Capítulo XXIII ¿Borrón y cuenta nueva?

"Nuestras dudas son traidoras y a menudo nos hacen perder las cosas buenas que pudiéramos haber conseguido" (William Shakespeare).

Serena escupió como un grifo abierto el jugo que acababa de beber y Yaten le pasó un pañuelo para que se secara. Aún mantenía su cara seria a la espera que su amiga dijera algo

- Lo siento Yaten creo que mi cerebro acaba de jugarme una broma y me he quedado dormida o algo así-

- mm… no es una broma, es cierto-

- ¡ESTO- NO- ESTA-PASANDO!-

La rubia apoyó su cabeza sobre sus piernas negando repetitivamente.

- Serena tranquilízate no seas tan melodramática-

Ella alzó su cabeza y vio que su amigo estaba muy controlado a diferencia de ella que parecía una desquilibrada mental.

- ¡Acaso no te das cuenta del lío que se armará!-

Él rodó los ojos. Inspiró y expiró continuamente mientras que Yaten la observaba con una de sus cejas alzadas y la comisura de sus labios formando casi una sonrisa.

- Eres tan exagerada-

- ¡No puedes lanzarme una cosa así sin aviso! pero claro eres hombre jamás entenderías-

Serena tomó la caja de jugo y bebió una gran cantidad de su contenido. Estaba enojada por la displicencia de su amigo, ella no estaba exagerando sino que era él quien no le estaba dando la real importancia al asunto.

- No creo que sea para tanto, es solo… algo que he pensado estos últimos días-

- Si, claro como digas- dijo refunfuñando

Yaten tomó una de sus manos y la obligó a mirarlo de frente.

- Serena… eres prácticamente la única amiga que tengo y tu opinión es muy importante para mí, no me tomaría la molestia de soportar tus gritos y tus reacciones dramáticas sino fuera así ¿Dime habría algo de malo en ello?-

Bueno… al parecer esto no se trataba de una jugarreta de Yaten, se veía un poco aproblemado y considerando su personalidad eso ya era mucho decir además… también era su amigo y no lo podía abandonar ahora… aunque hiciera lo que quería hacer.

- Sería muy extraño-

- Pero no malo-

- ¿En que momento sucedió esto que no me di cuenta?-

- Creo que tu preocupación por Seiya fue mayor que ese instinto que dices tener y a decir verdad tampoco es algo de publico conocimiento. De hecho eres la primera en enterarte-

- Oh Dios perfecto-pensó Serena.

- Dime Yaten ¿lo estás haciendo para encubrir otra intención? porque eso sí sería malo y no lo permitiría-

- No existe ninguna intención escondida en esto-

Serena lo miró a los ojos y lamentablemente le creyó. A estas alturas hubiera preferido descubrir que le mentía.

- Te creo pero debo ser honesta contigo… pienso que es un grave error Yaten y me temo que en cierta medida afectará a todos -

Yaten la miró y asintió agradeciendo la honestidad de su amiga.

- No lo sé pero a decir verdad tampoco creo que le importe a alguien… Yo ya te lo había dicho antes, que había terminado… solo que dentro de mí estaba aguardando algo. Fui un tonto y ya no lo seré más-

Serena lo miro

- Pero Yaten una cosa así no se puede simplemente tirar al olvido es…-

Él intentó disimular el sufrimiento que lo embargaba pero no lo logró.

- ¿Y crees que no lo sé?, sabes perfectamente lo mal que me he sentido pero no puedo estar así por siempre Serena, si hemos decidido vivir en este lugar no ha sido para sufrir así que eso haré más, no me es fácil no te puedo mentir, pero lo estoy intentando con todas mis fuerzas y necesito saber que tu estarás allí para apoyarme-

En ese momento un alto chico vestido con el uniforme del equipo de natación se acercó a ellos. Venía con el pelo rubio húmedo y a lo lejos destacaban sus verdes ojos. Al momento de entrar en contacto con el árbol que los cobijaba se agachó un poco.

- Hola- dijo sonriente enfocando su mirada más en Serena que en Yaten

- Eh… Hola- respondió Serena con una tímida sonrisa

Serena sintió como el cuerpo de Yaten se acercaba sutilmente a ella. Machos posesivos- pensó con burla.

- Disculpa pero no se quien eres-

- Soy Thomas alumno de último año-

Estiró su mano para estrecharla con Serena y ella devolvió el saludo

- Soy Serena-

- Y yo soy Yaten- dijo el chico estirando su mano también

- Mucho gusto- dijo el muchacho educadamente

Serena estaba tratando de imaginar como este chico había podido saber de ella

-¿Puedo ayudarte en algo Thomas?-

Él se pasó la mano por el cabello y eso lo hizo ver muy tierno.

- He venido formalmente a hacerte una invitación. El equipo de basketball dará una gran fiesta en una casa en la playa y bueno queremos que tú- le dijo mirándola a lo ojos- tus amigas y amigos asistan a ella-

¿Como? fue la enorme pregunta que pensó en decir Serena pero eso la habría dejado como una retardada. Nunca lo había visto y por lo tanto nunca había hablado ni estado con él. Este era el día de lo subnormal. Se dio cuenta que llevaba bastante tiempo vagando, al percatarse de la expresión expectante de Thomas y del codo de Yaten que golpeaba sus costillas.

- Ah… eh…muchas gracias es muy amable de tu parte-

- Por nada, nos complacería mucho tu presencia-

Okey- pensó Serena -ese tú fue muy pronunciado.

- Y la de sus amigos también- agregó Yaten

- Por supuesto-dijo el chico sonriéndole

Serena cruzó las manos sobre su regazo

- Este… veré si yo y mis amigos podemos ir-

- Está bien. Nos veremos por ahí. Adiós. Ah y por cierto. Sacas muy bien-

El le dio una última mirada y luego se marchó.

- Si… por ahí…adiós-

Serena vio por donde se iba el chico aún atónita ¿Qué le había tratado de decir?

- ¿Me podrías explicar que fue todo eso?-

- No tengo la menor idea- dijo ella sinceramente

Serena se percató como una risa maliciosa se formaba en el rostro de Yaten

- ¡Oh a mi hermanito esto le encantará!-

- Yaten no es necesario que vayas con el cuento-

- ¡Es absolutamente necesario!-

Serena cerró los ojos imaginando la reacción de Seiya al enterarse de esto.

- Eres un ser maligno. Y pensar que este día solo está empezando-

Él estiró su mano para ayudar a ponerse de pie a la rubia y cuando lo hizo notó que ella no soltó su enganche. La miró y ella le dijo seriamente.

- Eres un grandísimo testarudo y esa sería suficiente razón como para irme… pero estoy aquí. Querías mi apoyo, pues no tienes que pedirlo. Siempre lo tendrás, pero nunca olvides esta plática y en como te lo advertí-


Horas más tarde todos se encontraban reunidos en el Crow Center después de clases. Serena les había contado a sus amigas y a Taiki el extraño acercamiento que había tenido con Thomas en el recreo.

- ¡Te han invitado a una fiesta!- gritó Mina

- No solo a mí sino que a todos nosotros- dijo Serena bebiendo de su malteada de forma relajada bajándole el perfil a la situación

-¡Es completamente fabuloso!-

- Y porque razón, porque a ti y a nosotros?- preguntó Lita

Serena se encogió de hombros pues se había hecho la misma pregunta

- Ni idea-

- ¿Y en que lugar es?- preguntó Amy

- Es en la playa el fin de semana. Me dio un mapa para llegar hasta allá-

Serena puso sobre la mesa el papel en donde estaba dibujada la forma de llegar al sitio de la fiesta

¡En la playa Oh tenemos que ir!-dijo Mina tomando la mano de Serena fuertemente

- Ir adonde- preguntó Seiya quién oportunamente había llegado a integrarse a la plática

El chico tomó asiento al lado de su novia y besó fugazmente sus labios. Todos los demás guardaron un lúgubre silencio, algunos bebiendo de sus vasos y otros mirando por la ventana. Serena comenzó a juguetear con una servilleta.

- Verás Seiya…-

- Esto será grandioso- susurró Yaten

- Guarda silencio- le dijo Taiki golpeándolo en el estómago, acción que Seiya no entendió

- ¿Conoces a Thomas el capitán del equipo de basketball?- le preguntó Serena

- Si, me lo he topado en los camarines del gimnasio varias veces ¿porque?-

- Me…- Mina carraspeó y Serena se rectificó al instante- nos invitó a una fiesta-

La mandíbula de Seiya cayó a lo menos tres metros y Yaten buscó dentro de su bolsillo su celular para inmortalizar este momento, pero solo alcanzó a sacar una sola fotografía antes que Lita le arrebata el aparato de las manos. Serena tocó la mano de Seiya pero su cuerpo se encontraba rígido y de pronto de la nada dio un salto en su propio asiento.

- ¡Lo sabía! ¡La dejo sola medio día y mira lo que sucede! ¡Y donde estaban ustedes para protegerla de ese…!-

- Yo estaba con ella- dijo Yaten tranquilamente

- ¿Y?- pregunto Seiya como si fuera algo obvio

- ¿Y? ¿Que querías que hiciera que me lanzara sobre él como un animal? solo se acercó para invitarla a una fiesta-

- ¿solo a ti bombom?- la voz de Seiya sonaba cada vez más mortificada

- Yaten…- el tono de Serena era más una orden que una invitación a ser honesto.

- Nos invitó a todos-

Cuando se hubo calmado un poco cayó fuertemente en su asiento y abrazó posesivamente a Serena.

- No puedo creerlo… ocho horas…y deciden abalanzarse sobre mi bombom-

Serena trató de zafarse del abrazo pues su novio le estaba quitando el aire.

- Seiya creo que estás exagerando un poquito… no se lanzó a mí, solo se acercó gentilmente me dio la mano y…-

- ¿Tocó tu mano? ¿Se atrevió a tocar tu mano?-

Seiya tomó ambas manos de Serena y las encerró en la suya. La rubia estaba prácticamente inmovilizada. Eso desató las disimuladas risas de todos los presentes

- Es como ver a un cavernícola de la edad de piedra- dijo Yaten al fin

- Tu…- indicó con el dedo a su hermano- guarda silencio eres un pésimo guardaespaldas-

Serena trató de abrirse paso entre los brazos de Seiya que parecían una jaula y cuando al fin lo logró lo miró con el ceño fruncido. Ahora la enojada era ella y su novio lo entendió, pues se hecho un poco hacia atrás para esperar su turno.

