Capítulo XXI Obsesión.
"¡Oh amor poderoso!, que a veces hace de una bestia un hombre, y otras de un hombre una bestia (William Shakespeare).
Seiya no pudo resistir más la presión sicológica y se estrelló en el suelo, para él lo mejor que le podría suceder en ese momento era perder la conciencia y dejar de escuchar las palabras de ese hombre que lo único que conseguían era torturarlo. Él siempre había sido una persona que si bien no sabía mucho acerca de su pasado tampoco se lo había cuestionado en demasía pues con la compañía de sus hermanos siempre le había bastado… y ahora llegaba este ser maligno diciendo que los unía algo más que un sentimiento hacia la misma mujer. No podía ser posible. Y sin embargo la convicción de Alphonse era indudable.
Un sudor frío comenzó a cubrir su cuerpo... "la misma sangre"- pensó Seiya-, los separaban innumerables generaciones pero aún así parte de ese hombre vivía en él… cerró los ojos y se dejó llevar. Necesitaba a Serena más que nunca, más que el aire que dificultosamente ingresaba a sus pulmones, debía probarle a ese sujeto y así mismo que no terminaría de esa forma, porque bombom lo amaba y eso era suficiente, la historia no se repetiría definitivamente el pasado no arruinaría su presente ni su futuro.
- Estas en un error- le dijo Seiya poniéndose de pie- entre nosotros no hay parecido en lo absoluto y menos terminaré como tú, mi amor por Serena es sincero yo no codicio su belleza, su poder ni su compañía y humildemente he recibido el regalo de su amor, yo nunca saboteé su vida para estar junto a ella-
El hombre observó atentamente a Seiya, claramente había algo distinto en él, rabia… pero contenida. Estaba controlado demasiado para ser cierto, era joven tendría que haber reaccionado de una manera distinta más impetuoso como él lo hacía a su edad.
- No puedes renegar de tus genes- le dijo al fin- son más fuertes que tu o que yo… ciencia pura-
De pronto guardó silencio, algo se estaba agitando en el aire. Pasó junto a Seiya y tomó asiento en su gran silla. Cerró los ojos e inspiró largamente. Era increíble como el resplandor de la Luna brillaba con tanto poder, lo podría detectar a kilómetros de distancia, a él vino la imagen que celosamente guardaba de la Princesa y apretó sus puños, la sensación de dicha furia y rencor que sentía lo inundaban.
- Ya vienen por ti puedo sentirlo… esto será realmente un encuentro soñado ¿no lo crees así?-
Seiya dio unos pasos hacia delante quedando cara a cara con el individuo
- ¡No te atrevas a tocar a Serena maldito loco sicópata morirás antes de obtener lo que quieres!
Una gran energía se desprendió de la mano de Alphonse y se impactó directamente en el cuerpo de Seiya, expulsándolo hacia la pared más cercana haciendo revotar su espalda y cabeza sobre el concreto. Al caer al suelo agitado y adolorido puso una mano detrás de su cabeza y sintió húmedo, estaba sangrando abundantemente.
- ¡No oses en levantarme la voz jamás!, ¡con un solo dedo puedo hacer retorcer tus huesos de dolor, puedo quebrar tu cuello en menos de un pestañeo, puedo desangrarte sin siquiera moverme de este sitio!, así que no me presiones estúpido muchacho. Somos distintos si, porque a mi no me temblará la mano cuando de mate, pero te dejaré vivir lo suficiente para que puedas apreciar cuan de lejos puedo llegar por lo que quiero ¿Qué estoy loco?, lo más probable es que así sea ¿Qué soy absolutamente letal?, eso no lo pongas en duda nunca-
Luego de escuchar esta amenaza Seiya se rindió y perdió en conocimiento.
Sailor Moon corría con las últimas energías que su cuerpo poseía. Estaba exhausta, sus músculos quemaban y tenía que hacer el doble de esfuerzo por mantener su mente despejada para así no estrellarse con el primer árbol o muro que se le atravesara. Tenía que mantenerse en pie, de no ser así la dejarían inmediatamente fuera de la misión de rescate y eso no se lo podía permitir. Ella tenía que estar ahí para ver a Seiya, si él estaba bien o mal sería la primera en enterarse. El Cristal de Plata brilló intensamente e iluminó el lugar por donde corrían velozmente.
Yaten echó un vistazo a Serena, tenía ojeras y la frente perlada de sudor y aún así era capaz de producir tal resplandor, estaba seguro que solo la fuerza de su corazón y en ansia de recuperar a Seiya eran los que la mantenían a flote. Era tan pequeña pero con una voluntad y empuje tan grandes que fácilmente superaba a cualquiera de ellos. Y con creces. Sintió una pequeña punzada de molestia. Todo esto era tan injusto… habían llegado a la tierra en busca de una nueva oportunidad ¿y que obtenían? mas dolor y angustia. Serena no se merecía esto, Seiya no se merecía esto, él ni sus amigos se merecían esto…
- Que sucede Yaten- le pregunto su hermano
- Es solo que… no pensé que el volver a la tierra fuera así ¿sabes?, yo pensé que nuestra nueva vida sería llena de paz y armonía y mira donde estamos, en una misión para liberar a nuestro hermano de un enemigo que no tiene rostro, Serena está a punto del colapso y todos estamos en peligro yendo hacia ese lugar-
Taiki miró a su hermano
- ¿Preferirías abandonar a Seiya a su suerte?-
- ¡Por supuesto que no! es solo que… ¿imaginabas esto?-
- Nadie nunca se pone en estas situaciones Yaten, solo suceden sin aviso estemos o no preparados. Por supuesto que ninguna persona se encuentra lista para soportar como hieren o le arrebatan a sus seres queridos, lo único que podemos hacer es estar ahí cuando suceda como ahora y no flaquear-
Yaten siguió corriendo junto a su hermano, rumiando sus palabras.
- Solo deseo un poco de paz- dijo al fin Yaten
- Y estamos luchando por eso hermano-
Sailor Moon corrió por un largo pasillo adelantándose a Yaten y Sailor Júpiter. Estaba prácticamente a oscuras a excepción del Cristal de Plata que emitía una luz intermitente. Al llegar finalmente a una puerta el corazón se le apretujó entre los pulmones y puso una mano en su pecho. Esta sensación de ser vigilada volvía y comprendió que finalmente conocería la identidad del hombre que protagonizaba sus pesadillas.
Cuando fue alcanzada por los demás abrió la puerta e ingresó a una pequeña habitación. Giró en todas direcciones, deteniéndose en la pared al otro extremo de la sala y junto a ella en el piso… estaba Seiya.
Escuchó respiraciones contenidas que provenían de sus amigos quienes estaban pensando exactamente lo mismo que ella, que Seiya no se movía. Los ojos de Serena llamearon de rabia y tristeza y atravesó la habitación tan rápido como se lo permitieron sus pies.
Cayó al suelo al lado de Seiya y tomó cuidadosamente su cabeza para ponerla sobre sus rodillas y cuando lo hizo la palma de su mano quedó completamente ensangrentada. Sintió las lágrimas correr por sus mejillas y unas terribles náuseas se hicieron sentir.
Rasgó parte de su traje para hacer una improvisada venda y así contener la hemorragia, pero esta quedó empapada casi al instante. Sailor Moon no pudo soportar un sollozo y abrazó el cuerpo de Seiya.
- Seiya despierta por favor, tienes que abrir los ojos vamos mírame te pondrás bien ya lo verás-
Amy se agachó y comprobó los signos vitales del muchacho.
- Tiene el pulso muy débil y al parecer ha perdido mucha sangre- mirando el considerable charco de color rojo que había junto a él-
- Oh Dios está muy pálido…- dijo Mina
- Guarda silencio Mina- le reprendió Lita- pondrás más nerviosa a Serena, más de lo que ya lo está-
- ¿Se pondrá bien verdad Amy?- preguntó Sailor Moon acercándolo a su cuerpo y brindándole de su calor-
Amy guardó silencio y tragó con dificultad
- Debemos de llevarlo inmediatamente a un hospital, necesita que la herida en su cabeza sea suturada y además creo que necesitará de una transfusión sanguínea, además me preocupa su pérdida de conocimiento… creo que eso es todo lo que puedo concluir-
-¿Tan malo es Amy?- preguntó Sailor Mars
- Yo… no lo sé estoy haciendo lo mejor que puedo pero no soy médico lo siento…-
Taiki tomó fugazmente la mano de Amy y sus ojos reflejaron la enorme preocupación y dolor por su hermano
- No digas eso Amy confío plenamente en lo que haz dicho, debemos de apresurarnos la vida de Seiya corre peligro-
Amy dio un apretón a la mano de Taiki
- Sailor Moon por favor hazte a un lado tendremos que cargar a Seiya- dijo Yaten
- ¡Pero yo quiero hacerlo puedo hacerlo!-
- ¡Deja que Taiki lo haga no seas testaruda!, mi hermano no tiene tiempo para esto, cuando estemos en el hospital no te despegarás de él te lo juro ¡pero ahora déjanos hacer esto!-
La voz de Yaten estaba dos timbres más elevada y denotaba la enorme desesperación y miedo de perder a Seiya. Sailor Moon secó sus lágrimas besó los fríos labios de Seiya y lo dejó en manos de sus hermanos. Cuando pensó que el desmayo la haría estrellarse contra el suelo los brazos de Sailor Mars se convirtieron en su sostén.
