"No es amor el amor que cambia cuando una alteración encuentra, que se adapta con el distanciamiento a distanciarse. Oh no, es un faro siempre firme, que contempla las tempestades sin nunca estremecerse." (William Shakespeare).
Capitulo XIII. Corazón con dudas ¿Corazón que ama?
Ya dentro del templo Hikawa Lita y Amy relataban todo lo sucedido a Yaten y Taiki, quienes no habían presenciado el enfrentamiento entre las Sailors. Mina ayudaba a Rei a curar las heridas provocadas por la pelea con Haruka, puesto que de todos los encuentros, éste había sido es más violento.
Mientras que Seiya había llevado a Serena a la habitación de Rei a que descansara después de lo vivido. Si bien ella no había salido herida físicamente, el desgaste interior que le había provocado la incomprensión y finalmente la deslealtad de las Outers era más que suficiente como para sentirse agotada.
- Ya veo- dijo Taiki- creo que ambos tenían muy claro que su situación no iba a ser bien recibida por todos, pero…
Lita asintió, casi leyendo la mente de Taiki.
- Nunca esperamos una reacción tan violenta, especialmente contra Serena. Se que por Seiya no tienen ningún tipo de consideración, pero Serena es nuestra Princesa y aún así no les importó-
Yaten quién se encontraba escuchando la conversación puso la mano sobre su mentón, analizando las palabras de sus amigos.
- ¿Qué creen que suceda ahora?-
Amy quien frotaba un paño frío sobre su brazo miró a los partícipes de la plática, nadie tenía respuesta a ello.
- No lo sabemos. El futuro está más incierto que nunca-
Todos coincidieron en eso. Finalmente Yaten se levantó de la silla donde se encontraba y Lita decidió preparar algo de comer, pues necesitaban reponer sus energías. Taiki se percató que solo Amy se encontraba junto a él. Pensó en irse de allí, pero una razón inexplicable lo hacía hacer lo contrario. Se dio cuenta que ella oprimía delicadamente un trozo de tela en el hombro izquierdo. Al ver que la tela tenía pequeñas manchas de sangre, sintió una punzada en el pecho. Estaba preocupado.
- ¿estas bien?-
Amy quien tenía la vista sobre su brazo levantó la cabeza ante la pregunta de Taiki. Este tenía una expresión seria pero sus ojos denotaban inquietud y en el fondo del corazón ella se alegró ante este gesto. Le sonrió amablemente.
- Eh… si, es solo un rasguño, los que me preocupan son Rei y Seiya-
Taiki quiso por un momento ayudarla, estiró su brazo levemente, pero luego se arrepintió, así que decidió seguir con la conversación, De alguna forma hablar con Amy era algo que siempre había disfrutado.
- Estarán bien, las heridas de Rei ya están siendo curadas y bueno Seiya…-
El chico miró hacia la habitación donde se encontraba Seiya y Amy sacó sus propias conclusiones.
- Dijo que primero se encargaría de Serena ¿verdad?-
Taiki afirmó con un gesto y Amy no pudo evitar posar también su mirada en la habitación en la que se encontraba Serena descansando, pero volvió la cabeza al escuchar un suspiro del chico.
- Pobrecita, esto ha sido muy duro para ella-
Amy contempló hondamente el rostro de Taiki. Él seguía siendo el chico apuesto, sereno y gentil que ella recordaba y con el que gustaba tanto estar. Vino a su mente la extraña reacción que tuvo el día de su regreso. Eso la entristeció pero tenía la esperanza que cuando las cosas se calmaran al menos un poco, pudieran conversar de ello.
- Taiki, sé que no es momento para decir estas cosas pero… estoy muy contenta que hayas decidido volver a la tierra… sea por los motivos que sea-
Él se sorprendió ante esta frase de Amy. La sonrisa que le obsequiaba la chica era no solo bella, sino que también sincera. Al parecer realmente se alegraba por su regreso y eso lo hacía sentirse ¿contento? Le sonrió de vuelta y antes que el ambiente se volviera incómodo, ella se levantó de su asiento, se dirigió hacia donde se encontraba Lita y tomó unos platos para ayudarla a cocinar.
En el baño Mina vendaba el brazo y una de las piernas de Rei. Ante la presencia de Serena no se había quejado en lo absoluto, pero ya estando a solas con su amiga podía expresar lo que le dolían las heridas.
- Necesitaré tomar un calmante. La herida del brazo ya casi no me molesta, pero la de la rodilla…-
Rei hizo un gesto de dolor al tratar de flectar la pierna. Mina la observó con aprehensión.
- ¿Estás segura que no quieres que te revise un médico?-
Rei soltó un poco sus vendajes y arrugó la frente cuando pasó a rozar la magulladura.
- Si, estaré bien, además no quiero alarmar a nadie-
Mina recordó como Haruka se había dirigido tan salvajemente hacia Rei y una vez más se prometió a si misma no personarle eso nunca.
- Como se atrevió a hacerte esto-
Los puños de Mina se cerraron en señal de impotencia y Rei solo apoyó la cabeza en la pared.
- Sabíamos lo que iba a suceder, el que tuviéramos la ilusión que ellas recibirían con los brazos abiertos a Serena es otra cosa-
Mina se puso de pie y lavó sus manos, mientras se secaba en una de las toallas.
- Lo sé, pero una cosa es que estén enfadadas y otra muy distinta es que quieran eliminarnos-
Rei comenzó a recoger los algodones que habían utilizado para la curación y los reunió en una bolsa para tirarlos a la basura.
- Si atacaron a la misma Serena, se puede esperar cualquier cosa-
Mina la ayudó a recoger los del suelo para que ella no hiciera esfuerzo.
- ¿Cómo estará?-
Rei se detuvo un momento pero no entró.
- Solo debe estar abrumada. Todo fue muy deprisa. Eso debe haberle agobiado pero estará bien. Nos tiene a nosotras, a los chicos y sobre todo a Seiya-
Mina suspiró y puso una cara tan graciosa que Rei no pudo evitar soltar una carcajada y la rubia resopló ante la burla de su amiga-
- Serena realmente es una afortunada. Trae vuelto loco a un chico guapísimo, cariñoso, atento y además superestrella-
Rei nuevamente soltó una carcajada sonora y tapó su boca al darse cuenta que su grito podría haber despertado a Serena, así que caminó por el pasillo que llevaba al salón para alejarse de ese lugar.
