DEJAME CURAR TUS HERIDAS

EL CICLO SIN FIN

CAPITULO 16

Por qué el final de algo, es el comienzo de algo más ….. Rumbo al final

Parte. I

Me volvía a encontrar atrapada en sus manos y ahora nadie me había puesto otra vez en sus manos más que yo misma, otra vez me repetía una y otra vez mientras golpeaba contra la pared mi cabeza mientras me sujetaba de las rodillas — ¿pero por qué? — era la pregunta que persistía — por salvar a Seiya — me dije a mi misma más sin embargo sabía que no era verdad lo había hecho por egoísmo para castigarme a mí misma por volver a ser feliz, por eso había tomado esa decisión, si me odiaba a mí misma mucho más que a él esa era la verdad pero de que me servía saberlo ahora cuando yo misma me había terminado de dar la estocada final, así que me decidí a levantarme y, a no dejarme vencer además ya me había dado por vencida no es así al momento de proponerle tal cosa al sabía que no podría volver a escapar o si podía pensé mientras me paraba sujetándome de la pared de mi cuarto, entonces ocurrió, fue como una revelación antes mis ojos escuche como una voz me decía — ¡sé a qué te le temes y de que huyes! — escuche a la voz decirme — entonces si lo sabes entonces ¿por qué? explícame ¿el Por qué Actué como actué? y volví a sus manos dime ¿Por qué? — Grite furiosa —si a lo que más temo y huyo es de el — ¡respóndeme! exclame furiosa mientras buscaba el origen de la voz mis gritos debieron de asustar a mi madre la cual entro en algún momento al cuarto más sin embargo no le prestaba atención quería explicaciones de la voz que me había hablado quería… sollocé al no obtener respuestas de ella mientras me volvía a dejar caer más sin embargo esta vez no caí los brazos de mi madre me sostuvieron mientras me abrazaba y me reconfortaba

—lo siento mucho mi pequeña… lo siento tanto — sollozaba sin parar mientras me abrazaba más y más —no estuve ahí para defenderte de quien te hizo daño — repetía escucharla decir eso me dolió en lo más profundo haciéndome llenar de ira y querer desquitar con ella mi frustración pero al verla a los ojos supe que ella también sufría y al igual que yo se castigaba en secreto permitiéndome hacer de todo en mis momentos de ira y enojo, lo supe y en vez de alegrarme me llene de furia hacia ella hacia mí misma por permitirme seguir así sufriendo, con brusquedad me aparte de ella tambaleándome y sosteniéndome de la mesita de noche haciéndola volcar tirando la lámpara y haciéndola pedazos

—Serena ¿estás bien hija? — escuche decirle a ella con una cara de preocupación en su rostro

— ¿Qué si estoy bien? Me preguntas claro que estoy bien mírame— le dije al tiempo que me señalaba — madre he estado bien todos estos meses gracias por preguntar por fin — le grite — ahora puedes irte a preparar te y hacer como si nada pasara

—hija lo siento no quise ser…— la pare en seco interrumpiéndola y acabando por ella

—no quisiste ser ¿Qué? Insensible al dejarme sufrir en silencio eso es lo que me quieres decir madre — me reí al decirlo — pues gracias por decírmelo al fin

—no seas dura conmigo Serena yo solo tenía sospechas y aún tengo sospechas — me dijo con lágrimas en los ojos

—Sospechas madre no me vengas con bobadas a estas alturas — le grite —no nos hagamos madre sabes muy bien lo que me pasa lo que me ha pasado solo te niegas a aceptarlo no es cierto anda Ikuko Tsukino di dale nombre a lo que me pasa — dije mientras la sacudía por los hombros — anda dilo o tal vez quieres oírlo de mis labios

—No por favor — escuche como susurraba al tiempo que se llevaba las manos a la cabeza

