Capitulo XXIV Borrón no, cuenta nueva si.
"El amor nace, vive y muere en los ojos" (William Shakespeare).
Mina estaba sentada en el suelo de la habitación de su amiga con una cuchara en el helado. Serena comía de su enorme pastel.
- Es solo que todo fue tan rápido que aún no me termino de acostumbrar verlos a los dos así… juntos-
Serena asintió
- Mina lo raro sería que no te incomodara… después de todo sientes algo por él-
Ella sacó una gran bola de helado y lo metió en su boca
- Es solo que… me impactó tanto verlo así de sonriente…-
- Y así mismo hubiera estado contigo si le hubieras dado una oportunidad-
Mina se detuvo
- Estoy aquí para que me consueles no para que me mortifiques-
Serena le tendió la bandeja de pastel y su amiga sacó un gran trozo con un tenedor
- Soy tu amiga y estoy contigo pero también debo ser honesta. Y creo que cometiste un error-
- No vas a reprenderme como a una chiquilla y a decirme "te lo dije"-
Mina echó a su boca una porción de patatas
- No haré eso pero es que… ¡Dios Mina porque eres tan terca! ¡Y Yaten también! ¡Ambos son unos tercos y los estoy detestando seriamente!-
Mina tomó una nueva cucharada de helado pero su semblante cambió y desistió de seguir comiendo. Serena agachó su cabeza para ver mejor el rostro de su amiga. Estaba a punto de quebrarse.
- Ya es muy tarde. La última vez que hablé contigo me di cuenta de mi error y de verdad creí… pensé que aun estaba a tiempo de remediarlo pero hoy en la tarde entendí. De verdad se veían muy lindos y felices juntos-
Serena mordió su lengua para no decir lo que quería decir pero ya estaba harta. Tomó el brazo de su amiga y la miró con ira en los ojos.
- ¡Mina por Dios es que acaso no lo entiendes! ¡Si Yaten buscó de tantas formas hablar contigo fue por algo!
Mina quedó en blanco y su barbilla comenzó a tiritar. Serena soltó su brazo temiendo haber sido demasiado ruda.
- Se que eso debería de hacerme sentir mejor, pero no es así. No puedo Serena… no puedo confiar en él, creo que nunca lo haré y no sabes lo que se siente. Parte de mí ve como sería estar a su lado, pero mi entrega no sería completa… la sensación de desconfianza no me abandonaría y me preguntaría todos los días si su cambio ha sido por mí o solo se ha acercado por compasión, por agradecimiento o para no sentirse solo y eso no sería justo ni para él ni para mí. Le estaría mintiendo, le haría perder su tiempo cuando perfectamente podría estar con una mujer que sí estuviera dispuesta a darlo todo por él. Una mujer segura de sí misma… como Rei-
Mina abrió sus labios pero luego los apretó como reprimiendo un grito. En sus ojos se agolparon gruesas lágrimas. Serena hizo a un lado toda la comida y se acercó aún más a su amiga. El verla así le oprimió el corazón.
- Mina no llores por favor-
Su amiga se tendió sobre su regazo y lloró desconsoladamente apretando su falda. Serena tomó una de sus manos y no la soltó.
- Necesito llorar y darme cuenta de lo que perdí… y que todo lo que siento desaparezca para siempre-
Serena acariciaba suavemente la espalda de su amiga. Había llorado tanto… le recordaba a su época en la que extrañaba tanto a Seiya que su vida consistía en una rutina de levantarse para llorar y acostarse para seguir llorando al día siguiente. Con la diferencia que ella había pasado por todo sola y si bien eso la había hecho más fuerte no le deseaba eso a su amiga, así que mientras ella se lo permitiera estaría a su lado.
Previó este desenlace desde el momento en el que Yaten le había confesado sus intenciones y se había creído preparada para esto, pero nunca era fácil ver sufrir a alguien a quien querías tanto como a Mina.
Pero en el fondo también comprendía a Yaten… hasta cierto punto. Entendía que se hubiera sentido mal por la indiferencia de Mina y que quisiera seguir adelante, era lo normal… pero todo había sido tan rápido y eso era como una espina que molestaba en su cabeza.
Serena creía que Yaten debería de haberlo intentado un poco más. Había visto y conocido varios ejemplos en que la perseverancia y el nunca abandonar tu sueño con el tiempo llegaba a buen puerto, después de todo ¿que habría sido de ella si Seiya se hubiera rendido así de fácil? ¿Sino hubiera luchado por ella, sino la hubiera amado con tal intensidad que incluso había sido capaz de dejarla hacer su vida en la tierra con tal de no entorpecer su felicidad? Seiya sí sabía de rechazos y de amores no correspondidos pero lo había soportado todo y aún cuando ella fue a buscarlo a su planeta había mantenido su amor intacto. Si Yaten no había tenido la suficiente aptitud de resistir poco más de un mes… quizás lo que sentía no era ni un ápice de poderoso y Mina se había salvado de salir más lastimada de lo que ya estaba.
La respiración de Mina era acompasada y como no había sollozado en bastante rato Serena supuso que se había quedado dormida. Pobrecita… su amiga estaba sufriendo y se sentía un poco culpable también. Quizás si no le hubiera insistido tanto con el tema… pero se sentía tan comprometida con la situación. Casi demasiado. Ambos eran sus amigos- se atrevía a confesar que los más cercanos- y no era justo aliarse con uno de ellos y abandonar al otro. Así que trataba en lo posible de apoyar a ambos.
Serena escuchó que alguien tocaba el timbre en el piso de abajo. Afortunadamente su madre había llegado hacía un rato. Lo sabía porque había venido en su búsqueda a la habitación encontrándose a Mina llorando en sus faldas. Su madre se había preocupado, pero ella solo le hizo un gesto que era algo así como "te lo explicaré después", así que salió silenciosamente del lugar.
Escuchó pasos en la escalera pero no quiso cambiar de posición para no despertar a Mina, pensó que era su madre preocupada por el estado de Mina así que cuando vio en el umbral de su puerta a Seiya su sorpresa fue más que grande.
Lo primero que hizo fue llevar sus ojos hacia el regazo de su novia y después busco la mirada de ella. Esta puso el dedo índice sobre la boca y él asintió. Se acercó en puntillas hacia donde estaban ambas chicas. Dio un beso en la frente a Serena y se sentó junto a ella.
- Que sucedió bombom…-
Seiya estaba sumamente preocupado y Serena tocó su mano para tranquilizarlo.
- Ella vio a Rei y Yaten juntos en una librería y simplemente… se derrumbó-
Él respiró entrecortadamente y con su mano libre acarició tiernamente el cabello de Mina. Aún tenía en sus mejillas lágrimas frescas y de vez en cuando suspiraba como si sus pulmones recibieran dificultosamente oxígeno.
- Voy a hablar seriamente con esa bestia que tengo de hermano-
Serena le vio y para su pesar no tenía ni una pizca de humor en el rostro
- Seiya… te aseguro que Yaten no lo hizo a propósito de hecho no supo que ella los vio. Además él no lo está haciendo para herirla… solo está haciendo lo que cree es bueno para él-
- Pero la está lastimando bombom mírala… -
Mina se revolvió inquieta y guardaron silencio para que continuara durmiendo
- Lo sé, pero no podemos hacer nada. Seiya entiende, esto está fuera de nuestras manos. No podemos obligar a ninguno de los dos a nada, ellos lo han querido así. Lo único que podemos hacer es apoyarlos y no dejarlos solos-
Seiya miró a Mina y se conmovió
- Es solo que me recuerda…-
- ¿A ti verdad?-
Serena lo miró pero él continuó con la cabeza gacha
- No es la misma situación pero… me es inevitable no compararme con ella. Sé que no la dejarás sola bombom y anhelas con todas tus fuerzas verla como antes pero nunca podrás entender completamente lo que ella siente, porque nunca has pasado por esto, nunca has tenido que ver a la persona que quieres con otro y tener que vivir con ello. Verla sonreír y disfrutar con otro deseando ser tú, darías lo que fuera por estar en su lugar y sin embargo no harías nada para cambiar las cosas pues ella las quiso así-
Lo que había comenzado como una plática de Mina había derivado forzosamente en la experiencia de vida de Seiya. A Serena se le cayó el corazón al piso escuchando todo su relato. Apretó aún más fuerte su mano y una lágrima rodó por su mejilla
- Tanto daño. Te causé tanto daño-
Seiya limpió la lágrima del rostro de Serena y besó sus labios
- Amor eso ya pasó, además tú misma lo dijiste estábamos dentro de algo tan inmenso que escapaba de nuestras manos, así que no te reproches por algo de lo que no tenías control. Aleja esa pena ¿si? y preocupémonos por Mina. Afortunadamente nosotros estamos bien y juntos-
Serena asintió pero aún no podía evitar sentir tristeza y él lo notó
- Vamos regálame una de esas sonrisas que amo-
Ella sonrió levemente pero él arrugó el ceño
- Estoy seguro que puedes darme una mejor que esa bombom vamos ríe para mí-
Seiya puso una cara muy tonta y Serena soltó una risita que hizo brillar los ojos de su novio
- Te amo y si tuve que sufrir todo lo que he sufrido y pasar por todo lo que he pasado para estar aquí hoy y contigo no dudes que lo haría mil veces más. Esa sonrisa tuya lo vale todo-
Serena se acercó al rostro de Seiya y lo besó nuevamente. Le pedía a Dios la vida suficiente para saldar esa deuda con su novio.
