"De lo que tengo miedo es de tú miedo" (William Shakespeare).
Capítulo X. Confianza.
El sol poco a poco mostraba su esplendor y los rayos se colaban por las cortinas del dormitorio de Serena, la calidez de la mañana le anunciaba que debía levantarse para comenzar un nuevo día, pero un día nada de corriente, pues había vuelto después de aproximadamente una semana y eran varias las personas que deseaban saber que había ocurrido durante ese tiempo. Afortunadamente el primer paso estaba dado, había hablado con sus padres y para sorpresa suya la habían recibido con los brazos abiertos, tanto a ella como a la razón de su partida.
Y Serena no pudo evitar sonreír sonoramente como una tonta al recordar que esa mañana vería nuevamente a Seiya… su Seiya. Y si la vida lo permitía así sería por toda la eternidad. Dio vueltas en la cama con el pecho hinchado de felicidad pensando en todas las cosas hermosas que a ambos les depararía el destino desde el día de hoy, porque a partir de esa mañana Serena comenzaría a transformar sus sueños en la más absoluta de las verdades.
Se paró de la cama de un salto más animada que nunca, cuando la sonrisa de pronto se le congeló en los labios, porque frente a ella sentada en el suelo observándola detenidamente se encontraba una pequeña gatita a la que no había visto desde el día fijado para su boda.
Luna tenía una expresión calma en el rostro, se acercó a la chica quien de la pura impresión se había sentado nuevamente en la cama y de un brinco se acercó a ella, quedando un poco más a su altura.
- Hola Serena-
Serena se puso nerviosa y no supo que decir, solo atinó a saludarla, esperando que ella comenzara la inevitable conversación-
- ¡Lu… Luna!, que gusto verte-
Luna se sentó más cerca de ella y la observó con dureza-
- Serena, yo… deseo hablar contigo-
Serena sabía que esto sería duro así que adoptó la misma postura que la gatita, cruzó sus brazos y la miró, tragándose el miedo y la tristeza que la estaban embargando-
- Está bien, dime todo lo que quieras decirme, se que estás enfadada así que…-
La gatita se removió de su asiento y sus ojos llamearon, liberando todos aquellos sentimientos contenidos durante días-
- ¡No estoy enfadada, sino que muy preocupada! Yo solo quiero saber….como, como no fuiste capaz de contármelo todo. ¡Pensé que éramos amigas Serena!, eres mucho más que la Princesa para mí, eres la persona que me acogió en su casa sin hacer preguntas, eres la primera con la que formé un vínculo de amistad en esta nueva vida en la tierra, como no pudiste confiar en mi, si había algo que no estaba bien, porque no me lo dijiste-
Serena al ver que Luna no la estaba atacando como ella esperaba, pudo liberar toda la desesperación que tenía en el pecho, roncos sollozos comenzaron a salir de su interior y cayó al suelo con las manos cubriéndole el rostro-
- Luna yo…!yo no sabía que hacer!, me recordabas cada día la enorme responsabilidad que llevaba en mis hombros, que no lo estropeara, que me comportara, que un glorioso futuro me esperaba, al final llegué a comprender que esa era la verdadera prioridad en tu vida, ¡nada más!-
Luna al ver lo frágil que se mostraba ante ella su Princesa, no pudo resistir esas lágrimas que había evitado derramar durante todo el tiempo en que ella se marchó y comenzó a sentirse culpable por causarle tanto dolor, porque en parte lo que ella había dicho era cierto, su obstinación en hacer que ese destino se cumpliera al parecer no había sido la mejor decisión, así que no pudo más que llorar y posarse en el regazo de su ama-
- Serena yo… ¡lo siento tanto!, lo siento porque creo que descuidé mi rol como tu guardiana y consejera. Tienes razón, estaba tan ensimismada en que alcanzaras ese futuro que olvide preguntarte si en realidad lo deseabas. Dime Serena ¿quieres ese futuro?-
Serena la abrazó y lloró pesadamente por unos momentos más, después de todo tenía la confianza suficiente con Luna como para deshogarse aunque fuera por un instante. Al final se limpió las lágrimas con el dorso de su mano, se separó un poco de ella, respiró profundamente y al final le respondió-
