El despertar. La ¿boda? Segunda Parte.

Serena jugaba incesantemente con una de las flores de su ramo de novia. Eran rosas blancas. – Podrían haber sido color rosa es mi color favorito, después de todo es mi boda tengo derecho siquiera a elegir el color de mi ramo…- y como si hubieran presionado el chip de encendido levanto la cabeza y despertó.

"¡Dios mío, es mi boda!- y se observó- el vestido de novia no me gusta es como para una mujer mayor, el peinado esta mal ¡me gustan mis chonguitos!", pero eso no era lo mas importante, lo mas grave, se estaba casando con Darien, no son Seiya. Que había hecho, mejor dicho que no había hecho. Esta situación había llegado demasiado lejos, pero como revertir lo que ya estaba a punto de suceder. El auto se encontraba fuera de la puerta de la iglesia, esperando que la novia se decidiera a entrar.

Serena comenzó a llorar, no podía hacer otra cosa en este momento, estaba aterrorizada, paralizada por todo lo que le esperaba, eso era lo peor, que ella sabia con exactitud casi imposible lo que le esperaba. Matrimonio, Rini, Tokio de Cristal.

No. Ella no podía asumir todo eso, pero la cobardía de enfrentar a tanta gente que esperaba muchas cosas de ella era peor. No podría ver el rostro de decepción de Darien, si bien ya no existía ese amor incondicional por él, aún lo estimaba, como también a sus amigas. Prefería sacrificarse y esconder el amor por Seiya en lo más profundo de su alma. Si tan solo él estuviera allí, con solo ver su sonrisa le infundiría el coraje que necesitaba ahora. Pero el no estaba, se había marchado para nunca mas regresar y no lo vería más, con mucho pesar se dio cuenta que la vida de una princesa no es tal, y que sería así a partir de este momento. Se secó las lágrimas y se armo de valor para descender de ese auto.

Miro al cielo y rogó - Madre, Seiya si están allí por favor envíenme una señal, se los imploro desde lo más profundo de mi corazón, si hay otro camino para mi vida, muéstrenmelo, de no ser así juro por la luna que seguiré mi destino sin siquiera reclamar una vez- y comenzó a caminar. Las puertas de la iglesia se abrieron para recibirla y la marcha nupcial comenzó a escucharse. Levantó la mirada hacia el cielo y respiró resignada. Abrió los ojos y al hacer esto se quedó sin habla. Jamás en la vida había presenciado a la luna más hermosa que esta noche, pero no solo se veía así por su luz natural que la cubría, sino que se encontraba rodeada de las más bellas estrellas que se pudieran concebir. Enfocó más la mirada y se fijó en la más brillante de ellas, esta estrella titilaba como queriendo que su destello la alcanzara, como si le susurrara al oído "A pesar de todo no estás sola".

Y Serena… detuvo su marcha. Hace un momento había pedido una señal y la había recibido, con lágrimas en los ojos espeto -Reina Serenity no me abandones, Seiya espérame-. Lo que rogó a lo cielos había sido concedido, ahora era su turno. Ella era la princesa del reino Lunar, la luz de la esperanza, la dueña del corazón más puro de toda la galaxia, su voz tenia que ser escuchada, la cobardía se tendría que acabar y lo que sucedería a partir de este momento lo debería asumir con más valentía de la que estaba sintiendo ahora, pero que importaba ahora el futuro, si por primera vez en cuatro meses se sentía viva.

Buscó la mirada de Darien y con lágrimas en los ojos movió sus labios y dijo -Darien perdóname, yo no puedo, ya no más- hizo un gesto con la mano, se dio vuelta y salio corriendo, como si con eso se le fuera la vida.

Sus cuatro amigas no podían creer que esto estuviera sucediendo y sin pensarlo salieron detrás de ella. Serena sintió en ese instante que no estaba corriendo sola en la oscuridad y ya que estaba tomando la decisión más valiente de toda su vida, decidió encarar a quien sea que impidiera llevar a cabo sus planes. Paró en seco y se dio vuelta, encontrándose con la mirada de sus cuatro mejores amigas. Serena, quien estaba a la defensiva, las miró seriamente –Chicas por favor, si lo que quieren es que vuelva a esa iglesia, quiero que sepan que no lo haré, lo siento, de verdad que esto me duele mucho no tienen idea, pero entiéndanme yo no puedo casarme con Darien, yo, yo…- y comenzó a sollozar.

- Serena tonta, no vinimos a eso- dijo Rey con rapidez- pero si vas a tomar la decisión que cambiará tu vida es necesario que sepas que no estas sola.

Serena la observó desencajada -¿Qué? No entiendo-

- Serena eres nuestra amiga te queremos como no tienes idea y la verdad nos tenias tan preocupadas, pensamos que esto iba a suceder mucho antes- dijo Amy

- Y parte de nosotras así lo deseábamos- confesó Lita

- Hace meses que no eres tú, solo eras una sombra de lo que solías ser, sin luz, sin sonrisa…- al decir esto, los ojos de Mina se llenaron de lágrimas.

