"¡Noche, deliciosa noche! Sólo temo que, por ser de noche, no pase todo esto de un delicioso sueño" (William Shakespeare).

Capítulo IV. Noches.

Cuando Serena despertó al día siguiente aún era temprano y no se encontraba sola, unos fuertes brazos la rodeaban por la cintura y se dio la vuelta para poder observar al dueño de ellos. Que bien se sentía el poder despertar junto a la persona que amaba, era una sensación exquisita, casi adictiva… y eso no era del todo bueno. En algún momento ella tendría que regresar a la tierra a asumir las consecuencias de su actuar. Estaba segura que si las Outers tuvieran el poder suficiente para poder viajar a través del espacio ya estarían en camino para obligarla a regresar, pero como ella no estaba no tenían la energía necesaria para tal hazaña y eso le daba algún margen de tiempo para poder prepararse, juntar valor y enfrentarlas. Pero lo mejor es que no estaría sola, sus amigas la apoyarían, pero ¿y Seiya? Serena no dudaba del amor que sentía por ella, pero ¿Estaría dispuesto a dejar su planeta y desistir de su lealtad hacia la princesa del fuego por seguirla? Eran muchas preguntas, que obviamente requerían de una respuesta, pero no era el momento, se encontraba feliz y si este sentimiento no iba a prolongarse por mucho más, lo aprovecharía al máximo.

Comenzó a quitar unos mechones de cabello que Seiya tenía en su rostro. Éste se movió y atrajo el cuerpo de Serena más hacia él.

-Bombóm que te sucede nunca despiertas tan temprano, déjame dormir- Serena siguió acariciando su cabello

mm... me gustaba más la Serena que dormía hasta tarde- Serena sonrió y Seiya por fin abrió los ojos

-Buenos días bello durmiente- y lo besó suavemente

-Esta bien, si todos los días me vas a despertar de esta forma, puedo sacrificar unas horas de sueño- Seiya le regaló una sonrisa pícara que sonrojo a Serena y optó por abrazarlo para que este no mirara su rostro.

-¿como dormiste?- Seiya se tomó su tiempo para contestar y con una voz totalmente engreída le dijo -la verdad es que he tenido mejores noches

- Serena se separó un poco de él, un tanto sorprendida - ¿a sí y me puedes decir que incluyen esas mejores noches Seiya Kou?

Este notó como el estado de ánimo de Serena cambió desde la sorpresa al enojo- eso no te lo puedo revelar, verás un cantante famoso como yo no puede ventilar sus experiencias así como así.

Serena lógicamente terminó por molestarse y se separó completamente de su abrazo - eres un tonto Seiya, déjame- Serena forcejeó para poder soltarse de los brazos de Seiya pero no lo consiguió, mientras que este no aguantaba la risa.

-bombóm no te enojes por favor

- ¡déjame Seiya!-

Esta trataba de levantarse de la cama mientras Seiya aún reía. Cuando logró zafarse de él, éste le sostuvo la muñeca y mirándola a los ojos le dijo -bombóm tu crees que después de recibir tu visita, de enterarme que renunciaste a prácticamente todo por mi, que me amas como yo lo hago, ¿no se transformó esta en la mejor noche de mi vida?-

Serena lo meditó por un momento y al fin respondió - no lo se, después de todo el gran Seiya Kou tiene secretos que no puede revelar-.

Seiya no soportó y nuevamente rió - bombóm eres lo más hermoso cuando estas enojada.

- y tu eres de lo mas tonto cuando te comportas como un ególatra- le contestó Serena

- por supuesto, pero soy tu ególatra- Seiya no dejó contestar a Serena ya que selló sus labios con los suyos, cuando al fin se separaron le susurró al oído- y para tu tranquilidad nunca han existido ni existirán secretos para ti-

Serena con una media sonrisa le contestó - mas te vale-.

Seiya se acomodó nuevamente en la cama le suplicó con la mirada a Serena para que se recostara un tiempo más con el. Serena simplemente no podía decir que no a esos ojos así que lo abrazó-

- ¿bomboncito porque mejor no nos abrazamos juntitos juntitos en vez de pelear y dormimos un poco más?-

Serena rió - Y a que se debe tanto sueño- e hizo un puchero- ¿acaso te aburro? –

Seiya rodó los ojos - bombom no seas tonta, solo tengo acumulación de sueño ¿sabes?, si te pudieras imaginar todas las noches en vela que pasé por ti-

Seiya empezó a contar esas noches con los dedos mientras Serena fruncía el ceño pensativa y con una mano tocaba la frente del chico-

- Con razón te noto un poco demacrado, con grandes ojeras, un poco de arrugas, m… ya no eres el cantante atractivo de antes ¿sabias?