- ¡jajaja Mina!, de que te quejas si tu vas por el mismo camino-
Mina la siguió y caminaba con los brazos cruzados y moviendo su cabeza en forma negativa.
- No lo creo-
Con su brazo en buenas condiciones Rei enganchó el suyo con el de Mina.
- Tú y Yaten no tuvieron la suerte de conocerse tan bien como Seiya y Serena. Así que esta es tu oportunidad de demostrarle todo lo que vales-
Mina la miró con los ojos brillosos de entusiasmo y sin pensarlo saltó sobre ella y la abrazó.
- ¡Tienes razón Rei! desde ahora la meta de mi vida será conquistar el gélido corazón de ese hombre-
Rei trataba de despegarse de su amiga, quien apretaba demasiado fuerte su brazo herido.
- ¡Hey!, cuidado con la sailor herida-
Mina la soltó y puso cara de inocente.
- Ups, lo siento fue la emoción.
Serena y Seiya se encontraban sentados sobre la cama de Rei. Ninguno de los dos decía nada. Solo estaban allí tomados de las manos, apoyados uno con el otro y sobretodo juntos. Serena ya estaba más calmada, en su interior ya había aceptado lo sucedido como una prueba más que debía vencer y Seiya confiaba en que así sería.
- Cuando vi lo que Haruka te había hecho no pude soportarlo. Me siento un poco avergonzada, nunca le había hablado así a nadie-
Seiya acariciaba el cabello de Serena delicadamente y de vez en cuando se quejaba en silencio de los golpes que tenía en el cuerpo.
- bombom no te sientas así, si yo hubiera estado en tu situación habría actuado mucho peor-
Serena lo miro.
- Lo sé y el hecho de verte pelear con ellas no hubiera sido nada de grato, si te hubieran lastimado aún mas… no se que provocaría eso en mí-
Seiya sonrió en forma burlesca, pero luego la sonrisa se le fue del rostro y se recostó sobre la cama con uno de sus brazos sobre los ojos.
- Creo que de eso no tienes que preocuparte. Mientras las chicas estén cerca de mí no permitirán que pueda defenderte. Por un lado sabía que no podía enfrentarme a ellas, pues no te dejaría sola en ese momento, pero también quería que supieran que no estás desamparada, que yo estaré ahí siempre que quieran hacerte daño, pero Mina no me dejó hacerlo. Sentí una gran impotencia en ese minuto y me enfadé-
Serena se recostó a su lado y apoyó su cabeza en el hombro del chico.
- Seiya si me protegiste. Te expusiste al ataque de Haruka para que yo no lo recibiera. Con cada instante que pasa estás arriesgándote por mí. El solo hecho de estar en la tierra ya significa peligro para ti-
Seiya se quedó en silencio en la misma posición, ante la expectación de Serena y al final giró su rostro y le sonrió.
- Es solo que… me hubiera gustado defenderte, eso es todo-
Serena lo observó y con una de sus manos acarició el rostro del chico, tal vez para suavizar la plática que vendría.
- Seiya, yo no necesito un príncipe con corona y armadura que desenvaine su espada y proteja a la damisela en apuros. Si es por eso…-
Seiya comprendió inmediatamente la alusión y su frente se pobló de arrugas. Decidió dar por terminada la plática levantándose de la cama rápidamente y aprontándose a salir de la habitación, pero la mano de Serena lo detuvo y se dio vuelta para responderle.
- Serena no es necesario que llevemos la conversación hacia ese punto-
Serena tiró del brazo de Seiya obligándolo a sentarse nuevamente. ¿Qué le estaba sucediendo últimamente?
- Yo creo que si lo es. Si Darien en el pasado procuró cuidarme lo hacía en parte… bueno porque me amaba y no dejaré de agradecerle por eso. Pero yo siempre lo vi también desde otro punto de vista-
Seiya arqueó una de sus cejas, entre enfadado y curioso.
- Cual-
Serena cruzó sus manos sobre su regazo y medio sonrió, ante la mirada aún un tanto ofuscada del chico.
- Que él no tenía la confianza suficiente en mí como para imaginar que yo podía sola, que poseo la fuerza necesaria para levantarme y hacer frente a la adversidad. A diferencia de Darien, se que tú sabes como soy, me conoces como nadie. Tú crees en mí, no solo lo siento sino que lo he visto con mis propios ojos y esa es una de las cosas por las cuales te amo tanto. Sé que depositarías tu vida en mis manos, me lo has dicho y ese hecho hace que me esfuerce el doble, porque tengo bajo mi responsabilidad lo más preciado para mí. Así que no te sientas molesto o algo parecido, no tienes porqué. El hecho que no pudieras defenderme el día de hoy tuvo su lado positivo, le hizo ver a todos y especialmente a mí que si puedo hacerlo por ustedes-
Serena le regaló la sonrisa más hermosa de todas y Seiya se arrepintió de la actitud que había tomado con ella, pero cada vez que ese tema salía a relucir su carácter lo traicionaba. Comprendió que el sentimiento de impotencia que había sentido él ese mismo día, ella lo había experimentado cientos de veces en el pasado. Se había comportado como un idiota celoso. La abrazó ante la sorpresa de Serena y luego la besó lentamente. Cuando al fin se separaron, le sonrió para así darle a entender a Serena que todo estaba bien.
- Así que… si entendí bien, se invirtieron los papeles ¿y soy la damisela en apuros?-
Serena se rió, por primera vez después de lo ocurrido y lo golpeó suavemente para después tomar su mano.
- No tonto, es solo que logras sacar a relucir lo mejor de mí. Yo puedo con esto Seiya, estoy sufriendo y me duele, pero no estoy sola, tú estas conmigo y mis amigas también. Todos ustedes hacen que me vuelva más valiente. Yo puedo protegerlos-
Seiya la rodeó por la cintura. El tenerla allí estrechada entre sus brazos hacían valer la pena los golpes recibidos. La amaba y era lo más importante.
