"La lealtad tiene un corazón tranquilo" (William Shakespeare).

Capítulo XI Lealtades.

Serena y Seiya caminaban de la mano rumbo al templo Hikawa. Ninguno de ellos pronunciaba palabra, solo se limitaban a sentirse el uno junto al otro en silencio, pues dentro de sus corazones sabían que tarde o temprano vendría lo difícil.

Serena acariciaba con su dedo pulgar la mano de Seiya, tratando de encontrar dentro de su cabeza la forma más adecuada de explicar el porque de sus acciones y también reuniendo todo el valor necesario al momento de hacerlo. Mientras que Seiya solo pensaba en la forma de hacer todo este problema un poco más liviano para Serena, pues para él no había una cosa más importante que su bienestar y cada vez que a su mente venían pensamientos no tan positivos apretaba la mano de Serena con fuerza, queriendo que tales ideas se esfumaran tan rápido como habían llegado.

- bombom ¿sabes que te amo cierto?-

Serena lo miró de reojo, no deteniendo ninguno de los dos su andar.

- Seiya si lo sé, yo también te amo más que a nada nunca lo olvides-

Seiya movió la cabeza como negando algo, cosa que intrigó aún más a la chica.

- Nunca podría olvidarlo, sé que nunca lo haré-

Serena vio que Seiya estaba distinto, algo lo preocupaba, el chico detuvo su caminar frente a ella, posó una de sus manos en el rostro de ella y la acarició delicadamente. Serena puso su mano sobre la de Seiya y la oprimió con firmeza.

- Seiya quiero sepas que… yo por ti soy capaz de todo-

Seiya abrió los ojos y la miró intensamente, Serena le sonrió, pero en el rostro del chico no había señales de alegría sino que al contrario su semblante cambió al de una persona afligida internamente.

- bombom prométeme que no correrás ningún riesgo por mi, yo no lo meres…

Serena cerró los ojos tratando de esconder la ira y la pena que la embargaron. Quitó con fuerza la mano que Seiya posaba sobre su mejilla ante la mirada desconcertada del chico y se separó de él unos pasos. Seiya trató de acercarse a ella, pero el gesto de rechazo en los ojos de Serena lo detuvo.

- ¡Seiya basta! ¿Es que acaso no has escuchado nada de lo que te he dicho todo este tiempo?, ¿es que acaso no me crees?, ¿no te das cuenta que cada vez que dices que no te merezco me lastimas?-

Serena secó con el dorso de su mano las lágrimas que corrían por sus mejillas, mientras que ante ella un Seiya atónito la observaba sin palabras.

- Dime ¿no me amas lo suficiente? ¿No quieres estar conmigo? ¡Dímelo!, porque la única manera de que no seas bueno para mí es que no me ames de la forma como yo lo hago-

Serena tapó su rostro con las manos y los sollozos salían desde lo más profundo de su alma. Seiya intentó nuevamente acercarse a ella y esta vez no fue rechazado. La abrazó fuertemente y así permanecieron hasta que la respiración de ella se tranquilizó y los sollozos se hicieron menos audibles.

- Serena perdóname yo no quise… no llores por favor, si te creo amor siempre lo he hecho nunca dudaría de ti-

Serena quien en todo momento tenía escondido su rostro entre las manos levantó la cabeza. Su mirada denotaba tristeza y también confusión. Tenía los ojos rojos debido a las lágrimas. Mientras que Seiya aún sorprendido ante la actitud tan frontal de Serena, con una de sus manos limpió las lágrimas que aún se encontraban en el rostro de ella. Serena separó una de las manos de su rostro y tocó el de Seiya.

- ¿Entonces porque lo haces?, por favor dime que tengo que hacer para que entiendas que en la vida voy a poder encontrar a una persona que me haga sentir tan completa y feliz como tú-

Seiya pegó su frente a la del amor de su vida, prometiéndose a si mismo que debía dejar de pensar en esas cosas, no solo se hacía daño, sino que con la confesión de Serena se dio cuenta que también la lastimaba a ella. Y ella tenía razón él la había amado de la forma más incondicional durante todo este tiempo, la cuidó, la protegió, soportó malos tratos, estuvo con ella en los buenos como en los malos momentos y aún estando lejos de ella solo se preocupaba por su felicidad. ¿Entonces porque no merecerla después de todo?

