"El amor no prospera en corazones que se amedrentan de las sombras" (William Shakespeare).

Capitulo XI Peligros.

Jamás Kakkyu había sentido un dolor tan grande como el que este sujeto le estaba propinando. Con todas sus fuerzas trataba de zafarse de las garras de aquél hombre quien al parecer no mostraba ningún tipo de compasión.

Tal era la fuerza que prácticamente ya no podía respirar. Como pudo abrió los ojos para contemplar a este sujeto. Su rostro era completamente indiferente y no expresaba ningún tipo de sentimiento. Cuando aquél hombre se dio cuenta que la princesa estaba por perder el conocimiento la soltó cayendo ésta al suelo. El sujeto se agachó para quedar a la altura de Kakkyu.

- Entonces querida, me dirás donde están esos anillos-

Kakkyu quien tomaba aire a bocanadas, no tuvo las fuerzas suficientes para levantarse del suelo, pero aún así le dio frente y su pesar comenzaba a comprender las palabras dichas en aquel sueño por Agathe-

- Como es que sabes de la existencia de esos anillos, ¡quien eres tu, que buscas!-

El sujeto se levantó y la observó nuevamente con esa sonrisa fingida.

- Esas son muchas peguntas, pero qué más da, después de conseguir lo que quiero acabaré contigo de todas formas-

Kakkyu al escuchar estas palabras palideció, pero la fiereza de su mirada no lo hizo.

- Digamos que necesito de esas reliquias para un pequeño plan que estoy llevando a cabo y que por supuesto ya inicié-

Inmediatamente a la princesa del fuego se le vino a la mente un recuerdo. Esa sensación de días atrás y que no solo ella sintió. Eso quería decir que este sujeto posiblemente era el responsable de la muerte de esa estrella.

- Así que tú fuiste el que acabó con la vida de Agathe-

Aquél hombre rió orgulloso. Claramente con esa actitud a la princesa le quedaba claro que él había sido el asesino de aquella estrella-

- ¿Agathe era su nombre? Pero que inteligente eres querida. La verdad es que esa estrella no fue ningún problema para mí y la luz que poseía era realmente… bella, pero nada comparado con mis otros objetivos por supuesto. Es por eso que necesito de esos anillos. Ahora sé buena y entrégamelos-

Kakkyu, quién había entendido perfectamente a qué objetivos se refería el sujeto, trató de todas las formas posibles de no demostrar la desesperación que en estos momentos estaba sintiendo, porque si estaba en lo cierto, sus próximas víctimas serían Seiya y la Princesa de la Luna.

- No lo sé, esos anillos desaparecieron hace mucho tiempo y nadie más sabe de ellos-

El sujeto cambió nuevamente la expresión de sus ojos a una furiosa. Tomó del cuello a la princesa y la azotó contra un mueble de su habitación, causándole una gran herida en la frente.

- ¡Estúpida!, esa respuesta no se sirve para nada y menos a ti, porque si no me dices la verdad te mataré en este instante-

La Princesa se levantó como pudo, con expresión de dolor en el rostro y con una de sus manos tapando la herida que sangraba abundantemente.

- Te estoy diciendo la verdad. Mátame si quieres, ¡pero esos anillos no están aquí!-

La alteración en la voz de Kakkyu hizo que el hombre se quedara en silencio unos momentos, mientras inspeccionaba cuidadosamente el rostro consternado pero sincero de su víctima.

El sujeto dio un paso adelante acercándose más a ella.

- Lo que me estás diciendo es una verdadera lástima ¿sabes?, además me parece una verdadera ofensa que no te hayas preocupado de cuidar esos objetos tan valiosos para la antigua soberana de este lugar, digna de llamarse así, pero no creas que con eso me detendré, claro que no. Es solo que ahora tendré que adelantar mi pequeño viaje hacia ese planeta que llaman tierra-

Kakkyu ahogó un grito en la garganta y su cuerpo se paralizó del miedo. Si ese hombre viajaba a la tierra, no solo encontraría a la luz de la esperanza, sino que también el regalo que le había obsequiado a Seiya. Pero en esos momentos recordó lo que hace pocos instantes le había revelado ese hombre "la luz de esa estrella era hermosa, pero nada comparado con sus otros objetivos…". El corazón de la princesa se congeló. ¡Había sido una tonta!, porque ahora aquel ser maligno tendría la oportunidad no solo de apoderarse de la estrella de Sailor Moon, sino que también del antiguo brillo de Sephia.

