Capítulo 33. Ese pequeño rincón secreto.
"Las heridas que no se ven son las más profundas". (William Shakespeare).
Amy tomó la mano de Taiki que estaba tan fría como la suya.
-Tenemos…- dijo Amy sin poder terminar la frase
- Ella sabe donde vivimos, sabe en que hospital, podría estar observándonos en cualquier lugar a cualquier momento-
Miró inmediatamente hacia las ventanas. Taiki se puso de pie y corrió hacia su dormitorio. Salió con el bolso en su mano y con la otra tomó la de Amy
- Debemos de salir de aquí. Ir con Serena y los demás, si estamos juntos es mucho mejor-
El rostro de Amy se volvió blanquecino
- Pero Taiki no podemos estar juntos las 24 horas del día por el resto de nuestras vidas, tarde o temprano tendremos que separarnos y cuando eso suceda que pasará que haremos-
La voz de la chica sonaba como sofocada y él la abrazó
-Encontraremos una solución, hey mírame-le dijo él levantando su barbilla-hallaremos la forma de estar seguros esto no nos vencerá. No lo permitiremos, yo no permitiré que algo malo te pase-
Luego de un rato observándose detenidamente ella asintió y cerraron la puerta para apresurarse hacia el hospital
Serena estaba con Mina sentada sobre unos sofás leyendo una revista.
-Ojala pudiera tomar atención así en clases- dijo Mina con la cabeza enterrada en su lectura- Estoy realmente aprendiendo mucho sobre la moda que se usará este invierno-
La rubia de chonguitos se rió
- Somos almas gemelas amiga, creo que acabo de encontrar mi vocación-
- Todas las mujeres tienen una vocación para la ropa, es como que nacemos con ese gen-
Serena levantó la cabeza para mirar a su amiga
- ¿El gen de ropa? ¿Existe?, definitivamente tengo que prestar más atención en biología-
Mina explotó en risa pero luego se silenció
- No es correcto reír en estas circunstancias, así deja de decir cosas tan graciosas-
Serena hizo un rollo con la suya y golpeó la cabeza de su amiga
- ¿Quieres que traiga a Rei para que te de una nueva lección acerca de tu actitud?, estoy segura que Yaten puede sentir y oír nuestra presencia. Y como tu risa se escucha en todos los rincones de la ciudad pues ya debe saber que estas aquí y debe de estar feliz por ello. Así que te recomiendo que lo hagas más seguido-
Se sobó la cabeza aunque no le dolía en lo más mínimo y luego sonrió.
- Esperemos que no llegue a escuchar la tuya, ya sabes lo que piensa de ella-
Serena hizo un puchero y cruzó sus brazos
- Lo dice solo porque en el fondo adora hacerme enojar, sonrojar y todo lo que conlleve a un ceño fruncido en mi cara-
Mina le pasó un brazo por sobre los hombros
- Yaten te adora de cualquier forma y, antes de que comencemos a platicar sobre lo que adora o no Yaten proseguiré con mi lectura-
Abrió nuevamente la revista mientras que Serena tocaba su brazo con un dedo
- Uhm…¿Mina?-
- No lo intentes Sere no me convencerás-
Serena siguió insistiendo con su dedo
- Mina debo decirte algo-
Ella despegó por un segundo los ojos de la revista y la miró
- Sere realmente no comenzaremos una charla acerca de Yaten ni de Thomas ¿si? no tengo ganas de hablar de ello por el momento-
En cuanto terminó de decir eso sintió a alguien de pie frente a ellas. Por una extraña razón no quiso alzar la vista
-¿Hola Thomas que tal?-preguntó Serena con aquella voz inocente que ponía cada vez que intentaba no ser inculpada por algo. Le miró con ojos brillantes como si acabara de realizar una travesura.
- Solo quería avisarte que Thomas estaba aquí-
Mina bajó la revista lentamente y se encontró con el chico que sonreía a Serena de forma cordial. Y el corazón le bailó en el pecho de una forma ridículamente agradable. Dio un vistazo a Serena quien golpeó su costado como diciendo "Saluda, después de todo te lo advertí".
-Hola Mina- dijo él, mostrando sus hermosos ojos verdes que a Mina le fascinaba observar. Estaba loca, loca de sentir todo esto a pesar de que solo ayer habían hablado seriamente sobre no seguir acercándose.
- ¡Thomas que haces aquí!-
Okey- pensó Mina eso sonó bastante rudo. Agregó una sonrisa nerviosa. Muy bien, ahora estaba siendo ruda y falsa Thomas bajó la mirada sintiéndose un poco ofendido mientras que Serena le perforaba el cerebro con la mirada.
- Lo siento, es solo que no esperaba verte por aquí tan pronto ¿Estas bien?-
Serena se movió hacia el lado derecho del sofá y le indicó que se sentara. Mina estuvo a punto de abrir su boca pero temía ser grosera una vez más. ¿Por qué su amiga le hacía las cosas más difíciles?
- No pude dormir, tuve una pesadilla recurrente todo el tiempo y los ruidos de fuera de mi casa tampoco colaboraron mucho así que…-
- Si, todos aquí tuvimos una noche parecida-
-¿Se quedaron toda la noche?-preguntó el mirando a ambas
-Si, pero nadie logró conciliar el sueño por más de una hora, creo que la única que dormí fuiyo-respondió Serena con una leve sonrisa
- Definitivamente era la que más necesitaba dormir Serena-
Serena arrugó levemente su ceño y de pronto recordó que Thomas había estado allí presente cuando todo había ocurrido ¡Como podía haberlo olvidado! Y al parecer él recordaba todo. Bien- pensó Serena- esto es bastante raro, hacía mucho tiempo que no le sucedía de hecho. Se sintió un poco incómoda.
- ¿Eh…Thomas?-
-¿Si?- dijo él de forma normal
-Verás… uhm-dijo Serena poniendo un dedo sobre su frente-esto es complicado no se por donde empezar-
Thomas miró a Mina mientras que ésta tocaba el brazo de su amiga por sobre el cuerpo del chico
- Sere él lo sabe todo sobre ti-
Ella movió un poco la cabeza hacia un lado
- Cuando dices "todo sobre mí" ¿Es acerca de la fecha de mi cumpleaños o que me gusta el helado o sobre…?-
- Sobre ti y sobre todos nosotros. Se lo conté ayer… supongo que era lo que debía hacer ¿Esta bien cierto?-
Thomas miró a Serena quien no decía nada
- Mira Serena quiero que sepas que no diré nada a nadie y que independientemente de lo que vi ustedes siguen siendo las mismas personas que antes. Mina me contó quien eres para el universo pero que no te gusta que te traten de forma especial así que yo haré lo mismo ¿está bien para ti?-
Serena se le quedó mirando por largo tiempo. Este chico era… tan parecido a Seiya en tantos aspectos. Irradiaba la misma calidez y confianza que él. Le recordó mucho a los momentos en los que Seiya había descubierto quien era, como a pesar de la sorpresa del principio nunca dejó de verla con los mismos ojos.
- Yo… te lo agradezco mucho Thomas, yo y las chicas te lo agradecemos-
Dio un vistazo a Mina y ella le miraba con… con admiración. El corazón de Serena se enterneció. Era tiempo de desaparecer de allí. Se comenzó a deslizar suavemente fuera del sofá aprovechando que sus dos amigos seguían contemplándose. Tampoco es que notaran mucho su ausencia.
-¿Cómo estás?- preguntó Mina otra vez. Él sonrió y sus ojos se hicieron más pequeños
- Eso ya me lo habías preguntado-
-Oh-dijo Mina saliendo momentáneamente de su trance
- Lo que me importa más que nada es saber como estás tú-
Ella bajó un poco la cabeza pero se recuperó al instante
- Si te refieres a estar mejor que ayer, lo estoy. Yo… he platicado mucho con mis amigos y he comprendido un poco mejor las cosas. Eso no quiere decir que me sienta libre de culpa pero la llevo un poco mejor-
Él asintió apoyando sus brazos sobre las rodillas
- Eso está bien. Me preocupaba el que siguieras pensando eso-
Mina tomó un poco de aire
- Lamento como te traté ayer. Golpearte en la mejilla no era la solución-
-Quizás dos veces sí- dijo él con una media sonrisa
- ¡Claro que no Thomas! eso no solucionó nada… mira quiero que comprendas algo, una de las cosas que no me ha dejado tranquila y que deseo aclarar. Cuando esa mujer nos atacó, cuando yo te dije que te fueras…-
Él bajó la vista. Eso siempre hacía que Mina quisiera tocarlo y así lo hizo
- Si yo no hubiera estado allí las cosas serían distintas-
- No lo dije por eso y no quiero que pienses eso. El tema es que hay cosas muy peligrosas en este mundo, cosas que no podrías imaginar y que tú te veas expuestas a ellas me asusta. Me asusta mucho. Y ahora que sabes la verdad…no me gusta que formes parte de esa parte de mi mundo-
Thomas quedó mirando un punto fijo que se encontraba justamente en la mano de Mina sobre la suya.
- El deber de las guerreras es proteger a las personas que habitan este planeta, el que tú o Yaten o cualquiera nos protejan es… bueno el comportamiento típico de los hombres pero nosotras no somos mujeres ordinarias, no necesitamos ese tipo de protección por lo menos en esa área en especial, que personas como ustedes arriesguen la vida por nosotras es antinatural, no es correcto-
Trataba de explicarse de la mejor forma posible, no quería herirle.
-Asíque- dijo Thomas en un tono que no denotaba ningún tipo de emoción-¿Debería de ponerme tras de ti la próxima vez que algo como esa mujer aparezca?-
Eso sonaba lógico para ella. Pero para él al parecer no.
- Bueno… trataré de evitar que tengas que vivir eso nuevamente. Pero si llegase a suceder, me sentiría mucho mejor y ayudaría bastante a mi concentración el que no te pusieras frente a mí… si te hace sentir mal puedes si quieres estar junto a mí. Me refiero… en esa situación-
Eso le hizo sonreír un poco.
-Junto a ti- repitió Thomas tratando de adoptar una postura seria-en esa situación ¿hablando estrictamente de esa situación no?-
Mina bajó la cabeza y la comisura de sus labios se elevó. Retiró la mano que tenía sobre la del chico
- A lo que me refiero es…-
-Lo entendí- dijo él hablando esta vez en serio-detrás de ti, junto a ti si prefiero, pero nunca delante de ti-
Mina alzó la vista y su rostro se tornó serio
- Debes prometérmelo Thomas, debes prometerme que no sucederá eso otra vez. No podría tener en mi conciencia más de lo que ya tengo. Se que es difícil pero es por el bien de todos. Debes confiar en mí, te lo digo porque lo sé-
- Confío en ti y te lo prometo-
Guardaron silencio cada uno enfrascados en distintos pensamientos que convergían a una sola idea
-¿Cómo está Yaten?- preguntó Thomas
- Él sigue igual que ayer. Seiya aborda al doctor cada una hora pidiéndole nuevas noticias pero nada cambia. Es como si él no quisiera volver-
Con uno de sus dedos acarició el dorso de la mano de Mina
- El regresará Mina sabe lo que puede perder si no lo hace. Tiene muchas cosas aquí en la tierra que le aguardan-
La garganta de Mina se cerró. Pero a pesar de eso tenía que hablarle. Era su oportunidad.