- Luna yo… no lo quiero, no así, no de esa forma, ¡quiero soñar Luna!, imaginar todas las cosas que puedo llegar a ser y hacer por mis propios medios, quiero tener la oportunidad de despertar todas las mañanas sin saber nada de lo que me espera y acostarme en las noches feliz por todo lo vivido en el día-
Luna la observaba con los ojos abiertos y colmados de lágrimas, Serena estaba confesando ante ella toda su frustración, sus miedos, pero por sobre todo sus sueños truncados. Los sollozos comenzaron nuevamente a inundarla y su pecho se movía tragando a bocanadas el aire que con dificultad ingresaba a su interior. La mirada de Serena era sincera y llena de ilusión-
- Serena…-
-¡Quiero amar Luna! amar de la forma más absoluta que se pueda, quiero caminar de la mano con el hombre que elija mi corazón y no mi destino, quiero que esa persona me vea como Serena, ¡que me ame como Serena!, deseo ver el mundo entero junto con él, vivir las locuras más impensadas, planear yo misma mi porvenir ¡no lo sé!, soñar como será mi primer trabajo, mi verdadera boda, mi primer hogar y como lo decoraré, la primera cena que prepare, quiero imaginar junto con el amor de mi vida el rostro de nuestros hijos, yo solo quiero reír, llorar vivir y al final morir con esa persona, sabiendo que la vida no podría haber sido más perfecta a su lado-
Serena al final tapó su cara con las manos, dejando que las lágrimas corrieran libres y limpiaran un poco su corazón, mientras que Luna se pasó una pata por la cara secando con ella las gotas que de sus ojos brotaban y nuevamente se colocó sobre las piernas de la rubia, tratando que con su calor ella se reconfortara. Cuando sintió que el llanto de la chica se calmaba, fue capaz de mirarla nuevamente, esta mostró otra vez su rostro lavado por las lágrimas, pero mucho más relajado. Luna dio un paso más y posó una de sus patas en la mano de Serena-
- Serena, no llores más, ya no, porque quiero que entiendas que tus anhelos son tan importantes, no solo para mí sino para todas las personas que te amamos-
Luna le sonrió cálidamente a Serena, transmitiéndole con la mirada toda la comprensión que ella buscaba en su amiga
- y… solo quiero que sepas que deseo con todo mi corazón el estar junto a ti en los momentos que vivas todas esas cosas, porque el permanecer a tu lado va más allá de una misión y un deber, creo que mi felicidad no estaría completa de no verte cumplir todos esos sueños que me haz confiado-
Ambas se abrazaron, como en los viejos tiempos. Luna se acomodó en el cuerpo de Serena ronroneando tiernamente y Serena sintió que su alma recobraba un poco de la paz que esperaba alcanzar después de hablar con los suyos-
- ¡Luna, gracias!, gracias por escucharme y querer estar conmigo a pesar de que…-
- ¿Que el futuro que conocíamos no se realizará verdad?-
Serena agachó la cabeza, pero no dejó que las lágrimas volvieran a salir-
- Lo siento…-
Luna saltó a su lado y movió la cabeza en negación-
- Es imposible que llegues a lograr todo eso que me contaste si te la pasas pidiendo disculpas por lo que realmente te dictó el corazón. Creo que todos debemos entender que ese futuro que esperábamos vivir giraba en torno a ti, pues si el futuro a cambiado, la vida de nosotros también lo ha hecho, así que…supongo que comienza algo nuevo para todos nosotros-
Serena llevó sus piernas hacia su pecho, las envolvió con sus brazos y observó la expresión de duda en los ojos de Luna-
- ¿No te agrada la idea cierto?-
- Serena es solo que… tengo miedo, desde ahora en adelante nada de lo que suceda estará escrito y… -
Serena levantó las cejas - ¿Y eso es malo?-
Luna nuevamente negó con la cabeza - Es… extraño, de saberlo todo a no saber nada-
Serena posó una de sus manos sobre la cabeza de Luna, la acarició y le sonrió abiertamente-
- Luna no tengas miedo por favor, confía en mí, yo jamás dejaría que nada malo les sucediera a las personas que quiero y por supuesto que nunca te dejaría sola-
Luna la miró medio maravillada, era impresionante la calidez que desprendía Serena con un simple roce, cerró los ojos y se dejó llevar por un momento por la ternura del gesto de la rubia, hasta que abrió los ojos y también le sonrió-
- Princesa, yo siempre confiaré en ti, sé que no permitirás que nada malo nos suceda, quiero que sepas que siempre depositaré toda mi fe en ti, porque tú eres la luz que alimenta a todo este planeta, si tu brillo dejara de existir también lo haría el de nosotros-
