Capitulo 28 Solo abre los ojos.

"Oír con los ojos es una de las agudezas del amor" (William Shakespeare).

Mina no había pronunciado palabra desde que dejó el apartamento de los hermanos Kou. Tenía tantas cosas en la cabeza que analizar cada una de ellas le tomaba tiempo y por lo tanto le impedía iniciar una conversación con Thomas quien se mantenía a su lado en silencio, no había hecho preguntas tan solo seguía junto a ella.

Estaba asustada aunque curiosamente no tanto como al principio. Quizás corroborar que no estaba demente y tener conocimiento de la persona que la vigilaba le había ayudado. Siempre era mejor saber qué esperar y con Alphonse bueno. Habían bastado unos pocos minutos para que entre ese tipo y ella se formara un odio intenso. Había logrado herirlo tanto físico como sicológicamente y Mina creía que ese era el móvil de todo esto. La venganza. Estaba intentando llegar a Serena a través de sus seres queridos y la había elegido por el simple hecho de que ella no se había empequeñecido ante él, sino que al contrario le había enfrentado con todo.

Lo único que esperaba era que Serena no cometiera algún acto de heroísmo para tratar de ayudarla, su amiga sufría ese complejo con bastante frecuencia y si algo malo le pasaba por su culpa no podría perdonárselo. Y Seiya tampoco.

Hablando de Seiya… realmente se había comportado como un líder nato y con su abrazo le había transmitido la misma confianza que le traspasaba Serena. Esos dos tenían la aptitud necesaria para dirigir a un ejército cuando se lo proponían.

Y aunque intentó no llegar al último punto que ocupaba su mente no lo logró. Y ese punto tenía nombre y apellido: Yaten Kou. Primero la forma en la que miró a Thomas realmente había sido una falta de respeto, incluso en algunos países te podrían arrestar por ese comportamiento… bueno quizás no tanto pero de que era un grosero lo era. Y después estaba la manera en que la miró a ella… al principio con indiferencia y luego con… con extrema preocupación. Mina no entendía esos cambios tan bruscos en su comportamiento. Como si dentro de su cabeza se estuviera librando una verdadera batalla, a veces ganaba el iceberg-Yaten y otras el nuevo-Yaten. Con ninguno de los dos podía lidiar así que a lo mejor el problema era de ella porque Rei no tenía inconvenientes, o al menos eso era lo que se veía.

Pero de toda esta tremenda reflexión Mina había concluido al menos una cosa y eso era… que sin Thomas todo habría sido mucho más difícil. ¡Sorpresa!, nuevamente aparecía este hombre y mejoraba su día.

- Mina- dijo Thomas pero ella no escuchó y siguió encerrada en sus pensamientos. Se sentía por un lado aliviada de haber estado con él cuando se había enterado de todo, era tan dulce y atento, siempre preocupado, siempre pendiente de ella… y por eso mismo es que estaba más inquieta de lo que le habría gustado. Thomas no formaba parte de su mundo y eso lo hacía frágil y vulnerable al enemigo, no sabía de los verdaderos peligros que rodeaba a todo su círculo de amigos y por ningún motivo lo iba a exponer a eso. Ya era lo suficientemente especial como para lastimarlo…

- Mina- dijo él otra vez. Ella levantó la cabeza sorprendida

- ¿Eh que pasa?-

Thomas estaba muy serio

- Ya llegamos a tu casa, te he hablado varias veces pero no me has contestado nada-

El cielo ya estaba cambiando de color y Mina no lo había notado hasta ahora. ¿Cuánto rato había pasado mirando hacia el suelo? al parecer demasiado

- ¡Oh lo siento! No me he dado cuenta de nada, ¡debo de haberte parecido una pesada!-

Pero él no rió…cosa muy extraña

- ¿En serio estás bien? has tenido el ceño fruncido por lo menos cuarenta y cinco minutos no se lo que te preocupa pero me gustaría que confiaras en mí-

Mina mordió su labio inferior confiaba en él más de lo que debería pero…

- Solo estoy un poco cansada hemos caminado mucho y además ¡tengo hambre eso me pone de mal humor sabes!-

La sonrisa de Mina distendió un poco el ambiente pero no logró despejar las dudas del chico

- Pensé…pensé que estabas molesta por algo… después de que saliste de esa habitación con Rei lucías muy extraña...-

- Bueno es normal que me sienta extraña estando a solas con mi amiga que además sale con el chico que me gustaba y sin considerar que estábamos en su casa-

Thomas miró hacia el cielo

- Si… hablando de eso, creo que Yaten me odia lo único que quería era que me marchara de su casa-

Mina recordó los ojos fríos de Yaten

- Yaten suele ser indiferente casi con todo el mundo no te preocupes por él. Pero si noté un poco de hostilidad…quizás discutió con Rei o con Seiya he visto que no han hablado mucho-

Thomas miró fijamente a Mina, realmente ella creía en esa explicación y no contemplaba otra razón para el enojo de Yaten.

- Puede ser- respondió Thomas

Mina percibió que Thomas no estaba comportándose como siempre lo hacía. No había hecho ninguna insinuación de su relación ni bromeado al respecto.

- Hey- le dijo golpeando su brazo con un toquecito- ¡que es esa cara tan seria tú no eres así!-

Él subió una de sus manos y con ella acunó la mejilla de Mina. Ella solo se concentró en la caricia.

- Estoy preocupado por ti eso es todo. Cuando me llamaste por teléfono parecías tan asustada y hoy cuando te he visto ahí en casa de Seiya tenías una expresión que me ha helado el corazón. No quiero que nada malo te pase-

No supo si fue el lugar, el momento, sus hermosos ojos verdes o el dulce sonido de voz pero Mina tuvo una increíble visión y también un incipiente anhelo, el de nunca separarse de él. Lo rodeó con sus brazos y él hizo lo mismo, descansó la cabeza sobre su pecho y suspiró para aliviar la opresión que sentía en el pecho. Deseaba quedarse así por un tiempo indefinido pero sino solucionaban las cosas su sola cercanía podía ocasionarle problemas y Mina ya no estaba dispuesta a correr esos riesgos. No con él.

- El solo hecho de que estés aquí conmigo ya me hace sentir a salvo… gracias por cuidar de mí hoy pero voy a estar bien ¿si?, no quiero que te la pases pensando en mi seguridad todo el tiempo. Yo puedo protegerme… puedo protegernos a ambos-

El abrazo de Mina se hizo más apretado y él inclinó su cabeza un poco más cerca de la de la chica.

- ¿No crees que me estás quitando las líneas del libreto? esa es una frase típica de los hombres que desean proteger a sus doncellas-

Mina sonrió aún en su pecho.

- Ni tú eres un machista ni yo una damisela indefensa-

Él se despegó un poco y buscó sus ojos.

- Eso está clarísimo Mina Aino-

La forma en la que Thomas dijo su nombre la hizo temblar. Lentamente se desprendió de ese abrazo que ella misma había provocado y lo miró con una sonrisa traviesa.

- Estaré bien…ambos estaremos bien-

Él alzó una de sus cejas con una sonrisa pícara en el rostro.

- ¿Ambos?-

Para Thomas podía sonar como un simple comentario pero para Mina significaba mucho más. Había nacido en ella una extraña necesidad, por primera vez había algo que era solo de ella y daría todo por mantenerlo resguardado de aquellos que quisieran lastimarlo. Se elevó en puntillas y depositó un beso en su mejilla. Esa era una promesa.


Serena se paseaba de un lugar a otro. Ya todos estaban en casa de Rei menos Mina y justamente que ella no arribara aún era más que preocupante. No contestaba su celular. Incluso se había atrevido a llamar a Thomas pero él tampoco estaba ubicable. Seiya cada cierto tiempo se acercaba para incitarla a tomar asiento pero no entendía razón. Mientras no viera a su amiga entrar por esa bendita puerta el corazón no dejaría de martillearle en el pecho. Si algo le pasaba a Mina, si sufría un pequeño rasguño por culpa de ese demente jamás se lo perdonaría.

-Sere…por favor tranquilízate- le dijo Amy quien ya estaba comenzando a rezar por su amiga

Pero la rubia estaba intentando comunicarse nuevamente con Mina pero sin resultados. Se mordió el labio para no gritar como una loca.

Seiya solo trataba de cerrar los ojos para no mirar a su bombom con ese rostro, además esa constante caminata lo estaba poniendo nervioso.

- Por favor Serena toma asiento ¡nos estas quebrando los nervios a todos!-

Solo en ese instante se percató que sus amigos tenían peor aspecto que ella. Caminó hacia Seiya y se sentó a su lado.

- Bombom ya verás…-

- No- dijo Serena cortando su frase- no me digas que me tranquilice ni que todo estará bien, porque eso no sucederá mientras Mina no llegue-

Se escuchó un susurro al parecer de Amy y Taiki. Serena se puso nuevamente de pie, estaba casi a punto de sufrir un ataque de pánico. Camino más rápido de lo normal hacia la cocina y esta vez Seiya no la siguió pero Yaten si. Se apoyó silenciosamente sobre un mueble frente a ella. Ambos se observaron por un tiempo que podría haber sido largo, quien sabe.

- Esto de no hablar contigo es un verdadero asco-

Yaten abrió levemente sus brazos mientras que Serena apretaba sus puños y los soltaba una y otra vez como si con eso liberara la energía y la nerviosismo acumuladas. Sus ojos se nublaron e hizo un puchero para terminar entre los brazos de su amigo.

- ¡Oh Yaten que haré! ¿Que haremos si Mina está en peligro, si está en manos de Alphonse?-

Su pecho soltó solo un sollozo y se apretó más al cuerpo de su amigo, si no hacía eso se desmoronaría ahí mismo. Yaten elevó una de sus manos al cabello de Serena y lo acarició lentamente. Si bien él se sentía igual o peor que ella, le reconfortaba servir para calmar en algo su amargura.

- Shh… tranquila eso no va a suceder Mina no puede… no puede correr peligro eso no va a pasar-

No solo decía eso para calmar a Serena sino que también para no perder el control sobre sí mismo. La espera estaba destruyendo sus nervios. La respiración de Serena se hizo lenta y la suavidad de la caricia de su amigo le hizo recobrar la cordura.

- Te debo una disculpa- dijo Yaten- yo…no debí decir todo eso sobre Mina. Soy un idiota que no sabe nada, ni como expresarse, ni como actuar, ni como sentir… te hice daño y también a mi hermano. Sé lo que es Mina para ustedes, la valoran más de lo que yo pude hacerlo y eso… eso no me deja en paz-

Los papeles se invirtieron y de pronto era Serena quien consolaba a Yaten

- Debes dejar de reaccionar así. Seiya me contó lo que sucedió hace un rato con Thomas, con Mina… con Rei ¿Qué pasa Yaten?, sabes que puedes hablar conmigo de lo que sea-

Yaten sonrió amargamente

- Las cosas han tomado su propio curso y sin darnos cuenta se han ido ajustando, quizás siempre debieron estar así-

- ¿Y no harás nada por cambiarlas?-

Serena desarmó su abrazo y a cambio tomó una de sus manos

- Tu eres mi amiga- le dijo Yaten- así que respóndeme sinceramente ¿querrías tú que yo las cambiara?-

Lita llegó corriendo a la cocina

- ¡Serena ven!-

Ambos se pusieron alerta y se encaminaron hacia el comedor. En el umbral de la puerta estaba Mina sana y salva, tanto Serena como Yaten respiraron aliviados, ya nada más importaba. Serena corrió hacia su amiga y se lanzó a sus brazos como sino la hubiera visto en siglos.

- ¡Estaba tan asustada donde rayos te habías metido!-

Sus amigos se pusieron de pie para estar más cerca de ellas

- ¡Lo siento nunca quise que se preocuparan por mi!-

- ¡Por qué no contestabas el celular!- chillo Serena

Ella se sonrojó

- Thomas y yo… estuvimos un tiempo platicando y simplemente no lo escuché ¡lo siento Sere!-

Las demás chicas se turnaron para dar un abrazo a su amiga mientras que Serena no quiso despegarse de su lado. Seiya sostuvo a Mina de los hombros

-No vuelvas a darnos un susto como este y menos con lo que está sucediendo, necesitamos saber en donde estás y con quien-

Ella arrugó el ceño

- ¿Así que esto será de mi vida a partir de ahora? ¿Constantemente monitoreada?-

Todos tomaron asiento alrededor de la mesa

- Es la única opción- sostuvo Taiki- estuvimos a punto de perder a Seiya así que no nos arriesgaremos esta vez ¿Aún funcionan sus intercomunicadores?-

- Si- dijo Amy- también había pensado en eso. A partir de mañana no nos separaremos de ellos, los llevaremos en todo momento-

- Y que sucede con los chicos ellos no tienen- dijo Serena obviamente preocupada por una nueva arremetida de Alphonse contra Seiya. Este sonrío y acarició su mejilla.

- Supongo que los celulares servirán en caso de emergencia bombom-

Todos se aseguraron que sus celulares tuvieran incorporados los números de cada uno de ellos.

- Quizás debamos de agregar el número de Thomas- sugirió Serena

Mina estaba a punto de protestar

- Antes de que comiences a protestar solo digo a mi favor que al no contactar contigo tuvimos que llamarlo a él aunque tampoco sirvió de mucho pero ¿Qué sucede por ejemplo si salen nuevamente y tu estás inubicable?-

Seiya afirmó y Mina resopló encontrándose vencida

- Esta bien se los daré ¡pero no quiero que lo llamen si no es estrictamente necesario!-

- No te preocupes nadie desea hablar por teléfono con tu galán- susurró Lita

- Ahora- dijo Serena dando por zanjado ese tema- ¿alguien me puede explicar más detalladamente que esta pasando?-

Rei se encargó de hacer un resumen de todo lo que había ocurrido a Serena y también a Lita y Amy.