— ¿por qué no madre? ¿Por qué no puedo decirlo? ¿Qué acaso no estabas aquí para pedirme disculpas? — le dije al tiempo que la hacía mirarme — anda aquí estoy mírame consuélame mira a tu pobre hija que fue …— me detuve antes de terminar la frase pero no podía no debía algo en mi estaba cambiando algo en mi me decía que ya era tiempo de dejar de huir, algo me pedía ser liberado la niña encerrada en mi asustada había tomado el mando y demandaba consuelo, ya no quería callar quería hablar quería gritar pero sobre todo quería que su madre la sujetara entre sus brazos y le dijera que todo estaría bien aún que en el fondo eso jamás llegaría ella no escuchaba ella quería salir y yo ya no podía mantenerla encerrada más tiempo como pensaba yo lejos donde no le hicieran daño no ya no me lo permitía y eso me asustaba y me llenaba de esperanza ya que significaba que ella podría volver, no era así me decía internamente ella podría volver a soñar pensaba, cuando de pronto esa voz volvió a mi — jamás podrá volver a ser igual, nada podrá ser igual si… — ¡calla ¡ — le grite mientras contenía a la niña lastimada dentro más sin embargo ella la voz odiosa tomo forma en mi mente y la ayudo a salir — ella merece ser escuchada — escuche decirme antes de desaparecer mientras de mis labios salían las palabras que tanto tiempo me había negado a aceptar y a decir … — anda consuela a tu pobre hija VIOLADA y ULTRAJADA— le solté de pronto mientras vi como ella se ponía lívida y negaba con la cabeza en una paradoja de la vida se veía más lastimada que yo como era posible eso. La solté y vi cómo se derrumbó llorando con la mirada perdida por un momento sentí miedo, miedo de la que la niña asustada que había salido a recibir el consuelo de esa a la que ahora veía tan patética sollozando junto a mí, pero no la veía por ningún lado por un momento creí que había desaparecido en mi inconsciente la busque mientras de mis ojos caían gruesas lágrimas y no eran por el sufrimiento de Ikuko Tsukino sino porque otra vez no había sido capaz de proteger a esa pobre niña a esa parte de mi inocencia que había querido conservar así que salí de mi habitación para caminar sin rumbo fijo, al bajar las escaleras vi como mi padre llegaba a la casa me vio y quiso abrazarme más evito hacerlo tal vez era yo mi expresión en la cara o el grito que dio Ikuko arriba de mi cuarto solo sé que paso de largo junto a mí en las escaleras en las cuales me detuve un momento y comprendiendo al fin que estaba sola muy sola haciéndome llorar todavía cada vez más, mientras me derrumbaba, mas sin embargo no lo hice ya que una voz si la voz de mi niña interna me levanto — ¡por favor, no te caigas no me dejes sola de nuevo! — escuche decirme lo cual hizo que me levantara y caminara hacia la salida ahí no había nada que me sirviera sabia a donde debía ir sabía lo que debía de hacer se lo debía más sin embargo no sería fácil ya que Kenji si mi padre se plantó frente a mí y me abofeteo por el estado en el que había dejado a mi madre empezó a reclamarme y a llamarme mala hija haciendo que toda mi confianza adquirida se esfumara más sin embargo esta vez fue Ikuko quien llego a mi rescate quien se interpuso entre mi padre y yo quien ya estaba a punto de volverme a abofetear y me abrazo y dijo esas palabras que quería oír y que necesitaba escuchar — tranquila hija mía todo estará bien saldremos adelante en esto — escuchar estas palabras de ella al igual que sus brazos alrededor de mi cuerpo consolándome rompieron todo en mi llevándome como tantas veces el miedo y mi dolor me habían llevado al inconciencia más sin embargo esta vez no me llevaba a un lugar oscuro lleno de fantasmas me llevaban a un lugar cálido y lleno de esperanzas donde la niña y yo podríamos disfrutar y reencontrarnos

Mientras estaba inconsciente una tonada empezó a llegar a mis oídos era como un murmullo que empezó a llenar por completo el lugar

En mi mente en el camino del mañana

Permaneceré

En el miserable mañana

Mirare en el cielo buscare las señales

Que nos contaran todo lo que seremos mañana

Leeré los libros de muchos continentes

Para contarte todo sobre leyendas del pasado

Esperare por el sol en la cima del mundo

Para contarte todo sobre la belleza de la luz

si ves dentro de tu alma el mundo se abrirá a tus ojos

Ya lo veras…

Mientras empezaba a recordar ella tomo mi mano y todo se ilumino y recordé que fue el día en el que yo la había encerrado en ese frio lugar donde yo pensaba que estaba segura, al verla llore más sin embargo ella me vio sin reproche ni quejas, sobre lo que le había hecho ni dejado que le hiciera ese malnacido, no todo lo contrario su mirada era de una profunda gratitud y de esperanza lo cual hizo que me arrodillara ante ella y la abrazara y llorara

