—Ya llame un médico, tío—Dijo, Natsumi. —En media hora llega—Luego se retiró, dejando a Inuyasha y Mioga a solas, en la habitación de Aome.

— ¿Por qué se fue, Aome?—Pregunto confundido Inuyasha, sentía que tenía a dos personas distintas, ocupando su cuerpo. —Me siento extraño, es como si fuera dos personas. La del pasado y la de ahora.

—Entonces recuerdas todo, ya veo, sé que no estás jugando—Afirmo Mioga.

—Es todo muy raro, aún hay cosas que no entiendo ¿Pero Aome no me recuerda, eso es así?

—Sí, antes tu tampoco, pero lo raro es que…

—Siempre recordé a mi familia ¡Maldición! ¡Por qué no a Aome!—Se retó, tratando de levantarse, pero le dolía la cabeza.

—Aome está de la misma manera, no te preocupes tanto, ya vendrá y te revisara el médico, fue un golpe de nada, pero recordaste todo de vuelta y me alegra.

—Quiero ir ver a Aome—Dijo el, pero Mioga lo detuvo. De repente las puertas se abrieron de golpe, apareciendo Aome.

— ¿¡Ya está mejor!?—Pregunto de mal humor.

—No te preocupes…

— ¡No me preocupo!

—Como sea, ya vendrá el médico y lo revisara. —Inuyasha no sabía que decir o hacer y prefirió quedarse donde estaba.

—Mejor iré a esperar al médico—Dijo, ya que quería dejarlos solos, tal vez Inuyasha recupero la memoria temporalmente y quería que disfrute de ella. Todo podía pasar, ya que cuando descubrieron que no se acordaban el uno al otro, el medico de ese entonces lo informo. Se quedaron solos, Inuyasha no se movía, no respiraba, no hablaba, parecía estar muerto, hasta que Aome hablo.

— ¿Te encuentras bien, verdad?—Le pregunto, sentándose a su lado y tocando con delicadeza su frente. Inuyasha cogió su mano y la beso, luego se acercó a Aome y beso sus labios.

—Sí, solo bésame—Le dijo y se dijo por dentro—Recuerdo desde el primer día que te conocí por segunda vez, recuerdo lo que sentí por vos sin recordarte y lo que hicimos cuando te rescate. Pero me siento tan confundido, no sé si te amo porque te conozco de antes o por eso y haberte conocido sin recordarte. —Dejo sus pensamientos, paro el beso y pregunto algo a Aome— ¿Te quedas acá con migo?—Pregunto. A Aome le extraño su actitud, pero no tenía por qué negarse si se lo pedía de esa manera.

—Si—Le afirmo e Inuyasha la beso de nuevo dándole un abrazo.

— ¿Por qué me llamaste pequeña?—Pregunto ella.

—Por qué eso eres para…—Pero Aome no lo dejo terminar y salto de repente.

— ¡Ya lo sabía! ¡Solo eres un embustero!—Le reclamo— ¡No vuelvas a besarme, tonto!—Y se fue.

— ¡Espera, no te…!—Pero ella no lo escucho— ¡Maldición, ya se enfadó!—Se dijo, pero cuando intento levantarse, llego Mioga con el médico.

—No quiero saber que paso, siempre están peleando, no cambian más, sin o con memoria—Dijo, luego el medico se acercó a Inuyasha. O recibió completo, no decía una palabra e Inuyasha se impacientaba, luego finalmente el medico hablo.

—Lamento decirlo, pero esto durara un día… —Guardo sus instrumentos y continuo, justo cuando Aome empezó a escuchar del otro lado de la puerta—Solo te queda un día…—Aome quedo impactada, pensando lo peor, no le quedaba bien claro todo, pero se sintió mal, desmayándose.

— ¿Y ese ruido?—Pregunto Inuyasha, quien sintió la necesidad de levantarse, y lo hizo, al abrir la puerta vio a Aome, preocupándose muchísimo. El la cargo y la llevo a la cama, intento hacer que se despierte, pero ella no reaccionaba, entonces el medico la reviso.

