Shippo parecía unir más a Aome e Inuyasha, al menos eso parecía, ya que trataban de llevarse bien por no dar mal ejemplo a ese niño desconocido. Pero los esfuerzos eran en vano, terminaban peleándose de alguna manera u otra, solo cuando Shippo se iba a la primaria—Si además de vivir con él y tener que ser responsables, tenían que encargarse de que fuera a estudiar. Hacia dos días que Shippo iba a la primaria y los periodistas o paparazzi no dudaban en saber tal cosa.
— ¿¡Por qué siempre saben todo!?—Se preguntó Aome molesta, mientras leía una pequeña columna en el suplemento de espectáculos, donde decía acerca de Shippo que era llevado a la primaria por Inuyasha y ella.
—Bah, tal vez leen tus pensamientos y esos son los más agradables o inteligentes—Le respondió Inuyasha.
— ¡A ti nadie te pregunto!—Le dijo Aome molesta. Inuyasha sabía eso, pero quería molestarla y ahora lo estaba.
—Vamos, no te enojes, pero ten más cuidado con lo que piensas—Le dijo el mientras miraba el camino, ya que iban a en su automóvil.
— ¿¡Que pensaras tú!? ¡Cierto, tu no lo haces!—Irónicamente hablo Aome.
—Feh, no tengo por qué discutir con una chiquilla como tú—Le dijo el muy tranquilo. Ambos generaron un silencio en el automóvil, hasta que llegaron al departamento. Inuyasha hizo la actuación de abrirle la puerta como siempre y así subieron hasta el departamento.
El silencio era cada vez más incómodo e Inuyasha empezaba a odiar que ella este en silencio, a toda costa quería oírla hablar, pero no sabía cómo, además de que inconsciente quería ser consiente y pedirle perdón. ¿Perdón por qué? ¿Por molestarla sin razón? ¿Por no tratar de ser amigos? Cuando de repente, mientras subían en el ascensor, este se detuvo, haciendo que Aome cayera encima de Inuyasha. —Inu…yasha—Dijo ella mientras sus bocas se iban acercando más y más.
—Tonta—Soltó el sin querer, pero sin querer se terminaron besando, olvidándose de que se había detenido el ascensor, posiblemente estaban atrapados.
Inuyasha levanto a Aome acorralándola contra una de las paredes del ascensor, mientras Aome cruzo sus brazos por detrás de la nuca de Inuyasha, una vez que él se lo permitió, luego Inuyasha la sujeto con ambas manos de la cintura—Mientras Aome profundizaba el beso—él iba subiendo sus manos por adentro de la blusa de ella, pero sus manos fueron a la espalda de ella acariciándola de arriba abajo, cuando pidió permiso en con su lengua para entrar en la de Aome la cual le permitió.
Aome bajo sus manos al pecho de Inuyasha intentando desabrochar los botones de esta, mientras la temperatura de ambos iba subiendo más y más, todavía no razonaban que estaban atrapados, pero estaban demasiado ocupados con ellos mismos, hasta tal punto que Inuyasha ya había desabrochado el sostén de Aome y ella la camisa, recorriendo su abdomen con la punta de los dedos. —Me falta el aire—Dijo Aome entre el beso que no se había cortado.
—Aome—La llamo Inuyasha ronco, mientras acariciaba un seno de ella.
—Inu…yasha—Le dijo ella antes de caer desmayada en sus brazos.
—A… Aome—la llamo de vuelta, pero esta vez preocupado. Inuyasha la sacudió, pero Aome no le respondió y de golpe recordó que el ascensor se había parado y tomo la conciencia suficiente para saber que estaban atrapados. — ¡Despierta tonta!—le dijo molesto, ya que estaba disfrutando lo de hace minutos, aunque sea con ella, pero lo disfrutaba y pensaba que ella estaba fingiendo. Lo intento todo, le dio aire con la mano, la pellizco, le hizo cosquillas y normalmente eso la haría mostrar a Aome que no estaba fingiendo, pero no lo estaba. —O es muy buena actriz, más de lo que pienso o esto es serio—Se dijo Inuyasha preocupado. —Ya es buena la broma, pero no lo hagas más—Dijo suave Inuyasha, pero nada. —Vamos, Aome despierta, si sigues jugando, me creeré que en verdad eres una niña—Le dijo más impaciente, tratando de no enojarse.