- Te tengo Princesa- le dijo su amiga
Sailor Moon sintió como las palabras se atascaban en su garganta
- Lo sé- le dijo Rei- no digas nada, ahora vamos debemos salir de este lugar hay una presencia que nos observa y no es el momento para un enfrentamiento-
Las palabras de Sailor Mars la hicieron volver ligeramente a la realidad.
- Tienes razón yo… solo tienes razón-
- Adelántense ustedes- dijo Sailor Júpiter- quiero investigar más a fondo este lugar, quizás encuentre algo que nos explique porque diablos Seiya fue secuestrado y herido de esa forma-
Sailor Moon dudó
- No quiero que te quedes sola en este lugar… ¿Mina por favor?-
Sailor Venus asintió
- Vamos-
Los hermanos Kou salieron rápidamente llevando entre los dos a un inconciente Seiya. Sailor Moon iba tras ellos custodiando su salida y a su lado Sailor Mercury y Mars, mientras que Venus y Jupiter se habían dividido para inspeccionar el lugar en donde habían tenido retenido a Seiya.
- Que tal si tú vas hacia el ala izquierda y yo voy hacia el otro lado- dijo Jupiter
- Está bien- respondió Venus. Cuando iba camino hacia ese lugar se detuvo un momento - Lita… ¿no tienes la impresión que no estamos solas en este lugar?, no había querido decirlo antes para no poner más inquieta aún a Serena pero… no lo se, siento algo muy extraño-
Lita se devolvió unos pasos echando una ojeada más profunda
- Yo también lo percibo es como cuando sabes que alguien tiene la vista puesta sobre ti pero al voltear a ver… simplemente no hay nada ¿esto será a lo que se refería Serena, lo que le provocaban esos sueños?-
- No lo sé, pero si es así déjame decirte que no es nada agradable-
Sailor Venus agudizó aún más sus sentidos y dio marcha. Caminó lentamente apenas haciendo ruido con sus zapatos y finalmente llegó hasta donde se encontraba una mesa y sobre ella un libro entreabierto. Lo tomó en sus manos y lo abrió. Estaba escrito con una pulcra letra y al parecer en un idioma poco conocido
- Mira Júpiter- le dijo levantando el libro- encontré esto. No reconozco el idioma pero me parece extraño que haya un libro en este lugar casi abandonado ¿Qué te parece si se lo llevamos a Amy para que averigüe un poco más de él?-
Lita movió la mano en señal afirmativa y siguió caminando
- Este lugar definitivamente me está dando escalofríos- dijo Mina- está todo lúgubre, hace un frío de muerte y además ¡mira! un libro claramente antiguo en un lenguaje críptico esto es…-
- No deberías tomar las cosas que no son tuyas Sailor Venus-
Al salir de ese galpón Sailor Moon sintió que algo no andaba bien. No solo era la condición de Seiya lo que la molestaba. El dejar a sus amigas solas en ese lugar le incomodaba más de la cuenta. No era la primera vez que se dividían para indagar más acerca del enemigo de turno pero esto era distinto, tenía la impresión que se estaba perdiendo de algo trascendental en toda la historia. Su corazón le decía que no se separara de Seiya ningún segundo, pero su mente estaba trabajando a otro ritmo, atando cabos sueltos… Seiya no había sido retenido para llamar su atención, porque de ser así perfectamente podrían haberles tenido preparada una emboscada en el momento de su rescate y sin embargo al parecer no había nadie en ese lugar, por lo que esto debía de ser personal… alguien que conocía a Seiya o a ella estaba detrás de esto. Sailor Moon se devanaba el cerebro recordando a los muchos enemigos con los que había luchado tanto en su pasada vida como en la actual y ninguno de ellos encajaba con el perfil, ni uno de ellos le hacía sentir esta agitación y ansiedad tan grandes…
Sailor Moon frenó su andar de pronto. Tragó muchas veces jurando que su corazón se había trasladado a su estómago. Ahí estaba nuevamente sintiéndose como un conejo siendo asechado por un felino. Rei quien iba a su lado le tocó el brazo tratando de hacerla reaccionar
- Serena que sucede estás muy pálida-
Sailor Moon debía de tomar una decisión rápido
- Él está aquí Mars… el hombre que me vigila y el que le hizo esto a Seiya. Está aquí puedo sentirlo-
Sailor Mars se pudo en modo defensa observando hacia todos lados. Esto alertó también a los hermanos Kou
- Dime en que dirección-
Serena se dio cuenta que era la única que podía detectar su presencia. Definitivamente tenía una conexión con el individuo. Tenía tantas preguntas y no encontraría respuesta a ninguna de ellas si no iba a la fuente principal… así que tomó una decisión que le provocó el congelamiento de la sangre en sus venas. Se adelantó unos pasos hacia donde estaba Yaten y Taiki sosteniendo a Seiya y puso ambas manos alrededor del rostro de su novio.
- Te juro por mi vida que cuando abras los ojos estaré a tu lado, no podría perderme ese momento amor -
- Serena que haces- preguntó Yaten alarmado
- Debo ir hacia donde estan Sailor Venus y Júpiter-
- ¿Pero porque? ¿Ellas están bien?-
- Yo iré contigo-
La mano de Sailor Mars la detuvo por un momento.
- ¡No! ¡Iré sola!. Deben de llevar lo antes posible a Seiya al hospital, yo me uniré a ustedes después-
Yaten la miró y por un segundo quiso estar con ella, pero no podía abandonar a su hermano.
- Serena que sucede, dijiste que ese hombre está aquí-
- Por una vez confíen en mi y preocúpense por Seiya él es nuestra prioridad ahora, háganlo por mí y por él-
Mars la soltó y la abrazó fuertemente.
- Cuídate por favor-
- No se preocupes no podría irme de este mundo sin verlo una vez más-
Besó tiernamente los labios de su novio y antes de arrepentirse corrió en la dirección contraria.
El libro se escurrió de los dedos de Mina al escuchar esa voz mientras que Lita acortaba en cinco segundos la distancia que las separaba. Ambas se pusieron inmediatamente en alerta tratando de buscar entre la oscuridad el origen de la voz
- ¡Quien está ahí!- exigió saber Júpiter- ¡déjate ver cobarde!-
- ¿Cobarde?- repitió él- que esté oculto de ustedes dos quiere decir que sea un cobarde, es solo que no son a quien esperaba ver-
El hombre se acercó a más hacia una de las esquinas de donde pendía una antorcha y pudieron apreciar su gran porte
- Eres tú el que está lastimando a nuestra gente ¿verdad? ¡Porque lo haces!- exigió saber Sailor Júpiter
El hombre camino unos pasos cortos pero seguros.
-¿Porque haces esto?, ¿porque a mí?, ¿Qué pretendes?... son típicas preguntas que he ido escuchando durante tanto tiempo… se creen tan evolucionados, superiores y sin embargo no dejan de cuestionarse lo que es obvio… para mí los humanos son meros seres a los cuales por particularidades del destino se les ha dado la posibilidad de tener una existencia, no significan nada son simples obstáculos a mis verdaderos propósitos-
Sailor Júpiter se movió al darse cuenta que Sailor Venus inconcientemente acortaba la distancia con el interlocutor.
- ¿Y tu verdadero propósito es Sailor Moon verdad?- preguntó la rubia- Es por eso que primero atacaste Kimokku… por alguna extraña razón te enteraste de que ella estaba allí pero llegaste tarde ella ya se había marchado y cuando descubriste su nuevo paradero llegaste hasta aquí…tú la quieres a ella-
Se escucharon estruendosos aplausos
- Bravo Sailor Venus no la más inteligente pero sí la más intuitiva de ese hermoso ramillete de guerreras… digamos que tu Princesa y yo tenemos asuntos pendientes y he decidido que es tiempo de saldarlos de una buena vez-
- ¡Que asuntos podría tener ella contigo!, no sabe quien eres tú jamás habíamos oído hablar de ti-gritó Lita
- En su corta y superflua vida terrícola quizás sea un desconocido pero ya me recordará de eso estoy seguro y cuando al fin me reconozca podremos vivir juntos como siempre debió ser-
Lita arrugó el ceño y mientras que para Mina este puzzle se aclaraba más y más
- Vivir juntos… tú… estás obsesionado con ella eres como un sicópata-
La mirada del sujeto se encendió y aún con la tenue luz que cubría el lugar las Sailors pudieron percatarse del destello de ira que desprendía su mirada
- ¡Esa mujer debe ser para mí!... simplemente no existe nadie en todo este universo que se encuentre a la altura de su belleza y su poder…! ni ese Príncipe ni ese mocoso podrían ofrecerle lo que yo estoy dispuesto a dar por ella!-
Su grito retumbó por la habitación y las llamas de las antorchas se hicieron tan grandes que casi alcanzaron el techo.
Mina se adelantó y lo encaró directamente con furia en los ojos.