- Será mejor que la dejemos descansar-
Seiya estuvo de acuerdo y en un rápido movimiento la tomó delicadamente en sus brazos y la depositó sobre la cama de Serena. Ya en ella la arropó y cuando ambos se aseguraron que su sueño no había sido perturbado, cerraron la puerta de la habitación y salieron.
Luna y Artemis estaban nerviosos y la verdad con justa razón pues hoy se reunirían con aquellas que hace poco más de un mes habían decidido pasar por alto cualquier tipo de compromiso que hubieran contraído en el pasado. A Luna le habría encantado saber la opinión de la Reina Serenity en todo esto ¿Qué habría hecho ella en este caso? ¿Habría actuado de la misma forma que Serena?, algo le hacía creer que si. Sin tener claros recuerdos acerca del desempeño de su madre en el Milenio de Plata tenía su mismo espíritu de justicia y finalmente había desarrollado plenamente su capacidad de liderazgo. Siempre lo había tenido, pero le costaba mucho impartirlo…pero ahora solo bastaba ver como se expresaba o las decisiones que tomaba frente a una determinada situación. En esos momentos no era una niña miedosa jugando a ser mujer, sino que todo lo contrario era una Princesa. A cada momento que pasaba se sentía más y más orgullosa de ella y le habría gustado que las guerreras exteriores también lo hubieran estado. Pero no fue así. Lo que estaba a punto de hacer no solo lo hacía por Darien sino que también por su amiga, ella merecía respeto. Se lo había ganado con creces.
La ventana del apartamento estaba abierta e ingresaron calladamente. Dentro de él se encontraban Haruka y las demás. Estaban sentadas en torno a una mesa de centro. No se sorprendieron al verlas entrar. Así era mejor se ahorraban las introducciones.
- Te prometí que escucharíamos- dijo Haruka seriamente- así que empieza-
Mina despertó sobresaltada. No reconoció el lugar en el que se encontraba hasta que sus ojos se adaptaron al ambiente. Era la habitación de Serena y yacía sobre su cama. No recordaba como había llegado a ella pero de todos modos agradecía eso. El sueño le había hecho más que bien, la noche anterior no había dormido prácticamente nada y si a eso le agregabas una sesión de llantos y lamentaciones el resultado era caer en cualquier lugar que fuera horizontal literalmente como una piedra.
Puso los pies en el suelo y se tambaleó un poco. ¿Cuánto había dormido? Intentó levantarse nuevamente y esta vez lo logró. Se dirigió hacia la ventana y descorrió la cortina. Casi estaba oscureciendo, debía de llegar a su casa o su familia se pondría histérica.
Serena no estaba con ella, además toda la comida había desaparecido así que supuso que se la había llevado al piso de abajo. Pasó al baño para mojarse la cara y arreglar un poco su cabello que a estas alturas parecía un nido de pájaros. Sentía un poco de vergüenza tener que encontrarse a toda la familia de su amiga y dar explicaciones de lo que le sucedía pero no podía simplemente armar un campamento y vivir por siempre en el segundo piso así que salió del baño y se alistó a bajar las escaleras, mientras más rápido mejor.
Escuchó risas provenientes del comedor y cuando entró a esa habitación encontró a toda la familia de Serena reunida en la mesa y también a Seiya. Perfecto, eso faltaba para coronar su día, que Serena haya tenido que explicarle a Seiya el porqué de su estancia en casa y se haya enterado de su crisis. Correría a contárselo a Yaten.
Se quedó ahí parada junto a una pared, estaban cenando y no quería interrumpir y cuando estaba a punto de escabullirse hacia la salida mamá Ikuko la vio.
- ¡Mina querida!-
Todos los presentes guardaron silencio y las pláticas cesaron. Las miradas se concentraron en ella y no supo hacia donde mirar. Buscó los ojos de su amiga
- Serena yo… creo que debo de irme a casa se está haciendo tarde-
Serena se levantó de la mesa.
- ¡No te preocupes por eso! Hace un momento llamé a tu casa y dije que habías comido algo que te había caído mal y que descansarías unas horas aquí ¡Vamos quédate con nosotros!
Mina movió su mano
- Muchas gracias pero no quiero molestar-
Serena le enseñó la cara de tristeza a su madre e Ikuko también se puso de pie.
- Hija por favor no es ninguna molestia sería para mi un placer que probaras mi comida-
- Además deberías de aprovechar antes que Seiya se coma todo- dijo Sammy
Serena lo fulminó con la mirada pero Seiya solo sonrió y desordenó el pelo del chiquillo. Mina estaba sonriendo.
- Pero es que…-
- No hay excusa y como jefe de esta familia ordeno que te sientes señorita- esta vez fue el mismo padre de Serena quien habló. Mina no quiso ser descortés así que asintió y finalmente se sentó junto a Serena. Ikuko inmediatamente tomó su plato y le sirvió una gran porción de carne.
- Entonces Seiya- dijo Kenji-porque no terminas de contar ese gracioso cuento-
Seiya se limpió educadamente con la servilleta y sonrió.
- Esta bien… ¿donde iba? ¡Ah si!, entonces un excursionista caminaba por la selva del amazonas cuando de pronto se le aparecen una tribu de caníbales, los cuales lo rodean. Al verse en ese aprieto pensó "ahora sí que de esta no me salvo, es mi fin" -
- Eso no suena como una historia graciosa Seiya- dijo Serena
Todos miraron a Serena por la interrupción
- bombom si me dejaras continuar…-
- Pero es que eso no me parece como…-
Seiya rodó los ojos.
- Vamos hija déjalo hablar estoy muy intrigada- le reprochó su madre
Serena cruzó los brazos e hizo un puchero. Sus padres la reprendían y se ponían del lado de su novio. ¡Que bonito! Seiya solo sonrió complacido y Mina observaba la escena en silencio.
- Entonces de pronto se empiezan a abrir las nubes y sale un rayo de luz hacia el excursionista y se oye una voz: "No hijo mío, lo que tienes que hacer es luchar con el jefe caníbal, quitarle su lanza y clavársela a su hijo en el pecho"-
- ¿Y qué hizo el excursionista?- preguntó Sammy
Todos miraban a Seiya quien gozaba de la atención que le estaban dando.
- El excursionista se lanzó sobre el jefe caníbal y logra quitarle la lanza y se la clava al pequeño caníbal ante el asombro de los demás-
- Oh eso es bastante cruel- susurró mamá ikuko
- Supervivencia- respondió Kenji
Seiya se calló nuevamente
- Okey Seiya capturaste completamente mi atención ¿como termina la historia?-
Serena esperó mientras su novio bebía su vaso lentamente. Obviamente para crear más expectación. Estaba disfrutando tanto esto.
- Finalmente se vuelven a abrir las nubes sale el rayo y dice la misma voz de antes:
" Ahora sí que de esta no te salvas"-
Se escuchó una risa general. Serena miró a Seiya quien reía feliz con su hermano y lo mismo sucedía con sus padres. Después se concentró en Mina quien a pesar de toda la amargura que la envolvía había esbozado una tenue sonrisa que de a poco se transformaba en una más grande y Serena amó este momento. Agradeció a su familia por estar reunida, agradeció el hecho de que nadie hiciera preguntas incómodas a Mina y que al contrario la trataran como una más, agradeció el ver alegrarse a su amiga y sobre todo agradeció a Seiya por crear este momento con sus seres más queridos.
Le miró a los ojos y con sus labios dibujó un sentido "gracias". Él puso la mano en su pecho y en silencio le contestó "te amo". No era necesario que lo gritara ni tampoco lo dijera en voz alta pues Serena lo sabía y él lo sabía. Eran estos pequeños detalles lo que hacían que el alma de Serena se sintiera completa y absolutamente conciente de que el hombre que tenía enfrente había llegado para hacer de su mundo una constante felicidad, todo lo que Seiya tocaba o veía se contagiaba de ese brillo que solo él tenía y Serena lo sabía bien. El había salvado su vida de todas las formas posibles. Su sabia madre- la Reina Serenity- tenía razón. Ella, con menos edad y mundo que muchoshabía experimentado lo que era sentir la existencia escurriéndosele de las manos. Apenas si recordaba como habían sido esos meses sin Seiya y cada vez que lo hacía le causaba en terrible sufrimiento, su mente y su corazón se mantuvieron en un profundo letargo que finalmente la hubieran consumido por completo. No podía compararlo a la muerte porque nunca la había experimentado pero ahora la entendía un poco más y cuando los seres humanos la comprendían sufrían una transformación elemental. Y debido a ese pensamiento Serena entendió un poco más a Seiya y la plática que habían tenido días atrás.