Seiya puso unos ojos gigantescos y se levantó inmediatamente de la cama buscando un espejo para comprobar si lo que dijo Serena es verdad. Ella se le quedó mirando y explotó en risas. !La venganza era dulce!

- ¡jajajajajaja Seiya por favor ven aquí!– Ya palmeaba la cama para que éste se sentara- No seas ridículo-

Pero Seiya hacía gestos ante un espejo, abriendo los ojos, haciéndolos más pequeños, arrugando el entrecejo, riendo, en fin parecía un mimo - ¡Pero bombom tienes un poco de razón!- Se dio vuelta para mirarla y su semblante se entristeció - Y que pasa si ya no me quieres en este estado-

Serena se levantó de la cama hacia donde estaba él, tomo una de sus manos, lo condujo nuevamente al lecho y lo abrazó-

- Mi tonto y lindo Seiya, ¡aunque en el futuro tuvieras ojeras, arrugas y fueras calvo! estaría contigo de todas formas ¿o acaso tu me abandonarás cuando sea vieja, use lentes y bastón?-

Serena lo observaba con una mirara acusadora, mientras que los ojos del chico brillaron con la más hermosa de las ilusiones y sonrió -¿bombom eso quiere decir que piensas estar conmigo todo ese tiempo hasta que seamos viejitos?-

Serena se recostó nuevamente en la cama y Seiya hizo lo mismo, entrelazando sus brazos tiernamente - Te juro que estaremos así hasta que la vida nos de la oportunidad de hacerlo-

- Y yo bombom te juro que después de la vida permaneceré a tu lado, de eso estoy seguro-

Serena puso su frente pegada a la de él - ¿Entonces hasta viejitos?-

- Hasta viejitos será-


Haruka no había podido dormir prácticamente en toda la noche, tratando de averiguar como traer de vuelta a la princesa.

-Haruka por favor deja de caminar de un lado a otro me estas mareando- Michiru le dirigió una mirada grave.

- No lo puedo evitar ¡como es posible que esto haya sucedido! Como no lo previmos- Haruka sostenía su cabeza fuertemente tratando de no explotar su ira contra Michiru-

- Es tan extraño, mi espejo no detectó absolutamente nada, ni tampoco en las puertas del tiempo hubo movimiento alguno- Michiru en ese momento miró a Setsuna para corroborar sus palabras-

- Eso sucedió porque la decisión de la princesa no fue algo premeditado, sino que surgió en ese mismo momento, de tal manera que fue imposible detectar algo- sentenció Setsuna.

- Eso no la exonera de culpa- contestó Haruka firmemente - fue la decisión mas imprudente que ha cometido y no se si el príncipe esté dispuesta a perdonarla-

- Si es que ella desea su perdón- remató Michiru - A que te refieres con eso- preguntó la Sailor del viento

- Haruka, Serena no utilizó el Cristal de Plata solo para huir de su boda, ella fue en busca de algo… o de alguien

- Por favor Michiru que quieres decir con…- la Sailor del viento comenzó a palidecer y lo comprendió, ahora su cara se tornó roja y su mirada llena de ira- ¡eso no es posible, esa niña es una estúpida!, él jamás estará a su altura es un simple guerrero, es un extraño, debería haberlo matado cuando tuve la oportunidad-

- ¿Aunque con eso hubieras causado la desdicha de la princesa?- preguntó Setsuna.

- Nuestra misión es proteger al sistema solar de invasores, esas estrellas fugaces son forasteros que no serán nunca bienvenidos en este lugar, porque en el momento que lo hagan acabaré con ellos, supongo que eso contesta tu pregunta-

- Haruka- MIchiru se preparó para formular de la mejor manera su idea - creo que aún no lo comprendes, si estamos en lo cierto y Serena fue en busca de esa estrella fugaz, ¿crees que se quedará solo observando mientras tu lo liquidas? ¿Qué no luchará? Dime ¿seriamos capaces de levantar la mano contra nuestra princesa?

Para esas interrogantes Haruka no tuvo respuesta.


Que bien se sentía despertar luego de un buen descanso, pero era aún más agradable el abrir los ojos y visualizar junto a ti a aquella persona que lo representa todo en tu vida y con la cual desearías con toda tu alma el tener mil amaneceres más como esos. Ese es el sentimiento que embargaba a Seiya al contemplar el rostro pacífico y angelical de Serena, aún dormida a su lado. Los rayos del sol alumbraban ya con su máxima expresión, lo que significaba que ya era tarde y pronto Serena tendría que entrevistarse con su princesa para así revelarle el motivo de su inesperada visita, aunque el joven tenía la corazonada que Kakkyu comprendía el sentido del viaje realizado por la princesa de la luna.