- Me pregunto ¿porque Mina?- dijo esta última

- Yo creo- respondió Lita- que es porque Mina se atrevió a desafiarlo. Se plantó frente a él sin ningún miedo y eso no le gustó para nada. Yo estaba allí así que puedo corroborar que su rostro era nada más que furia-

- Pero hay algo más- agrego Rei- él dijo que había perdido la luz y Mina se la iba a devolver ¿Qué quiere decir eso?-

Todos guardaron silencio

- Hay dos formas de interpretar ese mensaje- concluyó Taiki- una forma es la metafórica, quizás perdió el rumbo y cree que Mina lo puede ayudar a encontrarlo-

- Eso me parece bastante ridículo- dijo Mina- en primer lugar porque ese tipo está chiflado así que está desviado del camino hace mucho tiempo y por otro lado el sabe perfectamente que jamás lo ayudaría a encontrar nada que necesitara-

Mina se cruzó de brazos.

- Pero no te está pidiendo ayuda- le dijo Yaten con una suave voz- cuando vaya hacia ti no te preguntará si deseas ayudarlo, solo te cazará-

Eso le hizo temblar

- Lo que me hace llegar a la segunda teoría, a la literal…si él dice que perdió la luz es porque "realmente perdió la luz"-

La segunda hipótesis de Taiki provocó un enorme silencio

- Está ciego…- concluyó Mina

- Como habrá sucedido eso…-dijo Amy cavilando en voz alta

- Creo que yo lo sé- dijo Serena pensativa- cuando estuve frente a él intentó atacarme y yo me defendí, apunté el resplandor de mi báculo justo sobre su rostro…quizás la luz impactó en sus ojos-

- Pero eso es muy extraño… el Cristal de Plata nunca había dañado a otro ser independientemente de su maldad, su poder es para sanar, para curar no para lastimar-

- Quizás-…titubeó Amy- estamos frente a un yin y un yang-

- ¿Eh?- preguntaron todos

Taiki sonrió sintiéndose orgulloso de su agudeza

- Es una excelente teoría Amy-

Ésta se sonrojó levemente

- Gracias Taiki las tuyas también son muy certeras-

Ambos se miraron tiernamente

- sisi los dos son grandiosamente inteligentes y los amamos por eso y muchas cosas más- dijo Seiya- ¿pero que quieres decir con eso Amy?-

Ella se removió levemente en su asiento

- Verás el yin y yang es la dualidad de todo lo existente en el universo, describe las dos fuerzas fundamentales, opuestas pero complementarias entre si y que se encuentran en todas las cosas. Esto explicaría que en la naturaleza los ritmos se definen por la aparición de opuestos, por ejemplo sonido y silencio, vida y muerte, bien y mal y en este caso luz y oscuridad-

Todos asintieron como niños pequeños en una lección importantísima

- El Cristal de Plata representa la luz, lo bueno de este mundo y el amor que Serena posee dentro de su corazón, mientras que Alphonse es su Yang, representa las sombras, el odio a todo aquello que tenga vida-

- Okey Okey- dijo Mina alzando su mano para hacer una pregunta- de acuerdo a Amy Serena y Alphonse están destinados a ser polos opuestos ¿pero en el fondo se complementan?-

Amy miró a Taiki buscando respaldo en él y obviamente lo encontró.

- Eso podría explicar algunas cosas por ejemplo que Serena sea la única capaz de detectar su presencia o la habilidad que tiene Alphonse para invadir sus sueños-

- Y lo más importante- agregó Lita sonriendo- es la única que ha logrado herirlo-

Eso ocasionó una ola de júbilo pero Amy no celebró como todos

- Yo no me alegraría en extremo-

Las risas cesaron.

- Pero porque Amy- exclamó Mina- es fabuloso saber que Sere puede contra ese tipo-

- Porque estas cosas funcionan como un arma de doble filo, Serena puede llegar a Alphonse más fácil que cualquier otro y eso es genial pero no sabemos hasta que punto él puede penetrar las defensas del Cristal de Plata, quizás éste se debilite ante su presencia-

Serena se desinfló en su asiento y cruzó sus brazos.

- Así que he pasado de heroína a indefensa en menos de cinco minutos-

Seiya rió y la abrazó dulcemente. Amy observó las caras de decepción de sus amigos y deseo haber sido más cuidadosa con sus ideas.

- En todo caso son solo especulaciones mías nada de lo que estoy diciendo es seguro-

Serena se abalanzó sobre la mesa y tomó las manos de su amiga.

- Amy las posibilidades que tú te equivoques en algo como esto es de cuanto ¿un 0.5 por ciento?, eres asombrosa y lo sabes, gracias a tus ideas podemos entender un poco más acerca del enemigo sin ti estaríamos perdidos-

Taiki quedó hipnotizado por la hermosa sonrisa de la chica y sin saber como palabras brotaron de su boca.

- Tienen razón Amy a nadie más que a ti se le podría haber ocurrido eso, solo a tí-

De pronto todos los presentes fueron azotados en sus rostros por unas extrañas chispas provenientes de esos dos.

Serena alzó sus cejas y dio un vistazo a Seiya. Éste dio un codazo a su hermano quien solo se sonrojó.

- Entonces- dijo Lita llamando a la seriedad- será mejor mantener esta plática en la más absoluta reserva y turnarnos para acompañar a Mina a su casa y a la escuela-

Esta patio el suelo con sus pies

- Me siento como una niña pequeña-

Seiya alcanzó su cabeza y le revolvió el cabello

- Tú eres una niña pequeña así de queja que cuidemos de ti-

Serena le sonrió. Ya estaba dicha la última palabra así que simplemente se rindió.


Mina se dirigía al baño cuando chocó con Seiya

- Oh pensé que no había nadie-

- Pero ya ves estaba este apuesto hombre-

Ella rodó los ojos. Seiya caminó por un pasillo que daba al patio interior del templo. La noche estaba fresca pero no al extremo de hacer frío. Se sentó sobre el suelo de madera y palmeó con su mano para que Mina le acompañara y así lo hizo.

- ¿Y como estas con todo esto?-

- Molesta pero sé que es lo mejor para mí-

Él asintió

- ¿Y como estás con respecto a lo otro?-

Con eso Seiya quería decir "como están las cosas con ese idiota que tengo de hermano" y Mina así lo entendió.

- Llevándolo-

- Bastante bien diría yo ¿no crees?-

Seiya le sonrió y Mina solo bufo

- ¡Ya solo escúpelo!-

- ¿Te gusta Thomas verdad?-

En ese momento se escucharon pasos que se dirigían hacia ellos pero cesaron abruptamente y luego de echar un rápido vistazo y comprobar que aún estaban solos la plática siguió.

- Te mueres por saber ¡admítelo!-

Él hizo un puchero.

- Vamos Minita ¡es lo que se pregunta el mundo entero!, además Thomas es mi amigo y estoy velando por sus intereses-

Ella solo rió,

- ¡Esta bien, está bien! no tienes para que inventar excusas extrañas para sonsacarme información-

Eso hizo a Seiya indignarse por un momento pero luego adoptó una postura muy madura. La miró muy francamente.

- No estoy inventando nada estimo mucho a ese hombre ¿sabes porque? porque te devolvió la sonrisa al rostro y antes de que me digas cualquier cosa, como que es muy pronto para ti o que aún no lo conoces o que todo ha sido demasiado apresurado detente a pensar si eso es verdaderamente importante-

Mina descansó las manos sobre su regazo y pensó en eso ¿realmente importaba todo eso? ¿Era lo que definía la intensidad de su conexión?, no lo creía así.

- Cuando estoy con él…- dijo buscando los ojos de Seiya -el tiempo no existe, podría haberlo conocido hace una hora, un día, una semana o un año y estoy segura que la sensación sería la misma-

Él asintió seriamente

- ¿Y cual es esa sensación?-

Ella recordó esa caminata en la playa, esa tarde en el parque y esa primera caricia, recordó la flor y el abrazo que habían compartido hacía solo unas horas. Nada de lo que había sentido era inventado, era tan real como el amigo que tenía frente a sus ojos.

- Cuando lo miro… realmente lo veo, es como si deseara descubrirse para mí y eso me hace sentir especial, siento que soy importante para otra persona siento que cuando me mira él es feliz, le gusta estar conmigo disfruta de mi compañía, siento que quiere sentirme cerca todo el tiempo…y a mi me gusta todo eso, cuando estoy con él tengo esas ganas de responder a su entrega, quizás estoy equivocada pero ya no puedo evitar sentirme así-

Seiya negó.

- No estás equivocada Mina, esto es muy diferente y no creo que debieras de recordar el pasado-

Seiya por un momento tomó atención a algo que se agitaba a su lado izquierdo pero volvió a mirar a Mina tan rápido que ella no se percató pues estaba ensimismada observando a las estrellas pero con una aptitud completamente diferente de la vez anterior.

- Tú y Serena saben por lo que pasé… ¿sabes? hace una semana no podía ni mirar al cielo sin que se me apretara el pecho y creo que lo notaste aquella vez-

Seiya solo asintió.

- Ese día me dije a mí misma que nunca volvería a ver el cielo como antes, que algo había cambiado en mí y creo que es verdad. Yo estaba convencida que tarde o temprano el cielo traería eso que se había llevado antes de poder darme cuenta, pero ahora entendí que al parecer mi destino no estaba en mirar hacia arriba. Mi camino estaba aquí en la tierra solo tenía que voltear en el momento preciso así que ya no busco respuestas en las estrellas, las respuestas estuvieron aquí todo el tiempo-

- ¿Y cual era la pregunta que te hacías?-

Ella dudó un momento pues era la segunda vez que le revelaba estos pensamientos a alguien, seguían siendo importantes pero ya no traían a ella tristeza si no que más bien memorias de un pasado próximo pero lejano al mismo tiempo. La primera que vez que se lo había dicho a Thomas se había sentido un poco más ligera, quizás diciéndoselo a Seiya pasaría lo mismo, los dos eran personas de confianza y además no creía que estuviera haciendo algo malo después de todo eran suyos y tenía todo el derecho de compartirlos con quien quisiera.

- ¿Porque…porque Yaten no luchó? porque se rindió así de fácil, porque se conformó solo con un par de pláticas sin sentido ¿porque no se esforzó un poco más… por mí?-

Seiya si bien se encontraba preparado para algo así no dejó de sorprenderse. El mismo había conducido deliberadamente la plática hasta este punto y a estas alturas ya no había retorno.

- ¿Y cual fue la respuesta que obtuviste?-

Mina suspiró y luego mostró una pequeña sonrisa como sintiéndose orgullosa por lo entera que estaba aún considerando el tema del que estaba hablando y además se sentía así por haber resuelto las dudas que le atormentaban por ella misma. Había sido capaz de levantarse y por si eso fuera poco, sacar una lección de vida. Seiya también lo notó así, Mina había cambiado era la viva imagen de que los golpes te enseñan a saber caer.

- ¿Sabes cual fue?- dijo ella al rato- Que el amor es dolor y temor.

Seiya le miró perplejo y ella solo asintió

- Es como lo que explicaba Amy hace un rato, son sentimientos opuestos pero que se complementan y lo curioso es que tanto Thomas como Yaten son muy parecidos en ese aspecto, sienten muy parecido. Creo que Yaten tuvo miedo de sentir amor y se retiró antes de experimentarlo, en cambio Thomas tiene miedo de volver a sentirlo porque ya ha conocido su otra cara. Lo de Thomas es entendible… pero lo de Yaten no y si bien esta reflexión me ayudó a comprender su comportamiento creo que no podré aceptarlo. ¿De que sirve un corazón intacto sin rasguños ni cicatrices? ¿De que te sirve el amor si no sabes lo que es sacrificarte, si no sabes lo que es sufrir por él? ¿Crees que yo apreciaría de la misma forma lo que estoy viviendo con Thomas si no hubiera pasado por lo que pasé? ¿Crees que Thomas no atesora nuestros momentos sabiendo que en cualquier minuto se pueden transformar en dolor?... yo se que aceptar que quieres a alguien es difícil pero lo es mucho mas cuando ya has perdido a un ser amado. Por eso es que Thomas es tan valioso para mí y lo respeto mucho, el sigue luchando en cambio Yaten prefirió ahorrarse las molestias-

Mina había expresado muy detalladamente lo que Seiya pensaba de la situación, miró nuevamente hacia su lado izquierdo y continuo hablando

- ¿Le odias?-

Esa pequeña pregunta provocó que Mina arrugara el ceño

- ¿A quien a Yaten?-

El afirmó

- ¡Estás loco como podría! que no le hable o sea distante no quiere decir que lo deteste es solo que pienso que así es mejor, además el tiene a Rei y no deseo que las cosas se compliquen entre ellos por mi culpa… lo único que deseo es que esta vez no tenga temor ¡si yo que soy una cabeza dura aprendo de mis errores! como no hacerlo él ¿verdad?-

Mina sonrió realmente alegre, esa era la sonrisa de una persona que ha caído muy duro pero que ha sacado fuerzas de flaqueza para ponerse de pie. Esa era la sonrisa de una vencedora y Seiya así lo entendió

- ¡Hey Mina!- gritó Lita- ¡donde te has metido ya es tarde debemos irnos!-

Ambos se levantaron del suelo y fue primero Mina quien corrió hacia el comedor. Seiya caminó lentamente y antes de doblar hacia ese lugar se detuvo y se recostó en la pared. Sintió al otro lado del pasillo una respiración agitada.

- Sinceramente no tenía intenciones de que escucharas esta conversación porque era privada y pensé que Mina no estaba en condiciones para hablar de ello pero me ha sorprendido gratamente. Si esto era lo que necesitabas oír, por mí está bien. Y no te molestes en darme las gracias después de todo el que debería de haber estado hablando aquí con ella del tema eras tú…Yaten-


Darien por fin había logrado conciliar el sueño luego de una noche bastante complicada. Los recuerdos de la plática con Serena le perseguían y al caer la noche se intensificaban así que las horas se le iban tratando de sacársela de la cabeza. Finalmente cuando se encontraba agotado y rendido por ese esfuerzo la fatiga le vencía. Cuando oyó que el timbre de su casa sonaba insistentemente supo que sus cortas horas de calma habían terminado. Al levantarse para ir a abrir la puerta se dio cuenta que las cosas no estaban mucho mejor que el día anterior y posiblemente mañana estarían mucho peor. La energía se le iba y a estas alturas ya no podía asegurar cuanto más podría resistirlo. Abrió la puerta y no le extrañó en lo absoluto encontrarse con las Outers, habían venido en grupo y por la forma en la que le observaban claramente no se esperaban verlo de la forma en la que se veía. Él no podía saberlo, hace semanas que no era capaz de mirarse al espejo.

