"No es el amor,
que enseguida se altera cuando descubre cambios
o tiende a separarse de aquel que se separa". (Willian Shakespeare).

Capítulo XV Verdad, inseguridad… y dolor.

Serena se encontraba en una habitación completamente en penumbra. Estaba sola y sentía como la piel se le erizaba sin poder distinguir si era por el frío o el miedo. Dio vueltas alrededor de ese lugar.

Cuando se paró frente a una puerta no dudó en abrirla, pues lo había hecho una infinidad de veces. Había tenido este sueño ya hace varios días y siempre era lo mismo.

Siguió caminando por un pasillo estrecho, estaba inquieta y casi por instinto decidió acelerar el paso. Miraba constantemente por sobre su hombro, no veía a nadie pero en cada momento tenía la sensación de que algo en esa oscuridad trataba de alcanzarla. Poco a poco al final del túnel divisó una tenue luz, su respiración estaba agitada pero se interrumpió de golpe al enfocar bien lo que tenía frente a ella. Al parecer era una gran vasija trasparente y dentro de ella, una pequeña mariposa que apenas aleteaba. Los ojos se Serena sin aparente explicación se llenaron de lágrimas, la mariposa estaba muriendo.

Serena abrió los ojos y puso la mano sobre el pecho. El corazón le latía con fuerza. Cuando tocó su rostro, notó la humedad que habían dejado sus lágrimas ¿Qué era lo que le causaba tanta tristeza? Serena tenía la sensación que algo no estaba bien, su corazón aún acelerado se lo decía. Debía comentar con alguien esos sueños.

Aún en un estado medio zombie se levantó de la cama. Hoy comenzaban sus clases y quería hacer su máximo esfuerzo para no llegar tarde, pero eso no significaba que tuviera ánimos de hacerlo.

Llevaba una semana sin querer hablar ni mucho menos ver a Seiya, eso la estaba literalmente consumiendo. Necesitaba verlo abrazarlo y besarlo, pero en esos momentos tenía tantas cosas en que pensar. Su cabeza estaba dividida entre Seiya y aunque no lo quisiera en Darien.

Luna su fiel amiga y confidente era la única que estaba enterada de la plática que había mantenido con Darien, quedando aún más conmocionada que la misma Serena por el desenlace de esta y también por las pocas alternativas que tenía para escoger.

Solo le quedaba una semana para darle una respuesta que claramente iba a cambiar el rumbo de las cosas, pero lo peor de todo no era eso, porque por muy increíble que pudiera parecer, Serena no tenía la respuesta. Si Darien le hubiere puesto en esa posición antes de aquél espantoso día, la decisión habría sido una sola, habría tomado sus maletas, a Seiya y habría cruzado la estratósfera. Exiliados pero juntos.

¡Pero no!, Darien justo tenía que ponerla en jaque cuando la situación con Seiya colgaba de un hilo y de uno demasiado fino. Si no eran capaces de solucionar las cosas ahora ¿Serviría de algo tanto sacrificio?, hoy más que nunca la pregunta que le había hecho Yaten pesaba más que una tonelada.

¿Como las cosas habían llegado a este punto? ¿Cuando el bondadoso Darien se había transformado en un tirano y cuando Seiya se había vuelto tan inseguro? Eso era un simple resumen de las mil cosas que habitaban su cabeza, la razón de sus desvelos y también de sus lágrimas y justo en el momento en que aquellas ya comenzaban a brotar de sus ojos vio como la puerta de su pieza se abría para dar paso a Luna.

- Serena ya es hora de lev…-

Luna no completó la frase. Miró como Serena se limpiaba rápidamente el rostro para no ser descubierta, pero ya era tarde.

- Si Luna, lo siento me he quedado pensando-

Luna ya no aguantaba esta situación, quería correr donde Seiya y arañarlo por ser tan idiota, quería contarle que hasta en sueños Serena pronunciaba su nombre, tenía ganas de cantarle a Darien unas cuantas verdades, decirle que estaba decepcionada de su actuar, que el amor a la fuerza no es amor, quería enfrentar a Haruka y advertirle que estaba jugando con fuego, pero no lo había hecho. Serena le había pedido discreción, que cuando llegara el momento ella hablaría con sus amigas y con los demás involucrados. Luna no estaba de acuerdo, pero la respetaba.

- Serena por favor no llores, ya verás como las cosas pronto se arreglarán, se que así será-

- En estos momentos créeme que no veo una salida-

Luna se sorprendió por esa frase tan derrotista. Subió a la cama y se sentó a su lado.

- No seas tan negativa, tú no eres así. De todas las personas en el mundo tú eres la que tiene más esperanza-

- Es solo que no comprendo en que minuto la vida de una chica de 16 años se convirtió en esto, una batalla intergaláctica entre terrestres y visitantes.

- Desde que decidiste que amabas a una lejana estrella fugaz-

Serena bufó y Luna no pudo evitar reír un poco

- Ese no es el punto. Si Seiya hubiera sido terrícola, marciano, venuciano y se hubiera cruzado en mi camino el resultado sería el mismo, terminaría amándolo de todas formas y además no quiero hablar de él, ya es bastante difícil hacerme a la idea de que hoy lo veré en clases. De solo pensarlo me pongo como loca-

Serena se recostó nuevamente en la cama, se sentía como si fuera a ver a Seiya después de años.

- ¿Y que harás?- preguntó Luna -¿Dejarás que al fin se pueda disculpar?. Ya han pasado varios días, tu celular no para de sonar, tu bandeja de mensajes está copada y mamá ikuko está cansada de mentirle diciendo que no estás en casa. El te ama Serena, está arrepentido tú lo sabes-

- Lo sé Luna ¿crees que es fácil para mi?- respondió ella con voz afectada -llevo días sin dormir, me paso toda la noche leyendo sus mensajes y tengo que ser fuerte para no llorar pero no lo logro, he estado a unos pasos de salir corriendo a buscarlo pero no lo he hecho me he resistido porque la próxima vez que le diga te amo será cuando ambos estemos libres de nuestras ataduras, él de su inseguridad y yo de mi destino-

Luna guardó silencio. Siempre que se trataba de Seiya ella demostraba una entereza inigualable. ¿Qué tenía este chico que hacía a la Princesa tan poderosa?

- A veces me sorprendes Serena, en este corto tiempo haz aprendido más de lo que esperaba-

- Puede ser- dijo Serena levantándose rápidamente y corriendo chiflada- ¡pero lo único que aún no he aprendido es a estar lista a tiempo!, ¡ya se me esta haciendo tarde!

Cuando Serena bajó las escaleras su madre la esperaba con un enorme plato de hot-cakes recién hechos.

Ella se sentó y se dio cuenta que ni su padre ni su hermano la acompañaban.

- Mamá donde están los demás-

- Pues ya se marcharon y tú deberías hacer lo mismo se te hará tarde-

- ¡Lo sé, pero como quieres que me apresure con este riquísimo desayuno que me has preparado!, debo disfrutarlo hasta el final… además no es que esté muriendo de las ganas por llegar a la escuela-

Serena hizo una mueca de disgusto y su madre decidió acompañarla un momento-

- Hija tu padre y yo no hemos querido entrometernos en tu vida confiamos en lo que haces, pero la verdad estamos un poco preocupados. Hace una semana que no hablas con tus amigas, se que las extrañas y ni hablar de Seiya. Ya perdí la cuenta de las veces en que ha llamado e incluso ha venido a buscarte. No me gusta mentir y esta semana creo que he cubierto mi cuota con creces-

Serena dejó de comer, toda el hambre que podría haber sentido se fue en un abrir y cerrar de ojos.