Serena movió más lentamente su mano que se encontraba posada en la cabeza de la gatita, dando vueltas a lo dicho anteriormente por su amiga y le mostró una sonrisa fingida-
- Luna no deberías creer tanto en mi, a veces tomo decisiones inesperadas ¿sabes?, creo que no estoy a la altura que me llames princesa-
Luna frunció el ceño en señal de desaprobación e inmediatamente se le vino a la mente las muchas veces que vio a Serena mostrando su verdadera luz y lo realmente magnífica que llegaba a ser cuando se tenía fe-
- ¿Y tú no sabes que el mayor atributo que debe tener una Princesa es la bondad y la humildad de espíritu? Creo que eres la viva representación de ello. Eres digna de ser la Princesa de la Luna y Soberana de este Sistema Solar ¡créelo!, además no soy la única que piensa eso-
Serena la miró intrigada y levantó una ceja -¿A quién te refieres?-
Luna le medio sonrió esperando una exagerada reacción de Serena al saber de quien se trataba
- Pues la Reina Serenity estuvo aquí-
Serena abrió los ojos de sobremanera y se llevó una de sus manos a la boca más que sorprendida-
- Mi… ¿mi madre?, que dijo ¿está enfadada?-
Luna sonrió al comprobar sus sospechas pero no le contestó, ella sabía que la Reina no estaba enfadada sino que más bien inquieta por su hija, además una parte de la conversación con la Soberana había sido de lo más misteriosa y la verdad no quería poner en alerta antes de tiempo a Serena-
- Creo que no me incumbe decir las palabras que ella desea hablar contigo, estoy segura que cuando llegue el momento ella te buscará y te contará lo que debas saber-
Serena sonrió mirando hacia el cielo, agradeciendo la protección de su madre, porque aunque no estaba con ella físicamente, se las arreglaba para estar presente, estuvo ahí cuando ella pidió una señal y sentía que estaba hoy en esa habitación a través de Luna-
- No se porque, pero creo que tienes razón-
Luna se separó un poco de Serena y se subió sobre la cama, recordando la mirada de felicidad que tenía la chica cuando despertó y la curiosidad la invadió-
- Ahora Serena creo que debes arreglarte para lo que sea que te levantaste tan temprano-
Serena se puso de pie de un salto, corriendo de un lado hacia otro, tomando el reloj en sus manos para ver la hora y su cara mostró alarma-
- ¡Dios es cierto, ya se me hizo tarde!-
Luna rió al recordar que esa escena la había vivido alrededor de un millón de veces y mientras Serena corría por toda la habitación buscando toallas para darse un baño y ropa para vestirse no pudo evitar ver esa chispa de alegría en sus ojos, por lo que se decidió a preguntar lo obvio-
- Y dime Serena, ¿Seiya está aquí?-
Serena paró en seco en medio de la habitación y un leve rubor subió a sus mejillas-
- ¿Luna, como lo supiste?-
Luna caminó hacia ella y puso los ojos en blanco, a veces Serena era tan ingenua-
- Hay Serena para nadie es sorpresa el amor que Seiya siempre sintió por ti, la sorpresa fue que tu sintieras algo más que una amistad por él, ¿dime como descubriste el amor por Seiya?-
Serena se sentó en la cama tratando de encontrar la respuesta a esa pregunta, se tocó la cabeza con una de sus manos y respondió lo primero que se le vino a la mente-
- Yo, no lo sé, el estar junto a Seiya y reír con él, escucharlo hablar, ver su rostro, platicar, era algo tan único y mágico, que cuando se fue sentí que algo se había terminado y pensé que podía lidiar con ello, pero descubrí que no deseaba que nuestra historia terminara así, que si las cosas dependieran de mi, habría escrito mi destino de otra forma, hasta que me di cuenta que eso era posible, que si me atrevía eso se podría hacer, así que solo lo intenté, me arriesgué y funcionó-
Luna se sentó junto a ella y ahora la observó jugar con el objeto que llevaba en las manos y mover sus pies en círculos-
-Le confesé mis sentimientos, él los aceptó junto con el compromiso que ello significaba y cuando le señalé que yo debía volver a la tierra, él no dudó en ningún momento en venir junto conmigo, así que eso responde a tu pregunta, creo-
Luna titubeó en decir lo que tenía en mente, pero después de todo ella tenía que saberlo-