- ¡Seiya Kou no necesito de un guardaespaldas, me se defender perfectamente sola, soy una mujer independiente como tú mismo me haz dicho y Thomas no me hizo nada malo solo platicó conmigo me hizo una invitación y nada más!-

- Pero bombom…- dijo él sumisamente

- ¡bombom nada! no soy una cosa que necesita permiso de alguien para ser tocada además tengo derecho a tener amigas y amigos por igual-

- Así se habla compañera- dijo Yaten alzando su dedo pulgar mientras que Serena bebía de su malteada para refrescarse luego del acalorado momento que había tenido.

- Y si todos están de acuerdo iremos a esa fiesta, nos hace falta una buena dosis de diversión-

- ¡Estoy completamente de acuerdo contigo!- gritó Mina

- Supongo que irás hermanito- lanzó Yaten

- Y dejar que ese tipo se acerque a mi novia en mi ausencia ¡jamás!-

- Muy bien entonces a la playa será- dijo Amy en una tierna sonrisa

- Genial- masculló Seiya

- Tendremos que avisarle a Rei- dijo Lita

- Yo le avisaré- dijo Yaten, provocando que todas miradas se centraran en él

Oh Dios grande y Todopoderoso- pensó Serena -aquí viene-

- ¿Tú?- preguntó Seiya intrigado

- Así es-

- ¿Como le avisarás tú?- insistió su hermano

- La iré a buscar hoy a la escuela. Rei y yo saldremos hoy en la tarde-


El tenedor con el que Lita estaba comiendo su pastel cayó estrepitosamente a la mesa, Taiki y Amy quienes no se habían mirado en días lo hicieron como buscando respuestas en el otro, mientras que Seiya se atragantó con su malteada y como si hubiera estado preparada para esa reacción Serena le acarició la espalda y le proporcionó una servilleta. Curiosamente Mina se mantuvo en su asiento sin un atisbo de desconcierto.

- Tú… y Rei… saldrán- dijo su hermano al fin

Seiya no podría haber imitado mejor la expresión que ella mismo puso al enterarse de esa pequeña sorpresa.

- Me acompañará a comprar unos libros y luego iremos por un café no es como una cita formal pero es algo así-

- Claro- dijo Taiki casi tan asombrado como su hermano

Seiya miró a Yaten de forma muy grave y éste le devolvió la misma mirada

- ¿Estás hablando en serio?-

- ¡Dios porque ustedes dos son tan desconfiados cuando se les cuenta algo!- dando un vistazo a los novios- estoy hablando en serio y no existe ningún propósito oculto. Tenemos los mismos gustos en lo que se refiere a libros y decidimos ir a visitar una librería que se inauguró hace poco-

- Está bien- respondió Seiya dejando la servilleta a un lado de su vaso- ¿Alguien más que quiera sorprenderme de improviso? ¿Quizás tú Lita contrajiste matrimonio mientras yo estaba en el hospital? ¿O quizás tú Taiki decidiste ir a vivir a Siberia?-

Los aludidos negaron mientras que Yaten fulminaba con su mirada a Seiya

- Será mejor que hablemos de esto en otro momento-

- ¡A mi me parece que este momento es perfecto para que me expliques que demonios estás pensando! !Acaso has perdido la razón!-

Se sentía como perdido en la dimensión desconocida, había estado fuera menos de media semana y le dejaban caer esta bomba sin anestesia. No comprendía a su hermano, viajó a la tierra para intentar tener algún tipo de relación con una mujer pero invitaba a salir a otra que encima era amiga de la primera. El no estar al tanto de la vida de Yaten lo molestó y también le provocó una punzada de dolor y arrepentimiento por no prestar más cuidado a su alrededor. Este definitivamente era un llamado de atención. No pudo evitar clavar sus ojos en Mina. ¿Qué pensaría ella de todo esto?, suponiendo que sintiera algo por su hermano debería estar atónita, enojada y triste aunque si lo estaba disimulaba muy bien. Cuando pudo ver por el rabillo del ojo que Serena cambiaba de posición se concentró en su novia. Había cruzado los brazos a la altura del pecho y tenía el ceño fruncido. Estaba molesta con él por su actitud, pero ella más que nadie debería entender su reacción…

- Seiya no seas grosero con Yaten, el sabrá lo que hace además no debes de entrometerte en asuntos ajenos-¿Qué rayos…? Mina era su amiga. Tendría que estar odiándolo… pero Yaten también lo era… y bueno si era tan cercana a ambos quizás estuviera enterada de cosas que él desconocía, así que la expresión en el rostro de bombom era una clara advertencia de que no se entrometiera en cosas que no le correspondían.

Él notó lo incómodo que se encontraban su hermano y amigas y se dio cuenta que bombom tenía razón al haberle reprendido de esa manera, además la única forma de sonsacarle mayor información a esa almeja que tenía por pariente era siendo comprensivo.

- Lo siento no fue mi intención hacerlos pasar un mal rato y Yaten perdóname por hablarte así... creo que no es la instancia para platicar, ya tendremos tiempo-

Seiya le sonrió un poco avergonzado a sus amigos y especialmente a Yaten. Los demás le sonrieron de vuelta y trataron de continuar con sus conversaciones, aunque después de tal revelación se les hacía muy difícil. Serena besó una de las mejillas de Seiya aprobando el cambio en su comportamiento. Yaten estiró uno de sus brazos y golpeó su hombro. Sabía que Serena tenía que ver en esto, pero de todas formas se sentía bien que dos de las personas que más le importaban no le juzgaran, aunque no lo aprobaran del todo.

- Gracias hermanito-

Mina estaba ida mientras todo esto pasaba. Su cabeza revivía la conversación que había tenido pocas horas antes con Rei, razón por la cual la noticia de su salida con Yaten no le había afectado más de lo que ya lo había hecho, después de todo su decisión estaba tomada y no había nada que pudiera hacer.

-Flash- back-

Mina iba corriendo hacia el patio posterior del colegio. Le había llegado por medio del celular un mensaje de Rei en donde le decía que tenía que platicar con ella. Las relaciones entre ambas no estaban malas, pero si un tanto extrañas principalmente desde la fiesta en honor a Seiya. Quizás Rei se había molestado por no recibir respuesta por parte de ella al preguntarle que le sucedía o quizás era algo más, pero de todos modos tenía la impresión de que hoy lo sabría.

Se sentó en las gradas a esperar. Sentía un hormigueo en el estómago y no sabía porque. De lejos divisó a su amiga y cuando llegó a la gran reja que protegía la escuela la escaló sin problemas. Rei estaba seria, más de lo normal y tomó asiento a su lado

- A eso se le llama invasión a la propiedad-

Rei arregló su cabello

- Pues demándame-

Lo que antes podría haber causado gracia en Mina esta vez no resultó y Rei pudo percatarse de ello. Era tan evidente que tenía algo reprimido que le impedía ser la de siempre y no le gustó. Le causaba mucha molestia que de un momento a otro su amiga se hubiera transformado en un ser introvertido incapaz de expresar lo que sentía o hacerse escuchar, porque definitivamente tenía que decir algo. Movió su pierna casi de forma inconciente tratando de liberar un poco su enojo.

- Mina… ¿hay algo que quieras decirme?-

El movimiento de la pierna de Rei cesó y aguardó una respuesta

- ¿Viniste solo a preguntarme eso otra vez?- le dijo la rubia cambiando inmediatamente su estado de ánimo a uno más reservado

- Así es-

Mina se levantó de su asiento y se mantuvo de pie dándole la espalda a su amiga

- Pues te responderé lo mismo que ayer, no tengo nada que decir-

Se dio la vuelta y se recostó sobre un arco de fútbol. Rei la observó en silencio.

- Porque será que no te creo-

- Quizás estas viendo problemas donde no los hay-

- O a lo mejor si los hay pero eres tú la que no quiere ver-

Mina se cruzó de brazos y miró fijamente a Rei. Realmente se estaba cansando de estos constantes interrogatorios a los que últimamente estaba siendo sometida.

- Entonces dime porque estoy molesta-

- Te incomoda que platique con Yaten-

El rostro de la rubia se endureció pero no manifestó ninguna emoción. Sabía que la conversación inevitablemente iba a derivar en ese tema y sinceramente no quería que eso sucediera. Pero Rei le había soltado esa pregunta- que mas parecía una afirmación- de forma tan precipitada que aunque apenas había podido pestañear. Debía de idear la respuesta más convincente que se le ocurriera. Rei se acercó a ella y tomó sus manos.

- Mina por favor dime lo que está pasando por tu cabeza soy tu amiga y no te voy a juzgar, solo quiero saber lo que te está sucediendo, si tienes algo que decirme ¡hazlo!-

La aludida miró a su amiga con serenidad y trató de decir lo que creía correcto

- No me molesta que hables con Yaten no tendría porqué, no somos nada nisiquiera amigos. Creo que él solo fue una ilusión que fue menguando a medida que me relacionaba más con él hasta darme cuenta que somos completamente incompatibles. Jamás voy a tener la complicidad que tiene con Serena o gustos en común como contigo, es duro darse cuenta de ello pero es mejor así-

- El que tú creas que no eres compatible con una persona no hace la relación menos especial, además eso no debiera de ser un impedimento para acercarte a él-

Mina se alejó bruscamente de Rei y guardó distancia.

