Aqui otro capitulo, hola como les va n.n disfrutenlo.
Lo rayos del sol radiante entraban por la ventana que mantenían sus grandes cortinas algo abiertas, logrando de esa manera que unos ojos chocolates se abrieran, al recibir el contacto directo de esos rayos. Estiro sus brazos y se encontró con la más grata sorpresa, el amor de su vida dormía tranquilamente contra su pecho, no pudo evitar sonreír y darle un beso en la frente —Bueno días… pequeña—Dijo en un susurro, no quería arruinar su hermoso sueño.
—Buenos días… ¿Pequeña?—Pregunto. — ¿Inuyasha tú?
—Eh… es verdad, aún recuerdo todo—Dijo feliz y beso a Aome como nunca antes, pero el momento se vio interrumpido cuando la puerta se abrió, mostrando la cara de Mioga.
— ¿Aún siguen vivos?—Pregunto bromista. Pero luego cayó en algo, no estaba seguro, pero si Inuyasha se hubiese despertado sin memoria no estaría besando a Aome ya que los vio perfectamente. —Acaso tu… ¿Inuyasha tu…?
—Ha, no creo que fuese capaz de tener memoria solo un día—Dijo el, pero en ese momento Aome se percató que estaban acostados en la cama el uno al lado del otro enfrente de Mioga.
—Sal, no quiero que Mioga piense cualquier cosa.
— ¿Aome tú lo sabes?
—Eh… si, Inuyasha me lo confeso anoche. —Dijo ella olvidándose que estaba en la cama con Inuyasha. Al instante recordó. — ¡Ya sal de la cama!
—Ya, ya pequeña, no tenemos nada que ocultar—Dijo muy tranquilo Inuyasha. —Las cosas no son como antes—Dijo, pero Aome seguía intranquila.
—Aun así pelean, veo que nada cambia.
—No estamos peleando, es que parece no aceptar que aun la recuerdo—Dijo Inuyasha fingiendo ofensa que Aome la tomo como verdadera.
—Pues entonces aguántate—Le dijo levantándose de la cama, pero la detuvo.
— ¿A dónde vas?
—Ya suéltame, Inuyasha.
—Vamos no pelean, al final todo vuelve a ser como antes ¿No es así?
—Umm… creo que sí, pero Aome aún no recuerda nada Mioga.
—Es verdad, pero al fin tengo algo de paz—Dijo Aome, quien de verdad se sentía así, estando con Inuyasha, un Inuyasha que no recordaba pero la hacía sentir en paz.
—Me parece perfecto. Ah me olvidaba, será mejor que se cambien y bajen, así desayunan, no vemos y no peleen mucho—Dijo y fue guiñando un ojo.
— ¿Qué fue ese guiño?—Pregunto Aome, pero de pronto sintió algo húmedo en su cuello y eran los labios de Inuyasha, los cuales la estaban besando. Sin poder resistirse dejo que lo siga haciendo, hasta que la dio vuelta y la beso en los labios.
—Te parece un baño juntos y luego a desayunar—Le dijo Inuyasha directamente, pero Aome no supo si negarse o no.
—Sí, pero nada más—Le dijo y la levanto llevándosela al baño. Para la suerte de Inuyasha el baño poseía una tina donde podría estar acostado con Aome, ella también estaba con suerte, le agradaba la idea de estar bañándose con Inuyasha, recostados en esa tina, pero tampoco lo hacía notar mucho. Inuyasha bajo a Aome de sus brazos y se dirigió a la puerta.
— ¿A dónde vas?
—Iré por ropa, para cambiarme… y no te me escapes—Le dijo cerrando la puerta y se marchó, luego de varios minutos entro nuevamente al baño (Después dejar una muda de ropa en la cama) donde Aome lo esperaba desnuda, pero metida en la tina, eso le gusto bastante a Inuyasha, quien sin que Aome lo mirase mucho quedo igual que ella y se metió a bañarse. Cuando ambos se acomodaron Inuyasha quedo debajo de Aome, lo que al principio la puso nerviosa, más cuando Inuyasha se atrevió a besar su cuello, pero al final se relajó. Después de más besos y caricias incluidas el baño termino, pero de una manera especial ya que cuando ambos salieron no podían controlarse más y fueron directo a la cama, donde Inuyasha quedo encima de Aome y no dudo en empezar a besarla más allá de su cuello, bajando a su hombro, para luego sacar la toalla que Aome traía y dejarla desnuda nuevamente.