Cuando se toma conciencia de la muerte se adquiere la fuerza necesaria para querer cambiar lo que está mal y para luchar por lo que se cree está bien, uno se empeña en conquistar los sueños que aún se encuentran pendientes y en mejorar aún más los ya alcanzados. Porque después de todo y de pasar por una experiencia así de determinante -la posibilidad de no volver a estar con la persona amada- ya no se tiene nada que perder, el pasado y el futuro desaparecen y solo queda el hoy.
Y los ojos de Seiya mirándola y queriéndola como lo hacía eran la prueba de ello. Ella también lucharía por reparar aquello que debía de ser reparado, y sí que había bastantes cosas que arreglar. Pero de la mano de Seiya y mientras la calidez de su corazón la envolviera tendría la fuerza suficiente para mantenerse en pie. Iluminaría el sendero de su vida, la de Seiya y de todos. Eso es lo que haría una verdadera Princesa.
- Así que díganme- preguntó Haruka- este es algún plan urdido por tu Princesa. Ya puedes confesarlo ya que accedimos a verlos-
Haciendo mucho énfasis en la sílaba "su".
- La Princesa no sabe que estamos reunidas con ustedes- contestó Luna
La sailor del viento rió sin ganas hacia sus demás amigas
- ¡Ah!… así que ahora trabajas a espaldas de ella. Lo último que sabía era que eras su más fiel compañera-
Luna saltó desde el contorno de la ventana y caminó hacia el lugar en donde estaban las guerreras.
- No queremos importunar a Serena. Ella ha tenido que pasar por mucho así que no echaremos por suelo estos momentos de felicidad-
Artemis se unió a su compañera
- Oh si por supuesto la extraña desaparición de su novio-
Haruka lanzó esa frase con el tono más burlesco que encontró. Pero Luna no quería entrar en su juego, habían cosas mucho más importantes de las que preocuparse.
- No hemos venido a discutir acerca de la situación sentimental de la Princesa. Eso es algo que solo compete a ella-
Haruka bufó pero no dijo nada
- ¿Entonces cual es el propósito de esta visita?- preguntó Setsuna antes de que su amiga soltara una nueva respuesta polémica. Luna se atrevió a avanzar un poco más y finalmente se situó al centro del grupo
- Si hemos decidido citarnos con ustedes es para lidiar con su situación-
- ¿Nuestra situación?- preguntó Michiru
Obviamente Haruka y las demás estaban en plan defensivo e iba a ser muy difícil ahondar más en el tema que a ellos les interesaba.
- Serena y los demás estuvieron presentes cuando el enemigo las atacó y ustedes no fueron capaces de responder-
- Eso es algo que no les interesa- dijo Haruka visiblemente más alterada
- Nos interesa porque ustedes aún son unas sailor scouts-
- Creímos ser lo suficientemente claras la última vez que nos vimos- respondió Setsuna con su siempre pausada voz.
Artemis la observó y su rostro no era más que una máscara de indeferencia, esto iba a ser más arduo de lo que creían.
- Eso fue antes de que supiéramos las consecuencias de sus actos. Esto no es algo que solo las involucre a ustedes, sino que también a…-
- ¿A que te refieres con eso acaso la Reina ha platicado con ustedes?-
La pregunta formulada por la pequeña Hotaru sorprendió a los felinos. Ellos no habían tenido contacto con la Reina así que el hecho de que ella se hubiera presentado ante las guerreras era algo poco común. Siempre usaba a Luna como intermediaria pero en esta ocasión había actuado sola y eso significaba que la situación era muy importante, más de lo que podían dimensionar. Las Outers aún esperaban respuesta así que Luna se aclaró la garganta.
- Ella no nos ha bendecido con su presencia, pero creemos que ella está al tanto de lo que les ocurre… y nosotros también-
El ceño de Haruka se hizo más pronunciado
- ¿Entonces han venido a eso? ¿A restregarnos en la cara nuestra debilidad?-
Luna se adelantó quedando más cerca de la rubia
- ¡Por supuesto que no! Haruka por Dios somos amigas y hasta hace poquísimo tiempo nos unía el mismo sentimiento que es velar por la seguridad de la Princesa. Me niego a pensar que has olvidado así como así el juramento que honraste por siglos-
Michiru tomó la mano de su compañera y la presionó.
- Ella tuvo la oportunidad de elegir y lo eligió a él-
- ¡La presionaron! Ella nunca quiso esto solo buscaba que la entendieran no que la abandonaran de la forma en que lo hicieron-
Los ojos de Luna estaban fieros y su pelaje se erizó tenuemente, pero ni eso hizo cambiar la inflexible actitud de las oyentes.
- Ella dejó a Darien por ese chiquillo-
Artemis rozó con su cola la espalda de su amiga para que se tranquilizara. El gatito arrugó el ceño y se dirigió hacia la Sailor del Viento.
- ¡Y en que podría afectarle eso a ustedes!, su lealtad es para con ella, si son guardianas es para proteger a la Princesa-
Haruka se puso de pie para tratar de controlar su temperamento pues a pesar de todas las cosas no quería ser grosero con Artemis ni mucho menos con Luna. Conocida era la cercanía de la gatita con la Princesa y mucho más con la Reina a tal punto que le había encomendado la tarea de resguardar más de cerca a su única hija, así que se alejó un momento y fue Michiru quien tomó la palabra.
-¿Que no lo entiendes? esto no se trata de Darien, ni de Seiya. Esto se trata de compromiso y de responsabilidad. Ella es la heredera del legado más importante de la vía láctea. Ella tenía una obligación que cumplir, ella debía de respetar su palabra ¿Dime que Princesa hace prevalecer sus intereses personales por sobre los de sus súbditos?-
La reflexión de Michiru hizo callar por unos momentos a los dos gatitos y con el dolor de su corazón tuvieron que coincidir con ellas. Serena no había hecho las cosas como correspondía, pero no era como ellas decían. Serena no era de las personas que pensaban en su beneficio y luego se preocupaban por los demás, al contrario su vida había consistido en una lista interminable de sacrificios en pro de sus seres queridos. A Luna le dolía tanto que tuvieran ese concepto de su amiga que quiso llorar.
- Nunca estuvo preparada para todo lo que se esperaba de ella- dijo Haruka desde el rincón de donde estaba- tarde o temprano nos iba a decepcionar. Solo sucedió más pronto de lo que pensábamos-
Luna caminó hacia ella y subió al sillón más próximo. Se podía ver claramente que esta cuestión aún era una fibra sensible dentro de este grupo aunque no lo quisieran reconocer.
- Tú no sabes como ha cambiado Serena. En estos meses ha madurado más de lo que podrías imaginar. Y no solo es madurez se ha convertido en una mujer valiente y resuelta. Está más fuerte que nunca. Ella se equivocó y está muy conciente que no hizo las cosas como debía pero ya no puede volver atrás, ha aprendido de sus errores y desea enmendarlos-
Haruka se volvió por primera vez y la miró a los ojos. Estaba cansada.
¿Y como lo hará? ¿Lo dejará?-
Luna comenzó a ver que esta conversación no tenía ningún sentido, lo único que buscaban ellas era vencer en esta rencilla personal que habían iniciado con Seiya sin motivo aparente. Buscaban algo que a estas alturas era impensado.
- Sabes que eso no sucederá, lo supiste desde mucho antes que ella le confesara sus sentimientos. No podía separarse de Seiya había algo que nacía de sus entrañas, algo más fuerte que tú o que todos nosotros. Debo de declarar que yo tampoco lo comprendía ¿Qué tenía él que no tuviera Darien? ¿Qué lo hacía tan especial?, pero ahora lo entendí. No se trata de cuan especial es uno u otro, sino de cómo ella es cuando está con él. La verdadera calidez de Serena se puede sentir cuando está con él. Una simple sonrisa de ese muchacho le da razón a su mundo. Él siempre la apoya pero tampoco es complaciente, es el primero en felicitarla cuando logra algo nuevo pero también en criticarla cuando considera que no actuó bien, él la mira y le habla como nadie más podría hacerlo y eso la hace sentir única. Seiya la hace brillar como lo que es, la luz más hermosa e intensa del universo y estoy segura que tú también lo haz notado, como de poderosa se ha vuelto y eso no es una casualidad. Ese hombre era lo que Serena necesitaba para estar lista-
Haruka sostuvo la mirada de la gatita mientras los demás presenciaban la escena que se había vuelto casi una conversación telepática.