- Pues para mí si lo es. Deseo estar con una persona que disfrute de las mismas cosas que yo, que esté en igual sintonía que yo-

Rei hizo una mueca con su boca

- Me estás mintiendo-

- No es así-

Se acercó aún más a su amiga tanto que tomó su brazo y lo apretó fuertemente

- Sabes que es así-

Mina se sacudió bruscamente y arrugó el ceño

- ¡Ya basta Rei no estoy mintiendo!, se que al principio alucinaba por Yaten y quería estar con él a toda costa pero las personas cambian y yo lo hice. ¡Y no deseo hablar más de este tema déjame en paz!-

Mina estaba sonrojada. Rei finalmente la había hecho reaccionar y no había respondido de la mejor manera, pero ya estaba harta de que todo el mundo de un momento a otro se interesaba de lo que ella sentía o no sentía por Yaten. Era absurdo y creía que con este ataque de histeria no tendría que volver a tocar el asunto con nadie.

- Está bien te prometo que no volveré a hablarte de esto, pero antes hay algo que quiero decirte-

Mina asintió.

- Somos amigas y por mí parte deseo que eso se siga manteniendo así, que entre nosotras haya confianza y honestidad. El día de ayer Yaten me invitó a salir y creí justo que lo supieras de mi boca. Le dije que no era una buena idea argumentando que Seiya aún estaba delicado de salud y debíamos preocuparnos por él, pero en realidad lo hice por ti, porque podrías sentirte traicionada o engañada, pero tú me has dicho que no sientes nada por él y yo creo en ti, así que le llamaré y le diré que sí. Él es una persona muy interesante y quiero conocerlo. No tengo intenciones amorosas por él… por ahora, pero me agrada su compañía, no pretendía hacer nada a tus espaldas y antes de hacer cualquier cosa decidí primero charlar contigo-

Dentro de todo el asombro que eso podría haberle causado… no se sorprendió tanto. Parecía descabellado pero ella no era tonta ni mucho menos ciega. Había visto como en tres días Yaten y Rei se habían convertido en los nuevos amigos inseparables tan rápido como había sucedido con Serena.

El cerebro de Mina comenzó a maquinar de forma atropellada. Yaten había vuelto a la tierra según él para acompañar a su hermano pero eso no era cierto había otra razón que no era Serena. Ella mismo se lo había dicho dos veces, eso quería decir que probablemente ella sabía de que se trataba y ahora él de pronto se veía cercano a Rei… el cambio de Yaten tenía que ser ocasionado por una mujer y si no era Serena… Oh eso le hizo saltar el corazón tan fuerte que dio un respingo. Tendría que haberlo sabido…!claro que tonta había sido!

Siempre se trató de Rei. Como podía siquiera haber imaginado que Yaten podría quererla, ella que lo había molestado y acosado en el pasado… en cambio su amiga era distinta era muy linda, ordenada y sabía comportarse y decir lo preciso, más parecida a Yaten de lo que jamás ella podría serlo. Eso le causó un dolor que nunca había sentido antes Era el peso de la realidad, ella que jamás tomaba las cosas demasiado en serio ahora sentía como la realidad de la situación la sacudía hasta el punto de dejarla media aturdida.

- Oh vaya… me siento un poco mareada-

De todo lo que había estado en su cabeza eso fue lo único que pudo decir en voz alta. No estaba demostrando mucha inteligencia mi mucho menos calma pero no había nada más que pudiera ni quisiera decir. Le había dicho a Rei que Yaten no le importaba… ahora solo tendría que poner en práctica eso. Dejaría de comportarse como una niñita en todo a lo que se refiera a este tema y tomaría la situación con altura de miras. No se lamentaría por los rincones por una cosa que escapaba completamente de sus manos ni tampoco tomaría represalias contra Yaten, después de todo él no tenía la culpa de fijarse en otra persona y en cuanto a Rei…

- Mina si tú me dijeras en este mismo instante que en realidad si te importa desisto de todo y olvidaremos esta conversación. Solo tienes que decírmelo Mina tú eres más importante que cualquier cosa lo sabes. Así que solo dilo, por favor dímelo-

Rei… la estaba mirando con nada más que preocupación en los ojos, no había engaño en ellos, su amiga estaba siendo totalmente sincera mientras que ella le había mentido en la cara para hacerse la fuerte y había terminado mucho peor ¿Como podía arruinarle la felicidad solo porque las cosas no estaban resultando como ella hubiera esperado…? no podía ser así de egoísta. Si alguna de las dos tenía la posibilidad de ser feliz no tenía ningún derecho de poner obstáculos en ello, al contrario tendría que aceptarlo y aprender a vivir con ese peso.

Deseaba decirle que la quería y que la apoyaría aunque dejara el corazón en el camino pero no pudo, tenía temor que sus emociones la siguieran traicionando, así que prefirió callar Ella era una guerrera, se levantaría de esta caída y volvería a ser la de antes. Borraría toda ilusión que pudiera haber creado en torno a Yaten, esa etapa se terminaba ahora y aquí.

Así que abrazó a su amiga, derramó un par de lágrimas y lo dejó ir.

Fin flash-back

-Eh Mina- le decía Serena al mismo tiempo que pasaba una de sus manos delante de los ojos de su amiga -¡Hey Mina!-

La aludida volvió al presente y se encontró con el rostro de Serena prácticamente sobre el suyo

- ¿Mina estás bien?-

Ella pestañeó un par de veces y luego sonrió

- Si Sere estoy bien-

Serena la analizó con ojo clínico

- Tú ya estabas enterada de esto ¿verdad?, por eso no te sorprendiste ni nada-

Mina asintió

- Y como…- dijo Serena sin terminar la frase

- Rei me lo contó hace un rato. Me dijo que no quería que yo me enterara por otra persona y fue lo mejor, me sirvió para asimilarlo-

- Lo siento tanto Mina… -

- ¿Tú también ya lo sabias cierto? fuimos las únicas personas en esta mesa que no saltaron de su asiento ni derramaron malteada por todos lados-

Serena sonrió

- Yaten quiso contármelo antes que a nadie-

Mina afirmó como corroborando algo

- Él realmente confía en ti-

Serena torció la boca y arrugó el ceño

- Es un tonto no sabe el gran error que está cometiendo

Mina tocó con su dedo índice la gran arruga en la frente de su amiga y trató de hacerla desaparecer

- No creo que esto sea un error. Rei es una gran mujer y nuestra amiga. Se merece un poco de felicidad, así que no te pongas triste ni te enojes con él-

Serena tomó la mano de su amiga y la apretó

- Pero Mina… él… tú-

- No digas eso Serena eso nunca fue cierto-

Serena la miró un poco confundida.

-Pero Mina…-

Mina negó y agachó la cabeza.

- Tú me lo advertiste Serena, me dijiste que él no era igual a Seiya y yo no lo tomé en cuenta. Debí de ser más valiente y dejar de comportarme como una inmadura-

- Esto no es tu culpa Mina-

- Ni tampoco es culpa de Yaten ni mucho menos de Rei-

- Pero…pero-

Mina levantó finalmente la cabeza y tapó con una de sus manos la boca de su amiga. Si quería superar este problema lo menos que necesitaba eran las dulces y reconfortantes palabras de su amiga. No quería llorar al menos no aún, lo estaba haciendo tan bien, no quería defraudarse a sí misma.

- Pero nada Sere… hay cosas que simplemente están destinadas a suceder tarde o temprano como tú y Seiya… y hay otras que por mucho que esperes no ocurrirán. No puedo pasarme esperando toda una vida algo que no será y lo mío con Yaten no fue ni será-

Serena vio como los ojos de su amiga se nublaban y quiso gritarle que esto era una enorme equivocación, pero no tuvo corazón para causarle más pena, así que simplemente asintió y no dijo nada más.


Luna caminaba seriamente por la calle. Si bien le hubiera gustado que se tratara de un paseo encantador especialmente con el bello día aún se mantenía a pesar de la hora, no era así. Voluntariamente se había ofrecido para concertar una importante reunión que tal vez indicaría las directrices que se iban a seguir en el futuro próximo.

Le molestaba hacer las cosas a espaldas de Serena pero el instinto casi maternal de querer ahorrarle la mayor cantidad de malos ratos y sufrimientos era más fuerte. Aún así su amiga había intuido que existían cosas que de las que guardaba reserva y afortunadamente respetaría ese silencio, pero Luna sabía que no por mucho tiempo. El cambio en la actitud de Serena incluía el hecho de querer hacerse cargo por sí misma de los problemas que caían sobre todos. En realidad siempre había sido así pero con un gran detalle que hacía la diferencia. Antes enfrentaba a los enemigos y al mismo tiempo sufría ante la posibilidad de ocasionar más daño del que estaba combatiendo pero ahora tenía algo que defender más importante que cualquier otra cosa y por él era capaz de iluminar hasta el último rincón de la galaxia con tal de velar por su vida. Eso era lo que Seiya producía en Serena. Luz.

Subió rápidamente hasta la azotea de un edificio y siguió pensando en Serena. Era por ella que estaba haciendo esto. Él último esfuerzo antes de contarle lo que sabía y que ella tomara sus propias decisiones.

Luna esperó por algunos minutos. No estaba nerviosa pero si impaciente por como iban a terminar las cosas. De pronto sintió como la intensidad del viento cambiaba y supo finalmente que su espera había acabado.

- Debo decir que me has sorprendido- dijo la recién llegada

Luna esperó algún otro comentario pero este no llegó.

- He venido para concertar una reunión con ustedes- respondió solemnemente Luna

Uranus la miró notoriamente sorprendida

- Si te han enviado con el cometido de…-

- No es necesario que yo reciba una orden para hablar con ustedes. Esto es algo que nos interesa a todos así que será mejor que dejes a un lado tu orgullo y aceptes-

Uranus se sobresaltó al oír el tono autoritario en la voz de Luna. Pero luego de un rato e intrigada por lo que la gatita tenía que decirles, asintió.

- Nos vemos en tres días más y escucharemos lo que tienes que decir, eso es lo único que puedo prometerte-


Seiya y Serena iban camino a casa de esta última y si bien iban cogidos de la mano no había mucho que decirse entre ellos. Necesitaban a lo menos unos momentos para deliberar y estudiar de mejor forma las últimas noticias.

