CAPÍTULO 2
-Bien, hemos descubierto que la tapadera de Capuzzi para llevar sus negocios en el país es el de, digamos, una empresa de casamientos.
-Explíquese mejor,por favor, ¿qué diantres es una empresa de casamientos?
Mandé callar a castle y el detective Mason continuó:
-Es sencillo. Una pareja que ha decidido casarseles paga un dinero y allí recibirá, tanto unos cursos de vida conyugal, como un montón de organizadores a su disposición y habrá de de pasar allí unos días para comprobar que está completamente preparados para el matrimonio.
-Nunca había oído hablar de eso- respondí extrañada mientras Castle me miraba, dando a entender que él tampoco entendía muy bien el objetivo de aquel negocio.
-Es que no es muy propio de los americanos. Los europeos, sobre todo los de países con fama conservadora, como puede ser Italia, están más habituados a este tipo de empresas. -La detective Green dio esta información como si quisiera dar a entender que era más culta que yo. Definitivamente ya la odiaba.
-¿Y cual es exactamente el plan que han elaborado para detener a este señor?-Castle parecía realmente interesado en el caso. Normal, todas estas historias de mafiosos y empresas tapadera le fascinaban.
-Pues mandar a dos de nosotros como clientes para su empresa, dándole a entender que somos de los suyos. Con cámaras y el equipo adecuado, junto con una buena interpretación de los agentes que vayan de incógnito nos podrá proporcionar una confesión y la posterior caída del imperio Capuzzi.
Menuda mierda de plan. Seguro que se le había ocurrido a Stella.
-¿Pero como va a confiar sus mayores secretos a dos simples clientes?-añadí, intentando ponerla en evidencia.
-Pues ahí es donde entran en juego la perspicacia, la interpretación y la improvisación. Debemos hacernos pasar por aliados suyos. Esto será posible gracias a que nuestros informadores callejeros han descubierto que dos amigos de Felizziano vendrán a Nueva York la semana que viene. Solamente hemos de decirle que habeis tenido que adelantaros una semana y punto. Él no puede ponerse en contacto con sus verdaderos colegas para concienciarse, puesto que una sola llamada a su país, y las autoridades estarían en su puerta.
-¿Y quienes serán los próximos ganadores del Oscar de NYPD?-Castle soltó una de sus idioteces, cosa que hizo que el cabreo se me pasara un poco.
-Pues hemos pensado, señor Castle, que el papel del novio debía ser interpretado por usted, puesto que al ser un civil, es mucho más fácil hacerlo pasar por una persona normal.
-Vaya, mi madre estaría orgullosa, un hijo actor. Me siento alagado. Será un placer. ¿Y la novia?
Me temía lo peor.
-Pues si te parece bien, ese papel sería interpretado por mi-Stella le miró como si estuviera desnudo y sonrió a modo de victoria imaginaria. Mierda. No habría detectives feas y gordas en toda la comisaría que Castle tenía que irse de incógnito con esa zorr...
-Pues, sin ánimos de ofender, Stephanie...
-Es Stella-su sonrisa desapareció.
-No me sentiría muy cómodo, puesto que nunca hemos trabajado juntos y no creo que tengamos la confianza suficiente como para hacernos pasar por marido y mujer.
Le miré aliviada. Puede que dijera muchas tonterías pero, cuando era necesario, sabía decir exactamente lo que hacía falta.
-¿A quien sugieres entonces, Castle?-Stella lo miró contrariada. Definitivamente, aceptaría hoy mismo aquella cita propuesta por el detective Espósito dos días antes.
-Pues me gustaría llevarme a alguno de mis amigos, como Espósito o Ryan. ¿No podemos interpretar una boda homosexual?
Los detectives se miraron entre ellos mientras negaban con la cabeza. Estaba claro que ninguno de los dos aceptaba la propuesta del escritor.
-Me parece que no- contestó la detective Green bastante molesta.
-Lo que Stella quiere decir- Mason intentaba ponerle paz a la situación- es que las bodas gays no está muy bien vistas en el ámbito cristiano.
-La inspectora Beckett estudió unos cursos de arte dramático- dijo Ryan al momento.
Si, creo recordar que una vez los mencinó- añadió Espósito.
Los miré asustada. ¿No estarían pensando en...?
-Adjudicado-gritó Mason antes de que pudiera negarme- es perfecta, actriz y amiga del civil, pues llevan ya tres o cuatro años trabajando juntos. Es perfecta.
-Pero...-intenté protestar.
-Nada de peros- Kevin Mason no estaba dispuesto a que nadie más complicara el que el consideraba un plan perfecto, por lo que dio por finalizada la reunión con la promesa de que mañana empezaríamos con los preparativos y los desplazamientos.
Mientras salía pude ver como Stella Green era rechazada por Espósito y como Castle se despedía de mi con una de sus sonrisas. A esos ojos azules era imposible decirle que no.
