No soy dueña de Tinkerbell ni de ningún personaje que aparezca en las películas, libro o estén relacionada con ella, son propiedad de Disney.
Mil Rosas: Hola, solo para aclararte, esto no es un femmeslash. Aunque me gusta la idea de Fawn y Rosetta como pareja, en esta historia no es así. Sí hay otra duda me lo podes decir tranquilamente. Quizá en otro momento haga una historia romántica entre ellas dos pero por ahora me voy a concentrar en esta. Saludos.
Capítulo 12: Día de lluvia
Ese mismo día Fawn y Alex se encontraban en el patio de la mansión. Fawn estaba sentada sobre una rama tratando de que Alex trepara en el árbol.
Fawn: Anímate, no seas cobarde.
Alex: No voy a hacerlo- estaba abrazada así misma- hace frio aquí a fuera y va comenzar a llover- miro las nubes oscuras que estaban en el cielo.
Fawn: Si te apresuras la lluvia no nos mojara.
Alex: ¿Es necesario?
Fawn: Si.
Alex: El problema es que yo nunca me he trepado a un árbol.
Fawn: Has hecho miles de cosas en tu vida y ¿Jamás te has trepado a un árbol?- se sorprendió
Alex: No…bueno si, una vez y casi me rompo el brazo. A partir de ese momento no quise trepar otro.
Fawn: Bueno si no puedes o no quieres trepar entonces vuela hasta aquí arriba.
Alex: Bromeas ¿verdad? Yo no puedo volar, no tengo alas.
Fawn: Jaja no las necesitas. Simplemente cierra los ojos y piensa en algo bonito.
Alex lo obedeció, entonces Fawn bajo de la rama y giro por todo el cuerpo de la joven dándole un poco de polvo de hada para que, esta, pudiera volar.
Fawn: Ya puedes abrirlos.
La joven abrió los ojos.
Alex: No pasó nada- miro al hada que estaba en frente de ella.
Fawn: Jaja ¿segura? ¿Por qué no miras abajo?
Alex: Deja de…-miro a bajo y se quedó con la boca abierta- estoy volando- movió su cuerpo alocadamente a causa de la impresión.
Fawn: Espera, espera no te asustes. Intenta moverte como si estuvieras debajo del agua.
La muchacha movió los brazos para impulsarse hacia arriba. Se sentó en la rama del árbol, por seguridad abrazo el tronco del mismo.
Fawn: ¿Lo ves? No fue tan difícil- se sentó en la rama que estaba enfrente de Alex
Alex: Ja dilo por ti ¿Qué quieres que vea?
Fawn: Mira ahí dentro- señalo el agujero que tenía el tronco.
Alex hecho un vistazo al agujero. Ahí dentro había un nido con tres huevos de pájaros que estaban a punto de nacer, la madre estaba a un lado. Los huevos empezaron a romperse de a poco. Cuando vio a pichones salir de cascaron no pudo evitar sonreír. La madre los acariciaba con su cabeza y les dio un poco de comida.
Alex: No puedo creer que me hayas hecho subir por esto- dijo con tono gracioso.
Fawn: ¿Te gusto? o ¿no?- se cruzó de brazos.
Alex: Jaja claro que sí.
Las gotas de lluvia comenzaron a caer; así que las dos amigas regresaron a la habitación.
Alex: ¿Qué vas a hacer ahora?- se sentó en el piso- la lluvia no te dejara volar.
Fawn: Bueno ¿te molesta si me quedo aquí?
Alex: No me molesta…pero vas a tener que ser muy cuidadosa. Por ningún motivo abandones el cuarto ¿está bien?
Fawn (feliz): Jajá está bien, ya deja de preocuparte tanto- paso sus manos por el pelo de la chica.
Alex: Noo!- aparto al hada- jaja no hagas eso.
Fawn: Jaja hacía tiempo que no me divertía de esa manera.
Alex: Yo también- de repente sintió una tristeza dentro de ella.
Fawn: ¿Qué ocurre?- se preocupó al notar como la joven cambio el humor de repente.
Alex (suspiro): Extraño mucho a mis amigos. Aquí no me siento bien
Fawn: ¿Aun no has podido hacerte nuevos amigos?
Alex: No- abrazo sus piernas- Me mude aquí a mitad del año escolar… a veces llego a la escuela y siento que tengo un cartel en la cabeza que dice "Hola soy la chica nueva".
Fawn: Jamás me contaste eso- se apoyó en la pierna de la joven.
Alex: No me gusta hablar de ello.
Fawn: Eii calma… ya verás que muy pronto podrás relacionarte con los demás. Eres divertida y graciosa, sé que muchas personas van anotar eso. Es más, yo me divierto mucho contigo.
Alex: ¿Enserió lo crees?
Fawn: Si, lo juro por el collar que me diste- lo agarro con la mano.
Alex: Tu si sabes cómo animar a la gente- sonrió.
Fawn: Jeje todos me dicen eso.
Alex: Sabes, hace unos día pedí, por dos minutos aunque sea, tener una conversación con alguien- hizo una pausa- al otro día apareciste tú entre mis arbustos.
Fawn: ¡¿De verdad?! Jjajjajja.
Alex: ¿Qué? Ne le veo la risa.
Fawn: No, es que…jaja…también me pasó lo mismo.
Alex: ¿Cómo que lo mismo?
Fawn: Claro, es decir, hace unos días también pedí tener una conversación con alguien, aunque sea por 15 segundos.
Alex: Mmmm…no te creo.
Fawn: Es verdad, no te mentiría con algo así.
Alex: Jaja de todas las cosas locas que pasan me vengo hacer amiga de un hada con las mismas ideas.
Fawn: Pero no cualquier hada- se puso las manos detrás de su espalda- la más brillante, ingeniosa, bonita, popular, loca, grande, amigable, amable, bella, valiente, dulce, bondadosa, cariñosa…
Alex: Jajja ya ¡Basta!
Fawn ¿Qué? Es la verdad.
Alex: Mmmm te creo lo de Loca, valiente…y amigable pero el resto no me la creo.
Fawn: ¡Oye!
Alex: UUppssss… lo olvide, también eres algo bonita jaja.
Fawn: Ja ja que graciosa- dijo con un tono irónico.
Cuando se hizo de noche y llego la hora de dormir, Alex puso sobre el escritorio una almohada en miniatura con una cobija para que Fawn pudiera dormir.
