Gracias chicas por leerme y gracias Anyza Malfoy por haberme ayudado con mis horrores de ortografía y Sakura Tsukino Martinez que gracias a ti empece con esta historia pero sobre todo gracias por jalarme las orejas cuando quiero tirar la toalla con ella, al igual que a sheccid snare, Sailor Alissa, Seiya-Moon2, LeelooKou, lili, .3, .54584, rouse kou, Lulispelulis, Dayan Kou Uchiha, Maca, Marie Mademoiselle Chiba, MyPusheen, lunAtiK, hinashi, Mil gracias por sus review chicas y su apoyo al leerme, sin ustedes y sus bellos review y alertas como bien saben los review son la paga y la inspiracion para una escritora amateur sin mas espero y disfruten leyendo nos leemos en la proxima Actualizacion
DEJEME CURAR TUS HERIDAS
CAPITULO XV
ACCION Y REACCION
(Por que cada acción y decisión no solo afecta a uno mismo; también afecta a los que nos rodean)
—Darién —. Susurro al tiempo que se le secaba la boca y sentía como se quedaba sin aire, al tiempo que sentía como el mundo empequeñecía y daba vueltas a su alrededor, y más al verlo avanzar hacia donde estaba ella.
De repente se sintió desamparada, su cuerpo empezó a temblar, mientras sentía como sus piernas se volvían de gelatina incapaz de contenerse, no sintió ni cuando Rei y las chicas la sujetaron lo único que veía era a Darién acercándose cerniéndose sobre de ella mientras todo se oscurecía a su alrededor.
— ¡Serena despierta! ¿Serena que te pasa? —. Escuche gritar a las chicas, así que me apresure a ir hacia donde ellas estaban con Serena.
Vi pasar a mi lado a Seiya corriendo rápidamente, por lo que no pude evitar apresurarme
— ¡Maldito! ¿Qué haces aquí? —. Le escuche decir al chico mientras se hincaba junto a Serena y le tomaba el pulso
— ¿Seiya que le paso a Serena? ¿Por qué esta así? — pero mis preguntas no fueron contestadas por él, ya que en ese momento después de checar que Serena estaba bien él había desaparecido. Al principio no lo note ya que estaba atenta a que Serena reaccionara — ¿Díganme que ha paso, chicas? — les exigí al ver que todas hablaban y no me decían nada en concreto fue Amy la que callo a todas y me contesto
— La verdad no sabemos solo que vio parado al chico que está parado en la puerta…— no termino la frase ya que se llevó la mano a la boca y emitió un agudo chillido, el cual nos alertó a todas y rápidamente volteamos a ver.
No lo podía creer enfrascado en una pelea estaba Seiya con un chico de cabello oscuro azabache frente al portón del instituto, yo solo veía como se lanzaban sus puños entre los dos queriendo lastimarse, pero al que no podía dejar de ver y el que me hizo quedarme sin voz por la ferocidad de sus facciones y mirada de odio fue Seiya jamás pensé verlo así por nadie.
Mi tía últimamente me había dicho que se arrepentía de haber permitido que mi tío consintiera en haber acompañado a MM y a Eriol a ese campamento que desde que había vuelto ya no era el mismo
— ¿Cómo que ya no es el mismo? —. Le pregunte a mi tía en esa ocasión
— ¡oh Molly! mi querido hijo ya no es el mismo —. Y rompió a llorar
— ¿pero por qué? — le pregunte una y otra vez.
Pero mi tía solo siguió llorando y diciéndome que algo muy malo se había apoderado de, Seiya algo que la asustaba ya que jamás pensó que él pudiera… no pude decirme nada mas ya que comenzó a llorar más y más y a mí solo me toco consolarla hasta que sus lágrimas se acabaron o acabo de sacar todo lo que traía por dentro.
Esperaba poder preguntarle ¿qué era lo que había ocurrido? ¿Qué era lo que había cambiado? en Seiya pero solo sonrió, me dio las gracias y se marchó
— Gracias Molly por escucharme –. Fue lo último que escuche decirle a mi tía.
