"Sabemos lo que somos, pero no en lo que podemos convertirnos" (William shakespeare).

Capítulo IVX. Ultimátum.

Nadie supo cuanto tiempo transcurrió, solo estaban allí sentados en silencio sin dirigirse la palabra, con las cabezas inclinadas y las miradas perdidas.

- ¿Alguien me puede explicar como una reunión que pretendía planear la protección de Serena se transformó en esto?-

La pregunta de Lita no iba dirigido a nadie en especial, al igual que todos, ella buscaba una respuesta.

- Esto ha sido un desastre-

Amy y Lita se levantaron de la mesa, para recoger los platos del almuerzo que nadie disfrutó. Mina quien era una de las más afectadas no se atrevía a mirar a Rei, temía una buena reprimenda. Rei tenía enfocada toda su atención en Seiya, lo observaba fijamente. A Mina le dio la impresión que en cualquier minuto le saltaría encima y justo cuando se imaginó la escena, Rei la miró.

- Mina te rogaria que la próxima vez midieras un poco más tus palabras, al parecer no todos tenemos desarrollado de la misma forma nuestro sentido común-

"Oh oh, problemas" pensó Mina.

- Lo siento mucho Rei de verdad me siento fatal, creo que buscaré a Serena en cuanto pueda, debo pedirle disculpas-

Seiya quien prácticamente parecía una estatua de mármol en esa silla, se encontraba ajeno a lo que sucedía en ese momento, su cabeza solo tenía espacio para escuchar una y otra vez su propia voz brutal encarando a Serena ¿con que derecho le había hecho esa pregunta? ¿Cómo se atrevía a enjuiciarla de esa manera?, que le estaba sucediendo ¿acaso estaba perdiendo la razón?, ella era su todo y ante la primera complicación salían a relucir los miedos, las inseguridades y la atacaba en público, frente a todos sus amigos.

Era un idiota tan grande que su propio hermano tuvo que salir en defensa de Serena, porque simplemente él no había sido capaz de entender la enorme carga en el corazón de su amada... ¿como se puede amar tanto a una persona y al mismo tiempo hacerle daño tan fácilmente?

¡No! Las cosas no podían seguir así tenía que hablar con el ella, pedir, no, rogar por su perdón, explicarle que todo lo que le había jurado era cierto, que no mentía cuando le decía que confiaba en ella, aunque con solo unas palabras había botado a la basura toda esa confianza.

Seiya se puso de pie rápidamente, tenía que alcanzarla, aún tenía tiempo.

- ¿Seiya donde vas?-

Seiya la miró y en sus ojos solo había desesperación. El corazón de la chica se encogió.

- Tengo que verla Mina, soy un tonto no debí…yo-

La voz de Seiya cada vez expresaba más su estado de ánimo, la culpabilidad lo estaba asfixiando pero no obstante ello nadie lo alentó para que buscara a Serena, en el fondo todos estaban consientes que el mal ya estaba hecho, especialmente Rei.

- Seiya siéntate-

Lita y Amy que estaban en la cocina dejaron de hacer sus labores para prestar más atención a la plática, Mina vió como Rei trataba de no exaltarse y cerró sus ojos. Seiya se pasaba la mano por el cabello una y otra vez, estaba resquebrajándose.

- Nunca le había hablado así no lo pensé…-

- ¡Seiya cállate!-

La mesa sonó como si hubiera estado a punto de partirse por la mitad. Las manos de Rei que estaban sobre la madera temblaban y en sus ojos se reflejaban flamas de ira contenida. Mina quién se encontraba junto a ella sintió como su corazón se aceleraba por la tensión y rogó con todas sus fuerzas que Serena estuviera allí.

- Rei…-

- ¡Que ya no has tenido suficiente!, ¿que quieres hacer ahora plantarle un espectáculo en la calle? ¿golpearla?-

El rostro de Seiya se espantó al escuchar eso ¿acaso esa imagen había dejado su actitud? ¿era un monstruo? Y sintió vergüenza de si mismo.

- Yo no quise-

Las manos de Rei no dejaban de tiritar sobre la mesa y solo movió una de ellas para limpiar las incipientes lágrimas que salían de sus ojos. Solo en ese momento Mina se dio cuenta que también estaba llorando.

- Pero lo hiciste Seiya ¡como te atreves a tratarla así!, acaso crees que Serena es una piedra que no tiene sentimientos ¡Dios! ella seria capaz de sentir pena hasta de una piedra incluso ¡y la cuestionas por Darien!-

Seiya agachó la cabeza como un cachorro que está siendo regañado por hacer maldades, al parecer nada de lo que saliera de su boca podría mejorar las cosas.

- Rei lo siento tanto daría cualquier cosa por no haber tenido esa actitud, siento tanta vergüenza no soy capaz de verlas a la cara y menos a ella, pero aún así debo alcanzarla-

Rei sonrió sarcásticamente e hizo una mueca de desagrado.

- ¡Lo que menos necesita ella en estos momentos es ver tu cara otra vez!-

- Rei tiene razón-

Todos giraron su cabeza para centrar la mirada en el dueño de esas palabras, pero sin duda el más sorprendido fue Seiya.

- Pero Taiki…-

Taiki quien aparentemente conservaba la calma, dio una mirada severa a Seiya y éste se sintió más solo que nunca.

- Te excediste Seiya, no soy nadie para decirte como debes de reaccionar ante una situación en la que ustedes están involucrados, pero si de verdad quieres ayudar a Serena será mejor que la dejes sola… creo que nada de lo que digas en estos instantes remediará las cosas-

Seiya le dedicó una mirada cargada de dolor a su hermano y Taiki de verdad lo sintió como suyo.

- Yo , yo nunca que pensé que…-

Rei nuevamente golpeó la mesa y Mina trató de calmarla pero solo recibió su rechazo.

- ¿Qué? ¿Nunca pensaste que la podrías lastimar desconfiando de ella de esa forma? ¡Por Dios Seiya crece, tal vez Darien no la ama como tú, pero nunca dudó de ninguna forma del amor de Serena!-

-Rei- dijo Amy al fin, con una voz profundamente afectada - ya basta es suficiente-

Seiya sintió como si una bola gigante de acero le golpeara la cabeza, Rei había terminado por destruir su psiquis y justamente lo que él más temía es que esas palabras se transformaran en verdad. El sentimiento de culpa creció y fue tan grande que ya no pudo permanecer en ese lugar, tenía vergüenza y dolía mucho. Tomó pesadamente su chaqueta y se dirigió hacia la puerta.

- Rei- dijo Amy nuevamente, pero ahora increpándola- creo que fuiste muy hiriente-

La sailor del fuego se sentó en su silla desecha, puso ambas manos sobre su rostro y Mina la abrazó. Eran suficientes enfrentamientos por el día de hoy.

- Ojala que sienta un poco del dolor que ha causado el día de hoy-

Luego de escuchar esto, cerró la puerta y se marchó.


Yaten y Serena caminaban uno al lado del otro. De vez en cuando a la mente de Serena venían imágenes de todo tipo, risas, abrazos, besos, batallas, lágrimas, dolor… pero agitaba rápidamente su cabeza como queriendo desaparecer eso que le rondaba. Yaten la miraba constantemente de reojo ¿Qué debía hacer?, él no era el rey de la sensibilidad y creía que en el momento que abriera la boca se le escaparía una tontería que haría sacar toda la pena que Serena sentía en ese momento. Mejor se quedaba callado, pero tenía que asegurarse que ella se encontrara bien, si no toda una tropa de sailor scouts furiosas las emprendería contra él, sin olvidar a Seiya.

Yaten suspiró pesadamente, su hermano era un grandísimo idiota ¿Dónde estaba todo el amor que profesaba tenerle? ¿Acaso sufrió tanto para esto? ¿Para hacerla sentir como una traidora por tener nervios al imaginarse hablar con el hombre del que fue novia por años y que dejó en el altar por él?

Yaten podía ser un iceberg, pero Seiya acababa de dar una cátedra de cómo ser un tonto y humillar a tu novia en público. Esperaba que sus palabras hayan surtido efecto y que Seiya se hubiere dado cuenta del error que había cometido.

La verdad pensando en eso más a fondo, hasta él se sorprendió de ese mini discurso que había dado ante sus amigos, estaba seguro que nunca había defendido con tanta pasión a ninguna persona, pero dentro de su ser sentía que aquella rubia que caminaba a su lado lo merecía con creces. ¿Como había pasado de odiar tanto a esta niña a tener un profundo respeto por ella? Sonrió ante esa idea y Serena se percató de eso.