— ¿Sigo, Aome?—Pregunto Inuyasha, en el oído de Aome.
—Si—Afirmo e Inuyasha bajo sus besos nuevamente, hasta disfrutar de los senos húmedos de Aome, primero lamio y succiono el pequeño botoncito rosado del medio, mientras estimulaba el otro con toda su mano, logrando que ella gimiera apenas, no tanto aun, todavía eran gemidos leves, pero a medida que Inuyasha repetía eso en ambos senos iban aumentando, hasta que bajo a su vientre y descanso su cabeza en él.
— ¿Qué sucede?—Pregunto ella, sin entender, queriendo que siga no, necesitando era la palabra.
—Algún día, cuando recuperes tu memoria, quisiera casarme y tener hijos contigo, pequeña—Dijo Inuyasha, más suave de lo normal.
—Inu… ya… sha ¿Acaso deseas una familia conmigo?—Pregunto ella, mientras el subió y besos sus labios.
—Si… Aome… te amo—Dijo entre el beso.
—Podría ser… sin necesidad de que recupere la memoria, confió en ti, aunque no recuerde nuestro pasado—Dijo ella abrazándose a él, luego beso su pecho. Inuyasha la detuvo y cruzo sus brazos detrás de la nuca luego le dio un beso más profundo casi arrebatándole todo el aire. Sin pensarlo dos veces se sacó la toalla que llevaba el mismo, preparada para lo que venía, Aome cruzo sus piernas por la cintura de él. Mientras la beso de nuevo entro en ella, sin ningún problema, ambos dieron un suspiro de placer, más cuando Inuyasha empezó a embestirla de a poco, lentamente, hasta aumentar el ritmo, divirtiéndose con los senos de Aome, logrando que gimiera al igual que él.
La temperatura aumento en ambos cuerpos, las embestidas de Inuyasha fueron más rápidas hasta que ambos llegaron a la cima, descansando un momento, para continuar hasta quedar agotados y culminar el acto de amor. Inuyasha se recostó en el vientre de Aome y le daba besos, generando cosquillas, hasta que subió y beso los labios de Aome.
Ambos quedaron así tal y como estaban, desnudos, algo mojados por el reciente baño y algo sudorosos, con la respiración más tranquila, además de que se habían quedado dormidos, en cuestión de segundos. Pero enseguida despertaron de ese sueño, sintiéndose el uno al otro, ya que se habían quedado dormidos estando abrazados en la cama. Permanecían de costados, con Inuyasha detrás de Aome, abrazándola por la cintura posesivamente. Al momento de despertar no querían levantarse, solo deseaban estar más tiempo de esa manera, disfrutando de unos besos y caricias más, pero a Aome se le ocurrió mirar la hora y se les hacía tarde para ir a desayunar.
—Vamos Inuyasha ¿Qué pasaría si nos encuentran así, tonto?
—Ha, no soy ningún tonto, le eche seguro a la puerta, así que quedémonos un poco más ¿Si Aome?—Dijo, luego de darla vuelta y quedar frente a frente con ella, después la estrecho contra su pecho en un abrazo protector. No tuvo más opción que rendirse y quedarse un poco más de tiempo, así de esa manera, con Inuyasha, además era lo que siempre quiso, de alguna manera.
Por otra parte Mioga, Shippo y la sobrina de Mioga Natsumi, se encontraban desayunando fuera del hotel, ya había pasado un buen tiempo desde que Mioga se había encargado de avisarles a Inuyasha y Aome de bajar a desayunar, pero aun no parecían querer venir. Shippo mantenía su cabeza apoyada en su brazo, pensando en que momento llegarían los estos dos.
— ¿Mioga?
—Sí, dime Shippo.
— ¿Crees que estos dos estén peleándose?
—La verdad no lo sé, con o sin memoria siguen siendo los mismos.
— ¿De verdad piensas eso tío?
—Si, por que siempre estando peleándose, al menos eso no cambio. Antes de perder la memoria se vivían peleando y más antes de ser novios y luego de perderla todo empeoro, pero como Inuyasha recordó todo, en un abrir y cerrar de ojos, las cosas cambian. Al menos están más pacíficos y por primera vez, Aome esta como más relajada.
