Autor: Sakai Michiba (sakaim).

N/T: Este capítulo va con agradecimientos para KhrisTB, jessyriddle, meyamoadriytu, Lunatica Dark, Violet Stwy, kotte y a todos los que se toman el tiempo para leer.

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Capítulo XV.

Draco estuvo muy tranquilo durante los siguientes días, y Harry descubrió que no se sentía herido por ello en absoluto. Entendió que Draco estaba tratando de averiguar algo de importancia para él y Harry, posiblemente, no podría ayudar. Por lo tanto, Harry le dio el espacio que necesitaba. Ron y Hermione estaban contentos de tener a Harry saliendo con ellos, y el hecho de que Harry quisiera ir al entrenamiento de Quidditch del jueves por la tarde pareció hacerle la semana completa a Ron. Juntos, vestidos con sus túnicas de Quidditch, colgaron sus escobas por encima de sus hombros antes de dirigirse al terreno de juego.

El equipo había estado en el aire por alrededor de diez minutos, pasando la Quaffle hacia atrás y hacia adelante para el calentamiento, cuando Ginny arqueó una ceja y sonrió a Harry. "Harry, Draco está aquí", dijo, sólo lo suficientemente fuerte para que él escuchara, y vio cómo la cabeza de Harry giraba tan rápidamente que la Quaffle le dio un golpe en la mejilla. Sus gafas chocaron, torciéndose, ignoró las histéricas carcajadas del resto del equipo, quienes estaban generalmente de buen ánimo pensando sobre él próximo partido y recuperó la Quaffle caída antes de aclarar su garganta. "Estaré de vuelta", afirmó mientras lanzaba la pelota a Dean Thomas, quien fácilmente la atrapó y asintió.

El aire silbaba en sus oídos mientras se zambullía al tramo del terreno entre los dos postes de la portería, donde Draco estaba sentado en silencio, con sus brazos descansando sobre sus rodillas y su barbilla hundiendo la piel justo debajo de su codo. Harry aterrizó con facilidad y colocó la escoba a un lado, frunciendo el ceño ante la mirada afligida en el rostro de Draco y se arrodilló a su lado. "Hola, Draco", susurró. El sonido estuvo a punto de perderse en el viento, que estaba recogiendo el sol del atardecer, pero supo que Draco lo había escuchado cuando el chico rubio encontró su mirada y soltó un profundo y estremecedor suspiro antes de agarrarse de sus túnicas. "¿Qué pasa?", preguntó Harry en voz muy baja, y tomó el pequeño trozo de pergamino que Draco sacó de alguno de los bolsillos de su túnica. Los dedos de Harry lo desenrollaron y frunció el ceño mientras leía las palabras garabateadas desordenadamente sobre el pergamino: Volverás a casa por Navidad.

"¿Qué?", preguntó Harry con incredulidad, y enrolló el pergamino de nuevo antes de arquear una ceja hacia Draco. "Pero, él se ha escapado de la cárcel. Él es... el Ministerio está buscándolo. ¿Cómo demonios pueden esperar-".

"El Ministerio quiere que vaya a casa", jadeó Draco y estrujó el pergamino en sus manos antes de arrojarlo al otro lado del terreno de juego. "Me están usando para llegar a él. ¡Maldita sea, Harry, van a hacer que me mate!", sus puños conectaron fuertemente con el poste de la portería en el que había estado previamente apoyado, y Harry vio un hilo de sangre goteando de su mano después. Se detuvo por un momento antes de acercarse, tomar la ensangrentada mano y besar la palma de Draco.

Ginny soltó una risita al ver la expresión asqueada que Ron hizo cuando los brazos de Harry se deslizaron alrededor de Draco y le acercó más, y arrojó la Quaffle hacia él. "¡Hey, atrápala!", exclamó, impresionándose puesto que él ni siquiera había estado mirándola. "Oh, Ron, supéralo. Parece que ha pasado algo... Harry se ve enojado". Todo el equipo estaba observando ahora como Draco comenzaba a gritar, aunque el viento ocultaba la mayoría de sus palabras, por lo que sólo cogieron unas pocas sueltas, tales como 'USADO' y 'JUGUETE' y 'AL DIABLO CON ESO'. "Ehm, lo mismo ocurre con Draco", corrigió Ginny y cruzó sus brazos mientras miraba a Harry saltar sobre su escoba y hacer una especie de movimiento hacia Draco, quien se subió. El par voló hacia el resto del equipo y ahora era obvio que Draco estaba llorando y furioso. Harry no estaba llorando, pero se veía igualmente furioso y cuando habló con el equipo, estaba claro que le tomó un gran esfuerzo mantener su voz calmada.