- ¿Sucede algo Yaten?-

Este se volteó para encontrarse con una Serena pálida, que lo observaba con grandes ojos. Era la primera vez en todo el trayecto que le daba la cara.

- Ah no, no es nada, solo estaba recordando cosas-

Serena continuó mirándolo como queriendo escudriñar la verdad, pero al final cedió y nuevamente inclinó su cabeza.

- Oh ya veo-

Yaten pensaba que tal vez debería aprovechar la instancia para preguntarle como estaba, seguramente era lo primero que Seiya trataría de averiguar cuando llegara a su casa. No podría contestarle "no se como se encuentra, no hablamos ninguna palabra", Seiya lo golpearía.

- Serena ya casi llegamos a tu casa, ¿necesitas algo más?, cualquier cosa, pídemela-

Ella detuvo su andar y levantó nuevamente su cabeza. No parecía a punto de tener un colapso o algo así, en realidad estaba como… ida y él no era experto en chicas pero eso no era normal, seguramente explotaría muy pronto.

- La verdad, no quiero ir a mi casa. Es solo que… bueno estoy segura que comenzará una lluvia interminable de llamadas telefónicas y visitas no gratas en este momento-

Serena hizo un gesto de desagrado y luego esbozó una pequeña sonrisa.

- Es probable mmm…-

- Pero no te preocupes, estaré bien-

Claro, seguro que iba a estar bien, la persona por la que había dejado prácticamente una vida la había tratado de una forma no muy delicada, sus amigas no fueron de mucha ayuda y sin mencionar que parte de sus sailors le habían declarado la guerra. Esta chica no estaba bien y no la podía dejar sola, corría peligro y si le pasaba algo…

- La verdad creo que no pudimos disfrutar como se debía del almuerzo de Lita, ¿que te parece si vamos por algo de comer?, tengo mucha hambre-

Serena tocó el brazo de Yaten y éste se sobresalto. Era el primer gesto que la rubia hacía en un buen rato.

- ¿En serio… no te molesta?-

Yaten se pasó la mano por el pelo, no comprendía en que podía molestarle.

- Creo que no-

Serena arrugó la frente.

- Es solo que bueno, alguien te podría ver caminando conmigo e inmediatamente armarían un lío, eso te podría causar problemas-

Esta chica estaba a punto de morir de pena y se preocupaba de que tuviera problemas con la prensa. Seiya era un idiota, comprobado.

- Me es indiferente lo que digan de mí-

Serena no lo pensó ni un minuto, quizás llenando su estómago de comida podía compensar un poco la pena que le embargaba el corazón.

- Está bien, yo también tengo hambre-


Cuando Mina por fin llegó a su casa aún pasaban por su cabeza aquellas palabras que ocasionaron todo este embrollo. Definitivamente tenía un problema de incontinencia verbal. Se recostó en su cama y sin evitarlo comenzó a llorar.

Lloraba por Serena, por sus amigos, pero por sobretodo por ella.

En eso Artemis su fiel amigo, escuchó los sollozos de Mina y corrió hacia donde se encontraba ella. Subió a la cama y no dudó en quedarse a su lado.

Cuando la chica pudo percibir la calidez de su gato, pudo calmarse un poco.

- ¿Qué te sucede Mina?-

- Este día ha sido un completo desastre. Desde principio a fin-

Artemis quien no había presenciado ni la batalla ni la discusión en casa de Rei, siguió escuchando atento.

- Entonces cuéntame-

- Hoy tuvimos nuestro primer enfrentamiento con las Outers, fue horrible. Dijeron cosas muy crueles y desistieron de proteger a Serena, desde hoy nos tiene solo a nosotras-

Artemis abrió los ojos ante la sorpresa.

- ¡Pero eso es imposible!, ellas no pueden hacer eso, le deben lealtad-

- Bueno, pues esa lealtad se ha ido al tarro de la basura.

Artemis arrugó el seño. Tendría que conversar con Luna sobre las consecuencias de la decisión de Haruka y las demás

- La pelea fue dura- continuó Mina -no solo físicamente sino que… levantar la mano ante personas que considerabas casi como hermanas. Yo no sirvo para eso.

Artemis asintió-

- Rei fue la más perjudicada, la hirieron, pero ya se encuentra bien-

- ¿Y Serena como se encuentra?- preguntó el gato

Mina guardó silencio un momento y suspiró pesadamente.

- Ella no sufrió ningún daño, al menos no de parte de ellas

- A que te refieres con eso Mina-

Mina se levantó de la cama, tomó un cojín y lo colocó sobre su regazo. Luego recogió sus piernas y descansó su cabeza sobre ellas.

- Después de que todo lo ocurrido acordamos comer algo en casa de Rei, pues además era necesario platicar y tomas algunas decisiones con respecto a la seguridad de Serena-

- Si ¿y?…-

- Cometí un error Artemis, dije algo que debería haber callado, un comentario estúpido de Darien y todo se salió de control. Seiya reaccionó muy mal fue duro, encaró a Serena frente a todos le gritó y todo hubiera continuado de no haber sido por… por Yaten-

¿Por que a Mina le costaba tanto decir su nombre?, incluso recordarlo la hacía sentir un poco de dolor y eso no pasó desapercibido para el pequeño gato.

- Que hizo Yaten-

- Bueno, prácticamente nos dio una lección a todos los presentes de cómo tratar a Serena. Fue lo más largo que lo he escuchado decir en toda mi vida. Luego de eso, Serena le pidió que la llevara a su casa, era lo más lógico. Yo no podría haber permanecido más tiempo en ese lugar si fuera ella-

- Pobrecita…ha tenido que afrontar tantas cosas en tan poco tiempo. Creo que Seiya está siendo muy injusto. Yo no estuve presente, pero si lo que me dices es así, él no está actuando a la medida de la situación-

Mina cerró sus ojos y acarició la cabeza de su amigo.

- Creo lo mismo y no somos los únicos. Cuando Serena y Yaten se fueron las cosas no mejoraron. Poco faltó para que Rei golpeara a Seiya. Éste después de escuchar el sermón tomó sus cosas y se marchó. Creo- dijo Mina comenzando a llorar nuevamente- que esto es mi culpa y no se que hacer para remediarlo.

Artemis sabía que no podía hacer mucho, sólo dejar que ella se desahogara aunque eso le partiera el corazón. Ver llorar a Mina no era algo a lo que estuviera acostumbrado y cuando sucedía era definitivamente por algo importante. Solo atinó a subir a sus faldas.

- Mina, se que puedes pensar que por culpa de tu comentario las cosas están como están. Pero creo que no es del todo así. Puede ser posible que Seiya haya tenido esos pensamientos desde mucho antes y solo salieron a la luz dada las circunstancias-

Mina que aún sollozaba secó sus lágrimas.

- Puede ser… sé que Seiya ama a Serena y no quiere perderla. Ese es su más grande temor y lo peor es que con esa actitud no está ganando puntos-

Artemis no estaba de acuerdo con Mina. Él había tenido la oportunidad de charlar con Luna y ella había relatado la conversación que tuvo con Serena así que estaba enterado de primera fuente de lo que sentía La princesa por aquel joven.

- No la perderá, eso no sucederá estoy seguro ¡imagínate!, cuando él creía que todo estaba perdido ella va y lo encuentra, tendría que ser un tonto para dudar así, ella lo está arriesgando todo-

- Lo sé Artemis, tengo fe en que las cosas se solucionarán, el amor que se tienen es tan grande…-

De los ojos de la rubia comenzaron a brotar nuevamente gruesas lágrimas. Su tristeza no era solo por Serena, sino que también por ella misma-

- ¿y si es así porque no puedes dejar de llorar?-

Mina abrazó a su pequeño amigo, necesitaba que alguien la confortara.

- Este no solo ha sido un día de peleas y desastres, sino que también de revelaciones ¿sabes?-

- No te entiendo- dijo dudoso.

Mina secó su rostro, pero aún así sus ojos se cristalizaron.

- Artemis creo… creo que Yaten está enamorado de Serena y cada vez que pienso en eso las lágrimas no dejan de salir-

Artemis la observó ¿Yaten enamorado de Serena? Eso no era posible. Lo último que recordaba era que él precisamente había sido el más reacio a tener cercanía con las personas de la tierra. Muchas veces había tratado muy mal a Serena… aunque eso había cambiado luego de la batalla con Galaxia. Además nadie sabía lo que había ocurrido en Kimokku… ¿podría ser eso posible? Obviamente esos pensamientos no se los dejaría ver a Mina. Al parecer el encantamiento hacia esa estrella fugaz era más grande lo que había supuesto.