Las hizo pasar con un movimiento de mano y caminó hacia la cocina para servirse un poco de café, haber si con eso podía inyectarle algo de calorías a su cuerpo. Ellas solo le miraban en silencio desplazarse con mucho esfuerzo por el suelo de su casa, odiaba que le miraran así, con lástima, como si no tuviera suficiente con la de Serena. Estaba seguro que alguna de ellas estaba a punto de correr hacia su lado y brindarle el apoyo que ciertamente necesitaba pero que no recibiría.

Se sentó frente a ellas con un tazón de humeante café y esperó a que pronunciaran la primera palabra pues eran ellas las que le visitaban así que algo tendrían que decirle.

- Príncipe- dijo Setsuna siendo la primera en romper el hielo- hemos venido a saber de su estado de salud-

Él solo sopló su café y bebió calmadamente.

- ¿La Princesa les ha llevado la noticia?-

- No…- respondió Michiru arrastrando las palabras- nos enteramos por otros medios-

Dejó la taza sobre la mesa y cruzó sus piernas. Estaba mal, pero aún conservaba esa postura gallarda y elegante que le caracterizaba. Las Outers no se intimidaban tan fácilmente pero ante él no podían evitar guardar cierta reserva.

- ¿Y bien sus informantes fueron tan exactos como pensaban?-

Haruka arrugó el ceño y afirmó las manos sobre sus rodillas impulsándose un poco hacia delante.

- Tienes que decirnos la forma en la que podemos ayudarte-

- Eso es fácil- respondió Darien antes incluso de que ella terminara de hablar- rescindamos el pacto que hicimos, dejen de ocupar de mi energía y ya está-

La sonrisa nada de gentil en el rostro del Príncipe las sacudió de su asiento. Setsuna se mordió el labio inferior pero guardando la compostura y la tranquilidad que la caracterizaba.

- Nosotras no sabíamos lo que estábamos causando a su cuerpo jamás fue nuestra intención-

Asintió para ella.

- Pues ahora que lo saben termínenos con esto-

- Yo no estoy de acuerdo-

La voz que salió de Haruka fue firme y cortó en pocos segundos el ambiente. Las demás se giraron para ver a su amiga mientras que Darien solo le observó impávido. Esa declaración no podría haber salido de otra persona que no fuera ella así que no le sorprendió en lo absoluto. Las palabras de Sailor del viento eran como su elemento rápidas y si no estabas preparado te podían noquear.

- Haruka…- susurró Michiru sabiendo que quizás era a la única persona a la cual no respondería exaltada. Ella sabía lo perseverante y resuelta que era su compañera pero viéndola en esa postura recia y más gélida que lo normal el pensamiento de que XXX inundó su mente.

- Tú eres un Rey y sabes perfectamente que los sacrificios están siempre contemplados. La protección de este planeta es fundamental-

Los ojos de Michiru se llenaron de lágrimas, mientras que Hotaru clavó su vista en el suelo con los puños cerrados, pero contrario a todo pronóstico fue Setsuna la que se puso de pie exaltada.

- ¡Por el amor de Dios Haruka es la vida de Darien la que está en juego!-

Darien tenía una arruga en la frente y la boca cerrada en una línea. Con un leve movimiento y con una mirada más amable le hizo un gesto a Setsuna para que tomara asiento.

- Y dime Sailor Uranus- cambiando de la mirada agradable a una mucho más fiera - contéstame una pregunta ¿Cargarías sobre tu espalda con la vida de una persona?-

Haruka adquirió una tez más pálida de lo normal y apretó su mandíbula a tal punto que sus diente rechinaron

- Es una respuesta muy difícil de contestar- dijo el chico leyendo su reacción

- Solo estoy velando por la gente de este lugar-

Él movió la cabeza sin mostrar ningún tipo de expresión

- ¿Y dime como los protegerás si yo no estoy para hacerlo?-

- Tú no morirás Príncipe- respondió Hotaru en lo que pareció más una súplica. Darien se volvió hacia ella y le sonrió tiernamente. Era demasiado pequeña como para estar presente en este tipo de conversaciones, tan pequeña como su lo era la que habría sido su hija… Se aclaró la garganta que se le había cerrado ante ese pensamiento y se enfocó nuevamente en la rubia.

- Sé perfectamente que al igual que yo no comparten las decisiones que tomó Serena y nadie puede discutir que fui el más perjudicado con ellas. Perdí el amor, el futuro y la vida que me esperaban. Pero en algo creo concordar con ella… su actitud me decepciona-

Distintas emociones se reflejaron en ese cuatro par de ojos. Rabia, dolor, vergüenza. Sin embargo sus miradas eran opacas, carentes de algo que solo hace un tiempo atrás había estado allí.

- Tú no lo entiendes- dijo Haruka al filo de su paciencia

- Por supuesto que sí- le rebatió Darien, cosa que aumentó la tensión- Comparto su enojo, su rabia y su tristeza incluso puedo ver esos sentimientos ahora mismo. Su misión es algo que ha gobernado sus días, han vivido por ella y muerto por ella, pero hay algo que jamás deberían de haber perdido: la esencia de las guerreras que batallan junto a la Princesa y ustedes ya no la tienen. Desde que se separaron de Serena ya no puedo percibirla-

Las cuatro quedaron mudas de la impresión. Algo muy parecido les había dicho la Reina Serenity, oír lo que Darien tenía que decirles solo hizo más real las palabras de la gran Soberana. Al ver que ellas no pronunciaban palabra Darien volvió a tomar de su café.

- Serena estuvo aquí hace unos días-

Eso las sacó de su estado de estupefacción.

- Quiso brindarme parte de su energía, estuvo ahí sentada donde tú mismo estas ahora suplicándome para que le aceptara su ayuda. No lo acepté, pues no puedo permitir que la persona que me puso en esta situación pretenda enmendar sus errores así como así. A pesar de eso…- depositó la taza lentamente al tiempo quecomprobaba que le estaban escuchando atentamente

- Su visión de las cosas puede haber cambiado, sus deseos pueden ser completamente distintos a los que tenía cuando estaba conmigo, pero sigue siendo ella, la misma Serena que pone la vida de los demás antes que la suya, la que es capaz de tocar la puerta del hombre al que le rompió el corazón, mirarlo a los ojos y luchar para que le escuchen y le entiendan a pesar de que es conciente que solo encontrará rechazo. Ella no es la mujer de la que me enamoré pero hay algo que nunca la abandonará, que es la lealtad hacia los que alguna vez han estado a su lado ¿Qué hay de ustedes?-

Esas duras palabras calaron hondo en el corazón de todas ellas. Haruka no resistiéndolo más se puso de pie y le apuntó con un dedo

- ¿Acaso nos estás reclamando por algo que decidimos hacer en apoyo tuyo?-

Pero Darien evitó la pregunta insistiendo en su punto

- ¿Donde estaba tu lealtad conmigo o con Serena?-

Ninguna fue capaz de contestar a esa pregunta. Haruka caminó de un lugar a otro fuera de sus casillas.

- ¡Como te atreves! Si lo hicimos fue justamente por eso! Para que supieras que no estabas solo que pensábamos igual que tú, que la decisión de Serena nos afectaba igual que a ti-

Michiru se puso de pie para controlar a su compañera y prácticamente la arrastró hacia su antiguo lugar. Darien solo guardaba un gran silencio tan seguro de sus palabras como de cualquier otra cosa. Sabía perfectamente que lo que decía era cierto aunque Haruka tardara toda una vida en reconocerlo.

- No puedes comparar algo que no tiene comparación. ¿Serena dejó de ser Princesa por estar con ese chiquillo? ¿Perdió sus poderes por eso, su capacidad de lucha menguó? ¿No verdad? fue mi vida la que se terminó como yo la conocía fue mi destino el que se desvaneció, el de ustedes solo cambió pero aún sigue ahí. Ustedes solo están enfadadas porque Serena no se doblegó ante sus amenazas, ante lo que ustedes querían…yo estoy enfadado porque el amor de mi vida me dejó por otro hombre ¿Alguna similitud? Quizás solo la rabia, en lo que demás respecta hay un mar de diferencias-

Haruka afirmó sus brazos sobre sus rodillas y colocó allí su cabeza.

- Nos estás tratando de decir que nos traguemos nuestras propias palabras y volvamos con ella…solo porque tuviste una visión casi apocalíptica. Estas mal-

La risa de Darien llenó el ambiente.

- Ciertamente… estoy mal como podrás apreciar. Pero en mi corazón no pesa ningún tipo de remordimiento, los únicos que quizás pude haber tenido ya están saldados ¿Pero que hay con ustedes?-

- No vinimos aquí en búsqueda de lecciones de moral sino a saber como podemos ayudarte-

El semblante de Darien se endureció y arrugó el ceño, trayendo a su mente la plática con Serena y como había terminado.

- Lo único que necesito es que la Princesa de la Luna y todo lo que tenga que ver con ella desaparezcan de mi vida, eso las incluye a ustedes…devuélvanme la energía que han ocupado de mi y estaremos en paz-

La rubia alzó la vista y le miró con desidia.

- Ahora la defiendes como se acordó de ti ahora estás de su lado-

Darien cerró los ojos. La sola insinuación de que estuviera de parte de Serena le ocasionó un malestar en el pecho y una muy desagradable sensación en el estómago. Controló su temperamento pues no estaba dispuesto a perder los estribos con ellas, suficiente había tenido con lo ocurrido hacía unos días.

- No estoy de su lado y nunca podré estarlo. Soy su exnovio, el que la iba a acompañar toda la vida, al que abandonó. Pero ustedes eran sus guerreras ligaron su vida a la de la Princesa, no a la del Rey o cualquiera que esté con ella. Ustedes mezclaron un asunto de lealtad que tendría que ser objetivo con uno personal y no se como me sentiría si mis guerreros hubieran hecho eso. A lo mejor me sentiría igual de desilusionado que ella. Así que la cuestión es esta: puedo despreciar todo lo que quiera a Serena porque prácticamente es mi derecho pero ustedes…no se si alguna vez lo tuvieron-

No se escuchó nada más después de eso, ni exclamaciones ni reproches, nada.

- Nosotras…- susurró Haruka

Darien alzó la mano para que se callara verdaderamente le estaba dando dolor de cabeza todo el asunto. Uranus se mordió la lengua.

- Se perfectamente como piensas Haruka pero quizás deberías analizar en cambiar el vocablo "nosotros" a "yo", si mal no recuerdo tus amigas también tienen voz-

Haruka se silenció y volteó a sus amigas que estaban con la mirada pegada a sus zapatos. Darien de pronto se sintió muy cansado y con un esfuerzo sobre humano se puso de pie.

- Ahora que está todo dicho y que tienen bastante material que analizar les pediría que se retiraran. Como les dije anteriormente deseo que todo lo relacionado con Serena tome un rumbo distinto al mío y mientras más lejano sea mucho mejor-

La sailor del viento fue la primera en salir de la habitación que de pronto se había hecho demasiado pequeña. Michiru le siguió no sin antes dar un vistazo al Príncipe. Setsuna y Hotaru caminaron juntas y se detuvieron delante de Darien-

- Darien yo…- dijo Hotaru pareciendo la niña frágil que en realidad era. Puso una de sus manos sobre su cabello y lo acarició suavemente

- No tienes nada que decir aún si estás equivocada no podría juzgarte de todas las personas del mundo serías la única a la cual no podría condenar-

Miró solemnemente a Setsuna

- Deberías preocuparte por ella. Estas cosas no las debería de vivir una pequeña-

Hotaru arrugó el ceño

- Soy una sailor Scout soy fuerte-

Darien sintió un pequeño calor dentro de su pecho, hacía tanto tiempo que no se enternecía que ya había olvidado lo que era. Al verla allí frente a él con una resolución así de grande quiso por un momento tener a su hija entre sus brazos.

- Lo sé, eres tan fuerte como lo era Rini-

La alusión a su vieja amiga hizo que los ojos se le nublaran. Se atrevió a alcanzar la mano de Darien y la apretó delicadamente como si con eso pudiera hacerle llegar directo al alma que ambos compartían el mismo dolor, el mismo pesar. Y Darien lo entendió.


Seiya y Serena caminaban de vuelta de casa de Rei. Este había insistido en dejarla en la puerta de su hogar, después de todo nuevamente corrían peligro. Y además se sentía terriblemente culpable por lo que había ocurrido entre él y Yaten y necesitaba desahogarse con aquella persona con la cual siempre podía contar.

- bombom… creo que hice algo malo-

Ella le miró extrañada. El hacer travesuras era normal en él y no lo consideraba como algo malo.

- ¿De quien te burlaste esta vez?-

Pero no dijo nada de eso

- No se trata de una broma si no que realmente creo que hice algo que no estuvo bien-

Serena le dio un tironcito a su brazo.

- ¡Hey a mi me lo puedes decir! te prometo que no te juzgaré-

Eso le hizo sentir mejor, así que suspiró y descargó con todo.

- Hoy platiqué con Mina, hace días que quería saber como estaba y bueno… estábamos en eso cuando me di cuenta que Yaten nos oía detrás de una pared… no le dije a Mina y dejé que ella siguiera hablando y que mi hermano siguiera escuchando. Quería darle una lección a Yaten y ahora él sabe cosas de Mina que eran privadas y sin contar lo mucho que le debe de haber afectado todo lo que dijo de él. Creo que me equivoqué-

Serena arrugó el ceño. Esto no era un comportamiento propio de Seiya

- ¿Crees?- dijo ella en tono recriminatorio, pero al momento se calmó no era la idea actuar así además con solo mirar su rostro podía saber que estaba arrepentido

- Eso no ha estado bien Seiya pero no te diré nada porque ya te sientes lo suficientemente culpable. ¿Dime las cosas que te contó Mina fueron muy comprometedoras? por ejemplo Yaten se enteró de cómo la encontraste ese día en mi casa…porque eso no le gustará-

Hizo memoria.

- Que yo recuerde ella no dijo nada que la hiciera parecer frágil al contrario… pero de igual forma Yaten sabe cosas. Yo pensé que eso lo ayudaría a pensar mejor en todo lo que ha estado haciendo últimamente pero creo que resultó peor… si hubieras visto su rostro-

No debía de imaginarlo mucho pues Serena había visto la cara de angustia con la que Yaten cargaba constantemente. No hacía falta enrostrarle a Seiya eso.