- Tienes razón. Nunca he dudado ni voy a dudar de ti. Tu corazón es el arma más poderosa que he conocido en toda mi vida, ya vez como me hirió de muerte y aquí estoy rendido por ti-
Serena se sonrojó y se abrazó aún más fuertemente a él. Seiya pegó su boca junto al oído de ella.
- bombom perdóname, hace un momento me puse celoso y no quería escucharte. Es solo que… no lo sé soy un tonto. Entendí como te debes haber sentido todo ese tiempo-
Serena le dio un beso en la cara y se puso de pie.
- Eso ya pasó pero por favor Seiya nunca dudes de mí, si tu crees en mí puedo con cualquier cosa-
Seiya le sonrió
- Nunca lo haré-
Serena comenzó a reunir paños, agua y los colocó sobre un mueble de la habitación.
- ¿Y ahora podrías dejar que te cure las heridas que te hizo Haruka?, se que no has dicho nada porque querías saber como estaba con todo esto, pero estoy bien, no me derrumbaré ni lloraré. Ya derramé lágrimas suficientes-
Serena comenzó a quitarle la chaqueta que llevaba puesta, pero éste se resistió. No quería que ella se inquietara.
- bombom, no son tan terribles, ya ni me duelen-
Serena logró quitarle la chaqueta y pudo ver que la espalda de la camisa tenía manchas de sangre. Se tragó la pena, la rabia y lo tocó levemente por sobre la prenda.
- ¿Sí? ¿No te duele?-
Seiya pegó un grito al sentir el roce de los dedos de Serena.
- ¡Ay!, bueno puede ser que me molesten un poco-
Serena se levantó a tomar una de las toallas y empaparla en agua para limpiar la herida. Mientras hacía esto susurraba más para sí.
- Hombres celosos y machistas tratando de hacerse fuertes frente a las mujeres-
Seiya quién solo escuchó un leve murmullo la miro con cara de interrogación.
- ¿Qué dijiste?-
Ella se sentó junto a él e hizo como que no había dicho palabra alguna
- Nada, ya deja curarte-
El timbre había sonado ya varias veces antes de que él se decidiera a abrir la puerta. Visitas era lo último que le gustaba recibir hace ya varios días. Cuando vio de quien se trataba sus pensamientos se dirigieron inmediatamente a Serena.
- ¿Ha sucedido algo?-preguntó un tanto preocupado.
- ¿Podemos pasar?- dijo Haruka.
Darien hizo un ademán para que sus visitantes entraran a su apartamento.
- Supongo entonces que no es una visita de mera cortesía-
Las guerreras se observaron entre sí.
- Acabamos de tener un enfrentamiento con las demás Sailor Scouts-
A Darien la noticia realmente no le extrañó, ¿guardianas luchando contra su Princesa?, la idea se le hizo difícil.
- No entiendo el objetivo de hacer tal cosa-
- Es solo que… cuando vimos a ese sujeto- dijo Haruka casi escupiendo las palabras -No podemos permitir que esta locura continúe ¡lo sabes!-
Darien solo guardó silencio, referirse a ese tema y justamente con ellas no era lo que pretendía.
- ¿Pudieron al menos platicar con ellas?, especialmente con Serena antes de tomar otras medidas más drásticas-
Al parecer el Príncipe no compartía lo hecho por las guerreras allí presentes y ellas lo comprendieron al instante.
- No tiene sentido hacerlo- dijo Michiru -ella ha enloquecido completamente. Está irreconocible. No es la Princesa que una vez conocimos y admiramos. Su forma de pensar ha cambiado y no solo eso-
- Que quieres decir con eso- preguntó Darien casi con curiosidad.
Esta vez fue la más pequeña de las Sailor quien contestó
- Está dispuesta a todo, lo puedes ver en sus ojos, no tiene temor de retar a quien sea.
- Y la enorme energía del Cristal del Plata y de su propio corazón están de su lado, porque se ha hecho mucho más poderosa- agregó Haruka quién experimentó en carne propia aquel poder.
Darien se acercó a la ventana. Tenía tantas preguntas en su cabeza que era difícil ordenarlas de acuerdo a su prioridad, todas eran importantes ¿Una Sailor Moon más poderosa? ¿Podía ser eso posible? ¿Por qué Serena aún no se había acercado a él? ¿Cuáles eran sus planes? ¿Estará él contemplado en ellos?
Setsuna carraspeó para llamar su atención. Este alzó la vista.
- Creo que debe hablar con ella lo más rápido posible, pero antes…- dijo ella captando totalmente su curiosidad- tenemos algo que proponerle-
Yaten se sentó junto a Taiki, con la mirada perdida y el ceño fruncido. Su hermano que lo conocía muy bien, sabía que algo lo preocupaba.
- ¿Estás bien?-
Yaten, alzó la cabeza e hizo un gesto indescifrable.
- Si… solo estoy analizando, cierta información que acabo de obtener-
Taiki continuó con dudas-
- eh?-
Yaten comenzó a caminar de un lado hacia otro, ante un Taiki que lo observaba perplejo. Al fin, se sentó nuevamente junto a su hermano.
- Tú crees que… que…
- ¿que que?
Yaten giró los ojos y Taiki comprendió que debía guardar silencio.
- Déjame continuar ¿Esta bien?. Tú crees que muchas cosas hayan cambiado desde nuestra partida, dentro de nuestro grupo de amigos me refiero-
Taiki adoptó una postura pensativa, tratando de entender el hilo de la conversación.
- Bueno… el solo hecho que Serena haya dejado plantado a Darien en el altar, viajara a nuestro planeta, declarare su amor a Seiya y que en este momento estemos en la tierra en medio de una batalla por la decisión de Serena es un cambio, así que creo que tendrás que ser más específico con tu pregunta-
Yaten se revolvió en su asiento, al parecer su hermano o no comprendía o estaba haciéndolo sufrir.
