Holitas! Qué tal? Estoy actualizandoo! Si, lo sé, es algo obvio xD Bueno, quiero agradecerles por sus reviews, no puedo creer que sean 75! y 47 favs! Es impresionante, no saben cuanto me alegra! Ok, el capi, me esforcé en hacerlo más largo, así que... aquí va...
Disclaimer: Ningún personaje me pertenece, por desgracia, son propiedad de la gran S. Meyer, solo la trama es mía.
Bella POV
¿Mi historia? Tendría que haber pensado en ello. Nunca pensé realmente en contarle a Esme, Polly y Barbie mi historia, ni lo "anormal" que soy.
-Lo siento, no puedo- Dije y corrí hacia el bosque. No sabía cuanto había corrido en realidad, no paraba de recordar.
Aunque Esme era tan dulce y me inspiraba confianza, las muñequitas no lo hacían y no me iba a dejar al descubierto frente a ellas. Lo cierto es que mi historia es un poco larga, desde mi conversión han pasado más de trescientos años, y muchas cosas extrañas desde ese momento. Conocí gente, me encariñé con ellos, y luego los perdí. Esa era la parte más dolorosa. Los humanos no vivían eternamente, yo sí. Era muy doloroso el saber que solo tienes un tiempo limitado para estar con ellos, para disfrutarlos, para quererlos y que te quieran. Me gustaba relacionarme con humanos por eso, porque ellos podían quererme, y yo a ellos, aunque no demasiado, y darme esa alegría con la que veían la vida. Cuando vives para toda la eternidad sabes que no te estás perdiendo de nada, pero cuando tu tiempo en esta vida está contado, la disfrutas al máximo, porque no tienes la certeza de lo que sucederá mañana, o eso fue lo que me enseñaron ellos.
Sin embargo, estar tan cerca de los humanos, tiene sus riesgos. Nunca es bueno que un vampiro se encariñe demasiado con uno, podrías ser el responsable de su muerte o simplemente que el destino los separe de alguna forma. Nunca pude permanecer en un lugar mucho tiempo, se generan sospechas, y una tiene que irse, o podrías meterte en problemas con los Vulturis.
Los Vulturis son la realeza vampira, o eso es lo que creen ellos. Con su guardia de vampiros con superpoderes creyéndose los amos del universo. Lo cierto es que me importaba poco y nada su reputación, Aro, el líder del clan, había intentado convencerme de unirme a su guardia, mi poder, según él, era algo demasiado valioso, no podía desperdiciarse. Yo lo rechacé amablemente al principio, pero el hombre vaya que era insistente, terminó con mi paciencia y bueno, solo diré que por más vampiro que sea, sigue siendo un hombre, y una patada en sus partes siempre va a ser la debilidad de un hombre... Jaja, creo que eso me alegró un poco, recordar la cara de dolor Aro y a Sulpicia gritándole que no habría diferencia alguna, si hace mucho que no tenían "diversiones nocturnas". Ugh. Eso me creó un trauma difícil de eliminar, y a juzgar por sus caras, creo que a Alec y a Jane también, hasta lo que sé tuvieron que visitar frecuentemente a un psicólogo de vampiros, creo que debería ir a verlo yo también. Durante la estadía que pasé con los Vulturis hace algunos años creo que tuve traumas para el resto de mi vida. Cuando llegué a Volterra pensé encontrarme a vampiros demasiado poderosos que podrían aniquilarme en cuestión de segundos, pero cuando tuve un tiempo de vivir con ellos me di cuenta de que no era así. Quiero decir, quien diría que me encontraría con los "rudos" Felix y Demetri Vulturi... Cantando Like a Virgin con todas las ganas de mundo, usando pelucas rubias y vestidos ajustados. Alec registraba todo con su cámara, sin embargo casi vomita, si es que eso fuese posible, cuando Jane los obligó a que le bailaran "sensualmente". Los tres sirvieron como blanco de burlas para toda la guardia. Resultó ser que Jane se había aburrido y decidió humillar a Demetri y a Felix por diversión, verdad que era malvada la niña. Aunque al principio nuestra relación no fue la mejor, nos llevamos bien, y llegamos a ser buenas amigas. No pregunten como.
