Aome e Inuyasha eran dos actores de mi obra, una versión de Romeo y Julieta, precisamente ellos interpretaban esos papeles. Eran chicos y Vivian peleándose todo el tiempo, pero ambos seguían los pasos de sus parientes, Inuyasha de Sesshomaru y Aome de su padre que hacía tiempo había fallecido. Como sus familias eran amigas se conocían desde niños y cuando empezaron a trabajar para mí, se pusieron de novios, pero aun así, se peleaban.

El último día de ensayo de la obra de teatro estaba peleando más que en todos los ensayos que teníamos por semana.

Flash Back

Una vez más niños—Grito un hombre no lo bastante viejo.

¡No somos ningunos niños!—Gritaron irrespetuosamente los dos chicos, no tan niños.

No me falten el respeto y sigan—Le dijo el hombre.

¡Oh! ¡Romeo, Rom…!—Dijo la chica interrumpida.

¿¡Seguro te gusta Romeo, verdad!?—Le pregunto el chico de cabellos azabache y ojos chocolates.

Ahí van de nuevo—Dijo rendido el hombre—Mejor los dejamos Shoga, cuando dejen de pelearse seguimos con el ensayo.

De acuerdo Mioga.

Los dos chicos siguieron discutiendo. — ¡Que no me gusta Romeo, tonto!—Dijo dándose la vuelta, la azabache.

¡A mí no me engañas!

Pues créete lo que quieras… Inu…—Pero el chico no la dejo terminar y se acercó a ella, eran chicos, pero la realidad era que sentían algo el uno por el otro.

Si dices que te gusto, te perdono—Le dijo divertido el chico.

¡No!—Se opuso firme.

Vamos, Aome—Le dijo el chico lo más sincero que pudo, pero antes de darse un inocente beso un ruido estruendoso los separo…

Shoga y Mioga se retiraron detrás del escenario, aun podían escuchar a Aome e Inuyasha discutir, pero de pronto se sorprendieron al oír casi mormullos. —Creo que ya pararon, como siempre—Dijo sonriendo Shoga.

—Entonces esperemos unos minutos, recuerdas el otro día, estaban a punto de besarse y se enojaron por que llegamos a irrumpirlos—Dijo el no tan anciano Mioga. Pero un ruido estruendoso los alerto a salir al escenario, viendo a Inuyasha y Aome separados e inconscientes en el piso de este, con parte del techo encima.

Fin Flash Back

— ¿Pero cómo no recuerdan eso?—Pregunto confundido Miroku.

—Es que cuando el techo, que no era un techo, era parte de la escenografía, hizo que cayeran y se golpearan la cabeza los dos, luego de eso quedaron en coma por mucho tiempo, Aome fue la primera en despertar, pero todos notamos algo raro, ya que jamás pregunto por Inuyasha, se acordaba de todo menos del.—Continuo el anciano.

— ¿Y Inuyasha?—Pregunto Miroku.

—Inuyasha, él estuvo más tiempo y al despertar tampoco pregunto por Aome. Aunque Aome fuese la primera en despertar estuvo mucho tiempo, más tiempo internada en la clínica, por eso es claustrofóbica.

—La verdad, que es increíble, nunca me imaginé algo así, pero hay que todavía no entiendo. —Antes de continuar, Miroku fue interrumpido por Mioga.

—Quiere saber el propósito de la novela ¿Cierto?—Le confirmo éxito Mioga—Bueno, lo hice para que estén juntos y logren acordarse el uno del otro, supongo que lo lograre ya que tiene que ser pareja, tengo la esperanza de que algo recuerden, aunque recuerdan con sus acciones.

— ¿A qué te refieres?—Pregunto Miroku, mientras terminaba su te.

—Inuyasha siempre fue protector con Aome, desde niños y ahora también lo es. Aome siempre se hizo la fuerte, por él, por puro orgullo también. Ambos conservan sus mismas costumbres sin recordarse, a eso me refiero. Lo note la primera vez que los presente como los protagonistas de la novela, al mirarse y empezar a pelearse de inmediato.