- Taiki, si bien Seiya y Serena son personas a las cuales estimo mucho, sabes que no me refiero concretamente de ellos-
Yaten se pasó la mano por el cabello, Taiki definitivamente lo estaba haciendo sudar. Éste ya había comprendido desde hacía rato el tema de la plática, pero quería saber hasta donde llegaba la desesperación de su hermano y rió en su interior, así que prefirió seguir con su teatro.
- Aja… pues a que te refieres Yaten-
Taiki notó un ligero sonrojo en el rostro de su hermano, cosa casi increíble y comprendió que se venía el momento de la verdad-
- ¿Crees que Mina haya conocido a alguien en estos meses, a un hombre?, no se…-
Yaten respiró como si esa pregunta hubiera estado atascada en su garganta, cruzó sus manos, descansó sobre ellas su mentón y cerró los ojos. Al parecer esa posibilidad lo estaba molestando. Taiki cruzó los brazos a la altura de su pecho, queriendo fastidiar un poco más a su hermano.
- Es posible. Mina es una muchacha muy bonita, simpática, con un sentido del humor interesante y eso la hace distinta a los demás-
Yaten lo miró como si estuviera diciendo algo obvio-
- si si… eso lo sé…-
Taiki no pudo evitar sonreír abiertamente, quería mucho a su hermano pero no era malo sacar a relucir sus verdaderos sentimientos a base de un poco de pesar-
- ¿Acaso tienes miedo que alguien se te haya adelantado?, te lo tendrías bien merecido. Mina hizo bastantes esfuerzos por agradarte y solo recibió malas caras de tu parte-
Yaten suspiró pesadamente y cerró los ojos.
- Gracias Taiki eso también lo sé-
Taiki movió de un lado hacia otro su cabeza tratando de unir las respuestas casi monosílabas de su hermano.
- Entonces cual es tu duda, no comprendo. SI quieres saber si esta saliendo con alguien se lo preguntas y ya-
Yaten estiró sus brazos y los colocó detrás de su cabeza, ante la mirada atenta de su hermano
- Claro, es muy fácil para ti decirlo-
Taiki recordó lo mucho que le había costado hace un momento atrás cruzar un par de palabras con Amy y por primera vez comprendió la posición en la que se encontraba Yaten, que se reducía a una sola palabra: incertidumbre. Sonrió para sus adentros, pero esta conversación no se trataba de él sino de su hermano, además él no se encontraba en la misma situación de sus hermanos o eso creía. Despejó su mente para poder seguir prestando atención.
- No es eso Yaten. Pero creo que no deberías hacer de una simple pregunta algo tan complejo-
Yaten observó a su hermano como si fuera de otro mundo ¡Dios! ¿Acaso este hombre jamás consideraba algo como "complejo"?
- ¡No es una simple pregunta Taiki!, digamos que de eso dependen varias de mis próximas acciones-
Taiki se levantó de su asiento para ir a buscar un poco de agua. Yaten esperó a que éste volviera y cuando se sentó nuevamente a su lado continuó con la plática.
- ¿Que dirías si invitara a Mina a salir?, ¿sería algo anormal, poco apropiado?
Taiki que en ese momento bebía de su agua se atragantó de la impresión y Yaten golpeó su espalda para ayudarlo a respirar. Cuando al fin Taiki pudo volver a hablar, miró los ojos expectantes de su hermano, claramente esperaba una respuesta.
- wow, eso sería… extraño, creo-
Yaten asintió, obviamente sería eso lo que pensaría la gente, después de todo era un idea alocada.
- Si, tienes razón-
Taiki movió sus manos tratando de contrarrestar el efecto que sus palabras habían causado en la determinación del chico, lo que menos quería era truncar los anhelos de su hermano. Tal vez sería mejor dejar aún lado las bromas y hablar más seriamente.
- no no no no… no extraño en el sentido malo y espeluznante, sino que… bueno siempre fue ella la que te buscó y ahora que tu tomes la iniciativa es…
Taiki guardó silencio y Yaten hizo una mueca medio compungido.
- extraño-
Taiki hizo el mismo gesto que su hermano.
- claro-
Yaten gruñó, se revolvió los cabellos y luego con ambas manos tomó su cabeza. Taiki podía apreciar a simple vista la gran batalla que se estaba librando en el interior de su hermano y a pesar de la gran dificultad que este tenía de expresar con palabras lo que realmente le estaba ocurriendo, le alegraba descubrir esta nueva faceta que estaba saliendo a flote.
- Es solo que… Cuando estábamos en Kimokku y veía a Seiya como sufría de amor por Serena, me provocaba unas ganas enormes de golpearlo. No podía entender como alguien era capaz de amar y querer estar tan cerca de otra persona, especialmente cuando hasta ese momento no era correspondido. Pero en el fondo, no lo sé, también me preguntaba que se sentiría tener esos sentimientos y bueno cuando Serena fue por él y confesó que lo amaba, vi el cambio en Seiya, como si hubiera renacido tan solo con verla y…
Taiki, quien escuchaba atentamente a su hermano, volteó a verlo para saber porque se había detenido.
- y?...-
Yaten, tan orgulloso y severo a veces, estaba dejando ver parte de lo albergado dentro de su ser, no le gustaba pero lo necesitaba.
- quise que alguien fuera capaz de provocar ese brillo en los ojos y esa sonrisa que Serena provocó en Seiya aquella vez. Y en ese momento la primera persona que se me vino a la mente fue Mina. Siempre fue insoportablemente ruidosa e histérica cuando estaba cerca de mí, pero…
Taiki tomó su hombro y le mostró una leve sonrisa, agradeciendo en parte el esfuerzo de su hermano, pues suponía que no era fácil pasar de ser un témpano de hielo a un hombre que comenzaba a experimentar en toda su extensión el amor.
- Es la única persona que notó que esa frialdad tuya es solo una fachada-
Yaten lo miró y le sonrió, con esa misma sonrisa socarrona de siempre. Definitivamente esto de hablar de cosas relacionadas con el corazón no se le estaba dando tan mal.
- Algo así-
Taiki comenzó a agitar el resto de agua que quedaba en el vaso con movimientos lentos, adoptando una expresión más seria y madura.
