Autor: Sakai Michiba (sakaim).

N/T: Este capítulo va con agradecimientos para liziprincsama, jessyriddle, meyamoadriytu, KhrisTB, sacha guerra, Violet Stwy (me hiciste reír un montón con tu reacción ;)), Melanie Tao de Usui y a todos los que se toman el tiempo para leer.

888

Capítulo XVI.

Hubo un largo silencio antes de que Draco comenzara su historia, y Harry, aunque estaba extremadamente impaciente, no presionó a Draco para que empezara a hablar. Estaban acurrucados en su cama, tumbados bajo las mantas con un crepitante fuego en la chimenea, y Harry pensó que estaba a punto de quedarse dormido cuando Draco aclaró su garganta y respiró un poco inestable. "Bueno, esto es lo que pasó...", y comenzó.

Los vastos pasillos de la Mansión Malfoy habían estado vacíos durante un mes después del shock inicial de las muertes Malfoy, cualquier cosa con el nombre desapareció lentamente de la prensa, así que cuando las estruendosas pisadas resonaron contra los blancos muros de mármol, los ojos de Draco se abrieron inmediatamente. Su despeinada cabeza se levantó de su almohada de plumas de ganso, y parpadeó cansadamente al oír que lo llamaban por su nombre. "¿Draco?", fríos pies cayeron en las acolchadas pantuflas antes de que atravesara su amplio dormitorio hasta la puerta de roble, y tirara del pomo de la puerta antes de asomar su cabeza hacia el Ala Norte de la Mansión.

Miradas a la izquierda y a la derecha no dieron fruto, pero las pisadas se hicieron más fuertes, y justo cuando decidió que lo estaba imaginando, una mano agarró su hombro y le dio la vuelta. Draco dio un terrible respingo y rápidamente dio tres pasos hacia atrás. "¡T-tú!", jadeó y cayó sobre sus rodillas en shock. "Padre, estás... estás vivo... ¿Cómo?", no estaba seguro de que quisiera ponerse de nuevo sobre sus pies y abrazar al hombre, la mirada en los ojos de Lucius era diferente de cualquiera que hubiera visto en su vida, y se encontró con que cada vez que se encontraba con esa mirada, su corazón se congelaba.

"Levántate, Draco", susurró Lucius, sus ojos ligeramente más anchos de lo que deberían haber estado, y se agachó para ofrecer una mano a su hijo. "Nunca estuve en ningún peligro... Tomé una hoja del libro de Barty Crouch (1). Por supuesto, los nuevos guardias de Azkaban me vieron salir, y hubo una gran conmoción, pero silencié a aquellos que pude, y aquí estoy frente a ti". Draco comenzó a acercarse para tomar la mano de su padre, pero vio la carne estropeada allí, y retrocedió con horror. "Oh, eso... No es nada, hijo mío... Vamos, tómala".

Si Draco pensaba que su padre estaba actuando de manera extraña, no se lo hizo saber, y puso su mano no marcada dentro de la de su padre. Vio algo destellar en los ojos de Lucius, y antes de que supiera lo que estaba pasando, estaba siendo empujado contra la pared, sus pies colgando tres pulgadas por encima del suelo. "¡Padre!", gritó, dolor rasgando a través de sus hombros y omóplatos mientras presionaba contra un cuadro. "¿Qué estás-".

"Escúchame, pequeña mierda", siseó Lucius, presionándose muy cerca de Draco y mirándolo. "Vas a obedecer cada una de mis órdenes o tendrás el mismo desastroso destino que tu madre. ¿Entiendes?", su voz era más alta de lo que debía haber sido, sus ojos tan abiertos que Draco podía ver el blanco alrededor de su iris y una lenta comprensión le llegó.

"Estás loco…".

"¡SILENCIO!", Lucius echó hacia atrás su mano libre y golpeó a su hijo tan fuerte como pudo en el estómago. Draco se atragantó y vomitó inmediatamente, la bilis goteando por su barbilla siendo la última cosa que registró antes de que el puño retrocediera de nuevo, y Draco estuviera inconsciente.

Se despertó en una jaula. No era más grande que una jaula para perro, y no se movió por miedo a que Lucius pudiera estar en la habitación. Escuchó con fuerza a sus alrededores, no escuchando ninguna respiración, así que levantó su cabeza para mirar a su alrededor. Estaba en el sótano de la Mansión Malfoy, su barbilla seca y crujiente, con lo que asumió era su vómito anterior, y se movió para deslizar con enojo una manga y limpiarse, sólo para descubrir que estaba completamente desnudo. Sus dedos presionaron cautelosamente en su estómago, e hizo una mueca al encontrarlo increíblemente adolorido. "Maldita sea", se quejó para sí mismo, y se estremeció. Oyó que la puerta en la parte superior de las escaleras se abría, y de inmediato se quedó inmóvil, sus ojos cerrados con fuerza. Estaba aterrorizado.