— ¿Y Shippo?—Pregunto Miroku.

—Bueno Shippo, es fundamental, para que a veces olviden sus peleas y se comporten, sabiendo que es un niño, además él es igual a ellos de alguna manera y creo que los ayuda bastante.

—Eso es verdad—afirmo sonriendo Miroku. —Pero aun no me dices todo—Cambio el tema Miroku—Lo de hace 4 años, no fue un accidente, ¿O no es así?

—No, no lo fue, alguien saboteo la escenografía intencionalmente, pero a los culpables nunca los atraparon.

—Mi esposo, está en lo cierto, jamás encontraron a los saboteadores—Dijo la mujer llamada Shoga, mientras se sentaba a su lado.

— ¿Hay alguien más que sepa todo esto?

—Sí, la familia de Aome e Inuyasha, y algunos de los actores, Koga Okami, Kikyo Miko y Sesshomaru el hermano de Inuyasha y Shippo ya que sus padres le contaron. La prensa no lo sabe, ya que luego del accidente, Aome e Inuyasha siguieron trabajando y así se hicieron populares, más Inuyasha. —Así Mioga y Miroku siguieron hablando de lo que ocurrió hace cuatro años, con Aome e Inuyasha.

Por otro lugar de Tokio, en un gran, no tan grande, departamento, tres personas habían dejado de discutir y dos de esas tres personas llevaban casia la fuerza a la tercera, para que se recueste. —Que te acuestes, tonta—ordeno Inuyasha a Aome.

—No le digas tonta, así no se acostara ¿Cierto Aome?—Dijo Shippo.

—Pero no quiero, porque se pusieron de acuerdo—Rendida se quejó.

—Es por tu bien—Al unísono le dijeron, Inuyasha y Shippo.

Una semana paso luego de que Aome fuera rescatada por Inuyasha, ya era la hora de volver a grabar, pero Aome no se sentía muy segura, mientras Shippo y en especial Inuyasha trataban de animarla, para que se levante (Y hace una semana la obligaban a quedarse acostada).

Mientras los tres iniciaban una nueva discusión, alguien toco el timbre de la puerta— ¡Yo voy!—Gritaron los tres y así lo hicieron, casi en carrera llegaron a la puerta, todo despeinados. El que había tocado el timbre era Mioga y quedo sorprendido ante el estado que traían, Inuyasha, Shippo y Aome. Los tres de dieron paso para que entren. —Justo en este momento íbamos a grabar—Salto Inuyasha, pero antes de que Aome se negara, Mioga hablo.

—No, hoy no van a grabar. Hoy van a salir los tres juntos de paseo, aquí les traigo boletos para el cine, tiene dos horas para cambiarse e ir—Mioga sonrió y les entrego tres boletos. —Bueno, adiós. Vengo en dos horas a buscarlos niños—Así Mioga se fue, dejando a los tres mosqueteros sin entender.

Luego de una hora los tres estaban cambiados y arreglados, pero Aome no se encontraba muy contenta, iría por que no tendría la presión de grabar, pero no se encontraba de ánimos, Inuyasha lo noto y empezó a cargosearla, luego salir corrido del baño por Shippo. Se sentó a su lado, en la cama, pero Aome no lo miro y eso le molesto, acercándose más a ella, Aome se apartó y él se acercó más, así hasta que Aome cayó en el piso e Inuyasha encima de ella, pero logro pararse en sus manos para no aplastarla. —Hola, tonta—Le dijo Inuyasha, sonriendo, luego se miraron y se fueron acercando cada vez más y más, logrando un roce de labios. Inuyasha la beso, dulcemente, logrando un movimiento de labios combinado y amoroso.

—Sino te apuras, lo vuelvo hacer—Le susurro Inuyasha, luego sonrió y la ayudo a levantarse, pero en ese momento, Aome lo beso al él.