- Mamá yo… necesitaba este tiempo para pensar en algunas cosas. La semana pasada no fue una de las mejores de mi vida-

- Que te ha sucedido por favor confía en mí ¿alguien te ha hecho algo?-

Serena suspiró. Al parecer se podía engañar a cualquier persona, pero menos a una madre. En el fondo se sentía un poco aliviada. Una pena que se comparte es más ligera ¿no? ¿Porque no decirle a su madre lo que tanto le afligía?, que aquel hombre por el que habría muerto en el pasado- Darien- le daba dos opciones que la verdad no la beneficiaban en lo absoluto. No poderlo compartir con alguien la estaba matando. Además estaba su problema con Seiya, no verlo ni estar junto a él era como recordar aquellos días de soledad permanente que experimentó desde el día en que él se marchó. Pero tener que encontrarse nuevamente con él le estaba causando una ansiedad difícil de controlar. Se estaba volviendo loca.

- Mamá… si confío en ti y te prometo que después de clases te lo contare todo- o al menos lo que podría revelar pensó- es solo que necesito saber como están las cosas con las chicas y con Seiya-

- Serena, lo que sea que esté rondando por tu cabeza no lo soportes sola. Tú no estás sola, nunca lo has estado, deja que la gente que te quiere te escuche y aconseje, de vez en cuando todos necesitamos de una palabra de apoyo, después de todo no eres Dios ¿cierto?-

Su madre le sonrió con todo el amor que una madre lo puede hacer y Serena no pudo más que esbozar una sonrisa de vuelta. Ciertamente no era Dios, aunque ser la soberana de un planeta podría caber en esa categoría ¿o no? Se podía imaginar la cara de su madre si le revelara ese pequeño secretito "mamá, soy Sailor Moon, Princesa del Reino Lunar y futura Soberana de Tokio de Cristal", entraría en shock, quien no lo haría. No supo cuanto tiempo estuvo pensando en eso, pero cuando volvió a la realidad su madre la observaba atentamente.

- Gracias mamá, por estar conmigo siempre y tienes razón, creo que mantener oculta mis preocupaciones no es la mejor opción. ¿Te quiero lo sabes?-

Ikuko acarició el rostro de su hija.

- Por supuesto que lo sé, pero no hace mal escucharlo y ya apresúrate o romperás un nuevo record de atrasos-

Serena miró la hora, ya casi eran las ocho de la mañana.

- ¡Maldición llegaré tarde en mi primer día!-

Serena salió corriendo rezando por llegar a la hora, mientras su madre solo miraba en silencio.


Rei estaba sentada sobre un verde prado completamente sola. A pesar de ello no era un panorama desalentador. El sol acababa de ocultarse, produciendo un efecto de luz muy similar a la aurora boreal. El viento mecía su cabello con cada soplido. Cerró sus ojos, esto debía ser un sueño. Cuando los abrió nuevamente brillantes estrellas fugaces surcaban el cielo. Por un momento su mente se perdió ante ese espectáculo y pensó en pedir un deseo a las estrellas cuando de un instante a otro varias de ellas descendieron a la tierra. En ese momento el planeta se estremeció violentamente. Algo no andaba bien, el viento ya no era cálido ni el cielo destellaba luz. Su corazón le decía que se acercaban problemas. Sin pensarlo dos veces se puso de pie y corrió hacia el lugar donde presuntamente habían caído esas estrellas. Al llegar al sitio frenó su andar. Simplemente no pudo avanzar más pues no solo su cuerpo sino que también su instinto le decían tener cuidado. El suelo se tornó negro, toda vida que podría haber existido pereció. Su piel se erizó, había algo o alguien en esa oscuridad no podía ver su rostro, pero podía sentir su aura, era poderosa y tan antigua como la vida misma. Quiso correr, pero tenía tanto miedo que la paralizó. Cuando estaba casi segura que aquel ser la alcanzaría, que la absorbería hacia esa oscuridad abrió los ojos.

Aún se encontraba sobre su cama, el sol se filtraba por sus cortinas. Se paró rápidamente de la cama, necesitaba aire así que corrió hacia su ventana y la abrió de par en par. Aspiró oxigeno una y otra vez hasta que su respiración se normalizó. El miedo que había sentido hace un momento era tan profundo que no podía provenir de un simple sueño.

Porque lo que había experimentado no era un sueño. La Sailor del fuego había tenido una visión. Algo iba a suceder el día de hoy.


Seiya caminaba de un lado hacia otro impaciente.

Ya se cumplía una semana sin saber ni oír absolutamente nada de Serena y eso se sentía como el mismo infierno. Lo último que había escuchado de ella era que finalmente había platicado con Darien, pero del contenido de la conversación nada y era tan doloroso no saber… No saber si ella aún tenía en mente un futuro juntos o simplemente los últimos acontecimientos la habían hecho cambiar de parecer.

Lo peor de todo era que Seiya no podía imaginarse en la segunda situación. ¿Qué tal si Darien le juraba amor eterno? ¿Si le prometía nunca desconfiar de ella? ¿Si se daban una segunda oportunidad en que lugar quedaba él? Muerto probablemente aunque sonara melodramático, pero estar sin Serena era eso, la muerte en vida. Y nuevamente a levantarse todos los días, comer todos los días y dormir todos los días solo con la mitad del corazón, porque la otra no funcionaba sin ella. Y la verdad tampoco le funcionaba bien el cerebro, porque otra vez estaba cayendo en ese pesimismo y esa inseguridad que no eran de su esencia. "Así no vas a llegar a ningún lado Seiya"- pensó-.

Se golpeó las mejillas y estiró sus brazos. Debía recuperar esa confianza que había logrado cautivar a Serena, espantar esos malos pensamientos. Estaba seguro que cuando Serena lo mirara nuevamente con esos ojos que le hacían perder el aliento, todo estaría bien. Se acercaría a ella, le rogaría poder charlar, le revelaría sus miedos y le pediría que los enfrentaran juntos, porque precisamente eso haces cuando estas enamorado, buscas en la otra persona la seguridad que te falta.

Mientras Seiya continuaba con su caminar sus hermanos tomaban desayuno rápidamente.

- Seiya- dijo Yaten- apresúrate no deseo llegar tarde en mi primer día de clases-

- No comeré nada, estoy bien así-

Taiki se levantó de su asiento, listo para partir.

- ¿Estás nervioso?-

- ¿Tú crees Taiki?- respondió Seiya

- Yo creo que si- dijo Yaten medio en broma- Después de todo hoy verás a Serena-

- Era sarcasmo Yaten ¿lo captas?-

Yaten puso su plato en el lavavajillas y se dio vuelta para responder a Seiya.

- Oh, bien, esperemos que conserves ese ánimo para más tarde, porque lo que se te viene…-

- ¿A que te refieres?- preguntó Taiki y de pronto Seiya detuvo su andar casi desenfrenado.

- Bueno Taiki, tienes que tener en cuenta será la primera vez que nos reunimos todos después de aquel fatídico día que mi hermanito desearía olvidar. Estarán allí no solo Serena, si no que una par de amigas bastante enojadas-

- Tienes razón Yaten- dijo Taiki cabeceando afirmativamente y palmeando la espalda de Seiya- Debes dar gracias a Dios que Rei no estudia en nuestra misma escuela ¿eeh?-

Seiya luego de un minuto de silencio se movió rápidamente, buscaba su bolso.