-Creo que podrías haberte decidido un poco antes ¿no crees?, sabes que estoy contigo Serena ¡pero cielos!, ¿tenías que hacerlo el día de tu boda?, si hubieras visto el rostro de Darien… no comprendía que estaba sucediendo, sabes que él no se merecía eso-
Serena se levantó tan fuerte de la cama que asustó a la gatita, se encontraba ligeramente molesta-
-¡Luna lo sé! no me tortures más por favor, se que he cometido un error y que debo afrontar lo que me espera, hablaré con Darien cuando llegue el momento y le explicaré las cosas de la misma forma en que las relaté para ti, no sé si querrá escucharme o perdonarme pero lo intentaré de todas formas-
Luna trató de calmar a Serena rozando su cuerpo por las piernas de la chica-
- Serena yo te comprendí porque no fue a mí a quien dejaste plantado en el altar. No lo digo por desanimarte, solo quiero que estés preparada, serán rudos contigo, te tratarán de hacer desistir, atacarán tu lado más débil, tu corazón-
Serena quien sentía que no podía enojarse con Luna, se agachó para poder ver mejor a su confidente y le sonrió tranquilamente, Luna quien no entendió la calidez que envolvió a Serena en ese minuto solo optó por escuchar lo que ella tenía que decir-
- Luna, a ti no te puedo mentir, el miedo que siento a veces invade todo mi ser… pero cuando recuerdo el rostro de Seiya al confesarle que lo amaba y que había decidido dejar todo por él, es algo que se quedará en mi mente por el resto de mi existencia, pues es la mirada y la sonrisa más hermosas que la vida me ha dado la oportunidad de contemplar y te juro, el solo pensar en ella me llena de valor, se que las cosas se pondrán difíciles, pero si él está ahí para soportar todo conmigo, creo que podré salir adelante, se que suena egoísta y a la vez que dependo de él, pero sin Seiya no podría sobrellevar todo-
Luna quien comprendió a que se refería Serena se asombró al comprobar el efecto que producía en la Princesa el solo hecho de hablar de ese hombre y no pudo más que aceptar para sus adentros que el amor que ella profesaba hacia él no era un simple capricho de adolescente como muchos deben haber pensado, era algo mucho más profundo y fuerte que eso-
- No creo que sea egoísta Serena y menos una actitud de dependencia, yo creo que es simplemente… amor. Si tú fuiste capaz de hacer todo lo que hiciste por él, estoy segura que él haría eso y mucho más por ti. Y ahora es mejor que te prepares, no querrás que Seiya te vea así ¿no?
Serena corrió otra vez como loca y antes de entrar al baño Luna la llamó-
- ¿Qué sucede Luna?
La gatita le otorgó una sonrisa llena de bondad
- Creo que uno de tus sueños ya se ha cumplido-
Serena movió la cabeza y arrugó la frente no comprendiendo a que se refería - ¿Ah?-
Luna le respondió al instante-
- Por como te refieres a Seiya, creo que uno de tus deseos ya se ha realizado, el amar de la forma más absoluta y recibir el mismo amor por eso-
Serena le sonrió no pudiendo sentir más felicidad y amor que en esos momentos-
- Gracias Luna, por todo-
Al otro lado de la ciudad Taiki, Yaten y Seiya estaban por concluir una provechosa reunión con su ex representante.
Los chicos se levantaron de sus asientos, mientras que Yukki hizo el mismo gesto, dándole un apretón de manos a cada uno-
- Es un agrado tenerlos de vuelta muchachos, la verdad unas voces como las de ustedes son difíciles de reemplazar, son privilegiados-
Fue Taiki el que tomó la palabra por los tres-
- Muchas gracias Yuuki, el regresar y enfrentarnos nuevamente al público es algo que nos emociona pero es extraño, no sabemos si nuestras antiguas fans nos aceptarán como antes-
Yukki rió sonoramente y palmeó la espalda de Taiki-
- ¿Estas loco? estoy seguro que las chicas se volverán locas al verlos otra vez, debemos planear su concierto para celebrar su retorno-
Esta vez fue Yaten quien habló sorprendido - ¿Tan pronto?, vaya no lo esperaba-
Yukki afirmó con la cabeza-
- Es mejor que empecemos el relanzamiento de sus carreras cuanto antes. Me comunicaré con la productora y en unos días estaremos concertando las primeras entrevistas por radio y televisión y en unas semanas más celebraremos su primer concierto en vivo-