- ¡No, no vayas a la tierra! No tienes ningún derecho a hacer daño a nadie de ese lugar, ¡como te atreves!-

Kakkyu sintió como nuevamente era lanzada por los aires, estrellándose esta vez en el suelo. Ya no podía seguir de pie.

- No me hables en ese tono. Creo que no haz aprendido la lección. Yo puedo hacer todo lo que quiera, porque simplemente no hay nadie capaz de detenerme-

Observó a la princesa casi desmayada en el suelo, pero que aún mantenía la mirada de miedo ante la idea que este ser llegara a la tierra y eso no pasó desapercibido.

- Por otro lado… al parecer por tu actitud tienes una relación cercana con ese planeta. Ese es un mundo insignificante para mí, pero a pesar de ello, allí habita mi mayor presa…-

Kakkyu quien ya veía borroso, giró como pudo la cabeza para poder enfocar su mirada en la de ese hombre y aún en el estado en el que se encontraba, le hizo una mueca asemejando una sonrisa.

- Tú… nunca… nunca podrás contra ella… he visto a muchos… como tú… pero jamás… han… logrado acabar… con ese resplandor…-

A Kakkyu se le secaba la boca, pero aún así terminó de decir sus palabras

- … es… hermoso… infinito… invencible…-

Kakkyu cerró los ojos y finalmente perdió el conocimiento. El sujeto la observaba de pie, impávido ante tal escena.

- Se que muchos lo han intentado, créeme que lo se. Pero si me conocieras sabrías que no puedes compararme con ellos. Yo soy tinieblas, la obscuridad misma y contra eso no se puede luchar-

El sujeto rió sonoramente y caminó hacia la puerta, antes salir de la habitación, hizo una reverencia para la malograda princesa.

- Nos volveremos a ver ¡Oh princesa del planeta del fuego!, te dejaré vivir, si es que te recuperas y para la próxima estarás despierta para poder apreciar el fin de todo lo que conoces, de eso me encargaré personalmente-

Y así, a paso tranquilo aquel hombre se retiró dejando a una inconciente y malherida Kakkyu.


Seiya se detuvo en el portal de la sala de la familia Tsukino, frente a él se encontraba Kenji su padre, con una expresión seria.

- Buenas días señor-

Kenji lo observó detenidamente, se notaba que el chico era un atado de nervios. Eso era bueno, pensó para sí, respetaba la autoridad paterna. Serena pasó junto a ellos y tomó asiento en unos de los sofás, mientras su padre agitana una de sus manos con la de Seiya en señal de saludo.

- Por fin nos conocemos formalmente. Toma asiento, debemos charlar sobre algunos asuntos-

Seiya tomó asiento junto a Serena. Frente a ellos se encontraban sentados Ikuko, la madre de Serena y Kenji.

- Bien, creo que no tendría sentido explicar detalladamente la situación, porque creo la sabes mejor que nosotros. La cuestión es esta, nuestra hija nos ha confesado los sentimientos que tiene hacia tu persona. Los respetamos por supuesto, pero con ciertas reservas-

Seiya quien tenía tomada la mano de Serena con tal fuerza miró a los ojos a aquel hombre, no comprendiendo mucho a que se refería.

- Señor yo lo único que quiero es que ustedes con el tiempo puedan darse cuenta que mi intención siempre ha sido, es y será cuidar y amar a su hija tanto o más de lo que lo hago en estos momentos, así que por favor le rogaría que me explicara cuales son esas reservas-

Serena clavó la mirada en su padre. Tampoco sabía a que reservas se refería, pero su madre le obsequió una sonrisa que tranquilizó su corazón. Ella sabía que su madre la apoyaba y no permitiría que trataran mal a Seiya.

- Por supuesto Seiya. Parte de lo que te diré Serena también lo sabe-

Serena le hizo un gesto de duda a su padre.

- Ella sabe perfectamente que su actitud de días atrás no fue la correcta y debido a eso le causó daño a una persona, específicamente a Darien su ex prometido. No quiero meterme en las razones por las cuales decidió hacer lo que hizo, aunque creo que todos las sabemos. Lo que quiero decir es que le aconsejé a Serena que charlara con Darien para explicarle de frente como sucedieron las cosas. La mejor forma de comenzar algo es dejando los asuntos del pasado bien claros-

Seiya asintió ante las palabras del padre de Serena y antes de comenzar a hablar tomó ambas manos de Serena-

- Señor, sé que la actitud de Serena no fue la ideal y en cierto modo me siento responsable por ello. Si tal vez yo no me hubiera marchado o si hubiera insistido más en demostrarle mi amor, ella no se habría encontrado en la encrucijada que vivió-

Serena agachó la cabeza recordando aquellos días en los que se sentía tan perdida, pero cuando sus padres notaron la tristeza que comenzaba a embargar a su hija, ésta levantó el rostro y les regaló una sonrisa, mientras que Seiya continuó con sus palabras.