- ¿A que te refieres con eso?- preguntó Setsuna ya impaciente pues nadie pronunciaba palabra
Luna rompió el contacto visual y volvió hacia el centro de la sala
- A que la he estado observando en silencio y cada día que pasa estoy más convencida. Serena está absolutamente preparada para asumir como lo que ella es. Una Reina-
Mina estaba en el umbral de la puerta. Estaba profundamente conmovida por el trato dado por la familia de Serena. Habían sido tan acogedores como solo la familia de su amiga podría ser.
Se despidió educadamente de todos y fue escoltada hacia la salida por Seiya y Serena
- ¡En serio Seiya no es necesario que me acompañes! Vivo muy cerca de aquí y además no creo que quieras dejar aún a Serena- dijo Mina
Pero él se negó
- No está en mi dejar que una dama camine sola por la noche además bombom está muy cansada y mañana tendremos que levantarnos temprano si aún queremos ir a esa dichosa fiesta-
Esa última frase fue claramente pronunciada con un poco de disgusto en la voz. No le parecía nada de alegre tener que ir a esa reunión después de saber como ese chico había abordado a Serena para invitarla. Pero su bombom quería ir y en realidad ¿Cuándo le había dicho que no?, nunca. Así que ahí estaría con una sonrisa radiante a un centímetro de ella espantando a las aves de rapiña que osaran pasarse de listos. Y además… realmente necesitaban un respiro aunque después de la brillante idea del pigmeo que tenía por hermano dudaba de todo esto. Pero Mina había estado tan entusiasmada con la idea de salir que pasaría por alto el hecho de que Yaten era un idiota que merecía ser empalado a una estaca y disfrutaría con sus amigos.
- Si Mina. Deja que Seiya te acompañe me quedaría muy tranquila si sé que él te dejó en casa. Además tiene complejo de príncipe azul así que…-
- ¡bombom que mala eres! Si fuera un novio despreocupado te quejarías todo el rato, pero como soy todo lo opuesto abusas-
Seiya se cruzó de brazos indignado y mientras Serena trataba de hacerlo sonreír Mina enfocó su mirada en el cielo. A cada rato aparecían más y más estrellas en el firmamento. Antes de que los hermanos Kou volvieran había pasado muchas de sus noches observando hacia el cielo. Tenía la esperanza de encontrarse con una estrella fugaz y de que justamente ella hubiera sido Yaten.
Anhelaba poder verlo siquiera una vez más. Si hubiera podido adivinar lo que la llegada de él ocasionaría en su vida quizás lo habría pensado dos veces, pero después de todo ese era el problema con los sueños, que a veces se cumplían y cuando eso pasaba ¿Qué venía después?
Cuando volvió a la realidad Seiya ya reía a causa de las cosquillas que Serena le hacía.
- ¡Esta bien esta bien! me rindo bomboncito, ahora deja que nos marchemos-
Serena hizo un puchero pero luego se puso seria
- Tienes razón. Entonces nos veremos en la mañana a las siete fuera del parque ¿si?-
Ambos asintieron
- ¡Ah y Mina!, no te preocupes por el bikini, puedes usar unos de los míos o incluso podemos combinarlos ¿Qué te parece?-
Mina sonrió y caminó un poco para dar un abrazo a Serena
- Si, me parece una buena idea- apretó fuertemente a su amiga- Serena yo… quiero darte las gracias. si no hubieras estado conmigo todo habría sido mucho peor, estar cerca de ti reconforta mi alma. Muchas gracias… yo te debo mucho. Realmente eres una buena amiga-
- Tú no me debes nada ¡y óyeme bien! yo estoy aquí en todo momento y para lo que sea. Te adoro con locura-
- ¡Hey y yo que!- reclamó Seiya
Serena rodó los ojos y se separó de Mina para darle a su novio un fugaz beso
- A ti también te adoro tonto-
Seiya aprovechó la cercanía con Serena para interrogarla seriamente
- ¿Oye bombom que es eso del bikini eh? en esta época ya hace mucho frío así que…-
Serena hizo caso omiso a sus palabras y decidió entrar a su casa.
- Mina hazme el favor de llevártelo ¿si?-
Su amiga sonrió y tomó el brazo de Seiya y lo arrastró lejos de Serena, al principio se resistió pero cuando vio que Serena lo despedía con la mano y no escucharía sus reclamos desistió pero no hizo ningún intento por soltarse de Mina. Caminaron así en silencio por varios minutos, las luces de los autos que iban en aumento reflejaban en las ventanas de los edificios y casas, impidiéndole a Mina seguir contemplando el cielo. Quizás era mejor así pues creía que incluso ese pequeño detalle iba a ser distinto a partir de ahora. Todo a su alrededor había cambiado y algo en ella también. Ya no lo podía detener, no había vuelta atrás.
- Él no te merece sabes- dijo Seiya de pronto- no es algo que te estoy diciendo solo por lo que ha ocurrido estos últimos días, sino que lo vengo pensando desde hace mucho. Sé que es mi hermano y debería defenderlo pero no es así. Él no te merece-
Mina siguió a su lado, no quería seguir hablando de ese tema menos con un hombre y menos con el hermano de Yaten
- No es necesario que seas condescendiente conmigo solo porque presenciaste mi momento de debilidad. No quiero que sientan lástima por mí-
Seiya asintió. Sabía que el tema era delicado y aún así se mostraba digna. Eso le gustó y reafirmó aún más su postura con respecto al tema. Creía fielmente que su hermano se había precipitado y que no había medido hasta que punto.
- Eres muy parecida a bombom. Ese mismo sentido del humor, esa misma chispa de travesura en la mirada, esa mezcla de niña amorosa, tierna y de mujer decidida, valiente todo al mismo tiempo. Por una mujer como tú habría esperado hasta que el infierno se congelara o hasta que los cerdos volaran. Tengo a una persona así a mi lado por lo que creo mi opinión tiene bastante valor en este caso. Si no fue capaz de esperar por ti… tú no deberías esperar por él-
Mina se sintió un poco culpable. Había sido grosera con Seiya y él solo pretendía ser amable y sincero. No porque fuera hermano de Yaten tendrían que ser o pensar iguales y con cada instante que pasaba se daba cuenta más de esa realidad.
- Gracias Seiya eso es… muy lindo de tu parte y en realidad me hace sentir más que bien-
Mina apretó el brazo de Seiya. Realmente sus palabras eran reconfortantes
- Solo te digo la verdad así que no te lamentes y sobre todo nunca lo hagas frente a él. Llora todo lo que tus ojos resistan porque yo no soy nadie para decirle a otra persona que no lo haga, pero no le dejes conocer tu dolor. Él es mi hermano y lo amo pero…-
- Si te entiendo o más bien creo que tú me entiendes a mí-
Finalmente habían llegado fuera de la casa de Mina ella aún no quería entrar. Platicar con Seiya no había resultado tan incómodo después de todo. Ella lo soltó y ambos tomaron asiento en la vereda que se encontraba fuera del hogar de la chica.
- Yo amo a bombom y nunca en la vida podría sacarle en cara lo que yo sufrí por ella porque nadie me obligó, nadie me forzó a amarla aún en contra de toda posibilidad y antes preferiría morir que hacerla sentir culpable… pero el dolor fue algo real Mina-
Mina pudo percibir el dolor de Seiya al hablar sobre esas cuestiones que si bien estaban en el pasado habían dejado sus huellas de forma permanente. Aún así no creyó correcto identificarse con tal emoción pues era conciente que la historia de sus amigos era mucho más grande que la suya con Yaten, que ni siquiera alcanzaba para el primer capítulo de algo.
- Esto ha sido duro pero estoy segura que no se compara al dolor que sentiste tú Seiya. Yo no estoy enamorada o al menos eso creo, pero tú… y Serena… lo que los une es un sentimiento tan profundo que no me imagino haber soportado estar en tu lugar, eso me habría liquidado-
Mina recordó la mirada de sufrimiento en los ojos de Serena cuando les confesó su amor hacia Seiya y lo prisionera que se sentía en la vida que estaba llevando. Si Seiya se había sentido de una forma similar… definitivamente no había comparación posible. Y eso significaba muchas cosas.
- Quizás tienes razón- dijo Seiya dando la razón a Mina- pero a lo que voy es que sé lo que es la sensación de rechazo, de que escojan a otro por encima de ti y solo quiero que te quede claro que vales mucho y eres tan preciada para tantas personas que no nos gustaría verte decaer-
A pesar de que mirar hacia el cielo le causaba una extraña sensación de nostalgia cedió ante su inconciente. Las estrellas en el cielo aún titilaban y la luna reflejaba su pálido y hermoso brillo. Cerró los ojos y sintió su relajada respiración e inhaló profundamente. Pudo percibir el olor del viento nocturno. También lo sintió sobre su rostro, se sentía fresco y reparador. Finalmente escuchó a su corazón que latía rítmicamente. Ese corazón que había sido puesto a prueba, que había sido magullado y ligeramente estropeado aún latía.