- No hay nada que tengas que hacer ¡porque ya lo haz hecho todo!, comprende que soy yo el tonto que aún no puede creer que alguien tan perfecta como tú este a mi lado. Pero tienes razón, perdóname te lo ruego, te juro que no volveré a decir tales cosas-

Seiya poco a poco se acercó a los labios de Serena que recibieron un beso cargado de ternura.

- Si te merezco Serena Tsukino porque nadie en este universo ni en esta vida te regalará el corazón como lo hice yo y lo haría mil veces si con eso puedo ver tus ojos y besar tus labios como lo hago ahora-

Serena lo abrazó con una sonrisa al fin, mientras que Seiya besaba su mejilla y cuello con pequeños besos que hacían reír aún más a Serena. Cuando Seiya escuchó que ella se mostraba un poco más feliz, su corazón se tranquilizó y comprendió que sus palabras si habían sido aceptadas por Serena. Cuando se separaron, Serena besó la punta de la nariz de Seiya y éste besó su frente.

- Seiya te adoro y no necesito que me jures nada, lo que yo deseo es que dejes de tener esos pensamientos y que creas en ti, si haces eso es porque también lo haces en mí, es lo que más me importa-

Seiya tomó nuevamente la mano de Serena y emprendieron otra vez su rumbo.

- Si bombom, lo haré y ya dejemos atrás las lágrimas. Si las chicas te ven con las mejillas y los ojos medios rojos se darán cuenta que hemos tenido una pequeña discusión y me odiarán-

Serena entrecruzó sus dedos con los de Seiya y le enseño la lengua, para luego adoptar una actitud más seria.

- Tonto no creo que te odien y además pienso que el conversar las cosas nos hace muy bien, no quiero que haya secretos entre nosotros, siempre te diré lo que pienso y siento aunque eso me haga llorar-

Seiya afirmó con la cabeza encontrándole razón a Serena en que no debía haber secretos entre ellos y luego con ambas brazos rodeó por detrás a Serena sin frenar su caminar-

- Mi bombom es una bebé-

Serena rió y puso los ojos en blanco

- bla bla bla, vamos se nos hace tarde. Rei me gritará lo que es obvio siempre lo hace, pero se que en el fondo lo hace por mi bien-

Seiya desarmó el abrazo y con una mirada divertida le propuso un trato a Serena.

- ¿Qué te parece si mejor corremos para llegar más rápido?-

Serena dudó - ¿Y si me caigo?,

Seiya rió ante esa pregunta y Serena hizo un puchero y estiró el brazo para que Seiya la cogiera. - Toma mi mano amor-

Seiya la miró con cariño y antes de tomar su mano la besó, mientras que Serena mostró una sonrisa enorme ante el gesto de amor de Seiya.

- Ves que no miento bombom, eres como una bebé-

Y ambos corrieron tomados de las manos ante la mirada divertida de los demás transeúntes

Cuando llegaron al pie de las largas escaleras de ingreso al templo Hikawa tomaron grandes bocanadas de aire, pues la carrera había sido larga, pero no por eso menos gratificante. Se miraron, ambos con los rostros ligeramente rojos de calor, pero con los ojos y las sonrisas colmadas de felicidad. En eso estaban cuando desde la cima de la escalera vieron a una Rei con el rostro pálido y la mirada llena de preocupación. La mente de Serena no lo comprendió, pero si su corazón.

- ¡Cuidado!

Casi no pudieron escuchar el grito de advertencia de Rei, pues estaban más preocupados de esquivar el poder que Sailor Uranos había lanzado desde arriba.


Serena sintió como su espalda se estrellaba contra un árbol e hizo una mueca de dolor. Seiya la había lanzado tan fuerte queriendo protegerla que no había medido la potencia y ahora se encontraba frente a ella. Tenía una mirada de preocupación y su respiración era agitada.

Serena tomó su rostro, sus manos temblaban y su semblante había palidecido.

- ¿Seiya estás bien?-

Seiya la observó por un momento y finalmente movió su cabeza afirmativamente. Serena respiró aliviada.

- Si, pero lo único que me importa en este momento eres tú. ¡Cómo se atreven a lanzar un ataque estando tú junto a mí!-

Serena acarició el rostro de Seiya lentamente, mientras él cerraba sus ojos para controlar el enojo que lo invadía.

- Seiya…-

Seiya abrió los ojos y entre sus manos tomó el rostro de Serena a quien poco a poco le estaba afectando el estado en el que se encontraba el chico.