- ¡No lo creo Mina!, Yaten sabe que Serena está con Seiya, es prácticamente intocable para él, te lo estás inventando estoy seguro de eso-

Mina negó con la cabeza nadie le haría cambiar de parecer, ella había visto sus ojos. Ya no existía aquella frialdad hacia Serena, sino que al contrario. Eso le dolía.

- No es así, se que no ¡si tu hubieras estado ahí cuando habló de ella!, lo hizo con tanta veneración y cuando ella le pidió que la acompañara él ni siquiera dudó ¿Qué voy a hacer Artemis?, preguntó Mina, sollozando una vez más -porque tenía que ser justo Serena, no se puede competir con el resplandor de la Luna, simplemente no se puede-

Para eso Artemis no tuvo respuesta.


- ¡Wow esto esta riquísimo, no me había dado cuenta que tuviera tanta hambre!-

Serena llenaba su boca con comida y Yaten se preguntó si esa era la forma en la que ella controlaba su tristeza.

- Te dije que era una buena idea-

La tarde cada vez avanzaba más, pero en la pequeña plaza en la que se encontraban el viento cálido propio del verano la hacía acogedora. Serena terminó su comida y decidió botarse en el pasto, cerrar los ojos y respirar un poco de aire.

- Gracias… por lo de antes y bueno por estar conmigo ahora-

Yaten quien se encontraba sentado junto a ella solo asintió.

- No es nada, si te dejara sola y algo te ocurriera, habría una fila de personas queriendo acabar conmigo-

Serena rodó los ojos.

- ¿sabes? aunque no lo creas y aunque nadie lo crea sé defenderme sola-

Yaten captó el tono de frustración en su voz.

- Yo lo sé y tus amigas también, pero debes entender que eres una persona demasiado importante para todos nosotros, si algo te ocurriera por insignificante que fuere, créeme que nos lamentaríamos por siempre-

Serena abrió los ojos para observar el paso de las nubes en el cielo.

- Al parecer de lo único que no me pueden proteger es de ellos mismos-

- Serena…-

Ella giró su cabeza para hacer frente a Yaten y éste se sorprendió ante la seriedad de su mirada.

- Crees que estoy exagerando, dime la verdad-

- No se si estas o no sobreactuando, pero lo que si se, es que reaccionaste de una forma completamente distinta a la que podría haber imaginado-

Serena arqueó sus cejas y Yaten se rió.

- ¿Cómo es eso?-

- Por favor no te molestes, es solo que cuando la bomba explotó creí que no ibas a resistir tanta presión, que llorarías, un par de gritos quizás, un buen golpe a Seiya…-

Cuando Serena escuchó el nombre de Seiya no pudo evitar que se le formara un nudo en la garganta y tuvo que tragar varias veces para hablar. Tampoco continuó mirando a Yaten, algo le decía que en cualquier momento su calma se iba a hacer añicos.

- aja, ¿con que un buen golpe a tu hermano eh?-

Yaten vio como el mentón de Serena temblaba visiblemente, sus ojos se colmaron de lágrimas y ella tapó el rostro con sus manos. Fuertes sollozos salían desde lo más profundo de su alma. Finalmente había estallado. Se dijo a si mismo que él no era la persona idónea para estar en ese lugar, no sabía que hacer ni tampoco que decir para consolarla. A lo único que atinó fue a posar una de sus manos sobre el hombro de la chica y la presionó fuertemente, era la forma de expresar su apoyo. Serena trataba de hablar pero las lágrimas y la falta de aire se lo impedían.

- ¡Yaten yo lo amo!, siento que mi corazón jamás podrá querer tanto a otra persona, pero cada vez que sus dudas salen a relucir… me hace tanto daño. Nunca me arrepentiría de mis acciones, porque inevitablemente me han llevado a él pero cuando estas cosas suceden… me es imposible no cuestionarme como vamos a hacer frente a las personas que no nos quieren juntos si él no es capaz de creer en mi-

Mientras Serena seguía llorando, Yaten solo permanecía a su lado en silencio, en parte respetando el dolor de la Princesa y también tratando de idear en su cerebro un consejo para ella. Esto de comportarse como un amigo con sentimientos realmente era complicado.

- Serena al decir "cuando estas cosas suceden", ¿no es la primera vez que Seiya se comporta así no es verdad?-

Con la respiración mucho más normal, Serena secó las lágrimas que corrían por sus mejillas, pero era inútil, cada vez que Seiya venía a su mente la angustia también regresaba.

- No… desde que volvimos ha estado mas inseguro que nunca, yo le he repetido muchas veces que no tema, que lo único que necesito es que él esté a mi lado, me prometió que sacaría esos pensamientos de su mente y aún así… Yaten que debo hacer, ¿es que acaso el amor no basta? ¿Qué más se necesita para que esto funcione?

Yaten estaba realmente dividido. Por un lado estaba su hermano, nadie podría negar que Seiya realmente estaba enamorado de la rubia y haría cualquier cosa por hacerla feliz, pero por otro lado estaba Serena quien estaba sufriendo por culpa de su hermano. Lo suyo no era disfrazar las cosas así que a los dos les hablaría con la verdad.

- Sabes… no soy la persona adecuada como para decirte que hacer, nunca he vivido nada igual, pero de algo si que estoy seguro, ya has sacrificado bastante y también Seiya. No creo que todo ese sacrificio haya sido en vano, el amor los ha hecho perder y soportar cosas y creo que tendrán que seguir soportándolas ¿entonces vale la pena tanto pesar?, al final la única persona que tiene la respuesta eres tú-

Serena recordó todos los momentos de felicidad con Seiya. Sería capaz de cambiar cualquier cosa por un segundo a su lado. La respuesta al menos ella la tenía.

- Si Yaten, si vale la pena. Soportaría mil y más cosas por estar a su lado.

- Entonces tienes la respuesta. No necesitas de mi ayuda siempre has tenido muy claro lo que quiere tu corazón. El que requiere de cuidados severos es mi hermanito-

Serena jugó con una de las flores que brotaban a su alrededor.

- Lo que pasa es que él no cree en mí es fácil, pero doloroso-

- Pienso que ese no es el problema. Seiya cree en ti más que en nadie, en quien no cree es en él mismo-

Ella levantó la mirada.

- No comprendo-

- Serena se que para ti Darien es un hombre normal puesto que lo conoces desde siempre, pero trata de analizarlo desde otro punto de vista. Es un hombre maduro que ha sido capaz de tener un hogar, un trabajo y además de estudiar a pesar de no tener familia u otro apoyo a quien recurrir, eso sin contar que es el soberano del planeta que estamos habitando. Su destino juntos estaba escrito desde antes de nacer y tú lo amaste profundamente en el pasado y también en esta vida. ¿Entonces quien es Seiya en esta historia?, es solo un extraño que le arrebató el amor al Rey de este planeta-

Serena arrugó el ceño no le gustaba que dijeran que habían "arrebatado su amor", como si ella no tuviera capacidad de decisión.

- Seiya no le arrebató nada, fui yo la que elegí estar con el hombre que amaba-

- ¡Exacto! Y eso es lo que se pregunta todo el mundo, incluido Seiya y estoy seguro que también Darien ¿Por qué lo elegiste a él? ¿Qué le faltó a Darien? ¿Que te ofrece Seiya?-

¿Que le ofrecían ambos?. Este análisis le parecía bastante simple. Ellos eran como el agua y el aceite. Uno le ofrecía un futuro que le hubiera parecido irreal de no haberlo conocido y el otro… Seiya le ofrecía un amor más grande que el mismísimo resplandor de las estrellas. Era su estrella. Serena volvió a la realidad. No quería pensar en Seiya.

- Eso es ridículo es imposible comparar a ambos, son completamente distintos-

Yaten sonrió satisfecho.

- Y otra vez has acertado y eso es lo que debe entender Seiya. El amor que tú sentiste por Darien jamás será igual al que sientes por Seiya, ambos son únicos. Darien fue tu primer amor lo quisiste como a nadie en ese instante de tu vida, fue hermoso pero tuvo su momento, lo intentaron pero las cosas no resultaron y no resultaron porque conociste a otra persona que le dio otro sentido al amor y es el sentimiento hacia esa persona la que hoy llena completamente tu corazón, tu amor por Seiya es único y nadie podría reemplazarlo-

A la rubia se le iluminaron los ojos. Su amor por Seiya era irremplazable. Que lástima que el que se diera cuenta no fuere precisamente él.