Si el mundo aún seguía girando y si su corazón seguía palpitando ¿Había alguna razón para no ponerse en pie? Claro que no. El universo no se había detenido por su tristeza, el cielo aún se extendía majestuoso, las estrellas mantenían su brillo, la tierra aún estaba bajo sus pies. La vida continuaba ¿Cuántas decepciones había contemplado el mundo? ¿Cuántas lágrimas había visto caer el universo? Millones ¿Cuántas más le esperarían a ella? Posiblemente muchas, pero esto era la vida- su vida- y prefería recibir los golpes y las bofetadas que le tenía deparada a que tener toda una existencia sin haber sentido nada. Porque en el mundo había dolor y decepción, pero también había esperanza, luz y amor. Y por el más grande de los sentimientos por ese que era su regente ella se levantaría.
- Sé lo que valgo ¿y sabes? aunque suene increíble o no me creas estoy muy feliz. Estoy feliz de saber que tengo maravillosos amigos a mi lado. Puede sonar paradójico…es que siento mi corazón más vivo que nunca no lo sé es una extraña sensación que comenzó cuando los vi a ustedes en la mesa. La forma en la que tú y Serena se ven…ustedes no podrían comprender lo que es estar junto a una pareja como la suya. No hay nada que se le pueda comparar a esa calidez que desprenden y a la devociónque reflejan sus ojos, es como si hablaran en su propio idioma uno que solo se ha escrito para ustedes. Estoy seguro que eso no te sucede con cada hombre o mujer que se te cruce a lo largo de la vida. Es algo que cuando pasa simplemente cada fibra de tu ser lo distingue. Yo quiero que eso me suceda, quiero ver los ojos de alguien y saber, estar completamente segura que mis palabras van a ser entendidas por alguien más. Voy a luchar por que eso pase-
Los ojos de Mina brillaron de tal forma que Seiya pudo darse cuenta que en el alma de esa mujer ya no existía la tristeza de hace solo unas horas atrás. No podía asegurar que era una recuperación final, pues los recuerdos siempre encuentran la forma de volver y remover aquellos sentimientos que pretendemos dejar en el fondo de nuestro cerebro, pero tenía determinación en la mirada, la determinación suficiente para creer en sus palabras. El primer paso tenía que venir de uno mismo y Mina lo estaba dando.
- ¡Definitivamente esta es la Mina Aino que quería oír y déjame prometerte algo! Yo seré la primera persona que te diga cuando encuentres a ese ser especial. Y eso será pronto-
Mina alzó las cejas incrédula
- ¿Ah si? ¿y como te darás cuenta de ello?-
Seiya se levantó de su asiento y comenzó a caminar hacia su casa y antes de perderse en la obscuridad de la noche se dio la vuelta para enfrentarla.
- ¡Tú podrás ser la diosa del amor, pero yo también tengo mis trucos así que estate alerta!-
Mina solo sonrió y en el fondo de su corazón confió en la intuición de Seiya. La vida suele quitarte cosas, ese es un recordatorio de que realmente no son tuyas. Pero lo que sí es tuyo es la ilusión y la esperanza de que algún día cuando menos lo esperes las vuelvas a encontrar.
- Eso no puede ser…- susurró Michiru
- Que es lo que les sorprende ¿Qué ella esté lista? ¿O que Seiya haya tenido vital importancia? ¿No les alegra escuchar lo que dije? fue por lo que siempre reclamaron por lo que siempre batallaron… y ahora prácticamente es una realidad-
Haruka volvió a tomar asiento junto a Michiru, puso los brazos sobre las rodillas, cruzó las manos y en ellas sostuvo su cabeza. La noticia que le daba Luna había logrado tomarla por sorpresa y quería sentir felicidad, pero no pudo, eso por lo que había dado hasta su vida ya no existía más.
- Eso…ya no importa. Aunque ella este preparada como dicen no tiene ninguna importancia. ¿Díganme de que sirve? ¿Para que suba al trono de la mano de ese impostor?, saben que el verdadero merecedor de ser su compañero es Darien, él estuvo con ella durante todo este tiempo y mucho más-
Luna miró a Artemis. Ahora venía la verdadera plática y la razón por la cual se habían tomado la molestia de visitarlas aún sabiendo que los resultados iban a ser sino escasos, nulos.
- Darien se ha transformado en una persona atormentada tanto emocional como físicamente. No es ni la sombra de lo que antaño fue-
Todas enfocaron inmediatamente su atención a lo que acababa de decir Artemis
- ¿atormentado? ¿Acaso él está enfermo?- preguntó Setsuna afligida
Artemis negó
- ¿Que fue lo que acordaron con Darien?-
- Eso no les incumbe- respondió Hotaru
Setsuna la miró ferozmente reprendiéndola con la mirada por lo que la niña solo atinó a inclinar su cabeza, no podía aceptar que la más pequeña de su grupo fuera así de impertinente independientemente de las circunstancias.
- Nosotras lo protegeríamos. Era lo mínimo que podíamos hacer luego de tantos siglos de hospitalidad en su planeta y de alianza para con la Luna -
Artemis asintió logrando encajar finalmente las piezas de este intrincado puzzle y tuvo aún más certeza de lo que estaba ocurriendo.
- ¿Y ustedes acaso midieron el trasfondo de sus palabras?- preguntó
- ¿porque hacerlo? ¿Lo hizo la Princesa?-
Haruka tenía una facilidad inmensa para que sus preguntas y el tono de su voz sonaran cargadas de resentimiento y al mismo de tiempo de burla. Luna suspiró pesadamente
- Su orgullo y su rencor se ha convertido en su maldición-
Setsuna envió una mirada de advertencia a Haruka como queriendo decirle que tomara más en serio lo que la pareja estaba por revelarles.
- Artemis porque no hablas claro- dijo Michiru
El gato asintió cortésmente
- Ustedes abandonaron a su Princesa y a modo de lección el Cristal de Plata las ha abandonado y si bien sus obligaciones para con el Reino Lunar han sido rescindidas no sucede lo mismo con el Príncipe de la Tierra, escenario que ustedes mismas provocaron-
A la mente de Setsuna vinieron aquellas palabras pronunciadas por la Reina que eran muy parecidas a las que acababa de oír del felino. Lo que les estaban diciendo no eran tonterías.
- Estamos ligadas a él ahora- concluyó Michiru
- Así es. Y como le propusieron protección a cambio él contribuye otorgándoles la energía necesaria para que cumplan con su cometido-
Los ojos de todas las guerreras se abrieron de golpe. Ese era el fragmento faltante de toda esta historia, aquello que la Reina se había abstenido de darles a conocer. Ahora entendían realmente las advertencias que ella les había dejado caer. Les había dicho que la privación de sus poderes "era el precio de sus actos", pero nunca pudieron imaginar que eso conllevaba a una mucha más grande consecuencia. El corazón de cada una de las guerreras exteriores se paralizó por un periodo que era difícil determinar. Cada mente estaba tratando de unir la información que habían averiguado pero todas llegaban al mismo resultado: le estaban causando daño a la persona equivocada
- Pero eso no es…- "posible" había tratado de decir Setsuna en un balbuceo
Luna pudo notar como les había afectado este nuevo descubrimiento a tal punto de dejarlas sin habla. Incluso Haruka que siempre se mostraba recia e fría estaba sentada como una estatua de piedra en su asiento.
- Por supuesto que no es viable- respondió Artemis- El Príncipe de este planeta tiene la misión de salvaguardar la existencia de todas las personas que habitan la tierra, su energía está concentrada en su totalidad a esa misión. Mantener además la de ustedes le está resultando extenuante-
- El no podrá…- comenzó a decir Michiru con la mirada perdida
- Así es guerrera- dijo Artemis seriamente- Ustedes están aniquilando al Príncipe de la tierra-
Seiya abrió con mucho cuidado la puerta de su apartamento pues no tenía intención de despertar a sus hermanos, pero eso no fue necesario ya que ambos estaban apoyados sobre la encimera de la cocina comiendo cereales.
- Pensé que estaban dormidos- dijo dirigiéndose hacia la nevera para servirse un vaso de leche.
- Te esperábamos para contarte las novedades- respondió Taiki terminando con su comida- Prácticamente están afinados los detalles para dar un concierto en dos semanas más. La publicidad comenzará a realizarse a partir del lunes y las entradas puesta en venta ese mismo día. Seguramente tendremos que dar algunas entrevistas pero nada que no podamos manejar-
Seiya dejó el vaso sobre la encimera. Esa era una excelente noticia. Volver a los escenarios era algo que estaba deseando hacer.