Ambos se abrazaron y se siguieron besando, pero Inuyasha perdió el control y bajo sus besos hasta el cuello de Aome, pero ella lo freno y le susurro en el oído—Ahora no—Adivinando la intención de Inuyasha, entonces el volvió a besarla en la boca, pero cuando lo quiso hacer de vuelta, Shippo salió del baño, pero el no noto nada raro. Luego de un rato llego Mioga y toco el timbre, Inuyasha abrió la puerta—Bueno, nos vamos niños.

— ¿Niños?—Se preguntaron Inuyasha y Aome, ya que era la segunda vez en el día que les decía así.

—Ustedes se lo merecen, el comportamiento de ambos es de niños—Les dijo riendo Mioga, entonces Aome e Inuyasha alzaron una ceja.

Shippo, Inuyasha y Aome tomaron un abrigo y salieron, se subieron al auto de Mioga, pero una pelea se inició, cuando Inuyasha miraba todo el tiempo a Aome, haciéndole muecas tontas y eso la molesto.—Primero es romántico y luego un tonto—Pensó, agarrándole de la oreja.

— ¡Ay! ¡Ay! ¡Suelta, suelta!—Le dijo y ella lo hizo.

— ¿Qué ocurre?—Pregunto Mioga.

—Nada, nada, no dejes de mirar el camino—Dijo Aome. Inuyasha todo el viaje le sacaba la lengua y ella lo agarraba fuerte de la oreja, mientras Mioga, observaba todo por el espejo retrovisor y Shippo lamentaba el comportamiento de ambos. Cuando llegaron al cine, los cuatro bajaron, e Inuyasha y Aome dejaron de pelear, cuando mioga le pidió que lo acompañe a comprar.

Cuando Shippo e Inuyasha se quedaron solos, Shippo le propuso algo. —Inuyasha.

— ¿¡Que!?—Pregunto de mala gana.

—Te acuerdas de lo que mi tío me enseño, esa estrategia para conseguir chicas.

—Eh, si claro, pero no va a funcionar.

—Ahora no está Aome para, impedírtelo. ¿Por qué no lo intentas?

—Ha, está bien. —Dijo Inuyasha.

— ¿No vas a apostar?—Pregunto Shippo.

—Ok ¿Cuánto?

—100 Yens, ni más ni menos y sin trampa.

—Feh, de acuerdo. —Inuyasha y Shippo se acercaron a una linda chica. Pero para la mala suerte de Inuyasha, la chica le grito, cuando lo vio.

— ¡Hayyy! ¡Tú eres Taisho Inuyasha!—Grito la chica, entonces Shippo se apartó y empezó a reírse, cuando llegaron Mioga y Aome, los cuales se quedaron observando a Inuyasha, quien estaba firmando un autógrafo.

—Jajaja… ¿Cuánto aposto Shippo?—Pregunto Aome, la cual se imaginaba.

—100 yens que seguro no me pagara—Dijo Shippo cruzado de brazos.

—Ya no te rías, niña—Le dijo serio, inuyasha a Aome

—Ya basta, vamos a ver la película. —Dijo Mioga.

Luego de eso, Inuyasha se quedó callado en toda la noche, vieron la película en paz, la cual era de aventura. A la hora de volver, Shippo tuvo que ser cargado por Mioga, ya que se había quedado dormido, mientras Aome e Inuyasha empezaron a discutir, porque se derramaron gaseosa. Mientras Mioga acomodaba a Shippo en el asiento trasero de su auto, le empezó a sonar el teléfono—Oigan, niños ¿Podrían contestar mi teléfono?—Así llamo la atención de los dos, inuyasha fue quien contesto.

—Ya se lo que ocurrió hace cuatro años, con Taisho e Higurashi, mejor cuídalos Mioga, tal vez vuelva a suceder—Dijo una vos que no dio tiempo a hablar a Inuyasha, quien quedó mudo.

— ¿Hace cuatro años?—Se preguntó Inuyasha, luego de que la persona cortara la llamara. Llamo la atención de Mioga, tanto como de Aome, en especial Mioga. — ¿Quién era inuyasha?—Pregunto Mioga, pero inuyasha no respondió.

— ¿Si quien era y… cuatro años?—Eso le hizo recordar algo a Aome, lo cual antes había dejado en el pasado, su pasado.