- Gracias, muchas gracias por su apoyo es bastante inspirador-

- Es en serio Seiya- dijo un Taiki bastante grave- ella podría golpearte-

- Lo sé-

- Serena podría golpearte- dijo Yaten, ante el asombro de Taiki. De pronto el rostro de Seiya se tornó pálido.

- ¿Tú crees?- Seiya estaba tratando de crear una imagen mental de ese momento.

- ¿Porque no? cualquier mujer lo habría hecho. Me pregunto que actitud deberíamos tomar si eso sucede. No podríamos golpearla de vuelta eso está fuera de discusión absolutamente-

Taiki pensaba en una respuesta.

- ¿Alentarla dices? tal vez unas palabras para infundirle valor…-

En un segundo Seiya había comenzado con su caminata de un lado hacia otro, con el semblante cada vez más cabizbajo.

- Esto no me está ayudando en lo absoluto, en serio creo que sería mejor quedarme en casa-

Los dos hermanos se miraron culpables. Tal vez la burla había llegado un poco lejos.

- Seiya estamos bromeando, al menos la última parte- dijo Taiki- Solo queríamos quitarte esa tensión que te está envolviendo-

- Tienes que tranquilizarte si no estas en paz no podrás decir lo que planeas decir o dirás alguna tontería y lo echaras todo a perder- dijo Yaten sonriendo abiertamente a su hermano.

- Lo que esta tratando de decir Yaten- agregó Taiki dando una mirada de reproche- es que debes relajarte. No te enfrentarás contra una desconocida, solo es Serena. La conoces, ella te conoce. No tengas miedo solo dile lo que sientes y ella lo comprenderá. Ustedes se entienden a la perfección-

Seiya los miró a ambos. Tenían razón hablar con su bombom era tan natural como pestañear y en un arranque de cariño fraternal los abrazó.

- Gracias a los dos, no por su sentido retorcido de humor, pero sí por estar conmigo, soy un idiota y aún así están a mi lado-

- No tenemos opción lo sabes- dijo Yaten guiñándole un ojo.

- Lo sé. Vamos se nos hace tarde y hoy es un gran día-


La primera que llegó al salón de clases fue Amy. Tomó asiento y aguardó la llegada de sus amigas. Sabía perfectamente que siempre sería ella quien las esperaría y no al revés. La visión de ellas corriendo por las calles como dementes la hizo sonreír. Hoy no solo era importante por ser el primer día de clases, sino que también porque se reunirían las cinco después de varios días. Obviamente se preguntaba porque Serena no las había contactado durante ese tiempo, pero a pesar de ello no tenía miedo, tenía el presentimiento que Serena necesitaba con urgencia un rato a solas y cuando finalmente obtuviera las respuestas que estaba buscando se acercaría. Para Amy la amistad no consistía solo en compartir los problemas, sino que también darle a los demás el espacio suficiente para pensar y tratar de encontrarles una solución. En eso estaba cuando vio que los tres hermanos Kou ingresaban al salón ante la mirada atenta de cada una de las chicas del lugar.

Tranquilamente tomaron asiento cerca de su puesto igual que en el pasado, como si nunca se hubieran marchado. Taiki fue el primero en girar de su asiento para saludarla.

- ¿Como estás Amy?-

- Muy bien Taiki gracias- Amy le sonrió de tal forma que Taiki sintió una sacudida en el pecho- ¿Como están ustedes chicos?-

- Bastante bien- respondió Yaten cortésmente.

Amy fijó su mirada en Seiya quien solo tenía ojos para su pupitre.

- ¿Te encuentras bien Seiya?-

El chico levantó el rostro ligeramente sonrojado, sentía como Amy estudiaba cada uno de sus movimientos. Se sintió como un ratón de laboratorio.

- Estoy bien Amy gracias… es solo que me siento realmente apenado por como me comporte la última vez que nos vimos y la verdad no sabía como ibas a reaccionar al verme, eso es todo-

Amy continuó observándolo por un momento y finalmente le sonrió. Podía percibir su nerviosismo, su vergüenza pero por sobretodo su dolor y sintió pesar.

- ¿Sabes Seiya? Independiente de todo sigo creyendo que eres lo mejor que le ha sucedido a Serena en mucho tiempo de veras lo creo así, pero no te confíes eso lo pienso yo, no Serena ni las demás. No debes esperar lo mismo de otras personas. No lo digo por mortificarte, sino que al contrario lo digo para que puedas soportarlo, pero en mí no encontrarás un enemigo, eso es todo lo que puedo decirte al respecto-

Seiya pestañeó varias veces y luego bajó la mirada, se sentía realmente agradecido por esas palabras. Eso era lo que buscaba, no consuelo ni lástima, sino que apoyo. Tomó la mano de Amy y la apretujó ligeramente. Seiya nunca olvidaría esto.

- Muchas gracias Amy el que aún me consideres como algo bueno para bombom es lo mejor que podrías decirme, no busco compasión sino solo la verdad. Gracias-

- Está bien- y Amy nuevamente sonrió de esa forma que provocaba latidos anormales en Taiki.

Yaten estaba a punto de decir algo para molestar a Taiki cuando vio que por la puerta ingresaba un torbellino rubio y todo ánimo de burlarse de su hermano se fue al tarro de la basura. Comenzó a sudar frío. "Estupida reacción" pensó.

Cuando Mina entró a su salón primeramente buscó con su mirada a Serena y no la encontró. Se acercó velozmente al asiento de su amiga y se desplomó en la silla más cercana. Trató por todos los medios de esquivar la mirada de Yaten.

- Llegué a tiempo-

Amy le sonrió.

- Así es Mina. Solo falta que llegue Lita y Serena-

Mina se armó de valor y decidió darle la cara a Yaten.

- ¿Como estás Yaten?-

Yaten se obligó a sonar tranquilo

-Bien. Bien gracias ¿tú muy cansada?-

Mina respiró rápidamente, le faltaba el aire más por los nervios que por la maratón que había corrido para llegar a tiempo.

- Bastante. Y dime que se siente volver nuevamente a la rutina terrícola, me refiero a clases y todo eso-

Yaten lo pensó un momento.

- Supongo que esto es lo normal si vives en la tierra, es algo que debemos de cumplir- su vista encontró un punto fijo- digamos que es el precio a pagar por lo que podemos llegar a ganar en este planeta-

Yaten la miró y lo primero que pasó por la cabeza de Mina es que Yaten no hablaba precisamente de fama ni dinero "habla de Serena no de ti", le gritó su subconsciente masoquista y su corazón se entristeció. Le obsequió una pequeña sonrisa y se dio vuelta para saludar a Taiki. Cuando estaba a punto de saludar a Seiya se detuvo.

- Antes que digas algo Seiya Kou- le dijo Mina seriamente- tengo una conversación pendiente contigo, no te gritaré ni trataré de romperte algún hueso no soy Rei, pero tampoco soy Amy no soy toda bondad. Yo no te odio, pero estas muy lejos de ser mi persona favorita y ten en cuenta que siempre estaré a lo que decida mi amiga. Te quiero pero atacaste a la persona equivocada-

Mina respiró después de su discurso y Seiya no pudo más que asentir. Tanta sinceridad le estaba golpeando fuerte.

- Gracias Mina, no esperaba menos de una amiga de bombom-

- Por supuesto- le dijo Mina y siguió platicando con Amy-

Cuando el profesor ingresó al salón, solo faltaban Lita y Serena. Al momento que el profesor cerraba la puerta Lita dio un paso dentro de la habitación y logró llegar a tiempo. Buscó a sus amigos y tomó asiento junto con Yaten. Saludo con una sonrisa a cada uno de ellos. Seiya solo recibió un frío asentimiento con la cabeza.