"Oh, Draco, ¿estamos jugando a la zarigüeya? (2)", canturreó Lucius a su hijo, y Draco oyó una llave en la cerradura de su jaula antes de que la puerta se abriera. Trató de no moverse, si Lucius pensaba que estaba realmente dormido, tal vez lo dejaría en paz, pero Lucius metió la mano en la jaula y lo agarró por debajo de sus brazos, tirando de él hacia fuera y arrojándolo sobre su hombro. Draco quería vomitar de nuevo, pero se las arregló para mantenerlo dentro, y pensó frenéticamente por un momento antes de levantar un puño y golpear a Lucius lo más fuerte que pudo en la espalda baja del hombre. Hubo un grito, pero Lucius no lo dejó caer, en su lugar apretó su agarre sobre el cuerpo de Draco con tanta fuerza que Draco gritó de dolor. "Pequeña mierda", susurró Lucius, y soltó una risa maníaca que heló la sangre de Draco.

Unos momentos después, Draco se encontró a sí mismo siendo arrojado al piso del estudio de su padre, desnudo y temblando mientras miraba los rostros inexpresivos de los amigos de Lucius. Deben de haber escapado con él. "Mírenlo, hombres", susurró Lucius, e hizo un gesto hacia su hijo. "Él no paga por los pecados que ha cometido. Debe entender lo que ha hecho". Hubo un murmullo de asentimiento que voló alrededor del círculo, y Draco se levantó temblorosamente sobre sus pies. La agonía se disparó a través de sus tobillos y le hizo caer otra vez, sus tobillos habían sido rotos mientras dormía.

"¡Déjenme en paz!", gritó, e hizo un gesto a uno de los Mortífagos. "¡Estás permitiéndote influenciar por un loco! ¿En qué estás pensando? ¡Fuera de aquí!", era una declaración desesperada y completamente ridícula, porque sabía que no iban a prestar atención a sus palabras. Se oyó una tranquila risa de Lucius, que se extendió tan rápidamente como los murmullos lo habían hecho antes. Draco quería llorar, pero se armó de valor para lo peor mientras los Mortífagos se reunían alrededor de él sacando sus varitas. Sus manos y pies fueron atados, las cuerdas en los tobillos le causaban más dolor que si no hubiera tenido los huesos rotos. Escuchó a la maldición Cruciatus ser susurrada un momento antes de que la agonía atravesara todo su cuerpo, la sensación de cuchillos cortando sobre cada centímetro de su carne lo hicieron abrir su boca y gritar. Una risa maliciosa se hizo eco entre las paredes, y la maldición fue retirada.

Se dejó caer al suelo y dejó escapar un profundo y fuerte sollozo cuando sintió unas manos sobre él, cerró sus ojos con fuerza mientras era acomodado sobre su estómago y colocado sobre sus codos y rodillas. Trató de luchar, pero más pares de manos se apoderaron de él, y enterró su rostro en el hueco de su codo cuando escuchó túnicas golpeando el piso. ¿Cómo se había metido en esto? ¿Cómo era posible que esto le estuviera pasando?

Draco hizo una pausa en su historia y se estremeció ante el recuerdo de lo que iba a ocurrir a continuación. Era algo en lo que había estado tratando de no pensar desde que ocurrió, algo que había estado carcomiéndolo durante meses. Frenéticamente se preguntó por un momento si Harry seguiría amándolo después de esto, si Harry seguiría encontrándolo atractivo y hermoso, y consideró cortar su historia justo allí. Harry le sonrió suavemente, alentándolo, y pareció sentir la renuencia de Draco para seguir adelante, así que se inclinó y presionó un beso sobre sus labios. "Draco", susurró, y se encontró con los ojos del rubio. "Todo está bien...".

El labio inferior de Draco tembló mientras contemplaba los verdes ojos de Harry, y tomó una respiración profunda antes de continuar.

Manos estaban por todas partes, tocándolo, acariciándolo en lugares que nunca, jamás quiso que amigos de su padre tocaran. Escuchó una fuerte risa de Rosier, y de repente, sintió algo aterciopelado, duro y cálido contra su trasero, y apretó sus ojos, cerrándolos. "¡Déjame en paz!", lloriqueó en su brazo, incapaz de moverse debido a las manos que lo sujetaban, y una gran oleada de alivio se apoderó de él cuando escuchó la fría voz de su padre anunciando que ya había tenido suficiente de eso. La piel de Draco estaba libre de las manos otra vez, y levantó su temblorosa cabeza para mirar a los ojos de su padre, sólo para encontrar que Lucius estaba completamente desnudo, con una desagradable sonrisa sobre su rostro mientras sostenía su polla medio dura en su mano. "¿Padre...?".