- Ayer te mentí-
Él asintió tranquilamente
- Yaten no es como los demás en lo que respecta a mí y por eso mismo es que me afectó mucho el hecho de que hubiera sido lastimado. Él es especial para mí de una forma que me perturba, de una forma que pensé que ya no lo era-
Era a la primera persona que le reconocía esto después de mucho tiempo. Y le parecía correcto decírselo a él. Sus amigos la conocían bien y en cierta medida no era necesario explicarles nada. Ellos simplemente lo sabían. Respiró para explicar el otro punto.
-Está bien- dijo Thomas aunque Mina sabía que no lo estaba
- Pero también mentí en otra cosa-
Sonrió como si se lo esperara. Eso la molestó pero continúo.
- No quiero que te alejes… Te necesito cerca para sentir que las cosas no se están derrumbando a mí alrededor, para sentir que aún pertenezco al mundo normal. Tu compañía me tranquiliza y tus ojos me brindan paz. Se que es quizás el comportamiento más egoísta… pero solo quédate cerca de mí-
Los labios de Mina temblaron luego de terminar y cuando se armó de valor enfrentó a Thomas, quien le miraba con unos enormes y sorprendidos ojos verdes. Del nerviosismo pasó al enojo.
- ¿Acaso no escuchaste lo que te dije?-
Thomas se rió un largo minuto y cuando Mina estaba a punto de ponerse de pie para retirarse indignada él la detuvo
- Espera un poco Mina Aino, no puedes soltar algo así y luego irte como si nada-
Pero ella se puso de pie y colocó sus manos a los costados
- Y tu no puedes carcajearte de esa forma después de lo que te dije ¡Te estaba confiando algo importante!-
Le miró con el rostro sulfurado. Quería golpearlo muy muy duro. Thomas estiró su brazo y capturó una de sus manos
-Ven- le dijo con esa voz condenadamente irresistible
Ella rodó los ojos y se sentó con los brazos cruzados sobre el pecho intentando al máximo de no mirarle
-¿Al menos me darás la cara?-le preguntó
- Eso depende ¿Te reirás de mi otra vez?-
El negó seriamente. Mina accedió
- Solo me sorprendiste eso es todo. Yo pensé que no deseabas siquiera verme. Cuando aparecí hoy por acá me viste como si fuera la última persona a la que querrías encontrarte y ahora me dices esto. Es como si me hubieran devuelto el alma-
Ahora Mina era la sorprendida
- Pero… lo que yo te acabo de pedir es… si lo piensas es horrible-
- Cuando yo te conocí tenías el corazón destrozado ¿Y eso fue hace cuanto un mes y algo más?, se que mi encanto es único y que soy apuesto, pero no idiota-
Ella arrugó el ceño. No le gustaba lo que Thomas insinuaba.
- Tú nunca has sido un sustituto de Yaten-
- Lo sé, pero el que yo entrara a tu vida no sacó de la tuya a Yaten y eso siempre lo he sabido-
La cabeza de Mina se fue un lado hacia otro analizando esta nueva situación en la que se encontraba.
- Entonces… entonces ¿Por qué reaccionaste de esa forma al verme a Yaten y a mí? ¿Por qué te alejaste de mí?-
Tomó su mano y la apretó
- Porque pensé que había perdido ese pedacito de tu corazón que había ganado. Pero en el fondo me alegré por ti por tu felicidad, claro que me sentí como un miserable y bueno si quieres saber la verdad, me puse celoso-
El corazón de Mina saltó
- ¿Te sentiste miserable y celoso por mí?-
Thomas rió por lo bajo
- De todo lo que te he dicho ¿Es eso lo que te llama la atención?-
No pudo evitar sonrojarse
- Bueno no soy de las que escucha eso a menudo así que permíteme sentir un poco de alegría por eso-
- Me parece ilógico que no te dijeran algo así todos los días. Que alguien te recuerde a cada minuto la preciosa mujer que eres-
La cara de la chica se estaba tornando púrpura.
- Y ahora después de la plática de anoche en la que pensé que definitivamente me alejarías de tu vida para siempre me dices esto que… que hace saltar mi pecho-
Ella alejó su mano de la de Thomas. Quizás había sido demasiado efusiva con sus palabras y Thomas las había malinterpretado. Se mordió el labio y suspiró.
- Lo que te he dicho no es… una declaración de amor Thomas. Si entendiste eso yo…-
Con un dedo golpeó suavemente su la frente de la chica.
- Entendí perfectamente así que no me mires con esos ojos. No te sientas así. Me quedaré a tu lado como un amigo, como el mejor de todos los amigos y recurrirás a mí siempre que lo necesites. Te oiré pacientemente, te comprenderé y me alegraré por tu felicidad. Permaneceré a tu lado hasta que así lo quieras-
Le sonrió cálidamente pero Mina aún no podía creer que todo le resultara a si de fácil.
- ¿Estás bien con esto?-
Pasó la mano por su cabello y la atrajo para sí depositando un tierno beso sobre su frente
- Estar contigo de cualquier forma está bien Mina, así que no me pongas esa cara que pones cada ves que piensas que algo está mal, porque no hay nada mal ¿si?-
Ella asintió. Esto era lo que necesitaba. Un poquito de alegría dentro de su entorno que en menos de 24 horas se había tornado oscuro y lúgubre. Thomas era un rayito de sol que calentaba en algo su pecho.
No supieron a ciencia cierta cuantos minutos habían transcurrido pero salieron de su estado de ensoñación en cuanto Taiki y Amy entraron corriendo por la puerta del hospital con unos rostros que hicieron saltar a Mina de su asiento.
-¿Dónde están los demás?- preguntó Taiki
Mina miró de un lado a otro buscando a Serena
- Sere estaba aquí hacía solo un momento, pero debe estar cerca. Seiya está arriba platicando con el doctor, Lita y Rei salieron de compras-
Amy asintió más seria de lo normal
- Necesito que reúnas a todos lo más rápido posible, dile a las chicas que vuelvan ha sucedido algo-
Mina asintió sin preguntar y corrió para buscar a sus amigos. Thomas miró a los demás
- ¿Qué ocurre?-
Tanto Taiki como Amy debatieron el hecho de comentárselo o no, lamentablemente él ya se encontraba allí y sabía más de lo que debería
- Será mejor que te quedes con nosotros, debemos de estar juntos-
Diez minutos después Rei y Lita entraban apresuradamente al hospital. Mina estaba sentada en un rincón con Seiya y Thomas aún platicaba con Taiki y Amy
-Ya estamos aquí- dijo Rei-Mina me ha dado un susto de muerte que rayos pasa-
Amy se acercó
- Creo que será mejor platicar afuera, además falta Serena-
Rei arrugó el ceño y se concentró en su amiga
- Amy que pasa porque tanto misterio-
En eso Serena sale del baño y todos la siguieron hacia fuera. Ya encontrándose un poco más alejados de la gente que transitaba por los alrededores se dispusieron a platicar. Taiki sacó del bolsillo interior de su chaqueta un sobre y se lo pasó a Serena
- Cuando fui al apartamento el conserje me pasó esto, no sabe quien lo dejó ni cuando. Pensé que solo era una carta de alguna admiradora pero es mucho más que eso-
Serena tomó el sobre, lo abrió y analizó cada una de las fotos con el rostro más serio que nunca. Pasó las fotos a los demás para que también las vieran mientras ella se concentraba en el mensaje y en la dedicatoria especial que Alphonse había hecho escribir para ella. Se sentó sobre lo primero que encontró y pasó la nota a Mina quien había tomado asiento a su lado.
La carta pasó de mano en mano hasta que finalmente todos estaban enterados de lo que sucedía. Seiya se puso de pie y caminó de un lado a otro, la mirada penetrante y el cuerpo tenso.
- No nos dejará tranquilos, nos está vigilando. En este mismo instante puede estar por allí observando y riéndose ¡tenemos que hacer algo para encontrarla!-
Serena alzó la vista pero no cambió su actitud, aunque por dentro se debatía entre el miedo y la incertidumbre
-Seiya siéntate por favor- le dijo Rei
Pero éste no lo hizo
- Saben que lo que digo es verdad no podemos vivir pensando en que en la próxima hora o tal vez mañana seremos atacados nuevamente-
Serena se revolvió en su asiento y Mina tomó su mano
- Lo sé pero estás alterando a Serena-
Solo en ese momento se dio cuenta que su novia sujetaba la mano de Mina con mucha fuerza. Suspiró y se agachó delante de ella
- Perdóname bombom no fue mi intención solo… -
Ella acarició su rostro tratando de calmarlo a pesar de que ella necesitaba tanto o más tranquilidad
- Lo sé pero debemos platicar todos juntos y llegar a una solución-
Él asintió y se puso de pie junto a Taiki. Thomas tomó unas fotos que habían caído al suelo y las analizó detenidamente. Estaban todos, incluso él y también Yaten, luego analizó la nota palabra por palabra. Serena se fijó en eso
- Thomas si quieres decir algo dilo, quizás tu puedas decirnos algo que no vemos-
Seiya le miró aún no pudiendo olvidar que ese chico había lastimado a su hermano
- ¿Por qué crees que él pueda hacer eso bombom?, no es por ofender a Thomas pero creo que él entiende mucho menos que nosotros-
-Pero él no está tan involucrado en el tema- sugirió Taiki
Serena pensaba lo mismo
-¿Qué ves?- preguntó ella
El chico tomó asiento junto a Mina y los que estaban de pie se acercaron
- Creo que no es solo una advertencia de que nos están vigilando, creo que es una provocación-
-Pienso lo mismo-dijo Lita mirando a Serena y luego al chico
Los demás meditaron eso
-¿Y busca provocar a Serena?- preguntó Amy-porque la nota en cierta forma es para ella-
Rei dio un vistazo a Lita
-No,no lo creo- respondió
Serena se mantuvo en silencio. Sabía que estaba sucediendo, al igual que sus amigas y al parecer el enemigo también se había percatado.