El profesor comenzó a pasar lista y cuando llegó al nombre de Serena todas sus amigas se dieron miradas de perplejidad. Habían dos posibilidades. O Serena se había quedado dormida y llegaría al segundo periodo o aún no era capaz de enfrentarse a todos ellos.


Darien se encontraba saliendo de su departamento hacia la Universidad, cuando sonó el teléfono.

- ¿Diga?-

- Darien es Haruka. Escucha tendrás algo de tiempo durante la mañana, debemos platicar-

Darien lo pensó, en realidad él también debía conversar con las Outers.

- Si, creo que si-

Haruka guardó silencio.

- Está bien. Nos vemos-


Serena llegó a la escuela cuando los salones ya estaban cerrados ¡Rayos! pensó, esto definitivamente no era un buen augurio. El día estaba comenzando mal, esperaba con todas sus fuerzas que terminara bien.

Decidió hacer tiempo en el patio de la escuela y se sentó bajo la sombra de un viejo árbol. Poco a poco se comenzó a relajar, después de todo llegar tarde no había sido tan mal idea. Estaba realmente cansada y su mente estaba funcionando de una forma muy pragmática, no sentimientos, una versión bastante diferente a ella.

En medio de ese silencio además podría pensar. En realidad no estaba molesta con sus amigas por eso mismo no esperaba que ellas le pidieran disculpas, después de todo no había nada concreto para hacerlo, solo se había sentido un poco abandonada por ellas, gozaba de su apoyo incondicional y le hubiera gustado mucho haberlo tenido en ese momento. Pero Serena creía que ese punto de su vida se podría solucionar conversando.

El otro punto a discutir era Seiya. Serena podía sentir como su corazón reconocía la cercanía de su amado, aunque eso no era lo importante en ese minuto, aquí la situación era mucho más compleja, porque al parecer las muchas pláticas con Seiya no habían tenido resultado, él seguía pensando y sintiéndose de la misma forma. Entonces si conversar no había resultado ¿Qué les quedaba? Serena estaba dolida y enojada, quería y no quería verlo. Todo a la vez.

Y por último estaba Darien. El decía amarla de una forma un tanto incomprensible aunque ella le había expuesto de todas las maneras posibles que no sentía lo mismo. El había utilizado su "as bajo la manga" que involucraba la infelicidad eterna o el exilio. El panorama de su vida no era bueno.

En eso estaba cuando escuchó la campanada de recreo. ¡Dios!, ¿porque el tiempo pasaba tan rápido en momentos de crisis? No pensaba moverse de ese lugar hasta que comenzaran nuevamente las clases. Sintió unos pasos hacia donde ella se encontraba y aunque extraño que pareciera Serena sabía quien era, gracias a su nueva cercanía ahora era capaz de reconocer su "aura" o algo así. "Esto es muy loco" pensó ella, tomaron asiento a su lado.

- Tus amigas te están esperando ¿sabes?-

- Solo necesito un poco más de oxigeno-

- ¿Qué, te está fallando un pulmón?-

Serena se rió y le pegó un pequeño codazo a Yaten.

- Sabes a lo que me refiero, guardar aire para los momentos difíciles-

-mm…-

Ambos guardaron silencio.

- Seiya está con ellas te está esperando, de hecho debería llamarlo en este momento y decirle que estás aquí-

El corazón de Serena saltó, pero continúo con los ojos cerrados inspirando

- Se que no lo harás-

- No lo haré, pero debería. El es mi hermano un tonto lo sé, pero la semana que pasó fue particularmente complicada. No atendiste sus llamadas ni sus visitas. Al principio yo realmente creí que no estabas, pero luego me di cuenta que no querías hablar con él, eso fue un poco duro-

Serena abrió los ojos y miró a Yaten.

- No solo ha sido duro para ti o para él. No sabes las ganas que tengo de correr a abrazarlo, pero no puedo, no ahora-

- Que te lo impide-

Serena contó con los dedos.

- La rabia, la tristeza y las dudas-

Yaten la miró detenidamente. Algo había cambiado. Serena se veía mayor como si sobre sus hombros descansara mucho más que antes y tenía la impresión que esto tenía su origen en aquella conversación con Darien.

- ¿Serena hay algo que deba saber?, nunca me llamaste aquel día en el que Darien platicó contigo. Seiya casi enloqueció cuando se enteró de aquello-

Serena medio sonrió, que enloqueciera estaba bien ¿no?, por lo menos no era la única que se sentía así.

- Lo sé y lo siento, es solo que de lo último que me preocupé esa noche fue de esa llamada. Y contestando tu pregunta si, hay algo que debes saber y necesito contárselo a alguien pero no aquí. ¿Te parece que pases por mi casa en la tarde?-

Seiya lo golpearía, pero Serena le estaba pidiendo ayuda ¿Qué podía hacer?

- Si-

- Gracias-

- Creo que es hora de volver o llegaremos tarde- dijo él poniéndose de pie y ofreciendo su mano a Serena.

- ¡Dios Yaten como odio mi vida en estos momentos!-

- Créeme hay cosas peores- respondió Yaten tirando de Serena para ponerla de pie- ¿Sabes? creo que Mina me detesta por una inexplicable razón-

Serena lo miró de reojo.

- Algo habrás hecho. Desde ahora en adelante comenzaré a pensar que los hombres siempre tienen la culpa. De todo-

Yaten arqueó una ceja.

- Eso me parece un poco injusto-

- La vida es injusta Yaten-

Yaten hizo una mueca y una pequeña reverencia sarcástica

- Wow que profunda eres Serena Tsukino-

- ¿Podrías dejar de burlarte de mí? no hay ánimos por aquí- dijo Serena apuntándose con el dedo a si misma.

- ¿Y tú podrías tener un poco más de confianza por aquí?- respondió Yaten frunciendo el ceño -Yo no he hecho absolutamente nada. Es la forma en que me mira, como si sufriera cuando me ve y eso no es bueno-

Serena guardó silencio y mientras subían los escalones del edificio pensó un poco sobre eso. A lo mejor Mina había escuchado algo de Yaten o seguramente se estaba imaginando algo, conociendo a la fantasiosa de su amiga eso debía ser, ¿pero que?

- ¿Quieres que lo averigüe?, bueno cuando las cosas con las chicas se solucionen claro-

- Si no te molesta- le dijo Yaten con una sonrisa.

- Claro que no- le respondió Serena con un esbozo de sonrisa -cualquier cosa es mejor que pensar en mi vida-

- Definitivamente esta no es la Serena risueña media tonta que conocí, eres como su gemela depresiva-

Cuando finalmente llegaron al piso donde tenían clases Serena comenzó a hiperventilar. La garganta se le cerró y las piernas le temblaban.

- Yaten creo seriamente que me desmayaré al entrar en ese salón-

Este observó su rostro un poco sonrojado por la presión y los ojos medio llorosos. Comprendió que hablaba en serio.

- Tómate de mi brazo muy fuerte y no te sueltes-

- Mina me odiará lo sé-

- Pues seremos dos los repudiados- dijo Yaten de forma seria -ah ¿y podrías sonreír solo un poco? se que este podría ser uno de los peores días de tu vida, pero el mundo no tiene porque saberlo, no lo sé acuérdate de algo gracioso-

- Esta bien- Y Serena se estrujó el cerebro tratando de buscar un recuerdo feliz. Cuando estaban a punto de abrir la puerta soltó una carcajada. Yaten la miró.