- Aún estoy en shock bombom- dijo él al rato

- Dímelo a mí. Este día fue realmente una locura, no terminaba de enterarme de una cosa cuando ya pasaba una más increíble-

Seiya levantó su ceja

- ¿Te refieres a lo de Yaten o al hecho de ser invitada misteriosamente a una fiesta por un chico que se aprovechó de mi ausencia para seducirte?-

Serena botó parte de su oxígeno en una exhalación

- Voy a hacer de cuenta que no dijiste lo que dijiste y más aún, que no ocupaste la palabra "seducción" en esa frase-

Pero Seiya no sonrió

- Creo que ese hombre necesita urgentemente que alguien le explique que tú tienes novio-

Serena siguió caminando unos pasos más adelante que Seiya y luego se dio vuelta con la mirada temeraria.

- Te prohíbo terminantemente que armes de este acontecimiento un escándalo de proporciones. Tenemos mil cosas más en la cabeza y de la última que me preocuparía es de la invitación de un chico que apenas sé como se llama. Así que calma a esa bestia retrógrada que guardas dentro y enfoquémonos en lo que realmente importa. ¿Nos entendemos?-

Seiya abrió la boca para protestar pero luego se retractó. Se necesitaba un tono enérgico y palabras así de claras para hacerlo entender. Así que asintió. Luego Serena se acercó y rozó su nariz con la suya.

- Sabes muy bien que odio hablarte de esta forma, pero a veces me lo haces muy difícil. ¿Te amo entiendes? Y para tu información solo deseo ser seducida por ti-

Esa última parte logró sacar una risa arrogante a Seiya, simplemente no lo podía evitar. Serena besó sus labios y luego lo abrazó

- No se como haces para amar a un hombre tan insoportable como yo. Me golpearía yo mismo si pudiera. Tienes razón bombom en todo lo que haz dicho. Eres mi cable a tierra-

Ella sonrió dulcemente, él finalmente dejó un beso en su frente y emprendieron la marcha.

- Ahora volvamos al tema principal- propuso Serena

Seiya puso la mano libre sobre su mentón

- Lo que sucedió está mal bombom. Yaten está actuando de forma muy apresurada, él no es así-

- Y Mina ha tomado esto demasiado a la ligera, eso tampoco es normal en ella-

Seiya tomó los hombros de su novia y la hizo girar para quedar frente a frente.

- ¿Qué haremos para ayudarlos?-

Serena suspiró y cerró sus ojos. Cuando los abrió su novio aún esperaba su respuesta

- Que hacer cuando las personas no quieren ser ayudadas…-

- ¿Ah?-

Ella cruzó aún más su abrigo sintiendo de pronto una brisa fría.

- A que hoy justamente hable con Mina sobre este tema y la cosa no se veía bien. Ella fue muy ruda con Yaten cuando él trató de acercarse y eso fue lo que hizo surgir todo este nuevo panorama. Yaten tenía toda la intención de realizar las cosas correctamente de pero es difícil cuando te rechazan-

Y vaya que él sabia como debía de haberse sentido su hermano.

- ¿Y porque Mina no hizo algo para remediar eso?-

- Porque es orgullosa y además dice que tiene miedo… yo se lo advertí, tenía el presentimiento de que Yaten se había cansado de esperar una señal de su parte, pero no pensé que sucediera tan pronto-

Seiya patio una piedra metros más allá y puso las manos dentro de sus bolsillos.

- No tenía idea de nada de esto y me hace sentir mal. Yaten es mi hermano y debiera de estar al tanto de su situación-

Serena acarició su rostro tiernamente

- Estuviste enfermo Seiya y todos estábamos preocupados más por ti que por nosotros mismos. Y seguramente como las cosas están relativamente en calma, el decidió contárnoslo recién ahora-

El sonrió ante el contacto con la piel de ella, pero no fue suficiente para curar su congoja.

- Eso no me hace sentir mejor bombom pero lo entiendo. Debo entender que tú sabías de todo esto antes que nosotros-

Ella hizo una mueca.

- Lo siento… pero Yaten me lo comentó. Yo no podía ir y gritarlo al viento aunque ganas no me faltaron. Lo que si me extrañó y hasta me dolió un poco fue el hecho que Rei no me lo haya dicho… somos amigas y pensé que confiaba en mi-

Serena bajó la vista, ahora los dos se sentían culpables

- No te sientas mal bombom has pasado por tantas cosas últimamente que quizás no quiso abrumarte con mas problemas, pero estoy seguro que existe una explicación. Taiki y yo por el contrario no tenemos ninguna excusa. Hemos sido unos desconsiderados con nuestro hermano-

- Seiya… -

Ella trató de decir algo pero Seiya solo reanudó la marcha conciente de que Serena aún caminaba a su lado.

- Está bien bombom, la única forma que tenemos los humanos de darnos cuenta de los errores es cuando te abofetean la cara sin aviso, como hace un momento. No me he ocupado lo suficiente de mis seres queridos y debo remediarlo pero definitivamente la forma de hacerlo no es increpándolo frente a todos-

- Solo te sorprendiste-

Él negó

- Todos estaban sorprendidos pero nadie se puso a gritar salvo yo, así que eso no es una disculpa. Tengo que dejar de hacer eso bombom no es sano-

Serena se mantuvo en silencio concediéndole en ese punto la razón.

- El primer paso para remediar algo es reconocer que se tiene un problema-

Seiya se frenó y tomó ambas manos de Serena dentro de las suyas. Bajó la mirada hacia sus dedos entrelazadas.

- No quiero ser como él Serena. Tengo mucho miedo que un día ya no me importe lo que le suceda a los demás sino que solo vele por mí, que ya no me interese otra cosa que mi propio bienestar y que finalmente olvide lo que es amar y desear la felicidad de mis seres amados-

La voz de Seiya sonaba profundamente abatida. Aquel hombre había logrado sembrar esa semilla de dudas e inseguridad dentro de él. No podía meterse dentro de su cabeza y arrancar de raíz esos sentimientos porque el daño ya estaba hecho. Lo único que podía hacer era ayudar a cerrar esa herida que con el tiempo desaparecería, convirtiéndose solo en un mal recuerdo. Tomó entre sus manos el rostro de Seiya y le sonrió.

- Eso no te sucederá nunca bonito ¿y sabes porque? porque eres el hombre más amable y considerado de toda la tierra que sonríe dichoso solo con saber que los suyos también lo son y si por alguna incomprensible situación del destino eso llegara a pasar no te preocupes porque estaré toda la vida junto a ti para recordártelo-

Seiya la rodeó de la cintura y enterró el rostro entre su cabello.

- A veces pienso que no te merezco, que debieras estar en otro sitio y no aquí con mis debilidades e inseguridades-

Ella se revolvió, se separó del abrazo y con su dedo índice apuntó severamente al impresionado chico.

- Ese es el único pensamiento que permitiré o más bien te obligaré a olvidar. Te prohíbo volver a decir eso tan ridículo Seiya Kou, me faltarían las horas y los días para decirte todo lo que una persona como tú merece-

Seiya se le quedó mirando por largos minutos y quiso tener la capacidad de guardar en un cofrecito ese momento por toda la eternidad. Su corazón estaba lleno de incertidumbres y su alma batallaba día a día para no sumirse en la obscuridad pero absolutamente nada podría opacar jamás el resplandor que emanaba de la mujer que tenía frente a sus ojos.

El sol comenzó a bajar dando paso al atardecer. Esto le recordó mucho a aquella vez en la que ambos venían de vuelta de aquella iglesia y como se le había quedado mirando de la misma forma ensimismada y perdida a la vez.

Pero las cosas habían cambiado mucho desde ese entonces. En ese minuto aún pensaba que el universo poseía cosas, lugares o personas que podían maravillarlo o dejarlo así de aturdido, pero ahora creía imposible concebir que existiera algo más bello, abrumador e infinito que el brillo que desprendía su mirada y la calidez envolvía su corazón.

- Yo no sé de qué color es el amor, a que huele, como sabe o que forma tiene… pero si fuera algo que pudiera ver o palpar con mis manos estoy seguro que sería como tú bombom porque cada vez que te miro, te escucho y te siento junto a mí descubro un poco más como sería. Nunca habrá o se inventará algo que pudiera parecérsete siquiera. Tú y solo tú eres el amor-

Serena tenía en su memoria las reminiscencias de dos existencias, una bastante larga pero ya añeja y otra aún por recorrer… y aún así no recordaba haber escuchado algo más hermoso y significativo antes.

A su mente vino aquella caminata con Seiya bajo este sol de media tarde solo meses atrás y le pareció curioso vivir ese instante por segunda vez, pero si la tierra giraba sobre su propio eje Serena entendió que la vida pasaba por ese mismo proceso y tarde o temprano las cosas irremediablemente vuelven a su punto de origen.

Había tenido al amor de su vida a tres pasos y sin embargo había caminado en dirección contraria, pero Seiya tenía razón. Los seres humanos solo se daban cuenta de sus errores cuando les daban en la cara. Cuando él se marchó no solo el mundo bajo sus pies se sacudió si no que todo su ser le gritaba que debía de hacer algo para cambiar las cosas pero no lo hizo y el golpe que sufrió con su partida fue tan fulminante que casi no pudo volver a levantarse.

Pero aquí estaba nuevamente sobre el mismo suelo bajo la misma luz y a la misma distancia que en el pasado, pero en esta ocasión en la senda correcta. Dio firme los tres pasos que no había podido dar. No solo Seiya sabía como era el amor, ella también. Estaba segura que el color del amor era azul profundo como sus ojos, que era cálido pero fuerte a la vez como su piel, que olía a los retoños de los árboles en primavera y su sabor era dulce, suave como sus labios.

- Este es mi camino y tú eres mi amor-


El último día de escuela ya había llegado. Era viernes, un día importante por muchas razones, algunas desconocidas para muchos. Milagrosamente las cosas seguían en calma, aunque Serena aún dudaba. Quizás sus amigas y amigos tenían razón y el enemigo finalmente había entendido que su empresa en la tierra no tenía ningún sentido. Le costaba creer en esa teoría, pero dada las circunstancias y como no tenía ninguna prueba para demostrar lo contrario mantendría por el momento sus temores en silencio.

Seiya tenía práctica de fútbol y aunque ella no había estado de acuerdo en que se integrara tan pronto al equipo considerando el accidente que había sufrido, no hubo forma de hacerlo desistir, según él era la forma que tenía de liberar tensiones y de aclarar su mente. Serena pensaba que solo le gustaba ir tras un balón, golpear a sus adversarios y por supuesto ganar.

