—Auto rojo, auto rojo—Repetía impaciente Inuyasha, mientras se encontraba en un estacionamiento buscando algo. — ¡Maldición! ¿¡Donde esta ese auto!?—Se preguntó, ya no impaciente, sino bastante enojado, pero en su vista se cruzó lo que buscaba. —Debe de ser ese, perfecto—Se alentó Inuyasha y corrió hasta el auto que su vista capto. Inuyasha corrió hasta lo que buscaba y lo empezó a revisar, a aquel auto rojo. — ¿Dónde estás Aome?—Se preguntó y finalmente se dispuso a revisar el baúl del auto y sorpresa ahí se encontró con Aome.
Ella estaba algo pálida y por parte de su cara tenía la huella de sangre seca, sin pensarlo dos veces alzo a Aome en sus brazos, pero ella no le respondía lo cual lo asusto. —Aome responde, Aome—La llamo sacudiéndola, pero ella no le respondía. — ¡Maldición, responde Aome!—Le grito sacudiéndola, pero de pronto recordó la escena del ascensor. Acaricio su frente y se acercó lentamente a su boca, besándola y dándole aire, pero ella seguía sin reaccionar, lo intento una vez más sin rendirse.
Una vos la llamaba con desesperación— ¿Pero sería real o solo un sueño?—Se preguntó la azabache inconsciente, no sabía si era correcto seguir esa vos. Tantas veces escucho esa vos provenir de Inuyasha, pero era cuando actuaban, cuando estaban en la piel de los personajes de la novela. Todo era muy confuso ¿La realidad se mezclaba con ficción o esto era ficción o la realidad, la realidad que no tiene vuelta atrás?—Aome en su inconsciente se siguió preguntando, pero de a poco fue siguiendo esa vos y al fin abrió los ojos, sintiendo algo cálido sobre sus labios.
Inuyasha volvió a besar a Aome, le prestaba, no le regalaba de su aire para que volviera y no sea una tonta que lo dejaba tan fácil, de repente sintió como los labios ajenos le respondieron a su beso, pero no lo corto, lo siguió sin importarle el después. Aome había despertado y al encontrarse con el cálido beso de Inuyasha no fue capaz de cortar aquello y le respondió. Ella era capaz de asimilar que el trataba de que ella volviera en sí, pero podía darse cuenta de que además de eso, existía otra cosa.
Aome fue ayudada por Inuyasha a levantarse, el beso había terminado, ambos no dejaban de mirarse y parecía que no sabían que decirse, pero Inuyasha dio el tiro de gracia. — ¿Te encuentras bien, tonta?—Le pregunto dulce, sin dejar de ser un tonto al decirle tonta.
—Si—Respondió Aome con algo de dificultad. — ¡Inuyasha!—Le grito y lo abrazo lo más fuerte que pudo y luego lo soltó, quedando separados los dos. Inuyasha sin saber que decir o que más hacer se acercó a Aome sin pensar y volvió a besarla, siendo correspondido por Aome que se abrazó a él sin cortar el beso que se tonaba más apasionado, Inuyasha levanto a Aome y la llevo hasta el auto y la recostó en el asiento trasero. El beso se había vuelto apasionado, sí, pero también incontrolable, ambos jugaron con la lengua del otro gimiendo levemente por esas caricias. Inuyasha recorrió con su lengua la cavidad de Aome y ella actuó de la misma manera, mientras una mano del subía por la pierna de Aome—La cual estaba descubierta—acariciándola de arriba abajo y levantándola.
Sus manos fueron hacia la chaqueta del el, de Inuyasha tratando de sacársela, Inuyasha la ayudo y ambos lo lograron, cortaron el beso unos segundos, para aire y para concentrarse...— ¡Maldita chaqueta!—Así había maldecido por dentro Inuyasha. El beso continuo pero en cuello de Inuyasha, ya que Aome le había ganado y ella fue la que lo beso primero de esa manera, chupando y lamiendo, mientras Inuyasha subía una de sus manos por la blusa de Aome acariciando uno de sus senos, logrando que Aome casi le muerda en cuello.
Mientras Aome se entretenía desabrochado lentamente los botones de la camisa de Inuyasha, él ya estaba besando, chupando y lamiendo el cuello de ella, bajando hasta su hombro, pero sin llegar muy lejos, ya que ella tenía aun la blusa, eso no le molesto y volvió a subir hasta su cuello y luego jugo con la oreja de ella, para besar de nuevo su boca, para sentir como Aome ya acariciaba su pecho de arriba abajo, pero era una tortura, ya que lo hacía con la punta de sus dedos.
Fue besando su pecho, dejando varias marcas húmedas, así lo hizo de arriba a abajo, encontrándose con la barrera de su pantalón, volvió a subir y ambos se besaron, pero Aome volvió a bajar y esta vez intento deshacerse de los pantalones de Inuyasha pero Inuyasha la detuvo, dejándola arriba del. Sus manos fueron de la cintura de Aome, subiéndolas junto con la blusa de Aome, luego ella se agacho y ambos se volvieron a besar, Inuyasha aprovecho eso y ambas manos empezaron a acariciar los senos de Aome por encima del sostén.