- La acechas, la persigues y lastimas lo más importante para ella, es una forma asquerosa y repulsiva de demostrar amor ¿no crees? ¿Piensas que eso hará derretir su corazón y la tendrás a tus pies? ni siquiera imaginas como debe de estarte odiando en estos momentos ¡heriste a Seiya, lo dejó todo por él aún en contra de sus propios amigos! Si en tu retorcido cerebro creías tener una oportunidad con ella ¡te aviso que acabas de perderla!-
De las palmas de las manos del hombre surgieron dos grandes bolas de energía que fueron lanzadas directamente hasta donde se hallaba Mina y gracias a los rápidos reflejos de Sailor Júpiter solo tuvieron como destino una muralla. Sailor Venus corrió hacia donde se encontraba Alphonse y antes de que este pudiera percatarse ató sus manos con su cadena.
- Ingenua Sailor Scout crees que con este insignificante ataque podrás detenerme-
- Si con mi vida logro terminar con la tuya me daré por satisfecha-
- Admiro tu valor Venus y ese mismo es el que te llevará a la muerte eso te lo aseguro-
Sailor Júpiter se abalanzó contra el enemigo pero una destellante luz la hizo frenar su ataque y provocó que todos los presentes pusieran su atención a la figura que ingresaba a la habitación
- Esperen Scouts- dijo la firme voz- quiero conocer el rostro de la persona que le hizo esto a Seiya-
Cuando la luz se intensificó aún más, tanto que cegaba la Princesa Serenity pudo al fin conocer al hombre que la atormentaba en tantas formas y no pudo más que sorprenderse ante el resultado que obtuvo
- Esos ojos…son como los de Seiya-
Yaten se paseaba de un lado a otro en el pasillo del hospital en donde habían ingresado a Seiya. Hacía más de una hora que estaba siendo sometido a exámenes y aún no tenían noticias, la incertidumbre estaba haciendo estragos en su mente. Sus emociones estaban llevando a cabo una verdadera batalla en su interior, por un lado sentía unas ganas incontrolables por acabar con el ser que había echo esto a su hermano y hacerle pasar por el mismo dolor, sentía impotencia por no poder hacer nada más que observar mientras Seiya combatía por mantenerse con vida y sobretodo estaba completamente preocupado por el futuro de él y todos sus amigos ¿Qué más les deparaba el destino?... y para colmo de males Lita y Mina se habían quedado solas en ese lugar y aún no sabían nada de ellas ¡ah! y por si eso fuera poco Serena tubo el inesperado impulso de correr tras ellas antes que cualquier persona se diera cuenta y se lo impidiera. Si algo les pasaba… si algo le pasaba a Lita… si algo le sucedía a Serena y peor aún si algo le sucedía a Mina. Le parecía totalmente injusto estar pensando en ella dada las circunstancias, sería mejor agregar a su lista el sentimiento de culpabilidad- pensó-pero sus emociones eran una montaña rusa y simplemente no las podía controlar.
Estaba mirando las puntas de sus zapatos cuando una mano que sostenía un café se apareció ante sus ojos.
- Toma esto- le dijo Rei- está haciendo mucho frío y además es la única forma que podamos mantenernos despiertos por el resto de la noche-
- No creo que esto ayude a calmar mis nervios… pero gracias- le contestó.
Yaten tomó asiento por primera vez desde que habían pisado el hospital y Rei lo acompañó.
- Sabes-…- comenzó diciendo Rei- no se si sea el tema de conversación adecuado en estos momentos, pero hay algo muy distinto en ti, eres una persona completamente diferente a aquella que se marchó hace unos cuantos meses-
Yaten bebió lentamente de su café
-¿Y podría saber a que se debe esta observación?- contestó al rato
- ¿No te importa platicar de esto ahora?- le dijo ella
- En algo tenemos que mantenernos ocupados mientras sabemos algo de Seiya además tu comenzaste-
- Tienes razón. Es solo que antes eras una oda a la indiferencia y ahora mírate… se me hace casi imposible poder estar tranquila viendo como te mueves de un lugar a otro. Estás nervioso y preocupado y se te nota-
Yaten miró un punto fijo.
- Es mi hermano el que está dentro de esa sala y el no saber cual es su condición me está matando… no es que sea una reacción anormal es lo que sentiría cualquier hombre por un ser querido-
Rei miró hacia el suelo e hizo el amago de sonreír
- No digamos que siempre fuiste un hombre que se comportaba como la mayoría-
- ¿Tan malo es que muestre esta faceta de mi?- preguntó un poco más interesado en el tema
- Nada de malo no he dicho eso, solo me llama la atención eso es todo-
Yaten asintió
- Esa ha sido la reacción común de todos o al menos eso me han comentado-
- ¿Ah si?-
- Serena me lo dijo una vez, también mis hermanos… ah y Mina-
Rei notó el cambio de voz al pronunciar ese último nombre, pero no dijo nada al respecto y por el momento optó por tocar otro tema.
- Tu relación con Serena es… toda una sorpresa ¿sabes?, aún recuerdo como te sacaba de quicio y ahora es como si se comprendieran a la perfección, eres prácticamente el único a quien escucha y confía plenamente en ti-
Yaten sopló el vapor que emanaba de su taza de café y la rodeo con ambas manos, como absorbiendo su calor
- Serena aún me saca de quicio, tiene una facilidad para actuar y decir tonterías que es única y su voz me produce constantes dolores de cabeza pero…-
Se detuvo dudando de seguir o no compartiendo sus intimidades con Rei, pero esto de la sinceridad cuando comenzaba era difícil de ponerle un alto así como así.
- Verás Rei, cuando estuvimos aquí en la tierra por primera vez teníamos a cargo una importante misión de la cual dependían todos y nuestras energías estaban avocadas completamente a ella, hasta que las conocimos a ustedes. A Taiki y a mí no nos afectó tanto ese contacto, pero no así con Seiya. Él se prendó totalmente de Serena casi al verla-
- Eso hizo que la detestaras y de paso a nosotras-
Yaten dudó
- No se si detestar sea la palabra adecuada… es solo que Serena se transformó en la motivación de Seiya, ya no lo era más nuestro designio sino que ella y su compañía. Y no es solo eso. El relacionarnos con ustedes inevitablemente nos enseño un mundo que no conocíamos pues todo era nuevo y aunque no debíamos simplemente nos gustó. Eso nos causó un gran debate interno y finalmente terminamos cediendo ante lo que realmente deseábamos-
Rei asintió.
- Pero aún así tu relación con Serena no fue de las mejores siempre mantuviste la distancia con ella-
- Es solo que no comprendía el actuar de Serena. Decía amar a su novio pero aún así no dejaba de buscar a mi hermano. Nos prometía alejarse pero volvía nuevamente a estar junto a él y era tan injusto para Seiya porque cuando Darien volviera cumplirían con todo su precioso futuro mientras que Seiya forzosamente terminaría con el corazón destrozado-
Rei trajo a su memoria todas las veces en que decidían poner un alto a la cercanía de esos dos y como encontraban la manera de verse.
- Pero Seiya jamás se quejó al contrario él sabía perfectamente como estaban las cosas y aún así se acerco más y más a Serena, el sabía que era un amor imposible-
- Porque la amaba Rei y el amor se alimenta de muchos sentimientos y uno de ellos es la esperanza. Seiya siempre supo que el amor de Serena por Darien era absoluto pero aún así él albergaba ilusiones, aunque fueran falsas-
Rei había buscado una simple charla y esta se había transformado en una visita al pasado y porque no decir, una fuente de conocimiento de la relación de sus dos amigos.
- Debe de haber sido muy duro para él amar a alguien de esa forma tan intensa… pero no lo sé quizás Seiya no lo intentó lo suficiente, digo olvidarse de ella, ¿siquiera lo intentó?-
Yaten frunció el ceño.
- Creo que en la mente de Seiya nunca estuvo esa posibilidad. Olvidarse de Serena habría sido como extraer los recuerdos más hermosos de su vida, mi hermano se había hecho a la idea de amar por toda la eternidad a esa mujer, a sus ojos no existía otra que no fuera ella. Eso me hizo odiar aún más la situación-
- ¿Como así?-
Yaten se quedó mirando el contenido de su vaso por un tiempo que fue difícil de calcular para ambos.
- Uno puede cargar con su propio dolor, lo puedes ocultar para que los demás no lo vean o lo puedes liberar cuando sea necesario… pero cuando ves sufrir a alguien que amas es insoportable, darías cualquier cosa por aliviarlo, te da lástima y al mismo tiempo te enojas con esa persona porque no entiendes como sufre por algo que es imposible y al final te enfureces también con el causante de todo ese dolor, que en este caso era Serena-
Rei nuevamente estuvo de acuerdo.
- Entiendo tu punto Yaten. Después que ustedes se marcharon las cosas tampoco fueron muy fáciles para nosotras, tuvimos que cargar con la tristeza de su partida y además con el sentimiento de arrepentimiento de Serena. Ella nunca volvió a ser la misma y todas comprendimos la razón, aunque ella nunca tuvo el valor de confesarlo. Sabíamos que era por Seiya y eso la estaba consumiendo-
- Lo sé perfectamente y eso es algo por lo que mi percepción y mi actitud hacia ella cambió completamente-
Rei movió la cabeza e hizo un gesto con la mano que Yaten tomó como un leve aturdimiento.