Así que… como no había hecho planes con ninguno de sus amigos no tenía otra opción que esperarlo. No era su mejor panorama pero verlo siempre era agradable, aunque fuera con ropa deportiva y cubierto de sudor.

- bomboncito tendrás el privilegio de verme en acción-

Serena se sentó pesadamente en las gradas del patio exterior. El día estaba muy bonito así que quizás tomar un poco de sol no estaba tan mal.

- Verte saltar sobre otros hombres no es algo que llamaría privilegio-

- ¡bombom somos machos! y amamos demostrar nuestra fuerza y amamos aún más que nuestras novias vean lo fuerte que somos-

Ella bebió de su bebida y contuvo una carcajada. Ese comentario era absolutamente arcaico pero se veía tan orgulloso que no quiso arruinarle su momento

- Déjame tus cosas yo las cuidaré-

Seiya le pasó su bolso.

- Como no voy a quererte ¿eh?-

Serena sonrió y estiró sus brazos desde su asiento, Seiya la tomó de la cintura y la alzó en vuelo para terminar dándole un gran beso.

- ¡Hey romeo deja a tu chica y practica un rato con nosotros!-

Ella miró por sobre el hombro de Seiya y vio como sus compañeros lo esperaban en el pasto, los saludó con la mano y ellos rieron. Era tiempo de dejarlo.

- Vamos campeón ve a jugar y anota un touchdown por mi-

El bajó corriendo las gradas y cuando estaba a punto de encontrarse con sus compañeros se dio la vuelta, formó un corazón con sus manos y con sus labios gesticuló dos palabras que hicieron sonreír de vuelta a Serena. "Es tuyo", fue lo que él dijo.

Serena se halló luego sola y miró a ambos lados. Recién habían tomado asiento un par de chicas y al parecer veían la práctica. Uhm…solo esperaba que no estuvieran tras de Seiya, aunque eso no le molestó. Jamás era irrespetuoso con las niñas que se le acercaban, las saludaba y les hablaba gentilmente, pero nunca las miraba o las trataba como lo hacía con ella y la diferencia era tan notoria que ni siquiera era necesario recalcarles que ese hombre era suyo pues él mismo se había encargado de gritarlo a los cuatro vientos. Eso se sentía tan bien. Ser el orgullo de otra persona era un sentimiento impagable.

Escuchó gritos provenientes del campo y buscó inmediatamente a Seiya. Éste tenía en sus manos el balón y corría con unos de sus brazos extendidos esquivando a los jugadores del equipo contrario. Llegó a la zona de anotación y estrelló el balón sobre ella. Sus compañeros corrieron a abrazarlo. Cuando se vio librado de ellos corrió un poco más al centro del prado y con su dedo índice apuntó hacia donde estaba Serena y le sonrió.

- Presumido- pensó Serena aunque no pudo negar que ese gesto le derritió el corazón.

A su lado derecho escuchó como esas chicas cuchicheaban emocionadas.

- Es el chico más bello de toda la escuela- dijo una de ellas, la rubia

- Guarda silencio que te puede oír- dijo la otra, la pelirroja

La rubia miró hacia donde estaba sentada Serena y ésta se sintió observaba

- ¿Será cierto que son novios?- le preguntó a su amiga quien también echó un vistazo hacia Serena

- Eso he oído, aunque no tengo muchos conocidos en los cursos inferiores-

-Que curioso- pensó Serena. Que existieran personas que aún no estuvieran enteradas de su romance con Seiya le parecía raro considerando que su novio era feliz platicando con cualquier persona sobre ella y más raro aún que chicas mayores admiraran a Seiya. Al parecer su popularidad era más grande de lo que imaginaba.

- Quizás solo son amigos- dijo la rubia, la otra dudó

- ¿Y que tendría que estar haciendo ella aquí?-

- Nosotras también estamos aquí y no somos sus novias, aunque que daría yo por eso-

La pelirroja se acercó más a su amiga

- A lo mejor lo acecha ya sabes como en esa película en la que la chica se obsesiona del muchacho y termina asesinando a todas sus posibles novias-

Esa interesante teoría hizo sonreír a Serena y solo se calmó cuando se dio cuenta que el par de chicas había notado que ella estaba oyendo su plática no tan privada.

- ¡Viste ya te escuchó!- dijo la pelirroja

- Pues ya que sabe de lo que estamos hablando, vayamos y preguntémosle de una buena vez- respondió la rubia

Ambas se levantaron de su asiento y Serena miró hacia el campo de juego lo más desentendida que pudo.

- Hola, disculpa- dijo la rubia

Serena levantó la vista rápidamente simulando estar sorprendida

- ¿Si en que puedo ayudarte?- respondió Serena

Las dos chicas se quedaron un momento en silencio quizás evaluando a la posible competencia

- Eh… verás hace un momento vimos como Seiya le dedicaba su anotación a alguien y como no hay nadie más aquí…-

Definitivamente la pelirroja era la encargada de sacar la información mientras la rubia escudriñaba hasta el último poro de su piel

- Oh ya veo- dijo Serena sonriéndoles a ambas

En ese momento Seiya se detuvo en la esquina del campo y buscó la mirada de su novia. Serena percibió sobre ella sus ojos y volteó su cabeza. Tenia el ceño fruncido, claramente se estaba preguntando quienes eran esas chicas y si le estaban causando problemas. Estaba a punto de poner un pie fuera del pasto cuando un disimulado movimiento de la mano de Serena lo hizo retroceder. Se quedo ahí congelado y solo cambió su rígida postura cuando vio la sonrisa de su novia.

Las chicas observaron como el rostro de Seiya había pasado de la molestia a la tranquilidad solo por el hecho de saber que ella estaba bien.

- Creo que hicimos enojar a Seiya-dijo la rubia un poco temerosa

- Disculpa no era nuestra intención incomodarte- acotó la otra

Serena elevó su mirada hacia las dos mujeres que ahora la veían distinto

- No me han causado nada de eso y por Seiya no se preocupen, suele ser un poco sobre protector y no se percata que a veces su comportamiento se puede malinterpretar-

Serena les sonrió dulcemente a ambas y se le quedaron mirando absortas.

- Ya entiendo porqué Seiya te cuida así. No solo eres hermosa sino que trasmites algo muy difícil de describir ¿Eres su novia verdad?-

Serena sonrió y asintió

- Entonces lo que dicen es cierto, que cuando Seiya está cerca de su novia todo el mundo desaparece de su vista. Hace un rato él se te quedó mirando de una forma tan intensa que mi piel se erizó-

La otra amiga afirmó

- Y no solo eso, durante todo el partido no ha hecho otra cosa más que buscarte a ti-

Serena se encogió de hombros un poco apenada

- Supongo que eso debiera de hacerme sentir halagada… pero tampoco deseo que se desconcentre por estar mirándome todo el tiempo-

Ambas chicas se miraron extrañadas como no creyendo en esa falsa modestia pero al ver sus ojos las dudas se disiparon completamente

- ¡Hey no te sientas mal! cualquier chica estaría fascinada de que Seiya Kou estuviera más interesada en ella que en un partido de fútbol… pero supongo que tú no eres cualquier chica y es por eso que está contigo-

Serena jugó con el dobladillo de su falda, a eso obviamente no tenía una respuesta

- Perdón por lo de hace un rato, solo hablábamos sin saber-

Serena se encontró con sus miradas y movió las manos rápidamente

- ¡Oh descuiden me causó mucha gracia! es una de las ideas más originales que he escuchado y eso que me he enterado de muchas-

Eso hizo sentir un terrible remordimiento a las dos chicas, seguramente no era la primera vez que tenía que soportar habladurías a sus espaldas, debía de estar enfadada y aún así no había dejado de ser dulce en ningún momento. Esta chica era especial.

- No te sientas mal solo son niñas envidiosas que quieren estar en tu lugar… pero ahora que lo he visto me parece imposible que otra mujer llegue a estarlo alguna vez-

- ¡Hey amor ven aquí a felicitarme!- le gritó Seiya llamándola desde el línea más alejada del campo. Serena se puso de pie y tomó el bolso de su novio

- Será mejor que vaya hacia él sino es capaz de quedarse sin aire con tanto grito-

Las chicas también se levantaron

- Está bien. Realmente ha sido un gusto platicar contigo-

Observaron como él seguía cada uno de los movimientos de la dulce chica. Sino fuera por la presencia de su novia no hubiera notado siquiera que ellas estaban allí también. Eso era deprimente pero tremendamente tierno y romántico de su parte. Era lamentable que un hombre así ya estuviera ocupado pero en el fondo después de conocer a su novia era difícil desearles otra cosa que no fuera prosperidad.

Serena les regaló una última sonrisa y emprendió su camino hacia donde estaba Seiya quien la aguardaba con los brazos abiertos, pero ella primeramente le dio una toalla para que se secara el sudor y el agua que se había echado encima. Seiya le hizo un puchero pero no logró hacerla cambiar de parecer, así que obedientemente hizo lo que Serena le dijo y cuando finalmente estaba un poco más limpio extendió nuevamente los brazos y esta vez ella si correspondió a su abrazo.

- Anoté muchos touchdown amor y todos fueron para ti-

Serena alzó un poco la cabeza para ver sus ojos que brillaban de emoción

- ¿A sí?, pues yo solo vi que me dedicaste el primero-

Seiya alzó las cejas como si estuviera escuchando algo ilógico

- Y para quien más van a ser los otros bombom, si solo existes tú-

Serena lanzó los brazos alrededor de su cuello y le obsequió una linda sonrisa. Estaba mojado y sucio pero poco le importó. Este chico podría estar con la mujer más bella de toda la escuela, de la ciudad, incluso del país pero ahí estaba con esa mirada que ella sabía, con esa mirada de la que todos se daban cuenta, como si no hubiera nadie más en el mundo que fuera lo suficientemente interesante o importante para captar su atención. Ella.