"Lo siento, todo el mundo. Tenemos que ir a hablar con Dumbledore en este mismo segundo", dijo Harry disculpándose y el equipo pareció asentir como uno solo antes de que él se alejara volando con Draco aferrado a su cintura. La pareja no habló mientras Harry los llevaba justo hasta las puertas del castillo y se desmontaban con toda la facilidad de dos muchachos que han estado volando durante años. Ni siquiera unieron sus manos mientras caminaban hacia el castillo e inmediatamente se dirigieron al corredor del séptimo piso que contenía a la solitaria gárgola. "Fizzing Whizbee" (1), Harry gritó a la gárgola, que cobró vida y reveló la escalera en espiral detrás de ella. Juntos, comenzaron a subir las escaleras y Harry ni siquiera llamó antes de abrir la puerta de Dumbledore furiosamente.

Severus Snape estaba sentado frente al escritorio de Dumbledore, los brazos cruzados y una expresión pensativa en su rostro, cuando la puerta se abrió de golpe y los dos muchachos irrumpieron en el interior. "¿No ha aprendido a tocar, Potter?", preguntó fríamente, recostándose en su silla y examinando el aspecto devastado en el rostro de Draco. Sabía de qué se trataba, había estado esperando eso desde que Draco dejó esas mismas oficinas hacía menos de media hora atrás, y miró a Dumbledore buscando una mirada de apoyo. El anciano, sin embargo, estaba luciendo particularmente distraído y la boca de Severus se endureció por un momento. "¿A qué debemos el gran placer?".

"Usted sabe muy bien por qué estamos aquí", espetó Harry y cerró la puerta tras de sí con un golpe particularmente fuerte. Draco dio un respingo y lo miró por un momento antes de mirar a Dumbledore. "¿Cómo pueden esperar que Draco vaya a casa? Se supone que Lucius debería estar en prisión, Draco está enfermo... se supone que vendría a la Madriguera conmigo y Ron y-".

"¿Yo?", interrumpió Draco, luciendo confundido. Harry había, en la agitación que rodeó la depresión de Draco, olvidado completamente la invitación de Molly. "Yo no quiero ir a ninguna-", se interrumpió al ver la expresión increíblemente desagradable que Harry le lanzó y se quedó tranquilo, mirando hacia Severus, que estaba mirando directamente hacia él.

"Ya he discutido esto con Draco. Lucius, con toda probabilidad, se mostrará en la Plataforma en Londres cuando te bajes del tren, para ese punto los Aurores aprehenderán a Lucius, y Draco estará completamente seguro. No vas a volver a la Mansión Malfoy en absoluto, así que ciertamente no entiendo por qué, exactamente, están haciendo tanto escándalo", Snape suspiró pesadamente, bastante cansado por tener esta discusión. "El Ministerio dice que sólo estarás para aparentar. Escribe a tu padre e infórmale que lo encontrarás en la Plataforma, y luego prepárate para irte con los Weasley por las vacaciones".

Dumbledore estaba siendo singularmente silencioso a través de toda esta conversación, y Harry frunció el ceño hacia él. "¿Y bien?", presionó Harry, mirando al Director con leve molestia. "¿Qué piensa usted?", quería que Dumbledore dijera que el Ministerio lo estaba obligando a estar de acuerdo con este plan, que no tenía otra opción, pero Albus meramente desenredó sus dedos de su barba y se encontró con la mirada de Harry.

"Creo que, hasta que nos enteremos de por qué es que Draco se opone tan violentamente a ver a su padre, no tenemos otra opción". La declaración fue dicha en voz baja y clara, pero estas tranquilas palabras tuvieron un gran impacto sobre Draco, quien dio un violento paso hacia atrás como si hubiera sido abofeteado. "Como he expresado en el pasado, pensé que habrías estado emocionado de tener un padre vivo, pero ya que te está causando tanta angustia, es obvio que habrías preferido pasar las vacaciones pegado al cubículo de Myrtle la Llorona que en la Mansión Malfoy. ¿Por qué, Draco?", sus imposiblemente azules ojos estaban ahora centrados en Draco, quien sacudió su cabeza y murmuró algo incomprensible. "Bueno", Dumbledore suspiró, y asintió decidido. "¿Prefieres decirle a Harry esta noche mientras están solos, y Harry puede relatar la esencia de la historia para nosotros?".