- Lo siento nuevamente me perdí-
- Cuando Serena llegó a nuestro planeta vi como el semblante de Seiya adquiría un nuevo tono y como sus ojos se iluminaban solo con verla… fue increíble, verlo vivo después de tanto tiempo era algo impagable, pero después me dio temor ¿Qué pasaba si Serena solo venía de paso o peor aún a buscar refugio en mi hermano y cuando las cosas estuvieran mejor regresaría a la tierra dejando a Seiya más destrozado de lo que ya estaba? Obviamente él nunca protestaría por eso pues su mera cercanía lo alegraba pero quienes iban a lidiar con las consecuencias seríamos Taiki y yo… quienes recogerían los pedazos de Seiya y trataríamos de pegarlos nuevamente seríamos nosotros-
- Pero Serena no solo iba de paso, sino que quería algo más que eso- dijo Rei arrugando el ceño
- Así es- asintió- No me costó mucho darme cuenta de las verdaderas intenciones de Serena, el amor que sentía por Seiya era abrumador lo veías en sus gestos, sus movimientos en su mirada todo en ella la delataba, pero aún así tenía mis reservas. La Serena que yo había conocido en la tierra era fuerte si, pero no lo suficiente como para afrontar lo que seguramente se venia por delante-
Yaten tomó lo último que quedaba de su café mientras Rei esperaba para hacer su pregunta.
- Tú no creías que ella se iba a enfrentar a todo el mundo por Seiya ¿cierto?-
Yaten miró a la nada.
- No. El precio que ella tenía que pagar y que aún sigue pagando son muy grandes y simplemente no la creí capaz de soportarlo… pero cuando así se lo dije ella guardó silencio, no trató de defenderse ni de hacerme creer lo contrario, solo me dijo que el amor que sentía por Seiya era tan inmenso que el sacrificio valía la pena y que por primera vez en su vida tomaba una decisión completamente por sí misma y eso mismo la impulsaba a no echar pie atrás y yo… sencillamente le creí sin peros ni cuestionamientos tontos. Desde aquel día ella no ha hecho otra cosa que demostrarme que no me equivoqué, que confiar en ella y apoyarla fue lo correcto. Y eso hace que la respete, la defienda, la cuide y la quiera como lo hago, ella luchó y decidió corresponder al amor de una de las personas más importantes en mi vida y lo menos que puedo hacer es depositar mi fe ciega en ella-
- Yo nunca pensé que tuvieras esos sentimientos hacia Serena… son muy bellos Yaten, de verdad lo son, ha encontrado un gran soporte y confidente en ti, ahora lo sé-
- Y yo he encontrado una muy buena amiga, mi hermano no podría tener una mejor compañera de vida que ella… se que daría la vida por él si se lo permitieran-
El semblante de Yaten cambió a uno más oscuro y Rei tomó su hombro acariciándolo suavemente
- No temas Yaten, él se pondrá bien no sería capaz de dejar a Serena sola. Estoy segura que cada respiración que está dando es por ella-
- Eso no lo pongo en duda… es solo que no se que haría si algo malo le sucede. Ahora que por fin puede estar junto a Serena algo así pasa-
El pesar de Yaten era evidente aunque tratara de ocultarlo.
- Es una prueba más que debe resistir su amor- dijo Rei
- ¿Pero cuantas ya han atravesado y cuantas más por venir? Esto es demasiado incluso para una pareja tan especial como ellos-
- Posiblemente vengan muchas más pero aquí estamos nosotros sus amigos para darles aliento y consuelo, tenemos que hacerles sentir que no están solos, sea lo que sea lo viviremos con ellos-
Yaten la observó a los ojos después de mucho y esbozó una pequeña sonrisa.
- Somos parecidos Rei. Envueltos en una caparazón de rudeza pero sensibles en el fondo-
Rei le devolvió esa sonrisa y golpeó su hombro suavemente.
- Si si, pero que nadie se entere nuestra reputación está en juego-
Amy se encontraba en el puesto de recepción tratando de recoger algún dato sobre la salud de Seiya, pero solo le decían lo mismo que a los demás, que se encontraban haciéndole varias pruebas y que pronto el médico tratante hablaría con los familiares. A su lado estaba un silencioso Taiki.
- Lo siento señorita pero en cuanto tengamos nuevos antecedentes se lo haremos saber. A propósito hay algún familiar directo del paciente con ustedes?- preguntó la enfermera
- Yo soy su hermano- dijo Taiki
- Lo necesitamos como donante de sangre… verá el paciente llegó con una considerable anemia y queremos estar preparados por si requiere de…-
- Si está bien lo comprendo- dijo Taiki saltándose la explicación de la enfermera sobre el estado de Seiya, pues se hacía una idea y trataba de no pensar en ello
- En la sala de laboratorio le indicarán que hacer-
Taiki comenzó a caminar hacia ese lugar y se dio cuenta que Amy no venía con él
- ¿Amy vienes conmigo?
La chica se sorprendió por el tono suave y a la vez indefenso de su voz. No quería estar solo, incluso para el siempre sereno de Taiki la situación era algo difícil de sobrellevar y en realidad cualquiera fuera la razón por la cual él necesitara de su compañía ella aceptaría con ganas.
Ambos tomaron asientos en el lugar señalado por la enfermera y esperaron hasta que un paramédico entró con todos los implementos necesarios para extraer sangre.
- ¿Estás seguro que puedes hacer esto?, cargaste a Seiya hasta este lugar...-
- Yaten ya le proporcionó energía a Serena y está débil… además así puedo sentirme un poco más útil, la espera no es nada agradable-
- No hay nada que pudiéramos haber hecho Taiki no debes culparte-
- No lo hago pero siento que he dejado a Seiya muy solo este último tiempo, lo he visto a ratos muy triste y sin embargo no he tenido la oportunidad o el valor suficiente de acercarme a él y ayudarlo. Creo que he fallado-
Taiki giró su cabeza evitando el contacto visual con Amy
- ¿Fallado? Explícame porfavor-
En ese momento la enfermera entró en la habitación, tomó un par de guantes de látex y se los puso. Luego tomó el brazo de Taiki, arrolló parte de la camisa del chico y con un tensiómetro controló su presión, al comprobar esto le indicó que ésta era estable y salió nuevamente de la sala. Al encontrarse nuevamente solos Taiki reanudó la plática.
- Cuando Seiya y Yaten decidieron volver hasta la tierra la Princesa estaba muy preocupada. Tenía la sensación de que ocurrirían cosas extrañas así que me solicitó, más bien me pidió que los acompañara así podría cuidar de ellos y al mismo tiempo averiguar algo más acerca de lo que estaba sucediendo. Pero no he cumplido como se debe, descuidé a Seiya y mira como están las cosas-
Amy no estaba de acuerdo con esa idea y se lo hizo saber.
-Ni la mente más brillante se habría imaginado lo ocurrido en las últimas horas no hay nada que pudieras haber previsto. Ahora solo nos queda confiar en las manos de los doctores y en Dios-
Taiki miró a sus ojos y Amy sintió perder su aliento haciendo pasar su nerviosismo lo más desapercibido posible.
- Extraña combinación esa ¿eh?- le dijo el al fin- me parece raro utilizar esas palabras en la misma frase-
Amy cerró los ojos y se esforzó por idear la respuesta más convincente posible considerando que se encontraba absorta y perdida en los ojos de Taiki.
- La ciencia y la medicina definitivamente han simplificado la vida de las personas … pero cuando esos esfuerzos no son suficientes solo queda creer que existe una fuerza superior que guía nuestros pasos y que tiene determinado cuando nuestro viaje por la tierra llega a su fin y en el caso de Seiya estoy convencida que aún no es el momento-
¿Porqué ella cerraba sus ojos?-se preguntó Taiki- Lo último que necesitaba en esos momentos era que lo privara de eso, quería sentirse reconfortado y la mirada tranquila pero segura de Amy producía ese efecto en él. Y como si hubiera leído sus pensamientos ambas miradas se encontraron, sosteniéndola por un momento que podría haber durado mucho más, a juicio del chico.
- Como puedes estar tan segura- le preguntó él saliendo de su trance.
Amy se sonrojó levemente y eso la hizo verse aún más linda.
- Porque el destino de Seiya es Serena es ahí donde termina su viaje. Creo que nacieron para reunirse en algún momento y sus corazones seguirán latiendo mientras no cumplan con el destino que Dios les tiene deparado. Se que dada las circunstancias es difícil de imaginar que Dios les tenga deparado algo tan complicado, pero la mayoría de las veces sus enseñanzas son así y solo las entiendes al final-
Y ahí estaba nuevamente esa sonrisa. Taiki se detuvo en cada uno de sus detalles. Como sus ojos empequeñecían al reír, como sus pequeños dientes relucían en contraste con sus labios y como el sonido de su risa hacía que su corazón cantara. ¡Dios porque alguien no lo golpeaba con un mazo en la cabeza y lo dejaba inconciente! De seguro eso se sentiría mucho mejor que padecer complejo de romeo. Debía de salir de este ensimismamiento en el que Amy lo tenía, pero inmediatamente borró de su cabeza ese pensamiento. Amy no tenía la culpa, ella solo estaba actuando como siempre, no estaba fingiendo ni tratando de impresionarlo…porque a decir verdad bastaba con ella hablara y sonriera para que su interior se sacudiera como gelatina.
Se dio una bofetada mental, no sabia cuanto tiempo había transcurrido, quizás llevaba horas observando a Amy como un tarado así que se aclaró la garganta y despejó su cabeza de la nube de romanticismo que lo había envuelto tan sorpresivamente.
