Yo advierto que lo que están apunto de leer algunos les gusta y a otros no, pero lo que están por leer se llama, empieza con "L" ya creo que sabrá, así que yo ya advertí.
Como pude abrí la puerta de mi departamento, mientras una de mis manos acariciaba la espalda de Aome a la cual besaba necesitado. Primero fueron besos suaves, pero cuando ya estábamos cerca de la puerta de mi departamento se volvieron más pasionales, profundos y exquisitos, sabiendo que nadie nos miraba.
De una patada cerré la puerta y conduje a Aome-Sosteniendo con las dos manos de los hombros- al sillón que tenía en mi departamento. De repente sentía calor y más calor, mis manos la acariciaban y las suyas de a poco desabrochaban con dificultad cada botón de la camisa que traía puesta.
Nos separamos un momento mirándonos fijo, tratando de calmar la respiración. Volví a besarla de vuelta con más arrebato, recorriendo su cavidad con mi lengua, chocando con la suya. Al fin liberado de mi camisa sentí sus cálidas manos recorrer mi pecho desnudo.
Baje mis besos desde su boca, hasta su clavícula, haciendo a un lado su sedoso cabello, dirigiéndome hasta su cuello, mordiéndolo y chupándolo con codicia, intentando dejar mi marca en ella. Escuche como se le escapo un gemido alertando mis sentidos, despertando mi deseo mayor por ella.
La levante sin hacer mucha fuerza, para bajar el cierre de su vestido con existo, escuchando un suspiro de ella. Sus senos estaban cubiertos por un sostén del mismo color del vestido. Baje su vestido hasta la cintura. Bese su hombro mordiéndolo también bajando hasta sus senos y besando por encima de ellos.
Subí de nuevo hasta su boca; pero en un momento ella quedo encima mío sin dejar de besarnos. Sus manos recorrían mi pecho causando gemidos de parte de mí y yo enrede mis dedos en su cabello. El beso se rompió cuando ella empezó a abajar desde de mi clavícula hasta mi oreja escuchando su respiración hasta que su aliento choco en mi cuello, donde mordió fuerte, luego bajo por mi hombro hasta mi pecho dejando camino de besos.
Un mes después.
Un una noche de borrachera de la cual me arrepiento. Todos los medios hablando de nuestra salida de aquella noche, medios en la puerta del edificio donde vivo, esperando por una nota o esperando encontrarme infraganti con esa chiquilla. Por suerte esa noche nada concluyo, ella cayó encima mío dormida y yo me quedé dormido segundos después, al otro día nos despertamos molestos el uno con el otro sin decirnos palabra alguna.
Mioga estaba feliz por todo lo sucedido ya que los medios hablaban entusiasmados de la parejita de la novela. Pero todavía no recuerdo cómo es que llegamos así de esa manera a mi departamento, donde estuvimos a punto de hacerlo, solo recuerdo un beso y todos los periodistas ahí escondidos esperando por nosotros.
Parece ser que esa chiquilla si lo recordaba por lo que me hablaba cuando estábamos en grabaciones, pero solo con nuestro personajes. Mejor así, no tener que cruzar palabra con ella era un alivio y una dosis de olvido. Pero todo lo bueno no dura para siempre y hoy Mioga nos da la peor noticia. La confirmación de la convivencia de esa chiquilla con suponía que hace un mes era dentro de unos meses, pero no, por lo de la noche de hace un mes, todo se adelantó y lo más seguro y terrible era que partir de hoy viviríamos los dos juntos.
–A ver, Aome, Inuyasha. Vengan. –llamo el anciano (para mí era un anciano).
–Si son terribles noticias paso, Mioga-Escuche decir a esa chiquilla intentando irse, pero el anciano Mioga la paro.
–Bah-susurre viendo la mirada de ella fulminante sobre mí. Luego se cruzó de brazos y debo admitir que por un momento sentí un escalofrió recorrerme el cuerpo, me dio un tanto de terror.
–Se suponía que faltaban unos meses para que se vallan a vivir juntos, pero debido a lo de hace un mes, lo adelantamos y será hoy mismo. Hoy mismo tendrán que empezar a convivir juntos–Eso me callo como un balde agua fría, como haría para sobrevivir a ella y menos tener que dejar mi departamento. Pero el maldito anciano no término ahí–Además tendrá que ser en uno de los departamentos de ambos. –Eso sí que era el colmo, pero había un contrato de por medio y no se podía negar. Un momento vi la mirada de ella fulminándome, dejándome hecho cenizas.
– ¡Es una locura! ¡El no pisa mi departamento! ¡No lo hizo hasta hora y no lo hará nunca!–Levanto la vos Aome y nuevamente intento irse-¡Y menos irse a vivir a su sucio departamento!-Remato al final. El anciano la detuvo nuevamente.
–Lo siento querida Aome, pero el que salga en la votación será el nuevo hogar de ambos. –El anciano escribió en un papelito mi nombre y en el otro el de Aome, los metió a la boina que traía puesta y saco uno luego de mezclarlos sin mirar.
– ¡Feh! ¡Esto es ridículo!–Dije observando al anciano sacar un papelito.