- Es que acaso no saben que podrían haberte herido, si lo que quieren es pelear conmigo al menos deberían esperar a que esté solo-

Serena no pudo contener más su agitación e inspiró hondamente para aguantar las lágrimas que querían salir. Negó con la cabeza y se empinó para acercar su frente a la de él.

- Seiya no digas eso… tu sabes que si te hacen daño a ti, para mí sería como recibir el golpe…

- Serena yo….

Ella puso uno de sus dedos sobre los labios de Seiya y tomó sus manos. Seiya comprendió que el momento de enfrentar a las demás finalmente había llegado. Besó la frente de Serena, se dispusieron a subir las escaleras del templo y ella respiró hondamente.

- Vamos amor, toma mi mano muy fuerte y pase lo que pase no te separes de mi lado, te necesito-

Seiya siguió la indicación de Serena y apretó la mano de ella.

- Y yo a ti-

Y así con sus manos entrelazadas comenzaron a subir esas largas escalas.

Mientras en el templo las demás Inners corrían tras de Rei completamente asustadas, pues habían sentido el gran estruendo que había ocasionado el poder arrojado por Haruka.

Rei quien había presenciado todo no logró llegar a tiempo para detener a Sailor Uranus, así que decidió transformarse de inmediato para tratar de prevenir un nuevo ataque de la Sailor del Viento.

- ¡Haruka pero que acabas de hacer es que acaso estas loca!, podrías haber lastimado a alguien-

Haruka la observó con displicencia y a ella se unieron las demás Outers, quienes se pusieron en formación.

- Esa era la idea, pero al parecer fallé.

Rei abrió la boca sorprendida de la frialdad de Haruka, pero no dijo nada y solo le limitó a traladrearla con la mirada.

Junto a Rei se ubicaron Sailor Venus, Jupiter y Mercury, quienes estaban igual de atónitas que su amiga. Fue Venus quien no resistió la situación.

- ¡Como te atreves!, Serena puede haber salido herida!-

Haruka miró hacia otro lado, tratando de ocultar su mirada, pues sabía que con su ataque podría haber lastimado a la Princesa y finalmente fue Neptune quien respondió por ella.

- No se entrometan en esto. Haremos todo lo posible para evitar que la Princesa arruine todo lo que hemos construido-

Venus estaba a punto de contestar cuando sintió sobre su brazo la mano de Jupiter, quien con el ceño fruncido la detuvo y fue ella quien tomó la palabra.

- Nosotras no comprendemos su obstinación por un futuro que nisiquiera ha comenzado y creo que nunca lo haremos, pero comprendan esto, jamás volverán a levantar la mano contra Serena y Seiya mientras podamos impedirlo-

Las Inners apoyaron las palabras de la Sailor del Trueno pero, Venus no pudo soportar guardar silencio.

- Nunca les perdonaré que hayan puesto en peligro a Serena-

Haruka dio un paso queriendo acercarse a Venus, pero las demás Inners se coloraron frente a ella, así que retrocedió.

-¡Cállate Venus! a nosotras no nos importa su perdón y menos su comprensión. Son unas niñas incapaces de luchar contra nosotras así que no se interpongan en nuestro camino, lo lamentarán-

Sailor Plut con la mirada llena de tranquilidad observó a cada una de las Sailors, tratando de encontrar alguna duda en su determinación.

- Uranus tiene razón ya dejen de apoyar esta locura de la Princesa. La única forma de hacerla entrar en razón es que todas le hagamos entender lo equivocada que está-

Sailor Mars recordó el rostro de Serena cuando huyó de la boda, lleno de dudas, miedo y nostalgia. Luego vino a su mente la imagen de una Serena sonriente y con un corazón tan rebosante de amor por Seiya que era capaz de trasmitirlo a todo quien la rodeara. Para sus amigas era imposible que todo esto estuviera mal.

- Son ustedes las que están cometiendo un gran error. Si hubieran visto la sonrisa y la mirada tan cálida que tiene Serena por Seiya sabrían lo que estamos defendiendo-

La discusión entre las chicas fue interrumpida de un momento a otro cuando vieron que desde la escala se asomaba Serena junto con Seiya. Ambos caminaban lentamente, con las manos aún entrelazadas y sus rostros tranquilos.