Draco asintió y agarró el pomo de la puerta, queriendo estar fuera de esa oficina tan rápido como había querido estar en ella. Para su sorpresa, la puerta le permitió el paso y huyó, dejando a Harry solo con los dos hombres mayores. No corrió lejos, llegó justo al pie de los escalones y allí se sentó pesadamente sobre el siguiente escalón de abajo y enterró su rostro entre sus manos. Nunca podría contarle la historia a Dumbledore, a Snape... El pensamiento era absurdo y embarazoso. Podía decirle a Harry, le diría a Harry, pero esta no era precisamente la manera en que habría querido hacerlo. Apretó sus puños con tanta fuerza que sus nudillos se volvieron blancos y sus uñas se clavaron en sus palmas antes de que tomara una respiración profunda para calmarse. No serviría de nada dejar que uno de los otros asumiera el control, no ahora.

Snape miró a su ahijado huir y frunció el ceño antes de mirar a Harry. "Vas a conseguir que te diga lo que ha pasado. Ha sido el tiempo suficiente, creo. Después, te encontrarás con el Director o conmigo y vamos a tener una plática sobre ello". No le dio a Harry el tiempo para argumentar y lo despidió con un gesto como si se tratara de su propia oficina. "Ahora ve y habla con él".

Harry y Draco volvieron a grandes zancadas a la Torre de Gryffindor en un silencio casi total. Draco casi estaba asustado de tomar la mano de Harry, así que cuando el otro chico extendió su mano y entrelazó sus dedos, estuvo inmensamente aliviado y se inclinó suavemente contra su brazo mientras caminaban. "¿Podemos tomar una ducha?", susurró Draco, queriendo ponerse cómodo antes de que Harry le hiciera la pregunta que respondería todo, ¿por qué Draco estaba enfermo, por qué Draco no quería volver a ver a Lucius de nuevo? Estuvo ligeramente sorprendido cuando Harry asintió, no esperaba que el Gryffindor aceptara la invitación de una ducha juntos, ya que todavía no habían estado al desnudo uno frente al otro. Entraron a través del retrato de la Dama Gorda y luego a través del retrato de Petronius a sus habitaciones, y Draco sintió que se ruborizaba mientras Harry se iba al baño y abría la ducha.

Su corazón latía en su garganta, ¿por qué jamás había hecho esa sugerencia? Cuando Harry volvió a salir del cuarto de baño y caminó hacia él, hubo un momento en que no se tocaron para nada, entonces las manos de Harry, temblando ligeramente, se acercaron a desabrochar las túnicas de Draco y luego fueron deslizadas por sus hombros. Estaba mordiendo su labio inferior en total concentración, no queriendo hacerlo demasiado rápido, y cuando las túnicas se deslizaron hacia abajo alrededor de la cintura de Draco, sus mejillas se incendiaron mientras las túnicas caían suficientemente flojas como para deslizarse de inmediato por la figura esbelta de Draco. "Ven aquí", susurró, y por primera vez en varios días, envolvió a Draco en un apropiado abrazo romántico.

La respiración de Draco se atoró en su garganta mientras se encontraba presionado contra la silueta de Harry y enterró su rostro en el cuello del otro mientras sentía sus manos deslizarse dentro de sus túnicas, empujándolas lejos de su cuerpo, y repentinamente se dio cuenta de que Harry las había deslizado hasta que cayeron formando una piscina de agua cálida a sus pies. Salió de ellas, sintiéndose ligeramente ridículo de estar allí de pie en calzoncillos y con sus zapatos puestos siendo presionado contra el cuerpo de Harry vestido con la túnica de Quidditch. Movió sus manos hacia el único broche de la túnica de Harry, y fue como si, de pronto, hubiera adquirido fiebre. Su piel se calentó, su sangre bombeó, mientras descubría centímetro a centímetro de la piel de Harry y miraba dentro de los ojos verdes mientras su corazón latía salvajemente. A continuación, estaban besándose como si hubieran estado haciéndolo todo el tiempo, un pecho desnudo presionándose contra otro pecho desnudo, y Draco se paró sobre un pie y luego sobre el otro, llevando cada uno de ellos a su vez hasta sus manos, y tirando de su zapato y su correspondiente calcetín mientras que nunca sacaba su lengua de la boca de Harry. Era vagamente consciente de que Harry estaba haciendo lo mismo, pero no le importaba, no se alejaba, y agitó su varita hacia el retrato, sellándolo y colocando un hechizo silenciador no verbal sobre él. Su varita fue lanzada entonces a un lado y sintió los dedos de Harry coger sus calzoncillos justo cuando los suyos atrapaban los de Harry, abrieron sus ojos para mirarse, deseándose, a los ojos del otro. Hicieron un acuerdo silencioso y luego ambos se fueron completamente desnudos.