-¿Entonces quien?- preguntó Mina de forma inocente
Las miradas se centraron en Serena y ella miró a Seiya. Tenía tanto miedo de decirlo en voz alta que solo atinó a observarlo por largo rato
-Esa mujer o quien sea que esté tras ella trata de provocar a Seiya-respondió Thomas a la pregunta que varios se hacían-o por lo menos eso es lo que yo veo-
El aludido dio un paso hacia atrás y su semblante se volvió más serio que antes.
- ¿A mi? ¿Cómo sabes tú eso? ¿Y por que yo?-
-Es lo más lógico- respondió Thomas- si quieres llegar a la Princesa ataca a su punto débil-
Eso lo molestó más de lo esperado
- No soy punto débil de nadie y menos de bombom-
-Quizás no- le dijo Lita-pero a veces te comportas de una forma que pasas a ser el talón de Aquiles de Serena y eso no está bien-
El chico guardó silencio y miró a Serena quien había tomado la nota de las manos de Thomas y la releía
-Yo…- comenzó Seiya- si te refieres a lo que sucedió ayer Lita ya te pedí disculpas, pero no olviden que fue mi hermano al que hirieron, cualquiera habría reaccionado de esa forma-
-Taiki no lo hizo- soltó Rei-también es hermano de Yaten pero él se controló-
Se dio la vuelta para ver a su hermano quien seguía impasible junto a Amy
- ¿Me están juzgando por querer defender a mi familia? eso es muy injusto -
Un atisbo de dolor cruzó por la mirada de Seiya
-No seas así Seiya porfavor entiéndenos- le dijo Lita en tono conciliador-lo que tratamos de decirte es que lanzarte hacia Cianna sin armas, ni poderes ni la debida protección fue un absurdo-
Rei se acercó al chico
- Nuestro deber como guerreras es velar por Serena, lo sabes ¿Como pretendes que cumplamos con eso si ella a su vez tiene que preocuparse por ti? En vez de ayudarla la perjudicas-
Seiya negó con la cabeza. Un pesado silencio se posó sobre ellos que se rompió con un suspiro de Mina
- ¿Porque no dejamos hablar a Serena por favor? es ella la que tiene que tomar las decisiones y creo que la estamos confundiendo. Si seguimos discutiendo sin oírla esto no tiene ningún sentido-
Miró a Rei y a Seiya y ambos asintieron no quedando conformes pues sentían que tenían mucho más que decirse.
-Mina tiene razón- dijo Taiki-perdonamos Serena,te escuchamos-
Thomas miraba de un lado hacia otro, por un lado conmocionado por el enfrentamiento entre Rei y Seiya, dándose cuenta que eran las personalidades más fuertes del grupo, sin saber que era normal que ellos dos expresaran sus puntos de vista y por otro lado maravillado que el solo hecho de nombrar a Serena trajera a ellos nuevamente la cordura. La respetaban. Definitivamente era su líder… no, más que eso, era el lazo que los mantenía unidos, se notaba que Lita, Seiya y Rei no estaban de acuerdo en muchas cosas pero que lo dejaban de lado para oír a la Princesa. Y finalmente no pudo menos que admirar la actitud de Mina, era una mujer con mil facetas distintas y en cierta forma también era respetada por las demás. Tenía muchas cosas que preguntarle.
En eso, Serena dobló la nota por la mitad y descansó ambas manos sobre su regazo
-Creo…-dijo alzando un poco más la voz-que nuestra prioridad es Yaten-
Mina asintió al igual que Taiki
- Si nos concentramos en resolver cada desacuerdo que exista entre nosotros terminaremos descuidando lo más importante y eso es la salud y la recuperación de Yaten. Al menos nosotros estamos bien y en el evento de que el enemigo decida aparecer podremos al menos combatir, en cambio él está indefenso y vulnerable-
Dio un vistazo a Rei, quien asintió y luego a Seiya quien al rato le sonrió levemente y asintió
- Sé que mañana tendremos que retomar nuestra vida y volver a clases, eso hace aún más apremiante la situación. En las tardes no es problema cualquiera de nosotros podrá hacerle compañía, pero en las mañanas no podremos cuidarle-
-Quizás…- opinó Amy-quizás Luna o Artemis conozcan alguna forma de brindarle protección, con nuestros poderes-
Rei acarició su barbilla, mientras que Thomas se acercaba a Mina y le preguntaba por esos dos nuevos personajes que no conocía.
-Tengo una mejor idea-dijo al fin la chica-puedo dejar algunos talismanes en su pieza y sellarla ante cualquier energía negativa que quiera acercársele, como una barrera-
-¿Son resistentes?- preguntó Seiya
- Si… aunque el enemigo es más fuerte que otros a los cuales hemos enfrentado. Tal vez…tal vez con un poco de energía de Serena será suficiente, será prácticamente irrompible-
-¿Puede ser eso posible? ¿Qué sus energías se unan?- preguntó curioso Thomas
Serena miró a Rei y asintió conforme y feliz de poder ayudar a la protección de Yaten
-Antes ya lo hemos hecho- dijo Mina-una vez para proteger a la ciudad del enviado del mal y en otra ocasión para viajar al futuro y… ¡ah! aquella vez que salvamos a Darien de la Reina Neherenia, así que si, es posible y funciona bien-
-No seas tan presumida Mina- le dijo Lita bromeando, Mina se ruborizó y Serena rió por primera vez en toda la plática.
- Ahora que ya hemos hablado de la seguridad de Yaten pues falta determinar que pasa con nosotros-
Los demás se volvieron a concentrar en la rubia.
-Está claro que debemos evitar estar solos-dijo Rei-estando en la escuela es fácil, deberán procurar permanecer cerca, no me refiero a que vayan todos juntos al baño o algo así pero mantenerse en contacto y si algo raro sucede pues lo comunicamos de inmediato-
Serena asintió conforme
- Me parece bien ¿Pero que pasará contigo Rei?, tú estudias en otra escuela…-
La chica rió
- No te preocupes por mí, aún queda bastante fuego en mí como para dar una buena batalla-
Pero Serena no halló gracia en ese comentario
- Escúchenme todos esto va dirigido a cada uno de ustedes-
Pasó la mirada por cada uno de sus amigos hasta que finalmente se detuvo en Seiya
- Yo no soy la dueña de la verdad ni mucho menos tengo poder sobre sus acciones pero quiero recordarles algo, todos a excepción de Thomas me aceptaron como su líder y por eso mismo es que me siento con el derecho de hacerles la siguiente petición-
Arrugó el ceño
- No quiero que ninguno de ustedes se enfrente en solitario al enemigo. Si algo pasa quiero que avisen inmediatamente a cualquiera de nosotros y si la ayuda no llega buscarán la forma de salir ilesos. Perdónenme por lo que les voy a decir pero esto es más que la solicitud de una amiga preocupada por su seguridad, es una orden. No habrá más enfrentamientos ni situaciones que lamentar si puedo evitarlo-
Taiki alzó las cejas en una clara señal de sorpresa al igual que Lita. Rei abrió la boca para decir algo pero se decidió a guardar silencio, mientras que Mina buscó la mirada de Thomas. Por su parte Seiya observó a Serena sin apuros.
Por supuesto que bombom averiguaría sus planes, era imposible poder ocultarle algo a ella, solo que no pensó que sería tan rápido, incluso antes de poder hacer algo.
Se sentía amarrado. Atado a la lealtad para con Serena y al mismo tiempo atado a sus propios deseos. Su cerebro le decía que lo que bombom pedía era lo mejor para el grupo, que velaba por un interés superior, pero su corazón ardía ante la idea de tener que reprimir sus impulsos por eso.
Si lo que todos pensaban era cierto, si el enemigo estaba tratando de obtener algún tipo de respuesta lo mejor sería hacer lo que Serena decía pero esto se estaba volviendo cada vez más personal. Serena se puso de pie y caminó hacia Seiya y ya estando frente a él tomó sus manos
- ¿Entiendes porque estoy pidiendo esto?-
Bajó la vista hacia sus manos entrelazadas
- Lo que no me agrada es que me lo digas específicamente a mí-
Serena se mordió el labio y trató de bajar un poco la voz
- Sabes porque lo hago. De todos lo que están aquí eres el único por el que realmente temo y no porque los demás me importen menos, sino que ya lo intentaste una vez y para mi sería terrible verte en esa misma situación una vez más-
Bajó la cabeza y se acercó un poco más a Serena
- ¿Es cierto lo que dijo Rei? ¿Soy un obstáculo para ti?-
Apretó un poco su mano eligiendo muy delicadamente sus palabras
- Seiya necesito que me mires y me escuches atentamente-
El levantó la vista y asintió
- Aunque fueras un obstáculo, cosa que no eres, volvería a tropezar mil veces con la misma piedra con tal que siempre fueras tú, pero en el campo de batalla…necesito que me ayudes, que me facilites las cosas, necesito que todos estemos concentrados en una misma idea, que busquemos lo mismo así que Seiya te lo pido ¿Podrías por favor apoyarme?-
Suspiró y cerró los ojos. Tenía que haber sabido lo que bombom le pediría y quizás ella tenía razón… reaccionar así no había sido la solución antes. Tenía que pensar en ella, lo más importante de su vida. Ella estaba pidiendo de su apoyo y no podía decirle que no, por ella podía dejar a un lado cualquier cosa, por ella era capaz de todo. Llevó las manos de Serena hacia sus labios y las besó
- Estoy contigo bombom siempre-
Serena le miró temerosamente
-Prométemelo Seiya- le dijo la chica
-bombom…- le susurró el chico-¿Es que acaso no confías en mí?-
La mirada de Seiya reflejaba tristeza pero Serena insistió. Necesitaba que su novio le dijera esas palabras.
- Lo hago, de verdad lo hago pero por favor prométemelo. Una vez me dijiste que cuando me prometieras algo sería de verdad y para siempre así que por favor… hazlo-
Seiya sabía que este momento era decisivo, si le hacía una promesa era para cumplirla y más si lo hacía frente a todos. Si pudiera pensar mal de Serena incluso podría haberse sentido engañado por ese último hecho, pero sabía que bombom no había planeado preguntar esto con audiencia incluida, bastaba solo con ver en sus ojos que dentro de su mente habían demasiadas dudas y Seiya no podía ser tan egoísta y ser uno más de los temores de su amada.
Si había movido cielo e infierno para demostrarle a Serena que él era el hombre indicado, que no existía otra persona en la galaxia que pudiera amarla como él lo hacía, debía demostrárselo. Le sonrió derrotado ante los hechos.
- Te lo prometo-
Con esas tres simples palabras se selló el destino de Serena y de todos.
Cuando ya todos se alistaban a hacer ingreso al hospital algo sucedió. Taiki y Seiya se miraron al mismo tiempo. Serena se percató como la mano de su novio se tensaba alrededor de la de ella.