- Pero por otro lado ahora sabe como piensa Mina… aunque hubiera sido mucho mejor que se lo dijera él-

Él suspiró

- Lo sé pero eso no va a suceder y menos ahora… ¿sabes? creo que Mina realmente lo ha olvidado-

Eso no era una sorpresa para Serena, bastaba con estar cinco minutos con Mina para darse cuenta que sus sentimientos hacia Thomas crecían más y más.

- Y en tiempo record- agregó al rato

- Si y eso es gracias a Thomas ella misma me lo dijo, ha usado palabras muy lindas para referirse a él, me confesó que…-

Pero Serena puso su mano libre sobre su boca. Quería saber pero prefería que Mina se lo comentara. Al parecer Seiya no podía dejar de compartir todo con ella. Eso le causó ternura pero se concentró en la plática. A ella vino la mirada ausente que Thomas había puesto en la mañana y en como Mina había evitado que lo notaran los demás.

- Creo- dijo Serena- que si le preguntaras a Thomas por ella te diría lo mismo, creo que esos dos se encontraron en el tiempo exacto, hay algo en él… su vida no ha sido solo sonrisas y bromas eso te lo aseguro-

- m… puede ser. Mina me dio a entender eso así pero no quise ahondar en el tema y curiosamente me dijo algo parecido, que ambos habían volteado en el momento preciso para encontrarse-

Eso era interesante pero la estaba distrayendo del tema principal.

- sisi pero nos estamos desviando del tema, has hecho algo que esta muy mal Seiya cuando alguien te confía algo lo guardas para ti y no lo utilizas para dar lecciones-

El se entristeció nuevamente.

- bombom lo sé ¿Qué debo hacer?-

Difícil pregunta- pensó Serena. Siguieron caminando en silencio mientras Seiya aguardaba por una respuesta.

- Si esto hubiera pasado hace una semana habría sido mucho peor… ahora realmente no se si a Mina le afecte que Yaten sepa todo esto y sinceramente no deseo arruinarle su felicidad con temas del pasado-

- Discúlpame bombom no era mi intención-

No podía enojarse con él así que soltó su mano y lo rodeó con ambos brazos.

- No es a mí a quien tienes que pedir disculpas tarde o temprano tendrás que contárselo a Mina. Ahora quien está mal es Yaten-

Así unidos en ese abrazo aspiraron la brisa nocturna y aunque no revelaron que era lo que ocupaba sus mentes, los dos estaban preocupados por lo mismo.

- La vida da vueltas demasiado rápido ¿no crees bombom? hace una semana era Mina quien estaba derrotada, mira como están las cosas ahora-

- Si y ninguno de los dos buscó hacer sentir así al otro. Mi opinión es que en las cosas del corazón tú puedes ser víctima y responsable a la vez-

Seiya pensó en eso y vaya que estuvo de acuerdo.

- Eso es cierto… y no hemos considerado la otra arista de esta historia: Rei-

Eso si que era un problema… su amiga Rei. Se veía muy fuerte y resistente pero en realidad era vulnerable como cualquier chica y seguramente el comportamiento de Yaten la estaba lastimando, quizás debería hablar con ella hacía tiempo que no platicaban ¿Pero que le diría? Ningún consejo sería efectivo mientras que el principal involucrado no se dignara a aclarar las cosas.

- ¿Sabes? estamos conversando solo en base a suposiciones, en base a lo que pensamos porque Yaten jamás nos ha dicho como se siente con todo esto y mientras eso no pase todos nuestros esfuerzos son en vano-

- Si…- dijo Seiya moviendo lentamente su cabeza- creo que hablaré con mi hermanito. Me comporté como un idiota con él y yo no soy así-

Seiya arrugó el ceño y Serena puso el dedo índice sobre su frente para retirar de su rostro esa expresión.

- Muy cierto tú no sueles hacer esas cosas ¿Que es lo que te enfurece tanto de todo esto?-

Él capturó su mano y la sostuvo tiernamente. Serena solo esperó a que él ordenara sus ideas.

- Verás me desagrada la gente mentirosa pero me enfurece aún más los que se mienten a sí mismos, como si todo el mundo fuera igual de ciegos y tontos que ellos-

Serena se cruzó de brazos

- Yo no soy tonta Yaten nunca me ha podido engañar-

No pudo evitar acercar a su novia a su pecho y abrazarla.

- Lo se mi amor y he ahí el punto: Yaten no engaña a nadie solo a sí mismo y eso me está fastidiando más y más-

Serena se recargó en su pecho y suspiró.

- ¿Y en donde queda Rei en toda esta historia…? no deseo ver a otra de mis amigas sufriendo-

El enmarcó el rostro de Serena con ambas manos. Era inevitable que terminaran platicando de su historia.

- Cuando uno quiere a una persona que ya ha sentido algo por otra corres riesgos, el riesgo de que esos sentimientos afloren de vez en cuando de distintas formas, como cuando se te viene a la cabeza un recuerdo o cuando lo ves-

Esto ya no se trataba solo de Rei- pensó Serena. Esto también tenía que ver con su conversación de la mañana. Lo miró intensamente.

- ¿Y como se soporta eso?-

Seiya sonrió y depositó un tierno beso sobre sus labios. Había estado pensando sobre esto en la mañana, era lo que había faltado decirle.

- Amar a alguien en parte es estar convencido que ese amor logrará penetrar aún más hondo en el corazón del ser amado, si tu no crees en tus propios sentimientos es imposible que le puedas transmitir esa confianza al otro y no es un tema de soportar, es un tema de entender que tu ser amado tuvo antes otra vida pero que forma parte del pasado y que en el presente está contigo, si te eligió a ti es por algo y tienes todo un futuro para demostrarle que no se equivocó en su elección-

Analizó su propia historia con la de Yaten, pero ella no era como él ¿cierto?...quizás solo un poco.

- A veces es complicado borrar el pasado de raíz-

Él acarició su rostro.

- ¿Quién habla de olvidar?, uno debe aprender a desprenderse del pasado pero no a olvidarlo. Lo que fuimos antes es lo que nos define ahora, quizás si no nos hubiéramos equivocado en el pasado jamás habríamos aprendido a no cometer ese error en el presente-

Lo abrazó maravillándose con el enorme corazón del hombre que amaba, tan grande que incluso le estaba diciendo que no olvidara el pasado, que no olvidara su vida con Darien…sino que aprendiera de ella. Sintió los latidos de su pecho, ese era el corazón por el que ella vivía, solo por ese.

- ¿Es por eso que no has preguntado como me fue con Darien verdad?...tú en el fondo has decidido…-

A Serena le costaba encontrar las palabras para definir específicamente cual había sido la determinación de Seiya. Éste sonrió al ver el rostro de confusión de la chica y aún abrazados buscó su mejilla para acariciarla.

- Me encantaría saber lo que Darien y tú se dijeron pero no voy a remover heridas del pasado solo para satisfacer mi curiosidad o para probarme a mí mismo lo que quiera que mi estúpido cerebro quiera probar. Te amo más que eso y por sobre cualquier deseo mío siempre estarán los tuyos. Me has cambiado bombom a niveles que ni yo mismo logro comprender y si eso me ha sucedido a mí ¿porque no ha de sucederle a mi hermano también?-

Ella apretujó su mejilla en la mano de su novio. Esta nueva revelación le hacía sentir un inmenso orgullo por él. Hacía solo un tiempo no podían ni hablar de este tema sin discutir y gritarse de por medio y ahora lo platicaban y lo analizaban tranquilamente, como siempre debió ser.

- Eres muy optimista Seiya ¿Realmente crees que Rei consiga que Yaten la vea solo a ella?-

Optimista- pensó Seiya. No era un adjetivo que lo caracterizara hacía unos meses atrás y definitivamente ella no lo habría llamado así si lo hubiera visto sumergido en esa tristeza tan profunda que solo se había disipado en cuanto la vio marchar hacia sus brazos… no, no era optimista por sí solo, Serena le había devuelto la fe, la fe en que cosas más increíbles si pueden suceder. Acercó su cabeza y descansó su frente en la de ella.

- He visto milagros producirse ante mis ojos… el hecho de que esté junto a ti en esta linda noche sosteniendo tu rostro y sintiendo tu calidez ya es un milagro… si se ha hecho posible lo que parecía realmente imposible entonces sí, soy optimista-

Ella en un impulso lo besó lentamente. Seiya siempre le daba más crédito del que merecía, para ella la constancia y la entrega total de su amado habían sido fundamentales en su historia. El amor incondicional era la columna vertebral de todo esto. Se separó de sus labios y le sonrió.

- Si tú no hubieras luchado, si no hubieras creído en este amor más allá de toda lógica, más allá de la distancia, más allá del destino el milagro no se hubiera realizado. Creo en los milagros, pero este se logró solo gracias a ti-

Seiya la tomó por la cintura y la levantó del suelo. Serena se aferró a su cuello y rió eufórica.

- ¿Y en donde quedas tu en toda la historia? ¿Acaso me olvidaste, acaso mataste nuestro amor? ¡Claro que no! lo alimentaste día a día hasta que fue tan grande que ya no entró dentro de tu pecho y tuviste que sacarlo de allí. ¡Tú eres una luchadora bombom! valiente al igual que Mina y al igual que Rei. Tú defendiste nuestro amor con coraje, con el mismo coraje con el que Mina se ha levantado y con el mismo coraje con el que Rei se aferra a la esperanza. Creo en ti y también creo en ellas-

Se sentía tan bien estar entre sus brazos, no podía explicarlo pero sabía que era el lugar correcto, él la dejó nuevamente en el suelo y ella con uno de sus dedos rozó suavemente las comisuras de su boca.

- Cada vez que pienso que de tus labios ha salido lo más bello que he escuchado alguna vez, vienes y lanzas algo mucho más hermoso que lo anterior ¿Cómo es eso posible? ¿Cómo puedo enamorarme de ti cada día más?-

Obviamente Seiya no perdió la oportunidad de fanfarronear ante su novia. Alzó una ceja pagado de sí mismo.

- Si tú supieras… tengo reservado unas cuantas cosas más solo para ti-

Ella cruzó los brazos tratando de parecer indiferente a su comentario.

- ¿Y cuando piensas decírmelas?-

Seiya la atrajo para sí y recordó lo que Mina le había dicho hacía solo un momento; el tiempo no era importante, no cuando lo pasas mirando los ojos de la persona que amas, escuchando su risa, aspirando su aroma o besando sus labios.

- ¿Para que apresurarnos? tú y yo tenemos la eternidad completa-


La semana había pasado rápido, Serena y sus amigos se enfrentaban ya a sus primeras evaluaciones en la escuela. Extrañamente Mina no había vuelto a ser acosada por Alphonse aunque siempre se mantenían alerta. Uno de ellos se encargaba de que Mina llegara a salvo tanto a la escuela como a casa aunque muchas veces eso no había sido necesario pues Thomas quien estaba tanto o más preocupado que sus amigos hacía las labores de guardaespaldas. Esto molestaba a Mina, pero solo en lo superficial. Que sus amigos se preocuparan por ella le hacía sentir querida y que lo hiciera Thomas era la gloria. Ahora estaban todos reunidos en una sala después de clases. Amy se había ofrecido a hacerles un repaso para el examen del día siguiente. Serena estaba en la fila de adelante escuchando atentamente pues era su única esperanza de sacar una buena nota.

- ¿Entonces ha quedado clara esa parte chicos?-

Todos asintieron serios pero Serena tenía una cara que era para ponerse a llorar. Amy se acercó a su banco y le sonrió

- Sere si no entiendes dímelo ¿si?-

Ella dudó y vio a sus amigos que estaban sentados atrás-

- Es que no quiero que se atrasen por mi culpa-

Los demás se enternecieron, Serena siempre sería Serena una pésima alumna pero una gran amiga. Lita la miró.

- Todos estamos aquí porque no entendemos Sere, así que mientras más repasemos es mejor-

Pero ella aún no se convencía-

- No deseo que Amy se aburra de mí-

Amy le sonrió jamás podría sentirse aburrida de ayudar a sus amigos y menos a ella-

- No seas tontita bombom nadie se aburriría de ti- le dijo Seiya desde su asiento- ¿verdad Amy?-

- Claro que no, así que solo pregunta-

Ella sonrió y le señaló que ejercicio necesitaba repasar. En cuanto Amy se dio vuelta para escribir en la pizarra todos se hundieron en los cuadernos para anotar incluso los suspiros de su amiga. El único que no necesitaba estar allí era Taiki y sin embargo era el más atento, pero no por la misma razón que sus amigos lo hacía simplemente por la satisfacción de oír la dulce voz de Amy. Se veía adorable enseñando, la forma paciente en la que soportaba las miles de dudas de sus amigos y las palabras simples que empleaba para que la entendieran era… encantador. Esa era la cosa, se sentía encantado de verla, de oírla, de pensarla.

- ¿Taiki?-

Él alzó las cejas sorprendido cuando se dio cuenta que Amy le estaba hablando.

- ¿Si?-

Ella ladeó su cabeza

- ¿Hay algo que no comprendas?-

Seiya rodó los ojos mientras esperaba esa respuesta. Por supuesto que su hermano entendía absolutamente todo, era el Einstein del siglo XXI así que esa pregunta estaba completamente demás. El que estuviera presente en este repaso era exclusivamente por Amy, la única que al parecer no se daba cuenta era ella. Serena le dio un vistazo a su novio y arrugó el ceño. Eso quería decir en palabras "no vayas a decir nada incómodo que los avergüence". ¡Rayos! bombom lo había descubierto así que terminó de completar su ejercicio. Taiki observó a Amy embobado, se veía tan linda con anteojos…

- ¿Taiki?-

Pero él estaba sumido en sus pensamientos. Yaten quien estaba sentado a su lado respiró completamente desganado.