–Quédate tranquila Aome, no pisara tu departamento "Pero si el sucio de Inuyasha"-Eso la dejo pálida y a mí me cayó un tanque de agua fría, más cuando la vi desmayarse y sin darme cuenta la auxilie.
Luego de lo de hace un mes no pensaba pisar más en departamento de Taisho, pero ahí estaba la peor noticia, tendría que vivir en ese departamento con él y de seguro me haría la vida imposible. No sé si era peor que el viva con migo en el mío o en el del bajo sus reglas. Me sentí débil y solo me desmaye, cuando desperté él estaba ahí con una mueca de fastidio y me limite a mirarlo. Enseguida observé a Mioga entrar en la enfermería con cara de preocupación, la cual cambio a alivio cuando me vio despierta.
Inuyasha intento irse, pero Mioga se lo impidió, pero al verme con la cara dada vuelta lo dejo irse, suponiendo que estaría mejor sin su compañía. Todavía recuerdo el esmero de Mioga desde el principio, desde que yo he Inuyasha nos conocimos en persona, tratando de que nos llevemos bien, debo admitir que el contrato no fue un engaño, tanto yo como Inuyasha aceptamos, no se la razón del pero si la mía y fue pensando que nos llevaríamos bien, pero todo resulto al revés.
Luego de todo lo sucedido fui llevada por Inuyasha a mi departamento, no tenía ánimos para oponerme e Inuyasha no parecía estar molesto. Todo el trayecto fue un silencio de silencios en su automóvil. Me pregunto cómo fue que manejo borracho hace un mes, nos hubiésemos matado en vede de terminar como terminamos.
Todavía lo recuerdo; los periodistas y algunos comensales abalanzados sobre nosotros luego de ese beso que fue un impulso. La seguridad del restaurant sacándolos dejándonos tranquilos nuevamente. Luego de cenar Inuyasha pidió un postre muy particular y era alcohol. Se tomó un par de tragos y en un momento de su desvarió me ofreció una copita y sin querer acepte, ya que me lo ofreció amable, su amabilidad era verdadera, ya que dicen que los borrachos siempre dicen la verdad. Luego tome otra copa y ya no más.
Parecía estar borracho pero cuerdo y salimos como si nada del restaurant. Yo también lo estaba por eso no me importo el hecho de que condujera en ese estado. Condujo bastante orientado hasta su departamento y cuando paro en el edificio ahí empezó todo. Empezó a insultar a Koga, luego a Kikyo lo cual me sorprendió y finalmente se me abalanzo quedando su cabeza en mis piernas. Sus ojos me miraron profundamente y en mí no tanta borrachera nos besamos.
Se levantó sin romper en beso y me subió a su regazo, así salió con migo del auto lo cual no me importo en ese momento. Toda la entrada su edificio fue de esa manera hasta el ascensor donde se sentó en este quedando de nuevo en su regazo sin romper el beso. Salimos como si nada y nos dimos besos suaves hasta la puerta de su departamento -donde me sostenía de la espalda- abriéndola como pudo y apasionando el beso.
Lo último que recuerdos fueron sus besos su caricias, como me llevo hasta su sofá, como bajo mis vestido, como le saque su camisa. Lo acaricie yo también y lo bese como el a mí. Di gemidos el también y nada me importo. Quede encima de él y lo bese… lo último que recuerdo fue eso, hicimos de todo, pero no llegamos hasta el final, lo cual al otro día con un tremendo dolor de cabeza me hizo sentir contenta. Y por alguna extraña razón enojada con él, lo bueno fue que solo hablamos grabando, actuando como nuestros personajes. ¿Pero será que estaba tan borracho? ¿Sera que fue capaz de aprovecharse de mí? Eso no lo sé, pero lo importante fue que nada de lo que paso llego a la meta, quedo antes del medio camino.
– ¡Oye! ¡Hey! ¡Niña!-Escuche sus gritos, sacándome de mis recuerdos y pensamientos.
– ¿¡Qué diablos quieres!?-Le pregunte furiosa.
– ¡Ya llegamos a tu casita de muñecas, digo a tu departamento!-Me dijo sarcástico, saliendo del auto y abriendo mi puerta.
– ¡Ah! ¡Dijo Mioga que recojas lo más necesario e importante para ti!-Me dijo muy tranquilamente pero notando como ocultaba su molestia.
– ¿¡Para que!?-Le pregunte más molesta.
– ¡Te mudas hoy y ahora mismo!-Me dijo mirando a un lado no tanto.
– ¡Pues te quedas aquí, como en 4 horas salgo!-Le dijo tratando me irme y su vos me detuvo. Luego se me acerco.
– ¡Lamento informarte que tengo que entrar con tigo!-Me dijo tomándome la mano y entrando juntos.
– ¡¿Qué crees que haces?!-Le pregunte apretando su mano.
Estamos rodeados de periodistas y debemos actuar ¡Cariño!-Eso ultimo lo dijo sarcástico y haciendo una mueca por su mano.
Creo que algunos se habrán quedado con las ganas XD, lo siento, de seguro algunos no les gusto XD
pero ya lo escribí y el capitulo 2 es así.
Próximo capitulo 3- Infierno.
Debo decir que me encanta, cuando se pelean y luego se reconcilian en el Anime, es como desmostarse amor no lo creen.
martes 9 de julio del 2013 saludosss!