- ¿Qué sucede?-
Los demás frenaron su andar
- Una estrella fugaz acaba de cruzar la vía láctea-
Todos dirigieron su mirada al cielo pero como aún era de día era muy difícil de ver un fenómeno así, al menos para ellos.
-¿Eso es malo?- preguntó Mina
De pronto cada par de ojos se fijó en las cientos de pequeñas mariposas color rosa que volaron frente a ellos. Algunos ahogaron una exclamación de sorpresa mientras que otros admiraban absortos el espectáculo. Serena sonrió cuando una de ellas se posó sobre la palma de su mano y desapareció al hacer contacto.
-¿Qué sucede?- preguntó Thomas dando vistazos al cielo y a los alrededores por si aparecía algo extraño de la nada.
Serena miró a Seiya y ambos sonrieron extasiados.
- La Princesa Kakkyu está aquí-
Mientras todos caminaban apresuradamente siguiendo a Taiki, Thomas aprendía un poco de la historia que los ligaba a la Princesa Kakkyu de forma muy resumida en palabras de Mina y Lita.
-Mira, los hermanos Kou vinieron hace meses atrás buscando a su Princesa perdida que huyendo del enemigo se escondió aquí en la tierra. Bueno y sucedieron muchas cosas en el medio- le dijo Mina
- ¿Como que?-
-Mm…- empezó Lita buscando una forma fácil de decir- ellos descubrieron nuestra identidad, nosotras la suya, el enemigo tomó la vida de la Princesa aunque después Serena logró que todos volviéramos a la vida ah y por supuesto esos dos se conocieron y no hubo fuerza capaz de separarlos-
Thomas procesó las palabras de Lita sacando de ellas aproximadamente unas veinte preguntas, teniendo que elegir las principales
- ¿Cuántas veces han muerto?-
Mina echó a correr su memoria
- Es mejor no hablar de ello-
Lita movió su cabeza afirmativamente.
- ¿Cuándo Seiya y los demás aparecieron el antiguo novio de Serena donde estaba?-
-Muerto- dijo Lita lo que provocó en Thomas una mueca en el rostro- fue una de las primeras víctimas del enemigo, claro nadie de nosotros lo sabíamos.Todos pensábamos que él estaba bien en los Estados Unidos mientras que Serena estaba aquí muriendo de tristeza por no tener noticias de él hasta que finalmente el día de la batalla se supo toda la verdad. Serena quedó destrozada y por poco nos vencieron, pero Seiya y los demás nunca la abandonaron.Ycreo que el resto de la historia ya te la sabes-
Taiki los condujo hacia el patio delantero de lo que parecía una guardería escolar
-¿uhm la Princesa no podría haber escogido un lugar menos llamativo?- preguntó Mina
- Créeme que si se pudiera elegir lo habría hecho-
De pronto el lugar se llenó de un color rojizo y miles de mariposas atiborraron el lugar. Mina se llevó la mano a los ojos y a medida que el brillo se iba atenuando se pudieron distinguir dos figuras enfundadas en unos largos vestidos. Una con el cabello del color del fuego y la otra con el cabello rubio trenzado a un lado.
La Princesa y la chica se acercaron hacia donde estaba el grupo de amigos. Seiya y Taiki fueron los primeros en hacer una reverencia, pues si bien habían dejado de ser guardianes aún sentían un profundo respeto. Las demás chicas inclinaron sus cabezas. Mina golpeó el costado de Thomas para que hiciera lo mismo.
La Princesa movió sus manos
- Por favor no es necesario, no anuncié mi llegada-
Caminó hacia donde estaba Serena, tomó sus manos e inclinó su cabeza
- Princesa de la Luna espero que mi pequeño mensaje haya servido para alertar de mi visita-
Serena sonrió y abrazó a Kakkyu, esta se sorprendió pero aceptó el gesto. Serena miró por sobre su hombro y vio más de cerca a la persona que le acompañaba. Era un chica hermosa con unos ojos negros enmarcados en unas largas pestañas y que contrastaban con su cabellera dorada. Soltó a la Princesa y se dirigió a ella. Cuando la chica estaba a punto de inclinarse Serena la detuvo y tomó su mano
- De verdad no es necesario. Mi nombre es Serena y si bien no soy la que debería decir esto, de todas formas te doy la bienvenida a la tierra-
La chica sonrió tímidamente
- Gracias su Altez…-
Serena levantó su mano para protestar y le sonrió. Con su dedo índice apuntó hacia ella misma
- Serena, mi nombre es Serena y estos son mis amigos-
Le indicó el nombre de cada uno de ellos, mientras que la Princesa se acercaba hacia Seiya y Taiki.
- Me alegra mucho saber que ustedes están bien, pero mi corazón se entristece al comprobar mis sospechas-
En esos momentos Serena y la chica nueva se acercaron hacia ellos tres.
- He venido de esta forma tan apresurada porque sabía que algo malo había sucedido con ustedes, aunque no pude distinguir quien era el que corría peligro. Mis consejeros querían impedirlo pero yo no podía quedarme tranquila sabiendo que una de mis estrellas sufría. Sura es mi doncella, estuvo cuidando de mí todos estos meses de recuperación aunque más que una doncella se ha vuelto una valiosa amiga y no dudó en acompañarme en este viaje-
Todas las miradas se centraron en ella, quien no pudo evitar sonrojarse debido a eso. Los chicos la miraron con detención pues era imposible negar la belleza de la chica.
-Y díganme- preguntó Kakkyu-¿cual es el estado deYaten?-
En ese momento se dieron cuenta que ya no estaban solos. Se dieron la vuelta y Rei suspiró pesadamente.
-Oh Diablos- susurró
-Y justo cuando pensé esto estaba resultando bien- dijo Mina
Serena apretó la mandíbula y le sonrió a las recién llegadas
- Haruka, chicas no esperaba verlas por aquí-
Se le quedaron viendo un buen momento antes de cambiar la mirada hacia las recién llegadas.
- ¿Qué todo Kimokku tiene pensado venir a vivirse a la tierra?-
El tono acusador de la chica dejaba entrever que su aversión hacia todo lo que tuviera relación con Seiya no había cambiado en lo absoluto.
Serena le miró con toda la reprobación que su mirada podía reflejar
-No seas grosera-le increpó Rei-la Princesa Kakkyu y su amiga no tienen porque recibir de tu veneno-
La rubia bufó
- Si las cosas siguen así en poco tiempo más estaremos plagados de extraños-
-¿Que están haciendo aquí?le dijo Lita con una risa burlona-después de todo esa ya no es su labor, vayan a casa y disfruten de su tiempo libre de chicas normales-
La ira se alojó en el rostro de Haruka
- Solo velamos por la seguridad de este planeta-
Mina soltó una carcajada y miró de un lado a otro de forma exagerada
- Yo no veo a su majestad de la tierra por ningún lado y mientras él mismo no aparezca aquí diciendo que tiene algún problema con la Princesa y su compañía su opinión al respecto personalmente me resbala-
-Mina…- susurró Serena queriendo calmar los ánimos
-¡Bah!- gritó ésta- son ellas las que aparecen con ese aire de superioridad tratando de intimidarnos, pero lesinformo algo- les dijo alzando la voz- nosotras ya no somos las de antes y ustedes no son ni por asomo lo que eran-
Haruka apretó los puños y dio un paso hacia Mina
- Ven aquí y te demostraré que nada ha cambiado, puedo acabarte Venus-
Mina saltó del lado de Serena y se encaminó hacia Haruka, cuando Thomas la tomó por la cintura tan fuerte que la alzó del suelo.
- ¡Suéltame ella empezó!-
Thomas miró a Serena y ésta negó con la cabeza
- Puede que ella haya empezado pero no lo terminarás de la misma forma-
La Sailor del Viento se carcajeó
- ¿Este es el nuevo pelmazo que te has conseguido? Es peor que el anterior-
Y esta vez fue Seiya quien hizo el amago de alcanzar a Haruka pero el férreo agarre de Taiki se lo impidió.
Serena vio como la Princesa Kakkyu analizaba el espectáculo en silencio. Suspiró y caminó para ponerse al frente de sus amigos
- Haruka ya basta ¿si? ¿Que es lo que realmente querías lograr? ¿Que supiéramos que detectaron la presencia de la Princesa? bueno ya lo sabemos, ¿Que no estás de acuerdo con ello? también lo sabemos, entonces ¿Hay algo nuevo que quieras decirnos antes de que nos vayamos? porque de ninguna manera me voy a quedar aquí escuchando como nos insultas-
La mirada de Serena era firme y sus ojos celestes que la mayoría del tiempo eran cálidos de pronto fueron como dos enormes trozos de hielo.
En un rápido movimiento Haruka estiró la mano y alcanzó la barbilla de Serena, ésta se sobresaltó pero antes de que abriera la boca para protestar Rei ya estaba presionando duramente la muñeca de la chica, mientras que Mina se había liberado de los brazos de Thomas y saltado frente a Michiru, lo mismo que Amy y Lita
-Tócala una vez más y tendrás dolorosas quemaduras en el brazo por el resto de tu vida- siseó Rei
Michiru se movió para alcanzarla pero Mina fue más rápida
- De verdad no quiero hacer esto pero si te mueves tendré que actuar-
Michiru se echó hacia atrás mientras que Setsuna cruzaba tranquilamente sus brazos.
-Estoy bien chicas- dijo finalmente Serena respirando de forma entrecortada- no me ha hecho nada-
Rei lanzó lejos de la rubia la mano de Haruka pero no se alejó
- Dejen de actuar como unas matonas a sueldo y váyanse de aquí, tenemos suficientes problemas como para preocuparnos además por unas guerreras renegadas que son capaces de levantar la mano a la persona que juraron proteger-
Si bien Haruka era mucho más alta y ruda que Rei, de pronto se le vio empequeñecida e incapaz de poder refutar las palabras de la guerrera.
Dio un paso hacia atrás y con una indicación de cabeza les dijo a sus compañeras que hicieran lo mismo. Solo cuando se alejaron caminando por el mismo lugar que habían llegado las guardianas bajaron la guardia. Seiya se sacudió del agarre de su hermano y se abrió paso hacia Serena. Suavemente posó una de sus manos sobre su mejilla y estudió cada milímetro de su piel.