Seiya quien hasta el momento solo escuchaba la plática, fue quien respondió
- Tienes razón, si decidimos volver y comenzar nuevamente será mejor hacerlo cuanto antes-
Yukki asintió - Estoy seguro que no se arrepentirán de su decisión. Y no se preocupen por nada. Pueden volver a ocupar su antiguo departamento, se encuentra desocupado desde su partida y cualquier otra cosa que necesiten solo tienen que llamarme-
Los tres hermanos se acercaron a la puerta, mientras su representante la abrió para despedirlos. Taiki giró para agradecerle nuevamente por su buena disposición-
- Gracias por tu apoyo y sobre todo por confiar en nosotros, no te defraudaremos, pondremos nuestro mejor esfuerzo-
- Lo sé. Ahora tengo una reunión con la productora. Nos vemos luego y bienvenidos-
Ya fuera de la oficina, los tres chicos caminaban pensativos, cada uno pensando en lo suyo, hasta que Taiki rompió el silencio-
- Somos afortunados de tenerlo a él como representante-
Yaten también estaba de acuerdo con esto-
- Tienes razón Taiki-
Seiya quien la verdad, no estaba atento a la conversación de sus hermanos, levantó la cabeza para preguntarles lo que ocupaba su mente en esos instantes-
-¿Chicos tenemos otra cosa que hacer?, quede de pasar a buscar a bombom antes de reunirnos en casa de Rei-
Yaten rió y golpeó su espalda a lo que Seiya respondió con una mueca de dolor, mientras que seguía molestándolo-
- ¡Con que esas tenemos hermanito!, no creo que tengamos otra cosa que hacer por el momento, porque cuando comencemos a promocionar nuestro regreso, estaremos bastante ocupados, así que aprovecha-
Taiki observaba a su hermano con un poco más de seriedad, tenía la impresión que había algo que perturbaba a Seiya-
- Seiya, ¿estas bien?, pensé que el volver a la tierra junto con Serena era lo que más anhelabas-
Seiya detuvo su andar para observar a Taiki. Caminó unos pasos más hasta encontrar un asiento desocupado del parque que estaban transitando. Se sentó pesadamente, echó la cabeza hacia atrás, respiró hondo y contestó.-
- Es difícil expresar como me siento Taiki, es una mezcla de tantas sensaciones. Por un lado no creo haberme sentido más feliz hasta ahora, que Serena siente lo mismo que yo por ella, nunca olvidaré el momento en que la vi llegar a nuestro planeta, lo nervioso que estaba al verla frente a mi, nuestro primer abrazo, nuestro primer beso… en fin todas esas cosas son inolvidables para mi y me pone feliz el hecho que se podrán volver a repetir por el resto de nuestras vidas…
La sonrisa que tenía en el rostro al recordar todo lo vivido con Serena en tan poco tiempo se borró al reflejarse en su mirada el motivo de sus preocupaciones-
- Pero es por eso mismo que también siento un poco de temor. Se que las cosas aquí no serán fáciles para nosotros, pero no es por mi que me preocupo, al contrario es por ella.
Seiya observó los rostros de comprensión de sus hermanos y decidió continuar-
- No quiero que bombom se tenga que enfrentar a personas tan queridas por ella como son la Outers o el mismo Darien por protegerme a mi, tendría que ser al revés, yo debería protegerla a ella, pero tampoco puedo hacerles daño porque sé que eso la lastimaría también.
Seiya se tomó la cabeza con las dos manos, la sentía un tanto pesada de darle vueltas a este asunto tan insistentemente-
- La amo tanto que jamás podría hacer nada que le causara el más mínimo dolor, entonces la verdad no se que hacer, debo protegerla, pero no se como hacerlo sin que al final de las cosas, alguien salga lastimado-
Taiki quien observaba en silencio comprendió un poco los temores de Seiya. Por un lado Seiya le había prometido a Serena el enfrentar todos sus problemas juntos y defenderla de lo que fuera, por no sabía como hacerlo sin luchar para proteger ese amor. Eso quería decir que Seiya estaba seguro que las Outers no escucharían razón, a diferencia de Serena quien confiaba en que ellas al final podrían entenderla-
- Seiya te comprendemos. Serena también es una persona importante para nosotros la queremos como amiga y la respetamos como la Princesa que es y por eso mismo es que confiamos en que ella sabrá resolver las cosas de la mejor manera posible. Ella es capaz de trasmitir ese amor a los demás y no se como pero al final todos terminamos entendiendo su punto de vista-