Pero ahora al ver detenidamente a mi primo quien tenía ya el labio partido y agarrado de la solapa del saco verde al chico de cabellos negros quien solo reía y se dejaba golpear
— Si golpéame todo lo que quiera niñato pero aun así no me alejaras de mi ángel, de mi dulce ángel… Ella es mía — le decía a Seiya riendo — ella jamás podrá sacarme de su vida, ni de sus pensamientos, ni de sus sueños — continuaba diciendo mientras escupía la sangre del labio partido que mi primo la había roto en el último puñetazo.
Haciendo que Seiya se enojara cada vez más golpeándolo más fuerte y de manera salvaje.
Estaba fuera de sí gritándole que jamás dejaría que se acercara a Serena que de ser posible lo mataría mientras el pelinegro solo reía y continuaba provocándolo incitándolo a que lo golpeara.
— Ella es mía niñato, tu jamás podrá separarnos, como te lo dije le dije ella jamás será tuya
— Te equivocas ella ya es mía cabrón, ella ya me pertenece… Yo la hice olvidarte —. Escuche decirle a mi primo lo cual provocó una reacción parecida a la de mi primo llena de furia y odio, ahora no solo era el desconocido el que estaba en el piso sino mi primo
— Si así es ella ya no te pertenece, ella es mía —. Le decía haciendo que él lo golpeara cada vez más pero no en lugares visibles, golpeaba en el estómago o riñones, haciendo que Seiya se quedara sin aliento.
Estaba tan sorprendida que no me daba tiempo a nada, hasta que una alumna de grado inferior paso a mi lado golpeándome el hombro, me di cuenta que estaba la gran parte de los alumnos viendo la pelea de Seiya y el desconocido
— Alguien ya llamo a los profesores — escuche decir de pronto a varios chicos — si es nuevo y el otro joven no viene a esta escuela — decían —parece ser que se pelaban por Serena Tsukino de la clase B — pero ¿cómo por ella? — al escuchar más atentamente todo lo que empezaban a murmurar me lleno de enojo así que grite
—¡¿Que no tienen nada mejor que hacer que estar aquí?! — grite fuertemente dejando a más de uno con la boca abierta y murmurando pero no me importo.
Aproveche ese ataque de ira y me encamine hacia donde Seiya, estaba siendo golpeado por el pelinegro, decidida estaba por empujar al pelinegro que golpeaba a mi primo.
Cuando de pronto el dejo de golpearlo y dejo que Seiya le propinara un fuerte golpe en el rostro que lo mando al suelo e hizo que Seiya se levantara y se acomodara sobre él para golpearlo más.
— ¡Seiya ya basta! — le grite pero no me hizo caso y siguió golpeando mientras el pelinegro se dejaba el ¿Por qué? se dejaba era porque había visto por el rabillo del ojo a dos profesores y dos perfectos que se acercaban para ver el motivo de tanto alboroto y ahí lo comprendí todo pero ya era demasiado tarde los perfectos y profesores ya habían llegado a separarlos a simple vista se veía al culpable y no era otro más que mi primo Seiya.