Aunque le costaba dejar de observar el dulce sueño de Serena, se levantó de la cama para poder buscar algunas cosas que su bombom podría necesitar, como por ejemplo un nuevo atuendo. No le hacía gracia que ella vistiera todo el día el vestido de novia que precisamente calzaba para una boda en la que él no había tenido participación.

Cuando Serena sintió a Seiya salir del cuarto despertó, se habían quedado dormidos nuevamente, lo que quería decir que ya era tarde y pronto tendría que hablar con Kakkyu. La verdad se sentía un poco temerosa por la reacción que pudiera tener la princesa del fuego por su estadía en su planeta, especialmente cuando no le había pedido permiso para arribar a él, por esto mismo es que necesitaba presentarse frente a ella para disculparse y además para explicarle las verdaderas razones que la condujeron a tan lejano lugar y esperaba de todo corazón que ella las comprendiera.

Serena se encontraba meditando sobre esto cuando vio a Seiya entrando con una bandeja que contenía una gran variedad de alimentos. Se acordó que no había comido nada desde el día anterior y no pudo evitar sentirse feliz al poder oler el delicioso desayuno.

- Por fin despiertas bella durmiente- Seiya depositó la bandeja sobre la cama y se sentó - intuí que no habías consumido alimento alguno desde hace mucho y como se que mi bombom tiene un gran apetito, le prepare este desayuno- Serena sonrió feliz-

- Seiya me lees la mente, la verdad estoy muerta de hambre- y lo abrazó con ternura-

- Lo sospeché, siempre tienes hambre- Serena lo mira con cara seria y separa un poco de él - ¿Que quieres decir con eso? Seiya comenzó a reír.

- Lo que dije, que siempre tienes hambre-

- ¡Eso no es verdad!- su estomago comenzó a crujir - Bueno puede ser posible- y ambos ríen.

Al momento en que Serena comenzó a probar la comida, que por cierto estaba deliciosa, recordó algo- ¡Es verdad!- Seiya la miró extrañado - Que sucede bombom- Serena se levantó de la cama y comenzó a registrar la habitación hasta encontrar un pequeño paquete que contenía la merienda y ropa que sus amigas le tenían preparada al momento de su partida - ¿Qué es eso?- preguntó el chico aún mas confundido.

- Lo que pasa es que las chicas me tenían preparado esto en caso que tomara la decisión que tomé – ¿Y que es?- Serena revisó el contenido.

- Pues… un vestido y… ¡Comida de Lita! Esto es fantástico-

- Lo ves bombom tus amigas te conocen muy bien, saben que sin alimento te mueres- Serena le mostró su lengua como una niña - Por decir eso no te dejaré probar ni un bocado- -¡No por favor bombom déjame saborear el pastel de fresas de Lita, es fabuloso!- Seiya hace un puchero para convencer a Serena y esta no puede negarse.

- ¿Qué te parece si desayunamos tanto de tu comida como la de Lita?- Me parece perfecto princesa-.

Junto con desayunar ambos jóvenes platican.

- Bombon también creo que es preciso que te cambies de ropa para entrevistarte con la princesa, hasta había buscado un vestido, pero veo que tus amigas lo tenían todo planeado- Serena deja de comer para poder responderle pícaramente.

- ¿Es que acaso con este vestido no luzco bonita?-

Seiya se acerca más a su rostro y tomándolo entre sus manos le responde - Por supuesto que te ves hermosa eso no esta en discusión, pero la próxima vez que vistas de novia espero que sea solo para mí- y ambos unen sus labios en un lago beso.

- Te amo Seiya-

-Lo sé, es lo mismo que siento por ti-.

Luego de terminar de desayunar y ya ambos encontrándose presentables para presentarse ante la princesa del fuego, hacen abandono de la habitación en la que se encontraban. Seiya notó el nerviosismo de su compañera y toma su mano para infundirle valor - ¿Qué es lo que te preocupa?- Serena dudó en responderle, no quería contagiarlo con su nerviosismo-

- La reacción de la princesa- Seiya aprieta más su mano

- No te preocupes, tengo el presentimiento que ella lo tomará de buena forma-

- Eso espero- Serena le obsequia una sonrisa a Seiya y deciden entrar al salón del palacio.


La mañana ya se mostraba en toda su plenitud en la ciudad de Tokio, pero poco importaba para aquel hombre que no había logrado conciliar el sueño durante toda la noche.

Se encontraba sentado en uno de los sofás de su apartamento, cabizbajo. Así había estado durante horas.

El teléfono sonaba incesantemente, pero la verdad a él poco le importaba. Si no era Serena quien lo llamaba para darle una explicación de qué diablos había sucedido, el teléfono podría seguir tintineando eternamente, hasta que pasó a la maquina contestadora.