- ¿Crees que algún día lo comprenda?-

- Si el amor que te tiene es tan grande como él dice, lo hará. Además estamos todos nosotros para ayudarlo. Seiya debe aprender que Darien siempre estará presente en tu vida, aunque sea como un recuerdo-

Darien poco a poco se estaba convirtiendo en una sombra que oscurecía la relación entre él y Seiya, pero Yaten tenía razón, debían aprender a convivir con su recuerdo y debía platicar con él. Serena se estaba hartando de tanta conversación dolorosa ¿Qué acaso ella no podía terminar con su novio y enamorarse de otra persona como una chica normal? Claro que no.

- Yaten gracias a ti entiendo un poco más a Seiya, pero… yo no puedo acercarme a él como si nada hubiera pasado. No lo odio al contrario lo amo, pero no voy a dejar pasar esto-

- Lo sé Serena creo que tendrá que ser él quien se acerque a ti y me harías muy feliz si lo haces sufrir un poco. Para que aprenda el muy tonto-

Serena rió por primera vez.


Michiru se encontraba en su recámara cuando de un momento a otro su espejo brilló con tal intensidad que solo podría significar una cosa, que estaba vaticinando algo del futuro. Corrió para tomarlo del mueble en el que se encontraba y miró. En él se reflejaba una lluvia de meteoritos, pero no solo eran rocas las que caían del cielo, Michiru pudo distinguir el rostro de una mujer que nunca había visto y también había un hombre, nada en él era visible, salvo sus ojos. Tenía una mirada tan fría que Michiru no pudo evitar temblar de miedo.

Cuando Haruka golpeó la puerta y no recibió respuesta decidió entrar, encontrándose a una Michiru con la mirada perdida en el espejo. Rápidamente se situó a su lado.

- ¿Qué es?-

- Yo no lo sé...-

La visión continuó mostrando a las Sailor Scouts, se encontraban en fila como aguardando un ataque, a Serena vestida de Princesa, así como también a la Reina Serenity, todo eso se desvanecía y finalmente el espejo se cargó de una gran luz cegadora, era el resplandor de una estrella. Michiru dejó sobre la cama el espejo y ambas tomaron asiento.

- Algo viene hacia la tierra, debí haber hecho caso a mi intuición, sabía que significaba algo-

Haruka abrazó a Michiru.

- No te preocupes al menos fuimos prevenidas a tiempo, aunque no sabemos cuando sucederá-

- No del todo. Lo primero que vi en el espejo fue como caían meteoritos. La Próxima semana se ha anunciado una lluvia de meteoritos que será visible en toda la ciudad, ese será el aviso-

"Este no es el momento para recibir ataques" pensó Haruka

- Una nueva batalla se aproxima-

- ¿Crees que debamos decirles?-dijo Michiru refiriéndose obviamente a la Princesa y las demás. La respuesta de Haruka fue rotunda.

- Debemos velar por las demás personas en este planeta, lo sabes. Ellas tienen a su sacerdotisa, esa niña ya no es nuestra prioridad.


- Creo que ya se me hace tarde-

Serena no se había dado ni cuenta que ya casi oscurecía, le aterraba volver a su casa, cuando estuviera sola la tristeza se expandiría como una plaga ¿pero que podía hacer?, se había prometido ser fuerte y no podía flaquear ahora.

- Si tienes razón, te llevo a tu casa-

- Yaten, solo quiero darte las gracias nuevamente, se que no debe de ser agradable escucharme decir tantas cosas empalagosas, pero realmente necesitaba a un amigo que me escuchara y que me dijera todo como realmente es ¿Por qué… somos amigos verdad?-

Yaten ayudó a ponerse de pie a Serena y miró esos ojos llenos de fe, de que las cosas estén como estén, siempre podrán mejorar.

- ¿Amigos?

Recordó que Serena ya le había preguntado eso una vez, pero las circunstancias eran totalmente diferentes. En aquella ocasión pasó de sentir un gran resentimiento a una admiración por Sailor Moon más que por Serena. Ahora era distinto, estaba conociendo y entendiendo a la muchacha común y corriente con los mismos dilemas que todos los demás. Si, era amigo de Serena y también de la Princesa que vivía en su persona.

- Si Serena, creo que esta vez podríamos llamarlo así-

- Gracias-

Serena lo abrazó agradecida al máximo de que pudiera contar con él y Yaten hizo lo mismo.

- Hey! y no creas que me he olvidado del propósito de tu viaje, tenemos que planear un encuentro entre tú y Mina, ¡tiene que ser perfecto!-

Yaten se quedó rígido y no pudo evitar sonrojarse un poco, el solo hecho de imaginarse en una situación a solas con Mina lo ponía sumamente nervioso y obviamente Serena lo notó.

- ¿Qué?, no pretenderás quedarte sin hacer nada ¡tu me lo prometiste Yaten!-

- ¡Lo sé lo se!, es solo que primero tienes que enfocarte en ti, cuando hayas solucionado tus problemas, nos encargaremos del mío ¿te parece?-

Serena sonrió, el pensar que en un futuro no tan lejano su amiga podría ser feliz con su ahora nuevo amigo, le hacía olvidar la amargura que consumía su corazón y Yaten no podía negarse a su ayuda, en parte porque la necesitaba y también porque eso alegraba a Serena.

- Está bien pero no me puedes dejar fuera de esto ¿si?-

-Si si, ya vamos-

Pero cuando Serena trató de separarse del abrazo de Yaten no pudo, éste la apretó fuertemente y su corazón se aceleró.

- Eh. Yaten que pas…-

- Serena-

Hasta el último músculo del cuerpo de Serena se tensionó al escuchar el timbre de esa voz, el aire se le fue de los pulmones y estuvo a punto de caer al suelo de no ser por Yaten que la sostuvo. Por las noches había estado repasando mentalmente que palabras usar y que decir, pero se dio cuenta que ningún tiempo es suficiente para ese momento que había llegado tan inesperadamente.

Serena se armó de valor, se apartó de Yaten y giró para encontrarse con esos ojos azules que alguna vez significaron todo para ella.

- Darien…-

La mirada de Darien se detuvo primero en Yaten, por supuesto que lo recordaba, era una de aquellas estrellas fugaces que habían venido desde aquel planeta tan lejano buscando a su princesa, pero este no era el hombre con el que pensó encontrar a Serena.

Luego sus ojos se detuvieron solo en ella ¿siempre había sido tan hermosa?, la examinó bien, había algo distinto en ella desde la última vez que la vio. Eso lo hizo desviar sus pensamientos a lo que realmente importaba.

- Ya que al parecer no haz tenido tiempo de buscarme, te he ahorrado el trabajo. Tenemos que hablar-

- Es muy tarde Chiba, la estaba llevando a su casa-

Darien nuevamente se detuvo en Yaten y principalmente en su actitud. Se encontraba un paso delante de ella y Serena se aferraba de su brazo, le parecía una escena curiosa, como la de una princesa y su escudero. Irónico.

- Si tu tienes prisa vete, de todos modos no he venido a platicar contigo-

- Serena vamos-

Yaten tomó uno de los brazos de Serena con la firme determinación de sacarla de ese lugar. No era el momento para esto.

- Serena he dicho que debemos hablar-

Yaten miró a Darien, tenía unas ganas enormes de ir hacia donde se encontraba y decirle que en ese tonito no se le hablaba a él ni tampoco a Serena. Deseó también que Seiya hubiera estado en su lugar. Al darse cuenta que Serena no tenía intenciones de marcharse, su preocupación creció.

- Serena- le habló casi en susurros -no estás en condiciones de entablar otra discusión, hazme caso-

- Que te hace pensar que esto será una discusión- le dijo Serena en el mismo tono de voz-

- Serena no seas ingenua, esto no será en términos amistosos-

Ella miró a Darien, quien aguardaba firme unos metros más allá.

- Yaten debo hacerlo tú lo sabes. Vete, estaré bien-

- ¿Estás loca?- dijo Yaten en un tono de voz más alto.

- Un poco y lo sabes- trató de sonreír queriendo convencer al chico, pero no lo logró - Sabes que tengo que hablar con él, sino las cosas nunca se aclararán-

- Pero Serena…-

Serena apretó el brazo del chico- Anda vete, sé que Darien no me hará daño-

Yaten observó otra vez a Darien. Si la quería no tendría porque lastimarla. ¿Cierto?