- Pero como usted dijo señor, eso es pasado y la única forma de construir nuestro presente y también nuestro futuro es afrontando nuestro errores. Por eso es que estoy aquí señor, no lo solo vine porque tengo la dicha de ser correspondido por su hija, sino que también la apoyaré en todo lo que ella requiera y si es necesario yo mismo hablaré con Darien para explicarle lo sucedido-

Serena quién había escuchado callada el discurso de Seiya, soltó una de sus manos de las del chico y la posó en su hombro.

- Seiya espera. Sé que quieres protegerme y te lo agradezco, pero siento que la que debe hablar con Darien soy yo-

Kenji afirmó con la cabeza ante los dichos de su hija.

- Creo que mi hija tiene razón, ella le debe una explicación y también, al igual que ella agradezco el hecho que quieras librarla de esa responsabilidad, pero no es la forma. La puedes apoyar por supuesto y me gustaría mucho que lo hicieras, pero debes dejar que explique a su manera las cosas-

Seiya estaba a punto de decir algo, pero la determinación en la mirada de Serena le hizo entender que ella no cambiaría de opinión, así que solo la miró con preocupación en los ojos. Esto no pasó desapercibido a los ojos de Kenji.

- ¿Dime Seiya amas verdaderamente a mi hija?-

Serena no pudo evitar saltar levemente de su asiento al escuchar la pregunta de su padre y un ligero rubor subió a sus mejillas, pero para Seiya al parecer no había sido una pregunta incómoda, de hecho antes de contestar, le regaló una pequeña sonrisa.

- Yo… desde el primer momento en que conocí a su hija supe que nunca podría entregar mi corazón a otra persona que no fuera ella. Pero lamentablemente el destino en un principio nos separó pues ella tenía a otra persona en su vida. No niego que luché por su amor, pero en esos momentos sus sentimientos eran bien claros y no eran para mí, así que cuando me marché ese fue el recuerdo que quise tener de ella, el de una mujer feliz por estar junto al ser amado, aunque no fuera yo, porque créame señor yo jamás hubiera sido capaz de arruinarle la felicidad a la persona que lo significa todo para mi-

A Serena siempre le encantaba escuchar cual grande y profundo era el amor que Seiya sentía por ella, pero se le encogía el corazón cada vez que pensaba en el dolor de Seiya al amarla sin poder estar junto a ella. Su mirada se llenó de dolor, quienes contemplaban en silencio el peso de las palabras de aquel hombre y la expresión de angustia de su hija.

- Cuando me enteré que Serena no se había casado como estaba dicho, la verdad… me sorprendí y me asusté. Pensé que algo había sucedido, que algo estaba mal, pero nunca imaginé que era por las razones que ella me confesó después. Si pudiera describirle con palabras lo que sentí en ese momento sería algo así como que mi corazón, que solo latía para mantenerme vivo dio un gran salto en mi pecho y nació otra vez, no solo para albergar mi amor por ella, sino para dar cabida al suyo, porque a partir de ese día yo ya no estaría solo, sino que la tendría a ella para siempre y sé que será así-

La habitación quedó en silencio por varios minutos. Tanto Serena como su madre no pudieron evitar derramar gruesas lágrimas ante las palabras tan intensas de Seiya, mientras que Kenji no pudo más que mostrar una sonrisa.

- Siempre es reconfortante para un padre saber que el hombre que ella ha escogido profesa tales sentimientos por ella. Tus palabras son sinceras, lo sé por como la contemplas, es como si todo lo que me has dicho se lo trasmitieras con solo una mirada-

Seiya suspiró de alivio porque verdaderamente quería que los padres de Serena creyeran en él y en el amor que sentía por ella.

- Gracias Señor, solo quería expresar cuando aprecio a su hija-

Ikuko no pudo resistir más y estiró uno de sus brazos hacia una de las manos de Seiya y le sonrió cálidamente.