- Nunca creí que dos elementos tan opuestos pudieran compenetrarse de esa forma… la ciencia y Dios-
- Si lo piensas bien no es tan así… los hombres han sido dotados con la inteligencia necesaria para buscar solución a complicaciones varias y esa inteligencia tiene que provenir de algún lado. En el fondo Dios no da el problema pero también las herramientas para arreglarlo-
Por un instante Taiki había pensando en rebatir las ideas de Amy y justo cuando creía tener los mejores argumentos ella decía algo que sonaba el triple de irrefutable que lo anterior. Amy tenía algo que no muchas personas lograban: lo dejaba sin palabras y eso le gustaba… movió su cabeza lentamente, a cada rato más resignado ante lo que se estaba revelando frente a sus ojos. en ese minuto ingresó nuevamente una enfermera y con jeringa en mano extrajo sangre de su brazo izquierdo. Al sentir el pinchazo hizo un pequeño respingo pero no le dolió. Buscó el rostro de Amy, ella estaba tranquila y cómoda con el proceso. Eso le simpatizó y no supo porqué. Finalmente la enfermera terminó y se retiró del lugar.
- Amy Mizuno eres una mezcla perfecta-
-¿Qué significaba eso?- pensó Amy - ¿Y porque la estaba mirando de esa forma tan extraña? Trató de persuadirse a si misma que solo era una conversación entre conocidos… pero era demasiado inteligente como para no darse cuenta que entre los dos estaba pasando algo más. Se estaban abriendo mutuamente, ella expresando sus opiniones íntimas y él escuchando y aprendiendo de ella.
Y en el fondo Amy siempre había deseado esto, que Taiki la llegara a conocer realmente y a juzgar por como la seguía observando y por lo que le había dicho, había provocado todo menos desagrado. Eso la hizo sentir contenta y esperanzada, después de un tenso comienzo entre ellos… y Amy frenó en seco sus pensamientos. ¿Qué estaba haciendo? Debía de poner ambos pies sobre la tierra y afrontar los hechos. Taiki solo se sentía solo y vulnerable y he ahí la razón de su actitud. Se sentía agradecido por la compañía que ella le había brindado en tan difícil situación y nada más. Así que juntó todos esos pensamientos, los encerró en una gran caja y le echó llave.
- Supongo que… ¿gracias?- dijo más compuesta
Taiki sonrió y Amy sintió como la caja en donde había decidido guardar sus nacientes ilusiones se tambaleaba, pero no le prestó atención. Él giró su torso a la derecha, quedando de esa forma más cerca y de frente a la chica.
- Te debo una disculpa- soltó
- ¿A mi? ¿Y eso porque?-
Amy quería echarse hacia atrás pues la intensidad de la mirada de Taiki quemaba, pero aún así no lo hizo y esperó paciente lo que tenía que decirle.
- Porque no he sido sincero conmigo mismo y por consiguiente al llegar a la tierra no lo fui contigo. Deseo cumplir plenamente lo que prometí a la Princesa Kakkyu pero esa no fue la única motivación para regresar, también lo son las personas que conocí… y dentro de ellas estás especialmente tú-
La caja que contenía las esperanzas de Amy se golpeó por las paredes de su pecho y rebotó como pelota de ping-pong, pero se controló pues ella era una mujer sensata que no iba a dejarse llevar de esa forma tan irracional. – Hechos y no palabras- pensó fríamente.
- Tu reacción al verme no me hizo creer eso en lo absoluto- le respondió cauta
- Sé que no fui muy cordial, pero estaba nervioso y me comporté de muy mala forma, es por que te pido perdón no fue mi intención el hacerte sentir mal… si es que lo hice-
-Bien- pensó Amy, de eso se trataba solo de una disculpa. Había estado en lo correcto con no ilusionarse demasiado… su mente elaboró muchas formas para bloquear el sentimiento de desencanto que la comenzó a embargar… pero la ilusión estaba allí, había tomado forma después de todo y desde ahora en adelante se hallaría guardada hasta nuevo aviso.
- No me hiciste sentir mal, solo me recordaste al antiguo Taiki y luego me figuré que habías sido enviado a la tierra contra tu voluntad-
Taiki quiso aclarar ese punto pero Amy continuó hablando
- En todo caso no existe nada que perdonar. Comprendo perfectamente que tu compromiso es más importante que cualquier otra cosa y te ayudaremos a cumplirlo a cabalidad.
¿Se había perdido de algo?, hace menos de cinco minutos Amy charlaba con total naturalidad y complicidad y ahora parecía como si hablara con piloto automático. Cada palabra era correctamente calculada, hasta su postura y su mirada habían cambiado. ¿Había dicho algo inapropiado? Justo cuando se lo iba a preguntar la enfermera que le había extraído sangre les solicitó desocupar la sala y los condujo hacia el pasillo en donde habían estado anteriormente.
Ya afuera Taiki tuvo el impulso de reanudar su plática pero advirtió que por alguna rara circunstancia la magia del momento se había terminado y cuando captó la actitud defensiva de Amy solo confirmó sus sospechas.
-Amy…gracias por tratar de hacer lo posible por mi hermano y por acompañarme ahora, significa mucho para mí-
- Creo que nadie debe de estar solo en estos momentos solo eso-
- Solo eso- pensó desanimado Taiki
Se había imaginado muchas veces como sería el rostro de la persona que estaba haciendo peligrar la vida de sus amigos y la suya propia. Había querido darle un aspecto desagradable, pues es mucho más fácil combatir al enemigo si te provoca rechazo, en cambio aquí estaba este hombre alto, imponente, sereno y con los mismos ojos de Seiya ¿Cómo era eso posible?. No tenía que ver nada el color de ellos, pues de ser así no se habría sorprendido tanto, sino que el detalle estaba en la intensidad de la mirada.
Sailor Moon recuperó la compostura y se contuvo erguida a pocos metros del hombre. Sus amigas quienes estaban inmovilizando al hombre estaban en peligro pues aunque quisieran no serían capaces de hacerle frente y a decir verdad temió de ser inferior ella también.
- Aléjense de él- dijo una vez más Sailor Moon
Sailor Venus dudó un momento y apretó aún más el amarre de sus cadenas, finalmente tenía atrapado a este hombre y no quería dejarlo escapar, pero algo en el rostro de Serena le decía que debía de hacerle caso, ésta le dio un pequeño asentimiento y obedeciendo la orden de su Princesa lo soltó moviéndose inmediatamente a su lado, así como también lo hizo Sailor Júpiter.
- ¿Qué estás haciendo aquí?- preguntó Mina a la recién llegada
- Quiero respuestas y la única forma de tenerlas es dando la cara-
Serena se acercó fieramente hacia su enemigo y lo encaró con una determinación que hacia mucho tiempo no sentía. Lo miró a los ojos, mientras el sujeto se veía más serio que al principio, como si no le gustara del todo la situación.
- ¡Respóndeme! ¿Eres tú el que ha invadido mis sueños y ha herido a mi Seiya?-
Alphonse quedó sin palabras al ver entrar en la habitación al objeto de su fijación. Su figura, su cabello, su rostro eran exactamente como los recordaba… pero en cuanto se plantó frente a él de esa forma tan orgullosa y segura su memoria tambaleó. Definitivamente esta era la heredera del reino Lunar no había nadie en el universo con ese resplandor… pero algo distinto había en esta muchacha. Su mirada era dura y su voz enérgica, más cercana a una guerrera que a una Princesa. La examinó detenidamente, quizás lo estaban engañando presentándole a una mujer idéntica a Serenity, quizás lo querían confundir…
- Princesa Serenity… -
Él miraba absorto y Serena se comenzó a sentir incómoda, era como ser escudriñada hasta la última fibra de su cuerpo. Quiso salir corriendo y alejarse de ese hombre que le provocaba tantas sensaciones extrañas, pero apretó los puños y no cedió ante la situación.
- Si sabes quien soy me ahorraré las formalidades ¡ahora contéstame quien eres tú!-
La voz de Serena rugió en todas las esquinas de la sala.
- Yo soy Alphonse… tu y yo nos conocimos hace mucho tiempo atrás-
Serena arrugó el ceño y se dedicó a analizar nuevamente a este sujeto y si bien sus facciones le recordaban mucho a Seiya no era él y más aún podría jurar que jamás lo había visto en su vida-
- No se quien eres nunca te había visto antes-
El hombre retrocedió unos cuantos pasos.
- Eso es porque estás buscando solo en las memorias de tu vida terrenal…-
Serena avanzó moviendo la cabeza de un lado a otro.
- Eso no es así, recuerdo perfectamente todo lo vivido en el antiguo milenio de plata y te puedo asegurar que tú no eres parte de ello-
Las facciones de Alphonse se endurecieron un poco más, su Princesa no podía estar hablando en serio, si él no había podido olvidarla ella tampoco podría.
- Estas mintiendo-
Sailor Moon alzó las cejas de forma desafiante y se puso una mano sobre la cadera.
- Que razón tendría mentirte sobre esto ya no tengo nada que temer o perder le hiciste daño a lo que más quiero, así que aquí me tienes porque yo si doy la cara, no me escondo detrás de las sombras o de sueños, yo lucho por lo que amo y desde ahora te digo que no tendrás otra oportunidad de acercarte a Seiya eso te lo juro por mi vida-
El cuerpo le comenzó de Alphonse comenzó a temblar levemente. Esta actitud tan confiada y cortante lo sacaba de quicio y le estaba costando mucho esfuerzo controlarse.