- Yaten, cuando regresamos a nuestro planeta fue sabiendo que jamás volveríamos a ver a nuestros amigos, para nosotros el paso por la tierra era solo transitorio siempre lo supimos, pero eso no pudo evitar que el conocerlos marcara nuestras vidas y así fue. Si nuestro destino los ha puesto nuevamente en el camino es por algo, no me llames supersticioso, pero no lo sé toma de ejemplo a Seiya, él regresó a Kimokku porque era su deber, pero estoy seguro que siempre guardó la esperanza de volver a ver a Serena, eso me demuestra que el verdadero amor se abre paso de formas misteriosas. Así que mi consejo es que si volviste a la tierra con un propósito, que puedo intuir cual es, trates de conseguirlo y si tienes temor o dudas recuerdes los sentimientos que te despertó el recordar a Mina aquella vez., no te amedrentes por el que dirán. Aprovecha esta oportunidad que se te ha dado, la mayoría de las veces estas cosas no suceden dos veces.
Mientras Taiki hablaba, por la cabeza de Yaten se cruzaron muchas imágenes, la mayoría de ellas relacionadas con su estadía en la tierra y el cambio de actitud que le significó el conocer a personas tan distintas a él y aunque no quería reconocerlo, su hermano estaba en lo cierto, para él ya no solo eran importante sus hermanos, sino que también aquellos con los que había disfrutado y también sufrido.
- Vaya Taiki eso fue… bastante inspirador-
Taiki se levantó del sofá e hizo un gesto de satisfacción, a estas alturas ya no sabía si estaba dando un consejo a Yaten o si su subconsciente le estaba enviando mensajes subliminales de "tal vez deberías seguir tus propios consejos"
- Estoy inspirado-
Yaten siguió el ejemplo de su hermano y también se puso de pie.
- A que te refieres-
Taiki solo sonrió
- A nada. Sabes me gusta el Yaten con problemas que busca consejos en los demás-
Taiki golpeó el brazo de Yaten en broma y este no pudo evitar sonreir.
- No te acostumbres, soy completamente autosuficiente, es solo que… bueno necesitaba la opinión de un tercero- Yaten extendió su brazo y estiró la mano a Taiki -gracias hermano, por escuchar y tratar de entender, ahora creo que debo hablar con cierta personita-
Taiki estrechó la mano de su hermano y le sonrió.
- Que te parece si primero vamos a ayudar a las chicas con la comida, creo que ha sido un día agotador para todos y necesitamos un momento para calmarnos y platicar de lo que haremos desde ahora-
- Tienes razón, pero antes de eso, hay otra cosa que quiero comentarte y espero que en otro momento podamos platicar-
- De que se trata-
Yaten miró a su hermano un tanto preocupado.
- Creo, aún no estoy seguro, que algo ha sucedido en Kimokku, no me preguntes porque, pero tengo la sensación de que algo no anda bien. Cuando las cosas se calmen un poco por aquí deberíamos tratar de contactar a la Princesa-
Taiki guardó silencio, pero asintió. Era como si su corazón le dijera que Yaten estaba en lo cierto.
En la cocina, Lita y Amy preparaban algo de comer, eso las mantenía entretenidas para no pensar en cosas más serias.
- ¡Lita esto te quedó riquísimo!-
La chica sonrió ante la aprobación de su amiga. Al menos algo la confortaba después de lo vivido aquel día.
- Gracias Amy. Quise hacer un buen plato de comida, la verdad es que todos necesitamos algo para recuperar fuerzas y que mejor que un buen almuerzo. Además en esa comida podremos hablar más tranquilamente-
Amy quien se encontraba buscando cubiertos y platos para servir a sus amigos estuvo de acuerdo con su amiga. Debían conversar las cosas ahora que había algo de calma.
- Lita… lo que ellas dijeron a Serena fue tan cruel, después de todo lo que ella ha sacrificado por nosotros, creo que no fueron juntas-
- No solo eso Amy, su conducta fue completamente equivocada, ellas que siempre transmitieron el mensaje de proteger y cuidar a la princesa hoy estuvieron a punto de herirla-
La frente de Lita se pobló de arrugas y Amy notó que había algo más
- Tienes razón, ¿pero es otra cosa que preocupa verdad?
Lita retiró su comida del fuego y tardó en responder.
- Es solo que me di cuenta que Haruka y las demás están dispuestas a todo con tal de hacer cumplir sus planes, no tienen límites Amy, Seiya y los chicos están en peligro, pero también Serena y eso no debería ser así, ellas deben protegerla, no lastimarla-
- Lo sé Lita, creo que todas tenemos el mismo sentimiento dentro de nosotros y claramente la misma preocupación. Que te parece si reúnes a todos en la mesa, debemos tomar medidas lo más rápido posible-
- ¿Bombom estas dormida?-
Serena se encontraba recostada en la cama de Rei y junto a ella, rodeándola con sus brazos estaba Seiya. No quería molestarla, pero sentía que en el resto de la casa los demás se estaban movilizando y seguramente ellos eran los únicos que no estaban presentes.
- ¿Bombom?-
Serena se removió un poco-
- mm... que pasa, estaba soñando-
Seiya se apegó mas a la rubia para escucharla mejor, al parecer había despertado en él curiosidad.
- ¿Ah si? Y supongo que el protagonista de tu sueño no era otra persona más que yo-
Seiya pensó que eso causaría gracia y burlas en ella, pero al no escuchar ningún comentario por parte de Serena, esperó a que continuara hablando.
- Soñé que todos estábamos en un gran salón vestidos con hermosos trajes, la música era delicada. Era de noche, pero no había necesidad de luz, pues la luna se mostraba tan majestuosa que alumbraba cada rincón de ese lugar. Pero no era eso lo que me cautivó, sino el rostro de cada uno de los presentes, estaban felices sus ojos irradiaban júbilo y sus sonrisas eran de auténtica dicha. Mi corazón se emociona de solo recordarlo, éramos todos juntos, como ants.
Serena calló y Seiya comprendió que más que un sueño, ese era la representación de lo que deseaba la princesa, que todas las personas a las que amaba, pudieran convivir en paz, como antes.