- Seiya desde el primer momento que los vi juntos, supe que este no era un amor más. Hay algo entre ustedes dos que es tan fuerte, como un lazo que los une de manera definitiva. Llámenme loca, pero mi intuición de mujer no me falla-

Serena quedó impresionada por los dichos de su madre, al parecer el sexto sentido de las madres no era tan ficticio como muchos decían.

- Mamá por supuesto no que no estás loca, creo que no podrías haber explicado mejor nuestros sentimientos. Estamos atados por toda la eternidad-

Los dos enamorados se observaron con una sonrisa en los labios y con devoción en la mirada, mientras que los adultos contemplaban esa extraña calidez que siempre envolvía a esos dos.

- Vaya vaya, para toda la eternidad me parece mucho ¿no lo crees?-

Ambos jóvenes movieron la cabeza en forma negativa con el ceño fruncido, causando una pequeña risa por parte de Ikuko. Kenji finalmente se puso de pie estirando el brazo para dar la mano a Seiya, al parecer en señal de aprobación, gesto que puso más que contenta a Serena y por consiguiente a su madre.

- Bueno creo que está todo dicho. El conocer como piensas ha aclarado bastantes dudas. Eres bienvenido en esta casa Seiya. Respeta a mi hija, nunca la pases a llevar, cuídala y nunca le causes dolor o la hagas llorar, si eso llegase a suceder, para mí significaría que no eres digno de estar a su lado-

Seiya apretó firmemente la mano del padre de Serena, comprometiéndose tácitamente a cumplir con todo eso y más-

- Siempre he pensado que no soy digno de estar junto a bombom-

Seiya movió un poco su cabeza, dejando nuevamente que la idea de no merecer a Serena se apoderada de él, pero la mirada un tanto enojada de Serena le hizo cambiar de pensamiento. Serena estaba a punto de contestarle, pero su madre se le adelantó.

- Seiya no digas eso, si Serena te escogió sé que es por algo bueno en ti-

Serena agradeció las palabras de su madre y antes que el comentario de Seiya le arruinara este buen momento tomó su mano.

- Ahora será mejor que nos marchemos hacia la casa de Rei, tú sabes como es ella y me regañará por ser impuntual-

- ¡Oh, Pobre bombom!-

Seiya rió y Serena le dio un golpe en el hombro.

- Tienen razón chicos, vayan. Cuídense mucho. ¡Ah Seiya! porque no vienes un día de estos a cenar, me encantaría que probaras uno de mis platos.

Seiya le sonrió feliz por la acogida de la madre de Serena, mientras que ésta tiraba de su mano para llevarlo hacia la salida-

- Gracias señora sería un honor-

- No me digas señora, que me siento mayor, solo dime Ikuko-

- Está bien, gracias Ikuko-

Antes de salir, Seiya dio nuevamente la mano a Kenji, quien la apretó gentilmente.

- Adiós señor gracias por recibirme en su hogar-

Serena seguía tirando de Seiya, preocupada por llegar tarde y recibir los gritos de su pasional amiga Rei.

- Ya ya, debemos irnos, ¡adiós papá, adiós mamá nos vemos luego!

Luego que ambos salieron de la casa, los padres de Serena se sentaron uno junto a otro en el sofá, tomados de las manos y fue Ikuko quien no se resistió a la tentación de saber como había tomado las cosas su marido.

- Y ¿que te pareció todo?

Kenji meditó la respuesta por unos minutos, tocándole la barbilla con la mano libre, al final sostuvo la mirada de su mujer.

- No lo sé. Hay algo un poco extraño en esto. Ambos son jóvenes y tienen todo un mundo por conocer, cualquiera podría decir que este es un romance más pero… ¿te diste cuenta?, él verdaderamente se angustia al pensar en los momentos que no estuvo con ella o al pensar que eso puede suceder y Serena… no dice ni hace nada que pueda causarle daño y cuando el sufre, ella hace propio ese dolor. Y además está el como se observan, no es necesario las palabras, se entienden sin la necesidad de hablar, se conocen a la perfección, pocas veces he visto algo así-

Ikuko solo pudo afirmar encontrando razón a todo lo dicho por su marido.

- Lo sé, por eso dije antes eso del lazo, porque verdaderamente lo creo-

Kenji se levantó del asiento para dirigirse a su recámara

- Es muy raro, pero estoy más tranquilo ¿sabes?, no se porqué, pero le creo-

Ikuko quien seguía sentada rió al escuchar eso.

- Además te agrada, admítelo-

Kenji detuvo su andar y movió la cabeza, recordando a ambos hace unos momentos jugar y reírse.