- Eso es fabuloso, me habría gustado saberlo antes y así contarle a bombom. Tenemos que reservarles entradas a las chicas-
- Sería mejor que no le contáramos a nadie por el momento para que sea un sorpresa y con respecto a lo otro no te preocupes que ya lo dejé resuelto. La primera fila ya está reservada- le respondió Taiki
- mm… me costará un poco ocultárselo a bombom siempre me descubre pero haré todo lo posible por guardar silencio-
Seiya lavó su vaso y también el cuenco de su hermano. Solo en ese minuto se percató que Yaten estaba allí de pie sin hacer ni decir nada. Le estaba costando un trabajo enorme no enrostrarle en la cara lo mucho que desaprobaba lo que estaba haciendo. Le había prometido a Serena no intervenir más de la cuenta… pero era muy difícil y más aún después de haber visto y estado con Mina. Se sacó la chaqueta que llevaba puesta y la fue a dejar a su dormitorio pero no alcanzó a abrir la puerta pues Yaten iba detrás de él.
- Te dije que hablaríamos más tarde. Ahora es más tarde-
Seiya quien tenía la mano sobre la manilla de la puerta de su dormitorio se quedó allí dándole la espalda a su hermano.
- Yaten la verdad es que no sé si deseo enterarme de todos los detalles-
- Hace unas horas no pensabas lo mismo-
- Cambié de parecer- dijo girando la manilla
Y antes de que abriera totalmente la puerta escuchó venir también a Taiki
- Quizás lo mejor sea escuchar lo que Yaten tiene que decirte-
Seiya se quedó ahí en el umbral
- Puede ser que no quieras oír mi argumento pero me gustaría que lo hicieras. Y tú también Taiki ambos son mis hermanos-
Claro- pensó Seiya. Ahora cuando más disgusto sentía hacia su hermano apelaba a los sentimientos. Esto perfectamente podría calificar de chantaje emocional y lo peor era que funcionaba. Se dio la vuelta.
- Está bien vamos a la sala-
Los tres tomaron asiento en asientos cercanos.
- Creo que debo partir diciendo que salir con Rei no fue una decisión que se me ocurrió en el momento. Es algo que deseaba hacer desde que Seiya estuvo en aquel hospital. Ella se comportó muy amable conmigo y estuvo ahí cuando me sentía bastante inquieto por razones obvias-
Taiki asintió pues él había pasado por una situación similar pero Seiya alzó las cejas.
- ¿Y la invitaste solo por eso?, disculpa pero eso no es una razón suficiente por lo menos para mí-
- Claro que no. Ese día platicamos y me di cuenta que éramos muy parecidos. Después de eso continuamos hablando y comencé a sentirme muy a gusto con ella. Me es un fácil decirle lo que pienso o creo de algo y ella me comprende a la perfección. Así que me di cuenta que todo eso debía de significar algo-
- ¿Y lo que significa es que te gusta?- preguntó Taiki
Yaten afirmó los codos sobre sus rodillas
- Yo no se exactamente lo que es que te guste alguien solo lo había sentido una sola vez…- haciendo alusión a Mina- pero supongo que así es. Me gusta su compañía y como es conmigo-
Seiya asintió. Al menos sentía algo por Rei.
- ¿Es por eso que decidiste contárnoslo solo hoy?-
- Al principio tenía dudas pero finalmente comprendí que disimular esto sería demasiado difícil e injusto considerando que todos pertenecemos al mismo grupo de amigos así que decidí contarles a todos que saldría con Rei. Solo Serena lo sabía antes que ustedes-
Taiki cruzó sus brazos a la altura del pecho mientras que Seiya reflexionaba sobre el decir o no decir lo que estaba pensando.
- Mina también lo sabía. Rei se acercó a ella en la tarde y se lo contó-
Yaten palideció. No podía definir que le había impactado más, que Mina lo supiera desde antes o que Rei no se lo haya contado.
- Eso… no lo sabía no pensé que Rei se lo contara-
Seiya arrugó el ceño
- ¿Que querías que hiciera que se lo ocultara? ¡Por Dios Yaten son amigas desde mucho antes de que tú aparecieras a revolverlo todo!-
El sonido de la voz de Seiya retumbó en la habitación.
- Podrías haberte fijado en otra persona- sugirió Taiki al rato
Ambos hermanos se miraron como coincidiendo en sus pensamientos. Esto provocó el enojo de Yaten.
- ¿Qué les pasa? ¿Acaso creen que esto es tan fácil como despertar un día y decir "hoy me gustará Rei"? Es tan difícil para mí afrontarlo como para ustedes escucharlo. ¡Y no crean que no pensé en Mina! Por supuesto que quise decírselo a ella primero, pero con que derecho ¡nunca fuimos nada! ¡Nunca le dije lo que sentía! ¡Y nunca supe lo que ella pensaba!-
Ninguno de los hermanos se movió de su asiento a pesar que los ánimos estaban cada vez más agitados. Yaten apretaba sus puños mientras que los otros dos esperaban a que se calmara y así proseguir con la plática
- Yaten- dijo Seiya más relajado que la primera vez- hay algunas cosas para las cuales no es necesario utilizar palabras y tus sentimientos hacia Mina son un ejemplo de ello. El que tú los hayas callado no impidió al resto de las personas conocerlos-
Taiki guardó silencio pues las palabras de su hermano también se sentía aludido por aquel comentario.
- ¿Y si eso fuera así que? si la única persona que realmente debía de darse cuenta no lo hizo… la voz de Yaten casi se convirtió en un susurro- yo lo intenté, me acerqué a ella, luché contra mi propia actitud, cambie y ni siquiera lo notó o si lo hizo al parecer no le importó. Lo único que logré fue que ella pensara que estaba enamorado de Serena. Traté de ser una persona distinta y lo que conseguí fue que ella dudara de mí, de lo que yo le demostré y se alejara-
Por primera vez desde que había comenzado todo esto Seiya sintió pena por su hermano. No podía explicar hasta que punto Yaten se había esforzado porque sinceramente no lo sabía. Taiki también era conciente de esto. Ambos se pusieron de pie y terminaron sentados los tres en el mismo sofá, uno a cada lado de su hermano. Seiya estiró el brazo hasta tocar su hombro.
- Hermano, Taiki y yo hemos sido testigos de tu evolución y solo Dios y tú saben lo que realmente te ha costado. Pero si esto es algo por lo que realmente te has sacrificado, por lo que realmente has batallado ¿No crees que valía la pena que Mina lo conociera? ¿No crees que era necesario haber insistido aún más para decírselo? ¿No crees que todo el asunto era demasiado importante como para desistir así nada más?-
Yaten se despejó la garganta. Le costaba un mundo poder expresar sus sentimientos pero aún más hablar de lo que diría ahora especialmente frente a Seiya.
- Yo no soy como tú. Yo no puedo esperar eternamente a que la persona que quiero finalmente se decida a confiar en mí, yo no soy tan fuerte como tú Seiya no podría vivir atado a una ilusión, tarde o temprano eso me consumiría y terminaría…-
- Terminarías como yo- dijo Seiya completando la frase de su hermano, haciendo una directa insinuación a su estado antes del reencuentro con Serena. Al parecer esos momentos habían dejado marcas no solo en su alma. No fue necesario que Yaten le respondiera pues su silencio decía mucho más que cualquier palabra así que lo dejó continuar.
- Ni yo soy tú, ni Mina es Serena. Ella estaba tan llena de dudas con respecto a mí que le impidieron ver más allá. No creyó en mí, mientras que Serena lo hizo desde el primer momento, me aceptó como si fuera lo más natural del mundo hacerlo. Y también lo hizo Rei. Terminé por comprender que mi historia jamás iba a acabar como la tuya y me convencí que esto no era un cuento de hadas sino que la vida real. Y en la vida real el tiempo avanza demasiado rápido como para esperar por siempre algo que no va a suceder. Simplemente seguí adelante-
El monólogo de Yaten fue atentamente escuchado por sus hermanos. Pocas veces lo habían visto emocionarse tanto. Por un momento Seiya pensó que lo vería ponerse a llorar ahí mismo pero se contuvo lo más que pudo. Y en realidad así era Yaten, mesurado y controlado. Pero él no podía ser así y en cuanto su hermano mencionó aquel periodo de su vida que había sido de todo menos vida se le formó un nudo en la garganta y su corazón se contrajo. Nunca imaginó lo hondo que había calado en sus hermanos esa época, a tal punto que Yaten sentía una especie de terror de acabar como él. Taiki también había bajado la vista, no era un tema simple ni menos divertido remover esos recuerdos, pues ambos habían sufrido en carne propia el dolor de Seiya y si el comportamiento de su hermano tenía que ver con no volver a pasar por una experiencia así de dura, podía entenderlo un poco mejor.
