No soy dueña de Tinkerbell ni de ningún personaje que aparezca en las películas, libro o estén relacionada con ella, son propiedad de Disney.

Disculpen la demora, es que tenía que hacer otras cosas. En fin, aquí les dejo otro capítulo, que lo disfruten.

Nanu: Me alegro de que mi historia te haya servido para ponerle nombre a tu perro jaja =P

Capítulo 7: Dar explicaciones.

Golpes, golpes, golpes y más golpes.

Fawn se levantó aturdida, los golpes en la puerta le estaban taladrando la cabeza. Había llegado muy tarde anoche, ni siquiera tenía idea de que hora era.

¿?: ¡Fawn!... contesta ¿estás ahí?

Se levantó de la cama tambaleándose. Los ruidos de la puerta se hacían más fuertes, cuando la abrió sus 4 amigas saltaron arriba de ella sin darle tiempo de reaccionar.

Fawn: Chicas, me lastiman- su voz sonaba algo ronca.

Todas se separaron para que ella pudiera acomodarse. Antes de poder decir algo Rosetta la golpea en el hombro.

Fawn: Auuu- se tocó el golpe- ¿Por qué hiciste eso?

Rosetta (enojada): Por haber desaparecido todo el día de ayer y por no contestar la puerta enseguida ¿Dónde estabas? ¿Acaso tienes idea de lo preocupada que estábamos por ti? Además quisiera…- no pudo continuar, se quedó boca abierta cuando vio la herida que tenía- ¿Qué rayos te paso en la pierna?

Fawn (enojada): Enganche con unas ramas y lo que yo haya hecho ayer no te importa.

Rosetta: Claro que me importa estuve todo el día buscándote.

Fawn: Me fui a volar por ahí ¿Contenta?

Rosetta: NO. ¿Por qué no dijiste nada? Quería hablar contigo.

Fawn: Aaaa, por favor, todo el día están ocupadas y ahora me dices que estuvieron preocupadas por mí

Rosetta: Según tú, eso a ti no te molestaba, así que ahora no vengas con que te enfada.

Silvermist, Tinkerbell e Iridessa: ¡Basta!

Las dos dejaron de pelear. Silvermist se puso en medio de las dos hadas

Silvermist: No vinimos aquí a discutir ¿Está bien? Fawn estuvo mal que te hayas ido de esa manera sin avisar a nadie. Rosetta no era necesario el golpe.

Fawn (suspiro): Lo siento.

Rosetta: También lo siento.

Iridessa: Fawn ¿A dónde fuiste?

Fawn: Ya se los dije, salí a volar, estaba aburrida aquí ¿Cuál es el problema?- sabía que no estaba bien mentirle a sus amigas, pero si les contaba que se hizo amiga de una humana de seguro no lo iban a comprender. Quizás Tinkerbell si, aunque no quería arriesgarse.

Tinkerbell: ¿Hasta qué hora estuviste a fuera?

Fawn: No estoy segura- se rasco la cabeza- llegue tarde a noche. Ahora, si no les molesta, podrían decirme ¿Cuál es el problema de todo esto?

Silvermist: estuvimos todo el día buscándote y como no te encontramos fuimos con la reina clarión…

Fawn: ¡¿Con la reina?!- no podía creerlo ahora tenía que dar explicaciones mayores- no puede ser ¿Por qué se hicieron tanto problema?

Rosetta (seria): Ya te lo dije estaba preocupada por ti.

Fawn no quiso decir nada, si lo hacía iban a seguir discutiendo.

Iridessa: Fawn, ¿no sería mejor que te revisaran esa pierna? Parece grave.

Fawn: Si iré a que me la vean.

Todas fueron hasta el hospital de inmediato. El hada sanadora las atendió enseguida. Le quito la venda a Fawn para poder verle mejor la herida.

Sanada: ¿Te duele cuando la apoyas o la mueves?

Fawn: Solo cuando la muevo pero no es tanto como ayer.

Sanadora: Bueno hiciste bien en vendártela, lograste que la herida no se hiciera tan grave y se sanara un poco.

No pudo evitar sonreír cuando el hada sanadora le decía esto. Después de todo, fue Alex quien le puso la venda en el tobillo.

Sanadora: Ponte esto una vez al día para que la rozadura termine de sanarse- le dio un pote de crema.

Fawn: Okey, gracias- agarro el pote.

El hada sanadora volvió a vendarle la pierna. Antes de despedirse, le dijo que si pasaba algo no dudara en regresar.

Al salir del hospital Silvermist, Iridessa y Tinkerbell se fueron a otro lado para que Fawn y Rosetta pudieran hablar a solas. Fawn no quería hablar, quería irse. Todavía tenía que encargarse de unos pájaros. No solo esto, tenía que darle explicaciones a la Reina clarión.

Rosetta: Fawn, puedes irte si eso es lo que quieres- se daba cuenta de que su amiga no quería hablar con ella. No quería obligarla a nada que causara una discusión.

Esta no dijo nada, simplemente se fue volando dejando a Rosetta sola. Antes que nada, fue ver a la Reina Clarión, quien se encontraba en una habitación del árbol del polvillo sentada en su escritorio escribiendo algunas cosas en un cuaderno.

Fawn: Disculpe…Reina Clarión.

Levanto la vista, al ver a Fawn, se acercó a ella.

Reina: Es bueno saber que nada malo te ocurrió.

Fawn: Si…bueno, en verdad lo siento- puso sus manos detrás de su espalda- No creí que podrían preocuparse por mi si salía a volar fuera de Pixie Hollow. Tampoco me di cuenta del tiempo que pase fuera.

Reina: Yo te perdono- le puso su mano en el hombro – pero con las que te debes disculpar son con tus amigas. Parecían muy angustiadas por ti ayer ¿Me imagino que ya has hablado con ellas?-retiro su mano.

Fawn: Si ya me contaron todo. Llegaron a mi casa desesperadas.

Reina: Muy bien. Ahora, me gustaría saber que se te cruzo por la cabeza cuando decidiste desaparecer de esa forma.

Fawn: Estoy cansada- bajo la cabeza- está pasando lo mismo todos los días. Mis amigas ya ni se acuerdan de que somos un grupo. Yo solo necesitaba un cambio de aire.

Clarión coloco su mano en la barbilla de Fawn para poder verla a la cara.

Reina: No te culpo por querer hacer algo diferente- saco su mano- pero irse por esa razón no es la mejor solución. Es como si tú quisieras escapar de tus problemas sin enfrentarlos. Te aconsejo que les digas a tus compañeras lo que pasa entre ustedes.

Fawn: Esta bien, hablare con ellas.

Reina: Así me gusta. Puedes irte…Por cierto, es un bonito collar el que tienes.

Fawn solo sonrió. Salió de ahí mientras la Clarión regresaba a su escritorio.

¿Ahora que hacia? Tenía que regresar con Alex eso era seguro. Primero fue a encargarse de los pájaros. Apenas termino preparo sus cosas para regresar ¿Y sus amigas? Más tarde hablaría con ellas. Sin pensarlo dos veces se transportó directamente hacia tierra firme.