No podía creer lo que las chicas me estaban diciendo en la enfermaría, que Seiya y Darién se habían agarrado a golpes no tenía ni hace media hora. Seiya estaba a punto de ser expulsado y enviado a la cárcel, ya que el maldito de Darién que estaba muy golpeado quería levantar cargos y estaban esperando a la patrulla eso sí que no lo podía permitir así que me levante rápidamente de la cama
—Serena ¿A dónde vas? Espera — escuche a Rei
—No puedo quedarme aquí Rei no cuando Seiya está en problemas y por mi culpa
—¿Por qué por tu culpa? Además ¿conoces al joven verdad? dijiste que era Darién yo lo oí bien ¿que no es el novio por el cual nos dejaste plantada aquella vez? — preguntaba Mina con curiosidad
—Serena por favor dinos ¿qué está pasando? queremos ayudarte — escuche decirme a Lita
—Lo siento chicas pero no puedo contestar sus preguntas ahora — les dije y me encamine a la salida
—¿Por qué ya no confías en nosotros Serena? ¿Tan poco confiables somos ante tus ojos? — me grito Rei antes de salir, escucharla hizo que me detuviera y volteara a verlas por primera vez, mi corazón sufrió pero no por las heridas fantasmales o por heridas causadas por alguien, sino por ver la cara de dolor y angustia de mis amigas y comprendí lo que me quiso decir Tommy en el campamento, "no estás sola, solo que te mantienes sola, eres tan adicta a tu dolor que te acostumbraste a herirte y a herir a otros, ni siquiera te has dado cuenta… Espero y un día veas más allá de tu dolor y observes que mientras tu estés triste, todo a tu alrededor serán infelices al verte así y sentirse inútiles.
Pero lo peor de eso es que realmente te puedes quedar sola porque no todos somos adictos al sufrimiento, y menos de alguien más, nuestro sentimiento mezquino aparece y nos reclama a veces, para sumirnos en nuestro propio infierno personal, o en la necesidad de ayudar a quien si se deje ayudar, espero que para cuando decidas salir de tu caparazón todavía haya alguien a tu lado dispuesto a escuchar"
Ahora viéndolas lo entendía, ellas sufrían por no poder ayudar porque me apreciaban a pesar de todo lo malo que hubiera hecho, para ellas todavía era Serena su amiga
—Chicas prometo que les contare todo — les dije —ustedes son muy valiosas para mi, gracias por preocuparse. Pero ahora me toca a mí ir a ayudar a una de las personas que al igual que ustedes, me aprecia y quiero mucho — fue lo último que les dije y corri hacia la dirección a ayudar a Seiya.
Ya basta de sentir miedo — me dije a mi misma —. Ya basta Serena Tsukino él no es más que un hombre. ¡No! es menos que un hombre… Es basura. A sí que no temas ve y enfréntate a la basura — Pero por Dios decirlo era más fácil y hacerlo era mucho más difícil.
No podía creer lo que estaba oyéndole decir a Serena a mi ángel
— Dime que es lo que quieres para no levantar cargos en contra de Seiya anda dímelo Darién — escucharla me lleno de enojo por que estaba interfiriendo por el maldito niñato que solo quería separarnos
— a ti te quiero a ti mi bello ángel dispuesta para mí, complaciente y sumisa quiero que seas mi tierna y dulce novia como éramos antes de que huyeras de mi lado — vi como palideció al oírme y eso me enojo aun mas.
¿Por qué ella me huía? Es que si era cierto lo que ese estúpido escuincle había dicho respecto a ellos dos. No eso si no lo iba a tolerar jamás —¡TU ERES MIA! ¡LO OISTE MIA! — Le espete duramente y fríamente mientras la azotaba hacia la pared — Más te vale ángel que lo que ese niñato me dijo solo sean mentiras porque si es verdad no solo ira a la cárcel, también lo matare, me escuchaste, lo matare — le dije al tiempo que mi boca buscaba la suya.
Tenía que sacarme las palabras del niñato de mi mente y tenía que comprobar que no fuera cierto también, así que empecé a acariciar su cuerpo.
El sabor de su boca era divino como siempre pero ¿por qué no me correspondía? Es más empecé a sentir su rico sabor mezclado con la sal de sus lágrimas
— ¡Maldita sea! — Dije mientras golpeaba la pared — ¿así que es cierto? — Reí al decírselo — pues que mal para ti y para él, ya que tendrás que ir a visitarlo en la cárcel y no solo eso acabare con su familia y todo mi dulce Serena será por tu culpa
— Por favor no lo hagas, hare todo lo que quieras, solo no hagas nada en contra de ellos
— Entonces dime Serena ¿Estas dispuesta a complacerme, a aceptar que me amas y que nunca debiste de haberte apartado de mí?