- Solo existes tú- ella repitió


Yaten estaba fuera de la escuela de Rei. Hacía diez minutos que esperaba su salida de clases pues hoy era viernes, el día fijado para su salida, cita o lo que fuera.

Era inevitable que su presencia no causara revuelo, había bastantes chicas agolpadas a la salida de la escuela dándole miradas furtivas y sonriendo animadas. Le molestaban un poco pero no lo suficiente como para ir hacia ellas e increparlas. Tenía cosas mucho más importantes de las cuales preocuparse.

Nunca había salido solo en compañía de una chica y eso lo ponía un tanto nervioso pero no al punto de estar frenético. Algo había en Rei que lo hacía sentir tranquilo. Con ella las cosas eran fáciles de llevar, no se sentía como lanzándose a un pozo sin fondo con sus acciones o diciendo tonterías… como con Mina.

Aún tenía en su cabeza la imagen de Mina del día en que había contado a sus demás amigos de sus planes. De la única persona que hubiera esperado una reacción como la de ellos era específicamente de ella… incluso la había deseado un poco. Al menos así le habría quedado el consuelo de que en algún momento sintió algo por él… pero la indiferencia que ella mostró fue la última prueba que necesitaba para convencerse completamente de que la decisión que había tomado era la mejor. Había vuelto para acercarse a una persona y realmente lo había intentado, pero si solo una de las partes se arriesgaba, si solo una de las partes se entregaba no era justo.

Había hecho un enorme esfuerzo por cambiar su actitud para dejar de ser tan desconfiado y egoísta con sus sentimientos, pero tampoco era masoquista. No podía pasarse toda una vida esperando ser recompensado alguna vez, porque una vez que aprendías a dar era inevitable querer algo de vuelta. Mina no pudo comprenderlo, eso lo había lastimado y decepcionado a tal punto de querer regresar a su planeta dejando atrás todo. Y justo cuando creyó que todo el sacrificio había sido en vano la vida le ponía adelante a una persona con la cual se podía identificar.

Rei no era una mujer de la cual supiera mucho. Y tampoco se podía averiguar mucho de ella así como así. No era como Serena con la cual bastaba solo mirar la expresión de su rostro para saber qué estaba pensando o sintiendo. Lo que no era malo.

En cambio Rei era impulsiva y cascarrabias pero todo lo relacionado a su interior lo mantenía sellado herméticamente y a salvo de los demás. Así como lo hacía él.

Por eso se le había hecho tan fácil abrirse con ella porque lo entendía. Ella sabía lo complicado que era llevar a palabras el caótico mundo de las emociones. Y necesitaba eso, necesitaba creer que ser así no era algo malo y que cuando había voluntad de cambio si se podía lograr, quería que alguien le tuviera fe como Serena, como Rei y que no lo hiciera sentirse ridículo como lo había hecho Mina.

Revisó nuevamente su reloj. Quince minutos tarde, definitivamente las mujeres eran terribles y justo cuando empezaba a impacientarse vio a Rei corriendo hacia él. Se arregló su cabello y esperó su llegada. Estaba muy linda y lucía agitada.

- ¡Lo siento Yaten! el profesor nos dejó mucha tarea y copié lo más rápido posible los ejercicios-

Yaten le sonrió. Estaba aburrido de esperar pero no quería empezar la jornada haciendo ese comentario.

- Está bien llegué hace muy poco tiempo así que no hay problema-

Escuchó como las compañeras de Rei exclamaban sorprendidas al enterarse a quien esperaba Yaten. Rei se dio la vuelta y las fulminó con la mirada, ellas al instante callaron intimidadas.

- Muy característico de ti ¿eh?-

- Es solo que me estresan esos cuchicheos-

Se pusieron a caminar uno al lado del otro.

- Que yo recuerde tú también gritabas así por nosotros, se podría decir que el pasado te condena-

Rei dio un respingo ante el comentario

- Solo nosotras tenemos el derecho de gritar y ustedes el deber de soportarnos-

Yaten levantó una de sus cejas

- ¿Y eso porque?-

Rei cambió el paso de su bolso escolar hacia si otro brazo

- Digamos que es un contrato social. Ustedes se acercaron voluntariamente a nosotras y por esa razón tienen que aguantarnos-

Eso causó gracia en el muchacho

- Eso no me parece justo pero por mí está bien-

Doblaron en la siguiente esquina

- ¿Crees que habríamos sido amigos si Seiya no se hubiera acercado a Serena?-

Yaten ajustó sus lentes de sol

- Lo dudo mucho. Como cantantes queríamos llegar a la mayor cantidad de público posible, pero tampoco era la idea relacionarse tan íntimamente con nuestras seguidoras, pero como ya sabrás fue imposible para Seiya mantenerse alejado de Serena-

El semáforo dio el paso a los vehículos, por lo que tuvieron que detenerse

- Hablando de eso ¿que tal van sus planes de volver a la música?, creo haberle escuchado a Serena decir que tenían ganas de relanzar su carrera-

Yaten asintió

- Así es pero con la aparición del nuevo enemigo no hemos tenido cabeza para pensar en otra cosa. Esperemos que esta tranquilidad se mantenga lo suficiente para que podamos concretar algo. Nuestro agente debe de estar odiándonos por nuestro retraso-

Dio la luz verde para ellos y continuaron caminando

- Espero que todo resulte bien. Estaría dichosa de oírlos cantar nuevamente-Ese halago lo hizo sentir bastante bien

- ¿Qué te parece si vamos a esa librería que te comenté el otro día?, necesito un libro muy difícil de hallar-

Rei lo siguió y diez minutos después estaban fuera de una nueva librería. Estaba abarrotada de gente y debieron hacer una pequeña fila para poder entrar. Ya dentro comenzaron a recorrer las distintas secciones de libros. Se detuvieron en una que estaba más cerca de la vitrina.

Yaten tomó en sus manos un libro que reunía las mejores historietas cómicas del año. Se lo mostró a Rei ambos rieron por su contenido.

Mina se detuvo en el aparador de una tienda. Quería arreglar su cabello que se había desordenado con el viento. Estaba en el centro de la ciudad con la intención de conseguir el bikini más bonito y lo usaría el fin de semana en la fiesta de playa a la cual asistirían. Con su peinado ya listo siguió su camino, hasta que dos cuadras más adelante se detuvo en seco.

Dentro de ese local estaban Rei y Yaten riendo felices. Se quedó paralizada y aunque le ordenó a sus piernas seguir moviéndose no pudo. Lo último que deseaba era ser capturada espiándolos pero no lo pudo evitar. Ver reír a Yaten era algo que no te encontrabas todos los días. Se notaba relajado, a gusto y eso la hizo sentir contenta. Él se merecía eso y su amiga también aunque no pudo ocultar que viéndolos así, hablando y compartiendo un momento claramente ameno… era muy difícil no querer estar en su lugar. Pero ella había decidido por propia voluntad hacerse a un lado. En realidad no había tenido que llegar a ese punto siquiera pues nunca hubo nada entre ellos. Pero entontes si todo estaba como debía estar… ¿Por qué sentía esta sensación de desolación? ¿Por qué tenía el cuerpo entumecido como si le hubieran inyectado hielo? pero sobre todo ¿Por qué las lágrimas corrían por su rostro sin poderlas controlar?

El plan de ir de compras ya no era tan entretenido.


Serena estaba tirada en su sofá con un gran pote de patatas fritas y sobre la mesa un suculento pastel de chocolate, todo cortesía de su adorado novio por supuesto. Se había ido a hacer unas diligencias con Taiki y se había sentido tan culpable por dejarla sola que le compró un arsenal de comida suficiente para mantener a una persona por dos semanas. Y ella no se había negado para nada. Amaba ser consentida por Seiya y más si era con golosinas. A ella le gustaban las flores, los regalos y esas cosas románticas pero no había nada como dulces para conquistar su corazón y Seiya la conocía tan bien que sabía como sacarle llegar a él. Siempre lo sabía.

Prendió el televisor mientras que con la otra mano agarraba un puñado de patatas. No tenía que hacer tarea así que pasaría toda la tarde viendo una película. Puso una de misterio. Se trataba de una chica que buscaba a su novio. La trama le pareció demasiado familiar así que decidió cambiarla. En el otro canal estaban enseñando a preparar un pastel de carne, eso parecía interesante quizás podría sorprender un día de estos a Seiya así que lo dejó ahí.

A los quince minutos ya estaba dormida y cuando abrió los ojos el paisaje que se mostró ante ella le era muy familiar. Caminó por un pulcro pasillo de mármol y a su paso tocaba los pilares de los cuales estaba sostenida toda la estructura. Le parecía increíble que todo se sintiera tan real siendo que en el fondo solo era un sueño. Pero no era algo que le sorprendiera en gran medida, después de todo el mundo de su madre siempre había sido así: la combinación perfecta entre una fantasía y la realidad.

Abrió lentamente unas enormes puertas blancas cuya extensión alcanzaba el mismo techo y dentro de una iluminada habitación estaba la Reina observándola con aquellos ojos que tanto sabían. Serena no se decidía que hacer, una reverencia, un hola con la mano o salir corriendo a abrazarla.

- Veo que no te causa mucha gracia estar frente a tu madre-

Serena se sobresaltó y notó lo rígida de su posición. Así que trató de dejar el nerviosismo que esta situación le estaba provocado y dio los pasos suficientes para quedar frente a su madre

- No pienses eso, es solo que no sabía cual iba a ser tu recibimiento-

La Reina sonrió y se encorvó para depositar un tierno beso en la frente de Serena

- Para mi hija nunca habrá una mala acogida-

Esas palabras tranquilizaron bastante el corazón de la chica. La Reina se movió hacia un taburete a los pies de una cama y en él tomó asiento y así lo hizo también Serena. Tenía tanto temor de comenzar esta plática no sabía por donde comenzar y lo peor era no saber como saldría todo esto.