- No solo Serena y Rei han sabido valorar tu cambio hermano- dijo Taiki acercándosele más- sino que nosotros también. En otro momento me habría parecido casi imposible que hubieras estado platicando de tus emociones de la forma tan sincera como lo estas haciendo ahora y realmente lo aprecio. No se si Seiya o yo podamos compartir tu postura frente al tema… pero sí podemos entender el porqué lo haces, Seiya porque lo vivió y yo porque lo viví a través de él. Te quiero demasiado y no deseo ver pasar a mi otro hermano por la misma situación una vez más. Si esto es lo que necesitas para seguir con tu vida pues hazlo, sé que no requieres de mi aprobación para hacerlo pero la tienes-
Taiki abrió ligeramente uno de sus brazos y con el abrazó a Yaten dando golpecitos en su espalda. Seiya había llegado a su casa con la firme idea de pedir explicaciones a Yaten y no de muy buena forma, pero después de oír a sus hermanos se había quedado sin las ganas de montar una escena. Ahora entendía a Serena y lo molesta que se había puesto con él en la tarde. Que las dos partes de la historia confiaran en ti, que buscaran apoyo en ti era más que complicado. Y al igual que ella sentía cariño por ambos y por ende no podía abanderarse con uno y dejar al otro. Yaten era su hermano, su sangre y había sido la muleta que lo había sostenido en pie. Mientras que Mina era la mejor amiga de bombom, tan dulce y resistente como ella, a decir verdad la veía como a una hermana pequeña. Tanto Yaten como Taiki se concentraron en el rostro de Seiya, parecía listo para dar su veredicto final.
- Yo soy tan feliz con bombom aquí en la tierra que a veces se me hace muy difícil recordar todo lo que tuve que soportar, todo lo que tuve que vivir para llegar hasta el día de hoy. Y lo peor es que no pasé por eso solo sino que los arrastré a ustedes conmigo. No puedo cambiar el pasado y honestamente no sé si lo haría… quizás es lo que tenía que sacrificar para alcanzar la felicidad. Pero lo que sí se es que no podría haber superado todo sin el apoyo y la compañía de ustedes, me cuidaron y me protegieron de mí mismo y me mantuvieron con vida cuando a mi no me importaba nada y creo que nunca les podré agradecer lo suficiente-
Ambos le dieron una escueta sonrisa. Luego Seiya se enfocó solo en Yaten.
- Sé que esperas que te diga que lo que has decidido está bien y creo que lo estará mientras sea lo que realmente quieres y si quieres estar con Rei pues hazlo, ella es una muy buena persona y amiga-
Yaten le sonrió sumamente agradecido por el respaldo brindado, sin embargo a juzgar por el rostro de Seiya eso no era todo lo que tenía que decirle. Este voto de fe venía junto con una advertencia.
- Pero va a llegar el día en el que verás la situación con otros ojos. Verás a Mina con otra persona porque es lo normal, la verás sonreír, la verás enamorada y todo ese sufrimiento que le has causado habrá sanado y solo será un mal recuerdo. Y eso te va a molestar, te disgustará haber sido una etapa oscura en su vida y aunque no quieras vas a mirar hacia atrás y te vas a dar cuenta que por una mujer así de linda, divertida y valiente como Mina quizás si habría valido la pena esperar. Y tengo mucho miedo de que ese dolor sea mucho más profundo del que te has querido evitar-
- No podemos permitir que eso suceda- dijo Setsuna levantando más de lo normal la voz
Haruka la miró alterada.
- ¿Y que pretendes que hagamos? ¿Que vayamos corriendo hacia donde está Serena? ¿Qué olvidemos todo lo que ha pasado así como así?-
Setsuna le frunció el ceño, esto claramente estaba causando fricciones dentro de su círculo.
- Debe haber otra manera de mantenernos a su lado sin que le causemos mal- dijo Michiru tratando de conciliar los ánimos
- Darien no se merece esto y lo saben-
- Déjalo decidir eso a él-
Luna se sorprendió por la frialdad en las palabras de Haruka
- No sabe lo que le está ocurriendo-
- ¿Ustedes no se lo han dicho?-
Ambos negaron
- Creímos conveniente tratar de razonar con ustedes, hacerlas entender la gravedad de la situación pero fuimos increíblemente ingenuos. Ahora será tiempo de decirle la verdad de su estado-
- A diferencia de tu Princesa nosotras cumplimos nuestras promesas-
Luna mostró ligeramente sus colmillos.
- ¿Y dime de que te sirve eso? Cuando el peligro realmente caiga sobre ustedes ¿Qué harán?-
- Confiaremos en que Darien encuentre la fuerza necesaria-
Artemis y Luna intercambiaron miradas. No creían eso posible.
- Sabes que eso no sucederá. Está empeorando con el paso de los días y por consiguiente las condiciones de ustedes también. Ya no son fuertes como antes el enemigo podría aparecer en este momento y no habría absolutamente nada que pudieran hacer para evitar que las destruya-
Que Luna y Artemis las trataran como unas debiluchas que necesitaban de protección fue la gota que rebalsó el vaso y en este caso la paciencia de Haruka. Ellas eran suficientemente fuertes como para mantenerse aún sin la ayuda de la Princesa de la Luna y del Príncipe de la Tierra. Eran guerreras nacidas para combatir por lo que la energía la buscarían de cualquier forma y si se requería… a cualquier precio. Se puso de pie y se apoyó en el marco de la cocina.
- Queremos que se marchen. Ya escuchamos suficiente. No conseguirán amedrentarnos con sus advertencias-
Ambos gatitos se sintieron con el alma derrotada.
- No piensen solo en ustedes, piensen también en Darien-
- Ser el soberano de un planeta conlleva efectuar ciertos sacrificios-
Artemis fue el primero en emprender la marcha. Había tenido el convencimiento de que esta visita iba a ser en vano, pero se había dejado llevar por la entereza de su amiga. A estas alturas ya no sabía que le dolía más, darse cuenta que las guerreras exteriores se mantendrían alejados de la Princesa de forma permanente o que Luna finalmente se haya convencido de ese hecho de la peor forma. Él le dio una mirada para que lo acompañara y ella con la cabeza gacha le siguió. Antes de salir por la ventana dio un último vistazo a las que por años se habían encargado de la seguridad de la Princesa más que de la suya propia. Pero ya no eran ellas, aquellas valientes y leales compañeras se habían perdido en el camino, estas solo eran sombras y el brillo que caracterizaba se había opacado.
- ¿En que minuto se olvidaron de lo que eran? ¿Es que acaso no aprendieron nada después de tanto tiempo junto a la Princesa?, ustedes dicen estar decepcionadas pero eso no se compara a la desilusión que siento yo en estos momentos. Vámonos Artemis, hace mucho tiempo que ellas nos dejaron, nada más me faltaba percatarme de eso-
Serena estaba ya en piyama afirmada sobre el balcón. ¡Este día había sido uno de los más agotadores de su vida! y lo único que quería era dormir, pero tenía que esperar a que Luna llegara. Si no se apresuraba tendría que ir a buscar algo de comer, ¡madrugar la habría el apetito! Afortunadamente su novio no era como los demás hombres y en vez de privarla de comer para que no engordara él hacía todo lo contrario, le compraba toneladas de cosas dulces solo por la satisfacción de verla reír. Lo adoraba y eso hacía más difícil de hacer lo que tenía pensado. Le traería problemas con Seiya eso era seguro sin embargo tenía la obligación de hacerlo. Era la responsable y debía de hacerse cargo. Ella sola. No quería complicar más las cosas, no quería ver a sus amigos en peligro una vez más. El secuestro de Seiya y su paso por el hospital le había dejado una gran lección y esa era que sus amigos eran vulnerables y no podía correr riesgos. Ya no más.
Luna entró de un salto a la habitación a través de la ventana que se encontraba abierta. Allí encontró a Serena.
- ¿Qué haces despierta a estas horas?- le preguntó sorprendida
- Te estaba esperando debemos de hablar pero adentro ya está haciendo frío-
La chica cerró la ventana y se sentó sobre su cama. Luna la siguió
- ¿De donde vienes?-
La gatita alzó la vista pero miró hacia otro sitio al instante. Eso no pasó desapercibido para Serena.
- Luna… ya me estás ocultando demasiadas cosas-
Y eso tenía razón. Le había prometido contarle la verdad después de intentar hacer entrar en razón a las Outers, obviamente eso había terminado en un enorme fracaso, pero de igual forma debía cumplir.
- Tienes razón-
Subió a la cama junto con su amiga
- Hace unos días me comentaste que te habías encontrado con Darien y que lo notaste muy extraño. Yo te dije que no era así, pero no fue cierto. A él le sucede algo… delicado-
Las sospechas de Serena eran acertadas y su compañera si sabía de la condición del Príncipe. Lo que ella no sabía es que su madre se le había adelantado
- Lo sé Luna... mi madre y yo platicamos. Ella me lo confirmó. La energía de Darien está desapareciendo… Haruka y las demás se vincularon a él sin siquiera saberlo y ahora él corre peligro-
La gatita se sorprendió de que la Reina haya estado en conocimiento de todo esto y especialmente que se lo haya dicho a Serena. Pero en cierto modo le alegraron ambas noticias.