—Estará bien, no se preocupes, solo déjenla descansar y tú también hazlo. Mioga acompaño al médico e Inuyasha se quedó con Aome, viéndola dormir, siempre le gusto verla dormir, se recostó a su lado y se preguntó ¿Por qué se desmayó?

Al poco tiempo, la puerta se abrió, dando vista de Natsumi; la sobrina de Mioga. Ella traía una bandeja con comida, para dos personas, Aome e Inuyasha. —Me alivia un poco que también no te haya recordado a ti, además de Aome—Dijo el, ya que tanto como Aome e Inuyasha ya la conocían, pero no se acordaban y menos Aome.

—Creo que si te hace sentir un poco aliviado, ahora come y luego dale a Aome, pero no peleen—Dijo ella y se retiró, cuando Aome despertó de golpe, gritando…

— ¡Inuyasha! ¿No te queda un día de vida o sí?—Pregunto, tacándolo muy preocupada, quería cerciorarse de que estuviera bien.

— ¿De qué hablas, pequeña?—Pregunto el, tocando la frente de Aome.

— ¡No me digas pequeña! ¿Pero no te queda un día de vida?

—Te digo pequeña de cariño ¿Y cómo que me queda un día de vida?

— ¿Cariño?... Es que… yo escuche que le medico dijo que; Solo te queda un día…— ¿Por qué actúa así?—Se preguntó Aome, ya que Inuyasha era más cariñoso que de costumbre.

—Ah… no escuchaste bien o te confundiste, Jajaja… tonta, el doctor me reconoció y le quise agradecer actuando juntos—Dijo el, más alegre de lo normal, luego se rasco la cabeza.

—Hum, tu eres el tonto… además ¿Por qué te reconoció a ti solo?—Pregunto, mirando a un lado y sospechando. Luego Inuyasha la dio vuelta y el beso suave.

— ¿Queres comer? La sobrina de Mioga trajo esto para los dos.

—Los dos juntos… ¿Qué gano a cambio?—La beso de nuevo.

—Ha… un beso y otro—Dijo, dándole besos. Finalmente terminaron comiendo juntos, pero Inuyasha noto algo raro en Aome, ya que reconocía la comida y sabía que era la preferida de Aome, pero ella no parecía comer con mucho entusiasmo como lo recordaba. La miro de reojo sin que ella lo notara, no lo hizo y observaba como comía con desagrado, pero actuando que le gustaban, eso lo notaba, aunque no muy bien. Luego de comer, el mismo hizo la bandeja aun lado y se acercó a Aome, muy cerca, pero ella no se puso incomoda.

— ¿Qué hacemos ahora?—Pregunto. Se había puesto muy romántico con ella, dejándola perdida sin poder resistirse, mientras la abrazo y beso, hasta que le propuso algo. — ¿Quieres ir a la playa?

— ¿Para qué?

— ¿Quieres o no?

— ¿Pero por qué motivo, razón o circunstancia?

—Por la misma razón, motivo y circunstancia; de pasar el día con la más linda de todo el mundo. —Aome toco su frente de nuevo y se paró, recobrando su control.

— ¿Qué te ocurre? Tú no eres así, generalmente eres un idiota, desconsiderado, aprovechado, orgulloso y egoísta—Le reprocho. Entonces Inuyasha recordó.

Flash Back

Cuando había sucedido "El accidente" él se había olvidado de Aome, jamás pregunto por ella y Aome hizo mismo, ninguno se mencionó y si se habían olvidado. Inuyasha había olvidado a Aome, como a otras personas, pero jamás a su familia, pero ese tiempo en el hospital su carácter cambio mucho y se volvió más orgullo de lo que ya era, desconsiderado, más idiota y egoísta, todos sus defectos habían empeorado.

No estuvo mucho en el hospital, ya que su familia le dio el gusto de darle de alta, ni bien despertó, llego al punto de estorbarse así mismo, también estaba como Aome, recordaba lo de "El accidente" pero había un detalle, no era capaz de recordar que alguien más salió dañado en él, Aome si recordaba eso, pero no sabía de quien se trataba.