- ¿Que te causa risa?-

- Solo que acordé que aquella vez que Seiya trató de enseñarme a jugar softball ¿realmente era pésima verdad?-

- Yaten la miró gravemente -eres la peor jugadora que he visto en toda mi vida- y ambos por primera vez en quizás una semana, se rieron sinceramente.

Cuando por fin la risa de Serena y Yaten había cesado pudo ver que cada par de ojos en ese salón posaba su vista en ellos dos. Ok, tal vez el reírse no había sido buena idea, ¿pero desde cuando sonreír era una mala idea?. Y otra vez se desviaba del asunto principal.

Caminó directamente hacia el lugar que ocupaban todas sus amigas, Taiki y Seiya por supuesto. Se sentó en un pupitre que estaba vacío, junto a Yaten y Lita, guardó tranquilamente sus cosas y esperó que sus amigos se acercaran a ella.

Sus compañeras se miraban dudosas y los chicos prefirieron formar un grupo aparte al otro extremo del salón. Finalmente fue Lita quien se acercó primero. Las demás esperaron.

- Serena- dijo Lita, sentándose a su lado- ¿como estás?-

- Hola, bien muchas gracias- respondió con una tranquila sonrisa medio forzada. "Bien"-pensó- "comportarte normal".

- Sabes, he estado muy preocupada por ti, se que este no es un lugar adecuado para charlar, pero sabes que soy frontal me gusta solucionar las cosas así y si te he ofendido deseo que me lo digas, para que pueda disculparme ¿lo harás?-

Serena le sonrió a su amiga y a Lita se unió Mina y también Amy. Bien, era mejor que escucharan todas a la vez.

- Oh Lita, lo sé es solo que…- "no mires a Seiya"- pensó -digamos que necesitaba estar un tiempo a solas y creo que me ha hecho muy bien. Y sí, seré sincera contigo y con ustedes también- dijo mirando a las demás de forma profunda, ellas esperaron.

- No estoy enfadada, creo que nunca lo estuve- sus amigas respiraron aliviadas- Yo las quiero mucho son mis amigas, es solo que tal vez esperaba algo distinto, tal vez una palabra de apoyo o algo así. Al no ver reacción por parte de ustedes debo confesar que me sentí muy triste, pero luego comprendí que esa actitud es completamente opuesta a lo que quiero demostrar. Estos últimos meses he cambiado bastante me siento capaz de muchas cosas y una de ellas es que puedo defenderme sola, no necesito que los demás saquen la voz por mí, yo puedo sola-

Amy la abrazó repentinamente y la rubia se estremeció, pero se sintió bien.

- Serena tu siempre contarás con mi apoyo, es incondicional y si te lastimé quiero que me disculpes, eres mi más valiosa amiga-

- Amy no espero una disculpa de ustedes y tú también eres importante para mi-

- Lo sé pero siento que te la debo-

Serena se dio cuenta que Mina se encontraba detrás de Amy, lucía temerosa y el hecho que mordiera su labio de forma casi trastornada era sinónimo de nerviosismo también.

Le hizo un gesto con la mano como invitándola al abrazo de grupo y Mina se lanzó a los brazos de su amiga.

- ¡Yo también lo siento mucho Sere!- dijo casi al borde de las lágrimas -sé que fui la culpable de todo, yo y mi gran boca. Si la hubiera mantenido cerrada nada de esto hubiera sucedido. ¡Discúlpame te prometo ser más discreta la próxima vez!-

- Mina por favor no te pongas mal- le dijo acariciando su cabello- no es mi intención atormentar sus conciencias o algo así, además nunca te he culpado, las cosas simplemente llegaron a un punto en que… bueno que se salieron de control. Creo que no se podría haber evitado. Lo que quiero que sepan todas es que no estoy enfadada, no deseo que me pidan perdón, pero si eso las hace sentir mejor sus disculpas son recibidas- Serena les sonrió a ambas con ternura, eso era lo que necesitaba con locura, a sus amigas- Solo les pido una sola cosa…

- Dinos Serena- preguntó Lita

- Manténganse a mi lado, estos días no han sido fáciles para mí y no lo seguirán siendo, estoy segura-

La expresión de Serena cambió de un momento a otro, la alegría de la reconciliación había desaparecido para dar paso a la amargura que últimamente la acompañaba a cada instante.

- Por favor Serena no te pongas así ni llores aquí. No se lo merece el muy….-dijo Lita tratando de contener su ira -además parecías tan contenta hace unos momentos solo concéntrate en eso. Debes ser fuerte.

- Lo sé, solo estoy cansada de ser fuerte, quiero derrumbarme en mi cama y no salir en quizás dos mil años-

Todas se miraron preocupadas.

- ¿Tan mal están las cosas?-

Obviamente Mina preguntaba por Seiya, puesto que nadie sabía de su "otro problema".

-No lo sé., no he hablado con él hace una semana-

- Eso… eso no es bueno creo- dijo Amy- ¿Dime no se ha acercado a conversar contigo siquiera?-

- Oh si lo ha hecho, pero he sido yo la que lo ha evitado-

- Y eso lo estás haciendo porque…- preguntó Mina sumamente curiosa.

Serena agachó la mirada. Tenía muchas cosas que conversar con sus amigas, la opinión de ellas siempre había sido fundamental en su vida. No pudo evitar mirar rápidamente hacia el otro extremo del salón donde se encontraban los hermanos Kou. Seiya la observaba cauto. Estaba muy pálido y hasta un poco más delgado desde la última vez que lo vio. No sonreía y sus ojos estaban apagados. Esto la sorprendió. Tampoco es que ella estuviera radiante pero se podía ver quien de los dos estaba más afligido y afectado. Cuando ya no pudo sostener más su mirada se concentro en la de sus compañeras.

- Ustedes no saben lo que es estar sin Seiya, es insoportable, pero verlo, estar tan cerca de él sin hablarle y recordar la mirada que me dio ese día es demasiado doloroso para mí. Al final no se que es peor. Además… digamos que hay otro asunto que acapara mi atención estos días-

Las Sailor captaron el mensaje. Algo había sucedido.

- Nos contarás-dijo Lita casi en sentido afirmativo.

- Si, pero aquí no- Serena sacudió su cabeza como tratando de ahuyentar sus inquietudes y sonrió- ¡estoy tan feliz de poder contar con ustedes!, que lástima que Rei no esté aquí la extraño también-

Mina casi se carcajeó y las demás contuvieron la risa. Serena las miró extrañadas.

- ¡Creo que es mejor que Rei no esté!, por lo menos no cerca de Seiya-

- Y eso sería por…-

- Creo que trataría de arrancarle cabello, un diente o algo así- dijo Amy muy seria.

- Estás bromeando- respondió Serena sonriendo

- ¿Acaso te parece alocado eso?- la voz de Lita no dejaba dudas.

- No, tienes razón- Serena sonrió casi satisfecha- mi temperamental amiga-

- ¿Puedo vislumbrar una pequeña risa maliciosa?- Mina levanto sus cejas y Serena puso una expresión de ofendida.

- ¡claro que no Mina!, soy Sailor Moon soy toda bondad y amor recuerden-

Sus amigas guardaron un respetuoso silencio, pero al ver como Serena nuevamente sonreía y les guiñaba un ojo no pudieron más que sonreír y Serena por segunda vez en el día reía a gusto.

Cuando Seiya vio como Serena entraba al salón estaba seguro que la sangre de sus venas había dejado de circular por un momento. Si no es por Taiki quien lo pellizcó fuertemente en el brazo habría seguido en la misma posición quizás por horas.

