violentamente y escondió el rostro entre sus manos, Harry sintió algo apoderarse de él, y la persona que se levantó de repente y se sentó en el borde del escritorio de Dumbledore no era Draco, ni nadie más que Harry hubiese conocido.

"Lamento ser tan brusco". El hombre de pie delante de ellos tenía un distintivo acento irlandés, algo que Draco jamás, había tenido alguna vez desde que su voz era favorecida por un tono ligeramente escocés y pasó una mano por su cabello. "Desafortunadamente, Draco realmente no necesita ser molestado. Puedo hablar con ustedes en su lugar". Miró a Harry y sonrió muy suavemente antes de asentir misteriosamente para sí y ladear una ceja hacia los profesores. "¿Dónde estábamos?".

Dumbledore sonrió y se inclinó ligeramente hacia adelante. "Sólo estaba preguntando sobre cómo Draco supo que Lucius seguía vivo. Esperaba que estuviera emocionado de que su padre estaba vivo, pero en lugar de eso parece aterrorizado. ¿Puede usted, señor, iluminarnos?", la nueva personalidad sacudió su cabeza, haciendo que la frente de Dumbledore se arrugara, y que el anciano suspirara. "Ya veo... ¿Por qué no puede decírnoslo?".

El hombre no respondió inmediatamente, saltó de su asiento para caminar hasta la silla de Harry. Se arrodilló ante ella y extendió la mano para inclinar hacia arriba el mentón del Gryffindor, inspeccionándolo, y finalmente sonriendo. "Es un secreto. Sólo podemos decírselo a una persona, y se lo diremos cuando estemos listos. Por lo pronto, creo que Harry y yo deberíamos de ir a encerrarnos hasta que estemos seguros de que Lucius ha abandonado el área. No sería bueno para él que se colara en el castillo, señor Director, y que nos encontrara... No así", respondió en voz baja, y aclaró su garganta antes de levantarse de nuevo y ofrecerle una mano a Harry. "¿Nos vamos? Tú y yo necesitamos hablar en privado, Harry".

Harry miró a Dumbledore, quien asintió suavemente, y tragó con dificultad antes de tomar esa mano y permitir ser tirado desde la cómoda silla, casi cayendo sobre Draco, pero siendo atrapado justo a tiempo. "Tengan cuidado, Harry, Draco", dijo Dumbledore en voz baja, y se levantó para poner una mano en cada uno de sus hombros. "Si esta es una situación grave, todos debemos tener mucha precaución para asegurarnos de que nada de importancia ocurra". Mientras el par asentía, Albus sonrió e hizo un gesto hacia la puerta. "Adiós, muchachos".

El silencio entre Harry y esta nueva personalidad resultaba ensordecedor mientras se acercaban a la Torre de Gryffindor, y en el momento en que entraron en sus habitaciones privadas, Harry se sentó sobre la cama y observó con cautela mientras el otro se sentaba a su lado y alargaba la mano para tocar su hombro. "Harry, es muy agradable conocerte finalmente", dijo en voz baja, y su brazo se deslizó alrededor de Harry. "A todos nos gustas mucho, a excepción de uno. A Draco especialmente le gustas, ya sabes... A él le gustas más que a nadie, pero yo soy un cercano segundo lugar". Harry sintió sus mejillas calentarse mientras el otro se presionaba contra él y tocaba su mejilla con su nariz. "Porque me gustas mucho y porque soy el único que lo sabe, te voy a ayudar".

Al oír esto, los ojos de Harry se iluminaron, y se volvió para encontrarse con los ojos grises que eran tan sorprendentemente similares a los del Draco real que su corazón dio un vuelco. "¿Ayudarme? ¿En serio? Qué... ¿qué debo hacer?", preguntó con impaciencia, pero se detuvo. "Espera... ¿es alguna especie de trampa?".

"No hay trampa", se rió el otro hombre, y suspiró como si llevara la mayor responsabilidad. "Escucha, Harry... Está muy concurrido aquí, y Draco siente mucho temor todo el tiempo. Quiero que las cosas sean del modo que solían ser para Draco, y aunque sin duda esto significará mi integración con él, estoy perfectamente dispuesto a fusionarme y nunca ser visto de nuevo una vez que mi trabajo esté terminado. Hay un truco sin embargo, ya verás". Sonrió un poco como si escuchara algo en su cabeza, y un momento después aclaró su garganta y pasó una mano por su cabello. "Al principio, te elegimos, el mayor rival de Draco, para ser el único al que confiaríamos nuestros nombres porque nosotros nunca, nunca sospechamos que lo sacarías adelante. Hubo un acuerdo entre todas las partes, que cuando te dijéramos nuestros nombres, nuestra integración con Draco sería inmediata y permanente. Afortunadamente para Draco, eres muy amable y generoso, y afortunadamente para ti, estás ganando un montón de confianza en esta cabeza nuestra. Espero que recibas los nombres muy pronto".