- Avísame cuando llegues a tu casa-

- Lo haré-

Le dio un beso en la frente y poco a poco comenzó a retirarse del lugar. No podía evitar mirar hacia atrás. Las chicas lo matarían por dejar a Serena sola ¿pero qué debía hacer?, ¿quedarse ahí y hacer las veces de mediador?, o mejor aún ¿representar la voz de Seiya? Se marchó rápidamente del lugar, debía telefonear a las chicas por si cualquier cosa ocurría.

Al verse sin Yaten ella se sintió desamparada, no sabía si era por la oscuridad que se apoderaba del lugar, pero tenía temor solo de mirar los ojos de Darien.

- ¿Hace cuanto que regresaste?-

Serena trató de acortar la distancia.

- Solo un par de días. Darien yo…-

- Creo- dijo Darien -que mis suposiciones fueron erradas. Pensé que me habías dejado plantado para ir tras Fighter.

Serena se detuvo solo a unos pasos de él. ¿Suposiciones erradas? ¿Acaso Darien había malinterpretado su amistad con Yaten?, la verdad eso era lo menos importante en esos momentos. Darien estaba frente a ella esperando una explicación, se la debía por supuesto ¿pero como poder explicar una situación así, sin que uno de los dos saliera herido en el intento?

- Darien las cosas no fueron así-

- ¿no?- preguntó -¿Quieres que te refresque un poco la memoria?, porque si más no recuerdo fue a mí a quien dejaste esperando en la iglesia. Eso en cualquier lugar del mundo se podría interpretar como "plantar"-

Serena notó la rudeza en la voz de Darien ¿pero que más esperar?, le había hecho daño, no se merecía un ramo de rosas por su actitud.

- Sé que mi comportamiento fue lejos lo más impulsivo y arrebatado que he hecho en mi vida y que de paso te lastimé. Nunca estuvo en mis planes hacerlo créeme eres una persona muy importante para mí-

Intentó acercarse un poco más a él, pero al notar su rechazo se arrepintió.

- Es solo que yo no podía Darien, simplemente no pude con todo y cuando me di cuenta ya no podía respirar, era tarde -

- Así que fuiste a tomar un poco de aire a otro planeta-

El tono sarcástico de Darien hizo ruborizar a Serena y también enojar. Esta conversación era posiblemente lo más complicado que le había tocado vivir y el chico no se lo estaba haciendo más fácil. Estaba muy dolida con Seiya, pero en el fondo le hubiera gustado mucho tenerlo cerca.

- Fue la única salida que se me ocurrió ¡entiéndeme me sentía sola!, ¡todos disponían de mi vida!, cuando casarme, en qué lugar, que decir, que no decir, ¡pero nadie se detuvo a preguntarme si era eso lo que yo esperaba!

La voz de Serena cada vez se resquebrajaba más, pero se armó de fuerza para continuar. Al ver que Darien no tenía más que agregar prosiguió.

- Cuando llegué a la iglesia y te vi, finalmente reaccioné, me fue imposible hacer algo que mi corazón no quería, sé que traicioné la confianza de muchas personas incluida la tuya, pero no podía traicionarme a mi misma-

Darien arqueó las cejas en señal de incredulidad.

- Así que decidiste lanzar al viento un "perdóname", darte la vuelta y desaparecer- se acercó a Serena y la sujetó de los brazos -¡Acaso crees que eso bastaba para explicarme por que rayos mi novia se marchaba corriendo de la iglesia!

Serena se sorprendió pero no se asustó y se soltó de las manos de Darien.

- ¡Por supuesto que no! No me trates como una tonta es por eso que estoy aquí, se que es difícil para ti entenderme y mucho más perdonarme…-

- ¿Y que es lo que tengo que entender?- la interrumpió Darien.

- Tú… -"respira Serena", se dijo a si misma -tú siempre significarás mucho para mí, por años haz estado en los momentos más felices y también dificultosos, jamás dejaré de agradecerte todo lo sacrificado por mí. ¡En un momento lo fuiste absolutamente todo! Pero eso cambió cuando decidiste hacer ese viaje-

Serena hizo una pausa, aún le costaba hablar de esa etapa de su vida.

- Cuando no recibí noticias tuyas todo en mí me desvaneció, sin ti yo no podía concebir siquiera abrir los ojos, pensé que iba a morir si no estabas a mi lado, hasta que…-

Ella lo miró con aquellos ojos, como si le pidiera disculpas con la mirada y él lo comprendió.

- ¿Hasta que te deslumbraste con esa estrella verdad?

Serena asintió. Como le costaba hablar de Seiya después de lo que había ocurrido entre ellos, le hacía sentir una mezcla de sentimientos. El estar ahí frente a Darien defendiendo su amor era un gran paso, pero cada vez que recordaba las dudas y la desconfianza de Seiya le dolía el corazón.

- Yo conocí a Seiya el mismo día que tú partiste y siempre supe que la vida no iba a ser la misma desde ese momento- nuevamente hizo una pausa para captar la reacción de Darien, respiraba un poco más rápido.

- Al principio solo éramos amigos, yo nunca hubiera hecho nada para traicionarte. Él me devolvió la energía que tú te llevaste cuando te fuiste, con él volví a sonreír, me acostaba en las noches sabiendo que había tenido un lindo día por él y me despertaba en las mañanas anhelando volver a verlo…-

Darien rió irónicamente sabiendo que eso ponía incómoda a Serena

- Así que ese extranjero no solo buscaba a su princesa, sino que pretendía quedarse con la que habitaba este planeta-

Serena tomó uno de sus brazos, como le molestaba que trataran de esa forma a Seiya, pese a todo lo quería -¡No Darien las cosas no fueron así! Seiya me amaba, pero nunca estuvo en sus propósitos hacerlo… ni en los míos tampoco. Porque hay algo que debes saber de mi boca- Serena decidió soltarlo y mirarlo fijamente -yo no solo viajé a ese planeta huyendo, sino que también para recuperar algo que pensé estaba perdido y eso era el amor de Seiya. Darien estoy enamorada de Seiya y él es la razón por la que lucharé contra todos aquellos que pretenden separarnos.

Se hizo un gran silencio solo interrumpido por los latidos de Darien. Su mirada era tan intensa y tan llena de rencor que Serena comenzó a temblar. Sus ojos se colmaron de lágrimas y comenzó a sentir una presión, cuando bajó la vista se dio cuenta que Darien tenía tomado uno de sus brazos con tal fuerza que le estaba provocando dolor físico. Con una de sus manos trató de soltarse del agarre del chico, pero no lo logró, él estaba aún asimilando las palabras de la mujer por la cual habría puesto las manos al fuego… y así le respondía, ¿qué debía hacer?, le era imposible creer que esto estaba pasando.

- Eso no puede ser posible… ¡nos hemos amado toda una eternidad como es que un aparecido te ha robado el corazón de esa manera!-

Serena siguió soportando el amarre de Darien hasta que no pudo ocultarlo más y liberó un sollozo, solo en ese momento él se dio cuenta que se había excedido y la soltó de inmediato.

- Él no me ha robado nada Darien, yo decidí entregárselo-

- Las cosas no son así Serena, tú no puedes echar por la borda toda una vida. El mundo no funciona de esa forma, hay reglas y compromisos que cuando se asumen, se deben cumplir-

Serena secó sus lágrimas y negó con la cabeza.

- Yo también pensaba eso y hasta me había hecho a la idea, pero cuando conocí a Seiya pude descubrir que la vida no es un itinerario en donde tienes que hacer exactamente lo que en él se diga. Él me cambio, desde que confesé mi amor el mundo ya no fue igual para mí, él se transformó en mi mundo todo gira alrededor suyo-

Darien observó como el semblante de Serena adquiría una luminosidad tan especial y bella cada vez que ella pronunciaba el nombre de aquél tipo. Eso lo hizo sentir unos celos enormes. Veía como el futuro se le estaba escapando tan velozmente. Con ambas manos tomó el rostro de Serena, ella ante el contacto no hizo movimiento alguno.

- Princesa- le dijo cambiando el tono de voz a uno más dulce- tú estas confundida y en parte me responsabilizo por eso. No debí dejarte sola, fue uno de los errores más grandes, así como también no dedicarte más atención de la que merecías. Pero eso no es suficiente para desechar nuestra relación, no olvides que tenemos un destino que seguir-

Serena seguía inmutable ante el roce de las manos de Darien y eso lo molestó aún más. Ella continuó mirándolo con aquella determinación que lo estaba sacando de sus casillas.