- Madre…hay tantas cosas que quiero contarte que no se por donde empezar-

Ella asintió

- ¿Que te parece… si lo haces por el principio?-

La Reina tomó su mano y sonrió levemente. No supo si el contacto o su sonrisa fueron las causantes pero el hecho es que se sintió bastante más relajada

- Está bien. Creo que me parece redundante hablar de cómo comenzó todo puesto que tengo la sensación de que lo sabes muy bien… tú hiciste posible que tomara la decisión que tomé-

- Yo no hice posible nada hija, solo te di el empujoncito que te faltaba. Desde siempre haz sido una niña capaz de tomar sus propias decisiones-

Serena asintió

- Eso es cierto, solo que tenía mucho miedo de llevar esas decisiones a la práctica y comencé a experimentar con la más importante de mi vida. Si tú no hubieras estado allí para guiarme no podría haberlo hecho-

La Reina continúo mirándola fijamente

- ¿Aún te mantienes firme en esa decisión?-

Esa pregunta desconcertó un poco a Serena pues no sabía la posición de su madre en toda esta historia.

- Si madre, mi convicción está más fuerte que nunca-

Ella solo asintió y eso hizo tambalear el espíritu de Serena

- ¿Madre… estás decepcionada de mí?-

La Reina observó como su hija agachaba la cabeza esperando un "si". Ella llevó una de sus pálidas manos hacia el cabello de Serena y lo acarició como solo una madre puede hacerlo. Serena sintió una calidez que se extendió por todo su cuerpo e inexplicablemente quiso llorar.

- ¿Decepcionada porque elegiste sonreír y no llorar todos los días como lo habías hecho por meses? ¿Decepcionada porque iniciaste una empresa completamente sola? ¿Decepcionada porque has soportado el desprecio de los tuyos? ¿Decepcionada por amar a alguien más que a tú corona? No es decepción lo que siento, es orgullo-

Serena no se dio cuenta que estaba llorando hasta que la Reina llevó las manos a su rostro y secó sus lágrimas.

- Perdóname madre, perdóname por no haber hecho las cosas como debía, por no haber seguido con los planes que la vida tenía para mí-

- ¿La vida hija mía? que me puedes decir de ella… ¿era vida lo que tenías hacia meses atrás? más bien parecía todo lo contrario. Yo presencie tu ocaso pensé que te perdería pues ya no quedaban en ti rastros de lo que solías ser y mírate ahora. Nunca antes habías estado más hermosa, más fuerte ni más viva. Así que no me pidas perdón por hacer lo que debías de hacer para salvar tu vida-

Serena respiró profundamente para así poder hablar

- Yo sé que debería de haberlo consultado antes contigo, con todas mis guerreras y con Darien pero no tuve tiempo madre… vi el futuro aparecer bajo mis pies y supe que ese no era mi camino. Yo no arranqué como muchos piensan… solo corrí desesperadamente por alcanzar lo que había perdido-

La Reina tomó nuevamente una de sus manos

- ¿Y dime ha valido la pena ese viaje?-

Serena sonrió

- Cada paso, cada lágrima y cada caída. Si al final de todo eso está Seiya pues lo vale con creces-

- ¿Esa brillante estrella fugaz te trata bien?-

Serena no perdió tiempo en preguntar como ella sabía del origen de Seiya, era su madre y siempre se enteraba de todo

- ¡Oh madre! es él hombre más bueno, tierno y amable que ha existido. Su rostro es perfecto y siempre anda presumiéndolo, eso me saca un poco de quicio pero en el fondo me gusta. Tiene una sonrisa gentil para todo el mundo pero una de adoración que es solo para mí y tiene una voz que hace saltar mi corazón. A veces discutimos y nos enojamos pero siempre prevalecen nuestras ganas de estar juntos. Es valiente y no tiene miedo de decir lo que piensa y siente, de él he aprendido mucho y no me gusta reconocerlo… pero estoy segura que daría la vida por mí-

La Reina la miraba sorprendida y Serena se dio cuenta que la verborrea la había poseído por un momento.

- Lo siento madre creo que me emocioné hablando de él-

Ella sonrió.

- Creo que lo has descrito bastante bien y no te disculpes por abrirte conmigo, al contrario me place que lo hagas y definitivamente solo un hombre como el que haz descrito estaría a la altura de merecerte-

Serena asintió pero al mismo tiempo titubeó

- Madre ¿para ti no hay problema que Seiya no sea… alguien especial como Darien verdad?, es solo que a él le preocupaba un poco eso y…-

- No considerar especial a un hombre que posee el brillo de una estrella fugaz es más que extraño e impropio de ti hija-

Serena se ruborizó un poco

- ¡No madre por favor no pienses eso!, él es tan o más especial que todos los Príncipes y guerreros que hay en el universo-

- A mí me basta con que él sea especial para ti-

Serena sonrió y en un arrebato de cariño lanzó sus brazos alrededor de su madre. Ella la sostuvo amablemente.

- Es lo más maravilloso que ha aparecido en mi vida madre no recuerdo haber sido tan feliz antes-

Ella sonrió.

- Puedo verlo, realmente puedo verlo… ¿sabes? cuando eras pequeña te gustaba mucho contar las estrellas del firmamento y de vez en cuando estirabas tu pequeña manito queriendo alcanzarlas. Yo siempre te decía que las estrellas se veían muy cercanas, pero en realidad estaban a años luz de nosotras y que no podrías conseguirlas. Ahora veo que hasta las cosas más imposibles se pueden lograr cuando se trata de ti. Extendiste tu mano y la entrelazaste a una de las estrellas más bellas que pueblan el cielo-

Ambas permanecieron en ese abrazo por un momento que Serena no pudo definir, pues en ese lugar el tiempo era relativo

- ¿Dime hija mía, porque sentías tanto temor de platicar conmigo acerca de todo esto?, he tenido que esperar bastante para que al fin vivieras a verme-

Serena se soltó un poco para buscar los ojos de la Reina

- No lo se… supongo que después de la reacción de Darien y de las guerreras exteriores… no podría haber soportado que tú también me odiaras. Ya me han juzgado muchas veces madre y me habría partido el corazón que tú también lo hubieras hecho-

La Reina acarició el rostro de su hija

- Pobre de ti mi Serena… si por mí fuera desaparecía todo el dolor que se encuentra guardado en tu alma… pero no puedo hacer eso porque los hijos deben de entender lo que es el sufrimiento, deben sentirlo para no causarlo. Tampoco puedo obligar a otras personas a comprender de la misma forma que yo, puesto que todo el mundo desde distintos puntos de vista defienden lo que creen correcto.

Así que lo único que puedo hacer es apoyarte y estar contigo cuando me necesites. Le dije a alguien muy cercano a ti una vez que yo no te juzgaría pues confiaba lo suficientemente en ti como para creer que las decisiones que tomas eran para mejor y lo mantengo-

- ¿Madre… crees que algún día puedan perdonarme?-

La Reina miró fijó su vista al frente como recordando algo

- Las sailors exteriores deberán tomar una decisión que marcará la historia como la hemos conocido-

El mensaje de su madre era algo críptico y decidió seguir indagando

- ¿Esto tiene que ver con el hecho de que ellas no puedan utilizar sus poderes?-

La Reina afirmó

- Ellas te abandonaron por propia voluntad y cuando eso ocurrió algo se rompió. El lazo que tenían contigo se ha roto. No es algo irreparable pero solo depende de ellas volverlo a forjar-

Serena palideció al recordar ese día y también al imaginar el futuro que les deparaba.

- Yo no quería que esto sucediera… -

- No querías que sucediera pero sí estuviste dispuesta a aceptar las consecuencias desde el minuto en que tomaste tu decisión-

-Un muy buen punto pensó Serena. Lo que su madre le estaba tratando de decir en lindas palabras era "tendrás que lidiar con lo bueno y lo malo así que asúmelo".

- ¿Y que pasará con ellas?-

Su madre volvió a mirarla

- ¿Has hablado con el Príncipe de la Tierra?-

Las personas se estaban volviendo expertas en cambiar de temas -pensó Serena-

- Si te refieres a platicar de lo nuestro, lo he intentado pero él nunca lo aceptará. De hecho él…- Serena quiso decir a su madre el hecho de que Darien haya amenazado con expulsar a Seiya de la tierra y la medida que tomaron ambos de irse del planeta, pero prefirió dejarlo para otra ocasión

- bueno eso no es importante ahora. Después de eso solo lo he visto intermitentemente, aunque si me lo preguntas… creo que él no está bien-

La Reina afirmó

- Las sailors exteriores consideran que tú haz engañado al Príncipe de la Tierra y es por eso que le otorgaron su protección y apoyo. Es de él de quien dependen ahora-

Bueno su madre no había cambiado de tema sino que le estaba dando una explicación, lo que Serena no sabía era que ambas situaciones estaban conectadas. Esta noticia la dejó estupefacta pero sí explicaba el extraño episodio que presenció ese día del ataque de Cianna.

- ¿Puede ser eso posible?-

- Muchas cosas que han pasado no las he creído posible hasta que las he visto con mis propios ojos-

Serena arrugó el ceño

- Pero Darien… él no…-

"El no es lo suficientemente fuerte", pensó en decir la Princesa pero no quiso sonar soberbia. La Reina leyó su mirada

- Se está debilitando rápidamente puedo sentirlo y sé que tú también. No está preparado para dar lo que se le está requiriendo. Él es por naturaleza el protector de la raza humana esa es su labor y para eso destina su poder, no para sustentar a las guardianas exteriores-

Eso la llevó a la última vez que lo había visto y ahora sabía dos cosas: que Darien estaba… sucumbiendo o algo así y que Luna lo sabía. Ninguna de los dos datos eran agradables.

- ¿Qué le sucederá?-

- El futuro es tan incierto ahora, ni yo misma sé que va a pasar mañana-

Aunque pareciera insólito en esa ocasión Serena quiso saber que les deparaba el destino. Ella misma había luchado para que eso cambiara y ahora…

- No te sientas culpable Princesa ya te lo he dicho antes. Solo podemos controlar nuestras acciones lo que hagan los demás escapa de nuestras manos. Todos tomamos un lado en esta historia y como esa decisión nos afecte es responsabilidad solo nuestra-

Serena afirmó. Ella no era responsable. Le había costado demasiado trabajo convencerse de eso como para flaquear ahora. Además tenía que aprovechar al máximo esta ocasión para preguntar a su madre acerca de otro asunto que la inquietaba.