Serena no podía creer lo que escuchaba y sus ojos comenzaron nuevamente a derramar lágrimas. Como no había tenido la confianza de confesarse con sus mejores amigas, ellas que innumerables veces rieron con ella, la sostuvieron cuando se sentía triste, que dieron su vida por ella en más de una ocasión. Pero no era justo involucrarlas en esto, en la deserción, les agradecería con todo su corazón y por toda la eternidad su apoyo, pero no las implicaría en esto. Lentamente se acercó a ellas y las tomo de las manos.

- Amigas, perdón por no confiar en ustedes, es solo que durante todo este tiempo he vivido en un eterno día de niebla, todo era irreal, yo no he sido yo y creo que no lo volveré a hacer si no estoy con…

- ¿Con Seiya verdad?- dijo Mina con una sonrisa y sosteniendo su mano con mas fuerza

- Pero Mina como…- Serena agachó la cabeza avergonzada de no ser como sus amigas esperaban.

- Serena puede ser que no nos hayamos inmiscuido en tu vida estos meses, pero eso no quiere decir que seamos ajenas a tu dolor-

- Sufrimos contigo, en silencio- Amy soltó su mano y la abrazó -tu dolor es nuestro dolor-

- Y por lo tanto tu felicidad es la nuestra también- Rey le sonrió de lado.

Serena las abrazó con fuerza y les dijo seriamente -Chicas estoy tan feliz de no sentirme ya más sola con esto, pero no las puedo arrastrar junto conmigo, nadie sabe lo que sucederá después de esto, no sería justo, Darien me odiará y no olvidemos a Haruka que en cualquier minuto me encontrará, me gritará y yo…- Serena no lo soportó y volvió a llorar.

- Serena detente- exclamó Rey- si lo que realmente quieres es estar con Seiya nada te lo debería impedir, por el contrario si él es capaz de devolverte la sonrisa y tu calidez no dudes en que yo misma lo hubiera buscado donde quiera que fuera.

- Si Darien te odia y las demás también, te defenderemos, si el mundo entero te odiara también te protegeríamos- señalo Amy apoyando también lo señalado por Rey.

- Somos las guardianas de la princesa, así como en el pasado, el presente y el futuro- recalcó Lita.

- Así que lo siento jovencita pero nunca te librarás de nosotras- Mina le guiñó un ojo.

- Chicas gracias, pero ahora debo marcharme lo siento…- y les dio la espalda lista para partir.

- Y comos tus amigas que somos estábamos preparadas para esto- dijo Mina.

-Eh?- dijo Serena - Ugh- dijo Rey impacientándose -que si despertabas de tu estado zombie sabíamos lo que ibas a resolver y lo que ibas a necesitar.

- ¿Lo que iba a necesitar? Serena cada vez entendía menos. Rey puso los ojos en blanco y fue Mina quien habló. - No pretenderás llegar a visitar otro planeta con tu vestido de novia-

-Además te preparé algo de comer, el viaje te agotará y necesitarás reponerte- dijo Lita.

- Por favor cuídate mucho y se sincera, nunca mas tengas miedo- le sonrió Amy.

- Y ante todo regresa, pero feliz- terminó de señalar Rey.

Serena después de escuchar todo esto dio la vuelta e invocó al legendario Cristal de Plata para que la condujera más allá de la Vía Láctea.

- ¡Serena date prisa, siento la presencia de la demás!- gritó Mina - y una cosa mas, dile a… dile a Yaten que lo extraño- adquiriendo un ligero rubor al pronunciar estas palabras.

- ¡Dile a Taiki lo mismo!- Amy sostuvo la mano en su corazón.

- Lo haré, nos vemos amigas ¡las quiero y gracias!- Y con la mas bella de las sonrisas la Princesa de la Luna se marchó

Cuando las Outers llegaron al lugar solo se vislumbraba una gran estela en el cielo.

- ¡Donde esta la princesa respondan!- Haruka no podía controlar la histeria que en este momento la embargaba y sorprendida pudo observar el sentimiento totalmente contrario en los rostros de las Inners. Rey se dio vuelta para encararla y como si se hubiera desprendido de un gran peso de encima le contestó- La princesa se ha ido-.

*****SyS*****

Hola a todos nuevamente! si me demoré en actualizar lo siento! pero aqui estoy. Quiero agraceder a todas las personas que se dieron el tiempo de leer el primer capítulo de esta historia y más aún los que me dejaron un mensajito, de verdad es importante para mi.

Hotaru no Hikaru: Muchas gracias por tu bienvenida y por que te gusto mi primer capitulo, aun no sale Seiya pero en el siguiente ya lo leeras!

Serenalucy: Gracias tambien y aqui va la segunda partE!

Selene Kou: Gracias y si! mis ideas fluyen

Oh Darling: Gracias y espero que puedas seguir leyendo mi historia!

athena star: aqui va la segunda parte!, me gustaria saber tu opinion!

miki1920: Gracias por tu mensaje! y aqui se resuelve tu duda!