- ¿Tienes miedo bombom?-

Pero Serena no alcanzó a responder pues toda su atención se dirigió a sus Scouts, divididas en dos bandos y no pudo evitar que la situación le afectara, apretó los labios para que no se le escapara un sollozo.

Sailor Uranus se puso nuevamente en posición de ataque y cuando estuvo a punto de lanzar su poder las cuatro Inners corrieron rápidamente para situarse delante de Serena y Seiya como una barrera de protección. El rostro de Serena se colmó de tristeza al ver lo que estaba sucediendo y apretó con más fuerza la mano de Seiya y éste sintió una profunda culpa pues se creía responsable del inminente enfrentamiento entre las Sailors. Rei quien se encontraba más cercana a Seiya fue la que habló.

- ¿Se encuentran bien? ¿No están lastimados?-

Serena quien solo observaba atentamente los rostros sombríos y llenos de decepción de las Outers no escuchó la pregunta de Rei y fue Seiya quien respondió-

- Si Rei, estamos bien. Gracias por prevenirnos…-

Haruka quien había vuelto a su postura normal no podía dejar de demostrarle a Seiya el odio que sentía hacia él, no despegándole los ojos de encima y lo mismo hacían a su manera las demás Outers.

- Como pueden defender a este extraño que solo vino a destruir lo que tanto nos ha costado forjar ¡Háganse a un lado!, Si te crees tan valeroso como para volver a pisar la tierra después de lo que has provocado ¡pues defiéndete solo!-

Seiya quién escuchaba atentamente las palabras de Haruka soltó un poco la mano de Serena, resuelto a hacer lo que la Sailor del viento le había indicado, pero fue detenido por las cuatro Inners, quienes unieron sus brazos decididas a no dejarlo pasar-

- No vayas es peligroso, ella está actuando en serio-

Seiya formó un puño con la mano libre.

- Es que no lo entienden, sino dejo que ella haga lo que sea que quiere hacerme, haré que se enfrenten entre ustedes y eso no lo podría soportar-

A pesar de las palabras de Seiya la determinación de las Inners no declinó y esta vez fue Mina quien le respondió.

- Y tú debes entender que nosotras no podríamos resistir el dolor que le provocaría a Serena si te llegase a suceder algo. Tú eres lo más importante para ella Seiya y no dejaremos que nada malo te pase, porque ahora nuestro deber no solo es velar por ella, sino que también por ti-

Seiya guardó silencio y giró su cabeza para mirar a Serena, quién aún no soltaba su mano y su mirada aún seguía cada uno de los movimientos que hacían las demás Sailors. Ella tocó el hombro de Sailor Venus y Sailor Mercury quienes se encontraban en medio de la formación, para que abrieran el paso. Ellas se hicieron un lado, pero aún quedando lo suficientemente cerca para protegerla. Al fin la princesa se decidió a hablar.

- Por favor chicas, platiquemos. Estoy segura que charlando se pueden solucionar las cosas como lo hemos hecho antes. Solo dénos la oportunidad de hacerlo-

Haruka la miró con desprecio-

- Mientras no te saques de la cabeza la idea de estar junto a ese, no conseguirás nada de nosotras-

Serena avanzó un poco más y levantó un poco el tono de la voz, Seiya no se separó de ella

-¿Entonces que es lo que pretendes Haruka?, ¿Crees que lastimando o hiriendo a Seiya dejaré de amarlo?-

Fue Sailor Neptune quien respondió.

- Es la única forma que entiendas. No permitiremos jamás que este sujeto viva junto contigo en la tierra-

Serena levantó ambas cejas y sonrió sarcásticamente, pero con una nota de profunda pena en la voz.

- ¿Permitirme? ¿Es que acaso solo tengo derecho a hacer lo que ustedes catalogan de correcto?

Eso puede haber sucedido antes, pero cambié y esta vez no dejaré que sus prejuicios dominen mis actos. El amor que siento por ese extraño como lo llaman ustedes me hace más fuerte y soy yo la que no permitirá que algo malo le suceda-

Serena gritó la última frase ante la sorpresa de todos. Haruka caminó de un lado hacia otro exasperada. No podía creer la actitud tan desafiante de Serena, pocas veces la había visto así y daba la causalidad que todas aquellas veces habían sido por defender a Seiya. Las demás Outers también notaron la seguridad en la voz de la Princesa, así como el hecho que no soltara su mano. Era como si el estar junto a él la hiciera aún más fuerte.

