Cuando, Shippo, Inuyasha y Aome despertaron, sintieron u rico aroma y ese era del desayuno que preparo Mioga. Inuyasha y Aome quedaron sorprendidos, ya que no esperaban a Mioga, tampoco un desayuno y menos que menos esperaban que cocinase. En silencio y mirándolo raro se sentaron los dos, ya que Shippo se sentó demasiado rápido, pensando solo en las vainillas y el chocolate caliente.
Aome observo el desayuno y recordó que cuando aún vivía con su "Familia" la "Mama" le preparaba el mismo desayuno—Tu favorito—Decía y ella fingía que lo era, comía gustosa y su "Mama" Sonreía. No esperaba que Mioga haga lo mismo. —El favorito de los tres. —Dijo, y apenas dio una sonrisa y sentó a desayunar, otra cosa.
— ¿Cómo lo sabes viejo Mioga?—Pregunto Inuyasha, demasiado ocupado para darse cuenta que era el mismo de Aome y Shippo.
—Esto esta delicioso—Dijo Shippo y enseguida propuso algo a Inuyasha—Te reto a una carrera Inuyasha. —Le dijo.
— ¿Cuál?
—El que termina primero, gana 100 yens.
—Acepto—Así ambos quedaron fuera del mundo, donde aún estaba Mioga y Aome.
—Si mi favorito—Dijo, a pesar de que ya estaba cansada de fingir que lo era. Por esa misma razón y por muchas otras, con su primer trabajo se compró un departamento en Tokio, para vivir sola, lejos de tener que actuar todos los días. Mioga a excepción de inuyasha y Shippo, noto algo mal en la actitud de Aome, quien en verdad no parecía contenta, podía darse cuenta que fingió eso, conocía bien al que actuaba y más cuando era muy sobreactuado, pero no dijo nada y dio un sorbo a su te.
— ¿Mioga?
—Decime Aome.
— ¿A qué se debe esto?
—Termina tu desayuno y luego hablamos entre los cuatro, si—Le dijo y volvió a tomar de su te. Mientras que Shippo e Inuyasha terminaron atragantados, pero empatados. Luego Aome le dio importancia a eso y no dudo en retarlos en especial a Inuyasha.
—Por qué le propones apuestas, si sabes que las acepta, el muy tonto ¡Y tú, te pones a competir con un niño!—Le grito, golpeando su espalda, Inuyasha tosió y no dijo nada.
—No cambian nunca—Pensó Mioga y termino su te.
—No tienes por qué regañarme, no eres mi madre. —inuyasha no tardó en responderle a Aome.
—Si lo fuera, no querría que fueras mi hijo—Le dijo ella.
—Y si tú fueras mi madre, no quisiera que lo fueras.
—Poco me importa.
—Mejor así. —Después de eso no pelearon más y Aome comió su desayuno, el cual le gusto, pero eso no lo noto. Al rato por turnos se bañaron los tres mientras Mioga se reía, al ver la mini pelea que iniciaron, ya que se querían bañar los tres, pero al mismo tiempo, Inuyasha y Shippo podían hacerlo juntos, pero Aome no. —Yo me forme primero—Se quejó Inuyasha.
—Báñate luego con Shippo.
—Yo me quiero bañar con Aome—Dijo Shippo.
—Tú no te bañas con nadie—Le dijo Inuyasha, ya que no permitiría que el se bañe con Aome.
—No, tú te tiene que bañar con Inuyasha, ambos son niños y yo niña y como niña, yo primero—Dijo y entro encerrándose en el baño.
— ¡Oye, abre la puerta, te recuerdo que es mi casa!—Pero ella no le respondió.
—Por qué no la dejan que se bañe tranquila y luego van ustedes niños—Dijo "Niño" Sarcástico por Inuyasha. —Además tiene que empacar.
— ¿Para qué?—Pregunto Inuyasha.
—Saldremos de viaje, algo así como un relajo, luego le digo a Aome, pero que esperan a empacar—Dijo y los mando. —Y no peleen
—El viejo Mioga está muy raro, primero aparece dentro de mi departamento con el desayuno y ahora aparece con eso de un viaje. —Pensó, sin tener más remedio, empezó a empacar algo de su ropa, la mayoría era lo necesario y para cuando termino, Aome salió del baño y antes de que pudieran entrar Inuyasha, Shippo de gano. Aome se rio y el la fulmino con la mirada, luego ella le saco la lengua y se entró a cambiar. Al salir Mioga le dijo lo del viaje, le pareció raro, pero un descanso (Aunque tenga que ser en la compañía de Inuyasha) no le venía mal y para cuando termino de empacar, Shippo salió del baño y entro Inuyasha, quien varios minutos después salió bañado y cambiado.