—Creo que mejor voy por ellos, antes que peleen ¿O tal vez ya hayan iniciado una pelea?
—No creo que estén peleando
— ¿Por qué lo dices tío?
—No lo sé, mejor esperemos un poco más, si desayunamos primero les daremos un desayuno de pareja, por ser los dos últimos.
—Me parece bien.
—Pero Mioga.
—Nada, nada, tú te quedas aquí. —Impuso sus últimas palabras Mioga, mientras sentaba a Shippo en su silla. No paso mucho y el desayuno de los tres termino, cuando vieron venir a Aome e Inuyasha, no parecían haber peleado, de lo contrario estarían a un poco de distancia.
—Llegan tarde, tendrán que desayunar los dos solos, los veo luego en la recepción. Así Mioga y Shippo se retiraron, ya que momentos antes Natsumi se marchó a su puesto, la recepción.
—Ok—Dijeron al mismo tiempo los dos y se sentaron a desayunar, frente a frente en la mesa. De inmediato vino el mozo del lugar e Inuyasha ordeno por ambos. Para el mismo pidió chocolate caliente y vainillas (Algo de niños, pero siempre fue el desayuno favorito tanto de Inuyasha y Aome). Para Aome no sabía que ordenar, tal vez sin memoria no le gustaría, prefirió solamente dejar que lo haga ella misma.
—Pide lo que tú quieras.
—Está bien, lo mismo que él, gracias—Eso le fue muy extraño a Inuyasha, pensaba pedir lo mismo para ambos, pero pensó que a ella no le gustaría y ahora terminaba pidiendo lo mismo. Cuando vino el desayuno para ambos, Aome se veía contenta con el desayuno, sabía que era su favorito, pero no lo recordaba, pero después de siempre fingir disfrutarlo, esta era la primera vez que era un disfrute verdadero. Cuando ambos terminaron fueron a encontrarse con Mioga, quien no se encontraba donde dijo.
—Mejo iré a buscarlo, odio que nos haga esperar. —Así se fue, sin que Aome diga nada. Cuando al fin encontró a Mioga, lo vio hablando por su teléfono celular, quiso retirarse pero algo lo hizo quedarse y escuchar la conversación.
—No puedo estar seguro si lo de hace cuatro años fue una accidente, en el teatro estaban nosotros cuatros aquella vez y nadie más.
— ¿Hablas enserio?—Pregunto, sorprendiéndolo.
—Luego hablamos, adiós.
—Dime ¿Fue un accidente o no?
—Inuyasha, no estamos seguros, pero puede ser probable que no haya sido un accidente. —Entonces Inuyasha recordó que no estaban solo ellos cuatro, tanto el, Aome, Mioga y su mujer.
Flash Back de Inuyasha
—Alguien nos puede ver—Le dijo ella, luego de que se dieran más besos, solo un simple contacto entre los labios de ambos.
—Ha, no hay nadie, pequeña…
—"Ha, no hay nadie, pequeña"—Repitió sarcástica, la vos femenina.
—No te burles—Le dijo Inuyasha, tratando de no perder la paciencia, ya que era sereno, pero no soportaba que alguien que no sea Aome, se burlara.
— ¿Tu qué haces acá?—Pregunto Aome, con los brazos cruzados.
—Vine a ver qué tan mal ensayan, serán la burla de todos—Continuo acercándose a Inuyasha y Aome.
— ¡Ya lárgate…! ¡Kikyo!—Dijo Aome, quien detestaba verla.
—Solo tengan cuidado, no vaya a ser cosa que no lleguen a la función, dentro de una semana—Dijo y se fue, Aome e Inuyasha no dijeron nada, nunca hacían caso a las amenazas de esa chica, que era mayor que ellos.
Fin Flash Back
—Inuyasha, Inuyasha…
—Kikyo, ella… ella estaba en el teatro aquella vez y… "Solo tengan cuidado, no vaya a ser cosa que no lleguen a la función, dentro de una semana" dijo y se fue como siempre, con esa actitud fría de siempre, que ahora empeoro.
— ¿Seguro Inuyasha?
—Seguro, aun todo es confuso, pero si lo de hace cuatro años no fue un accidente entonces…
— ¿Entonces qué?—Pregunto la voz de Aome, detrás de Inuyasha.
Me retiro, hasta el siguiente, Sayo :D
22/09/13