- Bombom estoy seguro que algún día volveremos a estar reunidos nuevamente, no se si ese momento está cerca, pero tengo fe en que sucederá.
Serena se dio vuelta para quedar frente a frente a Seiya y besó suavemente sus labios.
- Lo se Seiya, gracias por estar conmigo y sobre todo por querer lo mismo que yo.
- Lo se, te amo bomboncito bonito
Serena se rió ante ese apodo tan amoroso y lo abrazó fuertemente y Seiya respiró satisfecho.
- Bombom y dime que estabas celebrando en tu sueño-
Serena lo miró, pero no le respondió y se dio vuelta nuevamente para no darle la cara.
- Algo sin importancia-
Seiya quedó meditando la respuesta
- Y si es algo sin importancia, porque no puedes decírmelo-
- El tema no es si puedo o no decírtelo, el tema es si debo decírtelo-
Seiya no alcanzó a insistir, puesto que en ese momento llamaron a la puerta. Era Lita.
- ¿Serena Seiya puedo pasar o están haciendo cosas de grandes?-
La rubia se levantó como un misil de la cama
- ¡Lita!, ¡claro que no pasa que cosas dices!
Lita y encontró a una Serena sorprendida y a un Seiya un tanto callado.
Siento molestarte, pero hemos preparado algo de comer y de paso aprovechamos de discutir ciertas cosas. Serena asintió.
- Tienes razón Lita, debemos hablar, además no se ustedes pero ¡yo estoy muerta de hambre!.
Serena fue la que salió primero de la habitación con los ojos brillosos del solo imaginar probar la comida de su amiga, mientras que Seiya y Lita solo alcanzaron a divisar unas coletas agitarse a toda velocidad.
Todos ya estaban en la mesa cuando los tres restantes tomaron sus respectivos puestos. La cabecera de la mesa fue reservada para Serena. Cada uno comenzó a servirse del plato al mismo tiempo que platicaban con la persona que tenían a su lado.
- ¿Te encuentras bien?- preguntó Mina.
La pregunta iba a dirigida a Serena y todos guardaron silencio para escuchar su respuesta, ella dejó a un lado el trozo de pan que estaba comiendo.
Yo- suspiró- la verdad siempre guardé dentro de mi corazón la esperanza de que las cosas tal vez no resultaren tan complicadas, que Haruka y las demás iban a comprenderme pero como ya constaté las cosas no fueron así. –su voz se quebró un poco, pero continuó- eso me duele y mucho, pero no puedo obligar a nadie a estar a mi lado, tanto a ellas como a ustedes se les dio la opción de elegir-
- Solo que ellas escogieron en lado equivocado- agregó Rei
Serena sonrió levemente ante el tono fastidiado de su amiga
- Equivocado para nosotros, pero correcto para ellas-
Lita movió la cabeza no estando de acuerdo con aquellas palabras, lo mismo que Mina.
- Las cosas no deben ser así Serena- dijo Lita -ellas al igual que nosotras tenemos un propósito, que es el protegerte, como lo harán entonces si prácticamente han dejado en claro que ya no te consideran su princesa-
Aquella última frase de Lita había sido exactamente lo que le había gritado Haruka antes de que se marchara y era una de las cosas que más le dolía. Pestañeó rápidamente para no dejar caer lágrima alguna, pues no era hora de llorar y se aclaró la garganta para no sonar tan afectada.
- Lita yo no deseo ser una persona ni mucho menos una Reina déspota que imponga a los demás su voluntad. Serena Tsukino cometió quizás la locura más grande su vida y aún así están en este momento a mi lado. Puedo sentir que su opción nació del amor y no de un mandato, así es como deseo que se hagan las cosas.
Serena miró a cada una de sus amigas y sonrió aliviada al ver en sus ojos un apoyo tan grande.
- Lo que has dicho es verdad- dijo Amy -te queremos mucho y deseamos verte bien y feliz junto con Seiya, por eso mismo es que además estamos preocupadas. Lo que ha sucedido el día de hoy no solo es triste sino que también grave, ellas usaron sus poderes contra ti Serena y nadie nos puede asegurar que no lo vuelvan a hacer.
- Lo que dice Amy es cierto- agregó Yaten -debes tener cuidado princesa, porque al parecer ya no podrás confiar en ellas.
- No solo ella debe tener precaución- dijo Taiki quien solo había escuchado atento a la conversación -la princesa de la Luna corre peligro por no acatar su destino, las sailor scouts peligran por apoyarla y nosotros somos unos extraños que venimos de otro planeta a arruinar sus planes.
- Y según las mismas palabras de Haruka yo soy un mentiroso y usurpador que vino a ocupar el trono de su majestad de la tierra-
En ese momento todos voltearon su mirada a Seiya quien solo había guardado silencio. El rostro se le descompuso al pronunciar esas palabras y solo el roce de la mano de Serena sobre la suya evitó que explotara.
- Eso que acaba de decir Seiya nos lleva a otro tema importante- dijo Rei miro fijamente al chico y luego a su amiga- creo que ya es hora que Serena hable con Darien-
- Lo que me faltaba- bufó Seiya-
Mina notó la incomodidad de sus amigos, la estatua en la que se convirtió el chico y la palidez que adoptó Serena.
- Se que no es lo que quisieras, pero ella debe hacerlo y cuanto antes mejor, no sabemos lo que planean las Outers, que tal si van con Darien y distorsionan un poco las cosas-
- Eso volvería mucho más grande este problema- dijo Amy.
- Amy tiene razón- dijo Rei
- Lo se lo se- respondió al fin Serena -es que…me pongo nerviosa con solo imaginar tenerlo frente a mi, cada vez que pienso en ese momento siento que me voy a desmayar, que voy a perder el habla, que no se me ocurrirá que decir.
-Vaya no sabía que el hablar con Darien aún causara esas cosas en ti-
Mina solo se percato del efecto de sus palabras cuando vio la mirada de todos sus amigos clavados en ella, Rei y Lita echaban chispas por los ojos, Taiki miró a su hermano, Yaten y Amy tosieron y tomaron un poco de agua, Serena agachó la cabeza para no ver a Seiya, a quien el rostro se le desfiguró, Serena apretó aún más su mano, pero éste la rechazó y las sujeto a los costados de la silla como tratando de no golpear a nadie. Mina se sonrojó por su impertinencia.