"¿Sabes por qué tu madre se suicidó con un arma muggle?", preguntó maliciosamente. "¿Lo sabes?", Draco negó con su cabeza y sintió lágrimas en sus ojos mientras Lucius se acariciaba plenamente su excitación. Él sabía lo que iba a suceder, y eso lo ponía enfermo. "La tenía bajo la Imperius, ya sabes... yo sabía que vendrías corriendo una vez que ella te escribiera, y puesto que has sido un chico muy, muy malo, pensé que podría darte la bienvenida a casa con una lluvia de rojo...", se rió disimuladamente y miró a su alrededor a sus camaradas antes de que se inclinara y colocara a Draco sobre su espalda. Se arrastró sobre él y se mofó antes de morder fuertemente el labio inferior de Draco y hacerlo soltar un grito. "Debiste de haberme ayudado a escapar, Draco...".

Los Mortífagos silbaban mientras Lucius retiraba las ataduras de los tobillos de Draco, y por un fugaz momento, Draco pensó que iba a ser liberado, pero Lucius lanzó otro hechizo de amarre que, para el horror de Draco, ató sus manos y pies por completo. Sintió unos cuantos ásperos besos sobre sus muslos, y cerró sus ojos apretándolos antes de-.

"Me violó, Harry", Draco respiró y su rostro se arrugó mientras lo enterraba contra el pecho de Harry. "No sólo una vez... joder, ¡lo hacía todos los días hasta el fin del verano! Me alimentaba con pociones para sanar mis heridas de donde... donde me había rasgado en pedazos. Necesité de San Mungo tantas veces... yo...", se interrumpió y se quedó tranquilo, acostado sobre el pecho de Harry. Quería que Harry se moviera, que hiciera algo en reconocimiento y no estuviera sólo allí tendido inmóvil, pero Harry estaba completamente inmóvil. Las piernas de Draco se enredaron en las de Harry, su mano apoyada sobre el pecho derecho de su amante, y frunció el ceño, esperando que la repugnancia se presentara. "Yo... yo encontré un lugar feliz en mi cabeza y... y nunca salía de él hasta que tú me salvaste, Harry".

Harry se quedó mirando hacia el techo y frunció el ceño, su corazón latiendo rápidamente en su pecho. Draco había sido violado... por su propio padre. Eso hizo que Harry quisiera vomitar. Podía sentir la incertidumbre de Draco, y tragó con dificultad antes de incorporarse un poco y mirar a los ojos de Draco. "¿Draco?", preguntó tranquilamente, y giró al otro sobre su espalda y pasó sus dedos por el rostro del chico. "Escúchame". Su voz era temblorosa e insegura, y deslizó sus dedos en el cabello de Draco. "Voy a matar a Lucius Malfoy aunque sea la última cosa que haga. ¿Lo entiendes?".

Draco tragó saliva, mirando a los ojos de Harry, y algo en sus ojos brilló antes de que Harry se encontrara a sí mismo mirando dentro de los expresivos ojos de la personalidad infantil. "Arcturus", el chico suspiró y cerró sus ojos como si todas las impurezas salieran de su cuerpo, y cuando los ojos de Draco se abrieron de nuevo, era verdaderamente Draco. "Harry, ¿qué...?".

"Otro más se ha ido, Draco", susurró Harry, y se arrastró por encima de Draco cautelosamente antes de besar sus labios suavemente, amorosamente. "Te amo, Draco". Era la primera vez que lo decía, y vio una ola de emociones cruzar por el rostro de Draco. "Lo hago, y me voy a vengar de lo que él hizo contigo...".

Las manos de Draco se levantaron temblorosamente en el aire, y ahuecó las mejillas de Harry en sus manos antes de darle un tembloroso asentimiento. No se atrevía a reproducir las palabras, pero sabía que Harry sabía que también lo amaba. No podía haber ninguna duda en su mente.

888

1. Lucius se refiere a que hizo lo mismo que Barty Crouch al usar la poción multijugos cuando es enviado a Azkaban. Cuando la señora Crouch se convirtió en Barty y Barty, en su madre, la señora Crouch.

2. La zarigüeya tiene una estrategia; jamás combate abiertamente, suele huir o esconderse pero si todo falla, finge su propia muerte.

N/T: ¡Muchísimas gracias por sus comentarios! Y bienvenidxs todos aquellxs que comienzan a seguir la historia, gracias.

Lamento la tardanza, pero mi internet era un asco, si me lo permite, intentaré recompensarlos ;)

¡Que tengan una excelente semana!

Gracias por tomarte unos minutos para leer.