- Se perfectamente eso y es de ese destino que estoy rehusando. Yo… no deseo casarme contigo Darien, no deseo formar junto contigo Tokio de Cristal. Lo siento mucho-


Cuando Yaten llegó al departamento que compartía con sus hermanos, encontró a Taiki leyendo, de Seiya no había rastros.

- Yaten llegas tarde-

- Hola. Si, se me hizo tarde-

- Ah-

Eso era lo bueno de Taiki, no preguntaba demasiado. Yaten se sentó pesadamente junto a su hermano.

- ¿Tienes hambre? Compré pizza-

- Eh, no gracias ya comí-

Taiki asintió

- Comiste con Serena-

- Si… ella no quería regresar a su casa así que se me ocurrió comprarle algo de comida-

- bien pensado ¿y… como está?-

Yaten respiró pesadamente.

- Está un poco más tranquila, tú sabes que cuando se trata de temas del corazón soy pésimo, pero dejé que se desahogara, la escuché, me reveló algunas cosas… y traté de ser de ayuda-

Taiki quién aún sostenía el libro sobre sus manos, observó a Yaten.

- Yaten, ¿cuando fue que te convertiste en el amigo, confidente y defensor de Serena?-

Yaten no pudo más que sonreír ante la pregunta. Él mismo se cuestionaba lo mismo.

- No lo sé, cuando ella viajó a nuestro planeta también la juzgue mal, no creí en sus intenciones, le dije que si hería a Seiya no se lo perdonaría. Ella en ningún momento se molestó con eso, al contrario, se alegró que mi hermanito tuviera alguien con quien contar en caso que ella lo lastimara. Hoy cuando Seiya dio su espectáculo recordé esa plática, así que defenderla fue una forma de devolverle la mano, de demostrarle que ahora sí creo en ella-

- Como un voto de confianza- dijo Taiki interpretando las palabras de su hermano

- Algo así-

-Crees que no debería haber interferido cierto- preguntó Yaten

- Pienso que fuiste de ayuda Yaten, pusiste un alto a una situación bastante desagradable a mi parecer-

-¿como está él?- refiriéndose a su hermano

Taiki dejó a un lado su libro.

- Después que ustedes de marcharon las cosas no mejoraron. Seiya se puso muy mal y quiso ir tras Serena, pero Rei estaba realmente enojada le dijo cosas muy dolorosas, creo que esta muy afectado-

Yaten se puso de pie.

- Taiki debemos hablar con Seiya, no está actuando acorde a los hechos. Serena me confesó que no es la primera vez que se pone así, algo no anda bien en él. Sé que la ama profundamente, así que mi conclusión es que el problema no es que desconfíe de Serena, sino que de si mismo.

Taiki también estuvo de acuerdo con eso.

- Supongo que cuando uno se enamora a tal grado el miedo a que un día todo se desplome no te deja razonar y te hace olvidar que el corazón es frágil y que con tan solo unas palabras se puede lastimar al otro-

Yaten se rió y molestó a Taiki con el codo.

- Hoy estás muy inspirado Taiki ¿ya te lo había mencionado?-

- mm…-

- ¿Algo o alguien especial que te haga tener esos pensamientos?-

Taiki lo miró misteriosamente y también se puso de pie.

- No es tiempo de hablar de mí preocupémonos primero de Seiya. Está en su pieza encerrado, no he querido molestarlo hasta que llegaras con noticias de Serena. Trata de ser comprensivo, realmente se siente mal-

- Esta bien. Vamos-

Pero no fue necesario que los hermanos Kou hicieran eso, pues Seiya al escuchar la voz de Yaten abrió la puerta de su dormitorio y se encaminó hacia la sala.

Su aspecto era horrible, como si lo hubieran atropellado 50 camiones al mismo tiempo o al menos eso pensó Yaten. Al ver sus ojos se sorprendió, parecía la mirada de un hombre que acababa de cometer un asesinado y sintió pena por él.

- Como está Yaten dime por favor-

Yaten posó una de sus manos sobre el hombro de su atormentado hermano.

- Ella está bien, la Princesa es fuerte tú lo sabes-

Seiya asintió.

- No contesta mis llamadas, le he enviado como 100 mensajes, no se que hacer-

Taiki quien no había hablado con él desde hace rato hizo el gesto para que los tres tomaran asiento.

- Seguramente no ha revisado su teléfono- dijo Taiki -cuando llegue a casa seguramente los encontrará-

Seiya miró a Yaten esperando una respuesta, él había estado con ella tenía que saber hasta que punto lo había arruinado y por otro lado Yaten tenía que ser sincero, así como lo fue con Serena.

- Ella por el momento no quiere hablar contigo- Seiya palideció- ¡pero eso no quiere decir que no te hablará jamás!- dijo Yaten- es solo que…

- ¿Tiene que pensar si seguir conmigo cierto? Dímelo, es mejor saberlo de una vez, así me voy haciendo a la idea de que acabo de perder al amor de mi vida-

Seiya tapó su rostro, parecía un hombre al cual le acababan de dar su sentencia de muerte, no podía ni respirar de forma normal, el aliento se le estaba escapando junto con el amor de Serena.

- No pienses eso- dijo Taiki tratando de consolarlo -esto es solo una pelea más de las muchas que tendrán, la clave está en saber como solucionarla. No debes rendirte lo sabes-

- No veo como hacerlo Taiki soy un imbécil, merezco que me deje y mucho más-

Yaten lo observaba en silencio, era como si hubieran abducido a su hermano y hubieran dejado esta mala copia en su reemplazo.

-¡Seiya que diablos te pasa!- le gritó agarrando fuertemente su brazo- porque definitivamente este no eres tú. Donde está el hombre engreído confiado de si mismo que no le tenía miedo a nada, aquel chico al cual no le importó pelear con una tropa de sailor Scouts e incluso con sus propios hermanos con tal de estar cerca de la mujer a la que amaba. Aquel hombre que confesó su amor aún sabiendo que no era correspondido y que lo mantuvo en su corazón a pesar de la distancia ¿es que acaso te has rendido? ¿te diste cuenta que el precio por estar a su lado era demasiado alto?

Yaten había perdido un poco los estribos. Seiya miró con furia a su hermano.

- No seas idiota Yaten, eso es completamente ridículo. Tú nunca lo comprenderías-

- Entonces explícanos hermano- dijo Taiki en tono más conciliador

- Cuando llegué a este planeta y la conocí mi mundo se dio vueltas completamente ustedes lo saben. Yo no sabía lo que era la felicidad, la calidez de otra persona y el amor hasta que vi sus ojos, me acerque a ella por sobre todos y le confesé mi amor porque no tenía nada que perder, nosotros volveríamos a nuestro planeta después de finalizada la misión, ella seguiría con su vida y yo solo me quedaría con el recuerdo de haber compartido con la mujer más maravillosa de la vía láctea. Siempre lo vi como un regalo de la vida que debía devolver-

Taiki asintió y Yaten se acordó del estado zombie de su hermano después de la partida hacia su planeta natal.

- Entiendo todo eso, estuvimos contigo cuando sufriste por esa separación, deseabas estar con ella Seiya, es por eso que no comprendo tu actitud-

Seiya inclinó su cabeza y negó.

- Las cosas son diferentes ahora Yaten, muy diferentes. Serena me ama, solo en mis sueños eso podía ser posible, pero es cierto. Ahora tengo todo que perder, cada vez que no puedo responder o estar a la altura de Serena el miedo y las dudas me consumen. No se que hacer o decir para merecerla como debe ser-

- Y que te hace pensar que no eres el adecuado para estar con ella, dime- dijo Taiki- ¿alguna vez ella te ha dicho que no puede estar contigo porque no eres suficiente?

Seiya no pudo evitar sonreír ante esa pregunta. Solo en la mañana habían estado platicando de ese tema, le había prometido dejar de pensar tonterías, pero no había podido hacerlo.