- Si, tiene algo que lo hace muy parecido a nuestra hija y es claro que son muy felices juntos y si ella es feliz, nosotros también lo somos.


Mientras en el Templo Hikawa, Rei se paseaba de un lugar a otro, notoriamente enojada, ante la mirada de sus tres amigas. Lita quien no quería que la reunión empezara con un pleto trataba de calmarla.

- Vamos Rei, relájate ya sabes como es Serena, seguramente se quedó dormida-

Amy la apoyó -Lita tiene razón, debe estar por llegar-

Mientras que al otro extremo de la mesa, Mina miraba hacia la entrada y de vez en cuando suspiraba.

- Además ni Taiki ni Yaten han llegado-

Rei, quien escuchaba los consejos de sus amigas intentaba ponerlos en práctica para no tratar mal a Serena.

- Es que esa niña tiene que aprender a ser puntual. Esta es una reunión importante, como sus guardianas debemos saber cuales serán sus siguientes pasos-

De pronto la habitación quedó en silencio, pues las Inners ya no se encontraban solas.

-Hacen una reunión y no nos invitan-

Fue Michiru quien rompió el hielo, mientras que Haruka miraba de un lugar a otro buscando a Serena

-Donde está la princesa-

Rei quien se había quedado de una pieza sabía que la visita inesperada de las Outers era una posibilidad. Es por eso que estaba tan preocupada que Serena y Seiya llegasen a tiempo, así los podrían haber protegido desde el principio. Pero al parecer las cosas iban a ser más complicadas de lo que esperaba.

Mina se levantó de su asiento y se ubicó junto a Lita y Amy, quienes ya se encontraban del otro extremo de la habitación en una actitud un tanto defensiva. Fue Mina finalmente la que contestó a la pregunta de la Sailor del viento.

-Ya no debe tardar Haruka y no te sorprendas cuando la veas llegar acompañada-

Sailor Saturne no comprendió aunque la respuesta era obvia para las demás.

-¿Que quieres decir con eso?-

Esta vez fue Rei quien habló.

-Que Serena viene hacia acá acompañada de Seiya, porque como tú ya sabrás ambos volvieron para vivir juntos aquí en la tierra-

Haruka apretó los puños y luego bufó, vaticinando lo que sería el pronosticado enfrentamiento entre las Sailors.

-Me parece perfecto que venga con ese tipo, así podremos acabarlo cuanto antes-

*****SyS*****

Hola a todossssssssssss he vuelto despues de un retiro bien largo,! he estado demasiado ocupada, apenas me qeda tiempo para comer y dormir peroo grazias a dios todo esta bien!, espero que aquellos que disfrutan con mi historia lo sigan haciendo!, grazias por leerla y aquellos que dejan sus buenos deseos! nos leeeremos en un nuevo capitulo y lees dejo este que no es muy largo creo, peroo prometo actualizar uno pronto! grazias adiosss

Princesa Lunar de Kou: olaaa, que bien que te haya gustado el capitulo anterior, siento la demora! aqi esta uno nuevo, espero que lo puedas leer! nos leemos adioss

Hotaru no Hikaru: Holaaa! opino lo mismo que tuu todas estas historias Serena-Seiya son un ejemplo de lo que hubiera sucedido si las cosas hubieran sido distintas!, que bien que te guste mi fic y espero que leas este nuevo capitulo nos leemos adios!

Seiya-Moon: Hola! Seiya tenia mucho miedo, peroo es un paso más para conseguir la tan anhelada felicidad,! espero leas este nuevo capitulo y nos leemos cuidatE

Loly Kou: Hola! que bien que te hayas puesto al dia con la historia, ahora lo estoy haciendo yo jiji, y bueno tus sospechas pueden ser ciertas ! eso lo sabrás en los proximos capitulos, gracias por leer mi historia y nos leemos pronto!

miki1920: Hola! espero que tu esten bien al igual que yo. me alegra mucho que mis capitulos te agradenn! me motiva a seguir con la historiaa y no te mueras aun! que el enfrentamiento ya esta a punto de comenzar!, en el proximo capitulo escribire más de Taiki y yaten si? nos leemos y cuidate!

nancyta: Hola bienvenida! grazias por leer mi historia y lo que dices de ella, es inspirador. Lo de Seiya y Serena es amor de verdad y por eso los amamoss! es a lo que todo mundo quisiera aspirar. OJla que puedas seguir leyendo mi historia y nos leemos pronto adios!