Su bombom aparentemente estaba bien ¡hace tanto que no veía sus ojos!, la amaba eso era un hecho y verla reír sinceramente era un regalo dentro de tanta tristeza. Lo malo era que él no era el causante de esa alegría, sino que al contrario, era evidente que Serena esquivaba su mirada todo el tiempo. Eso lo hizo sentir fatal.

- ¿Qué era lo que les causaba tanta gracia?- dijo al fin.

Yaten lo miró de reojo, sabía que Seiya le preguntaría eso.

- Oh, es solo algo que dijo Serena-

- Ella se ve… bastante bien ¿no crees?- preguntó Taiki

- Ella se ve hermosa, no existe ninguna como ella-

Taiki vio la cara de embobado de su hermano y rodó sus ojos

- Si si… a lo que me refiero es que no luce tan mal como pensé- tan mal como Seiya pensó-

- ¿Y que quieres?- le respondió Yaten un poco sorprendido- ¿que vista de negro con grandes ojeras? o mejor aún que viera a Seiya y se pusiera a chillar como un cerdo-

- Bueno no como cerdo- dijo Taiki- pero se acercaría más a la imagen que recuerdo de ella-

Los tres guardaron silencio por un momento y Seiya especialmente reflexionó un poco sobre eso ¿realmente él esperaba eso?, ¿que Serena estuviera tan devastada como él?, ¿que la tristeza fuera así de visible como lo era para él?, ¿era bueno o malo que bombom reaccionara así?

- Ella ha cambiado mucho- dijo Seiya finalmente- es mucho más fuerte ahora y créeme que para mí es mejor verla sonreír, por lo menos así es más llevadera la culpa- sonrió Seiya de lado-. Quizás… quizás ya no siga tan enfadada, puede ser que estos días la hayan ayudado a perdonarme-

- Oh no, ella sigue enfadada- dijo Yaten de forma categórica, él sabía en parte lo que sentía Serena.

- Rayos-

- Además… -continuó Yaten- creo que hay algo más. No se que estás haciendo aquí Seiya deberías ir hacia ella y tratar siquiera de saludarla-

- Tienes razón- Seiya suspiró hasta que sus pulmones se colmaron de aire- Ahí voy.

Ya cuando Seiya no estaba cerca Taiki pudo platicar realmente con Yaten.

- ¿A que te refieres con que hay algo más?. Seiya está tan nervioso que no captó esa parte, pero yo sí-

- No lo sé Taiki- dijo Yaten pensativo- eso es lo que me dijo ella, me preguntó si podía charlar más tarde, le dije que sí y creo que solo en ese momento me enteraré y con respecto a tu duda, ella no está bien al contrario si tuvieras la oportunidad de platicar seriamente con ella sabrías a lo que me refiero, ella solo lo está intentando duramente, parecer normal me refiero, pero creo que algo le molesta-

- Entonces Seiya no estaba tan equivocado, ella sí es más fuerte, la Serena de antes no podría haber disimulado tan bien ¿Cómo crees que le vaya a Seiya?-

- Sinceramente hermano, no lo sé- y realmente Yaten no tenía idea.


Darien estaba sentado en la cafetería de la Universidad y frente a el se encontraban Haruka y Michiru.

- Bien de que deseaban hablar

Haruka tomó la palabra.

- No se si estás enterado que hoy aproximadamente a las siete de la tarde está pronosticada una lluvia de meteoritos que se podrá ver a lo largo de todo el país-

Darien cabeceó

- Lo leí en las noticias, pero supongo que no vienen a hacerme una invitación a o algo así-

- Hace un poco más de una semana- dijo esta vez Michiru- mí espejo reflejó una extraña visión, no puedo decirte realmente el sentido de ella puesto que solo eran imágenes intermitentes, pero lo que pude distinguir claramente es que algo sucederá esta tarde justo en el momento de esa lluvia-

La mirada de Darien se endureció.

- Ustedes creen que el planeta se pueda ver afectado por algo. Eso es muy raro, no he sentido ningún mal acercarse-

Haruka asintió.

- Eso es porque nada ha sucedido aún, es por eso que estamos aquí, creímos que lo mejor era que estuvieras enterado ya que tu relación con las demás Sailors está terminada, pensamos que no tendrías forma de saberlo-

- A propósito- preguntó Haruka- ¿ella finalmente se ha acercado a dar alguna explicación?-

Y por "ella" se refería a Serena

Darien no quería exponer demasiado el asunto, después de todo no había tenido noticias de La Princesa en todos estos días-

- Ella ha platicado conmigo-

- Supongo que trataste de disuadirla de la enorme estupidez que está cometiendo-

"Disuasión" era un lindo término para definir lo que había sucedido entre ambos.

- La Princesa está muy conciente de las consecuencias que acarreará con su obstinación y tiene muy presente mi opinión así como también la posición en la que se encuentra-

- pudiste convenserla-

- SI quieren saber más al respecto pregúntenle a ella-

- Tú sabes que nuestro lazo con el Reino Lunar ha sido roto.-

Darien meditó eso por un momento. Él creía que terminar con la lealtad a la Princesa de la Luna no era tan fácil como sonaba, especialmente tomando en consideración que los poderes de la Sailors Scouts y del Cristal de Plata se basaban precisamente en el amor, el compañerismo y la lealtad.

- ¿Alguna vez había sucedido eso?- preguntó Darien- ¿Que una Sailor Scout renegara de su Princesa?-

Haruka y Michiru guardaron silencio, la pregunta las había tomado por sorpresa.

- La historia de las Sailors Scouts se remonta a tiempos inmemoriales, sin embargo no había sucedido antes-

- O sea que no saben lo que puede suceder-

- ¿A que te refieres con eso?- preguntó Haruka un poco más alterada.

Darien la observó pero no respondió, hasta él no sabía a ciencia cierta el porque de su pregunta. Decidió continuar con el tema principal.

-¿Entonces que proponen?

- Creemos que lo mejor sería reunirnos un poco antes de las siete y esperar a que la lluvia de meteoritos ocurra, si algo llegase a suceder podemos actuar mejor si estamos juntos-

- Entonces así será-

Antes de levantarse de su asiento y marcharse Darien se dio la vuelta-

- Supongo- dijo- que no le han dicho esto a Serena y las demás.

- Si la sacerdotisa que tienen como Scout es tan virtuosa como dicen, lo sabrán a tiempo-

Y otra vez Darien tuvo la sensación que las Outers estaban cometiendo un grave error, error que en todo caso no le concernía.

- Nos vemos en la tarde- y se marchó.


Mientras Serena se ponía al día con sus amigas pudo percibir como alguien estaba de pie junto a ella, no tuvo que alzar la vista para saber que era Seiya, solo tuvo que escuchar como su corazón latía de forma irregular ante su proximidad. Bien, esto era un poco prematuro. Pensó en correr, claro quien no lo haría, pero eso era exactamente lo que haría la vieja Serena, huir. Pero ella era la nueva Serena, más valiente y decidida que nunca. A veces simplemente odiaba a la nueva Serena.

- mm… disculpen chicas ¿pero podría charlar un momento con Serena?-

- Serena- dijo Lita fulminando con la mirada al chico- ¿realmente quieres hablar con él? solo dilo-

Mina y Amy asintieron. Ok, esto era como "todas las chicas contra el chico malvado", era un poco gracioso, pero si soltaba una carcajada en ese momento sería un poco raro, así que se la guardó.