- Él lo entiende todo Amy, gracias-

Al escuchar la voz de su hermano Taiki reaccionó, le miró extrañado

- Te estaban hablando y como parecías un zombie respondí por ti-

Amy le dedicó una sonrisa y nuevamente se perdió en su mundo personal

- ¿Ah? ¿Qué decías?-

Yaten bufó

- ¡Dios que te pasa! Parece que te han sacado el cerebro-

Él solo miró la cara molesta de su hermano y sonrió. No era precisamente su cerebro el afectado.

- Te estoy ofendiendo y te ríes…realmente estas mal-

- Al contrario hermano- dijo él- estoy mejor que nunca-

Mina levantó su mano para hacer una pregunta y Yaten miró hacia la ventana. Ni siquiera podía verla sin recordar la conversación que había escuchado a escondidas. Se sentía profundamente culpable por eso, pero además… gracias a esa información se había enterado de los -hasta el momento- antiguos sentimientos de Mina y también había ganado el dolor de cabeza más potente de su vida junto con la crisis de pánico más grande jamás vista. El corazón le palpitó más rápido que el de un colibrí y su rostro había pasado del púrpura a lo traslúcido en fracción de segundos pero después de todo no era para menos, lo que siempre había querido saber, lo que siempre había anhelado escuchar había llegado con semanas de retraso. Nunca había sentido tanto odio como en ese instante, odió a la vida y a su persona pero lo peor no había terminado allí pues ese solo había sido el comienzo de su calvario.

La pregunta que se había hecho Mina no lo dejaba en paz y lo perseguía como una sombra ¿Por qué no había luchado por ella? ¿Por qué no se había esforzado más? ¿Por qué en su tiempo pensó que había tomado la mejor decisión y sin embargo ahora no podía dormir pensando en ello? ¿Quería a Rei realmente o solo había elegido el camino más seguro? Su control estaba llegando a un límite y tenía ganas de desaparecer, todas esas preguntas rondaban su cabeza y no le dejaban dormir. Lo único que deseaba era descubrir que era lo que realmente quería y no lastimar a nadie en el camino, aunque ya lo estaba haciendo y eso lo torturaba, realmente lo hacía. Rei estaba muy extraña y no era para menos… no había sido capaz de explicar aún su comportamiento de aquel día en su casa. Lo estaba arruinando absolutamente todo, la relación con su hermano estaba quebrada, Rei estaba sufriendo y sus amigos ya estaban sintiendo la presión. Ya casi no tocaban ciertos temas en su presencia. En conclusión estaba hundido tan profundamente que solo un milagro lo sacaría de allí.

Oyó nuevamente la voz de Mina y cuando pensó que ya no podía sentirse peor la vio reír. Y no era una risa cualquiera era "esa risa", la que mostraba cada vez que estaba cerca de Thomas. Cada vez eran más comunes y más hermosas también. ¿Si alguna vez le hubiera sonreído así se habría dado cuenta de lo que ella sentía?... probablemente no, había tenido la verdad en sus narices y no la había visto. Y ahí era cuando surgía la duda más grande que habitaba su cabeza ¿Esos sentimientos que Mina había tenido estaban completamente en el pasado?... era una pregunta de la cual podían desprenderse millones más

Enfocó bien su vista y ahí estaba otra vez esa risa feliz, despreocupada y demoledora. Miró hacia la puerta y claro… he ahí la explicación. Thomas estaba en la puerta de la sala hablando con Amy. Sintió un pinchazo en el corazón y quiso retirarse pero no lo haría. Ya suficiente tenía con su propia lástima, no deseaba que los demás también se sintieran así hacia él. Escuchó más atentamente lo que estaba pasando.

- ¿Así que puedo unirme a la clase? prometo no molestar, además estas materias ya las he visto y puedo ayudarlos. Soy un excelente profesor ¿verdad Mina?-

Ella abrió la boca para reclamar pero sus amigos la fulminaron con la mirada.

- ¡Así que de eso se trataba!- gritó Serena- con razón no tenías nada que preguntar eso no es justo!-

Ella se enfurruño en su puesto pues odiaba ser la única a la cual le costaba la escuela. Mina la miró con cara de disculpa mientras Seiya se partía de la risa.

- ¡Lo siento Sere! es que el otro día estaba tan desesperada que fui a la biblioteca a buscar unos libros y Thomas me vio y se ofreció a enseñarme eso es todo. Y si - dijo ella media sonrojada- es un excelente profesor-

- Su método de aprendizaje debe ser interesante- dijo Seiya riendo- de dar algo a cambio por cada cosa aprendida me pregunto que será….-

Serena olvidó su enojo tan rápido como había llegado y se unió a su novio para molestar a Mina, era su venganza

- ¡Oh yo también quiero saber!-

Thomas solo reía divertidísimo ante la escena. Luego se concentro en ella. Se veía tan bella cuando se molestaba y más aún cuando la molestaban con él, eso lo hacía sentir una extraña emoción en el pecho, le gustaba que sus amigos supieran de su cercanía y le gustaba que ella no lo negara.

- ¡Ya chicos no nos desconcentremos!, Thomas toma asiento pero debes prometer que no desconcertarás a Mina-

- ¡Hey que les pasa!- gritó Mina- ¡que todos piensan hablar de mi como si yo no estuviera presente!-

- La venganza es un plato que se sirve frío- susurró Lita riendo

- ¡Así es! eso te pasa por hacer trampa!-

Serena recuperó su alegría.

- Prometo no estorbar- respondió Thomas estirando su palma para sellar el juramento. Amy asintió. Él caminó hacia el asiento junto a Mina, se sentó y depositó un tierno beso en la frente de la chica.

- Hola preciosa-

Si bien Mina estaba furiosa por como Thomas siempre buscaba la forma de hacerla pasar vergüenza al escuchar solo esas dos palabras el enojo desapareció. Y no solo era la expresión sino que la forma en que lo decía era lo cautivante. Había tanto en ese tono de voz, en su mirada en sus gestos que en varias ocasiones la abrumaba.

- Estás rompiendo tu promesa- respondió a ella de forma pícara- así que no deberías de hacer ni decir cosas que me desconcentren-

- Ajá- dijo mirándola de la misma forma, ella pestañeó jugando al mismo juego

- Y tampoco deberías mirarme así-

Él no hizo caso

- ¿Por qué? ¿Acaso no te gusta? ¿O te gusta demasiado?-

Si- quiso decir pero ella solo rió

- Eres un tonto ¿Sabías?-

Amy les dio una mirada seria

- Lo sentimos- dijo Thomas

Mina copió lo que su amiga estaba explicando en la pizarra. Se sentía muy orgullosa de entender esta materia y de verdad eso era gracias a Thomas. La había impulsado a seguir adelante y aún cuando muchas veces se había rendido él le recordaba que ella era capaz de todo si se lo proponía y poco a poco sus esfuerzos estaban rindiendo frutos. Vio en su escritorio un pedazo de papel. Era de Thomas cuando lo leyó no pudo evitar sonreír.

- Me siento orgulloso de ti-

Escribió y lo pasó al chico

- ¿Sabes? yo también lo estoy…y gracias, no habría podido sin ti-

El lo leyó y se quedó pensando en algo que Mina no pudo descifrar. Deslizó el lápiz por la hoja y se lo devolvió

- Eso no es así, eres capaz de hacer cualquier cosa…aunque me gusta creer que es por mí-

Mina lo leyó y Thomas se lo arrebató antes de contestar. Garabateó otra cosa.

- Mañana después de tu examen saldremos a celebrar-

Ella arrugó el ceño y respondió

- ¿Que es lo que celebraremos?-

- Tú nota preciosa porque mañana nosotros triunfaremos-

El le sonrió tan calidamente que Mina solo asintió sin reclamar. Que importaba que Thomas no le hubiera preguntado si podía salir o no, si quería salir o no, que importaba si realmente obtenía buenos resultados en el bendito examen. Ese "nosotros" era lo único que valía la pena.


Amy estaba terminando de arreglar el salón que habían ocupado para hacer ese repaso. Sus amigos se habían deshecho en agradecimientos por lo que ellos consideraron el mejor repaso de sus vidas pero obviamente ella no lo hacía por el reconocimiento es más, mientras más anónima mucho mejor. No le gustaba fanfarronearse frente a los demás por su capacidad para comprender las cosas, solo era uno de las muchas virtudes que poseía. Se sentó en el pupitre y terminó de anotar unas fórmulas cuando escuchó un pequeño ruido. Cuando levantó la vista se encontró con un exquisito y humeante café pero lo que más le agradó fue su acompañamiento. Sonrió sorprendida y nerviosa a la vez-

- Sé que no es de los mejores cafés de la ciudad y claramente no estamos en el lugar adecuado pero por algo se debe comenzar-

Taiki no supo realmente como esas palabras habían salido de su boca, simplemente fluyeron. Amy abrió los ojos, obviamente no se esperaba esto. Le había parecido bastante raro que Taiki se hubiera presentado a la clase especial considerando que era el único chico de la escuela que podía igualarla en inteligencia y cuando lo vio ahí pensó en no seguir ¿Qué pasaba si algo que decía no estaba correcto o no explicaba bien una materia? los demás quizás no se darían cuenta pero Taiki si, pero tan pronto como empezó a hablar se dedicó a escuchar atentamente, nunca hizo un gesto reprobatorio nunca opinó distinto, solo estuvo allí en silencio mirándola como si fuera el mayor de los espectáculos. Y ahora estaba frente a ella esperando a que dijera algo mientras que su cabeza no era capaz de idear una respuesta digna de su inteligencia.

- Yo…eh…yo…-

El chico sintió que quizás se había equivocado. No debería de haber sido tan impulsivo, pero es que deseaba tanto estar siquiera un momento en su compañía

- Si tienes cosas que hacer podemos dejarlo para otro día-

El rostro de Taiki era de funeral y en cuanto se comenzaba a retirar sintió alrededor de su muñeca el agarre de una pequeña mano. Ese simple gesto paralizó su corazón.

- ¡Espera!- le dijo Amy dándose cuenta de lo que su balbuceo había hecho pensar al chico- es solo que pensé que estaba sola que todos se habían ido a estudiar. Me… me encantaría tomar este rico café contigo-

Y el rostro que hacía un minuto era el de la misma muerte se iluminó como si hubieran encendido cien reflectores y todos apuntaran a él.

- ¿Quieres que vayamos a otro lugar?, solo estoy anotando unas cosas y termino en…-

- No te preocupes, podemos platicar en cualquier sitio-

Taiki tomó una silla y se colocó frente a ella.

- ¿Y que anotas? Si se puede saber…-

¡Dios se estaba comportando como un chiquillo curioso!, pero todo lo que hacía Amy extrañamente le interesaba. Ella sonrió mientras escribía pausadamente

- Estoy anotando aquellas partes de la materia que cuestan a cada uno de los chicos, así cuando necesiten otra vez de mi ayuda reforzaré especialmente eso. Tal vez te parezca una tontería…-

Era tan buena…no podría haber otra palabra más completa ni precisa para definirla. Simplemente eso.

- No es una tontería al contrario me parece muy considerado de tu parte-

Se mantuvieron en silencio un momento, ella a ratos tomaba de su café y lo saboreaba como si fuera lo más apetitoso del mundo, o era una gran mentirosa o realmente le agradaba por algo más. A Taiki le gustaba pensar en la segunda opción.

- ¿Taiki puedo hacerte una pregunta?- dijo Amy alzando la cabeza del cuaderno

- Si lo que quieras-

Ella asintió

-¿A que has venido a mi clase de repaso?-

Quizás no debería de haberle dicho que preguntara cualquier cosa… ¿Qué respondería?, estaba en un aprieto, lo descubriría, se daría cuenta que solo había ido a mirarla

- ¿Hay algo que no entiendas y deseas preguntármelo?-

El abrió la boca

- ¡Eh… si osea no!… no es que no quiera preguntártelo es que lo entiendo… tampoco quiero que pienses que soy soberbio es solo que ya había estudiado y…- respiró como si acabara de correr los cien metros planos- ¿tiene alguna importancia el motivo porque que haya venido hoy?-

Ella lo miró con un poco de burla.

- mm…no es solo que eres el único que me faltaba anotar en el cuaderno-

Taiki se sonrojó. Había balbuseado pensando en que Amy estaba cuestionando su presencia allí y solo era para completar su información-

- Oh- dijo él más recuperado- ¿te puedo hacer una confesión?-

- Claro-

Él sonrió como para sí mismo

- Tengo la tendencia a comportarme como un tonto cada vez que hablo contigo. Es algo que simplemente me nace y no lo puedo evitar, es bastante molesto y vergonzoso-

Amy tomó el café que el chico le había dado y jugó con la taza.

- A mi no me tienes que demostrar que siempre estas preparado para decir lo justo o comportarte como debería ser. Es en esos momentos en los que puedo ver al Taiki de verdad así que por favor no dejes de ser así cuando estas conmigo. Es lindo pensar que te comportas así solo ante mi presencia y más aún que lo admitas-

Ella sonrió un tanto avergonzada de lo que había dicho pero en cambio Taiki la miraba seriamente y Amy sintió el peso de esa mirada

- No tienes que pensar nada porque sinceramente es así…eres especial Amy y deseo que realmente me conozcas-

Amy sonrió abiertamente y como le sucedía en todas las ocasiones en que ella lo deleitaba con su sonrisa, se perdió por un momento que podría haber sido muy corto o muy largo.

- ¿Taiki?- dijo ella al rato

- ¿Eh?-

Le había hecho una pregunta pero él solo la observaba como ido. El corazón de Amy se agitó pues ahora sabía de la propia boca del chico que esa actitud la adoptaba solo con ella, se sintió enormemente especial pues esa mirada contemplativa provocaba en su pecho más que cualquier palabra bonita. Taiki pestañeó volviendo a la realidad

- Te estaba preguntando por Yaten ¿sabes lo que le sucede?, últimamente está muy extraño. El había cambiado mucho desde su regreso pero estos últimos días… es como si estuviera viendo al Yaten de antes-

Taiki puso los pies sobre la tierra. No solo le gustaba la compañía de Amy por razones obvias, sino que además sentía que era la única persona con la cual tenía la libertad y al mismo tiempo la conexión suficiente para analizar los problemas que lo rodeaban desde un punto de vista objetivo. Los pensamientos de Amy le hacían entender las cosas desde otra perspectiva y le ayudaban mucho a la hora de poder ver y comprender lo que sucedía a su alrededor.