- Acabo de tener una reunión con ellas para explicarles como estaban las cosas. Pensé que cuando se enteraran de la realidad de la situación quizás recapacitarían…-
El corazón de Serena se aceleró. No podría haber imaginado que eso es lo que Luna tenía pensado y tenía toda la razón en ocultárselo… la habría persuadido de no hacerlo.
- Pero eso no sucedió ¿cierto?-
La vista de Serena se nubló,
- Quizás sea una tonta por creer que las cosas se podrían solucionar-
- No eres tonta, eres buena y en tu corazón no existe el resentimiento por muy mal que alguien se comporte contigo-
- ¿Cuál fue su excusa?- preguntó la rubia
- Las mismas cosas de siempre… no es necesario que te las repita-
Ella sonrió de lado.
- Siguen pensando que soy una indigna, que Seiya es un impostor y que yo no merezco ser Princesa sino que todo lo contrario. Merezco morder el polvo-
Serena ocultó el rostro entre un cojín mientras que Luna la hacía descubrir el rostro.
- ¡Vamos no te pongas así! Tú sabes que no es cierto, sabes que eres la más digna de todas las Princesas y que Seiya es mucho más valiente que todos los guerreros de la vía láctea-
Ella bajó poco a poco el cojín e impidió que las lágrimas se apoderaran de sus ojos
- Seiya es valiente y yo también- dijo ella con la voz afectada
Luna sonrió. Su amiga seguía siendo la niña dulce y sensible de siempre a pesar de lo mucho que había madurado en este tiempo.
- Sí que lo son Serena, ahora tenemos cosas de las que preocuparnos-
Serena asintió y recuperó la compostura
- Tienes razón y es por eso que te he estado esperando. Aún antes de enterarme de tu conversación con Haruka y las demás había tomado una decisión-
- Te escucho- dijo Luna-
- Deseo ir a ver a Darien. Esto que le está pasando es en parte mi culpa y si puedo hacer algo por ayudarlo me gustaría intentarlo-
Luna guardó silencio pues lo que pretendía su amiga no era menor considerando el estado actual en sus relaciones. En parte ella había convocado la reunión pensando en la precaria condición del Príncipe, no porque una persona se comporte de manera vengativa y desalmada contigo tú tienes que responder de la misma forma. Y claramente esa no era la forma de actuar de Serena. La Princesa era una ardua luchadora por la oportunidad que tenían todos los seres vivos de obtener la redención y siempre que algún enemigo así lo había deseado la concedía. Quizá dentro de su corazón esperaba que tarde o temprano Darien se cansara de continuar esta guerra sin sentido que él mismo había iniciado y pudieran todos respirar en paz. Su Princesa siempre atesoraba grandes esperanzas.
- ¿Seiya y los demás saben de esto?-
Serena bajó la vista – He ahí el punto en discusión- pensó
- Esto es algo que me gustaría hacer sola-
- He ahí el pero- pensó Luna. La intención de Serena era muy buena, pero la forma no era la adecuada. Ir sola por Darien… nada bueno podría salir de allí.
- Discúlpame Serena pero no estoy de acuerdo contigo. Ya has tenido bastantes inconvenientes por ocultar información, además los chicos y especialmente Seiya tienen todo el derecho de estar al tanto de tus intenciones-
Ella se puso de pie y se paseó por toda la habitación
- Esto es algo que me compete solo a mí. Ellos no están enterados de lo que sucede con las Outers ni con Darien. Por otro lado nada malo me va a pasar yo sé defenderme-
Luna saltó de la cama y la alcanzó
- Esto no se trata de que tú seas o no capaz de cuidarte porque lo eres, se trata de confianza y compañerismo, la única forma de que se pueda triunfar en todo esto es buscando apoyo en tus amigos-
Sabía perfectamente que lo que estaba haciendo no era sensato pero sí era lo mejor por lo menos para sus amigos. Había tanta confianza depositada en ella, tanta lealtad demostrada que no los podía defraudar. Tenía que aprender a solucionar sus problemas sola y recurrir a sus amigos en casos excepcionales. Era conciente de lo que su persona significaba y de lo que su figura representaba, pero nadie entendía que sin sus amigos, sin Seiya todo eso no tenía valor. Sin las personas a las cuales amaba toda su valentía se esfumaba como humo. Y no permitiría que nadie se inmolara para protegerla. Pues era su deber hacerlo por todos.
Se arrodilló, tomó en brazos a la gatita y la acarició tiernamente.
- Ya no quiero más personas lastimadas cerca de mí. Si Seiya, Mina o cualquiera de ustedes me acompañara y algo saliera mal ¿Acaso no se arriesgarían tratando de salvaguardar mi vida?, se que lo harían y aprecio enormemente el que estén dispuestos a hacerlo, pero yo no lo quiero. Sé que juraron protegerme pero no podría perdonarme jamás que salieran lastimados o en el peor de casos muertos por hacer valer ese juramento. Soy una guerrera Luna, que ha sido dotada con poderes para sanar y preservar la vida de las personas pero también para luchar por la mía. Así que de esto me encargaré personalmente ¿así que estas o no conmigo?-
Siempre había pensado que aquellas personas que son impulsadas por el sentimiento más grande todos lograban sus cometidos. Él era una de esas personas, había llegado a la tierra con un fin, recuperar a la mujer que el cruel destino le arrebató. Esperó dormido durante siglos hasta que finalmente la oportunidad que había estado aguardando se le presentó y sin pensarlo atravesó toda la vía láctea y lo que había obtenido por tanto sacrificio fue mucho menos de lo que había imaginado. Insultos, Desprecio, odio. Él tenía tanto amor por entregar y había recibido odio. Finalmente se había quitado la venda de los ojos, la Princesa de Luna era una hechicera que engatusándolo con su sonrisa y rostro angelical le había hecho perder la cabeza y poner a sus pies el corazón. No se lo merecía, no se merecía todo el amor que tenía para dar. Pero todo ese amor se transformaría en odio. Porque ella era una bruja que lo había engañado y ahora podía ver con mucha más claridad.
Era curioso que eso le sucediera justo ahora que tuviera la capacidad ver como era realmente La Princesa de la Luna…ahora que estaba completamente ciego.
Porque a esa mujer no solo le bastó con destrozarle el corazón, sino que además era tan egoísta, tan despiadada que le había robado la única manera que tenía de adorarla. Ni eso le había dejado.
¡Que tonto y que ciego había sido!, pero ya no lo sería mas. El odio es un sentimiento que moviliza a las personas, el odio despierta la acción de la gente. Y él estaba preparado para la acción.
- Cianna- dijo en tono autoritario Alphonse
- Si mi señor-
- Necesito que hagas algo por mí. Tengo que recobrar lo que ellos me han quitado-
Cianna sonrió ferozmente ante el resurgir de su señor. No lo había podido proteger cuando esas guerreras lo atacaron, él no le había permitido intervenir. Pero esta vez si lo haría, sería la encargada de realizar la venganza de su señor.
Alphonse había recobrado su fuerza y estaba listo para actuar.
La Princesa se había llevado la luz, sus azules ojos se habían apagado para siempre. Así que él se llevaría la luz de alguien más a cambio.
*****SyS*****
Holaa a todosssssss! he aqui con un nuevo capituloo! la verdad es que estaba a punto de publicar la fiesta en la playa, pero quería concluir y cerrar el capitulo anterior! a veces siento que me explayo mucho y espero que no les moleste =/ es qe la inspiracion viene a mi y cuando me doy cuenta llevo páginas y páginas! En este capitulo Mina aprende lo que es caer y tambien lo que es levantarse, mientras que Yaten se sincera y entiende que cuando optas por algo pierdes otra cosa. Luna y Artemis tienen una profunda conversacoin con las Outers, ellas se niegan a ceder ¿Que haran? ¿dejarán que Darien se sacrifique sin decirle nada? ¿Por quien se enterara Darien de lo que le sucede? ¿Por las Outers o por Serena? Porque Sere quiere verse con él, ayudarlo pero sola. ¿Sera eso lo correcto? ¿Que pensara Seiya al respecto? Por último finalmente el enemigo ha aparecido en condiciones que nunca lo esperamos! y quiere venganza ojo por ojo! literalmente! Grazias a las muuuuuuuuuchas personas que leen mi historia y especialmente a los que se dan el tiempo de dejarme sus comentarios quiero leerlos a TODOSSSS esta vez,! se agradecen un beso a todoss los qierooooooo =)