- No claro que no, ella dice que no debo preocuparme de esas cosas, pero no puedo evitarlo porque se que llegará el día en que sí importe-

- Te refieres al día en que ella asuma como Reina verdad- preguntó Yaten- pero Seiya creo que eso es lo que menos le importa a Serena, no anda por la vida contando los días para que eso pase-

- Lo sé- respondió Seiya subiendo el tono de la voz- créeme que lo sé, cuando me enamoré de ella fue de su sonrisa no de su corona, pero algún día ella tendrá que asumir en el trono-

- creo que estás cometiendo un grave error Seiya ¡te estas comportando como un idiota!-

La paciencia de Yaten se estaba colmando, su hermano estaba tomando el camino equivocado que claramente lo estaba alejando de Serena.

- Cállate tu no sabes nada-

- ¡No me digas que me calle! Por supuesto que sé de lo que hablo y te lo digo estás cometiendo unos de los errores en los que cayó Darien, le estás dando más importancia a Serena como Princesa que como chica normal. ¿Qué crees que la enamoró de ti?, fue la capacidad que tienes de hacerla encajar en este mundo, de no tratarla como si fuera de vidrio y ante cualquier golpe se fuera a quebrar-

Seiya comenzó a dudar ¿realmente estaba equivocado? ¿Si la propia Serena confiaba en él porque no podía confiar en si mismo? Esa tarde su amor había sido puesto a prueba y él no la había superado. Por su propia inseguridad había increpado a Serena, debía entender que el amor que Serena sintió por Darien fue real, pero ella ya no lo amaba, lo amaba a él a Seiya Kou. Y sintió que su corazón dio un vuelco, le estaba diciendo la verdad.

- ¿Tú crees?-dijo Seiya con un tono de voz algo más esperanzador, eso hizo sonreír a Yaten y también a Taiki. Al parecer Seiya estaba reaccionando.

- Estoy seguro de eso, recupera esa confianza que siempre has tenido, cree en ti en lo que puedes ofrecerle a Serena, porque justamente es eso lo que ella quiere, no desea nada más que tu amor-

- A veces eso me parece tan raro, que solo desee mi amor-

- ¿Que deseas tú más que nada en el mundo?- le preguntó Taiki

- Yo… solo deseo poder estar a su lado para siempre, que todos los días mire sus ojos y me sorprenda al darme cuenta que puedo amarla más que el día anterior. Que me sonría de esa forma tan infantil, que coma como un monstruo, que me haga reír y que me bese tan dulcemente. Que hasta el fin de nuestros días, solo sea bombom y nada más-

Seiya al fin estaba sonriendo y sus ojos brillaban de ilusión. Sus hermanos no dudaron en abrazarlo, primero Taiki y luego Yaten.

- Entonces que te hace pensar que ella no desea lo mismo. Porque sus deseos tienen que ser distinto a los tuyos. Por eso te eligió a ti Seiya- dijo Yaten recordando la conversación con Serena- ambos están en sintonía, a diferencia de la relación que tuvo Serena con Darien ustedes desean lo mismo, así que no las compares nunca más.-

- Simple, pero muy hermoso-agregó Taiki

-Soy un verdadero idiota verdad- preguntó Seiya arrojando la cabeza hacia atrás-

-Te lo dije-

- Que debo hacer no, ya que se debo hacer- lo dijo mientras corría hacia su dormitorio y se colocaba una chaqueta- Voy a su casa y no me moveré de su puerta hasta que me reciba. No me importa si llueve, si hay tormenta o tenga hambre. Necesito pedirle perdón y jurarle que todo está bien-

- Espera un momento- Yaten lo detuvo del brazo- deberás hablar con ella mañana, porque ella no está en su casa-

Seiya miró a su hermano, quien lo invitó a tomar asiento nuevamente.

- Que sucedió Yaten-

- Pues…estábamos en una pequeña plaza conversando y comiendo. Cuando ya nos disponíamos a volver… apareció Darien. Quería hablar con ella-

Seiya puso la mano sobre el puente de su nariz y cerró los ojos.

- ¿Tú…tú dejaste sola a mi bombom de noche a la intemperie con ese tipo?-

- ¡Que querías que hiciera!- respondió Yaten

- Tú… ¡tú!- dijo Seiya a punto de explotar.

- ¡Seiya tranquilízate! intenté llevarla a casa, pero fue ella quien no quiso. Quería hablar las cosas de una buena vez y la verdad concuerdo con ella, si eso te hará estar más tranquilo-

Seiya se puso de pie, caminaba de un lado hacia otro, desesperado ante la mirada atenta de sus hermanos.

- Seiya por favor recuerda tu lección "voto de confianza hacia Serena"- le dijo Yaten- no porque Serena se mantenga alejada de Darien él dejará de existir. El estuvo en la vida de la Princesa durante mucho tiempo y necesitan arreglar sus asuntos pendientes. Deberás afrontar su presencia aunque solo sea el recuerdo de un viejo amor. No le hagas las cosas más difíciles a Serena, hazlo por ella. Sé que si en la vida de la mujer que amo hubiere una persona antes que yo no podría evitar los celos, pero si se pueden controlar.

Casi a regañadientes tomó nuevamente asiento y se calmó. Definitivamente el consejo de Yaten era complicado de seguir, pero por su bombom podía hacer mucho y más.

- Si, tienes razón, solo estoy preocupado por ella, no me perdonaré si le pasa algo-

- No sucederá, le dije que cuando llegara a casa me llamara-

Seiya miró a su hermano sumamente interesado es ese punto y Yaten captó ese repentino entusiasmo.

- ¿En serio?-

- Si, pero ni pienses que te daré con ella. Yo te entiendo sé como debes de sentirte y es por eso que estoy aquí aconsejándote, pero no comparto la actitud que tuviste el día de hoy. Si quieres acercarte a ella lo harás por tus propios medios, porque ella no lo hará Seiya, está muy dolida contigo-

- Lo sé Yaten, pero créeme que aprendí. Ningún dolor se compara al hecho de causarle sufrimiento a mi bombom. Si tengo que arrastrarme por días, meses o años lo haré, si tengo que reconquistarla también lo haré y lo voy a lograr, porque la amo y ese amor solo es comparable al que ella siente por mí-

Seiya mostró una gran sonrisa se levantó de su asiento, tomó un gran pedazo de pizza y llenó su boca de comida. Taiki sonrió y Yaten movió su cabeza. Era un caso.

- Ese es el Seiya que conozco-


Darien se alejó bruscamente de Serena. Comenzó a caminar de un lado hacia otro. Serena lo miraba anonadada, estaba realmente perdiendo la paciencia.

- ¡Eso es imposible haz perdido la razón! – Le dijo apuntándola con un dedo- ¡Ya está todo escrito tú lo sabes! Como osas jugar con el destino por un simple capricho-

Serena arrugó la frente ya estaba cansada que no creyeran en lo que decía ¡que les pasaba el día de hoy!

- ¡Darien no es un capricho entiéndelo estoy enamorada y no juego con nadie!, sabes que no sería capaz. Ese futuro que conocimos fue solo una ilusión de lo que pudo ser y te juro que traté de que fuera así, pero tenía que intentarlo, tenía que buscar a Seiya, ver que sentía al verlo solo una vez más y mi corazón no me engañó, cuando miré sus ojos supe que debía tomar ese otro camino-

- ¡Es que acaso no piensas en tus sailors, en la gente de este planeta, en Rini!-

Serena tuvo que ahogar un nuevo sollozo al escuchar decir el nombre de Rini ¿es que acaso el día de hoy solo iba a ser tristeza? Como podía usar a su hija como método de convencimiento, eso no lo permitiría.

- ¡Por supuesto que pienso en mi hija!, es una carga que siempre llevaré dentro de mi ser, el ver como sería es un regalo que no terminaré de pagar, pero el conocerla no fue lo correcto, eso nos hizo sentirnos mucho más atados de lo que estábamos, no es normal saber lo que te depara el futuro Darien, de ser así nadie tendría capacidad de decisión-

- ¡Serena por favor compórtate como una adulta!, Sé la Princesa que debes ser-

Serena se enfureció.

- ¡Darien tengo 16 años no soy una adulta!, como quieres que actúe. Me conociste así, me amaste así, pero tarde o temprano esto iba a suceder. Somos diferentes tú quieres estudiar, conquistar el mundo, yo en este momento solo quiero que mi novio tenga tiempo para pasear conmigo una tarde por el parque ¿entiendes?, sueño con una vida normal-

Darien trató de guardar la compostura.

- Eso es ridículo, sabes que algún día el peso de tu destino recaerá sobre tus hombros, aunque trates de huir no lo conseguirás-

- Cuando ese día llegue espero haber vivido todas las cosas con las que sueño y seré una persona plena. Si ese día llegare lo asumiré pero no estaré sola, eso te lo aseguro-

"Pero no estaré sola". ¿Qué pretendía ella? ¿Acaso nombrar a Seiya rey… en su lugar?

