-Solo falta encontrar a Armin y Alexy ¿Dónde podrán estar?
En un momento, todos nos quedamos totalmente serios y pensativos. Tal vez ya estaban comenzando a hartarse de este lugar. Pero algo en mi interior me decía que aun faltaba algo por ser descubierto.
-Chicos…-Leigh volvio a entrar a la habitación con una cara totalmente pálida.
-¿Te pasa algo?-pregunte.
-Hay… Hay algo flotando en el pasillo…-Sus ojos apuntaron hacia la puerta.
En mi mente me maldecía por haber perdido el PSP.
-Si tan solo hubiera sido más cuidadosa.-Me lamente.
-¿Pasa algo?-Lysandro tomo mi hombro.
-S-si, no te preocupes.
Nathaniel comenzaba a despertar.
-¿Dónde estamos?-Se golpeaba un poco para despertar por completo.
-Miren, ya despertó el gato pervertido.-Castiel río.
-¡No soy ningun gato pervertido!
-¡Chicos! ¡Chicos!-Grite. Necesitaba absoluto silencio.
Ambos callaron de mala gana.
-Si tan solo Armin estuviera aquí… Podria decirnos como seguía el juego.
-Chicos…-Leigh hablo.
-¡Porque fue tan estúpida!
-Oigan… Armin esta…
-Podrías dejar de quejarte de haber perdido la consola.-Castiel renegó.-Mejor pongámonos a buscar una solución a todo es-
-¡chicos!-Leigh tuvo que alzar su voz para ser escuchado.
Todos volteamos a ver hacia la puerta.
-¿¡Que!?-gritamos al unisonó.
-Lo encontré.
Alli estaba, frente a nosotros un Armin alegre y sonriente.
-¿¡Donde estuviste!?-lo comencé a interrogar.
-Perdón, pero esta casa esta de locos. Puertas moviéndose por todos lados y acertijos que resolver. Pero por suerte y gracias a mi gran ingenio encontré la salida.-Tomo mi mano, pero lo hizo tan fuerte que casi sentia que la circulación se entrecortaba.
-Ar-
-Ven, Elena. Te mostrare la salida.
Algo estaba mal, este no era el Armin que conocíamos. Me jalo hacia el pasillo casi corriendo.
-¡Armin que apuro tienes!
-Necesitamos llegar, necesito que vengas ¡Vamos a deprisa o nos dejaran!
Los chicos me seguían por detrás, pero cada vez estaba más lejos.
-¡Chico Gamer! ¡No tan rápido!-grito Castiel.
-No creen que Armin está demasiado apurado. Elena parece estar asustada.
-Pareciera desesperado.-dijo Castiel; comenzaba a sospechar.
-¡Miren!-Grito Leigh.
Frente a nuestros ojos Armin se convirtió en un ser lleno de Luz.
-¡Es la esfera que habia visto antes!-Confirmo Leigh.
-¡Esto va mal!
-¡AYUDA!-Grite. Estaba siendo succionada.
-¡Elena!-Gritaron todos.
Trate de estirar mi mano, quería estar con ellos. Algo me estaba llevando a otro lugar.
-¡CHICOS! ¡CHICOS!
De repente solo podía escuchar sus voces gritando mi nombre. La desesperación me estaba consumiendo por completo. El verlos tan lejos, el saber que si esto seguía… este…. Este sería mi final. Comencé a llorar y de pronto todo se consumió.
-¡Elena!
-¿Alexy?
Entre la oscuridad pude ver como aparecía frente a mí.
-¿Dónde estoy?-Pregunte. Trate de buscar luz pero lo único que encontraba a cada mirada era un negro total.
-No te preocupes… estas en casa. Donde siempre perteneciste.
-¿Qué dices?
-Por fin llegaste. Estuvimos esperando todo este tiempo que entraras a tu hogar.-Armin me abrazo por la espalda.-Todos… Todos estuvimos esperando por ti, Elena.
Los chicos comenzaron a aparecer uno tras otros a mí alrededor. Denotaban gran entusiasmo y felicidad.
-¡Pero qué dices!-trate de que me soltara.
-Solo esta noche de brujas un portal a este mundo se abriría. Solamente queríamos traerte de nuevo a tu hogar ¿tiene esto algo de malo? ¿Esperar por ti tantos años?
-¡Déjate de tonterías! ¡Ustedes no son reales! Todos ustedes, ¡Todos ustedes no son los chicos que tanto quiero! ¡Es un juego de mi mente! ¡Es un juego de mi mente!