— Con tal de que no le hagas nada ni a él ni a su familia, estoy dispuesta a aceptar tu propuesta. Pero jamás, óyelo jamás, me veras decir que te amo, eres una basura Darién Shields, una porquería — yo solo reí al oírla
— ¿Pero aun así estas dispuesta a hacer todo lo que te pido no es así ángel?
— Por él estoy dispuesta a hacerlo
— Tanto así lo amas — le dije al tiempo que tomaba uno de sus bellos mechones amarillos y aspiraba su dulce aroma a rosas — simplemente deliciosa
— ¿Amor? no seas ridículo Darién gracias a ti estoy vacía, pero no por eso dejare que sigas lastimando a alguien que me aprecia, además no puedes lastimarme no ya no más Darién Shields
— ¿Estás segura Serena? — le pregunte — ¿Estas dispuesta hasta matar, por salvar una vida aunque esa vida sea la tuya propia?
— Y respóndeme tu Darién ¿realmente quieres tenerme viva o muerta? para castigarme por el único pecado de haberme fijado en ti, dime ¿realmente quieres tenerme a tu lado para vivir una mentira? Porque una vez iniciemos juro que no descansare hasta verte morir desangrado
— Es un trato entonces mi dulce ángel, veamos quien termina consumiendo a quien. Así que prepárate ya que yo cumpliré con mí parte del trato — le dije al salir de la prefectura, donde gracias a Dios no había venido nadie a interrumpir — oh ángel esta vez no te libraras de mi.
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—Seiya en serio ¿qué te paso? ¿Ese no eras tú? — Escuche a Molly preguntarme — por favor Seiya háblame dime ¿por qué lo hiciste?, para empezar ¿quién era él? no entiendo por favor primo dime explícame ¿el por qué no solo estas a punto de ser expulsado del instituto, si no de ir a la cárcel por agresión, y nada menos que por agredir a Darién Shields la joven promesa del mundo empresarial? que dirán mis tíos cuando lleguen
—Por favor Molly deja el regaño y las preocupaciones para luego — le pedí
— Nada de luego Seiya necesito respuestas y las quiero ahora
—Pues tendrás que conformarte con mi silencio Molly por que no te diré nada mas, solo que no me arrepiento de haberle partido la cara a ese malnacido, y no solo eso, lo mataría de ser posible — le espete furioso y con la adrenalina aun inundando mi sistema, parándome rápidamente de la cama de la enfermería donde me habían atendido el labio partido
— ¿Adónde vas?
—A matarlo — le respondí — no dices que quedo peor que yo haber ¿Por qué el no está aquí también en la enfermería?
—Por qué fue atendido en la prefectura por eso y si tal vez si se ve más golpeado que tú, pero fue porque se dejó golpear en lugares estratégicos Seiya donde rápidamente pudieran dejar marca tus golpes al igual que él te golpeo en lugares donde no te quedaran marcas rápidamente, todo lo hizo premeditadamente desde que tu llegaste, hasta el incitarte a golpearlo. Te hago la pregunta aquí y quiero que me la respondas es ¿por qué Seiya? ¿Por qué? — solo me quede callado y emprendí mi camino hacia la salida mas no pude llegar más allá ya que una mano surco mi rostro haciendo caer
— ¿pero en que te has convertido Seiya Kou? En un vil delincuente para eso querías libertad dime — me gritaba mi padre furioso mientras mi madre lloraba — ¿dime ahora golpeas a personas así como así? Respóndeme o te daré otra cachetada Seiya mira que jamás nos habíamos avergonzado tanto de ti, ni pensamos jamás hacerlo hijo dinos en que hemos fallado — al escucharle decir eso a mi padre.
Se vinieron un sin números de palabras, palabras hirientes, palabras como el me habían sobre protegido, me habían hecho un miedoso incapaz de poder salir de mi confort, demasiado temeroso de vivir claro que las diría en una forma más hiriente y no quería así que sin más, cerré mis puños, me trague ese nudo de palabras y salí de ahí
Isis Gremory