- Está bien solo será un momento-

Las chicas se quedaron mirando desde sus asientos dando una mirada de advertencia a Seiya, mientras la pareja salía fuera del salón hacia la escala más próxima. Él tomo asiento a su lado y la miró, tenía tantas ideas en la cabeza que no sabía por cual comenzar, en cambio Serena estaba en blanco.

- Hola bombom- se decidió por la idea más básica.

Seiya, te ves un poco enfermo- ella optó por una frase más casual y realmente quería saber como estaba el chico.

Seiya dudó un poco en responder, jugó con sus manos, lo que le daba tiempo también a Serena de poder controlar su tono de voz.

- Yo he intentado toda la semana de saber como estás, si tan solo hubiera tenido al menos una noticia tuya podría haber descansado un minuto siquiera, pero al parecer nunca llame o estuve en el momento adecuado, he estado muriendo de la incertidumbre-

Y realmente se le notaba. Serena estaba a punto de decir algo que no quería, pero debía hacerlo, tenía que sacar el dolor de su corazón, la nueva Serena lo haría.

- Seiya yo si estaba allí, es solo que no podía ni quería verte ni mucho menos hablar contigo-

¿Es posible que físicamente el corazón humano se destroce?, porque Seiya podría jurar que eso le sucedió a él en un segundo, mientras que Serena simplemente no sabía lo que le sucedía, era como si la rabia cobrara vida propia, era conciente que estaba y posiblemente seguiría lastimando aún más a Seiya y sin embargo allí estaba con el rostro impasible, siendo una rata-

- bombom- continuó Seiya con la voz notoriamente más afectada- yo no quería molestarte, yo solo quería decirte que…-

- Seiya detente- dijo Serena- si lo que querías decirme es que me amas eso ya lo sé, si lo que querías decirme es que estás arrepentido y te sientes culpable eso también lo sé, si lo que me quieres decir es que fuiste un tonto que no deberías haberme tratado como una pecadora y que no volverás a desconfiar de mi nunca, eso… eso ya no lo sé, me temo- dijo Serena no pudiendo contener más las lágrimas- me temo que eso ya no es seguro para mí.

Serena secó rápidamente sus lágrimas, pues la nueva Serena era fuerte, en cambio Seiya iba cayendo poco a poco en aquel agujero del cual es tan difícil salir, el abismo de la desesperanza.

- Se que el amor que te tengo es lo más seguro y sincero de mi vida, te lo ofrezco y te lo ofrecería la eternidad entera solo a ti, no podré dárselo jamás a otra persona que no seas tú…-

La barbilla de Seiya tembló ligeramente y el frío se caló por todos sus huesos, Serena no pudo evitar tomar su mano, Seiya la apretó ligeramente.

- Me dijiste- dijo Serena- que confiabas en mí, en nosotros en nuestro futuro juntos, lo prometiste una y otra vez ¿Cuántas veces puedes prometer, romper esa promesa y hacerla sonar algo seguro?-

Seiya tomó la mano de Serena y la puso sobre su corazón.

- bombom lo siento tanto, dime que tengo que hacer para que me veas de la misma forma, no con esa mirada llena de cautela, de inseguridad sino con felicidad que me veas como tu amor, como hace tan poco-

Seiya lloraba, pues ya no había razón para retener las lágrimas. El dolor se extendía como un virus dentro de su cuerpo, las palabras de Serena, sus ojos le daban señales que no podía descifrar del todo, esto no era una conversación normal y eso le hacía sentir aún más temor. Las cosas no estaban bien a tal punto que su pecho se estremeció, bombom no se estaba despidiendo, pero sí estaba contemplando la posibilidad de que no superaran esta maldita situación que él mismo había provocado.

Claramente Serena estaba tratando de ser la valiente en todo esto, pero ver a Seiya desmoronarse frente a ella era realmente como la peor de las torturas. Recordaba unos cuantos momentos de dolor absoluto y este pasaría a ser uno de ellos. Pero debía ser sincera con él ¿no? de eso se trataba el amor, de entrega y de sinceridad. No cometería los mismos errores otra vez, si había decidido comenzar una nueva relación sería totalmente distinta a la otra, aunque con eso… con eso pusiera una barrera entre los dos.

- Dime tú que debo hacer para que confíes en mí- le dijo Serena a Seiya aún sosteniendo su mano- ¿debo entregarte más de lo que te dado?, quizás no he sido como esperabas y lo siento si no pude serlo-

Y ahí estaba otra vez ese tono de resignación que Seiya escuchaba en la voz de Serena

- Eres perfecta como estás bombom, eres el amor de mi vida, se que es así aún más cuando siento que te estoy perdiendo, siento que te alejas de mí y no puedo soportarlo, hay algo aquí- dijo tocando su pecho- que me lo dice, por favor no te apartes de mi lado, perderte una vez fue duro pero perderte ahora sería la muerte-

Y sería la muerte también para Serena, tenía certeza de ello. Si las cosas con Seiya no se solucionaban, ¿debía aceptar la oferta de Darien? ¿Sería capaz de estar toda una vida sola o accedería a casarse solo para tener la compañía de alguien? Los ojos de Serena se inundaron de lágrimas, más que nunca el futuro, cualquiera de ellos pesaba sobre sus hombros. Estaba tan extenuada que no podría mantenerse en pie más tiempo. Necesitaba paz por un momento.

- Seiya no puedo seguir hablando de esto, por favor estoy agotada-

Serena decidió ponerse de pie para dar así término a la conversación, trató de detenerla no podía dejarla ir no aún, necesitaba su cercanía de una forma casi enfermiza. Cogió su mano y Serena se detuvo un momento, se dio la vuelta y se agachó para quedar a la altura de los ojos de Seiya. El estar así frente a frente a pesar de la situación se sentía bien para ambos.

- Dime mi amor, dime como luchar por ti, no cometeré los mismos errores del pasado, si he de pelear contra el universo entero por ti, lo haré, solo dime que tengo la oportunidad de hacerlo, que aún puedo hacerlo-

Serena acarició su rostro, se veía tan pe queño, tan asustado.

- ¿Cualquier cosa a cualquier precio?- "Como mudarte a un lugar muy muy lejano".

Seiya asintió, aunque no entendía bien el porque de la pregunta.

- Lo que sea, a costa de lo que sea-

Serena no dijo nada, debía explicarle a Seiya tantas cosas, pero no era el momento como tampoco había sido el platicar de sus problemas allí, pero ya estaba hecho.

Se levantó nuevamente, se arregló el cabello trató de sonreír e ingresó al salón. Para sus demás compañeros era solo una persona que había salido mientras el profesor no estaba, pero sus amigos sabían que acababa de tener una conversación decisiva en su vida, aunque ni ellos comprendían la real importancia de ella. Se sentó en su asiento al costado de Yaten y miró hacia el frente, ella resistiría por lo menos hasta salir de clases. Sus amigas la rodearon y gracias al cielo no hicieron preguntas, solo le sonrieron y le concedieron el momento de tranquilidad que tanto necesitaba, ya vendría el tiempo de platicar.

Otra cosa era Seiya. Se veía como si se le hubiera muerto alguien muy importante, alguien amado. No pudo sostener la mirada de nadie, solo tomó asiento junto a Taiki, quien tuvo el buen tino de no hacer comentarios y esperó que el día continuara después de todo la clase, el salón y demás no tenían ya mucho sentido.


A la salida de clases Serena añoraba como nunca comer un kilo de helado frente a su televisor alejada de todo. Había resistido como el mejor gladiador romano a un día infernal, pero hasta los luchadores se agotaban.