- ¿Bombom estás bien te hizo algo?-
Serena negó
- Estoy bien-
El rostro de Seiya se endureció por la rabia
- Cuando vi a Haruka alcanzarte quise…-
Puso un dedo sobre sus labios y le sonrió para tranquilizarlo
- Me alegra mucho que no hicieras algo de lo que después te habrías arrepentido-
- Solo lo hice porque Taiki fue más rápido que yo y me detuvo-
La chica besó sus labios y la tensión le abandonó
- Entonces agradezcamos a Taiki por eso ¿si?-
Rei se dio la vuelta y se encontró con la mirada de Mina quien le sonreía triunfante
-Reflejos bastante rápidos Mars- le dijo aún con una sonrisa en los labios
La aludida se sacudió el cabello y le guiñó un ojo
- No lo hiciste nada mal Venus-
En ese momento Thomas se acercó a la rubia y la tomó del brazo
- ¿Estas bien?-
Aunque la pregunta era totalmente innecesaria Mina no pudo evitar sonreír al notar la preocupación en su voz. Lita y Rei rodaron sus ojos y se alejaron
- Estaría mucho mejor si no hubieras intervenido ¿Dónde quedó nuestra plática de hace un rato Thomas?-
El chico pasó la mano por su cabello y sonrió
- Si lo analizas bien, en ningún momento estuve frente a ti sino que al contrario me mantuve detrás de ti-
Pero Mina no sonrió ni por asomo
- Me sujetaste contra mi voluntad-
-Bueno…- el balbuceó nervioso-lo hice porque recibí órdenes superiores-
Mina alzó las cejas no creyéndole en lo absoluto
- ¡Es la verdad, pregúntale a Serena!-
Esta se dio la vuelta al escuchar su nombre
- Es cierto Mina, temí que algo malo sucediera si llegabas a Haruka, Thomas solo me obedeció. Muchas gracias por eso-
Serena le sonrió cálidamente y el chico asintió complacido de haber ayudado
-Te lo dije- le susurró en el oído a Mina, quien caminó hacia otro lado ofuscada
Mientras Taiki y Amy se acercaron hacia la Princesa Kakkyu y Sura
-Siento mucho que su recibimiento fuera de esta forma-le dijo Amy sinceramente afectada- si pudiéramos haberlo evitado…-
Ella tomó su mano
- Creo que hicieron todo lo posible para evitar algo peor-
Serena caminó hacia ella y le miró seriamente
- Disculpe por toda esta situación Princesa… pero como ya se habrá dado cuenta el grupo de guerreras ha sufrido una división-
-Básicamente ellas se pasaron al lado oscuro- dijo Mina
Todos le miraron de reojo
- ¿Que?, ¡es la verdad!-
La Princesa mostró una leve sonrisa
-Creo que hemos perdido demasiado tiempo en este lugar. Es hora de volver al hospital- dijo Serena. La Princesa Kakkyu asintió.
A medida que avanzaban por los largos pasillos del hospital era imposible que no llamaran la atención, especialmente con dos muchachas que vestían largas túnicas que en nada se parecían a la ropa usada normalmente por las chicas de su edad.
Cuando llegaron fuera de la habitación de Yaten notaron la gran agitación que se vivía alrededor. El corazón de todos dio un salto y Seiya fue quien se adelantó hacia donde estaba el médico
- ¿Doctor que pasa mi hermano está bien?-
Notó por la ventanilla de la habitación de Yaten como dos enfermeras trabajaban rápidamente sobre él. Estaba tan pálido y delgado…
- Señor Kou, su hermano acaba de tener una deficiencia cardíaca-
Los demás si bien estaban un poco más alejados pudieron oír esa última parte quedando tan estupefactos como el mismo Seiya.
- Su corazón está sometido a mucha presión, yo no deseo mentirle… el corazón de su hermano es fuerte, pero en las condiciones en las que se encuentra, puede detenerse de un momento a otro-
Serena se abrazó a su misma y buscó apoyo en Rei, mientras que Mina sintió como el piso desaparecía a sus pies, siendo conducida por Thomas hacia el asiento más cercano. Taiki caminó hacia donde estaba Seiya y apoyó una mano sobre su hombro
-Doctor… se que esto puede sonar a un cliché pero…- Taiki suspiró para recuperar la compostura- por favor haga lo que sea humanamente posible para mantener con vid a anuestro hermano-
El doctor se quedó viéndolos por un par de minutos y luego asintió
- Hay otra cosa de la que deseo hablar con ustedes-
Seiya pasó una mano por su rostro intentando concentrarse
- Se que son personalidades públicas y que llaman la atención. El hospital se ha hecho cargo de mantener alejados a los curiosos pero aún así las cámaras de seguridad detectaron a una persona intentando ingresar a la habitación de su hermano. Afortunadamente no lo logró pero aún así… en la condición en la que se encuentra, sería mejor que encontraran alguna forma de resguardar su integridad-
Ambos chicos se miraron de reojo.
- Estamos encargándonos de ello doctor-
El profesional asintió y cuando estaba a punto de retirarse Seiya lo tomó del brazo
- Doctor, se que quizás no es el mejor momento pero realmente deseamos ver a Yaten. Le prometo que no lo molestaremos solo… solo estar cerca de él un momento bastará-
Dio un vistazo a todas las personas que se encontraban tras el chico. Todos tenían la misma mirada de preocupación y de tristeza. Arrugó el seño y se acercó a Seiya
- Solo quince minutos, los quiero a todos en silencio y preparados para encontrar quizás a un Yaten distinto al que era hacía dos días-
Asintieron como niños pequeños. El doctor les dio unas indicaciones a las enfermeras y abrieron la puerta de la habitación. Estando ya todos dentro, el doctor cerró la puerta.
Cada uno tomó un lugar alrededor de la cama y contemplaron en silencio el rostro blanquecino de Yaten.
Serena haciendo caso omiso a las indicaciones al doctor avanzó hacia la cabecera de Yaten y arregló un par de mechones que colgaban sobre su frente, en ese instante sintió un cosquilleo en la yema de sus dedos pero no le hizo caso.
-Serena…- susurró Taiki mirando hacia la ventana para ver si el doctor estaba mirando.
-Lo sé Taiki… es solo que él no querría que lo viéramos así- le respondió con lágrimas en los ojos- con el cabello desarreglado ¿verdad que no?porque eres el amigo más vanidoso, ególatra e irritante de todo el mundo y te amo por eso… no podría permitir que los demás te vieran así, no sería una buena amiga-
Seiya se limpió una lágrima que escapaba de sus ojos y tomó la mano libre de Serena para atraerla hacia si.
-No lo acapares bombom- le dijo dándole un beso en la mejilla y necesitando también de su cercanía para mantener la cordura- todos quieren decirle hola-
Serena secó sus lágrimas y le sonrió a su novio.
Lita suspiró y vio hacia Amy
-Hola Yaten- le dijo-estamos todos aquí y cuando digo todos es todo el grupo. Realmente nos tienes preocupados a sí que porfavor despierta¿si?-
Retrocedió un poco y se afirmó en la pared
-Los chicos y nosotras estamos bien-continuo Amy-pero realmente las cosas no están completas sin ti-
Rei se adelantó y apretó fuertemente sus manos. Sentía como la pena se apoderaba de su corazón, de su mente y de su cuerpo y antes de que lo hiciera también de su voz, habló para Yaten, rogando que en el lugar en donde se encontrare pudiera oírle.
- Se que adoras que todos estemos pendientes de ti pero… nos haces mucha falta, así que por favor abre tus ojos, solo con ver tus ojos estaremos en calma, solo con ese pequeño gesto harás que mi corazón y el de todos los demás se llene de felicidad-
La barbilla de Mina tembló y dio dos pasos hacia atrás chocando con la puerta. Thomas caminó hacia ella
-No puedo estar aquí-le susurró al chico-siento que no puedo respirar-
Pasó un brazo por sus hombros
- Tienes que poder Mina y debes de hablarle… si Yaten está escuchando querría oír tu voz-
Ella movió la cabeza y la enterró en el pecho del chico
- Por favor… no me presiones lo estoy intentando, solo déjame estar aquí en silencio-
Él le dio un apretón y asintió.
Taiki y Seiya se sentaron a los pies de la cama sin incomodarle y acariciaron suavemente sus pies.
-Hola hermanito-comenzó Taiki-¿Sabes?estas horas que has estado aquí han sido unas de las más silenciosas y largas de mi vida. Seiya ya no tiene con quien discutir ni yo tengo a quien reprender...-
Serena rió al igual que la mayoría de los presentes y también lo hizo Seiya aunque sus ojos poco a poco se habían poblado de lágrimas
- Pero no me importaría en lo más mínimo tener que ser su mediador por el resto de la vida con tal de tenerte otra vez aquí a nuestro lado. Solo regresa-
Taiki bajó la vista y Seiya golpeó su espalda. Suspiró y miró a la cara a Yaten.
- Hola hermano, como ya te habrás dado cuenta nos tienes aquí reunidos diciendo palabras dulces en tu nombre… ¡como te habrías reído si hubieras sabido que esto pasaría!-
Le sonrió como si con ese gesto pensara en recibir a su vez la típica sonrisa socarrona de su hermano, pero eso no sucedió
- No puedes permanecer más tiempo aquí, nos tienes de los nervios a todos. Tienes a todas nuestras chicas tristes y pensando en ti todo el tiempo, bombom te extraña tanto ni te lo imaginas, incluso la Princesa Kakkyu hizo un largo viaje solo para verte… pero nadie desea más que regreses que Taiki y yo… sin ti no sabemos que hacer ¿Qué haríamos sin nuestro hermano pequeño? ¿Quién se enojaría por cualquier cosa y nos echaría la culpa de eso? ¿De quién nos burlaríamos? ¿Ves como no somos nada sin ti?, así que por favor abre los ojos ¿sí? no lo hagas de inmediato ya sabemos que odias recibir órdenes, pero hazlo, te estaremos esperando, todos juntos-
Torció la boca en lo que parecía una sonrisa. Serena se acercó y rodeó sus hombros por detrás.
- Estoy segura de que Yaten sabe que lo amamos y yo te amo a ti-
Seiya apoyó su cabeza junto a la de Serena.
La Princesa Kakkyu caminó hacia los hermanos Kou
-¿Puedo?-preguntó ella mirando hacia el chico enfermo
Taiki y Seiya asintieron
La mujer rodeó la cama y se inclinó para ver de cerca de Yaten. Buscó bajo la sábana su mano y la tomó y al igual que Serena sintió un cosquilleo extenderse por su mano. La retiró asustada, captando la atención de los demás
-¿Princesa está bien?- preguntó su doncella
Ella analizó su mano detenidamente y luego miró a los demás
- ¿Podría por favor alguien tocar la mano de Yaten?-
Seiya miró a Taiki y luego se paró de la cama. Posó su mano sobre la de su hermano
- ¿Sientes algo extraño?-
Los demás se acercaron para ver si sucedía algo extraño y para escuchar la respuesta del chico.