Harry parpadeó y lo miró fijamente, su corazón agitándose. "¿Eso es todo? ¿Eso es todo lo que tengo que hacer?", preguntó, asombrado, y cuando el otro asintió, tomó una respiración profunda y asintió. "Yo... puedo hacer eso". Sonrió un poco y se sonrojó mientras el otro se inclinaba para plantar un muy suave beso en sus labios.

"Sé que puedes. Ahora, soy un poco diferente de los demás. Voy a quedarme hasta que la última personalidad se integre, y aunque es probable que sólo me veas una o dos veces más, voy a estar por ahí vigilando y haciendo que todo el mundo mantenga su parte del trato. Mi nombre es Ian, Harry, y es un gran placer conocerte". Sonrió un poco antes de reírse, y se aclaró la garganta un poco más. "Ah, parece que Draco está bastante indignado porque acabo de besarte. Pido disculpas, pero no estoy realmente arrepentido por eso. Y parece que las barreras de memoria están fallando... Draco puede ver algo de lo que está pasando aquí incluso si él no está. A pesar de lo que piensas, Harry, has logrado un verdadero progreso".

"Es... un placer conocerte, también, creo", Harry balbuceó, y no podía dejar de reír con la encantadora, participación de Ian. Cuando su risa se apagó, se estiró para tomar la mano de Ian, y se sonrojó un poco. "Gracias por decírmelo, pero... ¿puedo ver a Draco? Realmente, realmente me gus-". Sin dudarlo, Ian se congeló por un momento, y Harry se encontró a sí mismo mirando dentro de los familiares ojos. "Hola…".

Draco tragó con fuerza y extendió la mano para agarrar los hombros de Harry. "Él... él te dio un beso, el hijo de puta", gruñó, y antes de que Harry pudiera reaccionar, Draco se arrastró sobre su regazo y aplastó sus labios juntos. Su lengua salió y trazó la parte exterior de los labios de Harry antes de sumergirse en el interior, como si erradicara toda la evidencia de Ian de aquellos labios, y gimió en voz baja contra la boca de Harry mientras se besaban durante lo que pareció una eternidad.

Cuando los besos terminaron, Harry se dio cuenta de que estaba sobre su espalda, con Draco a horcajadas sobre él, y arrastró los dedos a través del cabello rubio de Draco. "¿Por qué te molesta tanto que él me haya besado?", preguntó en voz baja, y sonrió burlonamente mientras su mano se arrastraba hacia abajo para dejar una suave caricia en la mejilla de Draco. "No es como que estuviéramos saliendo ni nada... a menos que, tú sabes, si tú realmente quisieras hacerlo... bueno...".

"Está bien", susurró Draco, y sintió sus mejillas ruborizándose mientras miraba hacia abajo a Harry. "Si crees que quieres salir con alguien que está... bueno, loco". Chilló mientras Harry extendía su mano y asaltaba sus costados con sus dedos, y cayó al colchón riendo y retorciéndose e intentando alejarse. "¡Basta! Yo... ¡No puedo respirar!", se rió, y regresó la ofensiva.

Ron y Hermione se detuvieron fuera de la habitación de los chicos, al oír a los dos gritando y riendo en el interior, y Hermione suspiró mientras las orejas de Ron se volvían rosadas. "Ron", dijo en voz baja, y tomó su mano. "Él te lo dirá cuando esté listo, ¿de acuerdo? Draco no está reemplazándote, lo sabes, y tú y Harry siempre serán los mejores amigos. No puedes estar enojado por esto y-".

"¿No puedo?", gruñó Ron, y soltó su mano antes de subir las escaleras pisando fuerte hasta el dormitorio de los chicos. Hermione lo miró con ojos tristes, pero no hizo ningún movimiento para detenerlo.

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N/T: Bueeeeeeno, lamento la tardanza pero realmente he estado algo (muy) ocupada. Agradezco todos sus comentarios y aunque no he podido responder cada uno de ellos, los aprecio mucho y me encantan.

¡Que tengan una excelente semana!

Gracias por tomarte unos minutos para leer.