- ¿Realmente eres la Princesa?, me parecías una niña con mucha más compostura en sus palabras-
- Deja de repetir eso y dime que haces aquí, que quieres de nosotros-
Nuevamente hablando en plural -pensó él-
-Yo no quiero nada con tus guerreras ni con ese chiquillo, quien capta mi total atención eres tú. Verás en el pasado la vida se empeñó en hacernos desdichados pero ahora…todo será diferente-
Serena arrugó el ceño.
- Mi vida era perfecta hasta que apareciste-
- Eso no es cierto en el fondo me esperabas-
¿Realmente esto estaba sucediendo? ¿Realmente estaba frente a un sujeto con más años que la vida misma el cual aparentemente tenía algún tipo de obsesión con ella? ¿Este sujeto había dañado a Seiya simplemente por ser su novio?... ¿todo esto se debían a unos celos enfermizos? De todo lo bizarro que le había sucedido durante su existencia, esta instancia pasaba a ocupar unos de los primeros lugares.
-¿Cómo puedo esperar a alguien que no conozco?, entiéndelo no se quien eres y no me interesa averiguarlo lo único que deseo es que desaparezcas de nuestras vidas-
- Pero tú quieres estar conmigo- dijo él convencido de ello. Si- pensó Serena- realmente sus conjeturas eran ciertas.
- Estás loco- dijo Venus con una gran y sínica sonrisa. Eso provocó un nuevo estallido de ira por parte del enemigo.
- ¡Tú cállate maldita Sailor entrometida!-
A grandes pasos intentó acercarse al cuerpo de Sailor Venus y con gran fuerza lanzó un ataque directamente a su corazón. Sailor Moon logró desplegar su báculo y gracias a él la energía fue desviada. El Cristal de Plata se encendió y Sailor Moon lo apuntó hacia Alphonse quién gruño al sentir el contacto de la luz con su piel.
- ¡No te atrevas a ponerle un dedo encima a mis guerreras! ya te detesto lo suficiente como para luchar contigo no me des otra razón-
Alphonse bajó la vista hacia sus manos que estaban visiblemente maltrechas, su Princesa lo había atacado…
- ¿Así que todo esto se trata de ese hombre? ¡No quieres estar conmigo por él!-
- Esto no solo se trata de Seiya, se trata de Kakkyu, de mis amigos y de mí… Tú estás muy confundido estás enamorado solo de un recuerdo, las cosas son muy diferentes ahora-
- Derribaré lo que sea necesario para llegar hasta ti, sabes de lo que puedo ser capaz-
Serena no lo sabía pero se hacía una clara idea de sus métodos. La expresión de este hombre cambiaba con el paso de los minutos haciéndose cada vez más fría y temible, pero no podía evitar incitarlo que mostrara su verdadera cara. Levantó la barbilla y lo miró fijamente a los ojos.
- ¿Y que harás me intimidarás, me obligarás a estar a tu lado?, créeme que durante mucho tiempo viví con esos sentimientos pero afortunadamente pude reaccionar y no pasaré nuevamente por esa experiencia. Intenta destruir lo todo lo que he logrado y me conocerás, porque tú no te haces ni la menor idea de quien soy-
Él sabía perfectamente quien era la mujer que tenía enfrente y sin embargo se comportaba como una desconocida.
- Tú a mí no me amenazas-
- Y tú no pretendas venir al planeta donde vivo, herir a mi hombre y esperar que me quede solo mirando el espectáculo que armas-
El hombre intentó hacerse del brazo de la Princesa pero ella puso por delante su báculo y este brilló lanzando una poderosa luz contra el cuerpo de Alphonse, éste retrocedió sorprendido e indignado a la vez, se puso la mano sobre los ojos pero no fue lo suficientemente rápido.
- ¡Yo soy tu verdadero hombre él es solo un usurpador!-
¿Un usurpador? La mente de Sailor Moon procesó lo más rápido posible. Cual era el fin de utilizar precisamente esa palabra. Un usurpador era una persona que ocupaba el lugar de otra, un sitio que no le corresponde. Entonces este hombre consideraba a Seiya un usurpador de forma figurada o quizás… lo que estaba pensando era prácticamente imposible pero dada las circunstancias y el hecho de que tuviera exactamente los ojos de Seiya le hicieron imaginarse el peor panorama posible. no quería preguntar, no quería saber…
- ¿Qué tipo de relación tienes con Seiya?-
- Oh así que al menos te diste cuenta de eso- dijo el sujeto complacido- él es sangre de mi sangre-
El aire se le fue de los pulmones y un ¿Que? del tamaño del Titanic se alojó en su cerebro. Mina se miró con Lita claramente con la misma duda que su Princesa. Esto era una maldición - pensó Serena- el pasado la perseguía y se pegaba a ella. Debía de haber algún error… pero sino recordaba a este tipo ¿podría no recordar también a Seiya?
- Pero no puedes ser su padre, dijiste que habías vivido en el Milenio de Plata-
Fue la pregunta más coherente que se le ocurrió y la más importante también. El hombre la observó, como esperaba con ansias la respuesta.
- No, no lo soy, sin embargo pude sentir la conexión en cuanto lo vi somos muy parecidos ¿sabes?-
Sailor Moon sintió como la vida volvía a su cuerpo de forma repentina. Bien esto era un avance, no era el padre de Seiya, su suegro no estaba obsesionado con ella y se imaginó la situación por un segundo, un escenario surrealista digno de una tragedia griega. Necesitaba despejar su mente después de tal momento de horror. Ya más tranquila se concentró nuevamente en quien tenía enfrente.
- Solo en apariencia-
- Me has respondido exactamente lo que me dijo él que encantador-
- Porque es verdad él posee el corazón más hermoso y bondadoso de todo el universo, es único y es perfecto-
Eso lo hizo enfurecer. ¡Con que devoción hablaba de Seiya! A Alphonse le costó enfocar la mirada, pues la luz del Cristal de Plata al parecer le había causado más daño del que pensaba. Los ojos le ardían y la vista comenzaba a faltarle. Comprendió que no ganaría esta batalla, la Princesa lo había pillado completamente desprevenido. Nunca se imaginó que ella llegara tan lejos y eso provocó que su rabia y su tristeza crecieran aún más. La odiaba y la amaba más que nunca y si quería cumplir con sus planes debía de replantear su estrategia. Un verdadero guerrero sabía cuando retirarse… y cuando volver a aparecer.
- El corazón más bello lo tienes tú y haré que ese brillo sea solo para mí-
Un denso humo negro rodeó todo el lugar impidiéndole a las Sailors el respirar con regularidad. Para cuando la habitación volvió a la normalidad Alphonse había desaparecido y solo estaban en ella Serena y sus dos amigas.
Sailor Moon estaba como clavada en el piso y ni la fuerte sacudida de Sailor Venus la hacía salir de su trance. ¿Qué diantres estaba sucediendo aquí?
- Serena- le dijo Mina- ¿me podrías decir que fue todo eso? ¿Ese hombre pariente de Seiya?
Y como pocas veces su amiga leía su pensamiento.
- No lo sé Mina, créeme que no lo sé. Pero no quiero pensa en eso ahora. Debemos irnos hice una promesa y tengo que cumplirla-
Seiya no sabía si estaba vivo o muerto, pero de lo que si estaba seguro es que su cabeza figuraba partida en dos, se la imaginaba abierta como una nuez y expuesta como en un libro de anatomía. En el cielo no podría encontrarse, no tendría que haber tanto dolor en el cielo… quizás estaba en el infierno pagando por todos sus pecados pero sentía entumecido el cuerpo ¿no que el infierno debía ser todo fuego y llamas?
Cuando intentó abrir los ojos los sentía pesados, mientras que con sus otros sentidos intentaba descubrir donde estaba. Escuchó una serie de pitidos y voces que al parecer se encontraban bastante cerca. También escuchó pasos. Sintió como el peso del lugar donde se encontraba cambió y como una calidez que empezaba en su mano se extendía por todo su cuerpo. Hacía solo una cosa que le hacía experimentar tal sensación y eso era el contacto con su bombom. Escuchó más atentamente y la oyó, lo estaba llamando suavemente por su nombre, el latido de su corazón se incrementó y luchó por abrir los ojos. No estaba muerto y su bombom lo había rescatado al fin, no sabía en que condiciones se encontraba pero verla es todo lo que necesitaba para aliviar su sufrimiento. Intentó abrirse paso a través de la neblina que cubría su vista hasta que fue cubierta en su totalidad por el perfecto rostro de su amada. Tragó saliva pues tenía seca la boca e intentó esbozar una sonrisa.
- Hola amor- le dijo ella acercando la mano libre a su rostro
- Sabía que vendrías por mí- le dijo él al fin
Serena sonrió mientras una gruesa lágrima surcaba su cara.
- Siempre - le dijo ella
Seiya quiso moverse de su posición pero al sentir un gran dolor en la espalda cambio de idea.
- Que tan mal estoy bombom-
Serena hizo un gesto de no querer decirle pero él apretó su mano y ella suspiró.