- Lo siento, no debí decir eso-
- Tonta Mina- habló Rei -es normal que Serena sienta nervios de hablar con Darien, tan solo hay que recordar las circunstancias en las que dejó de verlo-
- Si chicos Rei tiene razón, creo que no es fácil para Serena ni para nadie decir a alguien lo que ella debe decir- acotó Amy
- Porque no dejan de una vez que Serena conteste, yo también deseo saber de verdad cuanto le afecta Darien-
- Seiya tu no…-
- ¡Contesta!-
Todos abrieron la boca al ver de quien provenían esas palabras, pero a nadie impresionaron más que a Serena, pues Seiya prácticamente había escupido en su cara aquella frase cargada de recriminación, ella lo miró fijamente pero no vio ningún atisbo de abatimiento en él, significaba que las estaba diciendo en serio ¿Qué había pasado?
De todas las personas allí presentes el único que la podía lastimar de esa manera era Seiya y lo había hecho sin dudar.
- Seiya…-
- Responde-
El silencio aún continuaba. Yaten miró a Serena, ésta le sonrió a Amy quien estaba frente a ella, aunque sus ojos solo pedían salir corriendo y llorar, mientras que Seiya optó por jugar con la comida de su plato, ignorando completamente el rostro de desolación que tenía la rubia. Esto terminó por indignar a Yaten.
- Creo- empezó Yaten -que ninguna persona en esta mesa debería cuestionar el hecho que Serena se vea afectaba por hablar con Darien.
En ese momento Seiya levantó la cabeza y sintió que las palabras de su hermano iban dirigidas especialmente a él.
- Parece que algunos han olvidado quien es Serena y lo que ella representa- continuo Yaten con una voz cada vez más molesta -Es al ser con el corazón más bondadoso en todo el universo a quien están juzgando, su calidez no le es indiferente a nadie, así que creo que hacerle añicos la vida y los sueños a un hombre, que es básicamente lo que hará Serena con Darien, es una tarea bastante difícil considerando que la Princesa que tienen aquí sentada posee el corazón más puro que podrán conocer jamás.
- Por lo tanto- dijo Yaten al mismo tiempo que dejaba a un lado su servilleta y se levantaba de su silla -la próxima vez que nos reunamos para debatir sobre los remordimientos que debiera o no sentir Serena por hacerle daño a los demás teniendo en cuenta que durante toda su vida ha superpuesto la felicidad de los demás por sobre la suya, tengan la amabilidad de avisarme para no asistir, pues me parece un insulto hacia ella lo que acaba de ocurrir y no quiero ser partícipe de él.
Ante una audiencia completamente silenciada y asombrada no solo del ahínco con el que había defendido a Serena, sino de la lección que les había dado, Yaten tomó su chaqueta y se dirigió a la puerta.
- Serena lo siento tanto…- dijo Mina con los ojos colmados más de culpa que de lágrimas.
Pero Serena no respondió ni tampoco fue capaz de mirar a nadie, sentía que su garganta estaba completamente seca en contraste con sus ojos que brillaban de lágrimas. Rápidamente se puso también de pie.
- Yaten espera un momento-
Solo en el momento en que escuchó la voz quebrada y dolida de Serena, Seiya pudo darse cuenta del enorme sufrimiento que su actitud más que sus palabras le habían provocado y el remordimiento comenzó a hacer su trabajo. Casi instintivamente agarró el brazo de Serena, necesitaba hablar con ella-
- Serena yo…-
Ella se estremeció al sentir el contacto con Seiya, pero no le respondió ni tampoco le dirigió mirada alguna
- ¿Podrías llevarme a mí casa por favor?-
Yaten se sorprendió ante esta petición, así como los demás espectadores, pero no pudo más que asentir.
Ante la mirada culpable de sus amigos, pero por sobretodo la torturada de Seiya, Serena recogió su chaqueta, su bolso y se dirigió a la puerta.
- bombom, escúchame yo…-
Serena tomó la manilla de la puerta sin sentir nada, estaba en el limbo. Cerró la puerta tras de si, en parte no queriendo escuchar ni ver más a Seiya, el hombre que amaba la había herido profundamente.
- "Lo siento"…-
Seiya vio como la puerta se cerraba y como Serena se iba sin siquiera reprocharle nada, pero él la conocía y eso era lo peor de todo, podía sentir en carne viva como el corazón de la Princesa de la Luna había sido lastimado. La mujer que amaba estaba sufriendo hondamente y él había sido el culpable.
En ese mismo momento Seiya deseó morir.
En Kimokku cada movimiento giraba en torno al ataque sufrido en el palacio y al estado de salud de la Princesa. El agresor había desaparecido al instante pero no sin antes causar estragos y uno de ellos era el daño producido a la Princesa Kakkyu.
La doncella de la Princesa, cuyo nombre era Sura no podía más que rezar, preguntándose una y otra vez quien había sido aquel misterioso extranjero que sin ser visto había logrado llegar hasta la Princesa y agredirla sin ser detectado. Sus cavilaciones terminaron cuando vio salir de la habitación de Kakkyu al doctor.
- Como se encuentra la princesa- preguntó
- Ella tiene varias heridas profundas, pero lo más delicado es un golpe muy fuerte en la cabeza, a ratos despierta, en otros pierde el conocimiento.
- ¿Puedo hablar con ella?
El doctor asintió, pero solo le permitió estar unos minutos, pues la enferma debía descansar. Entró sin hacer mucho ruido y sentándose junto a ella tomó una de sus manos, estaban frías
Princesa… - dijo con lágrimas en los ojos- ¿Que debo hacer?
Kakkyu abrió pesadamente los ojos he hizo un gesto de dolor.
- Hay que advertirles, pero en mi estado no puedo hacerlo aún-
Tiene que haber alguna forma de hacer que sus antiguas guardianas vuelvan a este planeta.