-Pensé… -dijo Seiya ladeando un poco su cabeza-pensé que se sentiría más frío pero… su mano está cálida, de hecho esta sensación se me hace muy familiar-
-Bueno es tu hermano, es evidente que lo sea- le respondió Lita
A lo que Seiya negó
- Es algo distinto, se siente parecido a…-
Se dio la vuelta sin soltar a Yaten hacia donde estaba Serena
- Se siente como tú bombom-
Serena abrió unos enormes ojos mientras que Taiki saltaba de la cama y tomaba cuidadosamente la otra mano de Yaten. Arrugó el ceño
- Es increíble-
-Comosesiente- preguntó Rei
- Es como cuando te quedas envuelto en el resplandor de Serena. Es tibio y de alguna forma sabes que es Serena… solo que este es Yaten-
Thomas y Mina quienes se encontraban alejados se acercaron
-Como es eso posible- susurró Mina
-Bueno, Serena dio gran parte de su energía a Yaten y de alguna forma ahora le pertenece- explicó Taiki
-Eso sería lo más lógico de pensar- dijo Amy- pero lo que quiere decir Mina es que eso no es posible… o al menos no había sucedido antes-
Los demás a excepción de Mina y la misma Serena miraron a Amy igual de confundidos
- La energía de Serena, que proviene del Cristal de Plata, es solo de ella. La podemos sentir, ver y ella la puede brindar para sanar pero no quedan rastros de ella en el cuerpo de la persona, se produce la sanación y listo-
-Aún no comprendo porque no es posible- dijo Thomas
Mina puso un dedo sobre su boca
- Si contaras todas las personas a las cuales Serena a salvado a lo largo de estos años tendrías como miles de rastros de su energía o en otras palabras, sería como tener miles de resplandores como el del Cristal de Plata a lo largo del mundo y eso es imposible, puesto que el Cristal es único y solo reacciona para Serena-
Los demás movieron sus cabezas comprendiendo finalmente
- ¿bombom tú sabías esto también?-
Esta se encogió de hombros
- Sé lo que dijo Mina. Si fuera dejando mi estela en cada ser humano al que el Cristal de Plata ha curado…-
-Como les dije, no es posible- concluyó Mina triunfante
-Quizás…-sugirió Thomas-esto ha sucedido porque esta no se trató de una curación normal
Los demás le miraron esperando que continuara.
- Ustedes estaban allí no me miren así. Serena no solo le brindó energía fue mucho más que eso, hizo que el corazón de Yaten volviera a latir. Eso hace toda la diferencia-
La Princesa Kakkyu alzó la vista hacia Serena
- ¿Es eso cierto Princesa? ¿Lograste traer a alguien devuelta a la vida?-
Serena miró su mano derecha, recordando como había sostenido la de Yaten
- Yo… no lo sé. Cuando toqué a Yaten lo sentí frío y me desmayé antes de saber otra cosa. Cuando desperté aquí en el hospital Seiya me lo dijo, me dijo que Yaten seguía con vida-
La Princesa se acercó a Serena con grandes ojos de asombro y tomó ambas manos dentro de las suyas.
- Tus manos son vida-
El cerebro de Serena estaba aturdido, pues no podía creer que eso fuera así. Su madre le había dejado entrever que tal vez era posible, pero todo era muy confuso.
-¿Por que no intentas tocarle?- preguntó Rei-quizás puedas sentir algo-
Serena miró a sus amigos y luego a Seiya, quien le indicó que lo hiciera. Esto le asustaba más de lo que debería.
Taiki se hizo a un lado y dejó la mano de Yaten libre para Serena. Esta dudó por un momento pero luego la tomó y sintió el mismo cosquilleo que antes. Y de pronto una luz color blanca comenzó a brotar de la unión de ambas manos.
-Que rayos…- dijo Rei
-Impresionante- sonrió Lita
La luz se extendió por la habitación inundándola de calidez y claridad
-Esto es imposible de creer- susurró Mina
-A mi me parece hermoso- le respondió Thomas con una sonrisa
Serena cerró los ojos concentrándose en la sensación
-¿Cómo es?-le preguntó la Princesa Kakkyu
- Es como dijeron ustedes, cálida-
-¿Y que sientes?- le preguntó Seiya
La chica mantuvo sus ojos cerrados y una sonrisa brotó en la comisura de sus labios
- No se como explicarlo pero es como si parte de mí estuviera dentro de Yaten-
Nadie podía despegar la vista de lo que tenían enfrente
-¿Puedes sentir lo que él siente?-preguntó Taiki
Serena cerró más los ojos y luego negó
-Algo así… imagínense un cuarto a oscuras, ustedes con una pequeña antorcha o linterna y de pronto una luz a la distancia les hace una seña intermitente-
-Como un reflejo- dijo Amy
-¿Alguna vez te había sucedido esto?- preguntó la Princesa Kakkyu
-Creo que nunca- dijo y luego abrió los ojos sonrió- Podría distinguir la energía de Yaten en cualquier lugar-
-¿Esla primera vez que sientes la energía de otro de esta forma?-preguntó nuevamente Taiki
Serena se quedó pensando por un momento
- Sentir el resplandor de Darien se me daba muy fácil y a su vez él tenía la facilidad de encontrarme en cualquier lugar donde me encontrara y la verdad nunca entendí muy bien como funcionaba y bueno… con Rini fue distinto. La situación era otra-
Las chicas pudieron apreciar como el semblante de Serena se entristecía al hablar de ella. Seiya también lo notó pero guardó silencio
-¿Puedo preguntar porque con esa persona la situación fue diferente?- insistió la Princesa Kakkyu
Serena bajó la vista y optó luego por concentrarse en el rostro de Yaten
- Hubo un breve período de tiempo en el que convivieron dos Cristales de Plata-
La Princesa arrugó el ceño al igual que Thomas, los que no estaban al tanto de la historia
- Estoy hecho un lío. Acaban de decirnos que el Cristal de Plata es único y ahora resulta que hay o que hubo dos-
Rei suspiró pues el tema no le gustaba más que a Serena. Hablar de Rini siempre ocasionaba que su amiga se sumiera en ese estado de melancolía
- Es un asunto complicado pero en resumidas cuentas el Cristal de Plata del futuro se encontró con el del presente y con respecto a Rini… Serena hubiera podido encontrarla aún sin contar con ayuda extra pues porque eran cercanas y muy unidas-
Thomas estaba a punto de formular una pregunta pero Mina le dio un pequeño codazo
- ¿Porque no mejor nos concentramos en lo que está pasando ahora con esa luz que nos está cegando a todos?-
Serena reaccionó ante esas palabras y soltó suavemente la mano de Yaten. La luz se apagó y la habitación volvió a la normalidad.
-Mina tiene razón-dijo Rei-De hecho hemos estado aquí más que diez minutos, en cualquier momento el médico entra y nos saca a todos y no alcanzaremos a proteger la habitación de Yaten, así que terminemos con eso y luego platicamos de lo demás-
La Princesa Kakkyu y los demás asintieron.
Rei sacó de su bolso un par de talismanes
- Sere necesito tu ayuda aquí-
Serena caminó hacia donde estaba Rei pasando junto a Seiya pero sin mirarle. Se sentía extrañamente triste e irritada.
Tomó los talismanes en la mano y una luz los envolvió. Thomas vio todo eso y con el codo llamó la atención de Mina
- ¿Acaso Serena se molestó con mis preguntas? porque realmente no tenía la intención de importunar-
Se le veía preocupado. Mina le sonrió
- No, es solo que hablar de Rini siempre le produce eso-
-A todo esto- dijo el chico- ¿quien es Rini?-
Rei giró su cabeza un poco más que enojada hacia donde estaban ellos. Al parecer la plática se escuchaba demasiado fuerte
- Uhm te prometo que te lo explicaré algún día pero por el momento no digas nada con respecto a ese tema-
El chico asintió.
Serena terminó de brindar su ayuda a Rei y caminó hacia la cama de Yaten. Se acercó a su cabeza y depositó un tierno beso sobre su frente al mismo tiempo que susurraba en su oído
- Te veré muy pronto. Por favor regresa ¿si?, necesito mucho a mi mejor amigo. Tenemos muchas cosas de que hablar, especialmente el hecho de que brillas como una ampolleta cuando te toco. Te adoro-
Se separó de él y se abrió paso hacia la puerta. Seiya la tomó del brazo y buscó sus ojos. Pero Serena al parecer no tenía intenciones de entablar una conversación
- ¿bombom estás bien?-
La chica miró hacia otro lado y luego posó sus ojos sobre los de Seiya
- Estoy bien, solo necesito un poco de aire-
- Iré contigo-
Serena se sacudió lo más sutilmente posible de su agarre y le sonrió como pudo
- Necesito estar sola-
Y así sin más salió de la habitación. Seiya se quedó allí mirando como ella se marchaba
-Debes dejarla sola Seiya- le dijo Rei mientras colgaba uno de los talismanes en un lugar que no fuera fácilmente detectado-hay algunas cosas que ni aún a ti puede platicarte-
Y por muy cierto que eso fuera, no impidió que le doliera en los más profundo.
Serena caminó rápidamente hacia las afueras del hospital recibiendo de lleno el frío de la tarde. El viento desordenó sus cabellos y se coló por su ropa. Se abrazó a si misma y buscó refugio en una pileta a unas cuadras del recinto. Se sentó y se concentró en el agua que brotaba del centro de la pileta. Subió la manga de su blusa y metió la mano en el interior. Estaba helada y se escurría por sus dedos. Era exactamente lo que sentía en esos momentos.
Sentía que todo se le estaba yendo de las manos, que por más que intentara mantener su felicidad y la de sus amigos simplemente no podía sujetarlas, que tarde o temprano algo sucedía y tenía que ver como una vez más sus sueños se le escapaban.
Y la mención de Rini solo lo hacía peor. Ese era realmente su punto débil… la única cosa que hacía tambalear la vida que había escogido era ella… la niña que podría haber sido su hija.
Tenía perfectamente claro que conocer a Rini había sido un enorme error, que encariñarse con ella aún antes de que Darien y ella pensaran en la posibilidad de ser una familia había sido una equivocación… pero de todas formas lo había echo. Y durante el tiempo en el que los tres convivieron en la tierra pudo experimentar en carne propia la felicidad que le esperaba.
Era algo construido por el destino y planeado hacía siglos… pero era algo seguro, algo que sabía que concluiría en algo bueno. Porque si Rini había nacido y se había transformado en esa pequeña tan linda y especial, era porque las cosas sí eran seguras… lo que distaba mucho de su realidad.
Conteniendo a sus amigos, intentando que el enemigo no los matara, soportando la tristeza por Yaten, apoyando y controlando el ímpetu de Seiya, comportándose como una líder… simplemente la hacía sentirse más insegura, cansada y temerosa que nunca.
Y si las cosas seguían como estaban ni siquiera estaba segura de poder tener la posibilidad de llegar a una época en la que sí se podría convertir en madre.
Serena se rió y limpió las lágrimas que habían escapado de sus ojos.