- Madre hay algo que deseo preguntar antes que te marches. Ha llegado un nuevo enemigo a la tierra… él dice conocerme desde antes pero yo no lo recuerdo…-

Ella apretó su mano y por primera vez en toda la plática su terso rostro mostró signos de preocupación.

- Es porque no lo conociste, al menos no directamente. Pero yo si sé a quien te refieres-


Serena miró el rostro pensativo de su madre mientras ella buscaba en su memoria la información que necesitaba para responder a su pregunta.

- En esa época muchas personas visitaban nuestro palacio por diferentes razones, negocios, diplomacia o por el simple hecho de presentar sus respetos. Hubo una vez un hombre muy rico que pretendía establecer relaciones comerciales con nuestro planeta y mientras esperaba ser recibido te vio paseando por el jardín. Desde ese momento no hizo otra cosa más que preguntar por ti. Yo nunca quise ser descortés pero tú solo era una jovencita y él un hombre con una vida ya establecida. Jamás quise mencionártelo pues no quería que vivieras en constante miedo-

La voz de Serena vibró.

- ¿Con eso quieres decir que él… me acosaba o algo así?-

La Reina negó. Bien, no haber sido acechada por un maníaco en el pasado la tranquilizaba un poco

- Él nunca se te acercó a ti puedo asegurarlo yo no lo hubiera permitido. Él viajaba a nuestro hogar solo para solicitar una y otra vez verte, cada vez con más prepotencia y violencia hasta que un día desafió a nuestra guardia y fue expulsado de nuestro Reino no permitiéndosele la entrada nunca más-

Asi que… la Reina era probablemente la única persona que conocía a este sujeto. Y si lo conocía…

- ¿Ese hombre… como era?- preguntó al fin

Su madre la miró y vaya… había duda en ellos. Eso era poco común en alguien tan magnífica como ella. Así que la respuesta obviamente no iba a ser satisfactoria.

- Muy parecido a alguien que conoces bien-

-Entonces… sí- pensó Serena- su madre de algún modo estaba al tanto de quien era Seiya.

- Yo me enfrenté a él y lo herí- dijo Serena al rato- Mis guerreras dicen que quizás eso bastó para disuadirlo pero yo no lo creo así-

- Confía en tus instintos hija mía tú luchaste contra él y por tanto sabes que esperar. Si piensas que ese hombre no se ha rendido, estate alerta porque el enemigo es peligroso y sobre todo mantente unida con aquellos que te quieren, cuídense unos a otros y no se abandonen-

Eso sonaba bastante a una despedida así que supuso que su madre debía marcharse.

- ¿Debes irte verdad?-

- No soy yo la que debe irse. Hay alguien que te necesita… y para esa persona tengo un consejo. Dile que escoja el número cinco-

Serena no entendió para nada ese consejo, sonaba como el número de una lotería o algo así, pero viniendo de su madre no podría ser malo. Así que se levantó de su asiento ya lista para volver al mundo real

- No sabes cuanta falta me hacía hablar contigo, sentía un gran peso el no poder compartir mis alegrías e inquietudes. Gracias por esto… te amo mamá-

La Reina también se levantó y puso su mano sobre el pecho de su hija. El Cristal de Plata resplandeció por el contacto.

- Mantén tu corazón así de valiente y el Cristal de Plata seguirá brillando como no lo hacía en siglos. Tú eres la luz al final de todas las cosas Princesa nunca lo olvides. Te amo más allá del destino, del tiempo y de tus decisiones-

No sabia cuanto tiempo había pasado pero despertó sobresaltada cuando escuchó que golpeaban a su puerta. Revisó su reloj. Habían pasado más de dos horas y se sentía renovaba. Hablar con su madre era como introducirse bajo una cascada de agua pura y fresca después de una jornada de duro trabajo. Le había disipado tantas dudas, temores además de darle uno de los regalos más preciados: su apoyo incondicional. Pero lo que más rescataba de esta plática es que gracias a ella había entendido que había algo que tenía que hacer y lo haría lo más rápido posible, solo necesitaba que Luna llegara a casa y se lo comunicaría.

Se levanto aún somnolienta se dirigió a la puerta y lo que vio le hizo despertar de golpe. Era Mina con un recipiente de helado. Estaba pálida y con los ojos irritados. Serena abrió la boca pero no supo que decir.

- Mi…Mina. ¡Hola!-

Ella miró hacia su helado.

- Quizás- dijo la recién llegada al rato- quizás si quiera hablar con alguien después de todo-

Serena asintió, abrió sus brazos y en ellos su amiga se desplomó. Todo el mundo caía alguna vez y finalmente era el turno de Mina.

*****SyS*****

Holaaaa a todosss mis lectoress queridos! Aqui les traigo un nuevo capitulo de esta mi historia! El título de este capitulo y en general la trama no va dedicada a la pareja principal aunque siempre estan presentes, sino que se centra en una complicada situación que ya sea por el destino o las acciones de los personajes finalmente se dió. A veces nos precipitamos y lo echamos a perder todo y a veces por esperar mucho también lo arruinamos y eso es lo que sucedió. !Por otro lado Luna ha concertado una cita con las Outers! y Serena ha decidido hacer algo que no agradará a muchos especialmente a Seiya y por ultimo llegó la tan ansiada plática de Madre e hija, emocionante y muy reveladora para Serena. Les quiero agraceder a los que visitan mi historia que han logrado todo un record MIL DE GRACIAS a los que comentan y espero tener todas sus opiniones nuevamente para el proximocapitulo! los quierooo besoss y byeeeee

Megumisakura: ola linda! jiji grazias eres muy tierna y espero leas el proximo capitulo besoss

lili: ola lili! eres muy linda! eso de leer mi historia tres veces jiji =) espero que este capitulo sea de tu agrado y termine con la intriga qe te dejo el anterior. Me trate de tardar los menos posible!. un besooo i nos leeemoss!

Antitos Kou Leto: olaa amigaa linda!: grazias por tus palabras como siempre una fuente de inspiración! Seiya y Serena son puro amor! y eso es lo que nos gusta jiji, con respecto a Mina pues... yo creo que la vida da muchas vueltas y precisamente en esta historia nada está dicho! y todo puede cambiar de un capitulo a otro, con respecto a Yaten... él habia advertido qe la paciencia se le habia agotado pero nadie creyó que se referia a esto, !se que quizás me odiarás por lo que hice xD ! peroo te juro que todo tiene una explicación. Las Outers hicieron una pequeña aparición y se veran completamente en el proximo capitulo al igual que Darien! Te mando un besosote! y nos leemos en el proximo capitulo y tambien en el tuyo que está muy bueno! byee amiga

Miriamelle: Ola amiga! siempre un agrado ver tu review! jiji qe bien qe te haya gustado un poco de amor entre Sere y Seiya y en este capitulo sigue! Yaten y Mina... dificil saber que sucederá entre ellos despues de lo que ha sucedido porque defintivamente esto marca un antes y un despues!. Grazias por tus palabras hacia mi historia =) y te espero en el proximo capitulo ub besooo i byeeee

Peluches0901: Ola amiga! grazias por tus palabras :) Entre Sere y Seiya está todo re bien y esperemos que se mantenga así, con respecto a tus sospechas puess eres una adivina porquee le has acertado! extraño y dificil de entender pero es una realidad y veremos como los personajes lidian con ella. Espero leerte para el proximo capitulo un beso enorme y nos leemosss!

SEREYA: ola amiga! perdon por no actualizar antes pero lo hice rapido (o al menos eso creo ) Todass amamos a Seiya! es un hecho y por el moomento no les sucederá nada malo !. Tienes toda la razon! Mina es la diosa del amor y sin embargo se le escurre el amor de los dedos! y como tu sospechabas tambien, efectivamente se ha formado un nuevo triangulo en esta historia quizás mas intenso que el Sere-Seiya-Darien veamos como resulta eso . Darien.. ¿sabes? io tambien estuve muy prendida de el y en el fondo no es mal hombre pero si comenzamos a comparar con Seiya, simplemente no hay comparación y ese es el problema! un gusto leerte amigaa y te espero en el siguiente capitulo un besoo

Princesita Lunar de Kou: mi queridisima amiga! siemmpre un agrado leer tus reviews! quiero partir diciendote que si tienes una historia guardaditaa y decides publicarlaa, qiero saber donde! porque seré tu más fiel lectora eso no lo dudes! Ahora con respecto a Sere y Seiya jajajaj me parto de la risa, eso del tteclado que se arruina creo qe es muy comun entre nosotras las fanaticas de Seiya simplemente lo adoramos! y bueno eres compatible con Seiya nada mejor!. Con respecto a Mina uiii creo que ella ha sufrido un enorme golpe y abrirá los ojos a una realidad que no haía querido ver, obviamente Yaten no lo buscó pero esto hace que la historia de un giro de 360° eso tenlo por seguro! Amigaa tu definitivamente quieres matarme de risa! te prometo qe imagine en mi cabeza la musica de rambo y tu practicando para boxear a Darien, realmente eres genial! Es conocido por mi tu desagrado hacia Darien y tienes razon en un punto (o en varios en realidad xD) y es que él quiere pretender ser la victima de una situación en la que no hay victima ni victimario sino que las cosas llegaron a un punto en el que no se pudieron sostener más, pero aún así el se aprovechará de eso !ya verás que si!. Con respecto a las Outers.. tendrán una frontal platica con Luna y en donde se verá hasta donde son capaces de llegar por sus ideales. Amiga! espero estes bien y espero como siempre tu review sino lloraré! jijiji un besote enorme byeeee

Meryl88: Ola amgiaa tiempo sin leerte! que bien que hayas regresado. graszias por tus palabras y en este capitulo como te darás cuenta que Mina se decida o no creo que ya no tiene mucho sentido (quizas si o quizas no) Yaten nos ha dejado aa todos con la boca abierta! ya veremos qe sucede. Con respecto a Darien te entiendo yo tampoco quiero qe sufra al maximo pero como se podra´ver en el proximo capitulo la solución a sus problema posiblemente lo tangas las Outers! espero leeete en el proximo un beso byeeeee