Kakkyu se alteró y derramó gruesas lágrimas. Sura apretó su mano y trató de calmarla
-¡No! no puedo hacerles eso ellos se marcharon hace tan poco, además ya no son mis guardianes-
- Pero su alteza…-
Kakkyu ya no pensaba en su seguridad, puesto que ella no era el objetivo principal. Sus pensamientos volaron hacia la plática que había mantenido con aquel sujeto y su corazón se encogió.
Flash- back
- Lo que me estás diciendo es una verdadera lástima ¿sabes?, además me parece una verdadera ofensa que no te hayas preocupado de cuidar esos objetos tan valiosos para la antigua soberana de este lugar, digna de llamarse así, pero no creas que con eso me detendré, claro que no. Es solo que ahora tendré que adelantar mi pequeño viaje hacia ese planeta que llaman tierra-
Kakkyu ahogó un grito en la garganta y su cuerpo se paralizó del miedo. Si ese hombre viajaba a la tierra, no solo encontraría a la luz de la esperanza, sino que también el regalo que le había obsequiado a Seiya. Pero en esos momentos recordó lo que hace pocos instantes le había revelado ese hombre "la luz de esa estrella era hermosa, pero nada comparado con sus otros objetivos…". El corazón de la princesa se congeló. ¡Había sido una tonta!, porque ahora aquel ser maligno tendría la oportunidad no solo de apoderarse de la estrella de Sailor Moon, sino que también del antiguo brillo de Sephia.
- ¡No, no vayas a la tierra! No tienes ningún derecho a hacer daño a nadie de ese lugar, ¡como te atreves!-
Kakkyu sintió como nuevamente era lanzada por los aires, estrellándose esta vez en el suelo. Ya no podía seguir de pie.
- No me hables en ese tono. Creo que no haz aprendido la lección. Yo puedo hacer todo lo que quiera, porque simplemente no hay nadie capaz de detenerme-
Observó a la princesa casi desmayada en el suelo, pero que aún mantenía la mirada de miedo ante la idea que este ser llegara a la tierra y eso no pasó desapercibido.
- Por otro lado… al parecer por tu actitud tienes una relación cercana con ese planeta. Ese es un mundo insignificante para mí, pero a pesar de ello, allí habita mi mayor presa…-
Fin Flash-back
- Yo no soy la que necesita protección- dijo Kakkyu después de varios minutos- la princesa de la Luna y todos aquellos que habitan el planeta azul están el peligro
- Majestad quien era ese hombre que se atrevió a dejarla en este estado.
Kakkyu no le respondió, ya no tenía fuerzas para hablar. Solo recordó aquel relato que de niña había escuchado más de una vez y le fue imposible no asociarlo a aquello que estaba comenzando a desarrollarse, porque sin lugar a dudas era solo el principio.
"Toda persona y todo lugar tienen sus historias y algunas son tan terribles y dolorosas que es mejor dejarlas en el olvido. Ni en tus peores pesadillas te atreverías a invocarlas. Pero a veces el pasado es demasiado poderoso y se niega a sucumbir. Ahí es cuando aquellas personas… o cosas regresan para terminar o conseguir aquello que siempre los ha perturbado, hasta tal punto de perder la razón. Porque cuando estás en medio de la oscuridad la línea entre el bien y el mal dejan de existir".
Sentado en su trono y con una gran sonrisa en los labios un ser oculto entre las sombras no dejaba de observar el planeta tierra, que resplandecía más que nunca.
Casi podía palpar su próxima llegada, lo había ansiado durante mucho tiempo y finalmente el universo conspiraba para que así sucediera. Pero aún no era el momento, no estaba listo. Solo faltaba un poco más.
- Cinnia- dijo aquella voz poderosa-
Aquella mujer apareció rápidamente inclinándose ante la enorme figura que se encontraba frente a ella
- Si su majestad-
- Necesito que hagas algo por mí. En aquel planeta azul llamado tierra- le mostró indicándole con su dedo índice -vive quizás el grupo más grande de guardianas, soberanas de distintos planetas y necesito saber que tan cierta es su leyenda.
- Como lo ordene-
Y así Cinnia partió velozmente hacia la tierra.
*****SyS*****
Hola a todosssssssssssssss! aqui tienen un nuevo capitulo de esta linda historia de amor... aunque de bonita no tuvo mucho esta vez!, este es un capitulo muy importante que dejara algunas consencuencias en la relacion de nuestros protagonistas, pero no solo en la de ellos !ojo!. ¿cual sera la proposicion de Sailor Plut? ¿que secreto oculta Kakkyu? ¿Darien hablara finalmente con Serena? Todo eso queda para el proximo capitulo! Muchas grazias a las muchas personas que leyeron el capitulo anterior y especialmente las que se toman el tiempo de dejar un mensaje! me alegro mucho cuando lo hacen y me ayudan a seguir. Nos vemo en el proximo! adiosss
Srita. Rossy Kou: Hola! que lindo que te hayas emocionado con la actitud de Serena. No te preocupes no te has perdido el encuentro entre Serena y Darien y no solo sera genial, sino que dificil tambien!, espero leerte en el siguiente capitulo nos vemoss!
Serena Princesita Hale: Hola! estuvo muy lindo lo que las chicas dijeron por Serena, yo me emociono bastante escribiendo mi fic, aunque suene tonto!, en el proximo capitulo ya verás lo emotivo que será el encuentro entre Serena y Darien. espero leernos en el siguiente! adioss
Kira Masen; Hola! espero estes bien! la acttud de Haruka y las demas no solo es dolorosa porque Serena es su amiga y ha estado con ellas a pesar de todo, sino que tambien es indebida y eso traerá consecuencias a futuro y si bien ellas son uno de los obstaculos en la relacion de Serena y Seiya no seran los unicos! espero leerte en el siguiente capitulo adios!
agatasha: Hola! muchas grazias por enviarme buenas vibras y si! estoy inspirada ultimanente! espero leerte en el proximo adios!
Meryl88: Muchas grazias por tu mensaje, aunque no lo creas me sirvio de mucho y tus palabras fueron muy lindas. espero que este capitulo y los que vendran esten acorde a tus expectativas. espero leerte nuevamente y grazias nuevamente adios!
