No soy dueña de Tinkerbell ni ningún personaje que aparezca a las películas, libro o estén relacionada con ella, son propiedad de Disney.
Bueno este es otro capítulo. Como lo prometí dije que iba a renovar seguido y lo voy cumplir.
Perdón si en el anterior capitulo hay errores es que cuando lo subí quise hacer unas cosas para arreglarlo y al final se me termino arruinando todo. No manejo muy bien esto pero voy a tratar de aprender pronto. Espero que este capítulo no tenga tantos problemas.
Capítulo 3: Entre los arbustos
El perro entro a la enorme mansión desesperado por encontrar a su dueña. Subió las escaleras para ver si no la encontraba en su habitación.
Efectivamente, ahí estaba. La joven se estaba poniendo el uniforme de su escuela que consistía en una camisa blanca, pollera y medias de color azul y zapatos negros. El cachorro le agarro la pollera con la boca para llevarla al patio.
Chica: Espera Alfa no hagas eso – agarro su pollera para que no se la rompiera- ¿Qué pasa amigo?
Alfa ladraba y daba vueltas
Chica: ¿Quieres que te siga?
Asintió con un ladrido.
Chica: Muy bien amigo vamos.
Alfa llevo a su dueña hasta los arbustos donde se encontraba Fawn. Metió el hocico entre las hojas para que la pudiera ver entre las ramas.
Chica: Tranquilo ya estoy aquí veamos qué es lo que pasa- se agacho con cuidado para no mancharse el uniforme. Metió sus manos entre los tallos para ver qué es lo que buscaba su perro, pensó que quizá se le había atorado algún juguete pero cuando vio a una persona diminuta con alas inconsciente se llevó la mano a la boca- uiii pobre.
Fawn no estaba tan herida pero se hallaba engancha sobre una rama que estaba lastimando su tobillo. La muchacha rompió con cuidado las ramas para sacar el hada de ahí, luego la deposito en su mano y con suavidad le pasó el dedo sobre la pequeña cabecita.
¿?:¡ Alex!... apresúrate tienes que ir a la escuela.
Alex (alarmada): Ya voy mama- dirigió su mirad a Alfa- tengo que llevarla a mi cuarto.
Alex corrió a su habitación a toda velocidad. Antes de irse se apresuró a vendar el tobillo del hadita y la puso sobre la almohada que estaba en su cama.
Alex: Alfa ven aquí- el perro obedeció- tienes que cuidarla y también vigila que nadie entre aquí ¿De acuerdo? No podemos dejar que la vean- no quería que su familia se enterara de aquel extraño ser, tenía miedo que pudieran lastimarla.
Alfa ladro dos veces para asentir
Alex: Muy bien chico, confió en ti, volveré pronto- acaricio con dulzura la cabeza de Alfa y luego fue su auto para irse a la escuela antes de que su madre la retara.
Wiii fin del capítulo 3.
Saludos…