—Bueno ¿Tiene todo lo necesario?
—Si—Al unísono dijeron los tres.
— ¿Pero a dónde iremos?—Preguntaron a unísono, Aome e Inuyasha.
—Eh, a la isla Kumiai; significa la unión, ya la verán y así se unirán más los tres, seguramente yo por mi parte no es la primera vez que iré. Pero vamos, que se nos hará tarde y yo llevo las maletas—Dijo y así salieron todos, en silencio (Al menos Inuyasha y Aome, quienes seguían sin entender) menos Shippo, que se veía contento.
Todos subieron al auto de Mioga y fueron directo a la estación de trenes, eso los sorprendió aún más a Inuyasha y Aome, pero Shippo se puso más contento. Al subir al tren fueron a su cabina, ya que el tren era para viajes largos y tenían cabinas, donde los pasajeros podían dormir en camas tranquilamente. Mioga los llevo a Shippo e Inuyasha a la cabina que compartirían juntos, mientras que llevo a Aome a la de ella, sola, pero antes le dijo dónde estaría el, el cual también tenía cabina propia.
—Más vale que no mojes la cama, enano—Le dijo a Shippo, le molestaba que haya una para él solo, pero no le serviría de nada quejarse.
— ¡Yo no mojo la cama, tonto!—Dijo entrando primero.
—Tú eres el tonto enano. —Le dijo.
—No armen un escándalo acá, lo harán luego en tu departamento Inuyasha, ahora solo relájense, los vendré a buscar para el almuerzo—Aviso Mioga y se metió a su cabina. Aome hizo lo mismo, pero Inuyasha fue tras de ella y se metió con ella. Shippo se dio cuenta, pero no le molesto, es más cerró la puerta, para que luego no pueda entrar. Mientras que tren comenzaba su marcha, rumbo a Kumiai (La unión).
Como Inuyasha entro a la cabina de Aome detrás de ella, quien se dio cuenta y trato de sacarlo fuera, pero él se opuso. Aome se veía cansada y no quería discutir con Inuyasha, pero la empezó a fastidiar, aunque enseguida noto la actitud de ella y no dudo en preguntar. — ¿Qué te sucede?—Pero antes de que Aome no conteste o le diga nada—Es por el sueño de anoche. —Le dio en el clavo, pero Aome siguió con lo que estaba haciendo lo cual consistía en mirar por la ventana.
—Dile a Mioga que no almorzare—Le dijo seca—Ahora vete, Inuyasha—Le dijo más seca, pero él no se iría ya que no dejaría que ella le ordenara y así como si nada se sentó en la cama que había. Luego se recostó, con sus brazos detrás de la nuca y cerro lo ojos en paz, pero Aome, claro no tardo en estallar.
— ¡Que crees que haces! ¡Te dije que te vayas!—Le grito tirando de él, pero cayó encima. Inuyasha la atrapo con sus brazos y sonrió triunfante, ya que la tenía en su poder.
—Y ahora—Se burló, pero Aome mantenía resistencia y además de una cara fría, que empezaba a molestar a Inuyasha. El giro y la dejo debajo suyo, al miro y trataba de ser suave con ella, pero Aome se resistía. — ¿Tan fría te volviste? Con migo no te sirve actuar, así que no finjas ser tan fría—Le dijo y se acercó a ella, para besarla, pero ella le quiso pegar una cachetada que el esquivo y logro besarla, a lo que Aome quedo rendida. Cuando el beso se acabó, ambos quedaron abrazados en la cama, Inuyasha la abrazaba por detrás y ella se abrazaba a sus brazos, sintiéndose en paz. —Dormí tranquila, yo cuido de tus sueños—Le susurro Inuyasha al oído y Aome cerró los ojos.
—Confió en ti… Inuyasha—musito antes de dormirse e Inuyasha le dio una beso en la cabeza, atrayéndola más contra él. Pero lamentablemente no podía cuidar del sueño de Aome, ya que él se quedó dormido al igual que ella.