- El ha estado muy deprimido desde esa vez que discutió con Serena y Seiya. Tengo entendido que con ella pudo arreglar las cosas pero con nuestro hermano… están más distanciados que nunca y es a Yaten a quien le afecta más. Seiya tiene a Serena, es su sostén cualquier problema que tenga es mucho más tolerable porque es su incondicional, pero en cambio Yaten…-

Amy arrugó el ceño

- Pero Yaten tiene a Rei ¿no? por lo que tengo entendido ellos se han seguido viendo-

Se escucharon voces en el pasillo pero se acallaron en un par de minutos. Taiki sostuvo la barbilla con una de sus manos

- Yo no sé realmente hasta que punto esa relación o no relación se va a sostener y me da mucho miedo que cuando lo inevitable pase sean muchas más las personas lastimadas-

- ¿Tú te refieres al día en el que Yaten se de cuenta que siempre ha sentido algo profundo por Mina verdad?-

Él solo asintió

- No es que yo sea adivina- dijo Amy- las cosas se pueden ocultar solo hasta cierto punto y ese punto ya pasó para Yaten. Yo creo que las palabras que Serena le dijo ese día calaron muy fuerte dentro de él pero solo en ese momento se dio cuenta que efectivamente tenía sentimientos reales hacia Mina-

- ¿Como puede haber tardado tanto tiempo en reconocerlo? cuando Seiya y yo platicamos con él se veía tan decidido tan seguro de lo que estaba haciendo, no hubo ningún argumento ni de Seiya ni mío que lo hicieran dudar. Yo realmente creí que Mina era parte de su pasado-

Taiki se veía muy preocupado y Amy quiso decir algo para aliviarlo pero solo se le ocurrió lo mejor en estos casos, que era platicar con la verdad.

- Yo pienso que todos vivimos con algo que nos desagrada de nosotros mismos y tenemos dos alternativas que son el cambiar lo que está mal o aprender a convivir con ello. Creo que Yaten escogió la segunda opción, hubo algo dentro de él que no le permitió apostar por Mina, debe ser algo muy doloroso pero el miedo a arriesgarse y cambiarlo fue mucho más, así que la única forma que encontró de defenderse de sus propios sentimientos fue negándolos-

Taiki asintió comprendiendo la analogía

- ¿Y todo eso lo concluyes solo con observar a una persona? Eres increíble Amy-

Ella se sonrojó y luego sonrió

- Por tu reacción veo que acerté-

Recordó la plática con sus hermanos aquella en la que los tres revelaron parte de sus sentimientos que venía guardando desde hace mucho.

- Yaten nos comentó que tiene mucho miedo de sufrir y de acabar como Seiya, de perder las fuerzas, de no querer seguir adelante. Según él su umbral del dolor es más pequeño que el de nuestro hermano-

Amy pensó eso por un momento y luego meneó la cabeza.

- Discúlpame Taiki pero eso yo no lo creo. Como puedes decir "yo solo tolero esto" cuando en tu vida no has tenido que soportar aún nada-

Si ponías en una balanza eso con la vida de Seiya obviamente no había comparación…

- Quizás para Yaten el ver a Seiya así de mal le afectó profundamente-

Ella asintió entendiendo ese sentimiento a la perfección pues todo su círculo de amigo se había hecho cargo de al menos una parte de esos terribles momentos.

- Todos nosotros vivimos de alguna forma lo que pasó y a todos nos conmovió por lo que Serena y Seiya tuvieron que pasar pero eso no es excusa suficiente. Yaten no se puede refugiar tras ese argumento, no puede ir por el mundo tomando decisiones a medias porque tiene temor de repetir la historia al contrario tiene que analizar cual fue el resultado de todo ese dolor, gracias a el Serena y Seiya ahora están juntos. El dolor es parte de su felicidad-

No podía estar más de acuerdo con ella. Y estaba seguro que si le preguntaba eso a su hermano habría respondido exactamente lo mismo, de hecho, era una de los motivos por las cuales Seiya estaba tan enfadado. La falta de perseverancia de Yaten era algo que no podía tolerar. Y con justa razón.

- Suena casi irónico que Yaten haya intentado huir del dolor… es ahora mismo cuando más está sufriendo-

A la mente de Amy vino la expresión mortificada de Yaten al observar a Mina en el momento en que Thomas hizo su entrada al salón.

- ¿Sabes? Estoy segura que Yaten finalmente lo ha entendido, es por eso que está como está y lo más sorpresivo para él debe haber sido que justamente fue Mina quien le abrió los ojos-

- ¿Por qué dices eso?-

El interés por lo que ella tuviera que decir le causó más que alegría

- Porque Mina hizo lo que Yaten no fue capaz de hacer. Ella sufrió por él, lloró, tocó suelo, se levanto y ahora la ves más radiante que nunca. Fue capaz de tomar todo ese sufrimiento y transformarlo en algo mucho más provechoso, el dolor fue parte de su proceso y sin el Mina no sonreiría como lo hace ahora. Ella con mucho esfuerzo cerró el ciclo mientras que Yaten se quedó a mitad de camino sin saber como continuar-

Pensar en como se debía de sentir su hermano le hizo recordar el tiempo en el que había sucedido algo parecido con Seiya. El problema es que no tenía tanta fe en que Yaten tuviera la misma fortuna

- Mi hermano realmente está hecho un lío y el mismo se lo ha buscado, en cierta forma merece todo esto, aunque me duela reconocerlo…-

- Con todo lo que te he platicado no quiere decir que esté de acuerdo con que Yaten sufra… me gustaría que las cosas se arreglaran para todos, pero a lo que voy es que el dolor es parte de la vida, lo puedes aplazar, negar u ocultar pero tarde o temprano te alcanza y quieras o no tienes que vivirlo y creo que en parte es la razón por la cual Yaten está tan confundido, está con Rei pero no sabe si eso es realmente ser feliz. Si ha huido del sufrimiento es muy difícil que lo sepa después de todo si no te has sentido profundamente triste ¿como puedes saber si estas profundamente feliz?-

Definitivamente él no había sentido una tristeza que pudiera calificar como profunda pero si pudiera enumerar los momentos felices de su vida este era uno de los primeros.

Y ahí sentado en esa fría sala de clase en una incómoda silla con el ruido ensordecedor de una campana de escuela mezclado con el murmullo de los demás estudiantes, con el aire oliendo a café y a hojas secas que se filtraba por la ventana supo que la quería. Quería a Amy sin ninguna duda, sin ningún temor ni condición. La quería con su sonrisa inocente, con sus ojos despiertos, con sus palabras precisas, con su invaluable honestidad, la quería por su inteligencia, por su humildad, por su belleza, por su compañía, por su comprensión pero por sobretodo la quería por ese enorme corazón, por esa alma tan colmada de bondad que tenía siempre un espacio disponible para todo el mundo y que poco a poco había albergado uno para él… eso era lo que le había abierto los ojos.

Impulsado por su reciente descubrimiento estiró los brazos por sobre el pupitre y atrapó delicadamente sus manos. Las acarició con su pulgar mientras que Amy observaba absorta esta unión. Era la primera vez que Taiki se acercaba de esa forma y atesoró la sensación que eso le produjo. Un pequeño cosquilleo que comenzó en sus dedos se extendió por todo su cuerpo. Era una sensación maravillosa y en un arrebato de valor sujetó firmemente las manos del chico, no quería dejarlo ir, ya no podía hacerlo más. Ambos alzaron la vista al mismo tiempo y se sonrieron como unos niños pequeños que echaban un vistazo al mundo por primera vez.

- Amy yo… no tienes idea lo que es para mí platicar contigo. A veces me siento tan solo con mis pensamientos y descubrir que existe una persona con la cual puedo compartirlos sin sentirme culpable es… no se como explicarlo. Conozco millones de palabras pero ninguna podría expresar como me hace sentir, el como tú me haces sentir…gracias, gracias por eso, por hacerme sentir como me siento-

Los ojos de Amy se nublaron levemente. Lo quería, no podía comprobarlo, simplemente lo sabía y deseo que Taiki nunca más se sintiera solo porque ella estaría ahí para confortarlo, para escucharlo y para apoyarlo, lo acompañaría hasta el fin del mundo con tal de que la hiciera sentir esa calidez que emanaba de sus manos entrelazadas.

- Tú no estás solo yo… yo estoy aquí para lo que necesites y quiero que recurras a mí, no importa de lo que se trate no importa si es complicado si es difícil o doloroso sabremos manejarlo. Estoy aquí para ti Taiki… para ti-

Y así con una promesa implícita en cada una de sus palabras se dieron cuenta que ese instante mágico e inolvidable era el comienzo de su propia historia.


Serena salió corriendo de la escuela con una sonrisa pegada al rostro. Seiya iba caminando detrás y solo podía mirar completamente hechizado a su novia mientras giraba con los brazos abiertos. Los demás también se encontraban allí y no podían más que sonreír por su felicidad. Siempre era así, si ella estaba contenta de alguna forma todos lo estaban.

-¡Ven aquí mi amor! así me explicas porque estás tan alegre-

Dejó de dar vueltas y corrió hacia los brazos de Seiya. Él la recibió, la alzó levemente del suelo y depositó un beso sobre su mejilla

- ¡Estoy tan feliz! creo que nunca me había sentido así después de un examen y todo esto es gracias a Amy-

Se soltó de Seiya y un segundo después tenía sus manos sobre las de su amiga, los ojos brillosos

- Amy sino fuera por tus explicaciones tu amiga en estos momentos estaría llorando desconsoladamente en un baño, gracias por tu paciencia se que soy media bruta y que me cuesta entender pero esta vez lo hice y yo…-

Las lágrimas se estaban agolpando en sus ojos y Amy la abrazó

- No llores Sere tú no eres boba solo necesitas más tiempo para comprender y además soy feliz enseñándote. Tus logros son los míos también-.

Serena sonrió y mientras ambas amigas reían juntas había dos chicos que observaban perdidos como si ante ellos estuviera la escena más bonita

- ¿No crees que es hermosa?… Dios como la amo- susurró Seiya

Taiki escuchó como a lo lejos la voz de su hermano

- Sí que lo es…-

Seiya le miró con una ceja levantada

- ¿De quien estamos hablando?-

- ¿De quien crees tu hermano?-

Su hermano abrió la boca para decir algo, seguramente sería el blanco de sus burlas, hasta que se cansara o encontrara a la siguiente víctima, pero honestamente ya no le importaba, después de la revelación que había tenido el día anterior estaba dispuesto a aceptar los pros y los contras. Pero la reacción de Seiya fue completamente inesperada, le sonrió amablemente y posó una de sus manos en su hombro

- Ella es una gran mujer, me parece excelente que al fin te hayas dado cuenta-

Taiki ladeó su cabeza

- ¿No vas… no vas a gastarme una broma o algo así?-

Pero él solo negó

- ¿Quien soy yo para burlarme de tus sentimientos? estoy aquí sonriendo como un imbécil mientras veo correr saltar y gritar a mi bombom, el corazón me estalla de alegría al escuchar su voz, al mirar sus ojos o al rozar su piel así que tengo una idea bastante clara de lo que estas sintiendo. No puedo más que felicitarte y decir lo orgulloso que estoy de ti, reconocer este tipo de cosas es muy difícil, pero una vez que lo haces y dejas de combatir tus propios sentimientos el pecho se te alivia y comienzas a gozar mucho más el tiempo junto a esa persona-

Era exactamente lo que le estaba sucediendo. No es que su hermano fuera un vidente, sino que él también había pasado por esta situación, se sintió

- Gracias Seiya por dejarme actuar a mi manera y no presionarme-

Seiya palmeó la espalda de su hermano

- Solo ve por ella hermanito y se feliz te lo mereces y ella también. Solo cuídala-

La voz de Seiya había cambiado a una mucho más seria. Taiki asintió

- Sigues siendo el chico alegre, insoportable y ególatra de siempre pero al mismo tiempo estás distinto. Te preocupas de los demás de una forma muy diferente a como lo hacías antes, más sobre protector. He visto como reaccionabas ante el peligro que acecha a Mina, era como si desearas cubrirla con tu propio cuerpo-

Escucharon como Serena arrastraba a Amy hacia Mina y Lita y las abrazó a todas.

- Esas chicas a las que ves ahí… todas ellas son una parte de mi bombom, todas ellas ocupan un gran lugar en el corazón de mi mujer. Si ellas sonríen mi Serena lo hace y si ellas lloran mi bombom llora con ellas, así que obviamente me preocupo por su bienestar. Las quiero de la misma forma como lo hace mi bombom y mi deseo es protegerlas. Si ellas están bien, lo estará mi bombom-

Serena se dio la vuelta buscando la mirada de su novio y en cuanto la encontró suspiró completamente feliz. Este era uno de los momentos perfectos de su vida.

- ¿Y entonces que les parece si vamos a nuestra casa y montamos una rica once?- dijo Seiya al tiempo que estiraba el brazo para que Serena tomara su mano- es lo mínimo que podemos hacer después de tanto estrés-

Serena gritó.