Cuando iba caminando con sus amigas hacia la salida vio que Rei las esperaba apoyada sobre la pared del edifico que se encontraba cruzando la calle de su escuela. Al verla no pudo evitar sonreír, pues había deseado tener a sus cuatro amigas con ella en la mañana. Corrió hacia donde se encontraba y la abrazó. Rei no esperaba esto, pensó que debía pedirle disculpas a Serena antes de platicar del asunto que la traía hacia ese lugar, pero aún así abrazó a su amiga-

- Rei que bueno que estés aquí-

- Yo…- dijo Rei- no esperé esto. Venía predispuesta a pedirte perdón por no ser una buena amiga. Debía haber intervenido aquel día, no solo como tu amiga, sino que también como la dueña de casa, tendría que haber echado de un puntapié a Seiya. Lo siento.

Serena sintió en la voz de Rei el resentimiento. Al parecer las chicas tenían razón, de todas la que peor lo había tomado era ella.

- ¡Oh Rei! no tengo nada que perdonar, como les dije hace un rato a todas tengo que acostumbrarme a defenderme sola, tú siempre has querido eso ¿verdad?-

- Si pero…-

- Pero nada, al principio estaba enfadada no lo niego, pero necesito mucho de ustedes como para alejarlas de mí-

Rei miró a Serena, sus ojeras marcadas, su rostro cansado y lo comprendió.

- Lo sé y… ¿Como están las cosas?-

Serena suspiró

- Las cosas están… como nunca pensé que podrían estar. Pero no puedo hablar de ello ahora-

Los ojos llorosos de Serena le confirmaron a Rei que eso era cierto.

- Está bien no lo haremos, pero tampoco vengo a dar buenas noticias-

Y el corazón de Serena se sacudió.

- ¿Porque no les dices a las demás que crucen la calle?, debemos platicar un momento.

- Ok- dijo Serena un tanto extrañada. ¡Hey chicas vengan aquí!-

Las demás así lo hicieron y luego de saludar a Rei esperaron que ella hablara.

- Esta mañana tuve un sueño muy extraño, al principio no tenía mucho sentido, pero luego me dí cuenta que no era un sueño corriente, creo que tuve una visión y creo que sucederá hoy-

- ¿Que?- dijo Mina-

Las demás estaban igual de impactadas

- Lo sé, se que es medio rarito, pero ya me ha sucedido antes, que he tenido sueños premonitorios, ustedes saben que es así-

Serena acarició el brazo de su amiga, confiaba en su don.

- Así es Rei, pero dinos de que trata o al menos lo que recuerdes-

- Solo que estaba mirando el cielo, veía como estrellas o algo así surcaban el cielo y luego la tierra temblaba, yo corría hacia ese lugar y luego… sentí un miedo muy grande, algo se acerca estoy segura no se como explicarlo, solo lo siento-

Serena asintió.

- Es como si algo te siguiera…-

Todas la miraron

- ¿Qué dices?-

- Bueno- comenzó Serena- durante toda la semana he tenido un sueño en particular muy extraño, estoy en una habitación vacía y al caminar por un largo pasillo siento que algo desea atraparme, no se lo que es nunca he visto su rostro, en realidad no he visto nada, solo puedo percibir el terror que me produce y siempre es lo mismo-

Las chicas meditaron sobre ello.

- ¿Y porque no nos habías dicho nada Serena?- dijo Lita un tanto alterada- debiste compartirlo con nosotras

"Hay tantas cosas que debo compartir con ustedes" pensó Serena

- Lo sé chicas y lo siento- dijo Serena disculpándose con todas- es solo que dentro de mi lista de preocupaciones, ese sueño no ocupaba los primeros lugares-

- Creo- comentó Amy- que ahora debemos enfocarnos en la visión de Rei. Si ella cree que sucederá hoy debemos estar alertas. ¿Hoy se podrá mirar una lluvia de meteoritos cierto?, quizás las luces que viste en tu sueño sean producto de eso-

Rei asintió.

- Eso mismo pensé yo, es por eso que he venido. Creo que tendremos que reunirnos un rato antes y observar de cerca, entonces si mi visión es correcta ocurrirá inmediatamente después que la lluvia comience-

Todas estuvieron de acuerdo.

- Solo espero que estés equivocada Rei- dijo Mina- la perspectiva de una nueva batalla no me alegra, estamos muy bien así-

- Si Mina- dijo Serena- a mí tampoco me pone feliz eso, pero no podemos permitir que la gente de este planeta peligre, así que solo nos queda hacerlo ¿Si?-

- Si Sere tienes razón- dijo Mina sonriéndole.

- Bien entonces antes de las siete nos veremos, ahora creo que me iré a casa no me siento muy bien- Una Serena al borde del colapso emocional se había despedido de sus amigas cuando volvió nuevamente hacia donde estaban ellas- ¿Oh esperen, han visto a Yaten?-

Las chicas miraron a su alrededor y no lo vieron.

- mm… no ¿para que lo necesitas?- preguntó Mina con una voz más aguda de lo normal. Rei la miró, sabía que la nueva cercanía de Serena y Yaten poco a poco le estaba comenzando a afectar.

- Solo quiero decirle algo- respondió Serena buscándolo entre los demás alumnos.

- El viene ahí, con Taiki y también con Seiya- dijo Amy

Serena se volteó para encontrarse con los tres chicos saliendo de la escuela. Bajó inmediatamente la mirada para evitar el contacto visual con Seiya y lo logró.

- Ah, mejor será que le envíe un mensaje-

Serena tomó su celular y le envió un mensaje a Yaten, ante la curiosidad de todas sus amigas. Los tres hermanos Kou caminaban en silencio, instantes después el celular de Yaten vibró, cuando lo abrió encontró el mensaje de Serena "Yaten te espero a las tres en mi casa, tengo que contarte aún mas cosas. Gracias".

- ¿Quién era?- preguntó Taiki

Yaten dudó en responder la verdad y para sanidad mental de su hermano no lo haría.

- Oh, es un mensaje de la compañía telefónica-

Pero Taiki no era tonto y menos lo era Seiya que al estar pendiente de cada movimiento de Serena vio como ella escribía un mensaje momentos antes. La idea de que Serena confiara en todo el mundo menos en él era lo que faltaba para catalogar su día como perfecto y el agujero en el corazón se dilató.

- Creo que me iré solo a casa si no les importa, necesito pensar. Nos veremos después-

Y ambos hermanos vieron alejarse a Seiya en sentido contrario a donde se encontraba Serena.

- Si las cosas siguen así- dijo Taiki al fin- no habrá persona ni fuerza extraordinaria que pueda levantar nuevamente a Seiya, él no volverá a sonreír-

- Quizás- respondió Yaten- venir a la tierra no haya sido la mejor idea-

- Quizás- concluyó al fin Taiki.

*****SyS*****

Hola a todosss y a cada uno que sigue mi historia!, pido las disculpas correspondientes por no actualizar antes, este es mi ultimo semestre en la Universidad y estoy muy ocupada y como tuve una semana libre por el bicentenario de mi pais! aproveche de terminar este capitulo! lo siento! prometo subir el proximo la semana que viene, muchas gracias a las personas que siguen mi historis! me inspiran, especialmente a los que dejan reviews y tambien los que me suscriben para alert! les mando un beso y noss leeemos!1

especialmente gracias a : Srita Rossy Kou, marivi 1982, Loly Kou, Princesita Lunar de Kou, Serena Princesita Hale, Miriamelle, tokio 2323, Athenn, Meryl 88

adios!