Yaten, quien no había entendido el dilema de su hermano hasta ese entonces apoyó lo dicho por Taiki, pero él al igual que Seiya, no era tan positivo y creía que las cosas no se solucionarían pacíficamente-
- Taiki tiene razón, confía un poco en ella. Estoy seguro que lo que menos ella desea es enfrentarse a sus amigas y a Darien, es por eso que tratará por todos los medios de hacerlos entender sin la necesidad de llegar a algo más y si después de eso las cosas no mejoran… pues tendrás que estar preparado para lo que venga-
Seiya se levantó del asiento que se encontraba -
- Espero que todo se resuelva como lo espera bombom, confió en ella más que nadie en el mundo-
Ambos hermanos asintieron a lo dicho por Seiya y este les sonrió con mucho agradecimiento y cariño-
- Y me alegro mucho que hayan decidido venir con nosotros hacia este planeta-
Taiki le sonrió mientras que Yaten rodó los ojos por la demostración de amor su hermano
- Ahora ve, te debe estar esperando-
Seiya agrandó aún más su sonrisa y comenzó a correr hacia la casa de Serena, pero antes se dio la vuelta y los observó nuevamente-
- Tienes razón gracias a los dos, nos vemos luego-
Serena aún se encontraba en su habitación, eligiendo entre una blusa color rosa o blanca que combinara mejor con su falda. Luna la miraba pensativa. A simple vista Serena era la misma de siempre, alborotada, ruidosa en fin, una niña pequeña. Pero algo había cambiado en ella, tenía una determinación que solo veía cuando se enfrentaba a grandes peligros, cuando tenía que enfrentarse a aquellos que querían hacer daño a sus seres queridos. Y a lo mejor esos eran sus sentimientos en ese momento, que debía luchar, pero esta vez iba a pelear contra todos por defender la suya.
Serena quién solo se miraba al espejo indecisa, no notó que Luna estaba sumida en sus pensamientos
- Que crees Luna, ¿la rosa o la blanca?-
Luna la miró no comprendiendo bien la pregunta
- Eh.. la blusa rosa va mejor contigo-
La chica comenzó a ponerse la blusa recomendada por su amiga, la abrochó mientras se peinaba y se miraba en el espejo por décima vez.
- Gracias Luna, estoy tan nerviosa falta tan poco para ver a Seiya-
Luna la observó incrédula - Serena lo viste hace unas horas-
Serena le sonrió mientras respiraba hondamente y se lanzaba de espaldas sobre su cama
- Luna no entiendes nada. Estuve tanto tiempo deseando verlo que el tiempo que pasamos separados se me hace eterno-
Luna quien no había visto una reacción así de Serena, estaba entendiendo poco a poco el efecto que provocaba en ella ese hombre, subió de un brinco a la cama y se colocó cerca de ella para observarla mejor-
- ¿Que sientes cuando lo ves Serena?
Serens guardó silencio por un momento. Puso las manos sobre su abdomen y cerró los ojos. - Cuando veo a Seiya siento que mi cuerpo es envuelto por millones de mariposas, me olvido de todo lo demás y lo único que consigo ver son sus ojos azules mirándome y esa sonrisa que solo la tiene cuando está frente a mi.
Lentamente subió una de las manos hacia su pecho y sonrió-
Mi corazón late como desbocado, como si se fuera a salir de mi pecho, pero todo mi ser se tranquiliza cuando escucho su voz, para mi es el sonido más hermoso del mundo-
Luna estaba a punto de contestar cuando sonó el timbre de la casa, Serena se puso de pie de un salto y corrió otra vez por todo el lugar
- Oh! El timbre debe ser él, ¿me veo bonita Luna?-
Luna miró su expresión, nuevamente esa determinación en el rostro y no supo que más decir- - Si… si Serena-
Serena la abrazó y corrió hacia las escaleras
- ¡Gracias te quiero nos vemos luego!
Serena bajó corriendo las escaleras y se detuvo delante de la puerta. Se arregló la ropa, el pelo, respiró hondo y abrió la puerta, para encontrarse con Seiya y todas las sensaciones que le había descrito a Luna hace unos momentos volvieron a suceder.
- Seiya…-
Él, quien durante todo el camino a casa de Serena venía meditando la conversación con sus hermanos, al momento de verla sufrió una especie de laguna mental. Solo pudo mirarla y sonreírle como lo hacía únicamente por ella. Dio un paso hacia delante y la abrazó, volviendo a respirar en paz otra vez.