- Recibiste un fuerte golpe en la cabeza y has estado inconciente por aproximadamente ocho horas. Además tienes una contusión en la espalda y fractura en tu brazo izquierdo…-
- No estés triste no es tan malo bombom, por lo menos no arruinaron este bello rostro-
Pero la arrogancia que siempre provocaba risas en Serena no surtió efecto.
- Perdóname Seiya… si hubiera llegado antes nada de esto te habría pasado-
Seiya cerró los ojos y negó. Cuando los abrió Serena lo miraba atentamente como esperando una recriminación, una que jamás iba a llegar. Movió su rostro un poco más hacia la mano de Serena y sonrió. Ella lo acarició y le sonrió de vuelta.
- Hey bombom, llegaste y eso es lo que importa me encontraste y no te rendiste, si estoy vivo es gracias a ti-
Serena no supo que decir tenía el corazón estrujado y solo pudo hacer lo que primero se le vino a la mente. Se acercó más y posó suavemente sus labios sobre los de Seiya.
- Te amo-
Seiya quiso rodearla con sus brazos pero los sentía muy pesados, pero después de creer que no podría estar con ella nunca más, por el momento ese beso era más que suficiente.
- Y yo a ti preciosa… pero no me gustan esas ojeras que estoy viendo ni lo pálida que estás-
Se fijó en las abultadas bolsas que había bajo los ojos de Serena y en lo amarillo de su piel. Sus pómulos se marcaban bastante y sus manos se sentían mucho más delicadas que antes ¿había perdido peso?, eso no le agrado en lo absoluto.
- Eso no es nada en comparación a lo que tuviste que pasar por mi culpa-
- Las cosas no son tan así bombom…y creo que debemos de platicar de un asunto un tanto delicado-
Serena supo por la gravedad en la mirada de Seiya a lo que se refería, deseaba con todas sus fuerzas saber la historia completa, pero aún no. Recién venía despertando y merecía al menos unos días de tranquilidad.
- Creo que se de que va, pero este no es el momento… además hay más gente que quiere verte, no puedo tener solo yo el privilegio de tu compañía-
- Vamos bomboncito acapárame-
La sonrisa pícara de Seiya hizo reír a Serena después de lo que le había parecido una eternidad de angustia.
- Eres un tontito Seiya… si no hubiera podido escuchar tu voz una vez más o mirar tus ojos yo…-
Seiya la silenció.
- Pero aquí estoy mi amor y amándote más que antes ¿Cómo es eso posible? no lo sé, pero eso es lo que haces en mí, me instas a luchar y a sobreponerme a lo que sea con tal de estar a tu lado. Cuando estaba en ese lugar viví y me enteré de cosas muy dolorosas…y solo tu amor fue mi sostén. Me rescataste de todas las formas posibles, del enemigo y también de mi mismo. Así que no más lágrimas, necesito de tu sonrisa para reponerme-
Serena secó una pequeña lágrima que pretendía salir y rodeó como pudo el cuello de Seiya.
- Quiero darte un beso tan enorme como el amor que siento por ti-
-Uhm por lo que me haz dicho no tengo lastimada la boca así que…-
Serena dio un beso a Seiya al principio suave pero que poco a poco reveló todos los sentimientos que habían permanecidos guardados, miedo de perderlo, deseo de volverlo a ver y por supuesto de besarlo una vez más. Seiya de pronto ya no sintió ningún malestar y rodeo con sus brazos la cintura de su novia y en un arrebato de locura la levantó y la posó sobre su cuerpo. Enredó una de sus manos entre su largo cabello y Serena bajó una de sus manos hasta el pecho de su novio y puso sentir su corazón que latía más vivo que nunca. Era la sensación más hermosa que le habrían podido regalar. Ambos sintieron como la puerta de la habitación se abría pero no les importó.
- Wow ¿pero es que nunca pierden oportunidad eh?- dijo una voz jocosa al parecer de Mina
- Que vergüenza con ustedes dos- dijo una más seria. Si, era Rei
- Los mandaría a arrestar por faltas a la moral- dijo otra grave pero con un tono gracioso. Ese era Yaten.
Los dos enamorados separaron sus labios y se vieron a los ojos. No era necesario pronunciar palabras y no podría haber habido otro momento más perfecto que ese. Serena se levantó con la idea de ponerse de pie pero Seiya la detuvo e hizo el intento de sentarse sobre la cama, con esfuerzo lo logró y dejó un espacio libre para que Serena se sentara a su lado y ella así lo hizo. Se tomaron de las manos y juntos vieron como sus amigos los observaban felices. No había nada más que alivio y alegría en sus expresiones. Taiki y Yaten se acercaron y abrazaron a Seiya, fue un gesto emotivo, habían sufrido tanto por su hermano y verlo relativamente bien era más de lo que habían pedido
- Hermano- dijo Taiki a modo de saludo
- Ya era hora hermanito nos tenías a todos preocupados- le dijo Yaten con su típica voz medio enserio medio en broma
Seiya se dio cuenta que sus hermanos tenían los mismos signos de preocupación que Serena. No le alcanzaría la vida para agradecer que personas tan buenas estuvieran a su lado.
- Lo sé y lo siento pero ya esta linda Princesita me sacó de mi largo sueño-
- Espero te recuperes pronto Seiya- dijo Mina quien estaba junto a Serena. Le sonrió abiertamente.
- No nos des más sustos como este Seiya- le dijo Amy que se encontraba a los pies de la cama junto a Lita y Rei.
- Prometo que no lo haré-
Ver a todos sus amigos reunidos y contentos le hizo olvidar por un momento de los peligros que esperaban afuera y eso lo entristeció un poco. Ya no quería que sus seres queridos corrieran riesgos por su culpa.
- Chicos… hay algo que debemos discutir seriamente… algo que me vincula directamente con el enemigo-
- ¿A que te refieres Seiya?- peguntó Yaten
Y antes de que Seiya pudiera hablar Lita lo interrumpió.
- Tal vez deberíamos esperar a que te den el alta. Tienes que enfocar todas tus energías a tu recuperación, debes descansar y también nosotros-
Seiya prestó atención a lo dicho por su amiga y se distrajo. Serena miró atentamente a Lita y con una leve sonrisa le dio a entender lo agradecida que estaba por su intervención.
- ¿Han estado todo este tiempo aquí?- preguntó Seiya
- Es verdad todos merecemos un respiro especialmente tú Serena, no haz comido ni dormido en mucho tiempo-
Serena miró a Yaten como si fuera un traidor, este alzó las cejas como diciéndole que no le reclamara nada. Entonces sus sospechas eran ciertas, su bombom si había bajado de peso.
- bombom…-
Serena puso la mano libre sobre la boca de Seiya y no lo dejó continuar.
- Tú habrías hecho exactamente lo mismo por mí-
Seiya no hizo el intento por discutir y le besó cariñosamente la mano.
- Exactamente lo mismo, pero ahora te iras a tu casa-
- Seiya no…-
- Si si lo harás soy el enfermo y tienes que cumplir todos mis caprichos y órdenes y lo que quiero es que ahora te preocupes por ti. Se que no me haz abandonado y que si fuera por ti armarías un campamento en mi habitación pero no voy a permitir que te descuides por mi culpa-
Serena esperó que alguno de sus amigos se pusiera de su parte pero al parecer todos confabulaban con Seiya. Luego de un minuto de enojo se dio cuenta que no lo hacían por fastidiarla, lo hacían porque la querían y buscaban su bienestar. Así que simplemente acató.
- Vendré mañana a primera hora lo prometo-
- Sé que lo harás estaré esperándote-
Seiya besó sus labios y Serena cerró sus ojos encantada.
- Te adoro-
- Yo más bombom-
Cuando el beso se hizo más y más prolongado comenzaron a surgir los primeros carraspeos.
- Por favor tengan un poco de respeto- soltó al fin Rei
- Son imposibles- dijo Mina feliz al igual que todos sus amigos.
Unos diez minutos después Serena se había marchado junto a sus amigas, quedando en la habitación Seiya y sus hermanos. Se sentaron ambos a los pies de su cama y Seiya pudo apreciar más detalladamente sus signos de preocupación y cansancio.
- Ustedes se ven igual o peor que yo-dijo al fin
- Yaten le dio parte de su energía a Serena para encontrarte y yo doné sangre-
Yaten se pasó la mano por la cabeza y sus ojos brillaron.
- Seiya… realmente pensamos que te perderíamos para siempre-
La garganta del enfermo se cerró de súbito, el ver la aflicción en el rostro de su hermano cuando normalmente era gélido como un hielo le hizo creer que realmente su tristeza fue grande.
- Y yo pensé que moriría sin volver a verlos-
- No vuelvas a hacernos esto- dijo después Taiki quien no lucía para nada mejor
- Créeme que no tengo ninguna intención de ello-
Luego de un largo silencio Seiya extendió los brazos con una enorme sonrisa.
- Porque no vienen aquí y me dan un gran abrazo-
Yaten puso los ojos en blanco y Taiki sonrió pero finalmente los tres se aceraron, dándose el abrazo más importante de sus vidas.