Inuyasha no podía saber si en verdad Aome se había desmayado o si era un juego que Aome sabia jugar bien, como la niña que él creía que era—Digamos que empezaba a creer realmente. También pasaba por su cabeza que era la mejor actriz que existiera, pero ya era el colmo y nadie parecía darse cuenta de la desaparición de ambos. Inuyasha había recostado a Aome en el piso del ascensor, poniéndole de almohada su camisa que momentos antes o minutos antes ella le había desabrochado.
Mientras pensaba en lo que verdad Aome estaba haciendo empezó a observarla y recordó que estaba a punto de, bueno de hacer eso en el ascensor y se sonrojo. Observo sus cabellos azabaches desordenados y sus labios un poco húmedos, además de del subí y ven tranquilo que tenía su pecho, por la respiración de su compañera. Fue acercándose a ella cuidadosamente y dio un beso en los labios de Aome—Despierta bella durmiente—susurro en ellos, luego la volvió a besar dándole algo de aire.
—Inu…—Apenas musito Aome al despertar gracias a Inuyasha, pero nuevamente ellos se estaban besando, lenta y dulcemente.
Todo lo que recuerdo es confuso, pero de algo estoy segura, Inuyasha me estaba besando, de un manera que supera a los besos que nos damos en la novela, los sentí muy sincero y no quería córtalo, quería más y más, pero de pronto la puerta del ascensor fue abierta y éramos libres de seguir peleándonos como siempre.
Ninguno de los dos dijimos nada, pero Inuyasha estaba callado y no hablaba mucho que digamos, como odiaba que este callado, no lo soporto, me molesta dejar de ori su vos, me enferma. — ¿De verdad te encuentras bien?—Me pregunto Shippo el cual estaba comiendo a mi lado y enfrente de nosotros estaba Inuyasha, el cual parecía evitar mirarme. — ¿Segura?—Me pregunto de vuelta, apenas alzando su mano para tocar mi frente.
—No tengo fiebre, tu come la sopa—Le dije sorprendida.
—Mi mama cuando me pregunta si estoy bien toca mi frente—Me dijo.
— ¡Come tu sopa enano!—Le dijo molesto Inuyasha, levantándose. Preferí no decir nada.
— ¡Mire por donde mire están estos dos, ya no solo te odio a ti Aome, sino a todo lo que te rodea! ¡Incluso el guapo de Inuyasha que te tiene de novia! ¡Ya me da asco oír tu nombre en todos lados!—Le gritaba una mujer de largo cabello negro y ojos cafés, los cuales tenían una mirada fría. Además de esa piel blanca.
—No le veo razón para gritarle a una foto, ya para Kikyo—Le dijo acompañante.
— ¡Ya tranquilo Bankotsu!—Le grito la mujer. —Solo escucha—Le dijo más calmada.
—Dime—Le dijo el hombre llamado Bankotsu.
—En el día de ayer la feliz pareja, estamos hablando de Aome Higurashi e Inuyasha Taisho, vivieron una situación no tan feliz. Cuando ambos volvían de dejar en la primaria al niño que cuidan, Shippo, quedaron atrapados en el ascensor del edificio donde se encuentra el departamento del joven Inuyasha Taisho, lugar que ahora comparte con su pareja la joven Aome Higurashi. Luego de media hora el encargado del edificio descubrió el desperfecto y al solucionarlo se encontró con que Aome e Inuyasha, nuestra pareja preferida se encontraba atrapada, pero logro captar el momento donde se estaban besando, pero según nuestras fuentes el joven Inuyasha Taisho no solo besaba a la joven Aome Higurashi si no que le daba aire, por culpa de claustrofobia de Aome. Por suerte…—Corto su lectura ahí Kikyo.
—Creo que se de tus planes ¿Pero estas segura?—Pegunto Bankotsu, viendo la cruel sonrisa de Kikyo.