Con el tiempo Inuyasha volvió a actuar, tuvo muchos papeles, la mayoría protagónicos, con tan solo 16 años para 17, empezó su carrera, en tan poco tiempo hizo mucho, pero su gran oportunidad llego de la parte de Mioga, con quien no recordaba haber trabajo, no recordaba de hecho que él era el director, de aquella obra donde fue su "Accidente" así conoció a Aome por segunda vez.

Fin Flash Back

Cuando volvió a la realidad, no sabía que responderle a Aome, quien hacía varios minutos se había quedado observando a Inuyasha, quien parecía una estatua. —No sé si haría bien en responderte… Aome—Le dijo, quería contarle todo, pero no sabía cómo reaccionaría ella, además podría causarle un shock. —Tú cuéntame algo tuyo y luego yo te cuento que me ocurre.

— ¡No tengo por qué hacerlo! ¡Cuando mejores sal de mi habitación, mientras dormiré en el tuyo!—Le dijo seria, pero escucho lo último que Inuyasha le dijo.

—Esta noche, en la playa, te espero—Le alcanzo a decir, ella escucho perfectamente, mientras el dudo de eso.

Durante todo el día, Inuyasha se mantuvo al margen de los demás, no salió de la habitación, se sentía algo confundido aun, mientras que Shippo seguía a todas partes a la sobrina de Mioga, ya que esta atendía a los huéspedes nuevos que llegaban en este día. Mioga también ayudaba y trataba de no ir a ver a Inuyasha y Aome, no quería estar encima de ellos, ahora que Inuyasha tendría su memoria por un día, no quería arruinar nada, pero seguramente el pobre no tenía nada que hacer.

Cuando la noche se hizo ver, Inuyasha fue a la playa a hurtadillas, tuvo la esperanza de que Aome estuviera ahí antes que él, pero no, prefirió esperarla, aun algo de fe tenía. Se recostó en la arena, sin importarle su ropa y miro arriba en el cielo el cual estaba estrellado, cuando al mirar hacia un costado una silueta femenina lo hizo levantarse y decir—Viniste… Aome

—Aremos lo que tú dices—Le dijo ella al fin, luego se besaron, en realidad Inuyasha beso a Aome, pero ella no tenía la intención de detenerlo. Como la noche estaba fresca Aome tembló un poquito, Inuyasha lo noto y se preocupó.

—Mejor lo hacemos en la habitación—Le propuso—No quiero que tengas frio—Le dijo abrazándola.

—No… quedémonos así—Le dijo, sintiendo la calidez de Inuyasha.

—Feh, eres un tonta, no quiero que tengas frio o que enfermes le dijo, se separó de ella y la toma de la mano, llevándosela hacia el hotel. Varios metros después llegaron, no había nadie, ya todos seguramente dormían, entonces fueron a la habitación, donde estaba calentito.

—Mejor

—Sí, gracias.

—Entonces, empecemos. Cuéntame algo tuyo y yo te digo algo mío.

—No estoy muy segura… nunca lo dije, espero que me prometas que no lo dirás—Le dijo, mirándolo, con duda.

—Lo prometo—Le dijo, ambos se sentaron contra la cama, en el piso, donde había una alfombra y Aome empezó.

—Yo… no recuerdo a mi familia Inuyasha… fingí todo el tiempo acordarme de ella, pero nunca fue así, por eso vivía sola, preferí alejarme para no desilusionarlos y decirles que hace cuatro años que me pasa. Al único que recuerdo es a mi papa y sé que era actor, como yo.

— ¿No recuerda, ni a su familia?—Pensó Inuyasha— ¿Pero por qué Aome?—Preguntó, acercándose a ella, que tenía los ojos húmedos.

—Hace cuatro años trabajaba en una obra, no la recuerdo, pero sufrí una accidente, sé que alguien más sufrió igual que yo, pero siempre que trataba de recordarlo no podía y con el tiempo me olvide, hasta que… si, ahora recuerdo, la otra noche vi su cara… pero… eras tú… Inuyasha—Dijo y ambos se miraron, ella en verdad había olvidado aquel sueño, donde su acompañante tenía cara y era la de Inuyasha.

—Yo… si porque soy yo, aquel de hace cuatro años… Aome. —Ella lo tomo como una broma, pero al mirarlo a los ojos fue capaz de reconocer aquella mirada sincera.