- Te queremos-
- El sentimiento es mutuo-
-2 días después-
Serena iba caminando rápidamente con un enorme helado de chocolate y fresas en su mano izquierda mientras que con la otra sostenía un globo de helio color blanco cuyo diseño consistía en dos hipopótamos sonrientes que emulaban darse un beso rozando sus narices. Era completamente meloso, cursi y todas esas palabras que ejemplificaban como de boba te comportas cuando estas enamorada, ¡pero que le importaba eso a ella!, si justamente eso mismo es lo que sentía. El alma le cantaba y el corazón se le henchía en el pecho de tanto amor y dicha.
Estaba feliz porque hoy darían de alta a Seiya, finalmente lo peor había pasado y luego de aproximadamente 72 horas de angustia volvía a respirar en paz, lo tendría con ella otra vez y eso era suficiente para caminar por los pasillos del hospital con una sonrisa más amplia de lo normal.
Apresuró su paso pues quería que el helado conservara la forma por lo menos hasta que Seiya lo viera. Además de eso tenía la misión de recoger a su novio y llevarlo directamente hacia casa de Rei en donde le tenían preparada una pequeña bienvenida. Extrañamente esto había sido idea de su temperamental amiga, no sabía en que momento las cosas entre ella y Seiya habían cambiado pero fuera cual fuera la razón Serena lo agradecía en el alma. Lo último que necesitaban en este momento eran rencillas internas en el grupo, debían de estar más unidos que nunca especialmente cuando Seiya diera a conocer las novedades. Ella misma había platicado con Mina y Lita quienes eran las únicas que sabían la verdad y les había solicitado no revelar esto a nadie, Serena consideraba que era una decisión del propio Seiya determinar cuando era el momento de hablar con sus hermanos y amigos del pequeño problema de parentesco que presentaba con el enemigo. La sola mención de ese hombre le hizo sentir un frío que le recorrió la espina dorsal y se preguntó si habían bajado la temperatura ambiente porque juraba que la piel se le había puesto de gallina de un segundo a otro.
Trato de despejar su mente de esos malos pensamientos, Seiya la conocía tan bien que sabría al instante que algo que sucedía y esa no era la idea. Quería tener al menos una tarde de tranquilidad con sus amigos y su novio, quería consentirlo y simplemente estar con él.
Iba tan ensimismada en sus reflexiones que no vio cuando un hombre se aproximaba en su misma dirección y terminó chocando su nariz en el pecho del sujeto. Cuando Serena levantó un poco más la vista la palabra "súper perfecto" cruzó su cabeza.
Porque ya era desagradable tropezar con personas desconocidas, tropezar con personas conocidas que no eran de tu gusto era peor, pero el concepto de tropezar con tu exnovio aún enamorado de ti pero que te odia a muerte superaba todas las anteriores.
Serena se hecho hacia atrás antes que Darien intentara alcanzarla y este captó inmediatamente el gesto de recelo. Una gran arruga surcó su rostro y fijó la vista en el globo que llevaba Serena, en los animalitos que tenía y en el gran TE AMO con letras rojas que se podían leer desde varios metros de distancia.
Ella quiso hacer el amague de continuar y así lo hizo pero la fuerte mano de Darien sobre su brazo la detuvo. ¿Qué estaba haciendo aquí? Serena suspiró pesadamente y se dio la vuelta para afrontar lo inevitable.
- ¿Qué haces aquí?- le preguntó él como leyéndole la mente.
Serena no supo si hacía la pregunta para confirmar algo o para torturarse más. A estas alturas podría creer cualquier cosa.
- Hola Darien como estás yo muy bien gracias. Verás hoy dan de alta a Seiya y he venido a recogerlo-
Se le quedó mirando un par de segundos.
- Así que está vivo- diciéndolo más para si mismo, lo que no cambió en nada la molestia que sintió Serena ante la sola posibilidad de que considerara otra alternativa para su novio.
- Seiya es un hombre muy fuerte y si bien salió muy lastimado gracias a Dios está mucho mejor-
- No creo que Dios lo haya ayudado, sino que tú-
Ese último "tú" sonó más a un reproche que a cualquier cosa y Serena mordió su lengua para no perder los estribos.
- Mira Darien. No te cae bien Seiya ya lo entendí…-
- Lo detesto más que nada-
- …pero créeme que eso ya me tiene sin cuidado. Si quieres andar por el mundo odiando y despotricando contra aquellos que no nos sometemos a tu voluntad hazlo estás en todo tu derecho, pero también tengo la libertad de elegir si escucharte o no y en esta ocasión como en otras más escojo un gran no. Con tu permiso-
Serena trató de zafarse de su agarre pero éste se hizo aún más apretado. El brazo le dolía pero mantuvo su rostro completamente indiferente.
- Suéltame por favor-
Darien no se inmutó ante la petición.
- Sé que algún día te darás cuenta que ese sujeto es tu perdición y cuando eso suceda quizás no esté allí para recogerte-
Serena sonrió de lado.
- Desde los dos años de edad que se pararme por mí misma Darien-
El hombre la fulminó con la mirada y acercó su cara a la de Serena.
- Búrlate ahora pero ese tipo te hará caer al más profundo abismo-
Serena miró hacia abajo y cuando volvió a levantar el rostro un brillo de suficiencia cruzó sus ojos. Lentamente se fue acercando más hacia Darien mientras este palidecía ante el contacto y pegó los labios a su oído.
- Últimamente le he perdido el miedo a muchas cosas… una de ellas son las alturas Príncipe, no tengo temor de caer porque ya se lo que tocar fondo. Ahora suéltame y no me pongas las manos encima como si fuera una marioneta. Soy una Princesa así que respétame-
Serena agarró la mano de Darien y la tiró lejos de su brazo se dio la vuelta y siguió por su camino. Agitó la mano con la que sostenía el globo despidiéndose de él. Lo había avergonzado una vez más y nisiquiera tuvo tiempo de reaccionar. Se estaba volviendo una experta en desaires, mientras que él perdía ímpetu y seguridad con cada enfrentamiento. Y lo peor era que la nueva actitud de Serena lejos de disgustarle lo atraía cada vez más. Estaba al borde de perder la cordura.
La Princesa de la Luna lo había empujado unos pasos más adelante de su propio precipicio.
*****SyS*****
Hola a todosssssssssssssss! perdon por el retraso pero la pagina no me permitía subir el capitulo! =( en este nuevo episodio se conocen un poco más las historias de otros personajes y el rumbo qe iran tomando cada una de ellas, mientras que nuestros personajes principales al fin se reencontraron y esperemos tengan un tiempo de calma. Gracias a todos por sus comentarios asi como tambien a todo aquel qe se da el tiempo de leer mi historia, eso me hace muy muy felizz! y nos leemos el proximo capitulo
Meryl88: olaaa! grazias por la pacienciaa y bueno Seiya no recibio mucho daño nadie me perdonaria si algo le pasara! con respecto a Mina, claramente tiene que darse cuenta de lo que esta pasando a su alrededo, de no ser así puede ser que pierda muy feo! espero te guste este nuevo capitulo i nos leemos al proximo
Miriamelle: ola ! no me habia olvidado para nada de mis lectoras! son la fuente de mi inspiracion, perdon por tratar mal a Seiyaa! peroo afortunadamente no fue muy grave y porsupuesto la intriga continua con muchas mas aristas! un abrazo i nos leemos
Antitos Kou Leto: olaaa amigaa! grazias por la paciencia! Nuestro Seiya adorado esta bien! y junto a Sere que es lo mejor y con respecto a Darien, está cruzando una linea muy fina entre el amor y la obsesion! y si no se cuida lo pasara aun peor, grazias por tus palabras para con mi historia son muy lndas! espero leerte un besoo i abrazos enormes para ti!
Princesa Lunar de Kou: olitas amigaa! grazias por qerer mis capitulos largoss! :D creo que Seiya no se dejará manipular por el enemigo, ya ha sufrido bastante por dudar del amor de Serena y aprendio la leccion, con respecto a darien aj0aj0 me dio mucha risa que quieras golpearlo en serio me sacaste una sonrisa! te mando un beso enorme! i espero el nuevo capitulo sea de tu agradoo nos leemos prontitooo adiosssss
Serenity824: Olaa amiga! grazias por tus buenas vibras. Seiya afortunadamente está bien y sincesamente no creo que ponga en duda su amor hacia Seren de los errores se aprende i el lo sabe muy bien. Con respecto a las Outers estan entre la espada y la pared pero la desicion es de ellas i no de Sere. espero leerte en el nuevo capirulo un abrazoo!
Megumisakura: ola lindaa i grazias por tu comentarioo nos leemos al proximo
Serena Princesita Hale: ola amiga! grazias por tu comentario creo qe tus supociciones son ciertas y Seiya no se alejará de Sere, al contrario puede ser que produzca el efecto contrario y se unan aún mas. con respecto a la Reina ella solo vela por la felicidad de su hija ¿que es lo qie imaginas para el final?, me gustaria saberlo. un besoo i noss leemos
melisun: ola amigaa! grazias por dejarme tu comentarioo :D espero segurte intrigando esa es la idea! qe este capitulo cause el mismo efectoo! un beso i noss leemos
Areli nio: olaa! grazias por regalarme tu y los demas sus buenas inteciones y palabras son satisfactorias :) y bueno como mi retraso anterior fue grosero intentee actualizar lo más pronto posible, espero leerte en el proximo capitulo un abrazooo
lili: olaa bienvenida a mi historia! y espero qe este nuevo capitulo te guste un abrazito!