Otra vez ella se encontraba debajo de él, pero ahora Inuyasha le desabrochaba su sostén, liberándola de esa prenda bastante entusiasmado, observando los senos perfectos de Aome que no dudo en masajear uno por uno, justo en el botoncito rosado que se encontraba en medio de ambos, lo hizo lento y suave mientras se besaban y Aome ahogaba sus gemidos en los besos. Luego bajo y uso su boca, mordiendo y lamiendo, luego chupo y volvió a repetir la misma acción en ambos senos, mientras Aome se arqueaba contra él.
Inuyasha saco la pollera que Aome traía, no era ni muy corta ni muy larga, pero dio una sonrisa cuando al fin se deshizo de ella. Bajo de los senos de Aome hasta su vientre y llego a la intimidad de Aome besando por encima de la última prenda que vestía a Aome, luego fue hasta sus piernas y las acaricio y beso, dando cosquillas de placer a Aome que se arqueaba, luego subió y la beso a en el cuello, también pucho y lamio, mientras con su mano levantaba una pierna de ella acariciándola suave y luego acariciaba la intimidad de Aome haciendo arquear y gemir al rose de los pezones endurecidos de ella con el pecho del.
Ambos se levantaron e Inuyasha se sentó cerrando la puerta entreabierta del auto, luego Aome se sentó en su regazo sin poder rodear a Inuyasha con piernas, pero estaba arriba del, el cual no tardó mucho en besarla en la boca arrebatadamente, pero luego se iba a su cuello, siempre chupando y lamiendo. Aome solo le daba más a lugar a su acto, mientras se apoyaba su cabeza en el hombro del dándole más espacio a que hiciese lo que quisiese con su cuello.
Ella aprovechaba para acariciar la espalda de Inuyasha con sus manos, varias veces fue automáticamente con sus manos al pantalón de él y el la detenía llevando una de sus manos a acariciar uno de sus senos, logrando que ella se arque contra él, pero ella no se rindió y volvió a intentar y esta con la ayuda de él lo logro pero a Inuyasha aún le quedaba una prenda que ocultaba su masculinidad la cual rozaba con la intimidad de Aome haciéndolos gemir a ambos para besarse apasionadamente.
Inuyasha no lo soporto más y dio vuelta a Aome con el permiso de ella y mientras besaba su espalda de a poco fue sacándole la última prenda que llevaba Aome dejándola completamente desnuda, la dejo en esa posición y mientras besaba la espalda de ella acariciaba las senos de Aome lentamente lo cual a ella la torturaba— ¡Inuyasha!—Grito, tratando de que no sea muy fuerte. Luego acaricio con un dedo la intimidad de Aome haciendo gemir, logrando que su respiración se agite y eche su cabeza para atrás, luego beso su cuello y la dio vuelta de nuevo mirándola fijo—Sigo…—Le dijo Inuyasha algo agitado también, ya que su excitación dolía.
Aome asintió con la cabeza y luego ambos se besaron, Inuyasha la volvió a recostar y se sacó su última prenda—Tranquila… prometo cuidar de ti…—Le susurro en el odio y luego lo mordió y beso. Lentamente fue entrando en Aome y ella daba mueca de dolor a medida que avanzaba, Inuyasha paraba y le daba un beso en su frente hasta que entro definitivamente— ¡Inuyashaa!—Grito Aome, para luego besar a Inuyasha. Poco a poco Inuyasha fue entrando y saliendo de Aome y a ella se le fue calmando el dolor para entrar clima junto con él.
El sudor fue aumentando con cada embestida, al igual que la respiración de ambos, nunca pararon de besarse, mientras ambos aumentaban el ritmo al mismo tiempo y gritaban el nombre del otro casi sin control. Aome volvió a sentarse encima de Inuyasha quien la sujeto de las caderas marcando el ritmo junto con Aome que también lo hacía, teniendo ambas manos en los hombros de Inuyasha, de vez en cuando echaba la cabeza para atrás.
Inuyasha dio la embestida final y se derramo dentro de Aome quien gimió el nombre de Inuyasha pesadamente, ya que su agitación era demasiado, Inuyasha también gimió el nombre de Aome de igual manera, pero ambos siguieron con el acto de amor tal vez, eso lo sabrían luego. Las embestidas del siguieron cada vez más rápido, logrando que Aome se arquera más y más contra él, seguían los gemidos y otra vez exploto Inuyasha pero Aome lo acompaño.
Aome cayo pesadamente en el pecho de Inuyasha, ambos seguían unidos y no parecían querer separarse, Inuyasha beso la frente de Aome y ella beso su pecho cruzando sus brazos por detrás de su espalda e Inuyasha la atrajo más hacia el dando un suspiro—Al fin…—Soltó, definitivamente parecía haber esperado mucho para eso. Aome sonrió y luego beso de nuevo el pecho de Inuyasha y el beso nuevamente la frente de Aome.
—Creo amarte… tonta linda—Le dijo divertido Inuyasha y Aome subió su cabeza y lo miro.
—Luego no te arrepientas… tonto apasionado—le dijo en cómplice Aome y luego se volvieron a abrazar—Yo creo lo mismo.