- Hola Darien… soy Amy. Las chicas y yo solo queríamos saber como estas, aunque eso es obvio es realidad, disculpa… bueno si quieres hablar con alguien sabes como encontrarnos… lo sentimos de verdad…

¿Qué como estaba? Estaba cansado y lo peor era que aún no podía borrar de su memoria los hechos que acontecieron la tarde del día anterior, y la verdad tampoco creía que los fuera a olvidar jamás en su vida, porque claramente que te dejen plantado en el altar, no es una cosa que suceda todos los días. Que como estaba…

Darien trataba de entender que fue lo que motivó a Serena a tomar tan extrema decisión e inevitablemente se hacía las mismas preguntas que miles de personas se hacen cuando su ser amado les confiesa que ya no quieren compartir la vida con ellos, aunque éste no fuera el caso, porque simplemente no hubo confesión.

¿Había hecho algo mal?, ¿Había dicho algo que no le agradó? ¿Había alguien más?. Pero esas preguntas no tenían respuestas, porque Serena su novia, en esta vida como en la anterior, se había marchado sin siquiera poder contestarlas.

¡Como es que todo se había derrumbado en tan solo unos míseros segundos!. Sin embargo, esto no era así del todo. Darien no era ciego, él tenía la sensación que para entender la determinación de Serena tenía que mirar un poco hacia atrás. Cuando toda la batalla contra Sailor Galaxia terminó y él regresó a la vida, vio en los ojos de la chica la alegría de verlo nuevamente con ella y pensó que todo regresaría a la normalidad. Pero conforme los días pasaban la situación comenzó a cambiar, Serena seguía siendo la novia atenta y gentil de siempre, pero su semblante ya no fue el mismo y la calidez de su corazón se comenzó a enfriar, era como si hubiera recuperado algo, pero al mismo tiempo perdiera otra cosa…

¡Esa era la clave! y su mirada se endureció. Esas estrellas fugaces que vio solo por unos segundos eran parte de la explicación, especialmente una, aquella que nunca despegó los ojos de Serena, que la observaba como si fuera la cosa más preciosa del universo, con devoción, con amor. Al momento de su despedida aquella tarde, le quedó completamente claro el amor de ese extranjero hacia su novia, pero nunca creyó que el sentimiento fuera mutuo, o al menos en ese momento no lo imaginó. Ahora muchas cosas encajaban, los silencios de Serena, su comportamiento errático y especialmente sus miradas furtivas hacia el cielo, las estrellas, era como si lo hubiera estado buscando, llamándolo, lo añoraba…

¡Cómo había sido tan estúpido! ¡Cómo no lo entendió en ese momento!. Darien se sentía como un tonto y no le gustaba esa sensación, pero además se sentía engañado. Serena no había sido sincera con él, nunca le había platicado de la vida que llevó en su ausencia, como lo manejó y mucho menos le confesó los nuevos sentimientos que despertaron dentro de ella.

Pero a pesar de la rabia y la tristeza que sentía, Darien era una persona racional, que antes de actuar tenía que sopesar todas las posibilidades y ciertamente no iba a juzgar antes de conocer de boca de la misma Serena las razones por las cuales lo había abandonado. Por lo que esperaría hasta que Serena apareciese, lo buscara y hablara con él y en ese momento iba a tomar una decisión, que no iba a ser agradable para todos, porque él amaba a Serena, pero un desaire al príncipe de la tierra no se cometía sin asumir las consecuencias.


Mientras en el basto universo, una brillante estrella fugaz viajaba a toda velocidad hacia el lugar encomendado. Cuando estaba pronto a llegar no pudo más que detenerse en seco ante el espectáculo que presenciaron sus ojos, ya que donde debería poder apreciarse la luminosidad propia del cosmos no había nada. Todo estaba sumido en la más profunda de las oscuridades.

Un escalofrió recorrió todo el cuerpo de aquel hombre y una opresión en su pecho le indicaba que algo no estaba bien.

- ¿Pero que ha sucedido aquí?-

Su instinto le decía que se mantuviera alerta, que no bajara la guardia, pero a simple vista no se divisaba ningún peligro, no había nada, pero a la vez había algo… esta sensación en su interior ya la había experimentado antes y de pronto recordó y comprendió.

- Ha muerto una estrella-.

*****SyS*****

Hola a todos!! aqui está el capitulo cuarto de esta historia, actualizo lo más pronto posible porque la verdad aún no comienzo 100% mis clases asi que tengo tiempo!. Muchas gracias a las muchas personas que han leido mi historia y los aliento a dejar su opinion! y más aun agradezco a los que me dejan mensajes con sus opiniones y sugerencias se agradecen mucho!, no tengo tanto tiempo para escribir algo para cada uno pero los nombrare y Gracias!! nos vemos en el proximo!

Seiya-Moon, Miki1920, Athenn, NeoAntares21, Serenalucy, Princesa lunar, SerenyMoon, Kira Masen, tatisms, Hotaru no Hikaru.