- Es imposible que ames a este extraño, no tiene nada que lo haga digno de ti. ¡Apártate de él en este instante no querrás verlo caer frente a tus ojos-

Serena negó con la cabeza y cerró los ojos. Luego los abrió y salió a relucir nuevamente su espíritu conciliador-

- ¡No! No lo haré ¿qué es lo que te sucede Haruka acaso no recuerdas que sin él y sus hermanos no podríamos haber derrotado al Caos?. Seiya protegió con su vida la mía ¿como no puede ser eso digno de admirar y querer?-

Haruka le sonrió fríamente a Seiya, quién frunció el ceño.

- ¡Como no te das cuenta que su intención siempre fue esta!, la de separarte de nuestro Príncipe para ocupar su lugar. Es un manipulador y tú caíste como una niña ingenua-

Serena observó profundamente a Haruka y cuando estaba a punto de responder sintió como el cuerpo de Seiya temblaba de ira ante esas palabras. Serena apretó aún más su mano tratando de calmarlo, hasta que el chico la miró y respiró ruidosamente, para tranquilizar su corazón y al mismo tiempo sonar pasivo. Al fin miró a las Outers una por una hasta que se detuvo en la Sailor del Viento.

- Eso no es verdad. Puedes decir muchas cosas de mí, ¡pero nunca pienses que yo planeé esto!. Yo la amé desde el primer momento en que la vi sin siquiera saber quien era en realidad y aunque hubiera deseado que ella en ese tiempo me correspondiera, respeté su amor por Darien porque eso era lo que la hacía feliz. Si su sueño era casarse y formar una familia con él no me habría entrometido aunque el dolor me carcomiera por dentro-

Serena clavó su mirada en el rostro de Seiya claramente conmovido por las palabras que estaba pronunciando y recordó la vez que habían hablado de ese mismo tema. Era imposible que Seiya fuera como lo estaba describiendo Haruka, pues si ella no hubiera ido a su planeta a confesarle sus sentimientos el jamás habría sido capaz de entorpecer su supuesta felicidad. Serena esbozó una sonrisa y continúo escuchando a Seiya.

- Pero las cosas no fueron así y deben entenderlo, yo no les pido que me acepten porque sé que no será así, pero lo que si les pido es que respeten la decisión que ha tomado su Princesa, así como yo en su momento la respeté. Esa es la única forma de demostrar el amor verdadero-

Hubo un minuto de silencio hasta que se escucharon unos aplausos, que nacían de las palmas de Haruka. Al parecer el discurso de Seiya solo había logrado enfurecer más a las Sailor exteriores. Seiya después de esto guardó silencio, al parecer nada de lo que dijera las convencería de su amor sincero hacia Serena.

- ¡Bravo!, pero que discurso más enternecedor has dicho, digno de un mentiroso y sínico como tú. ¡Deja de escudarte detrás de ellas y sale a pelear!-

Las Outers nuevamente adoptaron una postura de pelea y esta fue la señal para las chicas. Sailor Venus y Mercury cerraron la formación, dejando a Serena y Seiya detrás de ellas, mientras que Sailor Mars y Jupiter se ubicaban en los costados.

- Chicas prepárense. Serena y Seiya deben quedar en el medio-

Sailor Plut quien no podía sentirse a gusto con este panorama tenía en su mirada la misma tristeza que Serena, pero sus ojos se llenaron de disgusto al fijar sus ojos en Seiya. Al parecer seguía respetando a su Princesa, pero no así a aquella lejana estrella.

- Princesa por favor reacciona, mira lo que este sujeto ha logrado, que al final nos enfrentemos las unas a las otras ¿Cómo puede él amarte después de todo?-

Serena nuevamente pidió a sus amigas que le permitieran hablar con las demás, pero tal como la primera vez no se separaron de ella.

- Setsuna nada de esto estaría pasando si ustedes tuvieran la capacidad de comprender que simplemente me enamoré de Seiya. Y no trates de culparlo a él por todo esto, al contrario soy yo la responsable. Si hubiera tenido el valor suficiente para hablar las cosas en su momento, nos habríamos ahorrado muchas cosas como esta pelea, pero no fue así. Y que las Inners estén acá defendiéndonos ha sido decisión solo suya, jamás podría forzar a mis amigas a hacer algo que no desean, a diferencia de ustedes-

Sailor Saturn quien no había interferido, fue la que dio por terminado el diálogo.