- bombom te extrañé tanto, apenas me desocupé vine por ti. Solo quería verte una vez más-
Serena respondió el abrazo y volvió a recuperar su tranquilidad
- Seiya yo también te extrañé mucho. Estaba muy nerviosa sabes-
Seiya se separó un poco de ella para mirarla y vio dudas en sus ojos. Eso no le gustó
- Y porque ¿sucede algo?-
Serena comenzó a juguetear con uno de los mechones del cabello de Seiya, mientras que él bajaba un poco su cabeza para quedar más cerca del rostro de Serena-
- No lo sé, cuando pienso que te volveré a ver… me pongo feliz, pero también me angustio ¿Qué tonta no?. No lo sé, que pasa si cuando me veas haya algo en mí que no te guste o que te desilusione. Que pasa si te das cuenta que no vale la pena pasar por tantas cosas solo por mi-
Seiya escuchó atentamente esa confesión de Serena y se dio cuenta de algo. Si Serena no tenía la confianza suficiente era imposible que pudieran seguir adelante con todo esto ¿Y cómo podría tenerla si hasta él mismo en su corazón dudaba que ella pudiera resolver las cosas?. Se sentía como un idiota. Debía confiar en ella y haría todo lo imposible para que ella así lo sintiera. Se acercó a ella y besó tiernamente sus labios, luego con una mano acarició suavemente su mejilla-
- bombom te quiero pedir disculpas si te hice sentir insegura. Nunca pienses que no vales la pena, porque para mí eres la razón de todo lo que rodea mi mundo. Tú dices que te sientes feliz de verme, pero que al mismo tiempo te pones ansiosa. A mi me sucede algo parecido. Cuando pienso en que te volveré a ver mi felicidad es gigantesca, pero también me da temor que las cosas no resulten como nosotros esperamos. Pero me di cuenta que soy un tonto.
Serena hizo una mueca de extrañeza, pues no entendió las últimas palabras de Seiya-
- Quiero se sepas que confió completamente en ti, pondría mi vida en tus manos si me lo permitieras. No hay nada ni habrá nada en el universo que me haga pensar que no vale la pena dar todo por ti, Incluso la vida-
Serena tomó el rostro del chico entre sus manos y lo besó, mientras su mirada iba oscureciéndose ante el escenario que a Seiya le ocurriera algo malo-
- Seiya no digas eso por favor, ¡si algo te sucediera no se que haría!-
Él la abrazó estrechamente y comprendió exactamente la desesperación de Serena, era lo mismo que sentiría él si le pasara algo a ella. Con una de sus manos acarició la cabeza de la rubia y aún abrazados le susurró al oído.
- bombom, nada malo nos sucederá. ¿Sabes? Desde el momento en que te vi descender como una hermosa luz a nuestro planeta, supe que nuestro amor estaba bendecido. Estoy seguro de ello. Hay algo dentro de mí que así me lo dice-
En el momento en que Seiya pronunció esas palabras a su mente vino la imagen la Reina Serenity. Serena no había podido hablar con ella, pero tenía la sensación que la protección de ella los envolvía. Le sonrió a Seiya pensando que la intuición de su amor no era tan errónea, pero no pudo responderle, porque detrás de ella sintió a alguien que se acercaba. Se separó de Seiya y se dio la vuelta. Era su madre.
- ¡Mamá hola!, Seiya ha venido por mi ¿puedo ir ya donde Rei?-
Seiya se sorprendió al escuchar la respuesta tan natural de Serena, entonces lo recordó. Ella la noche anterior seguramente había hablado con sus padres. Por lo que ellos ya sabían toda la verdad y obviamente sabían de su regreso…
- Buenos días señora Ikuko, es un placer volver a verla otra vez-
- Seiya el gusto es mío. Bienvenido nuevamente.
Mamá Ikuko quien observaba a Serena radiante a y Seiya un tanto nervioso, les sonrió a ambos.
- Por supuesto que si hija, pero antes tu padre y yo queremos platicar ustedes dos. Así que síganme a la sala por favor, no tardaremos mucho-
Serena miró a Seiya quien tenía una cara graciosísima y para trasmitirle valor le tomó la mano y lo arrastró hacia la sala.
- Vamos Seiya, estoy segura que papá solo quiere conocerte formalmente y platicar contigo-
Seiya quien respiraba rápidamente miró a Serena que tenía una expresión normal
- bombom ¿recuerdas del temor que te confesé antes?
- Aja-
- Pues comparado con el miedo que siento ahora…
Serena soltó una carcajada enorme al tiempo que cruzaban el pasillo hacia el salón donde ambos padres los esperaban sentados. Seiya respiró hondo y tomó con más fuerza que nunca la mano de Serena. Lentamente ingresaron al salón.
Mientras en el planeta de las flores, una gran explosión interrumpió la tranquilidad de la mañana en ese lugar. La princesa quien se encontraba en su habitación, sintió en su corazón el peligro que ese estallido significaba.