Estaba loca… hace apenas unos segundos reclamaba por tener responsabilidades que le quedaban grandes y ahora sentía deseos de hacerse cargo de la más enorme e importante de todas: un hijo.
Ese era uno de los grandes puntos del porque conocer a Rini había estado mal, quizás si nunca la hubiera visto, no tendría ese deseo de tenerla entre sus brazos una vez más, como si fuera un pedazo de su corazón, como si fuera una parte de su cuerpo que la hacía sentir incompleta.
Buscó dentro de su bolso y en su billetera encontró guardada la foto que Darien, Rini y ella se habían tomado. ¿Se habrían visto así en 10 años más? ¿Aún estarían juntos o serían de las muchas parejas que se separaban al percatarse que su unión había sido una equivocación? ¿Habría sido feliz Rini o su vida habría sido un sufrimiento por culpa de sus padres?
Recorrió con la yema de su dedo el rostro sonriente de la pequeña y no pudo evitar percatarse de la sonrisa de Darien y de la suya propia. ¿Era feliz en esos momentos?, recordaba que estar con Darien era todo en lo que podía pensar ¿Eso era realmente la felicidad? ¿Una fase? ¿Estados a lo largo de la vida?...
El viento azotó con fuerza y revolvió sus cabellos, llevándose de paso la foto que sostenía en sus manos. Corrió detrás de ella hasta que cayó al suelo a unos metros. Estaba a punto de agacharse a recogerla cuando unas manos fueron más rápidas. Al levantarse vio que Sura la doncella de la Princesa sostenía en forma delicada la fotografía.
Serena se congeló y tardó unos minutos en que el habla volviera.
- ¿Podrías por favor devolvérmela?-
La chica despegó la vista de la foto y en una reverencia se la devolvió
- Por supuesto su alteza, disculpe-
Serena la tomó y luego le sonrió
- Ya te lo dije, solo soy Serena o Sere si lo quieres ¡así que vamos dime Serena!-
La chica asintió y mostró una tímida sonrisa
- Serena-
- Así está muy bien-
Sura se veía temerosa y un poco perdida, así como se sentía ella misma. El sol ya había comenzado a esconderse haciendo que el cabello de ambas chicas tomara un color anaranjado muy lindo.
-Tu cabello y el mío son muy parecidos, en realidad nos parecemos bastante solo nuestros ojos son de distinto color-le dijo Serena
La chica tocó su trenza y luego negó en forma seria
- Está muy equivocada, su cabello es… tan sedoso y sus ojos son como el cielo de verano, nunca había visto unos así-
Serena se sonrojó y en un acto de confianza tomó a la chica del brazo y la condujo hacia donde estaba sentada hacía unos momentos
- Ahora que ya me dices por mi nombre, vamos por el segundo paso. No debes agregar la palabra "su" cada vez que te refieras a mí, soy tan joven como tú incluso más así que haz de cuenta que estás frente a una chica común y corriente-
Las manos de Sura se retorcieron sobre su regazo
-Estan difícil… si supiera lo que es para mí estar frente a ust…a ti. Eres admirada por la galaxia aún más lejana, historias sobre tus hazañas, tu poder y tu belleza se cuentan por todos lados. Eres la soberana de la Luna y la luz más…-
Serena puso una de sus manos sobre las de la chica
- La luz más brillante de todo el universo ¿verdad?-
Ella asintió, pero Serena bajó la vista
- No me veo muy radiante el día de hoy, ni los días anteriores, ni últimamente…-
Sura adeó su cabeza y apretó sutilmente su mano
- ¿Hay algo… hay algo que pueda hacer por ti?-
Serena negó y metió la mano al agua de la pileta una vez más
-El hombre de la foto…- comenzó Sura -¿es el Soberano de la tierra?-
Se percató que aún sostenía fuertemente la foto a tal punto que estaba arrugándola. La estiró y la dejó a un costado.
- Si, el es Darien-
-Él es muy apuesto-dijo la chica antes de tapar su boca. Serena se rió sinceramente por primera vez en la tarde
- Tranquila no has dicho nada malo, de hecho es verdad. Darien es muy apuesto, las mujeres siempre se daban vuelta para mirarle, eso me enfurecía. Sus ojos son de un azul muy intenso, su sonrisa es linda y su corazón tan grande como este planeta… o al menos lo era-
El semblante se le nubló y suspiró por enésima vez en el día
- Ustedes… no concluyeron su relación de buena forma-
- Digamos que esta Soberana que vez aquí ha cometido una lista enorme de errores y uno de ellos fue no ser sincera con Darien. No le dije como me sentía y esperé el momento menos oportuno para hablar… en mi boda-
Ella abrió unos grandes ojos y recordó las miradas de los invitados de aquel día
- Si… así de malo fue. Corrí como una verdadera loca del día más importante de mi vida y me fugué hacia tu planeta. Cuando regresé no lo hice sola, sino con el hombre que se ha convertido en el centro de mi mundo. Y aún así no soy capaz de darle la cara y me oculto aquí de preguntas que no deseo ni quiero responder-
El agua se volvía más y más fría y aún así Sura imitó a Serena e introdujo una de las suyas a la pileta
-Supongo que ocultarse… no es del todo malo.A veces hay que pensar mucho las cosas, escoger las palabras precisas y encontrar la tranquilidad necesaria antes de poder expresar en palabras lo que sucede aquí adentro- le dijo tocándose el pecho
Serena sonrió y acomodó su cabello para que no se mojara.
-Esa niña-se atrevió a preguntar Sura -tiene tu rostro y la sonrisa del Príncipe-
-Muy observadora- susurró Serena. La chica le miró y antes de que comenzara a pedir disculpas tapó su boca
- Tienes razón. Ella es Rini y de seguir al lado de Darien habría sido nuestra hija-
Tocó la foto delicadamente y miró a Serena
- La heredera del trono de la Luna y de la tierra-
La barbilla de Serena tembló y Sura se le acercó más.
- La extrañas ¿verdad?, es por eso que decidiste alejarte de los demás, es demasiado duro decirlo en voz alta. Tu corazón sufre y con mucha razón-
Serena se abrazó a la chica y sollozó finalmente en paz. Estaba llorando por todo. Por el ataque a Yaten, por el comportamiento iracundo de Seiya, por la tristeza de Mina, por su presente, por su futuro y por Rini. Sura no sabía realmente que hacer, solo atinó a abrazarla fuertemente y dejar que la Princesa pudiera sacar esa tristeza hacia fuera.
-Lo siento…- dijo aún sollozando sobre su hombro- debes pensar que estoy loca o algo así-
La chica negó y acarició su cabello. Serena se separó de ella y buscó un pañuelo dentro de su bolso
- Es que es tan difícil. No quiero que Seiya piense que me he arrepentido de estar con él o que las chicas duden de mi entereza porque realmente no estoy arrepentida solo… estoy triste de no poder decirle una vez más que la quiero, es tonto querer decirle eso a alguien que no existirá-
Sura asintió
- Solo necesitaba… llorar ¿sabes?, no lloraba desde hacía mucho y tenía tantas cosas acumuladas dentro, aún las tengo pero ahora me siento más aliviada-
Se limpió la cara y respiró un par de veces
- ¿Alguna vez has hablado con alguien acerca de cómo te sientes con respecto a Rini?-
Dobló el pañuelo lentamente.
- No… no podría, no se si puedas entenderme, pero siento que eso es algo mío, es lo más personal que tengo, algo que nadie conoce. Nadie podría comprender los millones de sentimientos que su recuerdo me provoca, salvo Darien… y sinceramente tampoco sé si quiero que alguien lo sepa, no es que quiera ocultarlo sino que… tengo la sensación de que todos pueden ver a través de mí aun cuando no quiero, pero ese rincón, ese pedacito de mi vida… es solo mío y lo atesoro como tal-
Suratomó la foto y la dejó en manos de Serena
- Tal vez algún día, cuando las heridas estén cicatrizadas tú y Darien puedan platicar de ello. Si son las únicas personas que pueden entender… seguramente tienen las mismas dudas y la misma melancolía, hablar de ello puede ser la solución-
Guardó la foto cuidadosamente dentro de su billetera
- Por el momento eso no sucederá, quizás en un par de años o de siglos más-
Sura sonrió y contagió a Serena
- Lo importante es que cuando él quiera hacerlo tú aún tengas la misma intención y mientras tanto atesora cada recuerdo de ella así como hasta ahora, estoy segura que todo ese amor que tienes acumulado llegará a buen puerto y quien lo reciba será tan bendecido como tú-
Serena rodó los ojos
- Me das demasiado crédito-
-No lo hago- respondió ella seriamente-cuando llegué aquí sabía con que me encontraría al conocerte pues la Princesa Kakkyu solo tenía palabras de halago para ti, pero eres más de lo que cualquiera podría haberme dicho. Solo mira, apenas y me conoces hace unas cuantas horas y ya me hablas y confías en mí como si lleváramos platicando desde siempre-
Un sonrojo atravesó su rostro
- Lo sé, soy un poco impulsiva a veces, te tengo aquí escuchando mis problemas sin saber si tenías otras cosas que hacer-
- ¡No!¡No quise decirlo como algo malo! al contrario estoy tan feliz de que compartieras esto conmigo, me siento privilegiada de haber estado justo en el momento indicado-
Serena le abrazó nuevamente pero esta vez no buscaba consuelo sino demostrarle lo mucho que le agradecía sus palabras y compañía.
- ¿Qué es lo que tiene la gente de Kimokku que los hace tan especiales?-
Sura se sonrojó y Serena acarició su rostro
- Eres hermosa ¿sabes? si te hubieras dado cuenta de cómo te veían los chicos cuando te conocieron… hasta Seiya quedó cautivado por ti, incluso estoy un poco celosa-
Fingió estar ofendida, lo que causó un sonrojo mayor en Sura
- Yo… lo siento, creo-
Serena se rió nuevamente. Esta niña era aún más inocente que ella.
- No lo sientas pues eres hermosa y con respecto a Seiya estaba bromeando. Sé que me ama solo a mí y pueden parecer las palabras de una chica enamorada, pero cuando me lo dice realmente le creo-
Miró hacia el cielo al tiempo que las primeras estrellas asomaban en el cielo. Sura la imitó
- Cuando él te mira sus ojos se transforman en unos lindos luceros como los de allí arriba. No se mucho del amor, pero me imagino que cuando la persona a la que amas está frente a ti ese brillo solo aparece-
Serena atrapó su cabello y lo puso tras su oreja
- Yo lo amo de la misma forma loca, irracional e infinita. El es mi sol… y por cierto creo que le debo una disculpa. Me porte un tanto ruda con él-
- Estaba muy preocupado, tus guerreras intentaron hacerle entender que necesitabas tu espacio, pero él dijo que no estaría bien hasta ver a su… bombom-
Eso provocó una enorme sonrisa en el rostro de Serena.