- Sailor Plut, creo que deberías ahorrarte las palabras, pues al parecer no conducen a nada-

Serena vio como Hotaru se ponía en posición de combate al igual que las demás y solo se dio cuenta que la pelea había comenzado cuando Seiya se puso delante de ella tratando de protegerla de un inminente ataque. Serena logró zafarse un poco de los brazos de Seiya y ahogó un grito cuando las Outers corrían hacia donde ellos se encontraban.

Haruka fue la primera en lanzar su ataque que fue apenas rechazado por Sailor Mars.

Mientras Sailor Neptune adoptaba la posición para atacar con su maremoto de neptuno dirigido justo a Seiya, poder que fue expulsado hacia el cielo gracias a los ataques combinados de Sailor Jupiter y Sailor Mercury.

Sailor Venus no se despegaba de su posición haciendo de escudo ante posibles ataques contra Serena. Seiya estaba desesperado, no podía imaginar que alguna saliera lastimada por algo que consideraba su culpa.

- ¡Esto es una locura debo detener esto!-

Estaba a punto de salir corriendo hacia el centro de la batalla cuando los brazos de Mina lo atraparon y en un tono que solo él pudo escuchar le reprochó su acción.

- ¡Seiya no te muevas ni un centímetro!, si te mueves Serena te seguirá y no podré protegerlos a los dos por separado ¿entiendes?

Entre tanto Sailor Uranus lanzaba golpes a Mars, quien solo los esquivaba.

- ¡Vamos Mars pelea!-

- ¡Sabes que no deseo hacerlo!

- ¡Si decidiste estar junto a ese hipócrita, eres mi enemiga así que lucha!-

Haruka dio un golpe de puño con tal intensidad que Rei cayó al suelo en un instante y al ver que la Sailor del fuego no se recuperaría tal fácil se dirigió inmediatamente hacia Serena y Seiya.

Mientras Sailor Neptune y Saturn enfrentaban a Jupiter y Mercury.

Sailor Plut caminó lentamente hacia donde se encontraban Sailor Venus, Serena y Seiya. La Sailor del amor al ver que se acercaban adoptó una postura defensiva-

- Realmente no quiero hacer esto, pero no tengo otra salida. Debemos proteger el futuro de Tokio de Cristal, aún a costa de vidas inocentes. Disculpa-

Mina abrió los brazos impidiéndole el paso a Plut.

- Lo siento, pero no puedo permitirlo, si das un paso más te atacaré-

Sailor Plut tomó su bastón con ambas manos y lo puso sobre el cuello de Sailor Venus, quien trataba con todas sus fuerzas de no perder el aliento.

Sailor Uranus al ver que la Princesa y Seiya ya no tenían a nadie a su alrededor aprovechó esta oportunidad para atacar de una vez por todas a Seiya. Corriendo a grandes zancadas lanzó su ataque con una furia casi impensada. Seiya en un acto reflejo cubrió con su cuerpo a Serena, recibiendo de lleno el impacto. La rubia cerró los ojos al sentir como el ataque de Haruka hería a Seiya. Levantó la vista y vio el gesto de dolor en el rostro del chico.

- ¡Seiya!

El chico simplemente guardó silencio para no alarmar a Serena y como pudo trató de levantarse. Por un instante tambaleó, pero ella lo tomó de la cintura para estabilizarlo.

- Estoy bien bombom, lo importante es que tú estés bien-

Los ojos de Serena se concentraron en la mirada sincera de Seiya y luego en sus amigas, que batallaban contra sus propias compañeras, por ella. Sabía perfectamente que él ni ellas permitirían que la hirieran aún a costa de su integridad física. Entendió que debía hacerse cargo y de una vez por todas hacerse respetar aunque sea un poco. Tomó el rostro de Seiya y lo acarició.

- Perdóname Seiya, no debería haber dejado que esto llegara a este punto. Soy la Princesa y debo hacer algo, ya es hora que lo entienda-

Fue en este momento que un gran destello cubrió todo el lugar y lanzó a Haruka junto con su poder a la muralla más cercana, mientras que las otras Sailors detuvieron sus respectivas peleas para prestar toda su atención hacia el origen de esa cálida luz. Todos quedaron admirados pues delante de ellas ya no se encontraba Serena, sino que la Princesa en su máximo esplendor. La luna en su frente resplandecía con una intensidad que hizo estremecer a todos los presentes en el lugar.