- ¡Que linda historia!, el sujeto sin nada que se convierte en Rey!-

- ¡No lo juzgues así!. Si tuvimos la fortuna o la condena de nacer reyes no es culpa de Seiya. Él no sabía absolutamente nada de esto cuando me conoció, se enamoró de mí estando en las mismas condiciones. No seas tan soberbio Darien no somos de una raza especial, esto para mí ha sido más una carga que un privilegio-

Darien nuevamente optó por suavizar la situación.

- Princesa- le dijo- por favor recapacita, piensa bien las cosas. Sé que me amas y aún podemos reconstruir nuestra relación. Te lo estoy pidiendo por todos aquellos que nos quieren y desean vernos juntos nuevamente-

Cómo decirle a alguien que ya no lo amas ¿Cómo hacerlo sin causar daño? Ella no tenía ese derecho. Ella ya había sentido el desamor y era un sentimiento devastador.

- Darien no hagas esto más difícil de lo que es ¿crees que no me cuesta? ¿Qué no me duele? Yo te quiero y tengo la impresión de que siempre lo haré, pero hay en mi vida una persona sin la cual ya no veo el futuro, todo ese destino del que me hablas no tiene ningún sentido para mí si no lo comparto con Seiya, quiero que él sea mi compañero en ese camino. Perdóname, se que debí decirlo antes, soy una cobarde te estoy causando dolor, pero no te puedo mentir, no sería justo-

Ella solo le pedía perdón ¿acaso un "lo siento" era suficiente? Para Darien no. Estaba sintiendo las consecuencias de las palabras de su al parecer ahora ex -novia.

- Serena yo te amo-

Al fin lo había dicho. La amaba y todo este esfuerzo lo estaba haciendo por ella. Pero por primera vez no recibía la misma respuesta. Fue tanto el pesar de Serena que no pudo sostener la mirada y un frío silencio terminó por demostrar a Darien que la Princesa de la Luna ya no lo amaba. Su corazón se llenó de vergüenza y de desprecio hacia el único culpable de ese sentimiento. Él le había arrebatado todo a su futura esposa, a su hija y a la familia que ellos conformarían. No le quedaba nada, solo rencor y una sed indescriptible de venganza.

- Bien, creo que ya me he humillado bastante-

- Darien no…-

Darien rió medio en serio medio en broma. Así que eso era sufrir por amor. Odiaba y amaba a la persona que tenía en frente. Ella podría amar a otro, querer estar con él, pero otra cosa era que se lo refregara en la cara cada vez que pudiera. Eso era demasiado… y de pronto como si dentro de su cabeza se hubiera encendido una luz todo se aclaró para él. Era una idea cruel, que jamás se le hubiere ocurrido de no estar tan desesperado, porque de verdad lo estaba. Era su última jugada y la más peligrosa, pues pondría en jaque a la Princesa de la Luna.

- Me has dejado algunas cosas muy claras y de las demás puedo sacar mis propias conclusiones. Me mentiste te burlaste de mí, me avergonzaste frente a todos y llegas pidiendo disculpas diciéndome que te haz enamorado de otro, pisoteaste el amor que te tengo y lo cambiaste como si no importara nada-

- Lo siento…- respondió Serena. No sabía que más decir, todos esos reproches eran verdad. A cada minuto que pasaba caían sobre sus hombros el peso de sus acciones.

- Aún así- continuó él -me niego a creer que el sentido común te ha abandonado completamente-

Serena escuchó esa frase y supo que lo que vendría no era bueno "Ahora viene el castigo" pensó.

- A que te refieres-

- Tú eres la Soberana de este sistema solar, la guardiana de la vía láctea y siempre te deberé guardar respeto por eso, pero en lo que se refiere a tu noviecito y sus hermanos son unos intrusos en mi planeta, se ha atrevido a volver después de todo lo que ha causado y eso yo no lo soportaré-

Serena palideció, la voz del chico era dura, sin ningún atisbo de bondad.

- Darien…-

- Así que tienes dos semanas para pensar. Si cambias de opinión y decides cumplir con tu compromiso así como debiera ser, Seiya y los demás tienen toda mi autorización para quedarse en la tierra. Si por el contrario persistes en tu idea de romper todo lazo conmigo, ellos se van ¿escuchaste? Soy el Príncipe de este planeta y no toleraré que nadie incluida tú se burlen de mí de esta forma-

Serena no lo podía creer, Darien la estaba ¿amenazando? ¿chantajeando? ¿castigando?, no podía definir la situación en la que el hombre que decía amarla la estaba poniendo. Él la conocía muy bien y estaba moviendo en forma casi estratégica sus piezas, le estaba "dando una segunda oportunidad" ¿pero sin Seiya? Y que pasaba si ella elegía la segunda opción ¿la expulsaría a ella también? ¿Debía abandonar a su familia y amigos por el capricho del Rey?

Serena se mantuvo en pie, aunque lo único que deseaba era estar en su cuarto y derrumbarse ¿Era inevitable tener que renunciar a alguien a quien amaba?

- Darien como puedes hacerme esto-

Él alzó las cejas, como si esa acusación fuere infundada.

- ¿Esto?, esto no es nada comparado con el daño que me haz hecho-

Cuando Darien consideró que la plática había llegado a su fin, caminó en sentido contrario a Serena y mientras lo hacía no pudo evitar sonreír, definitivamente había logrado su cometido, la Princesa estaba dudando por primera vez.

*****SyS*****

Hola a todossss! este es el capitulo más largo que he hecho, estaba muy inspirada la verdad! disculpen si los aburro! pero como que tenia muchas ganas de desarrollar este punto de la historia! y por eso lo subi tan rápido, Darien le ha puesto un ultimatun a Serena y ella debe decidir que hcer! dificl desicion por supuesto, Seiya se dio cuenta que su actitud era un error y hará hasta lo imposuible por remediarlo!, Mina esta segura que Yaten siento algo por Serena ¿Sera verdad? y pot ultimo en una semana más la tierra recibirá a una visita no grata ¿se enterarán las sailor de esto a tiempo? solo en el proximo capitulo lo sabremos! muchas grazias a las personas que leen mi historia, los invito a dejar mensajes, me ayudan mucho, también a las que dejan mensajitos y gracias tambien a las muchas alertas de suscripcion que he recibido!, espero leerlos en el prozimo capitulo

PD: aviso de utilidad publica, no se mucho como utilizar esta pagina, me gustaría saber si se pueden borrar reviews no es por ninguno que he recibido al contrario! estaba escribiendo un review para otro fic y termine escribiendome a mi misma! y quisiera borrarlo, se ve algo extraño excirbise a si misma xD!, asi que si alguien sabe! lo agradeceria. Gracias!

Meryl88: HOola linda! que bien que te intrigue mi historia! creo que Serena ahora comenzara a comprender que el estar con Seiya le puede costar mucho mas de lo que pensaba y pues, creo que no me atrevería a romper a estar pareja, a ponerles pruebas en el camino si! espero leerte en el nuevo capitulo ! nos vemo y cuidate

Srita Rossy Kou: Hola! nuevamente, Sere y Seiya si se reconciliaran, pero no será tan facil por supuesto! espero este capitulo te agrade. Nos leemos en el proximo capitulo adios!

Marivi 1982: Hola amiga! que bien que mi historia te enganche tantoo me hace sentir bien!, espero que este capitulo capte tu atencion y grazias por tu review, espero leeete nuevamente!

Loly Kou: Hola! grzias por ponerte al dia en mi historia y mejor aun que te hayan gustado los capi. Aunque no lo creas a veces los celos nos dominan, pero siempre existe algien que nos hace entrar en razón, como lo es Yaten para Seiya. La actitud de Yaten fue muy impresionante y obviamente dará para pensar. con respecto a las Outers, la deslealtad se paga, tarde o temprano. espero leerte en el proximo capitulo cuidatE

Serena Princesita Hale: Hola linda! tienes toda la razon fue un capitulo intenso, el dolor de Serena y la incomprension de Seiya son tan fuertes, pero ahora los papeles se cambiarán ¿Serena comenzara a dudar? puede ser. con respecto a Taiki Y aten poco a poco van a comenzar a experimentar el amor en carte propia y tambien su lado más duro. Espero leerte en el proximo capitulo adioss!