Todo alrededor comenzaba destrozarse. El fondo negro, se rompía en añicos. Yo tengo mi hogar, la locura… no es un hogar en el cual se puede estar feliz para siempre.
Un viento suave y cálido comenzó a soplar. Todo quedo en un blanco brillante y cegador. Una puerta apareció enfrente de mí. En ella yacían las letras grabadas en oro ''de vuelta a la realidad''.
Estaba lista, completamente preparada para salir de aquí. Antes de irme eche un último vistazo, lo habia entendido. Todo esto estaba en mi cabeza. Este juego no era un juego de videojuego, simplemente era mi locura jugando conmigo.
-Adiós.- Cerré la puerta.
Sentí como si mis pulmones se llenaran de aire haciendo abrir mis ojos de golpe.
-Despertó.-Todos se levantaron de sus asientos.
-¿Elena estas bien?-Pregunto Nathaniel.
-Esta completamente empapada en sudor.-Me dijo Castiel.
Mire a mi alrededor y estaban todos los chicos.
-¿Qué paso?-Fue lo primero que mis labios pronunciaron.
-Estábamos en la fiesta y habia tanta gente que te pego un ataque nervios. Entraste en pánico total y luego te desmayaste.-dijo Nathaniel-Al parecer eres claustrofóbica y al tener tan poco espacio… bueno esa fue la razón por la que te desmayaste.-trato de cortar la historia.
-Tremendo susto nos pegaste.-Castiel estaba enfadado.
Armin y Alexy se sentaron a mi lado.
-Al menos ya estás bien.-Escuche al unisonó y luego me abrazaron.-Ya paso todo estará bien ¿y ustedes? ¿No la van a abrazar?
Todos se miraron por un momento. Nathaniel fue el primero en abrazarme, luego se le acerco Lysandro al otro lado y por último y algo avergonzado lo hizo Castiel.
Me ahogaron en un fuerte abrazo. Esto me hizo darme cuenta de la realidad. Estos chicos, este instituto… realmente era mi verdadero hogar.
-Gracias, gracias por estar aquí.
Mis palabras sorprendieron a todos.
-M-me aras poner sentimental-En los ojos de Alexy comenzaban a brotar lagrimas.
-Y-ya… está bien… Alexy no, me aras llorar.-su llanto era contagioso.
De pronto aquella tonada, esa cancion comenzó a rezumbar en mis oídos.
-Alexy... ¿Acaso metiste un disco que tenia escrito Pendelum-Propane Nightmares?
-¿He?-Se limpio las lagrimas.-No lo recuerdo ¿Por qué?
No habia dudas… era esa cancion.
Me levante corriendo, sorprendiendo a todos.
-¡O-oye!
Tenía que llegar, corrí sin detenerme, no. Esta vez no dejaría que esto sucediera, está en mis manos detenerlo. Llegue hasta donde estaba la computadora de Alexy.
-Lo siento… pero esta vez… yo gano.-Quite el disco y la música se detuvo.
Todos comenzaron a abuchear el porqué la música se habia detenido.
Observe como los chicos entraban y me miraban totalmente atónitos. Tome el micrófono.
-¡Como se las está pasando esta noche! ¡Disculpen por la falla técnica, pero ahora! ¡Ahora disfrutemos de esta fiesta hasta el amanecer!
Puse nuevamente el reproductor y la música hizo que todo vibrara. La fiesta siguió y yo… Salí al patio seguido nuevamente de todos los chicos.
-¿Pero qué hiciste?-Alexy estaba sorprendido.
Les mostré el disco.
-Esto… esto iba a causar problemas esta noche. Así que déjenme terminar con esta molestia.-Lo tire al piso y lo con una pisada lo destroce.
Y con una brillante explosión, desapareció. Todos quedaron sorprendidos. No entendían que pasaba.
-¿Qué acaba de ocurrir?-Castiel buscaba respuestas.
-Creo que la locura, esta noche quería hacerse presente. Yo, solamente… no quería que arruinara la diversión ¿nos vamos?
Comencé a caminar de nuevo hacia donde estaba la gran fiesta.
-Saben, eso me recuerda a un juego que compre ayer por la noche, iba a terminarlo hoy mis -
-Armin-lo mire-Al final de ese juego… la chica logra salir de allí. Se da cuenta que todo fue una jugada de su mente y vuelve de nuevo a realidad con todos.
-¿¡QUE!?
-No te lo recomiendo… Es algo… aburrido.-Le guiñe un ojo.
Todos comenzaron a reír por las acciones de Armin, haciendo que todo volviera a la normalidad.
Así termina este extraño relato, de este especial de Hallowen.