La Princesa abrió los ojos y de cada uno de ellos brotó una lágrima, pero no fue eso lo que impactó a las Sailors, sino que la mirada de la más profunda tristeza y a la vez determinación que se reflejaba en ellos. Soltó la mano de Seiya, quien solo podía contemplar maravillado como la hermosura de esa luz lo envolvía. Al fin cuando la luz dejó de cegar a todos ella habló.

- Sailor exteriores, no solo han utilizado sus poderes en contra de mis guardianas, sino que han levantado la mano contra su propia Princesa.

Esta vez su mirada solo se dirigió a Sailor Uranus, quien se levantaba con mucho trabajo después del impacto que había recibido.

- Nunca más te atrevas a dirigirte contra mí, contra Seiya y mis amigos-

Uranus se situó junto a Neptune, quien estaba ligeramente agotada y apuntó a Serena con el dedo.

- Tú ya no eres nuestra Princesa. Nuestra soberana murió desde el día en que decidió abandonarlo todo. Tú ya no eres nada para mí, nuestra lealtad hacia la Princesa de la Luna llega hasta aquí-

Serena avanzó un poco más hacia ellas, comprendiendo que la pelea había terminado. Abrió sus enormes ojos celestes en los que solo había dolor.

- No sabes como lamento escuchar eso Haruka, me rompes el corazón… pero como dije antes, no puedo forzar a mis seres queridos a hacer algo que no desean. Si lo que quieren es no tener lealtad hacia mí no se los impediré, son libres de hacer sus elecciones-

Las Sailor exteriores debían hacer tomar una decisión final y así lo hicieron. Neptune fue la primera en responder.

- Pues ya hemos elegido, estaremos siempre contra ese tipo-

Sailor Plut observó solemnemente la grandeza de la Princesa de la Luna y con una pequeña reverencia se despidió.

- Lo sentimos-

Saturn fue la última en hablar.

- No nos dejas otra alternativa, si escoges a esa estrellas nos pierdes a nosotras-

Serena movió la cabeza en forma afirmativa, sabiendo que a partir de ese momento nada volvería a ser como antes. Que las amigas con las cuales había compartido tantas cosas apartaban el camino de su lado. Puso la mano en su pecho y les sonrió tiernamente.

- Sé que me odian y posiblemente no puedan perdonarme, pero deben saber que las estaré esperando y nunca perderé la esperanza en que algún día podamos estar todos juntos-

Todas las Outers le dieron la espalda, pues aunque no querían reconocerlo la despedida era demasiado dolorosa. Fue Haruka antes de irse quién dijo las últimas palabras.

- Vámonos, aquí ya no hay nada que proteger-

Al ver como sus Scouts se alejaban Serena perdió su transformación y junto con eso la calma que trató de aparentar. Se derrumbó en el suelo y lloró tan amargamente en los brazos de Seiya, que el corazón del chico no pudo evitar encogerse y llorar con ella también. Las Inners fueron poco a poco llegando al lado de Serena y contemplaron el triste escenario-

- Como es posible… que no me comprendan… jamás les he discutido nada… nunca cuestioné sus actos, las quiero tal como son… como no pueden hacer lo mismo por mi…

Serena lloraba con tal desconsuelo que casi no podría hablar y se aferraba con todas sus fuerzas al cuello de Seiya. Pocas veces la había visto tan abatida y la sensación no era nada agradable. No sabía que decir y hasta llegó a cuestionarse el hecho de regresar a la tierra junto con ella, pero sacó esos pensamientos de su mente, le había hecho una promesa a Serena y la mantendría.

- bombom por favor cálmate, no se que hacer para hacerte sentir mejor. Solo te puedo jurar que estaré aquí a tu lado hasta que tus ojos ya no puedan llorar más, te abrazaré cada vez que el dolor quiera salir y te juro que no vivirás esta pena sola, porque créeme que siento dentro de mi pecho la misma tristeza que tú. Estaremos juntos hasta que nuestros corazones encuentren consuelo y estaremos juntos también cuando todo se solucione y todo sea un mal recuerdo, porque de alguna forma esto se solucionará, te lo prometo amor-

Seiya levantó del suelo a Serena quien lo abrazó por la cintura y recostó su cabeza en su hombro, mientras éste acariciaba su cabello.