- Entonces será mejor ir a ver como está-
Se puso de pie y tomó su bolso. Surahizo lo mismo
- También debo volver, la Princesa puede necesitarme-
Ambas se encaminaron de vuelta al hospital
-¿Puedo hacerte una pregunta?- le dijo Serena
- Claro la que quieras-
- ¿No te molesta estar al servicio de otra persona?, se que quizás en tu planeta eso es normal pero aquí en la tierra… es tan extraño-
Suratomó de su vestido para subir las largas escaleras. Se le veía tan elegante en él.
- Para mi es un honor cuidar de la Princesa, además como ella misma dijo más que una relación de subordinación somos amigas. Ella confía mucho en mí, soy la persona con la cual comparte sus inquietudes y sus anhelos, el que yo la trate con deferencia es solo por costumbre de mi pueblo-
Subieron cruzaron todo el primer piso y llegaron a la cafetería. Allí estaban todos sus amigos reunidos alrededor de una mesa compartiendo. Mina fue la primera en percatarse de su presencia y le sonrió de lejos. En cuanto Seiya se dio cuenta se puso de pie pero no avanzó hacia ella, pues no sabía si bombom querría o no estar a su lado.
Estaba nervioso y temeroso de comprobar que Serena quizás rehuyera de su compañía. La mirada que le había dado en la tarde era de enojo, quizás había dicho o hecho algo que la molestó o quizás debía de hacer algo o no lo hizo. Pero Seiya sabía que no era eso y se sentía bastante tonto buscándole excusas al comportamiento de Serena cuando él lo sabía.
El nombre de Rini había hecho que el rostro de bombom se tornara atormentado y que su sonrisa se apagara de un momento a otro.
Era duro darse cuenta que había algo que causaba dolor a bombom y que no podía hacer nada para evitarlo y más aún considerando que solo lo había sabido hacía unas horas atrás.
Jamás habían platicado de ese tema, sentía que Serena protegía muy bien esa parte de su vida pero aún así… le dolía profundamente que hubiera algo de la vida de su bombom que le estaba casi prohibido conocer.
Dio un paso hacia delante y nuevamente dudó.
-¿Qué hace Seiya?- preguntó en un susurro Lita
Rei miró de reojo al igual que Amy
-Le tiene miedo a Serena- respondió bajito Thomas
Mina volteó para ver a Seiya y tomó su vaso de café
- A lo que le tiene miedo es escuchar lo que Serena tiene que decirle-
Taiki quien estaba sentado junto a Amy alzó la vista para mirar lo que todos susurraban. Se concentró en el rostro de su hermano y vio en él no solo preocupación sino que miedo.
- No deberíamos estar hablando de eso. Son cosas privadas de ellos dos-
Volvió a tomar un emparedado y comió. Quienes estaban mirando se dieron la vuelta y guardaron silencio mientras que Seiya se debatía entre avanzar o no. Finalmente cerró los puños de sus manos y se encaminó hacia ella. Estando frente a Serena todo su valor se esfumó.
Ella se veía más alegre e incluso la había visto reír con Sura.
Serena sonrió levemente en cuanto le vio.
- Hola bombom-
Surahizo una pequeña inclinación a Seiya y se alejó hacia la mesa, tomando asiento junto a la Princesa Kakkyu.
El chico tocó uno de los brazos de Serena y acarició su piel
- Estás helada-
Ella llevó su mano hacia su otro brazo
-Estábamos afuera platicando y se nos hizo un poco tarde. El viento ya está soplando más fuerte. Se acercan los tiempos más fríos-
Bajó la mano y las guardó dentro de sus bolsillos, miró hacia el suelo y luego encontró otra vez los ojos de ella.
- bombom, si hice algo como para molestarte lo siento mucho no fue mi intención-
- Sabes que no has hecho nada malo, así que no comprendo porque me dices eso-
Seiya sonrió tímidamente
- Tienes razón. La verdad es que no se que decir ni que hacer para que me cuentes que sucedió en la habitación de Yaten-
Serena tragó y dio un vistazo hacia el lado derecho
- No fue tu culpa Seiya-
-¿Realmente es así?-le preguntó con voz amargada-porque nunca hemos hablado de eso que te perturba y el que no me lo menciones me hace pensar lo contrario-
-Pues piensas mal- respondió al instante
Seiya alzó nuevamente la mano y acarició lentamente su brazo
- Hazme pensar lo contrario bombom…porque francamente ya no se que creer-
Serena se pasó una mano por el rostro.
- Seiya por favor discúlpame por comportarme de esa forma contigo, disculpa por hacerte sentir mal, no fue mi intención-
Tomó la mano que Serena mantenía en el rostro y la bajó sin soltarla
- Yo no necesito disculpas bombom, necesito que hables conmigo que seas capaz de…-
Ella puso un dedo sobre su boca
- No sigas ¿si?-
Bajó la mano y caminó hacia la ventana más cercana, la abrió un poco y respiró el aire que por ella ingresaba, Seiya la siguió y esperó impaciente a que comenzara, pero los minutos pasaban y Serena seguía contemplando la noche. Parecía como si ella estuviera en un lugar muy lejano, uno al que Seiya no podía acompañarla. Tragó saliva un par de veces pues la garganta se le cerraba a medida que la angustia avanzaba.
-De un tiempo a esta parte-comenzó finalmente ella-he cambiado bastante. Mi madre me lo dijo, también Mina y yo misma lo he notado. Soy más fuerte y segura de mí misma en todos los aspectos. Mi yo anterior jamás habría soportado todo lo que me ha ocurrido este año. Pude lidiar con tu partida, con el desprecio de Darien y de las Outers. Estoy llevando la aparición de es esicópata que quiere tenerme e incluso con el estado de Yaten. A pesar de todo eso que te he nombrado hay algo con lo que no puedo lidiar y con la sola mención de su nombre quedo deshecha y eso es Rini-
Se dio la vuelta y lo enfrentó.
- Cuando nuestros amigos sugirieron que tú eras mi debilidad estaban muy equivocados. Tú eres mi fuerza. Es Rini mi punto débil, es la flecha que atraviesa mi corazón-
Los ojos de Seiya cayeron hacia el pecho de Serena, hacia el lugar en donde estaba su corazón
- bombom yo…-
- Se que puedes hacerte una idea de cómo me siento pero en realidad no lo haces-
Eso hizo que Seiya guardara silencio. La tristeza inundó su cuerpo.
- Se que puedes llegar a entenderme pero nunca podrías hacerlo realmente porque lo que yo viví nadie más lo ha experimentado antes, salvo una persona y esa persona me odia a mí a toda la situación-
Serena soltó la última parte con una inusual violencia. Seiya había quedado sin palabras incapaz de articular alguna frase o pregunta que formular
- Y me odia a mí y a la situación por la misma razón que lo hago yo. Porque vivimos algo que no correspondía, porque conocimos a una persona que jamás deberíamos haber conocido, porque dimos un vistazo a nuestro futuro y a lo que podría suceder con nuestras vidas y porque amamos a Rini, a nuestra hija, más que a nuestra propia vida, amamos a alguien aún antes de saber si existiría o no y la seguimos amando-
La barbilla de Serena tembló y dejó que las lágrimas cayeran libres por su rostro. Seiya por otro lado estaba inmóvil y procesando palabra por palabra lo que bombom había dicho. Nunca durante todo el tiempo que la conocía había oído que Serena llamara a Rini "hija"….incluso pensar en Rini como la hija de bombom simplemente era imposible para él.
Y sin embargo ella había existido y bombom tuvo la oportunidad de preparar a su corazón para brindar todo ese amor en un promisorio futuro.
Y no solo bombom sino que también Darien. Si hubiera visto todo esto desde esta perspectiva desde un principio jamás le habría reclamado a Darien por su comportamiento para con él. Odiaría de la misma forma al hombre que acabara con un sueño así.
Se acercó y limpió sus mejillas, pegando su frente a la de Serena.
- No quiero que me entiendas, que trates de ponerte en mi lugar ni menos que me consueles por esto. Lo llevaré de la misma forma como lo he hecho hasta ahora, porque estos son mis recuerdos y mis sentimientos… esta es mi herida, no la de las chicas ni la tuya, es mía y yo misma debo de curarla-
Esas palabras lastimaban más de lo que pudiera haber pensado. Saber que había una parte del corazón de bombom al cual no podía acceder era deprimente. Que ella misma le confesara que tenía una pena de la cual no podía hacerse cargo… le hacía sentirse impotente. Una de las razones por las cuales estaba con Serena era para hacerla sentir amada, segura y feliz ¿Cómo podía hacer eso si ella misma se lo impedía?
- bombom, ¿Sabes que te amo verdad?-
Ella asintió
- Y sabes que no hay nada de ti que pudiera decepcionarme, enojarme o hacerme sentir que te amo menos-
Ella volvió a asentir
- ¿Y aún así es tu deseo el mantener esa partecita de tu vida fuera de la mía?-
Su barbilla volvió a temblar
- Lo siento Seiya…-
Acarició su cabeza. Ya no quería seguir alterándola más. Su silencio le lastimaba pero verla sufrir por ello era igual o peor. Y así como el deseo de saber todo de ella carcomía su pecho el amor que le profesaba era mucho mayor. Y por ese amor era capaz de soportarlo todo porque después de todo que era el amor
- Estoy enamorado de ti a tal punto que sueño con conocer cada pensamiento y sentimiento tuyo, pero a su vez te amo demasiado como para obligarte a hacer algo que no quieres, aún si no conocer tu dolor me hace sufrir-
Serena alzó la vista para encontrarse con los ojos de Seiya.
- Puede que no me permitas saber más allá de lo que hemos platicado hoy, pero hay algo que nunca podrás evitar y eso es que yo mantenga la esperanza de que algún día esa herida tuya sane y puedas al fin compartir todo conmigo-
Acarició su mejilla con el pulgar
- ¿Harías eso por mí? ¿Mantener la esperanza?-
Depositó un suave beso en sus labios y luego le sonrió
- Lo único que hizo posible que hoy estemos aquí ha sido el amor y la esperanza que tenemos uno en el otro. La esperanza de estar juntos, de que algún día me amaras como yo lo hacía, de volverte a ver a pesar de la distancia, de pensar en un futuro juntos a pesar de todos los problemas que nos rodean. Sin esperanza… tú y yo no seríamos tú y yo. Así que si bombom, mil veces sí a tu pregunta-
La sonrisa de Serena brotó en su rostro y se colgó del cuello de Seiya, este la alzó en vilo y besó largamente sus labios. Pero no obstante lo cerca que estaban en ese momento, no pudo evitar preguntarse… ¿Algún día lograría llegar a ese lugar de su corazón?