Los guardias que se encontraban custodiando los aposentos de la princesa, se pusieron en guardia al ver acercarse a un ser desconocido.
- ¿Quien eres tú? A que has venido-
Aquél hombre, cubierto con una manta negra avanzó lentamente hasta instalarse junto a los guardianes de la princesa-
- ¿Yo?, solo necesito hablar con su princesa-
- ¡Y porque haz provocado ese daño en nuestro planeta!, lo siento pero no podemos permitir que veas a nuestra soberana-
El sujeto se pasó la mano por los cabellos calmadamente, mientras su rostro expresaba burla.
- En mis tiempos los guardias no eran tan irrespetuosos-
Y el desconocido con un solo movimiento de su mano hizo estrellarse a los soldados contra la pared contraria a la habitación de la princesa.
Kakkyu, quien ya sabía que un extraño se encontraba fuera de su habitación, se preparó para recibirlo. El hombre abrió al mismo tiempo las dos grandes puertas color blanco que daban paso a la recámara de la princesa. Se acercó a ella con una risa fingida en los labios e hizo una reverencia en signo de burla.
- Saludos Princesa del Planeta del Fuego. Es un placer estar nuevamente en su hogar, aunque debo decir que su hospitalidad no es como la que había en tiempos antiguos-
Kakkyu lo observó detenidamente con el ceño fruncido. Nunca había visto a ese hombre en su vida, pero la ferocidad y el desprecio de su mirada no las olvidaría jamás. Era alto, su pelo de color negro y bien parecido, pero eran sus ojos lo que más destacaban, eran de color negro como una noche sin luna, como la misma obscuridad…
- Quién eres tú, que quieres en mi planeta-
El hombre la miró de pies a cabeza con repugnancia en los ojos.
- Vaya, ya veo porque en este planeta han olvidado la cortesía, su soberana es igual de vulgar. En fin, estoy aquí porque tú tienes algo que la verdad deseo mucho-
Kakkyu sintió como su corazón latía al cien por ciento dentro de su pecho.
- No se a lo que te refieres, ¡vete de mi planeta inmediatamente, no eres bienvenido!-
- Eso poco me importa querida-
El hombre poco a poco cambió el tono de su voz a uno más rudo, al parecer, su verdadera personalidad.
- ¿Donde están?, dime donde están las sortijas-
Kakkyu al escuchar esta pregunta abrió los ojos de tal manera que su rostro perdió toda armonía y su respiración se entrecortó-
Yo… no se… no se a lo que te refieres-
El sujeto cambió la postura relajada de su cuerpo y en unos segundos Kakkyu vio pasmada como éste se situaba frente a ella y con una de sus manos tomaba su cuello a tal punto de asfixiarla-
- No juegues conmigo niñita estúpida, ¡ahora dime donde escondes las sortijas de la antigua Reina Sephia!-
*****SyS*****
Hola a todos y a todas! espero que esten muy bienn y no con tanto estres como yo!, en fin les traigo un nuevo capitulo de esta bonita historia, cada vez más emocionante! grazias a los que leen mis capitulos y en especial a los que se toman su tiempito de dejar un mensaje! nos vemos en el proximo y bendiciones para todos!
Seiya Moon: Hola! grazias por tu mensaje y que bueno que te gustara la actitud de los padres de Sere, ojala que te guste este nuevo cspitulo y noss leeemos luego
Miki1920: Hola nuevamente! que bien que te haya gustado la actitud de mina y Yaten, son unos tontos pero tiernos! y eso de las fan de Seiya! yo me pondria muy celosa y tambien las aullentaria como tu!, espero te guste este nuevo capitulo y nos leemos luego adios y cuidate!
Kira Masen: Hola! grazias por tu saludos, la verdad a mi tampoco me gusta que traten mal a esta parejita tan lidna, pero se vendran cosas dificiles y tendrán que superarlas juntos! y con respecto al sueño.. creo que revelaran muchas cosas de aqui en adelante. Nos leemos en el proximo!
Princesal Lunar de Kuo: Hola! bienvenida a esta pagina y a mi tambien me encanta tu nombre! es muy lindo y dice mucho por supuesto!, con respecto al capitulo muchas grazias por tus animos y buenas vibras, que bien que te guste el apoyo de la famlia de Serena y el amor de ella con Seiya es hermoso! cualquiera quisiera uno. Espero que este nuevo capitulo te guste como el anterior y nos leemos luego! cuidate