Lita volteó su cabeza cuando sintió que alguien subía la escalera. Eran Taiki y Yaten quienes al ver que todos se encontraban reunidos en el centro del templo corrieron hacia el lugar. No fueron necesarias las palabras para entender que algo había sucedido, solo bastaba ver el rostro completamente afligido de Seiya y los sollozos casi incontrolables de Serena, así que solo se limitaron a acompañar a las demás Sailors quienes se encontraban alrededor de ella.

- Seiya siento que dentro de mi un agujero… tan hondo…-

Rei se acercó a ella y la abrazó.

- Serena por favor no llores, tu les diste opciones y ellas fueron las que escogieron. No te sientas culpable-

Amy tomó una de sus manos

- Sabías que las cosas iban a ser difíciles, pero aún así lo afrontaste como debía ser, como una Princesa-

Serena detuvo su llanto y les obsequió una mirada cargada de gratitud y cariño.

- Chicas gracias, no se que hubiera hecho sin su apoyo, si ustedes no estuvieran aquí junto a mí…-

Rei besó su frente y se arrodilló ante ella, dejando sorprendida a Serena quien abrió los ojos no comprendiendo a su amiga.

- Pero lo estamos, porque así lo quisimos desde el primer momento. No hizo falta que nos convencieras ni que rogaras por nuestra comprensión. La mía siempre la has tenido y aquí frente a todos, juro que te protegeré de cualquiera que quiera hacerte daño no solo a ti, sino que también a Seiya-

Luego Lita imitó el gesto.

- Princesa yo juro que velaré por ti y por aquellos que amas mientras me permitas hacerlo-

La siguiente fue Amy.

- Yo juro que nunca te sentirás sola mientras me tengas a mí y a tus amigos a tu lado-

Mina antes de arrodillarse tomó una de las manos de Serena.

- Y yo te juro que mi felicidad no estará completa, mientras mi Princesa y mi amiga no lo sean y defenderé el bello resplandor de tu corazón con mi propia vida-

Serena pudo sentir en su corazón el peso de las palabras pronunciadas por sus amigas y una sensación de agradecimiento y amor recorrió todo su ser.

- Chicas…-

Taiki y Yaten aunque no comprendían lo que había sucedido, sintieron el impulso de dar todo por esa chica que sin saber como era capaz de provocar eso y mucho más.

- Y nosotros estaremos ahí cuando deban proteger ese resplandor. No solo eres la Princesa de estas guardianas, sino que la de los caballeros de Kimmoku también-

Serena sintió como los brazos de todos sus amigos y los de Seiya la envolvían cálidamente y esta vez sus ojos se colmaron de lágrimas de felicidad.

*****SyS*****

Hola a todoss! despues de algunos dias vuelvo a retomarr la escritura! no es por falta de inspiracion claro! es solo que el tiempo ya no me alcanzaba para nada, y como hoy ya comenzaron mis vacaciones puedo retomar mi historia! grazias a todos por tomarse un ratito para leer esta historia que es mi debut en esta pagina! y grazias tambien a los que dejan sus mensajitos de aliento y animo a los demás a escribir los suyos tambien! nos vemooa y espero les guste!

Hotaru no Hikaru: olaaaa! que bien que te haya dado felicidad que a Seiya lo hayan aceptado, la verdad a que padres no les daria alegria que le presenten un yerno asi no?, aqui te dejo un nuevo capitulo, espero te guste y nos leemos en el proximo. grazias!

aleja: Hola! grazias por darte el tiempo de leer mi historia y me alegra que te haya gustado! aqui va el nuevo capitulo, espero lo leas y sigas mi fic! grazias nos vemos

Princesa Lunar de Kou: Holaa amiga! me desapareci nuevamente un buen rato, pero espero ponerme al dia!. Lo de los anillos de Kakkyu estará en ascuas por lo menos en este capitulo, a medida que transcurra la historia, se iran develando los secretos, pero te doy una pista! estan relacionados con otro habitante de ese planeta!. Que lindo que mi historia te causa el rememorar recuerdos de tan linda historia que realmente es de un amor capaz de superar las barreras de la ficcion. Espero te guste este nuevo capitulo y nos leemos luego adios!

Hikariadi: Hola amiga! me alegro mucho leer tu mensaje y la verdad es que mi proposito era hacer una historia larga, simplemente porque cada vez que leia un fic y terminaba, me quedaba con ganas de mas! asi que me decidi a hacer uno propio, espero que el hecho que sea largo no moleste!, ojala te guste mi nuevo capitulo y nos leemos adios!