Había escuchado de los Vulturis desde mi conversión, sin embargo no fui con ellos hasta hace unas pocas décadas. No me interesaba.
Lo cierto es que había pasado muchos momentos a lo largo de mi existencia, algunos alegres, otros dolorosos, pero sucesos al fin, que se convierten en recuerdos. Lo malo de los recuerdos es que a veces los que más quieres recordar son los que más rápido se desvanecen y los que quieres olvidar perduran y no puedes ignorarlos. Había recuerdos dolorosos, muy dolorosos, y sin embargo no quería dejarlo ir, no podría.
Como dije siempre, me gustaba relacionarme con humanos, pero siempre era cuidadosa de no encariñarme demasiado. Sin embargo, cometí ese error. Dos veces. La segunda vez fue con Emmett, me encariñé mucho con él y muy rápido, lo quería como a un hermano, sin embargo un día desapareció y eso me dejó muy herida. Pero lo cierto, es que esa herida ya estaba abierta y sangraba, demasiado. La primera vez que cometí el error de querer demasiado a un humano, fue unas décadas antes, no podía pensar siquiera en su nombre, dolía demasiado. Al principio supe que solo me traería problemas, pero al final sucedió lo inevitable, me enamoré. El amor cambia a las personas, y en los vampiros, cuando el cambio llega no hay vuelta atrás. Nunca volvería a amar a nadie como lo había amado a él. Pero el destino se interpuso y antes de darme cuenta él ya no estaba conmigo.
"¡Cómo quisiera poder tener una única oportunidad para hablar contigo una vez más, para verte una vez más! Desearía volver a encontrarte"
-¿Bells?-Escuché la voz de Emmett-¿Estás aquí?
No sabía en que momento había parado de correr, pero me encontraba sentada en el suelo llorando silenciosamente.
-Aquí estoy Emm- Dije intentando que no se me quebrara la voz.
En cuanto me vio me envolvió en su típico abrazo de oso.
-¿Por qué estás así, pequeña?
-Nada importante. No soy pequeña- Dije cruzando mis brazos sobre mi pecho como una niña caprichosa. Está bien, quizá un poco.
-Sí lo eres y no cambies de tema.
-Tengo la edad para ser tu tatarabuela, Emmett-De verdad esperaba que dejara el otro tema.
-No importa, siempre serás mi hermanita. Y sigues cambiando de tema, pero está bien, si no quieres hablar no te presionaré. Pero quiero que sepas que siempre estará tu increíblemente genial y sexy hermano mayor para tí- No pude evitar reírme ante eso. Emmett siempre podía sacarte una sonrisa.
-Lo sé, gracias. Es bueno tenerte otra vez, hermano oso-Dije abrazándolo. Vaya, hoy estaba sentimental.
-También me alegro de tenerte otra vez hermanita. Ahora vamos a la casa antes de que Jasper explote de nervios. Desapareciste por un largo rato.
Bajé la cabeza avergonzada y pregunté:-¿Cómo me encontraste por cierto?
-Es el mismo lugar al que mi hermano viene cada vez que quiere estar solo-Dijo sonriente.
-¿Jasper viene aquí?
-No. Mi hermanito Eddie, deberías conocerlo. Quizá se entiendan bien- Dijo con tono sugerente, sabía a dónde intentaba llegar.
-No lo creo-Respondí suspirando.
¿Y bien? Sinceramente me gustó mucho hacer este capítulo aunque me quedó algo dramático no creen? Intenté hacer el cap más largo, pero no lo logré como esperabaa xD . Espero que les haya gustado. ¿Reviews?