- Me parece la mejor idea del mundo. ¡Eres el mejor novio de la tierra!-

Se colgó de su cuello como una niña pequeña

- Por supuesto que si mi queridísima bombom y soy solo tuyo ¿como la ves?-

Los demás estuvieron de acuerdo excepto Mina quien veía su reloj con rostro acomplejado

- Eh chicos… creo que no podré ir-

Serena se dio la vuelta

- ¿Qué sucede?-

- Le prometí a Thomas que celebraríamos juntos y la verdad no me gustaría irme sin él así que…-

Seiya miró su reloj

- Y cuál es el problema ¡dile que venga con nosotros! su práctica termina en veinte minutos ¿no es cierto?-

Ella asintió

- ¡Pero no quiero que se retrasen por mí!-

- ¡Mina no pasa nada! es más porque no vamos al gimnasio y esperamos allí a Thomas, así sabrá que lo estamos esperando ¿Verdad chicos?-

Nadie hizo un comentario que diera a entender lo contrario…salvo Yaten

- Yo me voy-

La voz de Yaten fue pausada y sin ningún tipo de entonación. Serena se soltó de Seiya y caminó hacia su amigo

- ¡Vamos Yaten que te cuesta esperar un ratito!, después volveremos todos juntos y lo pasaremos bien-

Pero él tomó su bolso y lo subió hacia la altura de su espalda

- Iré a casa de Rei, luego nos veremos-

Antes de que otra persona pudiera opinar o decir algo más caminó en sentido contrario a sus amigos. Serena se le quedó mirando… su amigo estaba sufriendo y su dolor era tan palpable que podía sentirlo con solo rozar sus manos. Quería ayudarlo más que cualquier cosa pero sino comenzaba a ayudarse él mismo, veía muy poco probable que pudiera hacer algo. Quien también notó ese extraño comportamiento fue Mina. Yaten era raro por naturaleza pero definitivamente algo le sucedía…quizás había discutido con Rei, quizás le había ido mal en el examen o quizás… En el cerebro de Mina se alojó un pensamiento que había comenzado como pequeño pero que desde hacía días había tomado forma hasta convertirse en algo muy sólido. La actitud de Yaten había empezado a cambiar desde el minuto en el que ella había conocido a Thomas, más aún, desde que se había acercado a Thomas y mientras más estrecha se hacía la cercanía más repercutía en su comportamiento… ¡Nah! Solo eran impresiones suyas después de todo eso no podía ser, Yaten estaba con Rei así que sacaría esas ideas locas de su cabeza.

- Bueno- dijo Taiki resignado al igual que Serena- entonces vamos-

Desde afuera del gimnasio se oían los gritos y el rechinar de las zapatillas de basketball sobre el piso. Se sentaron casi a la salida de del lugar, en cuanto Thomas los vio les saludó con la mano y se concentró nuevamente en el juego.

- Ese chico- dijo Seiya animado- realmente juega bien-

Mina estaba embobada viéndolo moverse por toda la cancha, era fuerte, preciso con sus movimientos pero a la vez compartía con los demás su destreza. Se acercó al aro del equipo contrario y prácticamente sin ninguna dificultad encestó

- ¡Si!- gritó Mina levantándose de su asiento

Seiya se rió mientras que los demás carraspearon intentando disimular una sonrisa

- ¡Que!- les enrostró Mina- ¡que acaso no puedo alentarlo!-

- Para nada- le respondió Serena con el rostro más inocente que pudo

Luego Mina dio un vistazo a Seiya quien solo se abrazó a su novia

- Mis labios están sellados amiguita-

- Y más te vale que los mantengas así amiguito-

Las fans de Thomas gritaban como si la vida se les fuera en ello.

- ¿Oye Mina quienes son esas chicas?-

La aludida se dio la vuelta para encontrarse con las niñas que le habían hecho una escena por estar esperando al chico.

- Es una especie de club de admiradoras de Thomas-

Serena torció la boca

- ¿Y eso no te molesta?-

Recordó la manera en que esas chicas la habían acosado y más aún la forma en la que el chico la había defendido y como las había ignorado. Por cruel que eso fuera para ellas no pudo evitar sentirse segura y valiosa a la vez

- ¡Nah! Son solo unas admiradoras nada más-

Como si Thomas intuyera que hablaban de él volteó hacia la puerta del gimnasio y vio a sus amigos y especialmente en Mina, sus ojos brillaron y la sonrisa se disparó instantáneamente. Aquellas niñas se dieron la vuelta para comenzar con su sesión de fulminar con la mirada a Mina. Esta solo suspiró y le sonrió de vuelta al chico.

- Hey Mina- bromeó Seiya- veo que estás formando tu propio grupo de seguidoras. Ahí están las primeras-

Mina solo les dio un vistazo indiferente por nada del mundo iba a caer en su juego…aunque en el fondo gozaba con la situación. Seiya logró capturar esa sensación y golpeó ligeramente con el codo a su novia, quien se volteó a observarlo

- ¿Estás disfrutando esto cierto? que esas chiquillas te odien por Thomas y que él ni siquiera les preste atención, que te mire solo a ti. Te gusta eso-

Serena se detuvo a observar el rostro de su amiga. Después de lo que parecía mucho tiempo, como toda una vida, verdaderamente resplandecía sin que ninguna luz le estuviera apuntando. Su propio cuerpo era el que emanaba ese brillo, ese tipo de brillo que Serena conocía muy bien.

Era el corazón de Mina que como un faro guiaba hacia ella el de Thomas y él recibía la señal. En sus ojos de pronto se agolparon lágrimas de felicidad, la verdad que había descubierto le encogió el pecho. Seiya captó esa vibración y de forma casi inmediata la rodeó con sus brazos.

- Que pasa bombom- le dijo en un susurro

Su tono era de extrema preocupación pero ella solo movió la cabeza y limpió su rostro antes que los demás se dieran cuenta

- No es nada mi amor solo asuntos de chicas-

- ¿Estás segura? bombom si algo te pasa quiero saberlo, tu sabes…-

Ella lo silenció con un pequeño beso

- ¿Sabes lo que yo se?, que somos muy afortunados. Afortunados de estar juntos, de tener la posibilidad de ver como avanza el tiempo así abrazados y de ver como la vida cambia a cada minuto para nosotros y para nuestros amigos. Solo estoy feliz de tener esto, quizás no necesito mucho para emocionarme-

Seiya la escuchó pacientemente y en todo momento le sostuvo una dulce mirada, se acercó y capturó sus labios en un lento beso

- Te amo justamente por estas, te alegras por lo más simple pero que en el fondo es lo más bello de la vida, ves como tus seres queridos son felices y te salta el pecho no lo puedes disimular y doy gracias por eso. Ese corazoncito y esos ojitos tuyos son mi mayor bendición-

Se escuchó el silbato que daba por finalizada la práctica e inmediatamente Thomas subió las escaleras hasta llegar hacia donde estaban Mina y los demás

- ¡Hola que sorpresa a que debo este gusto!-

Seiya y Serena alzaron la vista al mismo tiempo rompiendo su contacto visual mientras los demás saludaban a su amigo recién llegado.

- Hey hombre- dijo Seiya- te tenemos una invitación-

El solo alzó las cejas sorprendido y centrando su mirada luego en Mina

- Nos reuniremos en casa- agregó Taiki- y nos gustaría mucho que vinieras con nosotros-

El sonrió agradecido de que tan ameno grupo lo considerara para sus planes

- Están seguros que está bien quizás quieran platicar de cosas privadas…-

Seiya y los demás negaron rotundamente

- En lo absoluto solo será una tarde de sana entretención ¡así que apresúrate y vamos además Mina se pondría muy triste si tu faltaras!-

El volteó para encontrarse con la aludida que fulminaba a Seiya con los ojos.

-¿Es cierto Mina? ¿Te pondrías triste si yo no estoy?-

En cuanto él hizo el amague de acercársele ella lo frenó con la palma de la mano

- Tú conoces el trato, bajo ninguna circunstancia te acercas a mí todo sudado así que corre sino nos iremos sin ti-

La orden fue obviamente bien recibida y tras hacer un saludo militar bajó las escaleras. Mina solo sonrió por lo bajo. Serena nuevamente se detuvo en su amiga para encontrar ese brillo que al parecer no la abandonaba. Sin aparente explicación se lanzó a sus brazos y la apretó muy fuerte mientras que Mina reía feliz por el arrebato de cariño de su amiga

- A que se debe todo este amor Sere-

Pero ella calló aún sonriendo.

- Solo déjame estrecharte Mina ¿si?-

Y a eso no se pudo negar


Rei estaba sentada fuera de su casa con la vista en el paisaje que tenía a su alrededor. Claramente el otoño ya había llegado para instalarse y las hojas que hacía muy poco eran de un verde profundo perdían su coloración hasta tornarse más oscuras, para finalmente caer al suelo. El ciclo de la tierra era así, una de las estaciones del año estaba terminando para dar paso a la siguiente… el mundo avanzaba y lo mismo sucedía con las personas a su alrededor, acababan con etapas de su vida y se encaminaban a la siguiente fase. Lo había visto con Serena, con Seiya y ahora con Mina. Al parecer todos encontraban la manera de seguir llegando hasta el siguiente peldaño…todos menos ella.

El tomar la decisión de salir con Yaten y pensar en la posibilidad de forjar una relación había sido quizás la locura más grande de su existencia y un gran paso, nunca optaba por un camino sin antes analizar seriamente todos los aspectos y baches que se pudiera encontrar en el trayecto, pero se había dejado guiar por sus sentimientos y lo que se había iniciado casi como un experimento en el camino se había transformado en algo más y ahora tenía la impresión de que era demasiado tarde, por lo menos para ella.

Quizás si hubiera escuchado a esa parte de su cabeza que le decía que se detuviera, que le decía que esto le iba a doler ahora no estaría sentada sobre ese frío suelo viendo pasar el tiempo sin poderlo detener, sin poder volver atrás pero tampoco sin poder ir hacia delante, porque desde que estaba junto a Yaten estaba empantanada en arenas movedizas… mientras más intentaba salir más se hundía y a estas alturas apenas si podía respirar, un poco más y Yaten la arrastraría hacia la oscuridad total.

No se sorprendió cuando le vio subir las escaleras del templo dirigiéndose directamente a su encuentro, se debían una conversación aunque ninguno de los dos quisiera tenerla en ese momento, ni nunca. Las cosas pendían sobre un delgado hilo y solo bastaba un pequeño soplo, una pequeña brisa para inclinarlas irremediablemente hacia uno de los lados, pero Rei quería eso, anhelaba eso… lo único que deseaba era que algo ocurriera y que las cosas dejaran de estar así de suspendidas porque la sensación de incertidumbre, de no saber que es lo que va a ocurrir era mucho peor.

Él le sonrió levemente y ella hizo lo mismo, tomó asiento a su lado e inspiró profundamente cansado por el largo camino recorrido y también cansado por lo que se vendría. Yaten buscó su mano de Rei y la tomó entre la suya, ella aún sentía como el corazón le saltaba en el pecho cada vez que entraba en contacto con su piel y siempre era una sensación nueva, agradable, única. Estaba segura que no la había sentido con otras personas y eso hacía mucho más doloroso decir en palabras lo que rondaba su cabeza desde hacía un rato.

- El viento está muy fuerte- le comento

Yaten volteó su cabeza para mirarla pero estaba concentrada en lo que tenía enfrente

- Si, faltan pocos días para que empiece el otoño-

- Ya casi no quedan hojas en los árboles-

El se dedicó a observar lo que veía la chica.

- Volverán a salir en unos cuantos meses más-

Ella asintió

- Así es, es algo que no se puede evitar-

Escucharon en silencio como el viento soplaba y hacía mecerse a los árboles de un lado hacia otro. Rei bajó la vista y se fijó en las manos de ambos que aún estaban entrelazadas. Él se revolvió en su asiento había venido a decir algo y Rei lo sabía…

- Rei quiero pedirte disculpas por como yo…-

Ella alzó la vista no teniendo la fortaleza suficiente para oír explicaciones, si optaba por escuchar lo que Yaten quería decirle jamás podría sacar de su interior lo que tenía ya preparado.

- En otoño el viento comienza a soplar con más fuerza y en el invierno es mucho peor-

Yaten arrugó el ceño, no entendía porque Rei cortaba sus palabras con ese comentario tan extraño.

- Si…yo lo sé, pero Rei…-

- Con esa intensidad terminará por botar todas las hojas de los árboles-

Él intentó seguir la línea de la plática

- Así…es-respondió suavemente

Justo en ese momento el viento hizo acto de presencia como queriendo estar en ese lugar, revolviéndole los cabellos así que pausadamente se los acomodó ante la mirada cada vez más ansiosa de Yaten.

- Si… se está comenzado a formar mucho viento y va a haber mucho más esta noche, mañana, la próxima semana, el próximo mes, soplará porque debe hacerlo y hará que los árboles boten las hojas porque tiene que hacerlo, después de todo es otoño-

El corazón de Yaten se ralentizó a tal punto que estaba seguro que eso no era normal. Tenía la leve impresión de que ya no estaban hablando del clima.

- Si…no hay forma de parar eso-

Cuando dejó de oírse el sonido agudo del viento ella miró hacia unos de los árboles pero luego se encontró nuevamente con los ojos de Yaten, -esos ojos pensó el chico- parecían más los de una persona muy adulta que había descubierto los grandes misterios de la vida y también los grandes dolores que ella podía darte. Eso le asustó.

- No, a menos que seas una gran montaña- apretó una sola vez la mano de Yaten- pero a mi no me parece que tú lo seas… ni yo tampoco así que no lo vamos a parar-

Yaten bajó la vista porque simplemente no podía sostener la significativa mirada de Rei, era como si ella hubiera penetrado hasta el fondo de su alma, extraído lo que en ella estaba escondido y se lo hubiera arrojado a la cara sin ningún tipo de aviso, se sintió desnudo e indefenso.

- Yo no puedo detener lo que sientes por Mina ni tú tampoco porque esas son cosas que jamás vas a poder controlar, se desatarán cuando ellas quieran sin siquiera lanzar una advertencia, como sucedió el otro día y seguirá sucediendo en el futuro-

Él alzó la cabeza y los ojos serenos de Rei fueron mucho peor pues contrastaban con su propia consternación después de todo que podía hacer ¿Negar que se sentía confundido? ¿Mentirle descaradamente a Rei? Yaten ya no sabía que era lo más terrible, haberse sentido así todo este tiempo sin haber tenido el valor necesario para asumirlo o que su estado hubiera sido tan evidente que Rei se había percatado sin necesidad de preguntarle nada. No solo estaba sorprendido sino que también profundamente avergonzado. El ceño fruncido de Rei le hizo aterrizar.

-Yo no soy una gran roca Yaten, no te puedes escudar tras de mi de tus propios sentimientos y no puedes pretender frenar lo que sientes usándome a mí, no porque sea injusto y no porque sea cruel sino porque es algo que no lograrás hacer. Es tan imposible como pedirle al viento que deje de soplar, es como exigirle al otoño que no llegue, que los árboles no boten sus hojas-

Ella dejó de apretar la mano del chico y la alejó lentamente para no parecer brusca aunque Yaten hubiera preferido eso. Suplicaba porque ella le gritara, le golpeara, le demandara una explicación… eso era mucho más soportable que ver sus ojos fatigados y saturados de todo esto. Hizo el intento de alcanzarla pero ella retrocedió, siempre con el rostro amable. Extrañamente ahora que la veía alejarse tenía una necesidad que bordeaba lo enfermizo por alcanzarla. Era un idiota y uno bien miserable. El rostro de Seiya se le vino a la mente, tal vez su hermano no estaba tan alejado de la realidad.