En mi mente en el camino del mañana

Permaneceré en el miserable mañana

Permaneceré en el camino del mañana

Miserablemente maldito

Permaneceré en el camino de mañana

Miserable

Con este miserable amor

Estaré bajo la lluvia esperando que una canción venga

Mirare los colores de un místico arcoíris

Estaré afuera en la noche

Viendo a la luna, las estrellas fugaces

Para decirte lo mucho que hay en el universo

Si ves dentro de tu alma el mundo se abrirá, a tus ojos

Ya lo veras

En mi mente en el camino del mañana

En el miserable mañana

Permaneceré en el camino del mañana

Miserablemente maldito

Permaneceré en el camino del mañana

Con este miserable amor

Permaneceré en el camino del mañana

Permaneceré en el miserable mañana

Ella simplemente me abrazaba y acariciaba mi rostro con una delicadeza haciéndome sentir aún más mal con respecto a cómo la había tratado —¿Por qué?— le pregunte a manera de reproche — ¿Por qué No me odias aun a pesar de que no te protegí? de que te encerré después de eso me quieres y me perdonas — le decía mientras lloraba y me aferraba a ella —dime ¿por qué?— mientras mis lágrimas seguían cayendo a raudales de mis ojos

—Preguntas el ¿por qué? —me dijo al fin—la respuesta es sencilla porque todavía debemos de ver muchos lugares debes de enseñarme a amarme de nuevo y sobre todo debemos de conocerla a ella me dijo al tiempo que señalaba una figura la cual estaba inconclusa una parte de ella era luz y la otra era completamente oscuridad — debemos ayudarla a encontrarse pero sobre todo a ayudarla a salir de las tinieblas en donde tú y yo la hemos sumergido debemos de buscar apoyo — negué con la cabeza — yo soy la única culpable yo que no sup..— me acallo poniendo un dedo en mis labios mientras me decía escucha bien la canción préstale atención — negué con la cabeza

—No puedo me niego me hace recordar el día que te encerré — le dije aun sujetándola en mi pecho

—Por favor — me pidió

—si estas arrepentida por lo que dices, me hiciste le prestaras atención a la melodía— a lo cual asentí

Esperare por el sol den la cima del mundo

Para contarte todo sobre la belleza de la luz

Estaré afuera en la noche... buscando algunas

Estrellas fugaces

Permaneceré en el camino del mañana

Miserablemente maldito

Permaneceré en el camino del mañana

Con este miserable amor

Mirare en el cielo

Buscare las señales

Esperare por el sol en la cima del mundo

Mirare en el cielo

Permaneceré en el miserable mañana

Suspire y la bese en cada una de sus mejillas a mi niña interna mientras comprendía la letra de la melodía

— Eso es lo que deseas le pregunte al fin — ella solo movió su cabeza y me sonreía para evaporarse entre mis brazos y me susurraba antes de desaparecer

— Muéstrame llévame a conocer esos lugares sin importar, el miserable mañana — me dijo y desapareció mientras buscaba la figura de antes la cual también había desaparecido al verme sola me embargo el miedo y la soledad de nuevo más sin embargo no fue por mucho tiempo ya que empecé a sentir unos brazos cálidos alrededor de mi lo cual me hicieron sentir reconfortada y más cuando al despertar de mi sueño eran mis padres los que estaban a mi lado si Ikuko y Kenji Tsukino estaban a mi lado sonriéndome y aguardando por mi con sus brazos abiertos

Decir que fue fácil no lo fue tuvimos que pedir ayuda profesional de la doctora Moon la cual no solo me daba terapia a mi sino también a mis padres por separado y en familia los 4 juntos ya que aunque no quisiéramos la doctora Moon nos había aconsejado tratar este problema en familia incluyendo a mi hermano el cual tal vez no debía de enterarse de todo como mis padres pero si debía de estar al tanto de ciertas cosas lo cual al principio había sido difícil de asimilar por la familia pero a pesar de eso, como me había explicado la doctora Moon era el primer paso de un largo camino por recorrer para mi