Sueño de Inuyasha
Al fin conocería a su compañera, Mioga le había dicho que era muy linda, aun no sabía su nombre, por lo linda supuso que se trataba de Kikyo, pero no quería trabajar con ella nuevamente, pero a lo mejor era por esa razón que Mioga aún no le decía de quien se trataba. Había empezado a sudar, con el frio que hacía y el ya sudaba, además de tener calor.
No aguanto y fue a preguntar a Mioga si era Kikyo. Hacia media hora que estaba en su oficina y ya no lo soportaba, no quería trabajar con ella nuevamente. Salió como un rayo, mal, ya que en su salida choco con una chica, quien no dudo en reclamarle— ¡Ten más cuidado!—Le grito la chica.
— ¡No tiene por qué gritar niña!—le grito él.
— ¡Tu serás el niño y permiso, niño!—Le grito ella y fue a la oficina de Mioga, para luego ir Mioga detrás de ella. Pero Inuyasha lo paro.
—No voy a trabajar con esta niña ¿O sí?
—Veo que ya se conocen—Dijo Mioga, casi suspirando, esperando que no se peleen a la primera. —Mejor entra—Le dijo a Inuyasha y así estaban los tres adentro de la oficina. Pero entre la chica e Inuyasha, no se miraban, estaban a distancia y cruzados de brazos mirando para otro lado. —Creo que ya no hará falta que diga, que ustedes trabajaran juntos ¿Verdad?
— ¡Quee! ¡Yo con este tonto!—Se quejó la chica.
—Por favor Aome.
— ¡Aome! ¿¡Vos sos Aome Higurashi!? ¿Estás seguro Mioga? Dijiste que era linda y tengo entendido que Aome Higurashi es linda y ella para nada, te estafaron—Dijo Inuyasha, pero por dentro la veía hermosa, más que cualquier otra.
—Es una gran oportunidad para ambos, pero si prefieren pelearse, entonces busco a otros—Dijo Mioga, decepcionado.
— ¡No!—Al unísono exclamaron Inuyasha y Aome.
—Prefiero no perder esta oportunidad, aunque tenga que trabajar con ella, aparte ya estoy acá—Dijo Inuyasha.
—Opino igual, a la fuerza, pero pienso igual. —Dijo Aome, un poco más tranquila.
—Entonces este es el contrato, le leen bien y luego firma, si aún están de acuerdo en trabajar juntos.
Al otro día, Inuyasha llego con su contrato firmado, ni siquiera lo había leído, no me importo, ya que quedo encantado, hipnotizado con la belleza de Aome y a él le gustaban las chicas lindas y Aome podía ser una excepción, a pesar de ser como era, podía cambiarla y hacerla como él quiera.
Cuando todos se volvieron a reunir en la oficina de Mioga al otro día, Aome había firmado el contrato también, Inuyasha no sabía que Aome tampoco lo leyó, algo, pero lo firmo por alguna razón que él y Mioga desconocían. Ambos se espantaron al leerlo, ya que al final terminaron confesándolo y al saber que tenían que actuar además en la vida real, como pareja, al igual que en la novela, no lo podían creer, pero el contrato estaba firmado y ya nada podían hacer.
Al poco tiempo empezaron la grabaciones, el elenco estaba formado por ellos como la pareja protagonista, también estaban los antagonistas, Kikyo Miko, Koga Okami, Ayame y el hermano de Inuyasha, Sesshomaru Taisho y demás. Inuyasha disfrutaba tener que besar a Aome, le gustaba y más cuando ella hacia señal de asco, cuando en realidad, eso ella lo fingía y él lo sabía, sabía que a ella le gustaba. —Inuyasha… Inuyasha… despierta…
Fin del sueño de Inuyasha
Aome sacudía a Inuyasha, moviéndose entre los brazos del, quien la sujetaba aún más, le gustaba, pero él ya se estaba yendo demasiado. — ¿¡Que sucede!?—Pregunto molesto, entre el sueño y la realidad.
—Me sujetas fuerte inuyasha—Le dijo ella, dándose la vuelta al fin, ya que el disminuyo su abrazo.
—Quédate así un poco más—Le dijo el, besando su nariz.
—Mira ya es de noche, ni siquiera hemos almorzado, tonto.
—Por decirme tonto, te mereces un castigo.
— ¿Cuál?
—Este—Y la beso, justo cuando tocaron la puerta.