Harry tomó las manos de Draco y lo jaló hacia atrás hasta el cuarto de baño. El azulejo estaba congelado debajo de sus pies y el fuerte contraste con la cálida alfombra fuera de la habitación hizo que Draco gimoteara. Él no se atrevía a mirar hacia abajo por timidez, pero no tuvo tiempo de hacerlo porque Harry le estaba llevando dentro de la ducha caliente. El agua golpeó su piel como fuego y gimió antes de cerrar sus ojos nuevamente. La lengua de Harry empujó de nuevo dentro de su boca y sintió la polla de Harry contraerse contra la suya mientras le besaba de vuelta con todo lo que tenía. El agua pegaba sus cabellos a sus frentes y Draco pensó que el jabón podría ser una buena idea, así que agarró la barra y enjabonó sus palmas antes de atravesar la espalda de Harry con ellas. Resbaladizos dedos bajaron hasta acariciar el trasero de Harry, tirando de sus caderas con fuerza contra las del propio Draco, y se permitió ser presionado contra la pared mientras besaba al cachondo Gryffindor entre sus brazos.

Sus bocas se separaron y Draco levantó su barbilla mientras Harry comenzaba a devorar su cuello. Los dedos de Draco tomaron un rumbo diabólico al deslizarse entre las piernas de Harry por detrás, y las yemas de sus dedos entraron en contacto con la cálida piel del escroto de Harry. Sintió a Harry detenerse, y lo hizo otra vez, su otra mano envuelta de forma segura alrededor de una de las nalgas de Harry mientras le susurraba, "Soy yo... no pares...", dientes rasparon su clavícula y se dio cuenta en ese momento de cuán dura estaba su erección, y quería que Harry lo tocara. El otro chico pareció leer su mente y los ojos de Draco se abrieron hacia el techo cuando deslizó una cálida y jabonosa mano entre sus piernas y comenzó a juguetear con ella, 'limpiándola' meticulosamente mientras sus dedos se deslizaban por todo el rededor del endurecido tronco y la cabeza. Su prepucio fue apartado y Harry lavó por debajo cuidadosamente obteniendo un gemido de aprobación de Draco mientras sus dedos se presionaban insistentemente contra el perineo de Harry.

La presión hizo que Harry ahogara un grito contra el hueco de la garganta de Draco, y alcanzara a tomar de nuevo una de esas pequeñas y pálidas manos antes de atraerla a su alrededor y engancharla en su excitación. Draco la sopesó en su mano, amando cuán pesada estaba sobre su palma y comenzó a acariciarla de un modo que sólo había hecho consigo mismo. Harry dejó de besar su cuello y elevó su mano izquierda hasta apoyarla contra la pared mientras presionaba su frente con la de Draco, mirando fijamente en sus ojos mientras comenzaba a masturbarlo a su vez. Sus ojos se oscurecieron, lujuriosos, y gimió mientras sus caderas daban una pequeña y leve sacudida hacia adelante antes de que tuviera una novedosa idea. Alejó su mano de Draco y empujó la mano de Draco fuera de sí mismo, dio un paso hacia adelante para que sus estómagos estuvieran presionados al ras contra el otro y alargó la mano para tomar ambas erecciones con su mano derecha, acariciándolas juntas.

"Nnngh, joder, Harry", siseó Draco, sus rodillas sintiéndose débiles mientras el pre-eyaculatorio goteaba desde el extremo de su polla. Sabía que no iba a ser capaz de aguantar mucho más, no con Harry haciendo esto por él, e inclinó su cabeza hacia adelante para descansarla contra el hombro de Harry. "Dios, vas a hacer que me-".

Cuando estas palabras fueron emitidas desde los labios de Draco, Harry gimió ruidosamente y se estremeció mientras sus bolas se tensaban y se venía con fuerza en todo el pecho y estómago de Draco. Esta reacción ante sus palabras envió a Draco inmediatamente sobre el borde y jadeó contra la húmeda piel de Harry mientras un palpitante éxtasis recorría su cuerpo, y se vació dentro de la mano de Harry. Si no hubiera tenido la pared soportando su peso, habría golpeado el suelo con fuerza, pero en lugar de eso envolvió sus brazos alrededor de Harry y se apoyó pesadamente contra él, jalando aire y sacudiéndose mientras ambos se estrellaban de vuelta contra la tierra. El agua rápidamente lavó su lío y fue levemente consciente de Harry lavando el resto de su cuerpo mientras permanecía de pie contra él.

Podría hablar ahora... Sabía que Harry no estaría enojado, que lo respetaría, así que no se permitió caer dormido cuando Harry lo acostó en la cama diez minutos después, limpio y seco. Se acurrucaron juntos, disfrutando del cálido resplandor del orgasmo, y enterró su rostro en el pecho de Harry. "Estoy listo...".

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N/T: ¡Que tengan una excelente semana!

Gracias por tomarte unos minutos para leer.