- Rei por favor, si me dejaras explicar como me siento tal vez… -

Ella negó

- Lo que yo pienso no va a cambiar solo porque intentes expresar algo que ni tú entiendes así que refiero guiarme por tu actitud más que por tus palabras. Todo eso me ha ayudado a hablar contigo, me ha ayudado a estar hoy frente a ti sin desmoronarme por lo que debo de decirte-

La palidez de Yaten alcanzó un nivel extremo ya poco le faltaba para desfallecer ahí mismo, sino hubiera estado sentado Rei habría tenido que recogerlo del suelo, pero solo su cuerpo ya que el corazón se le había esfumado del pecho tan notoriamentecomo el color del rostro. Tragó sonoramente como si con eso pasara las explicaciones, las excusas y las lágrimas.

- Nunca busque que las cosas llegaran a este punto y lo que es mucho más importante nunca quise hacerte daño. Eres muy importante para mí Rei…tan importante. Contigo he aprendido a querer a alguien más aparte de mí mismo, he aprendido a disfrutar de tu compañía, he aprendido a conocerme y a conocerte y me ha gustado todo eso, realmente es así-

Como le habría gustado escuchar estas palabras en el momento en el que más dudó, en el que más necesitó sentirse segura de lo que estaba sucediendo. Yaten estaba pensando exactamente lo mismo, como le habría gustado haber dicho esas palabras cuando era preciso decirlas y no ocuparlas como salvavidas, como la última posibilidad de salvar y de desenmarañar el enorme lío que él mismo había armado.

- No desconfió de lo que hemos vivido en este corto tiempo pero no puedo seguir así. Yo no quiero a un hombre a medias, no quiero a un hombre a mi lado que mientras sostiene mi mano no puede evitar ponerse celoso en cuanto ve a otra mujer con su chico- Yaten hizo un gesto de dolor y de asco, como podía haber sido tan animal, no tenía perdón…

- No me lo merezco… si voy a estar junto a una persona tengo que estar segura que solo tiene ojos para mí, si voy a entregarte mi corazón deseo tener entre mis manos el tuyo también… de no ser así espero me dejes retirar el mío y guardarlo antes de que se estropee de forma permanente… creo que debo hacerlo antes que me lo rompas en muchos pedacitos-

La última frase apenas si había sido audible pues Rei estaba ocupando lo poco que le quedaba de control para estar entera frente a Yaten. El silencio del chico la estaba inquietando, solo estaba ahí junto a ella mirándola como si sus ojos hubieran sido testigos de la peor catástrofe y sus oídos hubieran escuchado la peor de las noticias. Ante ella tenía el rostro de una persona torturada, de una persona que había sido alcanzada por sus propios temores, quiso abrazarlo y susurrarle que todo estaría bien pero eso no era cierto, las cosas no estaban bien y no lo estarían de seguir así. Lo estaba llevando al borde del precipicio, un solo empujón y no habría forma de sacarlo de allí… y como si realmente eso estuviera pasando Yaten se aferró a su mano tan fuerte que no tuvo ninguna duda de que se sentía cayendo en el vacío. No fue capaz de retirarla, quizás ella también necesitaba algo a lo que aferrarse aunque fuera muy poco.

- Podrás… dijo él con la voz entrecortada- esto puede ser lo más egoísta que haya pedido alguna vez pero… ¿podrás aguardar a que averigüe lo que hay en mi interior?-

Rei se sobresaltó y Yaten aprovechó para capturar la mano que tenía libre.

- No te estoy diciendo que esperes por mí eternamente… sino que… me gustaría que cuando mi cabeza concuerde con mi corazón seas la primera en saberlo, deseo ser yo el que te diga… lo que sea que tenga que decir-

Las palabras se atascaron en la garganta de Rei, a estas alturas era bastante complicado encontrarlas y también hacerlas salir de su boca. Se había quedando sin nada que decir…lo que le estaba pidiendo Yaten era definitivamente egoísta pero en el fondo también lo quería así. Independientemente de lo que él tuviera que decirle solo podría aceptarlo si lo escuchaba de sus propios labios. Sus manos temblaron más por el nerviosismo que por el frío que estaba haciendo. Yaten hizo el agarre aún más posesivo y eso la hizo reaccionar

- No puedo prometerte eso- le respondió más firme de lo que se sentía- tú mismo has dicho que es injusto, simplemente no puedo… -

Él miró hacia otro lado para que Rei no notara la decepción y la angustia que lo embargaba, obviamente este intento de ocultarlos no había tenido resultados. Ella suspiró y Yaten se dio la vuelta.

- Pero tampoco deseo mentirte… me sentiría mucho más tranquila si hablaras conmigo antes que con cualquier persona. Te lo agradecería mucho-

Al menos eso sí podía hacerlo por ella

- Así será-

Se mantuvieron en silencio ya que ninguno de los dos esperaba este desenlace, ambos tenían cosas que decirse pero ninguno previó los resultados de la plática. El celular de Rei vibró y retiró una de las manos que estaban dentro de las de Yaten para alcanzarlo. Al abrirlo encontró un mensaje de Serena invitándola a casa de los hermanos Kou. Definitivamente no era una buena idea ir a esa reunión dada las circunstancias. Lo cerró y suspiró nuevamente.

- Era Serena. Me está invitando a tu casa, eso suena gracioso si lo analizas bien, no Seiya ni tú sino que ella me llama para invitar-

Él solo guardó silencio

- Quizás no deba ir-

Cuando estaba a punto de tomar su teléfono para declinar la invitación la mano de Yaten la detuvo se lo arrebató.

- No hagas eso. Serena te quiere ahí y estoy seguro que los demás también-

- Eso será muy incómodo-

Obviamente ella no se refería solo a su presencia sino que también a la de los otros involucrados. Aún así Yaten negó

- No podría ser más incómodo de lo que ya lo es. No te preocupes por mí solo ve y pásalo bien-

- ¿Tú no irás?-

Lo único que quería era no ir. Entre convivir con Seiya, Mina, Thomas, Rei y bañarse en una piscina infestada de tiburones y pirañas la balanza se inclinaba muy pesadamente hacia la opción dos.

- Vivo allí así que supongo que no tengo opción-

Eso no sonaba para nada entusiasta de su parte pero Rei prefirió no insistir. Cuando él se puso de pie para partir tampoco quiso seguirlo, necesitaba verlo marchar para que las cosas fueran más reales así que permaneció sentada en el suelo y se mantendría allí hasta que el frío le calara los huesos o por lo menos hasta que estuviera tan helada como su pecho. Antes de que él pisara el primer escalón se detuvo y volteó lentamente. Tan solo eso bastó para que la calma de Rei acabara. Dar un solo vistazo a esos ojos verdes apagados y sin ánimos para seguir fueron el detonante para que los suyos propios derramaran las lágrimas que no había querido ni podido exponer y antes de que pudiera decir algo él habló.

- Me hubiera encantado poder entregarte mi corazón desde un principio y le voy a rogar a Dios que estés allí si es que decido hacerlo… y si eso sucede le voy a rogar aún más fuerte para que tú puedas recibirlo. Espero que en ese entonces sí pueda escucharme-

*****SyS*****

Hola mis queridisimas amigas! hoy estoy muy feliz y como mi estado de animo es bueno subi un capitulo antes de tiempo! Antes de entrar de lleno a la explicacion del capitulo de hoy como siempre mis respectivas millones y millones de grazias a los comentarios de mis lectoras a las que obviamente considero una parte fundamental de todo esto y por supuesto mis amigas! =) Ahora: El título dice relacion con lo ciego que somos a veces ante las verdades que se desarrollan frente a nosotros, especificamente por las Outers, Darien, Rei y Yaten simplemente en algún momento hay que abrirlos. Vivimos momentos románticos entre Sere y Seiya para concluir con un hermoso instante entre Taiki y Amy! ¿Que se verá en el proximo capitulo? pues digamos que algunos personajes buscarán el perdon y una oportunidad para cambiar las cosas. Las quieroooo besos al por mayor!

Miriamelle: amiga! para mi es igual de feliz encontrar un review tuyo! Ahora con respecto a Yaten esta tan perdido y creo que nunca imagino que sería la mismisima Rei quien le ayudaría a encontrar su camino y tienes razón creo que por el momento es Rei la más perjudicada. Por otro lado tuvimos un lindo momento entre Taiki y Amy esos dos son adorables! y tambien lo son nuestrs pareja favorita. Te mando un beso desde aca esperando que el capitulo sea de tu agrado. Nos leemos obviamente adiosss!

Princesa Lunar de Kou: Amigaaa! te extrañe lo sabes! jiji como siempre apenas voy comenzando a leer tu comentario y ya me estoy partiendo de la risa. Eso de secuestar a Taiki y Amy es notable y seria tu complice no lo dudes. ¿A que thomas no es un amor ? y concuerdo contigo exijo un hombre así para mi! y bueno si quieres te incluyo dentro de mi fic y transformanos este cuadrado amoroso en un pentagono!. Seiya no solo es un sex simbol para ti eso puedes segurarlo!. Sabes que eso de las sesiones espiritistas tampoco me agrada como que me da yuyu xD, asi que si lo haces ten cuidado! no vaya a ser que el espiritu se te pegue muajajaj :P. Con respecto a Yaten creo que le ha tocado duro y te informo extraoficialmente que serguirá sufriendo suss cuantas cosas más!. Como siempre amigita un honor leer tu mensaje, espero el siguiente y por lo pronto te envio un beso desde acá y nos leemos en el siguiente capitulo! PD: ¿para cuando el siguiente capitulo de tu historia? ya se le extraña!

SEREYA1: amiga! espero que estes bien. Me pone tan contenta que aceptes de buen agrado al personaje de Thomas y su relación incipiente con Mina , de veras me haces feliz y esa idea tuya de hacer un pequeño fan fic de ellos la verdad es que es genial y comenzare a crenearla muy a fondo de veras! y ovbiamente me gustaria que lo leyeras =). Seiya entendio muy bien lo que Taiki le trato de explicar y lo pone en práctica en el capitulo de hoy, me parece logico que haya asumido de esta forma la situacion, de no ser así la relacion con Sere caería en un circulo visioso, de pelear cada vez que Serena hiciera alusion a Darien. Y por ultimo con respecto a tu duda siempre está la posibilidad de que Serena se marche, ya sea de la ciudad, del pais e incluso de la tierra pero a estas alturas ya no lo haría sola. Como siempre un gustazo leer tus comentarios, me agrada al maximo que sean largos así puedo enterarme de lo que piensas y seria un verdadero HONOR que escribieras una historia y me permitieras leerla! y si puedo cooperar en lo que sea pues estoy disponible ! te envio un beso amiga esperando leeerte en el proximo capitulo chao!

Aly Kou: ola amiga! pues como los deseos de mis lectoras son ordenes! traje escenas de Sere y Seiya. son un amor! Con respecto a Thomas, el guarda un secreto y en parte ya se lo dio a conocer a Mina, pero la situacion es mucho más compleja de lo que se piensa!. Por otro lado Yaten abrió los ojos gracias a Rei, quien también es una danmificada en todo esto. y como tú tambien deseo que el amor llame a mi puerta :P y por ultimo con respecto a Darien no deseo matarlo y todo eso se resolverá en cuanto las Outers abran los ojos tambien. Espero leerte en el siguiente capitulo te envio un beso adiosin!

Minafan: ola amiga! T encuentro toda la razón, en esta historia siemrpe he tratado de analizar las situaciones desde todos los ángulos, de tal forma que ninguno de los personajes parezca culpable, porque en el fondo somos humanos y por ende propensos a equivocarnos y tienes razón tanto Thomas como Yaten tienen algo que los hace especiales y queribles. Espero leerte en el siguiente capitulo y te envio un besote desde aca! adios!

Bansheeyris: ola amiga! pues aqi estoy con un nuevo capitulo! Creo que eso del perro de las dos tortas no está tan alejado de la realidad, quizás! eso sea lo que le pase! y con respecto a Mina y Thomas pues... por el momento todo se ve bien encaminado! espero leerte en el proximo capitulo! un abrazo desde aca y nos leemos =)

Vannity Kou: Ola amiga! te aviso que tu que eres fan de la pareja Mina y Yaten pueden aún suceder sorpresas! Con respecto a lo de Rei sabes que al escribir la historia no me había recordado que en el anime le sucedió algo parecido pero creo que en esta ocasión vivió los dos lados de la moneda, la que estar con el chico y la de perderlo también, pero en el fondo ella no es mala, nunca quiso hacer sufrir a Mina sino que solo siguio a su corazón pero lamentablemente aún no estaba en sintonia con el de Yaten. es una lástima pero como siempre digo aún no hay nada escrito! grazias por tus palabras y espero que este nuevo capitulo sea de tu agrado, te envio un besooo y nossleemos al siguiente!

Meryl88: Ola amiga!capitulo un poco trsite, pero por lo que se puede ver, Yaten tiene todo en sus manos para revertir las cosas, Rei le ha ayudado en cierta forma a dislumbrar por donde está su camino, solo esperemos que coincida con el de Mina. A mi me pasa algo muy parecido que a ti, cuando escribo trato de pensar en como me sentiria ante la situacion y quizás es por eso que al final de las cosas termino encontrándole a todos los personajes su cuota de razón. Y por último, el mejor halago que me puedesn decir es que se meten en mi historia, y solo puedo agradecerte con más historia. espero leas este nuevo capitulo y dejes tu comentario! te envio un beso desde aca, te cuidas y chau!

Serena Princesita Hale: Hola amiga gracias por tus palabras, de veras me hacen sentir alegria y valoro mucho que a pesar de lo ocupada que estás, te hagas un tiempo para leer mi historia y además dejar tu impresión. A mi también me gustaría que Thomas alcance un nivel de relación con Mina tal, que finalmente termine por enterarse de su secreto pero eso solo se verá en el camino. Te dejo un beso y espero leerte en el siguiente! te cuidas chau